¡El Infierno es Eterno! por Varios - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

index-1_1.jpg

¡El Infierno es

Eterno!

Página 2 de 139

Índice:

Capítulo I: Oliva vidente de Jesús de la Misericordia en Garagoa

Co

lombia

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

. . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . . .7

Ca

pítulo II: María Valtorta, mística italiana

.

.

. . . . . .

.

.

.

. . . . .

.

.

. . . . .

.

.

. . . . . .1

6

Ca

pítulo III: Santa Faustina Kowalska. Abismos del infierno

.

.

. . . . .1

9

Ca

pítulo IV: Los Sueños De San Juan Bosco Sobre El Infierno . . . . . .2

2

Capítulo V: Testimonio impresionante de un alma condenada,

a

cerca de lo que la llevó al Infierno.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .3

6

Ca

pítulo VI: Gloria Polo Vuelve De La Muerte

.

.

.

.

. . . . . . . . . .

.

.

.

.

.

. . . . . . . . . .4

6

Ca

pítulo VII: Fátima y la visión del infierno

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

. . . . . . . .5

9

Ca

pítulo VIII: Santa Teresa de Ávila

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . . .6

2

Capítulo IX: El infierno. Si lo hay que es y el modo de evitarlo.

M

onseñor L.G. de segur.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . .

.

.

. . . . . .

.

.

.

. . . . . .

.

.

.

. . . . . . . .6

8

Capítulo XIX: San Alfonso María de Ligorio. Preparación para la

m

uerte

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . .

.

.

.

. . . . . .1

06

Capítulo XX: Confesiones del infierno al mundo contemporáneo.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . .

.

.

. . . . . . . .

.

.

.

. . . . . . .

.

.

.

. . . . . . . .1

10

Página 3 de 139

ADVERTENCIA IMPORTANTE SOBRE EL OBJETO DE LA

OBRA

Querido lector, tiene usted en sus manos un libro, que puede llegar a salvar miles

de almas.

Nuestro Señor Jesucristo hablo claramente del infierno, y su amada

esposa, la santa madre Iglesia, lo predicó durante siglos.

A partir de la década del 70, paso a ser un tema tabú, o intocable, ya que

muy pocos sacerdotes valientes, lo mencionan.

Estos relatos son para nuestra época una gran gracia; pues en el espíritu del "hombre

moderno", la idea de poder ser condenado a un fuego eterno ha desaparecido

progresivamente. Incluso se burla de eso. ¿Y cuál fue el instrumento principal de esta terrible

anestesia? El silencio de los predicadores.

San Alfonso, doctor de la Iglesia, decía que se consideraría culpable de un pecado mortal si

no hubiese predicado sobre el infierno por lo menos una vez al año.

Por este motivo, me veo en la obligación de difundir esta verdad, del infierno

y la eternidad de sus penas, que es un dogma de fe de la Iglesia definido en el IV Concilio de

Latráo (1.215) y explicado en muchos documento del Magisterio.

Debemos proclamarla a todo el mundo secularizado y pagano.

Hallarán testimonios impactantes, muchos de ellos, gozan de licencia

eclesiástica, y otros, todavía no se pronuncio respecto a la veracidad de

estas apariciones, sin embargo me parece que reflejan la teología Católica

de la misma.

Son pocos los que quieren hablar de este tema, sobre la sexualidad, los

anticonceptivos, el aborto, etc. Lo que más me sorprende es que al tocar

estos temas, se justifican con excusas como “que lo ofendemos al

prójimo” o que “Dios es amor”, siendo estas excusas realmente

incoherentes.

Primero, Dios nos va a pedir cuenta si lo ayudamos a nuestro hermano, y

segundo Dios es amor, y también es justo.

Lo más triste es la indiferencia que hay entre muchos fieles católicos,

hasta con una participación directa en la Iglesia. No sabrán acaso, que

después que pasemos el velo, Nuestro amoroso Señor Jesús, nos va a

preguntar ¿Y los frutos? Que hiciste por tu hermano que vivía en pecado….

Y le vamos a responder…!!!Nada Señor!!! No quería hacerlo sentir mal,

más que nada, no quería hacerme odiar.

