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Curso de Risoterapia

El humor es la mejor de las medicinas, siempre funciona.

Este curso te enseñará por qué y cómo utilizarlo como instrumento terapéutico.

Programa del curso de Risoterapia

· Clase 1: Una introducción

· Clase 2: ¿Cómo trabaja el humor?

· Clase 3: Humor, cáncer, diabetes

· Clase 4: Hacer felices a los demás

· Clase 5: Haciendo frente a los inconvenientes

· Clase 6: La risa y la iluminación

· Clase 7: Humor y estrés

· Clase 8: La risa y los niños

· Clase 9: Una mirada Zen al humor

· Clase 10: Yoga y humor

· Clase 11: Secretos para reír

LA RISA COMO MEDICINA: UNA INTRODUCCIÓN

Vamos a empezar haciendo una referencia un tanto obvia y en la que, lamentablemente, es muy probable que caigamos más de una vez a lo largo de esta serie de artículos: aparentemente, la risa es realmente la mejor medicina. Ahora que nos hemos sacado de encima esa referencia que por obvia era inevitable, podemos movernos hacia delante, buscando un poco más en profundidad los motivos de que esto haya resultado una excelente realidad.

Pero primero hagamos un breve repaso de lo que estaremos viendo con el transcurrir de los artículos:

1) Una introducción: Lo primero que veremos, en este mismo articulo, es un breve repaso a las razones por las cuales la risa es beneficiosa para la salud, que se ha descubierto y cuales son con más precisión los efectos que tiene. Además de esta presentación que estamos haciendo ahora.

2) ¿Cómo trabaja el humor?: Un comentario sobre las formas en que trabaja el humor, como es que podemos utilizarlo para ayudar a otros o para ayudarnos a nosotros mismos y, especialmente, como es que los mecanismos deben ponerse en juego.

3) Humor, cáncer, diabetes: Probablemente las dos enfermedades más solemnes, con las cuales más incómodos nos sentimos y con las que menos podemos asociar el humor. Veremos como podemos encontrar una forma de que el humor también ayude a personas que estén pasando por una

experiencia de estas características.

4) Humor y estrés: El estrés, amen de ser ya reconocido como una de las grandes plagas de nuestro tiempo, es el área en que más útil el humor puede resultar. Porque la verdadera medicina contra el estrés es reírse. Lo veremos en más detalle en este apartado.

5) La risa y la iluminación: Quienes piensan que el humor y la risa son algo frívolo que nunca puede darnos ningún tipo de elevación en el campo de los espiritual, se verán muy sorprendidos por cual es la realidad, que veremos en esta nota sobre los beneficios espirituales de reírnos.

6) Hacer felices a los demás: Es uno de los objetivos que deberíamos tener en nuestra vida. Y por más que en un primer momento pueda parecer una tarea titánica, en realidad no lo es tanto. Seguro, es difícil lograr que alguien viva feliz por siempre, pero con unas simples ideas y actitudes podemos lograr que sean felices al menos por un rato.

7) Una mirada zen del humor: Así como en un articulo anterior poníamos el foco en la capacidad de elevación espiritual que pueden tener el humor y la risa, en este articulo veremos como un acercamiento zen al humor puede ayudarnos a llegar al conocimiento.

8) Secretos para reír: Como todos sabemos, mucha gente adulta, agobiada por la vida y las responsabilidades, parece tener serios problemas para reír. En nuestro octavo articulo, daremos algunas ideas de cómo podemos reírnos con mayor facilidad, una serie de consejos útiles que harán nuestra vida mejor.

9) La risa y los niños: Porque si bien los adultos parecen tener problemas para reír, los niños nunca los presentan. Entonces, ¿qué mejor que recurrir a ellos para ver como podemos reírnos, de qué, y cómo complementar mejor los consejos que vimos anteriormente?

10) Haciendo frente a los inconvenientes: La verdad es que la vida siempre esta llena de problemas y decepciones. Y estas son una de las cosas que más dificultan que nos riamos como debiéramos.

Pero si somos inteligentes, podemos convertir estas inconveniencias en el punto de partida de una broma que nos haga reír durante unos cuantos minutos.

11) Humor y organización laboral: Finalmente, en nuestro último artículo, veremos de que forma podemos usar al humor para mejorar la “salud” de nuestra empresa, convirtiéndolo en un arma para lograr un mejor desempeño por parte de nuestros empleados o compañeros de oficina.

LA RISA

Pero primero lo primero. Ahora que hemos echado un rápido vistazo a como se organiza esta serie de artículos y qué tipo de información encontraremos en cada una de las piezas que la forman, veamos ahora lo que concierne estrictamente a esta introducción.

La primera pregunta a contestar puede parece un tanto estúpida, pero no por eso deja de ser valioso el intentar dar una respuesta: ¿qué es la risa?

Según el diccionario, la risa es un movimiento de la boca y otras partes de la cara, que demuestra alegría. La risa (que es la expresión de una emoción debida a diversos elementos intelectuales y afectivos) se muestra principalmente en forma de una serie de aspiraciones más o menos ruidosas, dependientes en gran parte de las contracciones del diafragma y acompañadas de contracciones involuntarias de los músculos faciales y de resonancia de la faringe y el velo del paladar. Es provocada por algo que mueve el animo, en virtud de su carácter jocoso, ridículo o placentero.

Aparte de las causas morales que la causa, la risa puede reconocer como origen simples reflejos.

Esta es una definición que, como se ve, trata de explicar lo puramente físico y visual. Pero la verdad es que la risa va más allá de esto, que también es una sensación de placer y un momento de gran satisfacción. Además, podríamos decir, que es un estado en la mente, una forma de ver la realidad en ese instante, y que trae interesantes efectos sobre nuestro organismo. Es interesante, igual, notar como en la definición de diccionario se hace referencia a las características placenteras de lo que puede mover a risa. Este es un punto realmente importante para lo que nos interesa. También como puede ser un reflejo es algo que no deberíamos dejar de lado.

Esta definición deja de lado algunas cosas que nos interesan, sobre el efecto que tiene el reírnos sobre la forma en que nos sentimos y que no son totalmente explicadas por el simple movimiento de los músculos faciales y de la resonancia de la laringe y del velo del paladar. Pero esto lo iremos viendo en mayor detalle con el correr de los artículos.

Ahora si, podemos comenzar a enfocarnos con mayor detalle en las investigaciones y en los beneficios (tanto físicos como, y esto ya lo veremos, espirituales) de la risa y el buen humor.

LA TERAPIA DEL HUMOR

Lo que realmente nos interesa no es reírnos por el hecho de reírnos (lo cual tampoco es algo para dejar de lado, sin embargo) sino como esto afecta, de forma muy positiva, a nuestro organismo.

En los últimos años, los investigadores médicos de todo el mundo, así como los terapeutas y maestros de yoga y otras disciplinas; se han concentrado en la investigación de estos efectos, por ser más que interesantes a la hora de proponer una terapia no solo efectiva sino que también muy placentera, fácil de realizar y que no tiene ningún tipo de contraindicació n. Porque no hay nada malo que pueda venir de reírse en demasía (bueno, tal vez si uno se ríe tanto que no puede respirar, pero ese no es un accidente especialmente común).

Los investigadores (así también como los propios pacientes) han descubierto que encontrar humor en las circunstancias que rodean a los propios problemas puede ser una de las grandes armas en la lucha contra el estrés, tanto el común como el que ocasionan las enfermedades graves (ya sean terminales o no). Es una de las pocas formas que la mente humana tiene de enfrentarse a la idea de la propia terminación, de que el tiempo se esta acabando, sin caer en la más absoluta desesperación.

Imaginemos que estamos en esa situación y pensemos que preferiríamos, si encerrarnos a llorar en un cuarto o ser capaces de reírnos de lo que esta sucediendo.

La risa hace que nos sintamos mejor, en todo aspecto. Descubrir esto abre las puertas a múltiples posibilidades desde el punto de vista de la medicina y del tratamiento de pacientes con diversos problemas de salud. El tener un problema de cualquier tipo hace que el mantener una buena calidad de vida, que mantener la capacidad de disfrute de lo que sucede a nuestro alrededor nuestros se vuelva mucho más complicado. Pero una de las mejores formas de tratar de mantener la capacidad de “vivir bien” es mantener el buen humor. Esto esta probado y, además, podemos darnos cuenta fácilmente de que es cierto simplemente reflexionando sobre nuestra vida.

Científicamente hablando

Por otro lado, la evidencia científica ya se ha vuelto demasiado poderosa como para ser negada.

Durante años los médicos han sabido que aquellos pacientes capaces de disfrutar de un buen sentido del humor presentaban importantes ventajas en cuanto a su recuperación y a sus respuestas a los tratamientos que no tenían aquellos que se dejaban hundir en la miseria y la desesperación. Pero ahora ya no es simplemente una cuestión de observación privada de parte de algún profesional que simplemente se basa en su experiencia, sin aplicar investigaciones de carácter científicas, sino que ya las pruebas que hay son, sin dudas, de un carácter totalmente empírico y que siguen las reglas del método científico.

