Convaleciente por Candela - muestra HTML

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Convaleciente

Como podría dejarte ir tan facilmente? ¿Como podría vivir sabiendo que la vida me ha arrancado mi otra mitad?

Era Julio cuando te conocí, el mes en el que los días cortos y nublados abren paso a las noches largas y espesas, en donde llega el frío que trae consigo una necesidad de calor constante.

Caminaba por la plaza de la vuelta de casa, como solía hacerlo todas las mañanas, buscaba algún banco desocupado para descansar antes de seguir mi camino, pero sorpresivamente y como de costumbre, no había ninguno, volví a dar un recorrido general con mi vista hasta que pude divisar uno en el cual había una sola persona, perfecto, ninguna pareja de novios acaramelados, ni ningun nenito lloron que comience a molestar.

Me acerque lentamente y me senté, recibí una mirada de tu parte, como olvidarlo? La primera vez que vi tus hermosos ojos verdes, me miraste, te mire, pero ninguno de los dos dijo nada, saqué mi libro y sonreiste, con el tiempo descubriría que Cohelo era tu escritor favorito.

Estuvimos largo rato en silencio, vos seguías en lo tuyo, ¿y yo? Yo trataba de hacer lo mismo, hablaste, escuché tu voz como una dulce melodía que aparecía en mis oídos

-Soy Pablo -me dijiste-

-Soy Rocío -te conteste y te estiré la mano, la cual recibiste con gusto-

-Siempre venís por está plaza? -buscaste sacar tema de conversación-

-Sí, siempre, vivo por acá cerca y este es mi lugar para despejarme -te respondí con una sonrisa la cual según lo que me dijiste te cautivo por completo-

-Nunca te había visto -contestaste luego de un largo silencio-

-Yo tampoco, sos nuevo en la ciudad?

-No, hará unas dos meses que estoy acá -me miraste con una carita dulce que me robo un suspiro, el primero de muchos-

-Tenés algún amigo, o soy la primer persona con la que hablas

-Sin contar mis compañeros de trabajo, sos la primera

-Entonces te invito un café, te gustaría?

-Sí, claro que sí

Todavía no puedo recordar que fue lo que me llevó a invitarte así de esa manera, siempre fui timida, pero con vos fue diferente, desde el primer momento quise tenerte cerca, y agradezco que haya sido así.

Pienso en esa primer salida, apenas nos conociamos pero de a poco nos ibamos descubriendo, el primer café me demostró que eras amable, el segundo café me demostró que eras una persona dulce, el tercero que ya no te veía como un amigo, si no como algo más... y así sucecivamente.

Nos costó, bueno, te costo decirme todo lo que sentías por mí, tu cara de asustado era para una foto, y aunque al principio fue tenso ese día se convirtió en uno de los mejores de mi vida.

-Rochi, hace tiempo que somos amigos, no? -me preguntaste de la nada dejandome totalmente descolocada-

-Sí, muchisimo -te respondí, me miraste-

-Yo, te quiero decir algo -se te trabo la voz para hablar, pero no te importo, como pudiste seguiste hablando- la verdad es que siento algo muy fuerte cuando estoy cerca tuyo, no te veo solo como una amiga, te veo como algo más y no se si vos sientas lo mismo, pero tengo que decirtelo.

Estaba tan sorprendida y a la vez tan feliz, buscaste en mi mirada una respuesta pero seguía como en shock, callada, asimilando lo que acababa de escuchar, te acercaste a mí hasta quedar de frente y mirarme con mucha más atención que antes, me dedicaste una de tus calidas sonrisas y yo respondí de la misma manera, creo que fue ese gesto el que te dio la seguridad necesaria para hacer lo que hiciste después.

De forma lenta y cuidadosa fuiste juntando nuestras bocas para fundirnos en un beso, que aunque nunca te lo dije, para mi fue mágico, fue especial, desde el primer roce hasta el último, entendí que estaba enamorada y dispuesta a entregarte mi propia vida, y así fue.

Muchas son las veces que contigo bajé corriendo

las carreteras bajo la lluvia de tu antigua ciudad

Vivimos el primer año de novios, empezamos a convivir, salimos, paseamos, viajamos, peleamos, pero permanecimos juntos a pesar de todo, llegamos al segundo año, pero ya no estabamos solos, teniamos un angelito con nosotros, LUZ, nuestra luz, parece ayer cuando te di la noticia que iba a ser mamá.