Ahí está el centro del problema, no queremos hacernos odiar con nadie,

porque que la vida es mucho más fácil, cuando nadie nos reprende,

calumnia, etc.… es mucho mejor, seguir por el camino ancho que va a la

perdición.

Jesús lo dijo muy claro: " el que quiera venir en pos de mí, que

renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga".

La llamada del Santo Padre Benedicto XVI "resucita" el infierno, con mayúsculas. ‘El

infierno, del que se habla poco en este tiempo, existe y es eterno’, ha dicho el Pontífice

romano. ‘Nuestro verdadero enemigo es unirse al pecado que puede llevarnos a la quiebra de

nuestra existencia’.

En la Sagradas Escrituras, esta realidad del Infierno es mencionada más de 150 veces; de las

cuales más de 73 en el Nuevo Testamento directamente por Nuestro Señor, mientras que del

Página 4 de 139

Bautismo sólo habla una vez. Y siendo Dios quien nos habla, bastaba una sola vez que lo

hubiera dicho, para tener que creerle.

Jesucristo habló claramente del infierno, El amor hablo acerca de esta verdad eterna. Porque

nos ama lo advierte, "quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión" (2 P

3:9). Utilizo las palabras más duras, porque son todas verdaderas y perfectas. Voy a citar

algunos pasajes del evangelio.

“Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal;

pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame

"renegado", será reo de la gehenna de fuego.”

Mateo 5:29 “Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te

conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado al

infierno.”

Mateo 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed

más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en infierno.”

Mateo 23:33 “¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación del

infierno?”

Jesús anuncia en términos graves que "enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidad..., y los arrojarán al horno ardiendo" (Mt 13, 41-42), y que pronunciará la

condenación:" ¡Alejaos de mí, malditos al fuego eterno!" (Mt 25, 41).

Santiago 3:6 “Y la lengua es fuego, es un mundo de iniquidad; la lengua, que es uno de

nuestros miembros, contamina todo el cuerpo y, encendida por la gehenna, prende fuego a la

rueda de la vida desde sus comienzos.”

Le ruego al lector que no le cause enojo ver que al principio y final de

cada experiencia mística, se pide casi siempre, la gracia del

arrepentimiento, la perseverancia y del amor a Dios, porque éstas son las

tres gracias más necesarias para alcanzar la eterna salvación.

La gracia del arrepentimiento, es el don que Dios le concede a una persona para

volverse a él para salvación. Está al alcance de todos, solo se necesita reconocer el pecado,

aborrecerlo, y sobre todo amar a Dios con todas las fuerzas. El siguiente paso, es reconciliarse

con Dios y la Iglesia, por medio del sacramento de la penitencia. Es recomendable confesarse

cada 15 días, o 1 vez por mes.

La otra gracia de la perseverancia es aquella que nos hace alcanzar la

eterna salvación. Dice San Bernardo, que el cielo está prometido a los que

comienzan a vivir santamente; pero que no se da sino a los que

perseveran hasta el fin. Para conseguirla, se necesita mucha oración, porque por más

que el pecador haya alcanzado el perdón, más tarde, el enemigo lo tentara para que vuelva a

perder la gracia santificante. Debemos perseverar en la gracia de Dios, y orar sin cesar.

Me encomiendo a Nuestro Señor Jesucristo, a la Santísima Virgen María, especialmente a San Miguel

arcángel. Dejo latente esta frase que le dijo Jesús misericordioso a santa Sor Faustina:

“Convéncete de esto para siempre, vigila sin cesar porque todo el infierno se empeña en contra de ti a causa de esta obra, ya que muchas almas se alejarán de la boca del infierno y glorificarán Mi

misericordia. Pero no tengas miedo de nada, porque Yo estoy contigo; debes saber que por ti misma no puedes nada.”

Página 5 de 139

"San Miguel Arcángel,

defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo

contra la perversidad y asechanzas

del demonio.

Reprímale Dios, pedimos suplicantes,

y tú Príncipe de la Milicia Celestial,

arroja al infierno con el divino poder

a Satanás y a los otros espíritus malignos

que andan dispersos por el mundo

para la perdición de las almas.

Amén."

