Ciencia Hindú Yogi de la Respiración por Yogi Ramacharaka, - muestra HTML

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COMPLETA

Difícilmente se podrá hablar demasiado de las ventajas que resultan de la práctica de la respiración completa; sin embargo, el estudiante que haya leído con atención las páginas precedentes, apenas puede tener necesidad de que se le señalen tales ventajas.

La práctica de la respiración completa hará a cualquier persona inmune a la consunción y otras afecciones pulmonares, y alejará hasta la posibilidad de contraer resfríos, bronquitis, etc., La consunción es debida principalmente a una disminución de la vitalidad, que puede ser atribuida a la inhalación insuficiente de aire. La disminución de vitalidad deja al organismo sin defensa contra los ataques de los gérmenes de la enfermedad. El respirar incompleto permite a una parte considerable de los pulmones permanecer inactiva, la que ofrece así un terreno preparado a los bacilos, que pronto lo invaden y producen estragos.

Un tejido pulmonar bueno y sano resistirá a los gérmenes, y la única manera de tener aquél en tales condiciones es utilizar debidamente los pulmones.

Los tísicos tienen por lo común el pecho estrecho. ¿Qué significa esto? Simplemente, que han empleado hábitos impropios de respirar, y, en consecuencia, su pecho no ha podido desarrollarse y ensancharse. El hombre que practique la respiración completa tendrá un pecho amplio y bien desarrollado; el de pecho estrecho podrá hacerle adquirir 30

las proporciones normales con sólo adoptar este método de respirar. Este último debe ampliar su cavidad torácica si aprecia su vida.

Los resfríos pueden evitarse muchas veces cuando se está expuesto a contraerlos, ejecutando vigorosamente unas cuantas respiraciones completas. Cuando se siente frío basta respirar con vigor algunos minutos para que el cuerpo entre en calor. Muchos resfríos pueden curarse por la respiración completa y la abstención parcial de alimentos durante un día.

La calidad de la sangre depende en gran parte de su debida oxigenación en los pulmones y si esta oxigenación es incompleta, la sangre se empobrece, se carga de toda clase de impurezas el sistema sufre por falta de nutrición y se envenena a causa de los productos de desperdicios no eliminados. Como todo el cuerpo, cada órgano y cada parte depende de la sangre para su nutrición, es evidente que una sangre impura producirá un efecto perjudicial sobre el sistema entero. El remedio es sencillo: practíquese la respiración completa yoghi.

El estómago y otros órganos de nutrición sufren mucho con la respiración imperfecta.

No solamente se nutren mal a causa de la falta de oxígeno, sino que como el alimento debe absorber oxígeno de la sangre antes de poderse digerir y asimilar, es fácil ver cómo la digestión y la asimilación sufren por una defectuosa respiración. Y cuando la asimilación no es normal, el sistema recibe cada vez menos nutrición; el apetito se pierde, el vigor corporal decrece, la fuerza disminuye y el hombre declina y se marchita; todo por la respiración defectuosa.

El mismo sistema nervioso sufre con la respiración incompleta, y, por lo tanto, el cerebro, médula espinal, centros nerviosos y aun los nervios, se tornan pobres e insuficientes instrumentos para generar, almacenar y transmitir las corrientes nerviosas cuando no son suficientemente nutridos por la sangre. Existe otro aspecto del asunto, y es que las mismas corrientes nerviosas, o más bien la fuerza que de ellas emana, disminuye por falta de una respiración correcta; pero esto pertenece a otra faz de la cuestión; que trataremos en otros capítulos de este libro, concretándonos por ahora a dirigir la atención del lector sobre el hecho de que el mecanismo nervioso se hace un 31

instrumento ineficaz para transmitir la fuerza nerviosa, como resultado indirecto de la falta de una propia respiración.

El efecto de los órganos de reproducción sobre la salud general es demasiado conocido para que nos veamos obligados a tratarlo con extensión; pero se nos puede permitir decir que si los órganos reproductores están debilitados, el sistema entero siente la acción refleja y sufre consecuentemente. La respiración completa produce un ritmo que obedece a un plan de la Naturaleza para conservar esta parte importante del sistema en condición normal; y desde luego se notará que las funciones de reproducción se fortalecen y vitalizan así, por acción simpática y refleja, tonificando todo el sistema.