-Mi amor -te llame y saliste de la cocina a mi encuentro, dejaste un cálido beso en mis labios y luego de mi pedido te sentaste en la silla a escuchar lo que tenía para decir-

-Que pasa, no me asustes? -preguntaste con algo de preocupación, no era raro que te preocuparas tanto por mi, siempre lo hacías-

-Yo se que somos jovenes -estaba nerviosa, recuerdo haberte tomado de la mano para darme ese impulso de confianza que necesitaba- tenemos toda una vida por delante, pero -comencé a llorar, y me miraste aún más confundido, me era dificil hablar, así que sin pensarlo dos veces dirigí tus manos a mi panza y con un tierno gesto y la voz tomada te conte esa feliz noticia que nos completaría la vida- Vamos a ser papas mi amor

Ahora ambos eramos un mar de lágrimas, estabamos enamorados, nos perteneciamos, era poco el tiempo que habiamos estado juntos pero parecía una eternidad, dicen que el amor no se mide en tiempo, si no en lo que te hace sentir aquella persona que tenes a tu lado, y vos me hacías y me haces sentir viva, como nadie jamás lo hizo, tu vida y mi vida siempre van a ser una, así pase lo que pase.

Muchas las vidas que viví en cada día

y sepulté completamente

No te rías de mí

No apartes la mirada

Antes de traer a Luz al mundo dijiste que teniamos que casarnos, para que nuestra hija se criara en una familia a la antigua, tal cual a vos te gustaba, acepte sin problema, aunque te pedí que fuera algo simple, como nosotros lo eramos.

Fuimos a la playa, y en pleno atardecer con el sol iluminandonos y el mar como testigo sellamos este pacto de amor que nos iba a unir para siempre.

Aunque pase el tiempo me va a ser imposible olvidar aquellas palabras que nos dijimos aquel día.

-Desde el primer momento que te vi supe que eras especial, supe que a traves de tus ojos veía reflejado el amor, un amor puro, sincero, que me lleva hacia otra parte, cuando estoy con vos se que nada me puede pasar, se que nos miramos y nos salvamos, que podemos enfrentar lo que sea, por eso te doy todo lo que soy, todo lo que tengo para que veas que hoy y siempre soy tuya mi corazón, mi vida y mi alma te pertenecen -tome tu mano y te coloque el anillo que tenía escrito “Rocío” en su interior, deje un beso en tu mano la cual inmediatamente dirigiste a mi panza para acariciarla con ternura y sentir como Luz era parte de nuestra unión-

-Llegaste para cambiarme la vida, para hacerme mejor persona, para demostrarme lo que es amar sin condición, sin interes, amar, algo tan simple y tan complejo como eso, quiero pasar el resto de mi vida al lado tuyo y ser junto con nuestra bebe el motivo de tu sonrisa, la causa de tu felicidad, porque para eso quiero vivir, para hacerte feliz -ahora eras vos el que colocaba el anillo con la inscripción “Pablo” en mi dedo, te sonreí y por fin me acerqué para poder besarte y abrazarte con mi deseo de no soltarte jamás-Me seguirás

con el sol en tus ojos

y en ti

Creo que coincidiras conmigo que el 11 de Junio fue el día más especial e importante en nuestras vidas, el día en que ella llego a nuestras vidas para cambiarlas, para hacerla mas feliz de lo que era, para ponerle Luz.

El parto fue largo, lo supiste porque en ningún momento me dejaste sola y me sostuviste la mano sabiendo el terro que sentía, tu mano me dio fuerza, no lo voy a negar, creo que sola no hubiese podido.

Escuchamos aquel llanto que tanto esperabamos y entre lágrimas y más lágrimas vimos a nuestra lucecita que nos miraba sin entender nada, aunque en el fondo sabía que estaba abriendo los ojos al mundo, despertando a la vida.

Todo era perfecto, no lo podíamos negar, teniamos todo lo que siempre soñamos y más que eso...pero un día todo cambio, aquel llamado alarmante hizo que así fuera.

Convaleciente

y con las piernas de piedra

Pegarás a mi puerta

Me miraste y luego miraste a Luz que con sus cuatro años y sus dos colitas en el pelo estaba caminando por todos lados llenvandose todo por delante, en tus ojos vi tristeza, cosa que no estaba acostumbrada a ver, vi vacío, incertidumbre, no entendía nada, no hasta el momento en el que me explicaste lo que estaba pasando

-Me llamaron del ejercito -note como con dolor en el alma pronunciabas cada palabra- mañana tengo que presentarme alla, quieren mandarme a la guerra.

