Desde Cuba al Atardecer por Nicodemo Martín - muestra HTML

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DeSDe  CuBa

aL

aTaRDeCeR

 

Nicodemo Martin

 

 

 

 

Dedicatoria

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Apuntes de viaje y recuerdos desde Cuba. Lo que uno ve y oye allá le llega al corazón y le enamora. Los amigos que vienen y los que quisieran ir, todos ya localizados, por trabajo o escapando, al fin a cobijo patrio.

Todos hermanos, algunos compañeros de  sueños y de ‘armas’, otros para la necesaria revolución por ese mundo mejor, libre y justo, de todos para todos.

Muchas preguntas y admiraciones quedarán por responder, por hacer las cosas así o de otro modo, mas sobre todo y ante todo admiración grande y mucho amor.

 

 

El cielo, el cielo, con sus ojos de oro
me mira, y ve mi cobardía, y lanza
mi cuerpo fugitivo por la sombra
como quien loco y desolado huye 
de un vigilante que en sí mismo lleva! 

La tierra es soledad! la luz se enfría! 
Adonde iré que este volcán se apague? 
Adonde iré que el vigilante duerma?

Oh, sed de amor! —oh, corazón, prendado 
de cuanto vivo el Universo habita.

José Martí  - 1853-1895  - Apóstol de la República de Cuba

 

 

CUBAQUI  #1

 

Me planteo de entrada varios interrogantes que no llegan a interrumpir el impulso de ‘comunicar’  y de comunicarme más personalmente desde aquí donde ahora me encuentro, la mayor de las Antillas. ¿Cómo nombrar al tema que coleccione mis notas? Aún no sé el contenido que deberé escoger ni el tono. Se me pide, el propio cuerpo pide, escribir algo de lo que vivo aquí al ver, oír y sentir lo de en torno a mí. Difícil, pero creo que finalmente voy a abrir una carpeta de tema nuevo que se llamará CUBAQUI, o sea, aquí en Cuba. En ella anotaré al atardecer algún flash del ‘diario de navegante’, que eso significa precisamente blog. Impresiones de la vida aquí, impresión y huella interior me refiero, con reflexiones. No va a ser sencillo llevar adelante el propósito, es delicado y habrá que elegir, renunciar –ha de funcionar la autocensura-  también vale rectificar, corregir a tiempo, siempre con voluntad de construir y comprender. Sí están permitidos los silencios, queriendo ir a lo esencial verdadero, literario pero verdadero. Sólo nombres y coordenadas por respeto y discreción no serán lo que son, deberán tener su algo de ficción. Por costumbre de esta nueva cultura de red aparece antes primero lo más reciente que es lo último sucedido y publicado. En los relatos no habrá punto y aparte, sino seguido. Escribir sin punto y aparte es una moda agotadora para el lector, pero aquí en este blog no se escribe para el lector, sólo se escribe, en este tema tal como fluye, comunicación pura. Hablo de un género literario híbrido reciente, inventado para la red ya muy extendido, híbrido entre el género diario de vivencias personales y la crónica del caminante que gusta contar lo que ve y oye al pasar porque le interesa o para darlo más a conocer, por sólo dejar constancia sin tener que detenerse demasiado. Como todo publicar tiene su por ciento de exhibirse, el resto es comunicar puramente. En el caso de mi caminar cubano comenzaré recordando en CUBAQUI algún párrafo ya escrito, antes y después de aquel día de agosto en que aterricé puntual en el aeropuerto José Martí de La Habana. Parece correcto y suele valorarse en esta nueva cultura de comunicación en la red, ir complementando siempre algo más sobre el autor de los apuntes. Esto decía lo que pudiera ser la contraportada de la “María Magdalena” que con él viajó: “El autor de estos relatos es un profesor español (1947) aficionado a la espiritualidad, la música y el arte sacro. Vive actualmente en Murcia (España) donde dirige un politécnico de formación profesional. Prepara su marcha a Cuba para los próximos meses. Se muestra preocupado por el gran desprestigio de las instituciones católicas en el viejo continente y por la deshumanización de las relaciones familiares y sociales en una sociedad tan consumista y estresada, busca otros aires. En estas páginas vemos unirse sin complejos verdad y belleza, creencias y sentimientos, mensaje y experiencia”.

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #2

 

