Corazón De Oro por Desconocido - muestra HTML

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1

Él, con brazos fuertes, --cinturita delgada, nalgas “redonditas”, largas piernas, (--alto muy alto--), con manos

grandes, Jeans rotos, olor excitante, voz de locutor “firme y penetrante“, -- al mirar, destel a una inmensa tristeza...

Es algo más al á del dolor y la frustración, es como si en su interior existiera algún motivo que diera espacio al miedo, o

quizá a la cobardía, o simplemente al hecho de que su vida ha pasado sin dejarle una huel a que al recordarla, lo haga

feliz…

…Lleva mucho tiempo caminando por la vida y al parecer aún no ha encontrado lo que para muchos ya es un hecho,

aquel o que denomina la estabilidad; no solo económica si no emocional…

…Él, cada vez que se mira al espejo, siente que sin derecho a reprochar, se le han pasado los años que van dejando esa

huel a en su rostro, pero no en su corazón…

Una tarde, llega a una reunión habitual en su trabajo (una revista), donde se desempeña como “Ingeniero” creativo y

comercial, a cargo de un pequeño grupo de personas en el cual estoy incluida. Sin planearlo, decidí entrar a aquel a

reunión (a la cual no fui invitada), --para mi concepto, era importante enterarme de lo que estaba pasando y así

iniciar mi trabajo con tranquilidad—

Al ver el carácter y la decisión con la que entré, él quedo sorprendido, y como no pasaba hace mucho “yo l ame su

atención,”. En un momento nuestras miradas se cruzaron y aunque sentí cierto cosquil eo en el estómago, decidí no

prestarle atención y tomar asiento, --como me indicó el presidente de la revista--. Mientras tanto, él notaba

inmediatamente que era diferente a las demás mujeres que se cruzaron en su camino. ---Ninguno imaginaba que

después de esa reunión en el piso 7 de aquel viejo edificio, nuestras vidas quedarían marcadas para la eternidad---

<<<<<<<<<< “Yo me pregunto: ¿De qué se trata todo esto del amor?, ¿acaso somos esclavos de nuestras emociones?, O

simplemente todo en la vida está cuadrado como si fuéramos “fichas de ajedrez”. Sin duda, son preguntas que llevan a

pensar muchas cosas de las cuales muy difícilmente se obtendrá una respuesta concreta. >>>>>>>>>>>>>

Entre nosotros se empezó a crear una serie de necesidades que nos l evaban a querer estar juntos; l amadas con excusas,

almuerzos laborales y reuniones extracurriculares, --quizá para sentirnos mejor, complementarnos, o liberarnos y

dejarnos llevar por esa extraña pero deliciosa sensación de la atracción--.

¡Sorprendida me quedo observando a este ejemplar en mis pensamientos, no puedo creer que esté inspirando en mí

tantos sentimientos! Al mirar al frente, --lo veo entrar en mi oficina ofreciéndome un dulce para calmar el estrés--,

“por tanto trabajo”. Mientras lo hace, se sienta a mi lado --con una camisa color rosa---, siento como todo mi interior

se estremece, quedo perpleja y sin palabras frente aquel hombre inmensamente atractivo. Y pregunto en mi interior,

¿cómo es posible que un “Angelito” tenga esta mirada de tristeza?, acaso al verse en las mañanas al espejo no se da

cuenta que es un príncipe azul sacado de un cuento de hadas. Mientras lo escucho hablar con ingenio y seguridad, me

distraigo de nuevo en mis pensamientos que repiten sin cesar…

“----------además es un pilo--------- ¿qué, no se da cuenta?”

Sin poder evitarlo, entre más pasa el tiempo, más nos unen las circunstancias --sin duda; “lo estamos disfrutando”--.

Entre l amadas y salidas a eventos laborales, va avanzando este amor que aunque no inicia de la forma indicada, (yo

me estaba separando), es un amor que trasciende con el tiempo...