Desde el lado de lo puramente físico, podemos decir que hay una serie de respuestas corporales que están directamente relacionadas con la risa. Las más importantes son un aumento en la respiración y en el ritmo de la circulación de la sangre, secreción de enzimas tanto digestivas como hormonales, sumado a una nunca mala nivelación de la presión arterial (la cual, contrariamente, se desnivela cuando estamos nerviosos). También suele venir acompañada (la risa) de una sensación de euforia.

Lamentablemente, por algún motivo, durante años y años se ignoro los efectos benéficos de la risa como parte de los tratamientos. Aparentemente, se lo consideraba algo “poco serio”.

Pero hoy en dia, y luego de que muchas investifgaciones más antiguas fueron tristemente ignoradas, el humor esta empezando a ser encontrado como una interesante forma de terapia, y hasta se le da un nombre al estudio de sus efectos: psiconeuroinmunologí a.

Ventajas

Un rápido repaso a algunas ventajas de la risa, que luego veremos con más detalle:

Reducción de la presión arterial

Reducción de las hormonas del estrés (lo veremos en un articulo separado)

Relajación muscular -

Mejoras en el sistema inmunológico

Combate al dolor

Ejercicio cardiaco

Respiración

Bienestar

La risa es contagiosa

El humor es universal

El humor es gratis

Teniendo en cuenta todas estas ventajas, no es de extrañas que ya en muchos lugares del mundo, en institutos relacionados con la salud tanto mental como física, se estén empezando a organizar grupos de risa, donde los pacientes se reúnen simplemente a reírse.

Los beneficios

Lo primero que debemos marcar es que la mayor oposición que podemos encontrar en el campo del que estamos hablando se da, obviamente, entre los efectos de la risa (sentida, libre, con todo el cuerpo) y los efectos que tiene sobre nuestros organismo el estrés.

Considerando que el estrés es ciertamente un estado de reducción de la salud física y mental, no parece estar muy abierto a discusión el hecho de que la risa, siendo como es un estado opuesto, es beneficiosa para la salud física (una simple transferencia lógica, algo así como decir que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Pero sus efectos, al igual que aquellos del estrés contra el que la estamos enfrentando no se reducen a ser positivos en el área de lo físico, sino que también es generadora de mejoras en lo mental y en lo emocional. En este ultimo aspecto sus efectos son especialmente notorios, amen de prácticamente instantáneos, algo que todos debemos haber sufrido alguna vez. Un rato de risa puede hacer que todo aquello que nos parecía tan malo hace tan solo un par de minutos ya no sea tan grave o, al menos, nos despeja la cabeza para ser capaces de enfrentarlo de mejor manera.

Sistema inmunológico

El principal efecto que tiene como ayuda en el aspecto de lo físico, es sobre el sistema inmunológico, esto es, el sistema que se encarga de combatir y prevenir las enfermedades y los malestares de todo tipo. Luego de una sesión de terapia de la risa, los estudios indican que hay un incremento general de todas las actividades ligadas a este, además de una mejora en el desempeño de sus funciones.

Veamos que significa esto:

- Aumento en el número y en la actividad desarrollada por las células que sirven como defensa frente a las células que se encuentran infectadas por algún tipo de agente viral, así también como defensa frente a ciertos tipos de células tanto cancerígenas como tumores.

- Aumento en las células T (linfocitos T) que se encuentran en estado activo. Normalmente hay muchas más células T que las que están funcionando, simplemente esperando por la señal correcta para entrar en funcionamiento. La risa, aparentemente, sirve como orden. Los linfocitos son un tipo de leucocito. Y los leucocitos son células incoloras que se encuentran en la sangre, en la linfa y en los tejidos conjuntivos de los animales. Los leucocitos contienen diferentes enzimas y segregan sustancias capaces de destruir los microbios y neutralizar sus toxinas. Por sus movimientos, pueden salir de los vasos y cumplir su función en cualquier foco infeccioso que se encuentre dentro del organismo. Los linfocitos son mononucleares.

- Un aumento en el anticuerpo IgA (la inmunoglobulina A), la cual tiene como función principal el combatir agresiones e infecciones al tracto respiratorio superior.

- Se ponen en funcionamiento varias partes vitales del sistema inmunológico, se les da la “orden de activación”, gracias a un mayor vertido en el organismo de una sustancia, la gamma interferon.

- También se produce un incremento en otro anticuerpo, el IgB, la cual es la inmunoglobulina que se produce en mayor cantidad en el cuerpo. Pero también hay un incremento en la producción y vertido de Complemento 3, el cual ayuda a los anticuerpos en su lucha contra las células infectadas, ya que colabora a “atravesarlas”, para permitir la “curación”. Este efecto se mantiene en el tiempo.

- Muchos de estos efectos, así también como otros igual de beneficiosos para nuestro organismo, no se terminan inmediatamente después de que dejamos de reír, sino que siguen en funcionamiento durante algunos días y lentamente van dejando de sentirse.

Los estudios demuestran ya fehacientemente que estos efectos son verdaderos y que realmente la risa (así también como el estado de animo del paciente) tienen un gran efecto sobre la forma en que trabaja su sistema inmunológico. Una mayor efectividad redunda, obviamente, tanto en una mayor capacidad para solucionar problemas de salud ya presentes en la persona como en una mayor capacidad de defensa frente a posibles nuevas infecciones o ataques de cuerpos extraños. Es, entonces, un doble beneficio.

Pero más allá de esto, también hay otras ventajas que antes nombramos y sobre las que podemos explayarnos un poco más.

Reducción de la presión arterial

La risa tiene como virtud el tender a normalizar la presión arterial, llevarla a los niveles deseables para una persona saludable. Curiosamente, los estudios parecen probar que este efecto es más poderoso en las mujeres que en los hombres. Nos referimos, por supuesto, a la prevención de la hipertensión, no a una baja momentánea en la presión. Los hombres parecen ser más propensos a esta y las mujeres, por lo que indican los estudios realizados, tienen más facilidad para evitarla con ayuda del humor.

Relajación muscular

La risa desde el estómago, las carcajadas que realmente sentimos y aquellas durante las cuales nos reímos con todas las ganas, tienen un poderoso efecto de relajación sobre los músculos.

Cuando reímos, ponemos en funcionamiento toda una serie de músculos. Pero, por otro lado, también dejamos en estado de total relajación todo el resto de los músculos. Y son muchos más los músculos que no participan en el proceso de reírse que aquellos que si lo hacen.

Pero una vez que terminamos de reírnos, y cuando ya todos los demás músculos se han relajado, todos aquellos músculos de la cara (y, dependiendo del tipo de risa, muchos del tronco también) que estuvieron trabajando durante la risa también se relajan. Por lo tanto, la acción tiene lugar en dos etapas, y da como resultado el relax de todos los músculos.

Combate al dolor

Contrariamente a lo que se piensa muchas veces (y a una especie de chiste muy común en peliculas y series de televisión, donde le preguntan a un personaje que acaba de tener un accidente o de ser golpeado, si le duele y este contesta “solo cuando me río”) la risa no solo no tiene porque empeorar los dolores físicos (más allá de ciertos movimientos convulsos que trae aparejada y que pueden generar esta sensación) sino que, en realidad, puede ser una de las formas más efectivas de combatirlo.

¿A que se debe esta afirmación? Bien, podríamos decir que a dos circunstancias bastante distintas entre sí.

La primera y más “física” es que la risa genera la liberación de endorfinas en el cuerpo. Las endorfinas cumplen con la función de generar una sensación de felicidad en la persona y, además, es probablemente el más potente y efectivo analgésico natural que puede encontrarse en el organismo de cualquier ser humano, aplacando de forma muy veloz los dolores físicos que podamos tener, cuando es puesta en funcionamiento.

Por otro lado, desde el lado de vista de lo psicológico, el reírnos permite alejarnos de las causas de dolor y pesar, permite olvidarlas por algunos momentos, lo cual, obviamente, genera una sensación de mejoría.

Ejercicio cardiaco

Otra de los beneficios de la risa es que funciona como un verdadero ejercicio cardiaco. Cuando nos reímos desde el estomago, ponemos en funcionamiento tantos músculos tanto internos como externos que realmente estamos haciendo un potente trabajo de fortalecimiento de los mismos.

Esto es especialmente interesante en el caso de aquellas personas que, por algún motivo de índole física u mental (o de tiempos y ocupaciones) no pueden hacer ejercicios aeróbicos para mejorar el estado físico. La risa puede servir como un reemplazo de estos ejercicios, al menos en lo que respecta a la mejora y el mantenimiento de la condición cardiaca.

Respiración

Cuando respiramos, en general, y salvo que lo hagamos a propósito, no inhalamos tanto aire como tenemos capacidad de inhalar, ni tampoco exhalamos todo aquel que hay en nuestro pulmones.

Siempre hay una pequeña diferencia, un resto que queda en nuestros pulmones durante una cantidad de tiempo imposible de determinar.