Allí mismo, en esos días anteriores al aterrizaje, leo esto otro: “A propósito de la noticia y sorpresa sobre la enfermedad de Castro, con opiniones, consejos y profecías cargadas de contradicciones y paradojas, si observamos bien de dónde vienen. Que en este momento importante para nuestra querida isla caribeña, artistas, intelectuales y políticos pongan (pongamos) cordura, facilidades y cooperación más que tropiezos, rencores y bloqueos. Parece mejor que todo llegase a ser como quieran que sea los protagonistas principales que son los ciudadanos cubanos. Para conocer, AMAR y ayudar antes hay que mirar, escuchar y comprender, para después reflexionar. Es lo que me propongo a partir de ahora”. Era verdad, y ya aquí en los primeros días: “Desde Cuba con cariño. Algo va a cambiar en mi modo de vida y de ver las cosas, espero que por fuerza menos consumista y por suerte más solidaria. También algo cambiará en el blog si quiero ser sincero y a la vez respetuoso con la nueva realidad, pero sobre todo con los cubanos y cubanas que me acogen y dan su confianza. Aparecerán inevitablemente reflejos rebeldes que pedirán venir al ciberespacio en alguna línea perdida. Sólo cuando conozca mejor y quiera más esto nuevo, habré de saber escoger entre lo mucho que aquí viva. Paciencia y queda dicho. Todo cambia y sin embargo todo sigue igual. Desde Cuba con cariño” . Verdad, en eso estamos. Días primeros con impresiones excelentes de la actividad cultural en La Habana en un agosto supongo como los demás muy caluroso. Actos culturales variados, muy abiertos, es cierto que asequibles para todos. Sólo una dificultad, para un fan adicto como es mi caso, no me es posible llegar todavía al internet de última generación, muy costoso en infraestructuras, pero en algunos lugares sí puedo conectar al de primera generación aún poco extendido. El internet como comunicador y canal de información es la posibilidad casi infinita de abrir múltiples ventanas, variadas y plurales. Abiertas a lo que uno cree bueno para sí, y también a lo menos bueno, de fuera de la casa y también de dentro, claro. Ver y conocer todavía no es adquirir lo que uno no desea ni es caer en la tentación. Ver y conocer es también cultura. La de internet es otra cultura, una cultura en bruto, que sin la otra cultura puede resultar un caos, al tratarse de un conocimiento tan global y fragmentado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #3

 

Prosiguen estas notas dando algún salto en fecha y temas, pero con las mismas premisas. En un bien llamado Taller de Inculturación, ofrecido a un grupo de gente de fuera y en el que he participado en unas semanas atrás, se nos aconsejó literalmente Ustedes han de nacer de nuevo. El mensaje fue entendido intuitivamente, aunque todavía precisaba ser aclarado. Querían referirse sin dramatismo al consejo que el Maestro Jesús de Nazaret dio al Nicodemo ya maduro con dificultades para COMPRENDER lo nuevo, y que se preguntaba qué podía hacer a sus años. Nacer de nuevo le dijeron, que es tanto como decirnos “lo antiguo no sirve, libérense ya de esquemas y prejuicios anteriores, cambien de mentalidad, puede ocurrir que su propia manera de ver, juzgar y actuar no le sirva aquí en estas coordenadas propias”. Esto ni es bueno ni es malo, simplemente es así, como nacer de nuevo, si fuera posible. También se mencionó en aquella ocasión este otro pensamiento que yo desconocía, esta vez atribuido a la Madre Teresa de Calcuta, ahora ya casi santa y muy amiga del anterior Papa, que decía Dejen el pasado a la misericordia, el presente al amor, y el futuro a la providencia. Era como decirnos que debíamos poner nuestro interés principal en el presente de cada día con su propia malicia, con la condición de vivirlo poniéndole todo el corazón posible, cuanto más mejor. El amor es la sazón que da sabor y sentido a la seriedad de la vida porque la humaniza y la hace sonreír. En Cuba se sonríe mucho, se pone cariño a la vida y todo esto sin prisa. Alguien muy acertadamente sugirió No se cansen de ser tiernos, y también No apabullen a los cubanos. Maravilloso. Al recuperar algo más de aquellos días y siguientes, recuerdo el agradecimiento sincero que recibimos por el hecho mismo de haber venido, y también esto otro: que no vamos a tratar con cultura, política o religiones, así en abstracto y sin rostro, que tratamos con personas; que importa la vida, la situación, el requerimiento y la necesidad de las personas. Se nos invitaba a tender puentes, sin saber muy bien todavía entre qué dos orillas. Y otros muchos temas, consejos y pensamientos. Por ejemplo, que tengamos en cuenta el sufrimiento, el cansancio, las restricciones obligadas, que comprendamos el desaliento o la desconfianza, pero que nosotros no desanimemos y, si ocurriese, que hundamos más en nuestras propias raíces, que no nos quedemos ahí paralizados, que acompañemos siempre, que caminemos profundizando más y más: Miren como Dios nos mira, que no nos abandona, que estamos vivos y tenemos fe, la esperanza crecerá, la vida está ahí, etc. Comprenderán que son más bienvenidos si llevaran consigo y repartieran aliento, ánimo y confianza, Haz como el sol que nace cada día sin pensar en la noche que pasó. Nos dijeron también que debíamos enamorarnos de la Iglesia de Cuba con sus rasgos propios, que experimentemos el gusto y el placer de la mística de Dios para llevar adelante esta misión. Y algunas cosas más de lo humano y de lo divino. Lo dicho queda aquí como recuerdo, agradecimiento y proyecto.

 

 

CUBAQUI  #4

 