Él en su oficina y después de varios días de estar insistiendo en ir más al á de la una grata compañía. Recibe una

l amada que dará un nuevo rumbo a este amor intenso que da sus primeros pasos. Con tono fuerte y decidido, luego de

meditarlo por varios días, le digo que “quiero verlo y que debe ser inmediatamente”. Él, en medio de su sorpresa y un

poco asustado según noto en su voz, decide aceptar y llegar a tan anhelado, pero inesperado encuentro...

… Luego de un día largo de trabajo, al í estamos;-- dos almas mirándose con deseo, ternura y sorpresa--. Él

ansioso de saber el motivo y la urgencia de mi l amada, --me saluda con voz fuerte-- (aunque deja salir un rastro de

timidez). Yo luzco hermosa <<como siempre he dicho; “que se pierda todo menos el estilo”>>, sin darle tiempo a pensar,

dejo correr por su rostro una caricia que él no entiende y aunque muchas veces lo pidió, esa tarde en aquel a esquina de la

séptima (centro de la ciudad), sin dar explicaciones deslizo mis dedos previamente perfumados -- por su boca--- y

sin más preámbulo, mis labios alcanzan los suyos y nos perdemos como dos locos en una burbuja que nos deja sin

aliento… Pero con una sensación excitante por todo el cuerpo. Es al í donde damos inicio a un amor que en ocasiones

nos llevaría al borde de la locura...

“Este amor desenfrenado, tiene la fuerza de una profecía que se cumple”

..En ese mismo momento siento que ese beso me l eva a un lugar infinito y que inexplicablemente justo ahí, me

enamoro de este hombre de mirada triste, --quizá con la ilusión de verla bril ar de alegría algún día--. Nuestros

besos fueron tan largos y profundos, que l egaron a la cama en una de esas noches de amor desbocado y

experimentamos un encuentro que fue más al á de nuestras fuerzas físicas… Cada beso era la l ave que daba a una

puerta de sensaciones infinitas --dirigidas al orgasmo--. (Ese día no saldrá de nuestras mentes y cuerpos que se

amaron durante toda la noche…)

2

Pero nada es fácil cuando se han cometido errores en el pasado y se ha dedicado nuestro tiempo a otras relaciones no

fructuosas. Él no podía liberarse del todo de aquel a relación de cuatro años con una mujer mayor, de la cual terminó

“siendo el hijo”, --motivos que l evaron a su fin--.

<<< ¿Quién dijo que darle la vuelta a la página es fácil?>>>

Él empezó a enfrentar su realidad y aunque veía en mí a una “gran mujer”, no sabía cómo terminar por completo

con esa relación que se negaba a abandonarlo…

…Al notar que algo estaba pasando, al sentirlo distante, algo despreocupado y como si la huel a de su relación con

aquel a mujer mayor siguiera ahí, pensé que él no sería capaz de tomar una decisión tan difícil, --dejar atrás el

pasado--- (algo que días anteriores, yo había tenido que enfrentar con mí antigua relación).

Ya lo dicen por ahí: “los seres humanos no sabemos terminar las relaciones”

Decido dejarlo. Fue una decisión dolorosa, pero determinante para el rumbo de nuestra relación <<no podemos

entregar el corazón cuando quedan huel as de un pasado que inspiran sentimientos encontrados>>, aunque en sus ojos

alcancé a ver lo que sentía, cómo su sonrisa se desvanecía poco a poco y aparecía de nuevo esa mirada triste, “seguí

firme” y con tono “Hostil”. Sin duda alguna, para esa situación fue una buena decisión, pero de las más difíciles que he

tenido que enfrentar, --sin saber que de ahí en adelante mi vida se convertiría en una mar de el as--...

3

Después de un corto tiempo, él decide buscarme de nuevo (con la bendición de su hermosa madre), pero aunque moría

por sentir sus labios una vez más, decidí darle más tiempo, (lo quería solo para mí) --se veía tan lindo con esas rosas en

las manos y una chocolatina blanca (mi favorita) en el bolsil o de su camisa, (fuera del almacén donde me encontraba

en ese momento)--. Su voz entrecortada y su mirada triste, me decían que me necesitaban, pero siempre he sido “terca”

y pensaba que en tan poco tiempo no era posible terminar con las secuelas de su última relación… Sin duda; yo estaba

pasando por la misma situación.

