Brecht, Vallejo y Bécquer por Mario Blacutt Mendoza - muestra HTML

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BRECHT

VALLEJO

BÉCQUER

(Ensayos críticos)

MARIO

BLACUTT

MENDOZA

Los derechos de autor de las versiones impresa y digital de

esta obra están debidamente reservados y protegidos

2

BERTOLT BRECHT

(En las dimensiones sin tiempo ni espacio, los Inmortales se han

reunido para gozar de una tertulia con tres semblantes surgidos

de la historia. El Guardián Mayor presenta al primero de los tres y

el primer diálogo empieza)

Fuiste un escritor del compromiso; revolucionario por inclina-

ción y marxista por elección; escribiste por y para la Ideología

Supiste denunciar a la sociedad ante la sociedad misma, pero,

denunciaste también a los “malos” en favor de los “buenos”

Tu denuncia fue poética y también ideológica

Por eso eres un escritor de dos facetas:

La que cobija al Poeta que usó la Intuición para develar Estados

Puros del Ser y la del militante, al usar el abecedario como lanza

fuiste Berthold Brecht escritor por naturaleza

Militante por vocación

Naciste en Ausburgo, a la sombra del viejo siglo y a la luz del

nuevo; como todo Poeta verdadero, fuiste también teórico

Bienvenido seas Brecht

Te recibimos desde dos perspectivas angulares: como escritor

y como militante de teoría.

Tomamos esta dupla en toda su esencia porque vienen desde

tres vertientes complementarias

3

Tus reflexiones, tu crítica del Realismo y, lo más importante, de

tus obras, cuya lectura es todo un acto de placer puro

Háblanos, Brecht, de tu estandarte literario

La Literatura es una acción contra la imperfección del hombre.

La Literatura sola puebla la tierra. Los literatos son quienes

eclipsan la nada.

Sólo la bestia que se aburre necesita engaños

Eres firme como la piedra que las olas amasan en los milenios;

admiramos tu sensibilidad puesta a prueba de transfugios

Recordemos que todo buen escritor es como el buen médico

que habla “de enfermedad y siempre de enfermedad....” y sólo

cuando puedo identificar las causas, entonces sí puedo hablar

de mejoría

Por lo visto, para ti la literatura debe ser científica, aunque, cosa

extraña, la crítica puede ser artística, lo que para nosotros es

una abundancia de enigmas en uno sólo

Así lo afirmo con probada convicción; por eso es que será for-

malista el que se aferre a las formas viejas o nuevas... tanto si

escribe poesías como si las critica

La aseveración de que la literatura debe ser científica, aunque

la crítica pueda ser artística, parece una mezcla de concretos.

No una combinación sintética que florezca en uno nuevo; noso-

tros postulamos que la literatura es un arte, no una ciencia y

creemos que la crítica y la estilística son la única ciencia que

tiene el lenguaje literario. ¿A qué se debe tu actitud, Brecht, de

considerar a la literatura como un campo científico quitándole

la ficción, que es lo que la caracteriza?

4

Hay la necesidad urgente, imperativa, categórica, de levantarla

como un instrumento de lucha ideológica y política

Tu aseveración reclama un análisis de algunas de tus expresio-

nes sobre las formas de la Literatura.

Así podremos indagar en ellas una constante que las unifique

en una sola visión integradora

El Expresionismo sólo modifica la forma pero no el contenido

Esta afirmación es muy sorprendente, debido a la pretensión de

que el contenido pudiera ser modificado a discreción. No im-

porta que éste sea realista o de cualquier otra escuela. Para

analizar, debemos intentar homogeneizar los conceptos. Con

ese objeto convocamos las definiciones de Forma y de Conte-

nido desde sus dos percepciones marxistas: La filosófica y la

artística. Acudimos a la visión marxista debido a que, respetado

Brecht, fuiste un marxista militante y también un escritor mar-

xista. No nos lleva otro deseo que el de enfocarte en tu propio

contexto. Para la filosofía marxista, el Contenido estructura una

sola unidad con la Forma, conformando dos categorías dialécti-

cas ¿Estás de acuerdo con esta premisa, estimado Brecht?

Por supuesto; no estarlo, sería estar en falta. El Contenido y la

Forma no conforman una Identidad; son Unidad

Así, el Contenido sería el conjunto ordenado de cierto modo de

los elementos o procesos que forman el objeto o fenómeno. Es-

te conjunto ordenado existiría independientemente de la con-

ciencia humana; es decir, sería objetivo, no subjetivo

El Contenido siempre será objetivo, no importa cómo se lo ex-

prese; la subjetividad no tiene cabida en ningún contenido lite-

rario

5

De acuerdo; por su lado la Forma sería el modo de existencia y

expresión del Contenido, determinados históricamente

No concebiría otra forma para la Forma

Marchamos con sigilo pero con agilidad; en todo fenómeno real

habría una continua interacción entre ambas categorías, lo que

se expresaría en el desarrollo interno del fenómeno. Así, no

sería posible cambiar el contenido de algo, porque nadie, pue-

de cambiar la realidad; sólo cambia su percepción

Pretender cambiar el contenido objetivo de algo es ir en pos

de la locura o de los sueños que nos atacan en las pesadillas

Concordamos entonces que lo máximo que puede hacerse, se-

ría desfigurarla para los fines literarios

Veamos ahora las definiciones marxistas de Contenido y Forma.