Escribo a unos amigos españoles interesados por cubaqui, les digo como lo siento que “vivimos con nuestras propias circunstancias e interrogantes, con bastante menos prisa que en ese primer mundo de ahí. El cubano quiere calma, necesita tiempo y vivir en paz, y que le dejen en paz, también quiere progresar y vivir mejor, claro, si le dejan, a su ritmo y a su manera. Parece lógico que yo me pregunte a mí mismo ¿serán las prisas, los empujones, la vida acelerada, el estrés, la continua insatisfacción y cosas parecidas, serán algo característico de lo que aquí llamamos una economía neoliberal? No tener prisa no se debe tampoco ni sólo al tópico del clima cálido tropical, a qué se deberá entonces”. Debiera cada uno despertar, me respondo, tenemos que animarnos y avanzar, superar nuestras propias diferencias y preocupaciones, las insatisfacciones que permanecen, también aquí. Todavía en una etapa de mutuo conocimiento y de RESPETO, etapa que no debiera nunca terminar, llega a mis manos este texto utilizado en un gestual, es invitación a trabajar aquí respetando al máximo el alma de este pueblo: “La realidad de Cuba es muy compleja.  Necesitamos acercarnos a ella desde la cercanía y la sencillez para conocerla. Respetarla implica acogerla y amarla para poder confrontarla. Por eso la escuchamos, dialogamos con ella y la comprendemos, en actitud de búsqueda, atentos a internas emociones. Es necesario abrir los ojos y mirar bien, al mismo tiempo que dejarnos mirar por la realidad cotidiana, afinar los sentidos para descubrir en el fondo de lo real el rostro de Dios e implicarnos con Él. Estamos llamados a tener paciencia para caminar junto al pueblo, evitando el protagonismo, escuchando sin prisas, valorando sus procesos de crecimiento, personales y como pueblo,  sin acelerarlos. Deseamos acompañar a las personas en los pequeños cambios que se van dando, en sus gozos y esperanzas, sin dejar de reconocer todo lo que falta por hacer. Nos sentimos invitados a compartir un mensaje de aliento y a proponer el Reino sin imponerlo con un lenguaje nuevo que nos ayude a enfrentar dificultades y desalientos. En la realidad hay semillas de redención,  Dios está actuando  constantemente en todo, se está gestando vida por debajo.  Dios es el que hace crecer la semilla del Reino y se va revelando a su tiempo. Tratamos de reconciliarnos con nuestra realidad con todas sus ambigüedades como lugar sagrado donde Dios se nos revela y se hace presente Su voluntad. Es fundamental celebrar la realidad, celebrar los signos de vida que vamos descubriendo junto con el pueblo.  El gran respeto a la realidad es encontrarle sentido”. Coincidimos. Hay más, hay un segundo acto del gestual, para otra ocasión. Ahora mismo busco periódicos para mí, no los encuentro. Recuerdo las horas pasadas en otro tiempo, masticando y tragando con avidez lo ocurrido, lo opinado y anunciado. Mucho de lo leído quedaba allá escrito, guardado, como pendiente de confirmar, a veces olvidado. Bebía siempre largo rato, grandes tragos, con prisa y de la misma fuente, sin apenas contrastar. El mundo exhaustivo de la información y de la comunicación es así, mas cómo posicionarse. No sólo la cultura, también la información porque muestra la vida es cultura y es libertad. Todavía desconocedor del pensamiento y de la obra del gran maestro José Martí, leo citada esta doble idea suya excepcional que me interesa y dice así ‘Ser bueno es el único modo de ser dichoso, ser culto es el único modo de ser libre’.

CUBAQUI  #5

 

Regreso con mis notas de caminante sin punto y aparte, con esa mirada y sus preguntas al pasar, impresiones naturales sin mucho detalle, de algo no más de lo mucho de aquí. Así observo de cerca cada día al pasar en el patio de la ESCUELA vecina ya hace semanas sin detener mi paso. Pero ayer caía en la cuenta y hoy lo cuento. El patio permanece abierto al terminar el horario habitual de trabajo escolar. Los niños de aquí son como los de allá, cuanto más pequeños más se entretienen con cualquier cosa, casi con nada. A veces con la atenta mirada materna que no pierde un gesto, a la vez que conversa o merienda con los más pequeños. También el tiempo les pasa sin pensar hasta que alguien grita con voz conocida y con fuerza su nombre de uno de ellos. Sólo a la tercera o a la cuarta vez hay reacción. El baño, la comida, las tareas, deberes y redacciones que la maestra reclamará en la mañana. Algunas palabras cambian pero hablamos de lo mismo. Los juegos tienen la sorpresa y la fantasía del niño, que ha de ser aquí más creativo para vencer la escasez. No hay secretos propios en el alma de estos niños. Juegan alegres hasta que se pelean, fajarse dicen ellos, lloran fuerte y luego ríen bien. Uno ya más crecido juega a la pelota, cuida su calzado y no teme corretear descalzo sin miedo tras el pequeño balón plástico, así con los pies desnudos camina más libre y corre porque es valiente. Las niñas juegan en otro lugar aquí como allá, con sus propias fantasías y secretos, los que ven y oyen en la casa, más conversadoras y ensimismadas que ellos. Pero juntos más tarde cantan y bailan. Sí, aquí se baila y se canta, se está a punto para la danza que expresa belleza con el cuerpo y con el alma, con el paso del pie y el gesto con la mano, despacio en el patio de la escuela o en la escuela de danza, solo o con el grupo. El ballet vive en este país, respira, habla, salta y canta. Las niñas y los niños juegan y ríen, cantan y bailan como todos los niños y las niñas del mundo. Con cualquier cosa se entretienen, su imaginación produce ingenios propios y sus sueños reclaman juguetes que su papá no podrá nunca encontrar aquí ni comprar. ¿Dónde estará ese caballito blanco de manchas rojas con cuatro ruedas y sillón azul que mi niña esperaba encontrar esta mañana al despertar? Los sueños de los niños cubanos, como los de los adultos, son casi imposibles de alcanzar ¿con qué sueñan aquí los jóvenes adultos? La facultad de soñar, el derecho a imaginar y planear nadie nos lo puede quitar. Los jóvenes siempre sueñan y sus sueños sueños son. ¿Cómo es aquí la escuela? Todavía no la conozco bien. Los del país están contentos, creo que orgullosos, de su sistema escolar y de enseñanza. Algunos logros se exportan para ayudar a los amigos rezagados, el programa cubano de alfabetización de adultos ha dado su fruto, casi un record, también en otros lugares y países; está reconocido y premiado por eficaz en organismos internacionales. Una vez más es verdad el principio, no siempre hecho realidad, que la cultura hace a las personas más libres y autónomas, que favorece el pensar y la expresión a todos los pueblos y a las personas. Esa vocación internacionalista que es muy propia de aquí, de cubaqui.