Lo dejé ir de nuevo y aunque sufrí; --algo dentro de mi pecho me decía; “él regresará”--. Mi vida continuaba a pesar

de las adversidades, <<tenía un motivo muy fuerte para seguir>>, así que no podía dar marcha atrás, “el tiempo perdido

nunca se recupera”.

Pero en mi corazón, la l ama de ese amor fue imposible de apagar y a pesar de la distancia sentía como en mis sueños

“nuestros cuerpos se encontraban y se amaban”...

Después de un largo tiempo, nuestras almas separadas pero enamoradas decidieron ponerse una cita ¡con excusas y

pretextos de trabajos académicos! --En un sitio tan marcado por la historia como esta relación. Un sintió que invita a

ser uno mismo, --sin temor a ser señalado--, un sitio que tiene mil sabores, “los mejores restaurantes están al í” (puedes

encontrar desde; una deliciosa pizza, hasta un exquisito plato italiano) y ni hablar de la cultura Colombiana que se

encuentra y se disfruta a cada paso “El Chorro de Quevedo”.

En medio de una noche fría y un trago agridulce de --chicha-- nuestros labios tocaron lo más profundo de sus

sentimientos y nuestras manos recorrieron muy suavemente lo que los errores del pasado les habían arrebatado. Yo

sentí desvanecer en aquel as manos fuertes que tocaban cada parte de mi cuerpo con tal propiedad que enloquecía en

cada movimiento. Él parecía convencido de haber hal ado al amor de su vida, la mujer que en cada beso y caricia le

devolvía las esperanzas y las ganas de vivir en un mundo creado para dos locos enamorados. <<Esa noche no quedo solo

en el foco de una cámara, sino también en el disco duro de nuestros recuerdos>>.

4

<<En el amor nada es comprensible, nada está escrito, nada es como parece>>

Nosotros, una joven pareja que se sentía profundamente enamorada, aún no estábamos preparados para enfrentar la

realidad. Yo, que había tomado malas decisiones en el pasado, enfrentaba una situación muy difícil económicamente,

ocupando la mayoría del tiempo en trabajo y universidad, al punto de no tenerlo para la relación, además de descargar

en el a toda la ira y desesperación que trae consigo dicha situación. En medio de mis decisiones para enfrentar la crisis

financiera y de una forma irracional; dejó de lado a aquel hombre que l enaba mi vida, lo dejó porque me sentía mal

conmigo misma, lo dejo por cobarde, o quizá porque sentía que no debía arrastrar con mis errores a aquel hombre que

tanto amaba, <<el necesitaba a su lado a alguien que le diera la mano, no que fuera una carga, (así era como me sentía

en ese momento)>>

<< En tiempos de crisis financiera, el amor pierde fuerza>>

Fue eso lo que me ocurrió, ya mi mente no pensaba con claridad, solo era l evada por los impulsos y las necesidades,

pero no por el sentimiento profundo que rodeaba mi corazón. O sí, quizá por el sentimiento de hacer algo por un

hermoso niño que me pedía tiempo y que tenía necesidades (mi hijo).

¿Por qué si ese sentimiento era tan profundo, lo espante con tanta frialdad?, por qué dejaba de lado a quien me decía;

“que no importaba”, “que saldríamos adelante juntos”, “que ahí estaba él”…

“Parado en la raya”…

Aunque él lloró y suplicó (con dignidad), yo estaba segada por la situación, la “terquedad” (pretendiendo tener siempre

la razón)… Aunque me dolía tan profundo (que me costaba la respiración), pedí que se marchara y que lo hiciera

para siempre… Al cerrar la puerta sentí mi mundo acabar, aquel hombre que había robado mi corazón, del cual

aprendía, con el que podía ser yo misma y con el que sonreía, se iba… Y esta vez sin mirar atrás. Recuerdo haber

l orado toda esa noche y la siguiente y la siguiente… Siempre guardé la esperanza de que regresara, tocará esa

puerta y como lo había prometido en diferentes ocasiones, estuviera ahí; “firme, parado en la raya”.