El Contenido sería la realidad polifacética en su originalidad

estética, especialmente en las relaciones humanas. ¿Coincides

con nosotros Brecht?

Íntegra y absolutamente

La Forma sería la organización interna, la estructura completa y

cabal de una obra artística, cualquiera que ésta fuera

Se configuraría con ayuda de los medios expresivos para

plasmar el Contenido, a condición de que nos refiramos a la

obra literaria

Ahora encontramos almendra en la cáscara de la nuez; una al-

mendra de sabroso contenido

Creí que ya la habíamos encontrado hacía rato

6

¿Se podría cambiar el contenido, "realidad polifacética en su

originalidad estética” de la obra, tal como lo anuncias?

Me es un poco difícil aceptarlo, aún viniendo de mi propia

fuente

Más difícil te sería negarlo, dadas las razones que la razón im-

pone en el presente análisis que los borbollones del agua traída

de tu molino han hecho interesante

No quiero desdecirme, pero quiero estar seguro que lo que yo

dije fue entendido como lo que dije y no como lo que no dije

No te preocupes de eso, estás en mareas altas y viento sereno.

El contenido de una obra literaria no sería objetivo; será más

bien un aspecto de la subjetividad del Ser, objetivada a su vez.

Eso nos da pie para aceptarla como cambiante, dado que la

obra literaria es ficción, como lo es toda obra de verdadero arte

No sé cómo podría balancear mi cuadrante con la nebulosa

que anuncia la posibilidad del cambio de contenido, que por

definición, es incambiable

Tienes, Brecht, una enorme batalla entre el militante y el poeta;

el primero te impide aceptar lo que te muestra el segundo

Y es en este punto donde te dejamos a la dirección de tu propia

sabiduría y prudencia; ambas reconocidas como grandes

Aceptaré lo que merezca ser aceptado, a riesgo de que lo teni-

do por certeza hasta ahora se convierta en sombra de espectro

Obrando así muestras las razones por las que estás considerado

entre los grandes de la literatura y de la crítica

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El contenido subjetivo en el arte es lo que lo diferencia de la

ciencia, por eso afirmamos que la Literatura no será una ciencia

Discrepamos contigo, honorable Brecht, postulamos que no te-

nías razón cuando afirmaste que lo fuera

(Los Inmortales intercambian opiniones entre sí)

−quienes afirman que la literatura es una ciencia, afirman al-

go falso y le quitan su singularidad fundamental: la de ser crea-

dora de ficciones

−la literatura es ficción y en cuanto deje de ser ficción dejará

de ser literatura, para ser filosofía, lenguaje coloquial o ciencia

−con su afirmación de que la literatura tiene que ser científi-

ca, Brecht se muestra como un buen marxista pero no es un teó-

rico consecuente con la literatura

−tampoco es consecuente con la realidad, a la que pretende

modificar a discreción, en su intento de mostrar las enfermeda-

des del capitalismo

−de esta manera, deducimos que las contradicciones de Bre-

cht teórico son las mismas que tiene el marxismo

−ambos coinciden en postular que la literatura y el arte ten-

drían la función exclusiva de denunciar al capitalismo y de exal-

tar la ideología

−recordemos que para el marxismo la única ideología que no

deformaría la realidad sería la del proletariado

−Así, afirman que el arte debería estar al servicio de esa

ideología

−no compartimos la tesis de que la ideología del proletariado

sería la única que no deformaría la realidad; tampoco partici-

pamos de la pretensión, siempre reaccionaria, de poner a la

literatura al servicio de una ideología

−tenemos las definiciones que el marxismo ha estructurado

sobre el asunto que ahora nos interesa; las mostraremos con

urgencia de primera instancia:

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Formalismo

La escuela que separa artificialmente la Forma del Contenido

Naturalismo

La escuela literaria que los convierte en una Identidad

Será marxista

La escuela que las analiza como una unidad en interacción recí-

proca

−con estas definiciones hacemos más densa la idea de que el

Realismo de Brecht se muestra ambiguo en cuanto a su deber

de marxista y en cuanto a su deber de escritor

Volvamos con Brecht, quien, con su amabilidad y entereza está

dispuesto a desarmarse de sus conjeturas cuando éstas sean

demasiado pesadas para la teoría consecuente

Supuesto que nosotros somos realistas ¿deberíamos por esto

narrar ni más ni menos como nuestra abuela? No prediquéis

con ademán de infalibilidad la única y verdadera manera de

describir una habitación

Esta negación es la que corresponde a un verdadero escritor;

por lo que es obligatorio y un gusto extra, expresarte, Brecht,

nuestro respaldo; escuchemos ahora lo que tienes que decir del

crítico

También el crítico debe ser realista y tendría que decir, v.g:

Ésta y aquella escena en tal y cual novela no corresponden a la

realidad; el comportamiento del trabajador X en la situación

dada no corresponde al comportamiento real de un trabajador

en su situación

Vemos nuevamente que el escritor se eclipsa cuando aparece

el militante, que ahora adquiere mayor peso

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Con estas directivas, militante Brecht, parece que concedes la

responsabilidad de la crítica al capataz de la fábrica

Le otorgas la tenencia de una de las más altas expresiones del

pensamiento: el poder y la sabiduría de la Crítica

Esto ya es muy lamentable en un militante

Con mayor razón lo es en un Escritor

Cuando alguien afirma algo que no es verdad sólo porque ri-

ma, ese alguien es un formalista, sin la menor duda

Tu percepción del formalismo es una constante en toda tu obra

sobre el Realismo, la que nos atrae por su cruda contundencia

Respaldamos esta afirmación como cierta

Pero el pivote de este aspecto no es tu definición del formalis-

mo: el asunto que nos interesa es tu concepción de la Verdad

En cuanto a la verdad, no hay intercambio posible de posicio-

nes: siendo la literatura una ciencia, la Verdad es la verdad

científica, es decir, la Verdad del mundo real tal como nos lo

presentan los sentidos

Sin embargo, por lo que dijimos, esta Verdad, que puede ser

comprobada por un diagnóstico de la realidad, no es la Verdad

literaria; no es la verdad poética, no es la verdad artística

No veo motivos para buscar remedio a una enfermedad inexis-

tente La verdad es una, y no puede ser modificada sólo por vo-

luntad de algún subjetivista declarado

En este punto no nos robas nada, Brecht; tus desvíos en cuanto a

la verdad literaria los construyes sin extraer nada de nosotros.

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Para fundamentar nuestra opinión pongamos como ejemplo el

momento en que una chica es lanzada al cielo de un sabanazo

Eso sucede en "Cien Años de Soledad", o el hecho de que en

esa novela nacen seres humanos con colas de cerdo

¿Te convertiría eso en un can cerbero de la Verdad afirmando

que eso no sucede en la realidad y que ese pasaje no es cierto?

Y nosotros, ¿estaríamos de acuerdo con esta decisión de un

carcelero de la verdad?

No lo estaríamos, porque la literatura es una obra de ficción y

las verdades parciales de su desarrollo nada tienen que ver con

las verdades empíricas del mundo real

Si no hay verdades empíricas, entonces ¿cuáles habría?

Una obra literaria es una ficción, el único mundo que debe ser-

virnos de indicador es el mundo de ficción creado por el escri-

tor. Para dar un ejemplo, supongamos que se ha establecido la

verdadera idiosincrasia de Don Quijote idealista y vengador de

entuertos. Supongamos que el autor nos lo muestra aceptando

un soborno para salir en defensa del duque perverso en contra

de la doncella cercada. No aceptaríamos eso como Verdad lite-

raria, porque estaría contraviniendo las reglas establecidas en

el mundo de ficción de la obra; estaríamos ante una deforma-

ción real de la lógica interna de la obra literaria.

Lo importante para mí es saber si ese personaje de ficción res-

ponde a una existencia real o no

Puede que sí, aunque no en forma concreta, pues el personaje

creado puede ser la síntesis de muchas personas en la vida

real. Supongamos que la tesis de Cervantes en "Don Quijote" es

mostrar que la idiosincrasia del individuo está dada de una vez

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y para siempre; que los idealistas son así y seguirán siendo así

hasta el fin del mundo y que los malvados materialistas lo serán,

por su lado, hasta lo último. Por otra parte, supongamos que la

doctrina marxista afirma que no existen cualidades eternas en

el ser concreto

No las habría porque éstas varían de acuerdo con el lugar

donde participa del proceso de producción

En este caso, la Verdad cervantina será considerada una menti-

ra. Pero ¿quién habría decidido que las dotes personales no son

eternas? Por supuesto: la Ideología Marxista. De este modo la

verdad literaria sería dependiente de la verdad ideológica; el

escritor no podría ser independiente. No podría tener una vi-

sión propia sobre el Ser, pues esa visión ya le sería dada, como

inmutable y perenne, por la cúpula del Partido. Nada guiaría al

mundo, excepto la burocracia partidaria. En este caso, el escri-

tor no sólo escribiría con la ideología; haría lo peor que puede

hacer un escritor, escribir para la Ideología, se convertiría en

un "Escritor Mercenario"

Sin embargo, yo debo insistir en que la caracterización de un

capitalista en armonía con el bienestar de la sociedad, sería

una muestra de formalismo

En este punto, el escritor irrumpe sobre el militante, por lo que

estamos cien por ciento de acuerdo con Brecht el escritor

Es que en el caso que defiendo habría un falseamiento de la

realidad no sólo psicológica del capitalista, sino una desfigura-

ción de la evolución histórica de la sociedad moderna

Pero tu afirmación se hace abundante no en el mundo de la

realidad; sí, en el mundo de la literatura; estas muy bien nutrido

en el primero, pero, anémico en el segundo, en este caso

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¿Qué sucedería si el autor de una novela quisiera presentar a

los capitalistas en armonía con los intereses de la sociedad?