 

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #6

 

El segundo acto del gestual está ya aquí, es como un examen de conciencia y una confesión. La confesión de una ceguera voluntaria pero recuperable, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver. Recuerdo que la primera parte de este sugerente escrito sobre el respeto al alma cubana, quedó incluido en cubaqui #4. Yo explicaba que no nos gusta a los de aquí que nadie nos empuje desde fuera, aunque ante las prisas si alguien duerme debiera al menos DESPERTAR. Y así recuerdo ahora mismo que siendo yo todavía un adolescente muy dormilón, costaba despertarme para llegar a tiempo a la escuela. Mi mamá, desde su cuarto todavía en la cama, me gritaba con insistencia ¡arriba, arriba, anímate cuerpo bueno! ¡despierta que llegarás tarde! ¡no olvides santiguarte antes de salir a la calle! Despertar a tiempo es lo que importa, no llegar tarde. Asimismo me decían que Los cubanos o no llegan o se pasan, importa llegar a tiempo, que este mundo global no hay quien lo pare, lucharemos que sea una globalización justa, en paz y solidaria. Por eso mismo observo al pasar que el refranero cubano -abundante, rico y sugerente- confiesa sin rubor su ascendencia española con las propias variantes del país, y también pudiera ser cierto a la inversa, influencias cubanas en los refranes ‘gallegos’ de allá. Aquí está ya finalmente el texto que anunciaba, la segunda parte del redactado amistoso que repasa nuestras cegueras, también las involuntarias, las que ocurren al vivir y trabajar con este pueblo regio en este bendito país: “No siempre encontramos sentido a la realidad, porque necesitamos ser curados de muchas cegueras. De la falta de fe, de la impaciencia histórica que agota y niega el momento de Dios y nos impide descubrir su paso en la vida de cada día, haciéndonos creer que el mal tiene la última palabra. De la uniformidad y de la tendencia a generalizar. De la desconfianza, el prejuicio, la sospecha y la duda sistemática. De la desesperanza, del desaliento y del desencanto. De quedarnos en lo negativo, en la crítica, en la condena sin matices, en el comentario estéril. Del temor, del silencio cómplice, de la falta de audacia, del miedo  que  paraliza e impide ver el momento oportuno y realizar ‘lo posible’. De la mirada estrecha que nos impide tener una mirada de atalaya: vigilante, creativa con panorámica de futuro”. Y continuando así con el refranero, oigo decir también que Más vale prevenir que curar, o incluso se habla aquí de quien viene a Poner el parche antes que salga el grano. Poco importa. Yo más que de examen de conciencia y curación de unas cegueras, hablara de prevención, de evitar a tiempo sus errores y consecuencias, maneras de proceder desaconsejadas para nosotros los adoptivos. Siempre en ese clima anunciado de amor mutuo y respeto.

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #7

 