Con lo dicho no queremos decir que deban despertarse los instintos sexuales inferiores; lejos de esto. Los yoghis aconsejan la continencia y castidad y han aprendido a contralorear las pasiones animales. Pero contralor sexual no significa debilidad sexual, y las enseñanzas yoghis dicen que el hombre o mujer cuyo organismo reproductor es normal y sano, tendrá más fuerza de voluntad para contralorearse a sí mismo. El yoghi cree que mucha de la perversión de esta admirable parte del sistema proviene mayormente de una falta de salud normal, y que es más bien el resultado de estados mórbidos que de las condiciones normales de esos órganos. Un examen un poco cuidadoso del asunto demostrará que las enseñanzas yoghis son exactas. Este no es el momento oportuno para considerar el asunto detenidamente, y nos limitaremos a decir que los yoghis conocen que la energía sexual puede conservarla y utilizarla el hombre en el desarrollo de su cuerpo y de s mente, en lugar de disiparla imprudentemente en excesos, como lo hace muchos, por ignorancia. Por pedido especial daremos en este libro un ejercicio favorito yoghi a este propósito. Pero sea que el estudiante desee o no adoptar las teorías yoghis de continencia y castidad, encontrará que la respiración completa hará más para restaurar la salud de esta parte del sistema que cualquier otro método que pueda haber ensayado.

Entiéndase bien: queremos decir normal y no desarrollo indebido. El sensualista encontrará que normal significa una disminución de deseo, más bien que un aumento, mientras que le hombre o mujer debilitado encontrará alivio y tónico a la depresión que hasta entonces hubiese experimentado.

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Deseamos no se mal comprendidos ni mal citados sobre este asunto. El ideal del yoghi es un cuerpo fuerte en todas sus partes, bajo el contralor de una poderosa voluntad, animada de altas aspiraciones.

En la práctica de la respiración completa el diafragma se contrae durante la inhalación y ejerce una leve presión sobre el hígado, estómago y otros órganos que, en combinación con el ritmo de los pulmones, actúa como suave masaje de estos órganos, estimula su acción y funcionamiento normal. Cada inhalación colabora en este ejercicio interno y asiste a la producción de una circulación normal en los órganos de nutrición y eliminación. En la respiración alta y media de los órganos pierden el beneficio resultante de este masaje interno.

El mundo occidental está prestando mucha atención a la cultura física en estos momentos, lo que es muy conveniente. Pero en su entusiasmo no debe olvidar que el ejercicio de los músculos externos no es todo. Los órganos internos necesitan también ejercicio, y el plan de la Naturaleza para este fin es la respiración normal, y el diafragma su principal instrumento. Su movimiento hace vibrar los importantes órganos de la nutrición y eliminación; dándoles masajes y manipulándolos a cada inhalación y exhalación precipita la sangre en ellos, para luego exprimirla, tonificando al organismo en general. Todo órgano o parte del cuerpo que no se ejercite se atrofia gradualmente y deja de funcionar como es debido; la falta de ejercicio interno producido por la acción diafragmática conduce a la enfermedad de los órganos. La respiración completa determina, a la vez, el movimiento propio del diafragma y ejercita la parte media y superior del pecho. Es en verdad completa en su acción. Bajo el punto de vista de la fisiología occidental sin tener en cuenta la ciencia y filosofía orientales, el sistema yoghi de la respiración completa es de importancia vital para todo hombre, mujer, o niño, que quiere adquirir salud y conservarla. Su simplicidad misma impide a miles de personas el examinarla seriamente, mientras que gastan fortunas en busca de salud por medio de sistemas complicados y costosos.

La salud golpea a sus puertas y ellos no contestan. Verdaderamente, la piedra que los constructores rechazan es la angular del Templo de la Salud.

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CAPÍTULO X: ALGUNOS FRAGMENTOS DE LAS ENSEÑANZAS YOGHIS

Vamos a dar tres formas de respiración, muy usuales entre los yoghis. La primera es la bien conocida respiración purificadora yoghi, a la que se el atribuye particularmente la gran resistencia pulmonar poseída por los yoghis. Habitualmente terminan cada ejercicio de respiración esta respiración purificadora, y nosotros hemos seguido el mismo plan en este libro. Damos también el ejercicio vitalizador de los nervios, que ha sido transmitido durante edades entre los yoghis, ejercicio que no ha sido nunca perfeccionado por los maestros occidentales de cultura física, aún cuando algunos de ellos lo hayan tomado prestado de maestros de Yoga. Terminamos el capítulo con la respiración vocal, a la cual se debe en gran parte la voz melodiosa vibrante y hermosa de los yoghis orientales.

Estamos convencidos que aun cuando este libro no contuviese nada más que estos tres ejercicios, sería, sin embargo de un valor incalculable para el estudiante occidental.

Aceptadlos como un don de vuestros hermanos de oriente y ponerlos en práctica.