Esto no es especialmente dañino, pero la verdad es que una respiración profunda es mucho más beneficiosa, ya que limpia los pulmones, además de generar una mayor oxigenación del organismo.

Esto es una de las cosas que sucede con la risa: inhalamos y, especialmente, exhalamos más aire que el habitual. Como cuando respiramos profundamente, para que se entienda más claramente.

Esto es muy beneficioso para aquellos pacientes que sufren de problemas respiratorios, como ser enfisemas.

El efecto de limpieza que se obtiene, además, puede ser sentido por cualquiera y veremos que realmente nos sentimos distintos después de este tipo de respiración.

Bienestar

Cuando estamos de buen humor, cuando nos reímos, disfrutamos de una forma que no disfrutamos en otras circunstancias. Nos sentimos “bien”, algo que no siempre es fácil de lograr.

La risa es contagiosa

Lamentablemente, a diferencia de las enfermedades, los remedios y los tratamientos no son contagiosos, sino que cada uno debe seguirlos por su cuenta y con toda su fuerza de voluntad. Pero la risa si es contagiosa. Si alguien se ríe de algo cerca nuestro y lo encontramos gracioso, nosotros también nos reiremos. Y se producirá una retroalimentació n que hará que cada vez nos riamos más y que se nos haga muy difícil detenernos. ¡Es, con toda probabilidad, el tratamiento más simple de seguir del mundo! Me gustaría ver que alguna vez inventen un jarabe para la tos que haga eso.

El humor es universal

Es un tratamiento al que todos podemos acceder, porque todos los seres humanos nos reímos de ciertas cosas. Es más, hay muchas cosas que son tan graciosas para un norteamericano como para un argentino o un habitante de la China. Si bien cada sociedad tiene preferencias por cierto tipo de humor, también hay ciertas cosas que forman una especie de idioma universal del humor al que todos podemos tener acceso por igual.

El humor es gratis

Las medicinas son costosas. Por suerte, la risa no. Es algo intrínseco al ser humano y, por lo tanto, nadie puede cobrarnos por reírnos. Es lo más democrático que existe, es el único tratamiento que absolutamente todas las personas del mundo pueden seguir. Y tal vez esta sea su mayor ventaja.

Reducción de las hormonas del estrés

Sobre esto solo haremos un muy breve comentario, ya que lo veremos con mucho más detalle en un articulo posterior.

La risa actúa reduciendo al menos cuatro de las hormonas neuroendocrinas que normalmente están asociadas con el estrés en los seres humanos.

Bien, esta es una breve introducción a los temas que iremos desarrollando en las demás notas. En la próxima ya veremos más en detalle como funciona el humor y como actúa sobre el organismo.

Curso de terapia de risa 02

¿CÓMO TRABAJA EL HUMOR?

MECANISMOS DEL HUMOR

La risa es una reacción emocional a ciertos hechos, muchas veces basada en lo social, en la forma en que un determinado suceso puede ser visto u entendido en el contexto en que la persona desarrolla sus actividades. Esto quiere decir que, si bien hay todo un lenguaje del humor que es prácticamente universal, también hay otra parte importante que modifica sus reacciones

dependiendo de la sociedad en que estemos.

Básicamente, la risa puede responder al humor o a la felicidad o a los nervios. Pero la que nos interesa es aquella que aparece ante una circunstancia que nos causa gracia.

La forma de humor más básica que existe, probablemente, es aquella que incluye lo físico, las caídas, los golpes, los accidentes. Por algún motivo, este tipo de humor suele tener gran repercusión entre las personas, que aparentemente disfrutan de ver otra persona pasando por una experiencia de este tipo. Pero, en realidad, suele ser una reacción que se relaciona más con otro tipo de mecanismo: la sorpresa.

La sorpresa es la principal razón detrás de la mayor parte de las risas espontaneas. Lo que nos lleva a reírnos es un suceso que acontece de forma inesperada, en un momento en que ciertamente lo esperable es otra cosa. Para que sea realmente efectivo, tiene que haber una predisposició n lógica que apunte a que pase otra cosa. Si la persona que recibe el estimulo no esta esperando un acontecimiento en particular, la sustitución de este por otro (generalmente ridículo y totalmente fuera de contexto) no causara el mismo efecto. Por supuesto, esto depende de reglas que son dictadas desde lo social, y difiere en el espacio y en el tiempo, aunque algunas se mantienen.

Para que esto sea más claro, veamos un ejemplo bastante clásico. Supongamos que estamos viendo una comedia. Es muy probable que esto suceda sobre el final. Después de una serie de eventos, cada vez más complicados y de dificultad creciente, la pareja protagonista finalmente se encuentra. Están enamorados. Supongamos que están en una playa y corren a abrazarse, brazos abiertos, cabellos al viento y el sol poniéndose en el horizonte. Estos son todos los ingredientes que esperamos en un final romántico de ese tipo. La cámara pasa de uno a otro, mientras, riéndose, corren a encontrarse.

¿Qué es lo que esperamos todos, a que estamos predispuestos? A que se junten en un abrazo y termine la película. Ahora bien, ¿que sucede si, por ejemplo, en medio de la carrera y cuando están por encontrarse, uno de los dos se cae a un pozo excavado en la arena? ¿Y si siguen de largo, sin juntarse nunca? O cualquier otro evento por el estilo.

Si la escena esta bien llevada, esto causara una carcajada. ¿Por qué? Bien, exactamente por la sorpresa que causa, por lo fuera de lugar que esta que pase eso cuando, en realidad, todo apunta a que debería pasar algo totalmente distinto. Hay una rotura de las reglas del genero que causa el shock que hace que nos riamos.

Pero también hay una predisposició n de la audiencia a reírse. Si esto mismo sucediese en una película romántica, que se ha venido desarrollando con total seriedad (“normalidad”) hasta ese momento, entonces no causara gracia, sino que generara indignación. El cambio de genero es muy difícil de hacer, casi imposible, sin generar molestia en la audiencia.

Esto, es en forma muy simple, la forma en que trabaja la sorpresa en el humor y como genera la risa. Es un mecanismo que, en realidad, puede aplicarse por sobre todos los otros, ya que siempre tiene algún nivel de injerencia en la reacción de la persona frente a lo que sucede.

Otro mecanismo muy básico del humor, que es, a la vez, el primero al que se acude (los primeros chistes que hacen los chicos suelen ser de este tipo) y una forma de humor que se mantiene, se refina, con el paso de los años y puede llegar a dar muy buenos resultados siempre, es el de la confusión.

Como forma más simple, tiene el de la confusión de un significado de una palabra con otro posible significado. Esto se puede ver en la televisión constantemente. La doble utilización del lenguaje verbal, ya sea de forma refinada o simple, es uno de los principales recursos que usan tanto humoristas como comediantes. Y es también el motor de muchos chistes clásicos, desde los de Jaimito hasta otros mucho más elaborados. La confusión también se puede presentar en el lenguaje corporal y todas las comedias de las denominadas “de enredos” también usan el error en las relaciones entre sus personajes y de estos con el mundo, como el motor de sus argumentos.

Nótese que también en este mecanismo hay una importante dosis de sorpresa, ya que la reacción aparece porque la persona presenciando o escuchando espera que la palabra signifique algo y en realidad significa otra cosa.

Igualmente, no hay que malentender y pensar que estos son los únicos mecanismos que tiene el humor para hacer reír. Hay muchísimos más (pensemos en el absurdo, más basado en la extrañeza y en la identificació n que en la confusión o la sorpresa) y encontrar nuevos mecanismos, crear mecanismos propios, es la forma en que es más fácil asegurarse las risas. Pero es un repaso que permite entender como funciona el humor desde la intención de hacer reír.

Ahora ya podemos meternos con mayor profundidad en la parte que más nos interesa: cómo el humor puede ayudar a nuestra salud.

HUMOR Y SALUD

En cuanto a la relación entre humor y salud, se pueden decir varias cosas respecto a cuales son los mecanismos que tienen lugar.

En general, a lo que mayor referencia se hace es al impacto emocional que tiene la risa, la posibilidad de tomarse con humor los problemas, sobre las respuestas de los pacientes a sus problemas.

Sobre esto, podemos decir que la habilidad de reírse de una situación o de un problema nos da una sensación de superioridad. Ningún monstruo es tan temible ni tan atemorizante cuando podemos burlarnos de él. ¿Por qué? Principalmente por que uno se burla tan solo de aquello que no tiene poder sobre uno. Y si mi enfermedad no tiene poder sobre mi, ¿por qué debería tenerle miedo?

¿Quién le teme a algo que es inferior a uno, a mis propios poderes para modificar mi destino?

El humor y la risa son el camino hacia una actitud positiva. Es cierto que esta puede parecer muy difícil de tener cuando el mundo parece derrumbarse alrededor nuestro, cuando una enfermedad amenaza con acabar con todo. Pero es el momento en que más importante es ser capaces de mantenerla. La depresión y la desesperación solo nos ocasionan mayores problemas, no nos permiten disfrutar de todas las cosas disfrutables que tiene la vida, aun en sus peores momentos. Por muy graves que sean nuestros problemas, el humor nos da la posibilidad de ponerlos en perspectiva, de entender que si no podemos hacer nada para evitarlos, no tiene mucho sentido llorar por ellos.