Una reciente película y polémica sobre Santa Teresa de Jesús, me hace ver la oportunidad de contar aquí unas historias. Se trata de una anécdota de la común historia hispano-cubana, con sus inicios allá por el siglo XVI, leída ahora y explicada aquí ya en nuestro siglo XXI; publicada en cubaqui por ser algo propio de la familia, una historia curiosa conocida al pasar y contada desde la Isla grande por un hispano. Con la actualidad y simpatía de siempre de la Santa Teresa y de la VIRGEN DE LA CARIDAD cubana y también la hispana. Se trata de una historia que al menos llama la atención. En Cuba la Virgen de la Caridad del Cobre es Reina y Patrona, es madre, es mucho para el pueblo cubano religioso y creyente, cristiano o no. La Virgen de la Caridad es “escudo” y es “amparo”, como cantamos en su Himno. A cualquier cubano debiera agradarle y a la vez sorprenderle conocer la vinculación maternal tan estrecha entre la Santa castellana Teresa de Avila y la Virgen de la Caridad, es lo que aquí quiero contar. Al menos servirá para preguntarse por la historia de nuestra Imagen naúfraga y rescatada de las aguas, puede ser útil también para el curriculum de tan antigua advocación como la de ‘Virgen de la Caridad’, patrona asimismo de otros pueblos hispanos y latinos, título vinculado con Hospitales y enfermos pobres. El relato que hemos encontrado en santateresadeavila.com habla de finales de otoño del año 1528, quince años más tarde del descubrimiento de la Isla por el Almirante Colón. Sabemos que una pequeña talla con su propio nombre escrito ‘Yo soy la Virgen de la Caridad’ fue rescatada de las aguas cubanas en el año 1604 a la altura de Cayo Francés por tres pescadores nativos de la Isla, dos indios y un esclavo negro; fue proclamada Patrona de Cuba el año 1915 por el Papa Benedicto XV a petición de los veteranos mambises, y coronada Reina de Cuba en El Cobre por Juan Pablo II en su viaje de enero de 1998. Esta es la relación entre Teresa de Jesús y la Virgen de la Caridad. Aún no había cumplido Teresa de Ahumada la edad de 14 años (1515-1582), cuando tuvo que soportar la penosa experiencia de la pérdida de su madre en unos momentos en que tanto la necesitaba; ella misma nos lo manifiesta en el libro de su vida: "Como yo comencé a entender lo que había perdido, afligida me fui a una imagen de nuestra Señora y le supliqué fuese mi madre, con muchas lágrimas". Ocurría esto en la ciudad de Avila en España, terminando el otoño de 1528, ante una imagen que se veneraba en la iglesia del Hospital de San Lázaro, situado en la embocadura del puente sobre el río Adaja, en el que se curaba la enfermedad de la lepra y otras de carácter infeccioso. Se conocía esta imagen con el título de Virgen de la Caridad, y estuvo ligada siempre a la vida de Teresa de Ahumada, pues, como ella misma añade, "paréceme que aunque se hizo con simpleza, que me ha valido; porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a ella" (V.1,7). Desaparecido el Hospital de S. Lázaro, se mantuvo por algún tiempo la Ermita; pero, al correr los tiempos, fue deteriorándose hasta amenazar ruina; con este motivo la imagen de la Virgen de la Caridad fue trasladada a la Catedral, juntamente con la efigie de San Lázaro. La Virgen de la Caridad fue expuesta al público y seguía vinculada a las fiestas de la Ciudad en honor de Santa Teresa, los días 14 y 15 de Octubre. Llega a mis manos y transcribo aquí esta oración, pensando que sea la súplica oficial del país a la Virgen de la Caridad, tal vez del tiempo de la visita del Papa, interesándola en algunos temas y preocupaciones de aquí: "Santa María de la Caridad que viniste como mensajera de paz, flotando sobre el mar, Tú eres la Madre de todos los cubanos. En tu corazón de Madre ponemos nuestras ansias y esperanzas, nuestros afanes y nuestras súplicas. Por la Patria desgarrada, para que entre todos construyamos la paz y la concordia. Por las familias, para que vivan la fidelidad y el amor. Por los niños, para que crezcan sanos corporalmente y espiritualmente. Por los jóvenes para que afirmen su fe y su responsabilidad en la vida y en lo que da el sentido a la vida. Por los enfermos y marginados, por los que sufren en soledad, por los que están lejos de la Patria, y por todos los que sufren en su corazón. Por la Iglesia Cubana y su misión evangelizadora. Por la victoria de la justicia y del amor en nuestro pueblo. ¡Madre de la Caridad, bajo tu amparo nos acogemos!".

 

 

 

CUBAQUI  #8

 

Sin imágenes, sin punto y aparte, decidido así al principio, cubaqui sólo busca respirar impresiones puramente, comunicar no más al aire libre. Hoy es meditación sobre un modo de ser y de estar, una manera de hacer y un estilo de relación. Es la escuela de la encarnación, que es misterio grande y muy central en la fe cristiana, el Dios que no se queda arriba sino que viene abajo, se acerca y se queda aquí; no pasa de largo ni tampoco está sólo de visita. Encarnación es acercamiento personal, una escuela importante de humanidad porque es taller de comunión de verdad y de respetuosa solidaridad. Es asumir pobrezas y debilidades propias y de otros pero amorosamente, sin rechazos; escuela de fraternidad y compañerismo, no a la fuerza sino gustosamente. Acercarse en silencio a la realidad, muchas veces ocultada, de personas que sienten fragilidad, necesidad y pena por sus historias. Escuela de servicialidad por amor y humanidad, que no busca el prestigio personal ni retiene el poder en beneficio propio. Siempre el toque indispensable de desinterés y generosidad. Es llegar y acercarse con suavidad al MISTERIO y descalzo adorarlo; qué misterio, el misterio de las personas, el misterio de Dios, del Dios que viene bajando y de la humanidad que le recibe y hospeda, sorprendida, pobre y desnuda. Es acercarse sobre todo a los que encontramos cansados y malheridos en las orillas de los caminos. Es aquí precisamente en este país donde he descubierto algo nuevo en el niño que mira y que me mira así, que besa y que me besa así, que parece extrañarse de nuestra inquietud, que juega feliz entre la oscuridad, que vive contento, seguro, acompañado por nosotros con nuestras incertidumbres. Niño dios,/ dios pequeño, dios escondido,/ se asoma y mira,/ ve tiniebla, lágrima y pena,/ se queda aquí con nosotros,/ ya para siempre,/ se queda y enciende su luz. Escrito para la última Navidad. Aquí he venido y aquí estoy, amigo mío, te sigo y te acompaño, para amarte y para servirte. ¿Se va a quedar con nosotros? Preguntan algunos antes de confesar su satisfacción. La cuestión difícil de responder no es hasta cuándo sino hasta dónde y también por qué. En la escuela de la encarnación y de la comunión lo que a uno más cuesta de aprender es conjugar bien el dejar, salir, perder, olvidar. Si te quedas parado no ocurre nada, en cuanto te pones a caminar vas dejando algo atrás. Es el camino que desciende de la plácida Nazaret al Jordán del cambio, yo me entiendo. Habrá de explicar, uno mismo, su por qué. Mi porqué eres tú, pueblo cubano, y tu pequeño amigo asomado, que ha querido quedarse pase lo que pase, en la pena y en la gloria, que de aquí ya no quiere marchar, porque no está de visita ni pasa de largo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #9

 