Así pasaron casi tres meses, siempre con la esperanza de l egar a casa de la universidad y encontrarlo en mi sala. Pero

tenía que conformarme con el dolor que sentía al ver que solo era producto de mi imaginación…

5

Para mí, la fecha más importante que puede experimentar el ser humano, es la de su cumpleaños (aunque suelo

olvidarlas con facilidad). Desafortunadamente esa fecha se acercaba para mi amado. Recuerdo haber pasado varias

noches desvelada pensando: “debo l amarlo o no”, “debo l amarlo o no”, era una decisión difícil, hacía tres meses que

no sabía nada de él, además pensaba que; “uno no puede entrar y salir de la vida de las personas, así como si nada”, y

peor aún pretender que todo sea igual. No, no después de que se ha hecho tanto daño.

Pero, ¿cómo no llamar a la persona que amas en su cumpleaños?

Temía, temía su reacción, temía su desprecio, temía saber que había encontrado un nuevo amor, temía de mi misma, de

mi corazón, de mis sentimientos, de esa parte loca e impulsiva que me caracteriza y que en muchas ocasiones me había

l evado a hacer cosas con las que tenía que enfrentarme luego.

<<En ocasiones el miedo debe ser tomado en cuenta>>

Dos definiciones que encontré decían:

Miedo:

“1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”---.

“2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”.

Esta segunda definición era la que temía, aunque la primera me advertía que debía pensarlo más. Pero --yo deseaba

a toda costa que supiera cuanto lo amaba y lo extrañaba-- “que para mí era importante su día”.

--Esa fue otra de las decisiones difíciles que he tomado en mi vida y quizá por ser una de las más difíciles, fue la decisión

que se marcó en mí, como un “tatuaje”--.

Después de trasnocharme y como ya llevaba varios días en lo mismo; “tratando de tomar una decisión”, cogí mi teléfono

y le marqué…

…Rinnnnnnnnnnnnnnn…

--5: 30 am---, mis palabras no alcanzan a describir el enorme sentimiento que se recreó en mi pecho en aquel instante,

el tono de su voz l ego a lo más profundo de mis entrañas, al punto de l enar mi estómago de un vacío tan grande, que

hacía que mis manos temblaran y mi corazón palpitara a 250 por minuto, (sin duda mi cerebro decidió dar esas

órdenes a mi cuerpo, el cual se sentía manipulado como un juguete) --Esto era lo que el contacto con aquel hombre

causaba en mí--.

En ese momento sentí en su voz una dicha inexplicable, aunque --a veces pienso que fue producto de mi imaginación--,

(estaba tan exaltada en ese momento que pude a ver exagerado las cosas)…

… No salió tan mal, pactamos una cita para esa misma noche al salir de clases. --También a veces pienso que hubiera

sido suficiente con hacerle saber lo que sentía y de paso haber guardado el recuerdo que tenía de su despedida--.

<<Pero somos seres humanos emocionales y saltamos detrás del sentimiento sin pensarlo muchas veces>

Eso fue lo que paso ese día. ¡Una vez más, era víctima de mis emociones!

6

Ahí estaba él. Mmmm… ¡cómo olvidarlo!, mi ser se estremecía al verlo, mis ojos se dilataban y mi voz se

entrecortaba, cada paso que daba hacía él, era lleno de una profunda alegría pero cargado de incertidumbre y miedo.

Quién iba a pensar que ese miedo que nunca escuché sería quien me mostrara la realidad

Esa noche la pasamos juntos. Olvidándonos por completo del mundo, del daño que yo había causado y de la realidad

que ahora nos acompañaba. Nunca entendí por qué apago el celular, entre él y yo “no existían las mentiras, ni los

secretos”. Pero era tan grande lo que sentía, que no quise dar importancia y me deje l evar por ese hilo conductor del

amor reprimido, el deseo y la necesidad de sentirme amaba y cuidada por aquel hombre que era todo lo que quería en

ese preciso momento.