Hay que tratar de solucionarlos, pero no podemos caer en la desesperación que nos paraliza, sino luchar pero disfrutando del tiempo que tenemos. Es una liberación, es el dejar salir todas esas emociones negativas contra las que no podemos luchar, pero que tampoco podemos mantener encerradas.

Porque si mantenemos esas emociones dentro nuestro, nuestro organismo reacciona de acuerdo a esto, y los cambios que en él se producen pueden ser muy dañinos para nuestra salud. En cambio, la risa nos permite liberarlas y que los cambios sean positivos.

Es, en definitiva, el camino a superar la enfermedad, si bien no desde lo físico (más allá de que también puede ser una importante ayuda para esto) al menos desde lo emocional. No hay nadie más ciego que el que no quiere ver, y no hay nadie más enfermo que el que se siente enfermo, que aquel que se regodea en su miseria y en sentir que todo lo que pasa en el universo esta pensado para hacer de su vida un infierno.

Respuesta fisico-emocional

Como decíamos un par de párrafos más arriba, las emociones ocasionan respuestas físicas.

Pensemos en las enfermedades denominadas psicosomáticas, las cuales son enfermedades de origen psicológico, las cuales generan síntomas de enfermedades físicas. El cuerpo es uno solo, el organismo es una unidad, y lo que sucede en un área tiene repercusiones en las otras. Si la mente no esta bien, el cuerpo y lo emocional tampoco lo están. Y lo mismos sucede cuando lo que no esta bien es cualquier otra de las partes.

Notorios psicólogos alrededor del mundo se están dedicando a investigar a fondo la forma en que las emociones afectan la salud física. El enfoque de algunas de estas investigaciones apunta a comprobar cuan real es la posibilidad de que el sentido del humor y la capacidad de reír puedan cambiar las respuestas emocionales al estrés y de esta forma ver como modifican la forma en que este afecta al organismo.

Por ejemplo, en un estudio recientemente realizado, se pidió a los sujetos que tomaban parte en el grupo de investigación, que repasaran la frecuencia y severidad de cambios estresantes que ocurrían en sus vidas durante los seis meses anteriores al estudio, y sus más recientes perturbaciones negativas en el humor fueron evaluadas. Luego se les administró las pruebas para evaluar como hacían uso del humor, cual era su percepción de este, cual era su apreciación de la risa, y cuanto se esforzaban por incluir oportunidades para el humor y la risa en el estilo de vida de cada uno de los sujetos. Los resultados de este estudio han demostrado que la habilidad de darse cuenta y de apreciar el humor pueden ayudar a prevenir las perturbaciones de humor que ocurren como respuesta a los eventos negativos de la vida, así como evitar los aspectos físicos negativos que surgen de la misma fuente.

Otros estudios han demostrado que la percepción del humor se da en todo el cerebro, no solo en uno de los hemisferios, y ayuda a balancear sus actividades, así también como a integrarlas. Esto queda probado gracias a que se ha monitoreado la actividad cerebral durante el humor y se ha visto que la onda cerebral durante el tiempo que dura el estimulo es una sola. Esto fue grabado durante la presentación de material humorístico a los sujetos.

En realidad, hay todo un proceso detrás del humor que explica la actividad cerebral conjunta. Como sabemos, los dos hemisferios del cerebro se encargan de distintas áreas que hacen a la comprensión, al conocimiento, al aprendizaje, a la creatividad, etc.

Cuando se empieza a contar una broma, hay un primer momento durante el cual el hemisferio izquierdo trabaja en comprender las palabras, en entender, de forma analítica (área que le compete) la situación que se le esta planteando a través del discurso de la otra persona. Esta parte del proceso termina una vez que se ha hecho el análisis y se ha comprendido con claridad que es lo que se esta exponiendo.

Luego la función emocional, controlada por el lóbulo central, toma el control. Pero inmediatamente salta al hemisferio derecho, el cual hace la síntesis de los procesos y junto con el hemisferios izquierdo encuentra la patrón, encuentra el sentido de la broma.

Aún antes de que el sujeto haya tenido tiempo de reírse, la actividad cerebral salta una vez más, hacia el lóbulo occipital, el cual se encarga de realizar procesos de tipo sensor. Cuando se llega al punto máximo de actividad, cuando las ondas delta llegan al pico de su actividad, se produce la risa.

Como se ve en esto, todo el cerebro trabaja en esta reacción, a diferencia de otras en las que solo un hemisferio tiene actividad.

Efecto en el sistema inmunológico

Como explicamos ya en nuestro anterior capítulo, las reacciones emocionales tienen efectos en nuestro sistema inmunológico, tanto positivos como negativos. El tener un sentido del humor nos permite apreciar todo lo ridículo que tiene la vida y disfrutar de las incongruencias propias de la sociedad humana, mientras que la falta de uno solo nos hace miserables.

Y estas emociones, positivas o negativas, provocan reacciones neuroquímicas que pueden afectar a nuestras defensas.

Curso de terapia de risa 03

HUMOR, CÁNCER, DIABETES

Si bien hemos hablado hasta el momento de cómo utilizar el sentido del humor y la risa para enfrentar algunos problemas de nuestra vida, es el momento ahora de introducirnos con un poco más de detalle en algunas enfermedades en particular, que nos pueden servir de un excelente ejemplo, por sus características particulares, que las diferencian un poco de otras muchas. Además, son enfermedades en que sabemos que el humor puede tener un efecto positivo, algo que no sabemos con otros problemas de salud. En el próximo capítulo nos concentraremos en el estrés y su relación con el humor. Pero ahora hablaremos de cáncer y de diabetes.

Probablemente, si no hubieran leído ya el titulo y no supiesen de que se iba a tratar este capítulo, se hubieran shockeado un poco ante esta revelación. Esto se debe a que la mayor parte de la gente tiene problemas asociando este tipo de enfermedades (de dos características distintas, pero importantes. Mientras que el cáncer puede ser fatal e incurable, la diabetes es tratable, pero no es curable. Es una enfermedad crónica. O sea que, por más que no produzca la muerte, tampoco se produce una curación que permita a la persona que la sufre olvidarse de ella. Los cuidados son para toda la vida) con el humor. Están revestidas de una seriedad, asociado en gran parte con el miedo, que hace que no se nos ocurra como podemos encontrarle cosas de las cuales reírnos. Esto es cierto en algún punto (no nos reiríamos nunca de una persona que padece cáncer por padecer cáncer, ya que esto no tiene nada de gracioso, sino que es un problema de salud grave) pero, por otro lado, esta equivocado en otro punto: si podemos encontrar asociaciones con las cosas que le pasa a los pacientes que pueden ayudar a encontrar humor. Y el humor es, también en estos casos, una ayuda inestimable para el paciente.

Hay que saber entender una cosa con respecto a estos problemas de salud (y, en realidad, a cualquier otro): no hay nada peor que aumentarlos de tamaño. Nada. Es cierto, es difícil mesurar el tamaño de un cáncer terminal o, mejor dicho, es difícil pensar que pueda ser más chico; pero, cuando alimentamos a los monstruos temiéndolos y dotándolos de una seriedad exagerada, es cuando más fuertes los volvemos.

¿Cuál es la mejor forma de aumentar el miedo? Generando una cortina de humo alrededor de lo que pasa, no hablando del tema o haciéndolo solo con reverencia. Solo perdiéndole el respeto a las cosas somos capaces de enfocarlas desde otro ángulo, de ignorar el temor que nos puedan generar. Nadie puede estar asustado de aquellas cosas con las que hacemos chistes todo el tiempo.

Piensen también en la persona que sufre del problema de salud. ¿Cómo debe sentirse de tener gente alrededor suyo todo el tiempo mostrándose increíblemente respetuoso y tratándola con cuidados extremos por causa de su problema? ¿No se sentiría mejor, probablemente, si se la tratase como una más, en vez de cómo una pieza de porcelana china que esta a punto de romperse? ¿Quieren, realmente, escuchar todo el tiempo cosas como “Ah, como siento lo que te esta pasando” o “Tené fe, que todo va a mejorar”? ¿No les causara eso aún más daño?

Bien, a todas estas preguntas no hay una sola respuesta ya que, por supuesto, depende en gran parte de la persona que sufra la enfermedad. Pero, en líneas generales, creo que podemos afirmar que no, que en general el tener una actitud ligera (en los momento adecuados, no haciendo burla de la persona, sino haciéndola reír y tomarse las cosas con humor) es mucho más beneficioso que la opresiva seriedad y la depresión constante.

Bien, hechos estos comentarios, vayamos con uno de los dos ejemplos que hemos elegido.