El aniversario de este DIARIO de navegante el pasado ocho de abril, lo celebro en cubaqui, en familia, coincidiendo también con mi octavo mes cumplido aquí. Un año, ocho meses, es celebrar todo un ciclo de sensaciones y sentimientos propios del lugar, un poco de todo, suma extraña de calor e ilusiones, de sueños y nostalgias, de incertidumbre y de fe, de miedos y de amistad, de penas y alegrías, de cariño infinito y agradecimientos. Estas notas de navegante son testigo, sólo una ventana abierta, sin reja, donde asomarme, mirar y dejarme ver. Diario y crónica al pasar. El género blog se ha desarrollado mucho, los blogs y también los bloggers por encargo, para profesionales de la comunicación, no sólo para aficionados como ocurría en un principio. Escribir un blog por requerimiento de otro o por obligación laboral parecía impensable, no es envidiable. Es verdad que si no te obligas a escribir, o el lector imaginarios, todo pierde ritmo, dejará de existir. Como estilo en manos de profesionales, nuestras letras pierden altura, se explican cuatro boberías –globerías- de actualidad con menos protocolos literarios y periodísticos que antes, más superficial, ágil y sport, de ir por casa. El blog sólo es reflejo de una cultura informal, dinámica y despreocupada, proyección de una juventud divertida, de una información cansina, superflua y pronto caducada. Favorece una comunicación con un chin de perfume narcisista, aquí estoy yo. Escribir en forma de blog es escribir en un envase de tomar y tirar. Y ya en plan más positivo, el blog es un medio cierto para expresarme, un espacio personal de escritura en Internet, diario personal o vínculos a sitios Web. Algunos utilizan un blog para organizar sus ideas, otros lo emplean para hacer llegar sus opiniones a miles de personas de todo el mundo. A otros les sirve para existir y RESPIRAR, como es mi caso desde aquí, queriendo siempre decir algo y sin llegar a decir nada, con autocensura y sin anonimato. No es simple exhibicionismo, es ante todo comunicación. Te expresas en medio abierto y, si puede ser, en banda ancha. Se van tejiendo vínculos, enlaces, redes de conocimiento y de relación insospechadas, casi siempre desconocidas, de habitual ignoradas. He aquí una nueva cultura, a la intemperie y sin fronteras, en el respeto y la discreción que merecen las personas, sus vivencias y opiniones, sus pensamientos y sentimientos, en el aprecio de lo coincidente pero también de lo diferente y lo diverso, incluso de lo contrario. Unos viven para su público, otros para sí mismos. La creación literaria, artística o de pensamiento gusta de “exponerse”, presentarse en sociedad, darse a conocer, compartiendo vivencias o pareceres. Ha nacido un género literario híbrido inventado para la red, que es diario de vivencias personales y es crónica de caminante, que cuenta lo que ve o siente al pasar. Muestra su interés por algo, desea compartirlo, darlo a conocer y dejar constancia, por el placer mismo de expresar. Mi blog tiene alguna pretensión que confiesa, la de ser también altavoz, bocina humanitaria, ahora desde esta Isla grande del Caribe. Nació pequeño, sencillo, para dejar aquí algún escrito personal. Una voz que proclama noticias encontradas on line, denuncias de abusos, violencias o injusticias. Buscando cooperar para hacer entre todos un mundo más pacífico, justo y solidario. En positivo a mi blog le encanta destacar las buenas noticias que le llegan, vengan de donde vengan, las que curan muchas heridas. Las guerras, los niños, los inmigrantes, la mujer, la pena de muerte, los derechos humanos; el poeta y la música, los evangelios, el documental o el gesto que humaniza, el testimonio y el ejemplo que ilumina o el memorial que nos anima. Ver de nuevo el tema subrayado, el hecho publicado o el suceso ilustrado, me reconforta y llena de alegría, parece que lo imposible se hiciera realidad, que rebrota por fin la esperanza.

 

 

 

 

CUBAQUI  #10

 