(Del santo Papa León XIII)

Debe tenerse en cuenta que virtualmente todas las mediciones de la patología social y moral

han decaído (cosas como la tasa de criminalidad, el porcentaje de madres solteras, la tasa de

abortos, divorcios, etc.) todas ellas empezaron a elevarse rápidamente a finales de 1960...

Algunos años después de que este rezo paso a ser eliminado de la liturgia de la Iglesia. Se

rezaba al finalizar la misa, antes del concilio II.

Página 6 de 139

C

apítulo I : Oliva vidente de Jesús de la Misericordia en

Garagoa Colombia

P

resentación :

El concepto del infierno se remonta hace miles de años, por ejemplo hace más de ochocientos

años antes de Cristo, el gran profeta Isaías decía, como has caído de lo alto del infierno o

Lucifer, tú que decías en tu corazón, yo subiré hasta el cielo y seré semejante al altísimo. Te

vemos precipitado en el infierno en el fondo del abismo. Por este abismo, por ese misterioso

lago, veremos más adelante que debe entenderse aquella espantosa masa liquida de fuego, que

rodea y oculta a la tierra y que la misma Iglesia nos indica como el lugar propiamente dicho

del infierno.

Salomón y David hablan de ese ardiente abismo, en otro pasaje de sus profecías Isaías habla

del fuego eterno del infierno, los pecadores dice, deben temblar de espanto, cual de vosotros

podrá habitar en el fuego devorador en las llamas eternas.

A Continuación encontrarás el relato de la vidente Oliva, a quien nuestro señor Jesucristo de

la Misericordia llevó al infierno para que cuente lo que viera. Esta señora tiene más de 70

años y el Señor le prometió que su vida no terminaría sin que viera los tiempos finales del

mundo.

El Padre Carlos Cancelado, es un joven sacerdote colombiano que sufrió la miseria, el

rechazo y vivió muchos años apartado de Dios, pero Jesús golpeo a su puerta y él le abrió su

corazón. Como fruto de su conversión, descubrió la vocación de ser un Cristo más en la tierra,

y abrirnos las puertas del cielo, con su ministerio sacerdotal.

Vamos a leer un dramático y conmovedor relato del infierno, donde Jesucristo se sienta sobre

una roca ensangrentado y llorando. Al preguntarle la vidente en su inocencia por qué lloraba

responde: "PORQUE MI SANGRE DERRAMADA POR TODOS AQUELLOS A LOS QUE

ACABAS DE VER (en el infierno) SE DESPERDICIÓ EN VANO"

Este testimonio que recorre la web, dio muchísimas conversiones. Mi marido, es fruto del

mismo. Fue el golpe de amor, que necesitaba para amar y servir a Jesús con todo su corazón.

1) Pidamos a Dios Nuestro Señor, la gracia de la humildad a través de la cual, se logra el

arrepentimiento y que todas nuestras acciones estén ordenadas a su servicio.

2) Te imploro misericordiosisimo Jesús que me ayudes a ser más humilde para poder

reconocer todas mis faltas y poder arrepentirme.

3) Veamos con los ojos de la imaginación, una villa tenebrosa ardiendo en azufre y

fuego, llena de personas que no pueden salir de ella.

Abre los ojos y sobretodo tu corazón al leer este extraordinario relato.

Página 7 de 139

Relato:

Oliva junto a Jesús fue al infierno

Le besa los pies a Jesús, y los separo.” No supe q paso, pero vi q un hueco inmenso se abrió

bajo los pies del señor. No sé si viajamos a través de él, pero pronto me vi en el infierno.

Escuche, gritos, lamentos, había desesperación, aquel lugar era horrible. Sentí miedo, sentí

morirme de pavor, y me dije, hay de mi señor donde estoy!!!!

El señor me dijo: “no temas nada, nada te pasara, yo estoy contigo, observa bien”

Entonces vi una hornilla como la boca de un volcán. De ella salían llamas inmensas. Era

como un fondo donde se cocina la caña para hacer miel. Como un lago de azufre hirviendo a

borbollones, había ahí mucha gente que gritaba y pedía auxilio sin ser escuchados. Unos

insultaban, otros estaban vestidos lujosamente, otros estaban sin ropa. Creo que estaban con la

ropa que lo enterraron.