CÁNCER

Las estadísticas demuestran que el cáncer es una de las enfermedades más temidas por el ser humano. Esto se debe, principalmente, a lo poco que sabemos, en realidad de ella, y a la falta de formas totalmente efectivas de prevención y/o curación. Si bien determinados tipos de cáncer son tratables, y, en general, cuando son descubiertos a tiempo, curables, hay una importante porción que son fatales, sin posibilidades de evitarlo. En general, el método más común, en los casos en que es posible, es la extracción quirúrgica, seguida de tratamientos de láser o quimioterapia para eliminar todos los rastros.

¿Qué es, exactamente, el cáncer?

Es un tumor maligno, cuya evolución espontanea produce la muerte. Son tumores malignos, a diferencia de los benignos, aquellos en los que el exceso de proliferación celular local, autónoma, parasitaria y con tendencia a crecer constantemente, que caracteriza a un tumor, es infiltrante y destruye los tejidos vecinos. No reproduce la estructura del tejido sobre el que se asienta, y sus células son más o menos indiferenciadas y atípicas; además, produce metástasis, es decir, localizaciones a distancia del tumor primitivo, que se producen a expensas de células tumorales arrastradas del lugar de origen por vía linfática, canalucular, por contacto (ejemplo: labio superior con labio inferior), inoculación (durante una intervención quirúrgica podrían fijarse células tumorales arrastradas por el material quirúrgico en otros puntos del campo operatorio); sobre estas células se produciría el desarrollo y crecimiento de nuevos tumores lo que explica, en gran parte, la reproducción de un tumor maligno aun después de que este ha sido extirpado.

La sintomatología de un cáncer es variadísima. Paralelamente a la gran diversidad de tumores malignos (características morfológicas y biológicas, tejido y órgano en que se asientan, etc.) y los síntomas propios de cada tipo de cáncer, se añade, en general, una progresiva desnutrición, cuya rapidez es variable en cada caso.

En la actualidad se reconocen varios factores causales de determinados tumores malignos, deducidos de estudios realizados acerca de la aparición de estos en el hombre y su producción experimental en animales. Así, parece ser que determinados tipos de cáncer se producen

consecutivamente a una acción irritativa continuada de tipo mecánico, químico o radiante, o a la acción de ciertos virus y hormonas sobre la base de una predisposició n familiar, individual, sexual, etc., no totalmente esclarecida. Sin embargo, la causa de la transformació n primaria de una celula normal en una célula tumoral se desconoce.

Como causa de muerte, figura entre las primeras cinco para el ser humano.

Debido justamente a este desconocimiento de los motivos por los cuales se produce por primera vez la transformación celular, uno de los grandes motivos por los cuales el cáncer es tan temido es por la forma en que su aparición es totalmente imprevista y muchas veces pasa desapercibida. Por otro lado, lo que lo hace aun peor es la sensación de que nuestro propio cuerpo nos esta traicionando, de que, por algún motivo desconocido, se ha puesto en nuestra contra.

Las investigaciones medicas contra el cáncer son enormes y gran complejidad. Gran parte del presupuesto mundial para la investigación medica se dedica a este área y los avances que se realizan continuamente permiten un mayor conocimiento de la enfermedad y que las posibilidad de una cura más abarcativa o de un método de prevención este cada vez más latente.

Humor y cáncer

Como decíamos en los primeros párrafos de este capítulo, muchos de nosotros nos sentimos incómodos cuando nos encontramos en frente de un paciente en estado terminal. Nos hace sentir demasiado cercanos a nuestra propia muerte, nos la recuerda demasiado; y, por otro lado, sabemos que casi cualquier cosa que digamos es inútil. ¿Qué se le puede decir a alguien que va a morir? No hay nada que podamos hacer para evitarlo, pero tampoco para que se sienta mejor… ¿o si lo hay?

Y esto es todavía más incomodo cuando lo que tratamos de hacer es hacerlo sentirse bien utilizando el humor. Es simplemente demasiado extraño, demasiado fuera de lo que consideramos “normal”, el tratar de hacerle chistes a alguien que, de acuerdo a nuestros parámetros, no tiene nada de que reírse. Suponemos que nos vamos a encontrar con una pared de amargura que va a lograr que nos sintamos más y más idiotas con cada comentario o chiste que hagamos.

Es más, aún más erróneo, muchas personas consideran que es insensible o poco apropiado

mostrarnos alegres o intentar ser graciosos con alguien en una situación terminal.

Pero la ciencia (que no suele tener en cuenta este tipo de detalles) opina exactamente lo contrario. Y

también lo suelen hacer aquellas personas que han pasado por alguna de estas situaciones, tal vez no terminales, pero que aun asi estaban revestidas de una gran seriedad, como por ejemplo un tumor operable en una zona de difícil acceso.

Ciencia

La ciencia lo ha probado de forma terminante y está de acuerdo con lo que estamos planteando: no hay nada mejor que podamos hacer por un amigo en condición terminal (más allá de encontrar una cura milagrosa) que hacerlo sentirse en un ambiente amigable, relajado, que aleje de su cabeza la situación medica por la que esta pasando. Recordárselo constantemente por medio de una seriedad no característica o de unos cuidados exagerados (tanto en lo que decimos como en nuestras actitudes hacia ellos) es precisamente lo que menos tenemos que hacer. Es el camino a hacerlo sentirse, realmente, como un enfermo. Algo que no es de ninguna forma beneficioso para él.

Pensemos en como desearíamos que nos tratasen en la misma situación. Y seguramente no nos gustaría que todo el mundo estuviese alrededor nuestro llorando. Seguramente preferiríamos poder reírnos y pasarla relativamente bien.

Sentarnos a sentirnos mal por su condición no es algo que los vaya a ayudar (y tampoco a nosotros nos ayudara a superar el hecho de que una persona querida este atravesando ese trance).

Hay algo más que es muy interesante, que dicen los médicos especialistas en cáncer, los cuales han convivido por años con este tipo de pacientes. Con la experiencia, se han dado cuenta de que los pacientes de cáncer suelen ser capaces de olvidarse de su problema por periodos de tiempo. O, mejor dicho, más que de olvidarse, de ponerlos en un segundo plano. Esto hace que sean capaces de sacarlos de su cabeza y vivir mejor.

Experiencia de los pacientes

Por supuesto, como sabemos, no todos las personas que sufren de cáncer son terminales, sino que muchos tipos de este pueden ser tratados y curados, ya sea con terapias de rayo o con operaciones.

Teniendo en cuenta esto, es interesante lo que pueden decirnos los pacientes recuperados respecto a como se sentían durante el tratamiento y como los afectaba la forma en que los trataban el resto de las personas (familiares y amigos) durante ese periodo; y cuales eran sus reacciones cuando estos, frente al nerviosismo de la situación, se inclinaban hacia la seriedad o la risa.

En general, estos testimonios confirman lo que hemos venido diciendo: la risa nos da la posibilidad de ser valientes frente a aquellos que no somos capaces de derrotar por nosotros mismos. Un chiste en el momento apropiado puede evitar un sinfín de lagrimas.

Cuando algo gracioso pasa alrededor de una persona con algún tipo de tumor grave, no debemos sentir miedo de expresarlo de forma humorística. Seguramente le estaremos haciendo un favor.

En general, los pacientes nos dirán que solo hay dos caminos para enfrentar la angustia de la situación: reír o llorar. Todas las emociones que pueden sentir por lo que esta pasando pueden traducirse en esas dos reacciones. Reír o llorar. ¿Y que es lo mejor que se puede hacer, entre esas opciones? ¿Cuál es la única que no empeora todo?

En palabras de un paciente terminal de cáncer que escribió un libro al respecto: “La enfermedad es, principalmente, un drama; y debería ser posible tanto disfrutarlo como sufrirlo. La enfermedad no es solo tragedia. Una gran parte de esta es graciosa” Son palabras muy fuertes y que pueden sonar muy mal, pero viniendo de un paciente terminal demuestran exactamente como es que estos se sienten y como podemos ayudarlos.

Y ahora pasemos al otro ejemplo sobre el que queremos trabajar un poco.

DIABETES

En este caso estamos hablando de una enfermedad de características muy distintas a las del cáncer.

Si bien hay muchos tipos distintos de diabetes, la que más nos interesa es la denominada mellitus o sacarina, la cual es una enfermedad crónica, tratable, pero que no puede ser curada. La diabetes esta presente en una alta parte de la población humana. Se calcula que aproximadamente un tres por ciento de la población total la padece.

En general, cuando se habla de diabetes sin más aclaraciones, se esta haciendo una referencia a, justamente, este tipo del que vamos a hablar, ya que es el tipo más difundido desde el conocimiento de las personas que no están de ninguna forma relacionadas con los estudios médicos.

¿Qué es, exactamente, la diabetes sacarina?

Se caracteriza por un aumento de la glicemia y la excreción de azúcar (glucosa) por la orina, además de otros síntomas dependientes, todos ellos, de la perturbación del metabolismo de los hidratos de carbono. Tras un periodo más o menos asintomático, aparecen los síntomas

primordiales: aumento de la cantidad de orina emitida (puede llegar a once litros por día), sed continua, perdida de fuerzas, aumento del apetito y, frecuentemente, adelgazamiento, que puede acompañarse con otros síntomas y afecciones secundarias.