Un tema de salud para entrar aquí. Se me pregunta lo que pienso sobre este titular de un artículo especializado, afirmación que un amigo cubano me hace llegar y que dice así: “Fe religiosa ayudaría a víctimas de accidentes cerebro vasculares”. Las personas con creencias religiosas sostienen desde hace mucho tiempo, recuerda el artículo, que el poder de la oración puede ayudar a sanar enfermedades. Ahora, un estudio realizado en Roma sugirió que la FE ayudaría a las personas a recuperarse de un accidente cerebro vascular (ACV). La investigación no apunta a una "causa superior", pero sugiere que una fuerte dosis de espiritualidad puede reducir el estrés emocional relacionado con la dificultad de recuperarse de un ACV, indicó el informe publicado en la revista Stroke. Por mi parte le respondo convencido a mi amigo, que estoy de acuerdo, porque es más difícil vivir la vida y sus dificultades si uno no tiene fe, algún tipo de fe. La fe religiosa, contiene al menos la creencia en un Ser superior que ampara y protege, un Dios que espera tras la muerte para consolar y dar otra vida más sana, etc. Por eso la fe ilumina, da luz, acompaña, da confianza y seguridad, esperanza, pero también está el apoyo moral y la ayuda de los otros creyentes, de la comunidad, que para muchos aquí significa como una segunda familia. Veo que en este país ocurre así frecuentemente, se comenta agradeciendo la suerte de creer y de poder compartir esa fe sin temor. Es importante vivir y morir en paz, rodeado de cariño verdadero; lo más triste y estresante es vivir agobiado y además en oscuridad y soledad. Quien vive así no le merece la pena vivir, desea morir, llama a la muerte esperando que llegue ya. En la discusión sobre suicidio, eutanasia o muerte digna, poco importan las palabras, hemos de entrar en razones, las razones que una persona tiene para vivir o para no vivir, esa es la verdadera cuestión. Ocurre que antes de morir a veces ya uno muere porque vive sin vivir, ha perdido el gusto por la vida, cansado o agobiado de vivir. La fe religiosa, si aporta paz y amor, trae más vida a la persona, sentido y razón para seguir viviendo. La fe ayuda a vivir a enfermos y sanos, de eso algunos estamos convencidos. Cuando me piden que visite a alguien que está muy enfermo y vive muy solo, le acaricio y rezo con él. Este pueblo tiene fe, pero durante un tiempo largo muchos dicen que la pudieron perder, porque se hizo el silencio y la oscuridad. Ahora se recupera la fe, las personas jóvenes regresan a las Iglesias o bien entran en ellas por primera vez, algunas personas mayores nunca las abandonaron del todo, con las Iglesias abiertas o cerradas. La fe traerá esperanza y fuerza para la lucha por la vida de cada día de aquí que no es fácil. A mi amigo cubano, el que me hizo llegar el artículo sobre la fe que cura, le dije que sobre educación o sobre salud y religión sí que le iba a escribir mi opinión. De otros temas de los que también esperaba mi parecer personal o mi juicio de valor, por ejemplo sobre un sistema o modo de gobierno, sobre decisiones políticas, le dije que por respeto a ustedes y al país que me acoge tan amablemente, no me gusta dar opiniones personales ni debo mostrar mis emociones; es una deferencia obligada por mi parte, no dar recomendaciones en público ni por escrito; estoy seguro que lo comprendió. Le explicaba que los de aquí adoptivos debemos unir y fortalecer más que dividir y debilitar. Pero le agradecí de verdad el comentario y opiniones que me aportaba -creo que sobre la llamada canasta básica-. Espero que por ello no deje de comunicarme cuanto guste. De hecho pronto me manifestó su acuerdo al decirme literal Entiendo su posición y me agrada que sea así. También a mí me gustó que así fuera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #11

 

Una vez más aquí, sin imágenes, sin punto y aparte, porque cubaqui sólo busca respirar puramente impresiones, comunicándose libre al aire libre. Hoy sobre los niños y los papás, sobre la familia. En todos los lugares preocupa la FAMILIA aunque por diversos motivos. La familia es el papá, la mamá y sus relaciones, los abuelos, los pequeños y otras personas habituales. Nos vienen las preguntas por quién vive en la casa y quién no, quién se marchó, la situación de los más chicos, su satisfacción y sus rebeldías, sus tristezas y el cariño o el abandono que sienten, a quién echan de menos, dónde está el que buscan y por la que preguntan. La otra tarde, como siempre al pasar, escuché este grito desgarrador de la boca de un niño de aquí que decía entre fuertes sollozos ‘yo quiero ver a mi papá’. Un grito así, en el momento justo de la salida del colegio, ya se sabe que expresa la frustración de no ver a quien hoy esperaba ver o por no ir a donde deseaba ir. El niño había ya construido su encuentro con el padre, imaginando el abrazo, el pellizco cariñoso, el helado bien grande y el paseo, contándose el uno al otro cómo le va a cada uno; pensando preguntar a su papá, esta vez de otra manera, de nuevo lo mismo de la pasada semana, ‘papá mío ¿cuándo vas a regresar a la casa? Si tú vinieras, yo te prometo’. Triste queja la de este pequeño casi adolescente al terminar su jornada de duro trabajo escolar. Protesta por no permitirle tener asegurado ese sustento afectivo que es el padre, para el niño promesa, firmeza y futuro. No olvidemos pensar en el mundo afectivo del papá, o de la mamá, con su propia herida, sangrante tal vez por no tener cerca a su pequeño tesoro, su poco de consuelo de hoy para la vida dura y promesa para su incierto futuro, frágil razón para la ilusión y la espera. Oigo comentar que también aquí la familia tradicional está malherida y fragmentada, las parejas rotas, los abuelos y los tíos que van y vienen de cuidadores y canguros afectivos, y que muchos niños y niñas viven afectivamente descorazonados, perdidos, pero nunca en este país abandonados. Y otras dificultades para mantener el ya difícil equilibrio entre el bien y el mal que hay en nuestro interior y fuera de nosotros. No puedo recordar la escena y oír el lamento, ‘yo quiero ver a mi papá’, sin sentir yo mismo emoción y dolor, lo confieso. A veces he creído que el niño se culpa a menudo a sí mismo del enfado de sus padres, que puede sentir incluso que si el papá marchó lejos fue porque él no se portó bien, porque no hizo las tareas a su tiempo, o bien el niño desobedeció y la mamá le abandonó, así de simple. Terrible sospecha. Culpabilizado se atormenta con mil imaginaciones y promesas imposibles. No hablemos del extraño o la extraña que ocupa ya el lugar de quien marchó. ¿Odio, rencor, temor? Los que hemos tenido una infancia normal, en cuanto a las presencias habituales y corrientes, siempre lo legal y lo previsto, no sabemos bien lo que hemos tenido y acumulado de equilibrios y firmezas de salida para el subsuelo de nuestra vida frágil y para nuestro mundo de emociones primeras. Debemos reconocer que hemos tenido una gran suerte; al menos sabemos que los fantasmas y desequilibrios de hoy son los habituales, porque no somos ángeles, que no podemos acusar de ellos a nadie más, a no ser a la propia naturaleza de las cosas humanas.