Un hombre muy rico, con mantos y anillos en los dedos, y cadenas en el cuello, sacaba la

mano y decía, sálvame por esto! y mostraba como un gajo de cebolla. Pero las llamas

empezaban a consumir el gajo de cebolla hasta quemarle los dedos.

Creo que fue algo que dio, pero sin amor, o lo único que regalo en su vida.

El tormento era cruel, no había paz, le pegunte al Señor, este es el rechinar de dientes? Y me

contesto “No, todavía no es. Es solo parte de sufrimiento, de los condenados”

Alrededor de la hornilla había demonios con las piernas cruzadas, todos tenían un trinche

largo. Su aspecto era horrible, sus ojos rojos, boca malvada, sonrisa malévola, de un color casi

negro como gris. Fumaban y fumaban algo que los hacía más rebeldes.

Y bebían un líquido rojizo que los llenaba de soberbia.

De pronto todos se colocaron de pie en posición firme. Los condenados deseaban desaparecer.

Se consumían en el lago de fuego, era una multitud incontable.

El infierno se estremeció, todo tembló. Por una puerta entraba un demonio como de casi 2

metros de alto, más horribles que los otros demonios. Este tenía cuernos, garras, cola y alas

como de murciélago. Los demás no tenían nada de eso. Grito y zapateo, y todo volvió a

temblar, pregunte quien era.

Me dijo:” Es Satanás, Lucifer, rey del inferno.”

Hasta los demás demonios le tenían miedo, a una orden dada por el, todos corrieron ante él

con el trinche en la mano, en fila como un batallón de soldados. Les dijo algo que no alcancé

a escuchar, púes tenía demasiado miedo. Y no le pregunte al Señor. Si el Señor no me hubiera

sostenido en ese momento, yo hubiera muerto de terror.

El Señor me dijo:” Acá no hay paz ni un segundo, acá no hay nada de amor, es el reino del

odio. Aquí vienen todos aquellos que me despreciaron cuando estaban vivos, libre y

voluntariamente, prefirieron el mal en lugar de bien. Ahora observa bien, pues para algunos

comienza el rechinas de dientes, sufrimiento y muerte eterna, gusano que no muere y fuego

que no se apaga. Porque el que no está conmigo, está muerto, esa es la verdadera muerte. No

la que llaman ustedes muerte”.

Los demonios corrieron hacia la hornilla después de la orden de Satanás, y metían el trinche,

sacaban a los condenados traspasados por los trinches. Se movían como culebras sin poder

soltarse. Gritaban, se contorsionaban. Les salía sangre, alguno fueron traspasados por la

espalda, otros por las piernas, otros por la cabeza agarraban los trinches queriendo salir.

Pregunte al Señor: ¿porque esas almas tiene sangre?

Y me dijo:”Al infierno vienen en cuerpo y alma, como al cielo van en cuerpo y alma. Estamos

en el primer infierno, y ya fueron juzgados, aquí están todos los condenados desde la creación

Página 8 de 139

del mundo hasta el diluvio."

Los demonios colocaron a los condenados como en una lamina de zinc, galvanizada y los

agarraban a trinchazos entre dos o tres demonios. Luego como con un cortaúñas, un poco más

largo, les prendían pedazos de carne y poco a poco le arrancaban las uñas, los dedos, el pelo,

los gritos eran desesperados, eran gritos que terminaban en lamentos….

Para que no gritaran, sacaron una especie de arma no vista en la tierra por mí. Se la metieron

en la boca. Aquella arma se abrió como una mano, y al cerrarse le agarró la lengua, y le

arrancaban, bien torciéndola o tirándola. Luego con un cuchillo bien afilado, le comenzaban a

volver cecina, a destazar, volver pedazos como de vistel. Los condenados no podían gritar,

sus ojos parecían salirse de ellos.

Y sus mandíbulas pegaban una con otra haciendo un rechinar de dientes horrible!!! Después

de desprender la carne, trozaban los huesos y los volvían nada.

Por último partían la cabeza, hasta quedar trizas, todo parecía nada en al lamina. Sangre, carne

en trozos, huesos, aquello era horrible. Y en los huesos había gusanos.