Mi corazón loco e iluso quería arrancar de cero “cuando ya nada era igual”. Me negué a dejarlo ir de nuevo, no podía

hacer a un lado a quien tanto amaba y que había perdido una vez, además (el nunca pidió que lo hiciera). Esa noche

fría de cielo despejado, había encontrado al hombre que amaba y una vez más me l evaba al cielo con sus besos…. “Lo

vi un poco pensativo”, pero decidí no prestar atención y dejarnos llevar por lo que sentíamos.

¿Por qué no deje todo en esa deliciosa noche?

Porque él estaba ahí, porque con cada mirada, palabra y caricia, me decía que me amaba, que me necesitaba. Porque

al l evarme cargada en sus brazos me sentía protegida y amada… Porque estuve esperando por tanto tiempo este

momento, que no podía dejarlo ir, no mientras supiera que aun en su corazón latía ese sentimiento que

irremediablemente se negaba a salirse del mío. A pesar que mi pasado había vuelto y lo había puesto en una balanza

odiosa, “Plata vs amor”, sin duda el amor peso más. (Pero lo note tarde)

Sin embargo…

Mi ser ciego de tanto amor, no vio más al á de sus ojos, o “quizá vio más de lo que debía”… Al poco tiempo me enteré

que mi amado ya no era solo mío, que hacía un poco más de un mes, había conocido a alguien que al igual que él,

andaba con el corazón roto. (Nunca entenderé por qué no lo supe de su boca).

Pero, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué?, ¡no puede ser!... --Mi corazón gritaba desesperado y confundido--,

(ahora pienso que fue lo mismo que él sintió cuando lo dejé). Nunca nadie nos preparó para enfrentar una decepción

amorosa. ¡No, no, no,! no ahora cuando por fin había encontrado una opción para salir de deudas y empezar de cero,

no… --Ahí estaba yo--¡Derrumbada de nuevo!

7

Sin poder evitarlo, empiezan a surgir de mí ser mil preguntas:

¿Por qué no me lo dijo esa noche?

¿Por qué si él me amaba, había encontrado a alguien más?

¿Por qué ahora?

¿Por qué a mí?

Por qué, por qué, por qué, por qué…

¿Acaso quería vengarse de mí?, (si fue así, lo logro)

¿Por qué pretendía que él se quedara sólo?

--Y mi vida que había encontrado su amor, que estaba saliendo de deudas y se desarrol aba profesionalmente, de

nuevo se veía envuelta en una situación difícil--.

Y ahora la pregunta más fuerte era; ¿por qué a mí?

Por qué en vez de enseñarnos en el colegio todo sobre la tabla periódica y la raíz cuadrada de no sé cuántos números, no

nos enseñaron a enfrentar una decepción amorosa, o pasos para enfrentar las mentiras, o explicar; por qué vuelves a

empezar algo que tú mismo terminaste una vez, ¿cómo cerrar un capítulo de tu vida?, o ¿cómo sacarle la verdad a la

persona que amas? Porque eso era lo que más me confundía. Él decía que me amaba, que había sido un tonto, que lo

perdonara que tuvo miedo, y yo que me sentía culpable, lo “perdone” (aunque creí que no debía perdonarle nada) y

seguí. Pero, ¿qué seguí? Si ya nada era igual.

El empezó a guardar silencio y hacer cosas que nunca esperé de su parte… Mientras me decía que “me amaba”, me

dejaba plantada. Mientras me decía que “me amaba”, que había sido “un tonto”, veía fotos y leía conversaciones en la

red de él con su “novia”, “amiguita” o que se yo.

-Todo esto me llevaba a recordar a mi mejor amigo que ama la música y me recomendó la estrofa de esta canción que

en este caso me salía como anil o al dedo:

"Como dijo mi abuela:

"Aquí el que no corre vuela"

Y en el Planeta son tantos

¡Ay! ¿Cómo pueden ser tantos?