Llore contra tu pecho desconsoladamente, repasando ese pequeño dialogo que me había dejado sin nada para decir, te abrace fuerte, sin intención de soltarte, y así permanecimos lo que quedaba del día.

Esa noche nos fuimos a acostar con Luz entre medio de nosotros, dormimos los tres juntos como la familia hermosa que eramos, me sentí protegida, acompañada, amada, como siempre lo hacía cuando estaba con vos, pero sabía que esta vez no era igual a las demás porque a partir del otro día todo sería diferente.

Sé que piensas que me aferro a ti

y que me he quedado en el camino

y que no entiendo las cosas como tú

pero no es así

Esa mañana nos levantamos en silencio, desayunamos y actuamos normalmente hasta el momento en el que el reloj marcó las nueve de la mañana, hora en la que tenías que partir a tu nuevo destino, traté de ser fuerte, te juro que traté pero no pude, no pude evitar mostrarte el terror que tenía de perderte, de pensar que jamás podría volver a verte

-Chau papi -susurro Luz, algo confundida, todavía no era consciente de lo que estaba pasando- te voy a extrañar

-Chau mi amor -le contestaste con lagrimas en los ojos, se abrazaron fuerte mientras yo miraba la escena desde un costado dejando caer toda la angustia que me abatía-papá te ama sabes? nunca te olvides de eso princesa -recuerdo que dejaste un beso en su cabeza y la abrazaste nuevamente-

-Pablo -te susurré, alzaste la mirada y no hicieron falta palabras, me besaste como nunca, mi corazón pedía a grito que te quedés pero era tu deber, y nada podía hacerte amo, muchisimo, pase lo que pase te amo

-Son lo más importante que tengo, mi amor, y siempre las voy a cuidar y amar, porque ustedes son la vida misma para mí

Me seguirás

con el sol en tus ojos

y en ti

Pasó el primer mes, seguías llamandonos todos los días diciendo como estabas, y queriendo saber que era de nosotras, desde lejos veías a Luz crecer, cada día estaba más parecida a vos, y eso te lo deje bien en claro el día que te mande fotos y cartas hasta donde estabas, sabía que las cosas estaban cada vez más dificiles pero siempre te encontrabas un tiempo para hacernos saber que estabas bien.

Yo seguía esperando el día que volvieras, el día en el que ibamos a estar juntos los tres, pero ese día, parecía cada vez más lejano, o al menos eso pensé luego de dos meses en los cuales tuve apenas una sola llamada tuya.

El tiempo iba pasando, la guerra se iba complicando, y las posibilidades de volver a verte eran a cada momento mas escasas, Luz te necesitaba, te extrañaba, yo tambien lo hacía pero debía ser fuerte, así lo había prometido, y así debía cumplirlo.

Llegó el otoño, donde las calles se vuelven de colores amarillas y marrones y donde los arboles se van quedando sin hojas, desnudos, una buena metafora que describía como me sentía sin vos, desnuda, sin nadie que me abrigue en tanto dolor.

Convaleciente

y con las piernas de piedra

Pegarás a mi puerta

Recibí un llamado, aunque prefería mil veces no haberlo hecho, supongo que tuve la misma sensación que vos el día que te avisaron que debías enfrentar todo esto...

-Comunicación telefonica-

-Sí? -pregunte levantando el tubo del telefono-

-Usted es la esposa de Martínez señora? -me preguntaron del otro lado-

-Sí, soy yo -ya era tarde para dar marcha atrás, el miedo se había apoderado de todos mis sentidos, quien me hablaba del otro no parecía tener buenas noticias-

-Lamento mucho informarle que su esposo fue trasladado con urgenia al hospital, recibió un disparo muy fuerte y para serle sincero no creemos que pueda salvarse

-trague grueso y seguí escuchando las indicaciones sobre donde estabas y que debía hacer para llegar hasta allá-

Como pude y con la poca fuerza que me quedaba corte el telefono y me deje caer en el sillón, esa frase retumbaba una y otra vez en mi mente “para serle sincero no creemos que pueda salvarse” un nudo se formo en mi pecho y sentí como mi corazón se estrujaba poquito a poquito, nuestra hija me vio llorar y se acerco a mi, la abrace fuerte y llore junto a ella, no le explique demasiado pero entendió a la perfección lo que estaba pasando.

.

.

.