Pues éste sería un intento imposible en la realidad empírica,

por lo que estaríamos en el formalismo otra vez

El escritor, por su parte, podría contestarte, Brecht, que eso es

posible en la lógica del mundo ficticio creado por él. Aquí nos

encontramos otra vez con el asunto de la Verdad. Para llegar a

una conclusión, nosotros afirmamos que la verdad literaria no

depende de la ideología; más bien postulamos que depende de

la lógica del mundo ficticio creado por el escritor; una obra lite-

raria no puede ser analizada como un tratado. Ahora bien, ya

dijimos que el escritor escribe con Ideología. Pero no para la

Ideología. Esto es tan cierto como que la lógica formal divide al

mundo con la pretensión de analizarlo.

Con el objeto de nutrir nuestra posición, vamos a transcribir un

poema de Blacutt, referido al tema que nos interesa. Blacutt

acude a la ironía en un poema que resalta la intervención de la

Ideología en asuntos de poética ¿Te gustaría leerlo, Brecht, a

pesar de que puede despertar alguna susceptibilidad en tu

condición de militante marxista?

He librado batallas en escenarios de roca y de sal, no creo que

un poema hiera ni haga mella ni en mi integridad de hombre ni

en la de escritor

Creemos que el poema tiene una gran ventaja con relación al

diálogo racional: sintetiza una percepción integral del mundo,

aunque más no sea observándolo desde ángulos específicos

Eso es lo que sucede con el poema que leeremos

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EMULACIÓN

(El Poema Ideológico)

Surge el sol proletario en la esfera

que roja en viva llama se enardece

-a trabajadores hoy pertenece-

para alumbrar la tierra antes quimera.

En el campo verde que luz espera

donde la historia nueva ya florece

la estrella oportunista languidece

en el mar infinito de la estepa.

En dulce sueño del gran ambiente

un ronco tractor desflora la calma

ordeña en paz la vaca socialista

la que en ritmo de técnica silente

produce dos veces más leche alba

que la fofa vaca capitalista.

¿Qué opinas sobre el contenido del poema, Brecht?

La crítica me parece muy bien estructurada en el soneto; sin

embargo, no deberíamos permitir que la habilidad en el ma-

nejo de las palabras se convierta en un referente definitivo

Creo que éste es un buen momento para citar la percepción de

Sartre: "El escritor se realiza como tal sólo a través del lector"

Esa es una verdad dialéctica por todos los poros: por eso es

que otorgo al capataz de la fábrica la responsabilidad de ser el

crítico más certero que cualquiera

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Pero, de acuerdo con tu preceptiva literaria, los poetas de ideo-

logía capitalista escribirán sólo para lectores capitalistas. Los

poetas de ideología proletaria escribirán para los lectores pro-

letarios; no habrá nada ni nadie que escriba para el Ser. Pero

nos alegra que te alegre lo dicho por Sartre, pues está implícita

nuestra definición de Poesía1. Allí afirmamos que el Momento

Vital, modificado por la subjetividad ético-estética del Poeta se

expresa por medio del Momento Compartido, en el que la obra

poética se realiza como tal si despierta en el lector la emoción

primera del escritor. Esa Emoción que sintió al develar un Esta-

do Puro del Ser. Pero, por la ambigüedad de militante-escritor,

Brecht no eres, no puedes ser definitivo en tus apreciaciones

La ideología no te permite ser independiente como escritor; a

pesar de que la Ideología es una de las grandes deformadoras

de la realidad. La individualidad, considerada por ti una ofensa,

es reemplazada por la ideología, la que sí deforma la realidad.

La literatura sería semejante al asiento de un barbero elitista

que se acomoda sólo a las posaderas de los ideólogos. Sin em-

bargo, cuando creemos que estás del todo metido en la olla

ideológica, constatamos que sacas la cabeza y entonces, argu-

mentas cosas importantes. Pongamos como ejemplo, tus dife-

rencias con Lukács

"Una singular inclinación hacia lo idílico se muestra en la pe-

sadumbre de Lukács por la destrucción de la narración clásica

burguesa de Balzac a cargo de escritores como Dos Passos. No

ve ni quiere ver que el escritor moderno no puede utilizar un

tipo de narración que, como la de Balzac, sirvió a la romantiza-

ción de las luchas competidoras de la Francia post napoleóni-

ca...."

En este pasaje Brecht el militante es menos fanático que Lukács.

El escritor Brecht es infinitamente superior al crítico Lukács,

1 Implícito en mi obra: “El Ser Poético”, que es o pretende ser una nueva teoría literaria

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algo que nos alegra con harta demasía. La superioridad Ideoló-

gica y literaria con relación a Lukács resalta en el pesimismo

con que Lukács cree ver el porvenir literario, sobre todo si es

que la literatura no reflejaría la caída de la burguesía la tenden-

cia ascendente de la subida del proletariado. Vayamos ahora a

los "Resultados del debate sobre el Realismo en la Literatura"

una de las más conocidas de tus obras. En ella, llegas a dos

conclusiones de gran relieve

Los novelistas que sustituyen la descripción del hombre por

una descripción de sus reacciones psíquicas y descomponen

así a los hombres a un mero complejo de reacciones psíquicas,

no hacen justicia a la realidad. Ni el mundo ni el hombre pue-

den hacerse patentes (ser descritos de forma reconocible y

manejable) si sólo se describe el reflejo del mundo en la psi-

que humana o sólo la psique humana cuando ésta refleja el

mundo. El hombre debe ser descrito en sus reacciones y en sus

acciones

Esta conclusión es una crítica al formalismo y, dentro de él, al

psicologismo del que tanto han abusado muchos escritores. So-

bre el particular vale la pena, Brecht, recordar el texto de tu

conclusión acerca del monólogo interior de Joyce; allí dices:

.....el monólogo interior no reproduce en absoluto la realidad,

esto es, la totalidad del pensamiento o de la asociación de

ideas, tal como parece hacerlo aparentemente. Hay aquí… un

falseamiento de la realidad

De acuerdo con esta afirmación, reiteras la necesidad de que la

literatura refleje la verdad científica dada en la realidad, lo que

haría la literatura una simple crónica. En realidad hace de la

literatura un puente demasiado chico para cruzar la grandeza

conceptual que vierten las aguas de la verdadera. Tu segunda

conclusión establece:

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Los novelistas que sólo describen la deshumanización que lleva

a cabo el capitalismo, esto es, a los hombres sólo en su desola-

ción psíquica, no hacen justicia a la realidad. El capitalismo no

deshumaniza solamente, crea humanidad también, a saber, en

la lucha activa contra la inhumanidad. El hombre no es tampo-

co una máquina. Desde el punto de vista social tampoco está

suficientemente descrito, si sólo se lo describe como factor po-

lítico

Con este párrafo haces una severa crítica a la obra de Balzac;

dices que es proclive a modelar estereotipos unidimensionales

del Ser, amputando de este modo su polidimensionalidad

En esta ocasión, el párrafo es también la prueba de otra gran

victoria de Brecht, el escritor, sobre el Brecht militante

Fanáticos del mundo literario, festejamos este triunfo; creemos

que el folletín es más ágil que el poema para la propaganda

¿Te parecería adecuada la intención de sintetizar la percepción

de la Ideología marxista con relación a la Literatura?

Me parece muy oportuna; el marxismo afirma que la literatura

debe expresar la realidad objetiva, la que es independiente de

la conciencia humana subjetiva. Para ello, debe acudir a las ca-

tegorías de Contenido-Forma tomándolas como una unidad

expresiva cuya dinamicidad se logra por la interacción mutua

Hasta aquí no existe mayor motivo de discrepancia; sin embar-

go, nos proponemos una pregunta que siendo loca, convoca la

necesidad de ser muy cuerdo para responderla; pero adelan-

tamos nuestra solicitud en sentido de que intervengas cuando

creas que fallamos o que extralimitamos el límite de lo discreto

¿Cuál sería esa verdad objetiva?

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El marxismo, se desvía de Kant al afirma que la verdad de los

fenómenos no es dada a los sentidos; que lo percibido por los

sentidos, por sí solos, es solamente la apariencia sensorial del

fenómeno. Por lo tanto, la información dada por los sentidos,

fuentes primarias del conocimiento, deben ser complementa-

dos por la teoría. La teoría y el método serían dados por la Dia-

léctica Materialista y, en las ciencias sociales, por el Materia-

lismo Histórico. Ese proceso sólo podría darse por medio de la

abstracción mental; así, la figuración deberá ser, dice la tesis

marxista, confirmada por la práctica histórica en su expresión

concreta. La Verdad vendría a ser un resultado de la interacción

de los sentidos y la abstracción mental, sujetos a testeo históri-

co. Esa sería, en la percepción marxista, la verdad que el escri-

tor debería revelar en sus obras, es decir, reflejar la lucha in-

terna, la dialéctica del proceso capitalista entre “las fuerzas del

proletariado ascendente y una burguesía agonizante”

La develación de esta lucha interna de opuestos se realizaría

con prescindencia de las verdades puramente literarias. Jamás

se aceptaría un sabanazo garcíamarquesino. Dinos Brecht, si

esta concepción está o no presente en tu afirmación, expresada

ya en la los comienzos de este diálogo:

Sólo la bestia que se aburre necesita de engaños. Me manten-

go en mis cuartos y en mis quintos y en todos los submúltiplos

necesarios para reafirmar la posición ideológica de mi con-

cepción

El derecho es tuyo, como el respeto a ese derecho es nuestro.

En todo caso, creemos que, por tu ambigüedad escritor-

militante, no pareces sistematizar objetivamente una conclu-

sión; tampoco lo hace Lukács. Eso en cuanto la apreciación

marxista del problema. Ahora debemos dar la nuestra

–para ello debemos empezar expresando que es cierto: la

verdad literaria debe reflejar una verdad social; pero no nece-

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sariamente puesta a la decisión de la práctica, debido a que el