En la escuela nos enseñan a memorizar

fechas de batal as

Pero que poco nos enseñan de Amor"

Fabulosos Cadillacs, “Mal bicho”

Y me preguntaba ¿qué pretende?, ¿por quién me toma?, ¿qué me pasa? acaso no sabía él, que en temas de infidelidad

siempre he sido muy perspicaz y que tengo un don para ser una detective innato. Por qué tanto silencio de su parte, por

qué el desprecio, y peor aún ¿Dónde coños está mi dignidad? Está bien, yo había cometido un error al dejarlo cuando

más lo amaba, pero solo pedía la verdad así me doliera más, ¡acaso algo podía doler más! Recuerdo haber l orado

días enteros, andar por las cal es como zombi contando los pasos, perdí el sentido de la vida, me sentí miserable, l oré al

punto de quedarme sin lágrimas. Los seres que más me querían <<estaban preocupados>>, aunque nunca l oré frente a

el os. A partir de ese momento mi sonrisa se borró de mis labios, solo aparecía cuando la ocasión lo ameritaba, aunque

los que me conocían sabían que no era la misma, esa sonrisa hacía parte de una máscara de payaso que había decidido

utilizar…

…Pero, ¿cómo iba a ser la misma?, ¿cómo podía seguir sin expresar mi dolor?, cómo diablos hacía para que mi

máscara de payaso se convenciera de mi realidad. No, no era fácil, nada en la vida es fácil, pero sin duda alguna las

decepciones amorosas, son una de las cosas más duras de enfrentar. No hacía más que repetir una canción que conocí

por mi mejor amigo y que en este caso encajaba perfectamente: “Forever and one de Hel oween”.

<<Afortunados los que contamos con buenos amigos>>

Recuerdo haber tenido una conversación con una profesora que quise mucho, el a me l amo aparte y me pidió que le

dijera que estaba pasando. “Que hace algún tiempo no era la misma”, sin dudarlo deje salir mi dolor y le conté todo

aquel o que estaba viviendo. Nunca voy a olvidar sus palabras entre las que me decía: “todo pasa”, que el a había

experimentado lo mismo, --se le movió por algunos días el piso y su horizonte se había desaparecido--, “que solo era

cuestión de tiempo”, “que no entrara en desesperación”, que “tratara de dormir”, que “comiera, que le daba tristeza

verme como estaba de acabada” y que “mí sonrisa le hacía falta en su clase”…

Pero cómo arrancar de cero, acaso podía decirle a mi corazón que olvidara todo lo que sentía y que pasara la hoja, acaso

era posible borrar cada palabra, cada caricia y cada promesa, en un lugar donde nunca nadie nos enseñó cómo

enfrentar esta situación. Cómo hacía para interpretar lo que las imágenes me decían, si sus palabras expresaban algo

totalmente diferente, cómo engañar a mi corazón, ¿cómo?

8

Un día de esos me levanté convencida de que no podía seguir l orando así, que aunque lo quisiera, mis lagrimales

habían gastado todas sus reservas. --Era afortunada al tener tantas cosas en que ocuparme--.Llegue al punto de

utilizar mi manos libres con música en Ingles desde que me levantaba hasta que lograba conciliar el sueño, (todas las

canciones en español, me salían) que horror. Recuerdo mucho una tarde, aproximadamente 15 días después. Tenía

una reunión en una empresa muy importante con su presidente, --no tenía la mejor cara--, la cual empeoró después

de una l amada que decidí hacerle a quien en ese momento parecía disfrutar con mi dolor… Eran un poco más de las

dos de la tarde. Al escuchar su voz sentí morir, “mi estómago cayó a mis pies”. Estaba a horas de cerrar un negocio

importante y algo me decía que debía hacer esa l amada (quizá para liberar mi mente antes del cierre y de paso

intentar borrar ese silencio de su parte). La incertidumbre no me dejaba pensar con claridad y de esa reunión dependía

aumentar considerablemente mi sueldo para ese mes. Al escucharlo sentí que todas mis terminaciones nerviosas se

ponían al tanto de lo que estaba sucediendo y peor aún al sentir su desprecio injustificable ---cayeron una por una al

piso---

(“Alo, aaa hola, si contigo tengo que hablar, pero luego te marco adiós”).