Respiración purificadora yoghi

Los yoghis tienen una forma favorita de respirar que practican cuando siente la necesidad de ventilar y limpiar los pulmones. Terminan muchos de sus otros ejercicios respiratorios con esta respiración, y, como hemos dicho, nosotros seguimos la misma práctica en este libro. Esta respiración purificadora ventila y limpia los pulmones, estimula las células, tonifica los órganos respiratorios y contribuye a mantener un buen estado general de salud, refrescando además el sistema entero. Oradores, cantores, etcétera, encontrarán esta respiración de gran valor para descanso de los órganos respiratorios fatigados.

1)

Inhalar una respiración completa.

2)

Retener el aire unos pocos segundos.

3)

Poner los labios en actitud de silgar (pero sin hinchar las mejillas) y exhalar con vigor considerable un poco de aire a través de la abertura formada por aquellos. Retener un momento el aire aún almacenado y luego exhalarlo en pequeñas porciones hasta que se exhale completamente. Debe recordarse que al exhalar el aire tiene que emplearse un vigor considerable.

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Se notará que esta respiración es muy reparadora cuando se está cansado o abrumado por la fatiga, y un ensayo convencerá al estudiante de su eficacia. Como este ejercicio se verifica al terminar muchos otros de los que damos en esta obra, debería ser perfectamente comprendido y practicado hasta poderlo realizar fácilmente y con naturalidad.

Respiración yoghi vitalizadota de los nervios

Este ejercicio es muy apreciado por los yoghis y lo considera, de los conocidos del hombre, como uno de los que más poderosamente estimulan y vigorizan los nervios. Su objeto es tonificar el sistema nervioso, desarrollar su fuerza, energía y vitalidad. Este ejercicio ejerce una acción estimuladora sobre centros nerviosos importantes, los cuales a su vez influencian y dan energía al sistema nervioso entero, y envían mayor fuerza de flujo nervioso a todas partes del cuerpo.

1)

De pie y con el cuerpo erguido.

2)

Inhalar una respiración completa y retenerla

3)

Extender los brazos hacia adelante, algo flojos, con sólo la fuerza necesaria para mantenerlos en tal posición.

4)

Atraer las manos lentamente hasta los hombros, contrayendo gradualmente los músculos y comunicándoles fuerza, de manera que cuando los puños lleguen a los hombres estén fuertemente cerrados como para producir un movimiento de trepidación.

5)

Conservando los músculos rígidos, volver los puños lentamente a la posición anterior y manteniendo el estado de tensión atráiganse rápidamente, repitiendo los movimientos varias veces.

6)

Exhalar vigorosamente por la boca.

7)

Practicar la respiración purificadora.

La eficacia de este ejercicio depende principalmente de la rapidez en retirar los puños, tensión de los músculos y, naturalmente, de que la inhalación sea completa. Es necesario ensayar este ejercicio para poderlo apreciar. Es un vigorizador sin igual.

Respiración vocal yoghi

Los yoghis emplean una forma de respiración para el desarrollo de la voz. Se distinguen por su voz admirable, fuerte, suave clara y de gran poder.

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Han practicado esta forma particular de ejercicio respiratorio y obtenido como resultado hacer su voz suave, magnífica y flexible, comunicándole su indescriptible cualidad flotante y de gran poder. El ejercicio que sigue dará con el tiempo las propiedades que acabamos de mencionar o la voz yoghi al estudiante que lo practique con perseverancia.

Se comprende, naturalmente, que esta forma de respiración debe emplearse sólo como un ejercicio ocasional y no como forma regular de respirar.

1)

Inhalar una respiración completa muy lenta y continuamente por las fosas nasales, haciendo durar la inhalación el mayor tiempo posible.

2)

Retener la inhalación unos pocos segundos.

3)

Expeler el aire vigorosamente en un soplo, a través de la boca abierta.

4)

Dar descanso a los pulmones por medio de la respiración purificadora.

Sin entrar profundamente en las teorías yoghis acerca de la producción del sonido en el hablar y cantar, diremos: que la experiencia les ha enseñado que el timbre, cualidad y poder de una voz dependen no solo de los órganos vocales de la garganta, sino que también los músculos faciales, etc., tienen mucho que hacer en el asunto. Hay hombres de pecho ancho que no producen sino un pobre sonido, mientras que otros, de pecho comparativamente estrecho, producen tonos de una fuerza y cualidad sorprendentes. He aquí un experimento interesante que merece probarse: colocaos frente a un espejo, con los labios en posición de silbar; silbad y observar la forma de vuestra boca y la expresión general del semblante. Luego cantad o hablad como lo hacéis habitualmente y ved la diferencia. Entonces, volved a silbar por algunos segundos; y sin cambiar la posición de vuestros labios y semblante, cantad unas pocas notas y apreciaréis qué vibrante, sonoro, claro y hermoso tono se produce.