problema está en saber quién determina esa verdad social

–por eso es que en este punto consideramos necesario ratifi-

car una vez más lo que hemos sostenido por muchos años: que

un escritor, para ser un verdadero escritor, debe tener una

concepción integral del mundo; es decir, debe tener una ideo-

logía, sólida con la que percibe el mundo

–aquél que quiere ser poeta simplemente "expresando sus

sentimientos", se transforma en un intento vano y asombroso de

querer ser lo que no es ni puede ser; también se transforma en

una dama de compañía con vestido de carmesí

–el escritor o el poeta verdaderos deben tener una concep-

ción general del mundo; nadie lo niega, pero también creemos

que debe escribir desde la perspectiva de una teoría literaria

–sólo en ese caso podrán liberarse, por lo menos algo, de la

dictadura ideológica, por una parte, y de la deformación a que

nos somete la ignorancia conceptual, por otra

–la expresión de la verdad por parte del escritor no termina

con la conclusión de su obra; su versión de la verdad debe ser

puesta a prueba por el lector; pero ni la aceptación del lector ni

su rechazo serán prueba de que la obra armoniza la verdad lite-

raria con la verdad del mundo real

–no lo serán, porque habrá una diferencia de tiempo y de

apreciación dada por el periodo al que se refiere el escritor y a

la percepción que tenga de la “Verdad”, contrastada con las

diversas percepciones que los lectores tengan de ella

Por ejemplo, la doctrina estética del marxismo aprobará como

asuntos de la literatura la lucha del proletariado; es decir, su

lucha por devenir como la clase dictadora de la sociedad. La

Verdad Marxista será la expresión de esas luchas internas de

contrarios, las que deberán ser resueltas de modo dialéctico. El

final se conocerá al comienzo: no será el mayordomo, sino el

proletariado el que determine el triunfo de lo nuevo sobre lo vie-

jo. Así, la estética marxista condenará a la literatura a ser el

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simple reflejo de un Contenido hiperidentificado: la lucha de

dos clases.

En nuestra opinión, esta visión limita en extremo el papel de la

Literatura; sobre todo el papel de la poesía en verso. Porque

particulariza, con límites artificiales, el campo infinito de la rea-

lización humana como tal. En cuanto a nosotros, debemos afir-

mar que no concebimos al escritor limitado por algo, excepto

por la dimensión de su talento. Por eso es que postulamos que

el ámbito de la literatura no puede circunscribirse a un solo

momento histórico, esto es, al de la contradicción de dos clases

antagónicas. Más bien afirmamos que debe extenderse a toda

la gama de realizaciones del Ser en un momento determinado o

en todos los momentos que su percepción de escritor le permi-

ta. La ideología no debe coartar las capacidad del escritor de

extenderse a toda la expresión concretado en todos los tiempo-

espacios; expresar sus ansias de ser lo que debe ser por la Vo-

luntad de Ser. Mostrar cómo, por lo general, el Ser es lo que no

debe ser y no es lo que debe ser, tal como lo ponía Hegel. Mos-

trar el proceso por el que es así y las causas para que sea así.

Poner a la conciencia del lector, v.g. cómo el ser humano se

integra al Ser por su comunicación con la naturaleza de la cual

forma parte, aunque en la realidad objetiva aparezca como

enemigo.

Pretendemos poner de relieve cómo la Razón per se, deidifica-

da por los racionalistas del extremo, hace del ser humano el

sujeto astuto-racional: Con ello, mostrar por qué la Astucia, res-

coldo del instinto animal, se convierte en virtud. En realidad,

en la Virtud suprema en las religiones. Mostrar, v.g, cómo la

Intuición es la gran marginada, cuando debería formar dupla

con la Razón como instrumento cognoscitivo ideal. Mostrar, por

lo menos el reconocimiento de que el incipiente grado de evo-

lución del ser no le ha permitido aún desarrollar su Intuición.

Por lo menos, no a la par de su Razón. La Literatura y, en espe-

cial, el poema, se convierten en el lenguaje natural de la filoso-

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fía, pero no de una ideología sectaria. Esto y un cúmulo infinito

de facetas del Ser conforman el ámbito que le asignamos a la

literatura.

Creemos que el Ser evoluciona en todo tiempo y en todo siste-

ma de producción; no lo hace sólo en el capitalismo. La expli-

cación de la evolución del Ser en el sistema capitalista nos

muestra sólo un periodo de los infinitos de los estados del Ser.

Por otro lado, el pasado y el presente son sólo dos dimensiones

en las que el Ser se desenvuelve; es preciso tomar en cuenta el

futuro. Pero ese desen-volverse del Ser-en-el-futuro no puede

ser comprobado por la ciencia; es un privilegio reservado a la

Literatura. En realidad, al Arte en general.

En síntesis: la Verdad de la literatura no está sujeta a la com-

probación en la realidad empírica ni por encuestas a obreros.

Ni a capataces, ejecutivos o terratenientes; la verdad de la lite-

ratura sólo debe responder al talento del escritor. La Ideología

y la astucia, comunes en el individuo, quedan fuera del ámbito

del creador de mundos: el Poeta, en prosa o en verso.

***

Repasemos algunas de las obras de Brecht para asistir al duelo

que se realiza entre Brecht el escritor y Brecht el militante. En

su obra "Vida de Galileo" establece una opción ética. Galileo

justifica la venta de un telescopio que no era suyo para tener el

dinero que le permitiera seguir con sus investigaciones. Tam-

bién justifica su actitud cuando tiene que abjurar del sistema de

Copérnico por el temor al hierro candente de la Inquisición.