Justamente en ese momento mi Jefe me l amaba a la oficina para darme indicaciones acerca de lo quería que lograra

con tan anhelado cliente. La miraba sin retirarle la vista de sus ojos, en cada palabra que decía lo único que escuchaba

era a mi corazón gritándome; “sal corriendo de aquí ahora mismo”, “ahora mismo”… En ese momento me di cuenta;

“de la fortaleza que podemos tener en un momento de presión”, porque de mis ojos no salió ni una sola lagrima

mientras esperaba impaciente que el a concluyera. Inmediatamente terminó, salí de la oficina cerré la puerta y mi

corazón que estaba en shock, empezó a latir fuertemente, tan fuerte que lo sentía en mis manos, tan fuerte que cuando

pensaba que no me quedaba media lagrima, empezaron a brotar de mis ojos, no una, sino miles, miles, miles de

lágrimas… Nadie sabe cómo duele el desprecio injustificable del ser que amas (o quizá muchos ya pasaron por eso,

pero para mí, era la primera vez). Cada una de sus palabras con tono “hostil” partía mi corazón en mil pedazos…

Recuerdo haber caminado hasta el bus sin parar de l orar… Y justo cuando estaba frente a la oficina de la reunión,

saque un pañuelo, seque mis lágrimas y empecé a aplicar polvos por todo mi rostro, lucía muy pálida y una señora que

estaba a mi lado me miraba con curiosidad…

…Fue una reunión impecable, antes de ingresar le pedí a Dios que guiara mis palabras, sin duda --hicimos un

cierre excelente-- que generó 15 mil ones a mi jefe y uno para mí. No era mucho, pero en un país en el que mínimo legal

vigente estaba en $634.500 pesos mensuales. Un mil ón en una tarde es buen dinero. Pero que me importaba el

dinero en ese momento --si no podía entender al hombre que amaba y que de una forma extraña se encargaba de

acabar “literalmente” con mi vida-- y peor aún, me costaba ver cómo era yo quien lo permitía.

9

Era hora de tomar una decisión, (quizá solo de mantenerme en la de siempre…). Pero cómo arrancarme del corazón

tantos momentos y sueños; -- matrimonio en medio de la “selva” jajaja ahora lo pienso y me parece una locura--,

--hacer el amor después de una discusión (en la lavadora)--, --ver los cuentos de Hermanos Grim “arrunchaditos”--,

--hacer trabajos de la universidad juntos hasta tarde y coreografía incluida con el control de micrófono y reír como un

par de niños--, el nombre que iba a tener algún día nuestro hijo; --Sebastián--, --su voz en la mañana a través del

celular despertándome-, su olor--, tantos proyectos de vida, “la palabra mágica”…

No, no era fácil, pero fue en ese preciso momento donde me di cuenta; que era yo quien había acabado con “mis

sueños”, y no ahora, sino cuando lo vi salir de mi casa, después de “echarlo”, en ese momento en el que fui débil, que me

deje abrumar por las circunstancias y no vi más al á, ¡que no escuche a mi corazón que gritaba, mientras la cobardía lo

cal aba!...

Pero aún había una pregunta que me daba vueltas cada vez que me culpaba a mí misma; sí yo era su princesa, su amor

¿por qué estaba saliendo con otra mujer? Ahí entendí el por qué nunca “lo vi sentado en mi sala al l egar de la

universidad”. (Pero que esperaba, yo lo “eché como a un perro”), --como él mismo me lo decía--

No podía seguir así, en esa montaña rusa de emociones que ya empezaban a afectar mi salud, decidí salirme de la

agencia para la cual trabajaba porque cada palabra de mis compañeros publicistas y diseñadores me recordaban a él y

su ingenio. Y definitivamente no podía enfrentarme a eso. No en ese momento. (Ese defecto de salir corriendo ante las

adversidades).