CAPÍTULO XI: SIETE EJERCICIOS YOGHIS DE DESARROLLO

Los siete ejercicios siguientes son empleados preferentemente por los yoghis para desarrollar los pulmones, músculos, ligamentos, células de aires, etc. Son muy simples, pero maravillosamente eficaces. Que su simplicidad no disminuya el interés que merecen, pues son el resultado de cuidadosos experimentos por parte de los yoghis y la esencia de numerosos ejercicios muy complicados, cuyas partes no esenciales han sido eliminadas.

1) Respiración retenida

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Este es un ejercicio muy importante que tiende a fortalecer y desarrollar los músculos respiratorios, así como los pulmones, y su frecuente práctica propenderá también a ensanchar el pecho. Los yoghis han encontrado que una detención ocasional de la respiración, después que los pulmones se han llenado con una respiración completa es muy útil, no sólo para los órganos respiratorios, sino también para los de nutrición, sistema nervioso y hasta para la misma sangre. Han comprobado que una suspensión ocasional de la respiración ayuda a la purificación del aire que ha quedado en los pulmones, proveniente de las inhalaciones anteriores, y a oxigenar más completamente la sangre. Conocen también que la respiración así retenida reúne todos los desperdicios, y que cuando se exhala lleva consigo las materias usadas del sistema y limpia los plumones, de la misma manera que un purgante limpia los intestinos. Los yoghis recomiendan este ejercicio para varios desórdenes del estómago, hígado y sangre; sostienen también que con frecuencia cura el mal aliento, debido muchas veces a pulmones pobremente ventilados. Recomendamos a los estudiantes presten considerable atención a este ejercicio, que tiene gran mérito. Las siguientes instrucciones darán una idea clara de la manera de practicarlo.

1)

De pie y con el cuerpo erguido.

2)

Inhalar una Respiración Completa.

3)

Retener el aire tanto tiempo como sea posible sin violencia.

4)

Exhalar vigorosamente por la boca abierta.

5)

Practicar la Respiración Purificadora.

Al principio sólo se puede retener la respiración breves instantes, pero con un poco de práctica se harán grandes progresos. Puede consultarse un reloj para apreciar los resultados que se vayan obteniendo.

2) Estímulo de las células pulmonares

El objeto de este ejercicio es estimular las células de aire de los pulmones, pero los principiantes no deben practicarlo con exceso ni con demasiado vigor. Puede producir al principio un poco de mareo en algunos, el que se obviará suspendiendo el ejercicio y caminando un momento:

1)

De pie con el cuerpo erguido y manos a los costados.

2)

Inhalar muy despacio y gradualmente

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3)

Mientras se inhala, golpear suavemente el pecho con la punta de los dedos, recorriéndolo continuamente en toda su extensión.

4)

Cuando los pulmones estén llenos se retiene la respiración y se golpea el pecho con las palmas de las manos.

5)

Practicar la Respiración Purificadora.

Este ejercicio estimula y tonifica todo el cuerpo y es una práctica yoghi bien conocida.

Muchas de las células de aire de los pulmones pierden su actividad a causa de una respiración incompleta y a menudo casi llega a atrofiarse. Aquel que haya usado la respiración incompleta durante años, no encontrará muy fácil poner en actividad inmediatamente por la Respiración Completa todas esas células de aire descuidadas, pero esta ejercicio ayudará mucho a conseguir el resultado deseado y merece que se le estudie y practique.

3) Extensión de las costillas

Hemos explicado que las costillas están fijadas por cartílagos que admiten una expansión considerable. En la respiración normal las costillas desemplean un papel importante, y es bueno darles ocasionalmente un poco de ejercicio especial con el objeto de conservar su elasticidad. La costumbre que tienen muchos occidentales de estar de pie o sentados en posturas no naturales, puede hacer perder a las costillas elasticidad; este ejercicio hará mucho para evitar y combatir tal defecto: 1)

De pie y con el cuerpo erguido

2)

Colocar las manos en cada lado del cuerpo, bajo y tan cerca de las axilas como sea posible, con los dedos pulgares dirigidos hacia la espalda, las palmas sobre los lados del pecho y los dedos sobre su frente.

3)

Inhalar una Respiración Completa

4)

Retener el aire por un corto tiempo.