Ante la acusación de que tendría las manos sucias por ese com-

portamiento, Galileo responde: "más vale sucias que vacías"

El justificativo moral de Galileo en este pasaje, es la afirmación

de que, como científico, su tarea era la de describir el mundo.

Si comparamos la conclusión de Galileo con la tesis de que la

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Literatura debe reflejar la "Verdad" objetiva, habría que pre-

guntarse: ¿Cuál sería esa verdad en este caso? ¿La ambivalen-

cia del ser sin escrúpulos para quién es verdad sólo lo que con-

viene a sus propósitos? ¿La terrible conclusión de que "el fin

justifica los medios"? ¿Puede el marxismo ostentar el monopolio

de la verdad ética? ¿Puede alguna escuela de pensamiento dar

una respuesta a este laberinto de túneles oscuros de la moral?

¿Puede la literatura estar sujeta a las reglas de una verdad su-

puestamente objetiva e impuesta por una ideología?

No; salvo que nosotros dejemos de existir para dejar la trinche-

ra a la voracidad de una jauría de ideólogos en afanes supues-

tamente poéticos

Veamos otra de tus obras: "La Excepción a la Regla" represen-

tada en 1947. Un comerciante mata a su guía, a quien había con-

tratado para cruzar el desierto. Aunque no había razón para el

homicidio, el comerciante dice que lo hizo porque se sentía

verdaderamente amenazado. Ante esta declaración, el juez lo

absuelve, con gran consternación por parte de la viuda y de

todos los familiares de la víctima.

Ahora bien, los críticos simbolistas dicen que el guía represen-

ta al pueblo alemán y que el comerciante representa al nazis-

mo. Recordemos que Brecht reprochaba acremente al nazismo.

Si tomáramos en cuenta los postulados de Brecht, parecería que

los críticos tendrían la razón. Eso nos obligaría a aceptar que

ésa era la intención de Brecht

Entonces podríamos descubrir cómo su militancia partidaria le

habría impedido hacer una obra de tipo general. Cómo pierde

la oportunidad de hacer una obra literaria universal, para con-

cretarla sólo a un caso particular: la Alemania nazi. Creemos

que la literatura genuina particulariza lo universal o universaliza

lo particular, pero no lo hace bajo el arco de la intención astuta.

No hay en el escritor la pretensión de mostrar que “ellos” son

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los malos y nosotros, “los buenos”. La literatura genuina analiza

la injusticia como una faceta general Ser en su lucha por ser lo

que debe ser por su Voluntad de Ser.

En esta tarea, el escritor, el poeta, se lamentan de la incipiente

evolución del Ser, el que aún debe luchar consigo mismo por

los restos del mamut: analiza esa faceta que se da en todos los

tiempos y espacios de la historia, como otras facetas que tam-

bién son inherentes al ser. Pero Brecht cree que sólo debe

identificar al enemigo concreto; entes concretos que están en el

marco de su dimensión afectiva. En su intención de estigmatizar

al enemigo, pretende hacer del abuso una característica exclu-

siva del nazismo. Como si la injusticia no hubiera existido con

Stalin, en el imperio romano, en el griego, en el francés, en las

épocas de la Inquisición…

Como si la injusticia no fuera parte inherente al incipiente gra-

do de evolución del Ser, por su razón-astucia, no solamente de

un sistema político determinado. La obra, en su sectarismo, ol-

vida el abuso del humano por el humano, por lo que convierte

en una alegoría vulgar

Vulgar, porque pretende particularizar sólo en un grupo hu-

mano la condición de ser “malo”, condición que sin ser absolu-

ta, es universal. Aquí, Brecht, el militante, sacrifica a Brecht, el

escritor

En su obra "Santa Juana de los Mataderos", Juana Dark decide

vivir entre los trabajadores del matadero para luchar al lado

de ellos descubre la hipocresía de los capitalistas y el sufri-

miento de los trabajadores. Sin embargo, llevada por su es-

píritu de paz logra quebrar una huelga general con la espe-

ranza de que ambos bandos lleguen a un entendimiento. Esta

acción le vale ser arrestada y también canonizada por los ca-

pitalistas debido a que los libró de una huelga general; Juana

muere expresando:

23

Sólo la violencia es eficaz allí donde hay violencia; sólo los

hombres son eficaces allí donde hay hombres

Brecht el militante se muestra, otra vez, en su creencia de des-

cubrir la hipocresía sólo en los capitalistas y encontrar en los

obreros nada más que honradez, nobleza e integridad huma-

nas. Esta tipificación de "ellos son los malos y nosotros somos

los buenos" es inherente a una literatura de compromiso, ideo-

lógica. Porque que en su afán de exaltar las virtudes de los

"buenos" no hace sino cercenar el carácter integral del Ser, el

que tiene sus virtudes y sus flaquezas como especie

Brecth el escritor aparece cuando expresa un Estado del Ser

astuto-racional en la conclusión pesimista de Juana.