Según su intensidad, se la ha clasificado en tres niveles:

Leve: reacciona a un régimen alimenticio

Moderada: precisa, además, de administració n de insulina

Intensa: necesita grandes dosis de insulina y tiende fácilmente a descomponerse.

La diabetes sacarina resulta de una insuficiente producción de insulina por los Islotes de Langerhans, en el páncreas. El déficit de esta hormona ocasiona una metabolizació n anormal de la glucosa en los tejidos. Al no realizarse perfectamente el metabolismo hidrocarbonado, el organismo satisface sus necesidades energéticas a expensas de lípidos y proteínas; a causa de estos mecanismos aparecen en la sangre los cuerpos cetónicos (acetona, etc.) cuyo exceso provoca acidosis (en este caso se denomina cetosis) que el organismo intenta compensar de muy diferentes maneras (excreción de ácidos por la orina, producción y metabolizació n de bases, etc.; cuando estos mecanismos compensatorios son vencidos ante la intensidad de la acidosis, aparece un cuadro tóxico caracterizado por el coma diabético. Este cede con la administració n de insulina.

Otra complicación de la diabetes, especialmente en enfermedades seniles, es la gangrena consecutiva de la esclerosis vascular.

El tratamiento de la diabetes, así como de sus complicaciones y formas, exige una vigilancia constante del enfermo y un cumplimiento minucioso de las normas dietéticas, dosificación de insulina y demás normas higiénicas generales o especificas.

Como podemos ver en esto, la diabetes es una enfermedad que, por los cuidados constantes que necesita, hace que sea muy difícil olvidar que se la padece. Esto hace que el enfermo de diabetes este muy consciente de su condición y que esta pueda guiar su vida mucho más de lo que personas que padecen otras enfermedades también serias tienen que soportar.

Humor y diabetes

Por supuesto, el mayor problema con el que nos enfrentamos en esta situación es que muchos pacientes que padecen de diabetes no se encuentran especialmente inclinados a reírse de ella. En gran parte, esto se debe a que es difícil que olviden que la padecen. Por otro lado, más allá de los cuidados específicos, la ventaja de la diabetes es que no impide la realización de una vida normal, por lo que las posibilidades de actividades son más amplias que en otros casos.

Como en otros casos que vimos antes, es una gran ayuda el ser capaces de enfocarnos en el lado más gracioso de la enfermedad (por llamarlo de alguna forma) y encontrar humor y risas en cualquier punto que nos lo permita, aún en el estado de diabetes y en los tratamientos específicos que se deben seguir. Por supuesto, siempre con respeto a los sentimientos de la persona que padece de este problema de salud. Reírse de un problema no significa, de ninguna forma, no tomarlo en serio. Es más, todo lo contrario.

Básicamente, la idea de porque risa ante esta enfermedad sigue los mismos lineamientos que ya dimos en el caso del cáncer.

Lo cierto es que para un enfermo de diabetes hay muchos potenciales desastres en los que una persona negativa puede concentrarse. Pero estos desastres son evitables, por lo que no tiene demasiado sentido enfocarse constantemente en ellos, cuando una actitud positiva puede no solo hacer que estemos de mejor animo, sino ayudar de forma activa a prevenir estos desastres. La risa reduce el estrés y esto siempre es una ayuda.

Gente negativa y gente positiva

Evitar a la gente negativa, como si fuesen parte de la enfermedad, es algo que debemos hacer si o si.

Pensémoslo como parte de la dieta. Debemos evitar ciertos alimentos y a la gente negativa. El lado bueno es que evitar a la gente negativa es más placentero que evitar ciertas comidas. Así como queremos evitar pensar en nuestros problemas todo el tiempo, también queremos evitar estar alrededor de gente que piensa en ellos por nosotros todo el tiempo.

La negatividad elimina nuestra energía, nos chupa la fuerza. La alegría, por el contrario, nos da fuerza para seguir.

Una manera de mantener una perspectiva feliz de la vida, aun contra todo lo negativo que esta pueda tener, es conseguirse algún tiempo para los placeres pequeños que nos pueden traer sonrisas y risa sincera. Algunas personas se toman un día libre cuando están muy enfermos o sintiéndose particularmente miserables. Este no es un buen procedimiento. Lo mejor es tomarse ese ocasional día libre cuando uno mejor se siente y utilizarlo para hacer algo que realmente nos gusta hacer y para lo que nunca tenemos tiempo. Esto hasta podría ser no hacer nada, si eso es lo que deseamos hacer.

No hay que dejar de lado lo que deseamos y lo que queremos hacer por nuestra enfermedad. No hay que dejar que esta tome control de nuestras vidas. La diabetes nos permite hacer una vida normal.

No necesitamos estar todo el tiempo internados en un hospital, sintiéndonos miserables, deprimidos y tomando todo lo malo que hay en el lugar como parte de nuestra vida. Aprovechemos esta pequeña ventaja para ser felices.

Bien, este es un breve comentario sobre un par de enfermedades que sirven como particularmente buenos ejemplos de cómo reaccionar frente a una persona con un problema grave de salud y como el humor es posible aún en estos casos.

Curso de terapia de risa 04

HACER FELICES A LOS DEMÁS

La risa es contagiosa, es mucho más sencillo estallar en carcajadas cuando estamos con otra gente.

Y con la felicidad, de cierta forma, pasa lo mismo. Cuando somos capaces de darle a los demás, cuando ayudamos a que otras personas sean felices, es en ese momento que somos felices nosotros también.

No es que la felicidad pase exclusivamente por un deseo personal y egoísta de sentirse bien.

Muchas veces, como parece demostrarlo las diversas investigaciones que se han hecho, en el campo de lo humano y también algunas en el campo de lo físico, el hecho de ser desprendidos también tiene una recompensa en si mismo. Por supuesto, podríamos entrar en una discusión estéril y que no nos aporta nada en este momento, contraponiendo las dos posiciones: la que dice que si estamos haciendo algo que nos hace sentir bien, entonces estamos siendo egoístas y la otra que dice que no.

Pero la verdad es que esto no importa demasiado. El resultado, al menos en este caso, es mucho más valioso que los motivos por los cuales se realizan las acciones (esto, sin embargo, no es una norma de vida; no una, al menos, que sea una buena idea seguir. Seguir la idea de que el fin justifica los medios es un camino hacia algunas aberraciones y suponer que el fin justifica las intenciones a veces también puede ser un problema).

¿Tiene importancia si lo hicimos por nosotros mismos o si lo hicimos por el otro, cuando vemos la expresión de felicidad de nuestro amigo al que le dimos una mano? Yo diría que no… y que si, a la vez. En el gran contexto y, en especial, en el contexto de la vida de nuestro amigo, la verdad es que no tiene tanta importancia. Pero para nosotros si puede tener importancia. Pasa exclusivamente por una cuestión personal.

Igualmente, hay motivos claros por los cuales el ser una persona que se encarga de los demás y que es desprendida suele redundar en ser más felices. Las emociones de los demás nos influencian y estar rodeados de personas que se encuentran bien y saber que tuvimos algo que ver con eso es indudablemente una fuente de alegría constante, permanente. Como decíamos al principio, uno de nuestros objetivos en la vida debería ser el ayudar a los demás a ser felices, tanto por nosotros mismos como por ellos. Y esto no es una tarea tan imposible como podría parecer a simple vista.

Esto veremos en este artículo.

POR MÁS Y MEJOR VIDA

Las investigaciones han demostrado que aquellas persona que se ofrecen a ayudar a los demás, que sinceramente sienten interés en lo que le pasa a las otras personas y en encontrar formas de ayudarlas, tienden a vivir más y a tener una mayor calidad de vida.

Aparentemente, el enfocar nuestra atención en otra persona, no estar siempre pensando en nosotros y en los que nos pasa, ayuda a que saquemos de nuestra cabeza nuestros problemas. Y esto, por supuesto, ayuda en gran parte a que estemos más saludables y el resultado lógico de una mejor salud es una expectativa de vida mucho mayor.

Por supuesto, esto es algo bastante fácil de suponer y es probable que no se necesite de una gran investigación para comprender que es cierto. Ayudar a otra persona nos aleja de nuestros problemas y, además, también nos hace ver que nuestros problemas probablemente también tengan solución.

Pero no es simplemente el ser capaces de hablar saber los problemas de los demás y prestarles atención como para ser capaces de ayudar a encontrar una solución. Como lo que nos interesa principalmente en esta serie de artículos es la forma en que la risa se relaciona con los seres humanos y su salud, pensemos un poco en eso.

Enfocarse en los problemas de los demás y ser capaces de encontrar en ellas humor (algo que es mucho más difícil de hacer cuando somos los principales interesados en la cuestión, pero que no es tan difícil cuando se trata de otra persona. Como dijimos en otro articulo, casi toda situación, por mala que sea, tiene algún costado ridículo, del que uno se puede aferrar para encontrar motivos para, al menos, sonreír) es un camino seguro a ayudar a la otra persona y, en el proceso, ayudarnos nosotros mismos. Si podemos producir la risa, todos conseguiremos estar, al menos, un poco mejor.