10

Llenar de odio mi corazón fue una de las técnicas que utilicé, pero ahí entendí; “que no se puede odiar a quien se ama de

verdad”

Antes de tomar la decisión de marcharme, decidí ir a su trabajo y buscar en su cara algún gesto, una palabra que me

dijera que “ya no había amor”, --lo último que recordaba de él: era su rostro mirándome fijamente y diciéndome que

me amaba— (realmente pocos días atrás).

Siempre he sido muy visual, así que mi intención era clara; <<ir detrás del rastro de una señal que de una vez por todas

me hiciera entender, --que era verdad--, --que ya no me amaba->. Para mi desgracia, solo encontré a un hombre

confundido que no podía mirarme a los ojos y decir; --no te amo--, --ya no más--, déjame en paz--… Tan solo

hablaba de cosas que hice en medio del dolor y en la búsqueda de la verdad (causadas por su silencio) y de otras que le

invento la maldad. En dos ocasiones intentó dejarme hablando sola, y cuando se acercó la tercera, “entendí que la

dignidad vale más que cualquier amor”… Me di la vuelta y me fui en medio de --la impotencia--, --la rabia-- y --el

dolor— (¡A presentar un parcial de legislación!, en el cual no sé cómo me saque 5).

11

Esto muestra el cómo nosotros mismos, de alguna manera nos enredamos la vida y en medio de la confusión, hasta

acabamos con nuestros propios sueños.

Lo hermoso de la vida y de ser humanos; es que después de una fuerte caída, podemos levantarnos, replantear las cosas

y continuar algún camino…

(Sin duda era lo que mi príncipe había hecho y lo que siempre debemos hacer ante cualquier adversidad).

¡Dicen que el verdadero amor todo lo puede y que se llega hasta al final por lo que uno ama! De lo contrario puede que

solo haya sido una ilusión o un deseo tan profundo que pensamos “era el verdadero amor”,

<<En este caso, eso lo determinará el tiempo y la distancia>>.

Todo error deja una enseñanza y este no es la excepción. ¡Claro que aprendí!

 Aprendí que uno debe ser organizado en la vida, al punto que los errores causados por el desorden, no afecten

nuestro futuro.

 Que nada es más doloroso que perder a quien se ama, pero “afortunados y dichosos los que hemos sentido

amor”.

 Que hay que enfrentar los errores y NO salir corriendo.

 Que no se ponen las personas en balanzas como si fueran comida o riquezas, así pensemos que la ocasión lo

amerita.

 Que los príncipes existen, es solo que algunas mujeres no estamos preparadas para llegar a su encuentro.

 “Que ojos que no ven, corazón que no siente” (vi más de lo que debía).

 Que, cuando tu amor es bueno, no te puede afectar ver a la persona que amas feliz, “así no sea contigo”.

 Que es necesario cerrar las puertas del pasado cuando ya nada se puede hacer, para que no aparezcan y

pongan en jaque tu futuro.

Y por último…

 A no intentar arrancar un amor del corazón, sino vivir con él, sabiendo que en algún momento de nuestras

vidas hizo un aporte a nuestra felicidad.

Ahora solo espero que mi príncipe azul blue con su “CORAZÓN DE ORO”, quien me enseño como ser una

princesa guerrera. Sonría y bril e con su ingenio e inteligencia donde quiera que esté. Que sepa que está

princesa aprendió a amarlo a pesar de la distancia y a respetar sus decisiones, (aunque nunca las especificó).

“Solo Dios sabe lo que hay en nuestros corazones”

Y…

“El amor verdadero (visceral), va más al á de la distancia, las ofensas y la maldad, Más al á…”. Y eso solo lo

determina el tiempo.

Ah, y deseo con todo mi amor, que sea feliz por siempre...

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Memorias…

“Las palabras se las lleva el viento, pero lo que está escrito, permanece con el tiempo”…

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Por, Karen Becerra.

Abril 5 de 2013.

Prohibido hacer cualquier tipo de copia o reproducción sin mencionar el autor. “cuidado”, estas siendo vigilado por los

ojos de Dios.

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