La frase "Sólo la violencia es eficaz allí donde hay violencia" nos

muestra las dos caras de la violencia en la Historia: La violencia

que se ejerce para cerrar candados y la que se aplica para for-

jar llaves

Ese es un Estado del Ser astuto-racional que se manifiesta no

sólo en el capitalismo, sino en todas las relaciones humanas del

hombre en la historia. Insistimos en este hecho, porque el es-

critor no anuncia que en el zarismo y en todos los demás regí-

menes existía la misma hipocresía y maldad. Pero la otra frase

"Sólo los hombres son eficaces allí donde hay hombres" es una

bella afirmación que expresa la característica fundamental del

Ser astuto-racional. Sólo el egoísmo del Ser astuto-racional en el

estado incipiente en que se encuentra su Intuición, puede re-

solver los problemas de egoísmo creados por sí mismo. En

nuestra visión del Ser-del-futuro, la Intuición desarrollada no

permitirá la existencia de problemas surgidos del egoísmo. Eso

no será posible porque la dupla, Intuición-Razón, como el ver-

dadero instrumento cognoscitivo del Ser, no lo apañará

*****

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No me queda nada que vender y ninguna persona tiene nada

para comprarme mi nada

Esta frase de Brecht es de una belleza que fascina; fascina hasta

hacer que la Emoción Poética explote en el alma humana. Surge

de "Madre Coraje" como una revelación del vacío total, que es,

a su vez, la expresión de un Estado del Ser astuto-racional. Du-

rante la guerra, Madre Coraje deambula de campo de batalla

en campo de batalla, vendiendo en su carreta y ofreciendo

ayuda a los soldados. Parecería que viviera de la guerra, pero

en ella ha perdido a todos sus hijos. Brecht el escritor deja aquí

muy lejos a Brecht el militante. Madre Coraje es la expresión de

un Estado Esencial del Ser, de los infinitos, que muestran el va-

cío del alma cuando la razón-astucia es el timón de los destinos

Hay infinitas formas de mostrar el vacío del alma

La que Brecht escoge, es una de ellas

Es hermosa porque tiene la verdadera universalidad poética

que impregna en su desarrollo

El sentimiento es concreto, es cierto, por lo que nos duele el

vacío del Ser; pero el talento de Brecht es grande

Con la expresión de un sentimiento concreto que duele, logra

despertar en nosotros la Emoción Poética que no lastima. Eso es

literatura; en verso o en prosa. Es una muestra de la gran dife-

rencia que existe entre la emoción poética del Ser y el senti-

miento concreto del ente

Cuando se muestra a ambos, en un dueto de tan alto valor ético-

estético, es que se muestra también la cualidad de haber naci-

do para ser escritor, poeta, artista… como lo es Brecht.

*****

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Shen-Te, prostituta de la villa de Sechuan recibe un premio en

efectivo por ser la única alma buena que los tres dioses envia-

dos a la Tierra han podido encontrar. Una vez en poder del di-

nero, la bondad de Shen-Te se vuelve en contra de ella misma,

puesto que los pobres acuden en pos de ayuda sin limitaciones

ni frenos. Para evitar que sus paisanos de aldea la dejen sin na-

da, Shen-Te se disfraza de hombre simulando ser un primo re-

cién llegado. Con la personificación varonil, Shen-Te defiende

su patrimonio apelando a acciones propias del Ser Astuto-

Racional. Así, la protagonista se desdobla para defender siendo

mala, lo que no puede proteger siendo buena

Brecht el militante se abre paso otra vez sobre Brecht el escri-

tor. Lo hace, cuando a lo largo de su obra pretende demostrar

que en el Capitalismo no puede existir la bondad. Estamos ante

la presencia de un nuevo exceso ideológico. Es un exceso al

que están obligados todos los dogmáticos. Otra vez, el militante

particulariza lo que es algo general en la historia del Ser y en

todos sus sistemas. ¿Hay algún periodo histórico en el que la

bondad haya sido posible por sí misma, sin espera de la re-

compensa que supuestamente se le ofrece por ser buena?

Sí; hay uno, contestaríamos nosotros: el periodo primigenio del

Ser, en el que el Ser era Intuitivo por excelencia y la intuición

era el instrumento cognoscitivo del Ser. Esto, antes de que la

astucia-razón que es el instinto animal objetivado en la necesi-

dad de sobrevivir, hubiera inhibido el desarrollo de la Intui-

ción; es decir, cuando el Ser Primigenio sabía y sentía que era

parte de la naturaleza y no un supuesto sujeto desarraigado de

un supuesto objeto, que sería la naturaleza. Al fi-nal de la obra,

el intermediario dice al público que el camino que lleva fuera

de la maldad sólo puede ser encontrado por cada uno de los

humanos. Con lo que Brecht se muestra pesimista en cuanto a la

evolución del Ser hacia etapas de perfección Intuitiva en detri-

mento progresivo de la razón-astucia.

26

****

Por todo lo expuesto, las obras citadas de Brecht nos dan la im-

presión de que el autor tiene una visión pesimista del Ser en el

sistema capitalista. Su percepción semeja la de los trágicos

griegos sobre los dioses y al destino. La diferencia estriba en

que ahora no son los dioses ni el destino, sino el capitalismo, la

fuerza omnipotente contra la que el Ser tendría que estrellarse.

Pero mientras en la Tragedia Griega la imposibilidad de luchar