Como técnica, el poder verse en los demás y ayudarlos nos permite no solo sentirnos mejor con respecto a nuestros propios problemas, sino encontrar esa veta humorística de la que hemos estado hablando, también en ellos. Es una forma de alejarse lo suficiente como para poder ver lo que nos esta pasando con una nueva luz que muestre facetas distintas de aquellas que probablemente ya hemos analizado millones de veces en nuestra cabeza.

TÉCNICA

Lo que hemos dicho en los párrafos anteriores es pensado, incluso, por algunos especialistas, como un método. No se limitan a intentar ayudar a sus amigos, familiares y conocidos, sino que de forma consciente se dedican a buscar a personas que estén en un mal momento (o no tan malo, sino que simplemente están estresadas por las pequeñas cosas negativas que tienen todos los días), para intentar llegar a ellas con algunas preguntas y, a partir de ello, intentar encontrar la risa en la situación de los dos.

Como (por suerte para quienes desean realizar esta técnica, pero no para la salud física y mental del mundo en general) si hay algo que abunda en nuestra sociedad moderna, a causa de todas las obligaciones y problemas que nos presenta, son personas con altos niveles de estrés, la búsqueda no suele ser muy complicada. Es más, es probable que simplemente yendo al supermercado o a cualquier negocio de nuestra cuadra encontremos a alguna persona que presente todas las características que buscamos.

Cuando han encontrado a la persona que están buscando (por ejemplo, la empleada del

supermercado) , se preguntan como pueden hacer para ayudar a liberarla de su tensión, que pasos pueden tomar. Se empiezan a enfocar en la otra persona y sus problemas.

Haciendo un inciso, sabemos que el humor suele provenir de la tensión, que una de las reacciones más comunes frente al nerviosismo extremo o a la tensión excesiva es la risa. Es una vía de escape, si se quiere, una forma de liberar el vapor contenido y desviar la mente hacia pensamientos más agradables y menos generadores de estrés.

Volviendo al tema principal, estabamos haciendo un experimento y acabábamos de encontrar a la persona estresada. Es posible que esta persona no sepa que esta estresada, ya que, la verdad es que absolutamente todos estamos estresados, en un mayor o menos nivel. Ahora es el momento de ver que efectos somos capaces de conseguir con un par de preguntas dirigidas con un ojo clínico (o no tan clínico sino, simplemente, humano).

Hacemos un acercamiento a la persona en cuestión (los empleados son mejores, ya que no pueden salir corriendo cuando un desconocido se les acerca para hablarles. Es mas, se les paga para que, al menos, nos escuchen durante unos pocos segundos) e iniciamos una conversación. Esta puede ser tan trivial como sea necesario y no necesita durar demasiado. Es la típica conversación cuando estamos realizando las compras, que suelen incluir como tópico principal el estado del clima y la frase “El tiempo esta loco”. Cuando ya hemos entrado en esta pequeña conversación, le

preguntamos algo referido a lo que le pueda haber pasado en el día, por ejemplo “¿Qué es lo peor que te paso hoy?”.

Si bien podemos suponer que esto no va a ser bien recibido, lo cierto es que la mayor parte de las personas no tienen ningún problema en que se interesen por ellos, sino todo lo contrario. Si preguntamos con genuino interés y sin presionar a la persona, lo más probable es que consigamos una respuesta.

Y en la respuesta es que aparece todo lo que nos interesa. Porque lo más probable es que pasen dos cosas. Por un lado, la persona probablemente se abrirá, se sentirá feliz de poder descargarse, al menos por unos minutos. Nos comentara las cosas que le han ido mal, como tuvo problemas con el auto, como la cuenta del gas es mucho más alta de lo que pensaba que iba a ser, de cómo le fue mucho peor de lo que esperaba en los últimos exámenes que tuvo que dar, de cómo las cosas con su pareja no están pasando por el mejor momento. Todos tenemos la necesidad de contar este tipo de cosas, de sacarnos pesos de encima. Y la mejor forma de hacerlo es cuando alguien se muestra interesado, sin importar demasiado si es un amigo o un desconocido.

Y lo otro que probablemente vaya a suceder es que la persona encontrara realmente muy divertido la forma en que se esta quejando sin pausa. Empezara a reírse cada vez más y más, consciente de que hay un cierto halo ridículo en lo que esta contando, de que tal vez se podría hacer una excelente comedia basándose libremente en lo que esta contando.

Como vemos, con una breve conversación con un desconocido ya lo hemos ayudado mucho a

sentirse mejor, proveyéndoles de una forma de liberarse de parte (al menos) de lo que tenia contenido y que lo estaba royendo por dentro, y a la vez mostrándole que no todo es tan grave y que se puede encontrar puntos humorísticos en lo que le ha estado pasando.

La interrelación con otros seres humanos es vital para cambiar la forma en que vemos las cosas, para encontrar nuevos ángulos de visión para lo que nos afecta y para ser capaces de liberarnos de estas cargas, al menos en parte.

Esta técnica también puede ayudar en situaciones mucho más complejas, como por ejemplo las referidas a enfermedades graves que ya hemos estado viendo en capítulos anteriores.

Efectividad

La efectividad de esta técnica esta más que probada y podemos comprobarlo fácilmente por nosotros mismos, en cualquier situación de tensión e incomodidad que se nos presente, como puede ser una cola de un banco o la tardanza excesiva de algún medio de transporte. Puede no ser fácil, pero un par de palabras correctas y un poco de humor puede hacer la diferencia.

Frente a una turba de personas molestas por algo que esta pasando, suele ser una buena idea el obligarlos a relajarse desarmándolos con algo imprevisto y que los fuerce a, al menos, sonreír. Esto reduce en un porcentaje muy importante el riesgo de ser golpeado y tirado por una ventana.

Así que, cuando nos encontremos en una situación donde vemos a alguien excesivamente tenso, tratemos de ayudarlo (y ayudarnos) preguntándonos que podemos hacer para aliviar esa tensión. Y

tomemos el camino que nos parezca más efectivo, más allá de que pueda parecer un poco ridículo.

Veremos como hacer felices a los demás es hacernos felices a nosotros mismos.

Curso de terapia de risa 05

HACIENDO FRENTE A LOS INCONVENIENTES

Los inconvenientes son algo inevitable, que aparece en algún momento u otro de nuestra vida, tanto en el hogar como en el trabajo, en las relaciones como en la privacidad. Es algo que no podemos nunca evitar totalmente, y a lo que es mejor aprender a hacer frente, ya que si no lo hacemos nuestra vida no va a ser nunca completamente feliz.

Los contratiempos aparecen en nuestra vida de mil forma distintas. Van desde una pelea con nuestros compañeros de trabajo por quien fue el último en ir a comprar el café hasta algún problema grave de salud. Lo importante es que nadie esta excento de padecerlos o, mejor dicho, que nadie puede vivir toda su vida sin sufrir cientos de contratiempos. Es por esto que dedicaremos este articulo a ver la mejor forma de enfrentar estos pequeños obstáculos que la vida pone en nuestro camino.

Atravesando los momentos difíciles

Ya que no podemos esperar que todo salga bien siempre, entonces tenemos que hacernos cargo de esta situación y encararla de la forma opuesta. Ya que no podremos evitar los problemas, ¿por qué no sacar beneficio de ellos? ¿Por qué no hacernos las cosas más fáciles con algunos consejos, algunas frases e ideas, que nos permitirán hacer los problemas mucho más livianos y llevaderos?

¿Por qué no llegar al limite de reírnos de ellos?

Simplemente tenemos que estar listos. Preparados para poder tomarnos con humor lo que pasa, es la forma en que podremos mejor enfrentarlo. La ironía y una cierta amargura estarán ahí, pero podremos al menos reírnos un poco y aceptar mejor de esa forma lo que esta ocurriendo. El humor puede ser nuestra armadura, nuestro mantra, algo que repitamos no solo por el efecto, pero para darnos fuerzas para seguir.

Lo mejor es conseguirnos nuestras propias ideas, pero hay alguna líneas muy clásicas que nos pueden servir, al menos hasta que nos hayamos desarrollado lo suficiente para tener nuestro propio material.

“Oh, esta es una gran oportunidad para el crecimiento y para aprender.”

“Podría ser peor. Podría estar embarazada.”

“Si no es una cosa, es otra.”

“Devuélvalo. No es lo que yo pedí.”

“Preferiría estar ________ (bailando, esquiando, trotando, etc.).

“No me pregunte a mí, yo sólo trabajo aquí.”

“Aquí vamos de nuevo.”

“No tengo tiempo por una crisis, mi horario está lleno.”

“Me niego a ser intimidado por la realidad.”

Como vemos, son más una formula que verdadero humor, pero cumplen con su objetivo.