Y hoy te miro dormir, como todos los días desde que te visite en este hospital, te veo ido, no se donde estás, que queda de vos, estoy tomandote la mano fuerte, pidiendole a la vida que te traiga de nuevo a nosotros, te perdiste tantas cosas de mi, de Luz, de tu juventud, me prometiste que nunca me ibas a dejar, y se que en tu interior estás luchando para salvarte, pero por más que te quiera conmigo es egoísta de mi parte hacerte sufrir así.

Hace tres años estás en este estado, y todavía no has vuelto a la realidad, se que si te dejo ir vas a estar en un lugar mas feliz y que todo el dolor que siento lo va a recompenzar el saber que vos vas a estar mejor.

iremos hacia arriba

hacia la blanca luz

No lo creo así

pero, ¿qué sé yo?

¡Lo sé!

-Pedro -llame al medico que atendio a Pablo desde que esta internado-

-Sí señora Martinez, digame -me atendió con la misma amabilidad de siempre-

-Tome una decision, sobre lo que hablamos el otro día y creo que tiene razón, lo mejor es desconectar el respirador -Pedro me miro serio por unos instantes y palmeo mi espalda con algo de afecto y tambien como una muestra de respeto ante aquella elección-

-Va a ser lo mejor -concluyo la conversación-

Desde ese día que te desconectaron te perdimos, tu cuerpo ya no esta, solo queda el recuerdo de tu presencia, y el dolor de tu ausencia, sea donde sea que estés nunca te voy a olvidar, porque aunque compartiste pocos años conmigo me voy a llevar lo mejor de vos siempre, te ama con todo su corazón .

Luz (tu

princesa)

Siempre que me digan sos casada? Les voy a decir si, siempre que me digan es hora de que superes a Pablo, les voy a decir No, siempre que alguien me pregunte por vos les voy a contestar con orgullo, murio peleando por su patria como el hombre que fue, fuiste sos y serás el amor de mi vida, mi otra mitad, alguien quiso que nos dejes, pero tu espiritú sigue acá, acompañandonos a cada momento, con cada amanecer, con cada atardecer, con cada sonrisa, cada logro, cada caricia, nunca estamos solas, vos estás con nosotros, te amo con todo mi corazón mi amor.

Rocío

-Terminaste de escribirle la carta a papá Luz?

-Sí mamá, está tarde se la vamos a llevar, no?

-Sí, por suerte no llueve así que no nos vamos a mojar como el año pasado

-Mejor así, en la carta de papá me olvide de ponerle que todo el mundo me dice que soy igualita a el -No se puede negar que sos Martinez hasta la médula vos -nos senreimos y nos fundimos en un abrazo que en ese momento lo decía todo, aunque solo estabamos nosotras, sabiamos que no eramos dos, si no tres, porque vos estas, se que estas-Habla Pablo:

Desde el día en el que deje mi mundo tambien deje mis afectos, mis amigos, mis padres, mi hija, mi amor, pero desde acá arriba puedo decir que soy feliz de ver a mis papas disfrutando de su nieta, esa alegría que irradián cada vez que la ven es indescriptible, ver crecer a Luz, sana, fuerte, linda, dulce, inteligente, de verla dando todo de sí a cada momento, luchando por alcanzar sus metas, de ver a Rochi abocada a nuestra hija, a su casa, su trabajo, admirandola en cada cosa que hace, a veces me gustaría poder estar ahí con todos ellos, pero mi misión allá está terminada, la tierra ya no es lugar para mi, me alegro que me recuerden, que todos los años vengan, dejen flores y las dos cartas infaltables de mi mujer y mi hija en cada aniversario de mi fallecimiento, soy feliz sabiendo que ellas tambien lo son aunque a veces lloren en las noches porque no pueden darme una caricia, un beso o un abrazo, ellas saben que estoy, y que siempre las estoy cuidando, como les prometí una vez, jamás las iba a dejar solas, y esa promesa es para toda la eternidad.

En el cielo no hay tiempo, eso es algo relativo, por eso mi espera no es eterna, mi espera es momentanea, mi paciencia es infinita y mi alma está flotando en el aire hasta el momento en el que se vuelva a encontrar con su otra mitad, mi alma gemela está en la tierra, todavía en un cuerpo humano, pero se que cuando vuelvan a reencontrarse ya no habrá nada más que decir, solamente saber que nada nunca las va a separar.

E iremos hacia arriba

hacia la blanca luz

-Te estoy esperando aca arriba mi amor

Te dije entre sueños y al otro día todo se volvió LUZ nuevamente volvía a tenerte conmigo, nuevamente eramos dos en uno, nuevamente nos volviamos a juntar para demostrar que el amor es más fuerte que hasta la misma muerte.

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