5)

Entonces se comprimen suavemente los lados y se exhala al mismo tiempo.

6)

Practicar la Respiración Purificadora.

Este ejercicio debe usarse con moderación y precaución.

4) Expansión del pecho

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El pecho está muy expuesto a deprimirse debido a la posición inclinada sobre el trabajo, etc. Este ejercicio es muy bueno para restaurar las condiciones naturales y obtener la expansión del pecho:

1)

De pie y con el cuerpo erguido

2)

Inhalar una Respiración Completa

3)

Retener el aire.

4)

Extender los brazos adelante, con los puños cerrados y al nivel de los hombros.

5)

Llevar los puños vigorosamente hacia afuera hasta que formen línea recta con los hombros.

6)

Después volver a la 4ª posición y de esta a la 5ª. Se repite varias veces.

7)

Exhalar vigorosamente por la boca abierta.

8)

Practicar la Respiración Purificadora.

Hágase este ejercicio con prudencia, evitando toda exageración.

5) Ejercicio en marcha

1)

Caminar con paso mesurado, la cabeza alta, la barba entrada ligeramente y los hombros caídos.

2)

Inhalar una Respiración Completa contando (mentalmente) 1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, un número a cada paso, y haciendo que la inhalación dure el tiempo invertido en los 8

pasos.

3)

Exhalar lentamente por las fosas nasales, contando como anteriormente, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.

4)

Descansar entre respiraciones, sin detener la marcha; contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.

5)

Repetir hasta sentir un principio de cansancio. Entonces, descansar un momento y, a placer reanudar el ejercicio. Verificarlo varias veces en el día.

Algunos yoghis modifican este ejercicio, reteniendo la respiración mientras cuentan 1, 2, 3, 4, y exhalando después, contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8.

Puede seguirse la forma que más agrade.

6) Ejercicio de la mañana

1)

De pie, con el cuerpo erguido y en actitud militar, cabeza alta, ojos al frente, hombros caídos, rodillas firmes y brazos a los costados.

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2)

Elevar lentamente el cuerpo sobre los dedos de los pies, inhalando una Respiración Completa con lentitud y firmeza.

3)

Retener la respiración unos pocos segundos, conservando la misma posición.

4)

Bajar lentamente a la primera posición, exhalando despacio al mismo tiempo el aire por las fosas nasales.

5)

Ejecutar la Respiración Purificadora.

6)

Repetir varias veces, usando alternativamente la pierna derecha o la izquierda.

7) Para estimular la circulación

1)

De pie y con el cuerpo erguido

2)

Inhalar una Respiración Completa y retenerla.

3)

Inclinarse ligeramente hacia adelante y agarrar un bastón con energía y firmeza, poniendo gradualmente toda la fuerza en apretar el bastón.

4)

Dejar de oprimir el bastón, volver a la primera posición y exhalar lentamente.

5)

Repetir varias veces.

6)

Terminar con la Respiración Purificadora

Este ejercicio puede verificarse sin emplear el bastón, agarrando un bastón imaginario y usando la voluntad para ejecutar la presión. Este ejercicio es una práctica favorita yoghi para estimular la circulación, conduciendo la sangre arterial a las extremidades y haciendo volver la sangre venosa al corazón y a los pulmones, para que puedan tomar el oxígeno inhalado con el aire. En casos de circulación defectuosa, no hay bastante sangre en los pulmones para absorber el total de oxígeno inhalado y el sistema no saca todo el provecho posible de la respiración mejorada. Particularmente, en estos casos, es bueno practicar este ejercicio ocasionalmente, con el regular ejercicio de la Respiración Completa.

CAPÍTULO XII: SIETE EJERCICIOS MENORES YOGHIS

En este capítulo damos siete ejercicios menores de la respiración yoghi, que sin poseer nombres especiales, cada uno es distinto e independiente de los otros y tiene en vista un propósito diferente. Cada estudiante hallará que algunos de estos ejercicios se adaptan mejor a las necesidades especiales de su caso particular. Aunque los hemos denominado los ejercicios menores, ellos son muy útiles y valiosos; de lo contrario, no aparecerían en este libro. Dan a una un curso condensado de cultura física y desenvolvimiento pulmonar, y podrían ser fácilmente, ampliados y elaborados en un pequeño libro sobre 40

el asunto. Tiene, naturalmente un valor adicional, debido a que la respiración yoghi forma una parte de cada ejercicio.

No hay que dejarlos de lado a causa de que los llamamos menores, porque algunos o varios de estos ejercicios pueden ser justamente los que se necesiten. Hágase la prueba y decida cada uno por sí mismo.