Curso de terapia de risa 06

LA RISA Y LA ILUMINACIÓN

Hasta este momento hemos estado hablando, en los capítulos anteriores, de los beneficios en cuanto a lo físico (y, ¿por qué no?, también de lo emocional) que nos puede dar la risa. De esta forma, trabajamos sobre los mecanismos que hacen posible el humor y algunas formas de entender qué es lo gracioso y qué no lo es. También estuvimos viendo como el humor puede permitirnos

relacionarnos con personas con ciertas enfermedades particularmente serias, cómo podemos afectar la forma en que ven el mundo y en que se ven a si mismo en relación con la enfermedad; si olvidarnos de que forma nosotros mismos podemos cambiar nuestra relación con una enfermedad que podamos padecer. Finalmente, en el articulo anterior lo que estuvimos tratando de analizar, al menos brevemente, es la forma en que la risa puede ayudarnos a superar problemas de estrés y cual es la relación directa que se puede encontrar entre las dos cosas.

RISA Y ESPÍRITU

En este articulo nos enfocaremos en otra parte de nuestra vida, que también es importante tener

“sana” para poder disfrutar de una vida completa y desarrollada en todos sus aspectos.

Nos referimos a lo espiritual.

Lamentablemente, muchas personas parecen tener la extraña y totalmente errada idea de que la risa y la diversión son cosas frívolas, las cuales, si les prestamos excesiva atención, nos alejan de nuestros objetivos más “serios” (mal entendido en este caso como importantes) y no aportan nada a nuestra vida. Casi me parece gracioso escuchar eso, si no fuese porque mucha gente realmente sigue esos preceptos y terminan negándose a si mismos la posibilidad de disfrutar de todas las ventajas que puede traer a nuestra vida la risa.

Curiosamente, mucha de esta gente también es aquella que se siente estresada todo el tiempo, cansada, de mal humor, que se queja de que su vida no es como la soñaban, de que no es feliz.

Bueno, la verdad es que no es tan curioso, sino todo lo contrario. Hay una relación directa entre la falta de risa y diversión y el sentirse mal a nivel emocional y espiritual. Que esto luego también tenga efectos en lo físico es un detalle que esta revestido de gran importancia. No es, para nada, un detalle menor.

Entonces, ¿no les parece que es un tanto ridículo pensar que reírse demasiado puede tener efectos negativos? ¿Podría, alguna de estas personas, explicarme, por favor, exactamente como es que reírse les hace mal? ¿Qué es lo que los afecta negativamente? Reírse nunca puede ser malo. Es una demostración expresiva de que estamos felices, de que estamos pasando un buen momento, de que no hay factores negativos influenciándonos en ese momento. Si eso puede ser malo, entonces yo no se que puede ser bueno.

Lo peor de esto es que mucha de esta gente con tendencia a estar de mal humor y a no disfrutar absolutamente de nada busca imponer su mal humor, su falta de capacidad para reírse, sobre los demás.

Todos lo hemos visto alguna vez: gente que esta de mal humor y lo único que hace es quejarse de que los demás se divierten, de que se ríen demasiado, de que hablan fuerte. Padres que le dicen a sus hijos que ya es suficiente, que se callen, que se porten como si estuviesen deprimidos (ok, esta bien, es una pequeña exageración con fines expresivos, pero la idea general es esa). Es gente que descarga en esa situación otras frustraciones, que se exaspera más y más a cada momento de diversión que los otros pasan. Es realmente un fenómeno muy curioso, que probablemente se relacione directamente con la educación que muchas personas han recibido cuando eran chicas.

Educación

Y es que, si bien la idea de no poder reírse libremente es bastante ridícula, lo cierto es que a muchos nos ha pasado en la forma en que hemos sido educados que se veían mal las risitas y aun peor las carcajadas. En el colegio, sin ir más lejos, seguramente más de una vez recibimos algún reto por parte de nuestros maestros o de nuestros profesores (ya en el secundario) por “no prestar atención en clase” por tentarnos y estallar en medio del aula, gracias a algún compañero que dijo lo más ocurrente en el peor momento (para nosotros, más allá de la distracción del momento).

No es este el momento adecuado, pero sería interesante poder hacer una reflexión profunda sobre los motivos por los cuales, aparentemente, se le tiene tanto miedo a la risa durante los momentos estrictamente formativos de nuestra educación. ¿Por qué esta parece ser una enemiga natural de la educación formal? ¿Por qué se le tiene tanto miedo?

Probablemente haya alguna relación con la libertad que trae el reírse, con lo fuera de control de las autoridades (sean nuestros padres, maestros, o cualesquiera que sean en el lugar donde estemos) que esta, con como puede interferir (en opinión de estas autoridades, no nuestras) con la enseñanza totalmente esquematizada que se suele proponer.

Porque la verdad es que la risa es libertad. Es algo que nadie puede controlar, que no hay forma de que le pongan coto (de forma, digamos, “legal” o, si prefieren, “sensible”. Si alguien nos pega un tiro, es muy probable que no sintamos demasiadas ganas de reír). Esto probablemente apunta directamente en contra de cómo se supone que se debe aprender. No colabora con la idea de aprender datos uno atrás de otro, sino que general una habilidad de pensar las cosas y analizarlas que tal vez no sea la más adecuada para lo que tratan de conseguir nuestros educadores, especialmente en cuanto a lo que la obediencia y el “buen comportamiento” respecta.

O, tal vez, no sea necesariamente tan complicado, ni algo analizado. Tal vez sea simplemente culpa de la necesidad humana por atención, por decirlo de alguna forma. Tal vez, en vez de apuntar contra una libertad exagerada no deseada por quienes nos educan (que puede ser que no los afecte en lo más mínimo), la realidad es simplemente que el ver a una persona reírse hace que sintamos que no nos están prestando atención, y esa es una sensación que nadie desea. Entonces se busca reprimir la risa, pensando que de esta forma se logra la concentración total de las personas que están recibiendo el mensaje. Esto es un error, ya que la diversión también puede ser una gran herramienta para trasmitir y para que lo que estamos tratando de hacer llegar quede mucho más fijado en quienes son los receptores.

Como sea, es cierto que muchos de estos tabúes, lentamente, están cayendo, y que los maestros y profesores cada vez buscan mucho más la risa como una herramienta a favor de la educación, en vez de un demonio que hay que tratar de exorcizar. Esto hace que, indudablemente, las clases sean mucho más entretenidas, esto redunda en un mayor nivel de atención por parte de los alumnos.

Justo lo contrario de lo que se piensa.

En fin, es un tema muy largo, del que se podría hacer un análisis mucho más profundo que el que nos permite este articulo. Sigamos, entonces, con el tema principal: risa e iluminación.

MEDITACIÓN DE LA ROSA MÍSTICA

Todo el párrafo anterior tiene una relación con el tema que nos preocupa. Básicamente, sabemos que la risa suele estar reprimida durante nuestra etapa formativa, salvo en los momentos de juego propiamente dicho. Pero muchas veces no sabemos en realidad cuan reprimida esta. Y, créanme, es mucho más de lo que uno podría pensar. Puede llegar, inclusive, a una supresión prácticamente absoluta, no durante la niñez (es casi imposible hacer perder a un niño la capacidad de reír del todo.

Aun aquellos que han pasado por las peores experiencias saben como reír) sino durante la edad adulta, donde todo lo que nos enseñaron entra en juego.

De lo que vamos a hablar a continuación es de una técnica que no solo nos acercara a la iluminación, sino que nos permitirá darnos cuenta realmente de cuanto hemos estado suprimiendo en nosotros mismos por no permitirnos la libertad de reírnos en cualquier momento en que lo deseemos. El nombre de esta técnica es la meditación de la rosa mística.

Para empezar podemos decir que esta técnica fue desarrollada por la persona que probablemente más de moda está en estos momentos entre las personas interesadas en lo espiritual, al menos en lo que el mundillo de la moda y la farándula se refiere: Osho. Es un lugar común en estos días en modelos, actores y personajillos en general, decir que han leído a Osho (que lo hayan entendido realmente ya es otra cosa). Pero esto no quiere decir que no haya que prestar atención a sus enseñanzas, las cuales contienen muchas cosas realmente interesantes, como es el caso de esta técnica.

La característica principal de esta técnica es que esta desarrollada para personas que viven en sociedades avanzadas, en contacto directo continuo con alta tecnología, ya que esta demostrado que estas responden especialmente bien a técnicas de meditación expresivas.

Esta técnica tiene tres partes bien diferenciadas, tres etapas: risa, lagrimas y sentarse en silencio.

Risa

Hablaremos ahora de la primera de las etapas, la de la risa.

Hay que reconocer que, al principio, esta etapa puede sentirse un tanto extraña. Y es que no es natural para nadie (ni siquiera para la persona con el mejor humor y con mayor facilidad para la risa) el forzarse a reírse durante un largo periodo de tiempo, sin ningún motivo real ni inventado.

Es que la primer etapa (como su no exactamente muy imaginativo nombre lo indica) consiste simplemente en eso, en reírse. Mucho. Fuerte. Con ganas. Naturalmente. Durante un largo rato.

Esto es más efectivo (por diversas razones) cuando se lo hace en un ambiente preparado para tal fin, con gente que forme un grupo con este fin.