 

CUBAQUI  #12

 

Algo más para cubaqui pensado desde aquí, claro, escrito con temor (de no acertar) pero con buen deseo (de sí ayudar). Veces pasadas he escrito algún apunte sobre salud, sobre salud mental, una problemática interior que ocurre en la enfermedad o traumas personales producidos en la infancia por una situación familiar difícil, rupturas y abandonos. En parte por esta última razón, nuestros jóvenes temen el compromiso de casarse y la responsabilidad grande de tener hijos. Con los problemas que ven llegar de todo tipo, de empleo y de vivienda, por ejemplo; lo mismo y en parte diferente ocurre en países del Norte consumista y de alta renta, como en economías más austeras y de menor vuelo como esta. El miedo al futuro y al compromiso es un mal de nuestra época, según propias circunstancias. Es el freno del TEMOR, el miedo al presente de hoy y al mañana y pasado mañana, el temor por el futuro de unos años después. Temor que es en buena parte incertidumbre y cansancio ante los muchos problemas a resolver. Miedo por hacer proyectos personales estables que ilusionen y den sentido a la vida de uno, planes que quedan después en nada, miedo al sacrificio de las personas por salir cada día adelante ¿Qué cosa es el temor? Busco y leo en mi cuaderno, en un escrito entrecomillado de un día en meses atrás, sin saber de dónde ni de quién sea: “Lo contrario del amor no es el odio, es el miedo. Hay un temor que no traumatiza, es el miedo que nos hace ser prudentes, reflexivos, un miedo que puede ser equilibrante; pero las más de las veces otro miedo aparece como fantasma humillante que es tóxico, que tiene como precio la felicidad personal, y hasta la propia libertad”. Es el miedo que despersonaliza por ser enemigo del amor y de la libertad de cada uno. Cuando uno mismo queda como disuelto en una tiniebla global que envuelve y absorbe a las personas en la oscuridad de la nada y del sin sentido. La oscuridad que paraliza. La familia, la infancia triste, el sin sentido de la vida. Frente al temor, amor; frente al miedo, libertad. Me vienen a la memoria, pues, dos escritos importantes del psicólogo alemán Eric Fromm, leídos con fruición por el joven filósofo universitario que yo quería ser, dos pequeños libros significativos, cada uno con un título muy sugerente, El miedo a la libertad y El arte de amar. Busco para seguir recordando. Me dicen los buscadores que la teoría de Fromm (1900-1980) combina bien (?) las teorías de Freud y de Marx, dice que tendemos a escapar de la libertad, que los autoritarismos y los conformismos colaboran a ello. Parece que buscamos evitar la libertad al fusionarnos con otros, volviéndonos parte de un todo, nos vemos como parte de un sistema, como las sociedades de la Edad Media. Hay dos formas de acercarse a esta postura: una es someterse, volviéndose pasivo y complaciente, siervo y esclavo; la otra es convertirse uno mismo en autoritario, amo y señor. Ya que hablamos de liberar y someter, leo que "mientras yo intento liberarme del dominio del prójimo, el prójimo intenta liberarse del mío; mientras procuro someter al prójimo, el prójimo procura someterme" (Sartre, El ser y la nada). Cada uno de nosotros ¿amo y esclavo a la vez? Más allá de dialécticas de libro: así por ejemplo, tenía oído que los padres y los maestros autoritarios generan (generamos) discípulos dóciles y a la vez rebeldes, inseguros e imprevisibles, paradójicos pero nada creativos. El pensamiento discurre en varias direcciones, pero sólo trataba de caer en la cuenta de ese temor que da inseguridad a las personas jóvenes, que les impide la estabilidad suficiente para tomar decisiones con satisfacción, sabiendo que el miedo es mal consejero. Ayer mismo el Papa Benedicto se preguntaba ante 40.000 jóvenes en el estadio municipal Paulo Machado de Carvalho de Pacaembu (São Paulo, Brasil) “¿Qué tengo que hacer para que mi vida tenga sentido? Oímos hablar de los miedos de la juventud de hoy que nos desvelan una carencia enorme de esperanza, miedo de morir, de fracasar por no haber encontrado el sentido de la vida, miedo de quedarse fuera, frente a la rapidez desconcertante de los hechos y las comunicaciones”. Queda mucho por pensar sobre el temor que inmoviliza, aunque sólo lo haga aparentemente: los expertos dicen que lo reprimido sigue activo, actuando primero inconsciente, reapareciendo más tarde fuerte y consciente. Algo a temer, pues, son los propios temores y los ajenos, los fantasmas, las represiones y los inconscientes, personales y colectivos. Hemos de liberarnos de todos esos demonios que nos atan ¿cómo hacerlo? Deseo recordar aquí que los creyentes recibimos una seguridad y paz personales, para que “no se angustien ni tengan miedo”, que no sean impacientes ni pierdan la paz. En una carta de san Juan se dice que “el amor echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo”. No es tranquilizante facil, sino invitación a caminar mirando hacia adelante con ganas (amor) y sin temor (paz). Los más jóvenes precisan ahora calma y ayuda para mantener la esperanza en la espera, al menos eso quería decir. Los menos jóvenes acompañamos muy cerca aquí con todo cariño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUBAQUI  #13