Entonces dije al Señor, pobres personas!!! Pensé que no iban a morir, por fin murieron,

aunque los pedazos de carnes se mueven.

El me dijo: “Aquí no existe la muerte fíjate bien”.

Los demonios tomaron esa lamina y echaron los trozos de la persona sobre un hueco

donde había llamas y fierros filosos, una especie como de molino para volver todo polvo. En

la parte de abajo de ese hueco estaba otra vez el hueco de la hornilla. Al caer ese polvo vi que

las personas volvían a tener cuerpo y el que se dejaba agarrar por el trinche volvía a padecer

lo mismo.

Entonces pregunte al Señor: ¿Qué pasa, porque tiene que volver a vivir?

El me dijo: “La muerte ya no existe, como los hombres la llaman. Aquí se padece la muerte

eterna, que es la separación de DIOS.Y para llegar a este lugar de tormentos, cada uno llego

aquí libre. Ésa fue la elección de ellos. Yo ya no puedo hacer nada por ellos. Cuando podía

me despreciaron y llegaron a este lugar no creado para los hombres, para los hombres fue

creado el cielo. Este lugar fue creado para Satanás y sus ángeles.”

Me di cuenta que a mayor pecado, mayor el sufrimiento. Cada uno paga según sus deudas. Y

cada uno tiene castigos diferentes, pero todos sufren terriblemente.

Me di cuenta que con el órgano que pecan es con el que más sufren. Según se hundían en el

lago de fuego, aparecían en un lugar de arenas candentes, al rojo vivo.

El calor era sofocante, no se podía respirar y gritaban, tengo sed!!!

Entonces un demonio se le subía a la nuca y le abría la boca, hasta desgarrarla hasta los oídos.

Otro demonio agarraba la arena caliente, para que la bebieran. Era tal el desespero que corrían

sin control en la oscuridad iluminada únicamente por las arenas.

Chocaban con otros condenados y peleaban como perros callejeros.

Al llegar al final había rocas con puertas, cada uno miraba solo una puerta, al abrirla había un

hoyo, donde estaban los animales ponzoñosos y aquellos que más temían cuando estaban en

la tierra.

El Señor me dijo que eran castigos psicológicos. No pregunte qué era eso.

Oh pobres condenados!! Que desesperación, que pesadilla sin fin!!!Cuando lograban salir de

allí, se veían esos animales por el cuerpo y que salían por la boca y por todo lugar.

Por lo único que podían correr, es por un desfiladero de piedras cortantes, se caían y se

cortaban. Unos caían de frente y se cortaban todo, otros de espalda y al final había una

planada, el que no lograba pararse rápidamente, una piedra redonda lo aplastaba como una

cucaracha. Al lograr levantarse se botaban por un hueco que había, y caían a la hornilla del

inicio, y todo volvía a repetirse.

El Señor me dijo: “¿Te diste cuenta que acá no hay descanso ni un segundo? Ahora te voy

a mostrar otro lugar que está esperando a esta generación perversa y malvada. Le voy

a mostrar quien sufre más y quienes van por el camino al infierno”.

Página 9 de 139

Vi entonces tres hornos más grandes que el primero y Satanás gritaba: Qué se haga el juicio,

eh trabajado bastante para darle la bienvenida a mi reino, he inventado nuevos castigos, y

tormentos.

Que vengan aquí los que pudieron salvarse y no quisieron, que vengan a mí los que me

sirvieron en la tierra.

Entonces vi unas mujeres, arrastradas con cadenas, llevaban cargas como mulas, eran

golpeadas atrozmente y atormentadas. Les habrían sus vientres, las dejaban gritar, la

despedazaban, les daban con unas cuerdas como de hierro, las insultaban, les mostraban sus

hijos que ellas habían asesinado y se las amarraban a sus pechos.

Ellas escuchaban el llanto y los gritos de sus hijos (porque me mataste mama!!!) al grito del

niño, sus pechos se desgarraban y comenzaban a sangrar, sus oídos sangraban y todo aquellos

era horrible.

Y pregunte al Señor: ¿Señor JESUS quienes son esas mujeres y porque sufren tanto?

Me contestó:”Son todas aquellas que matan a sus hijos en el aborto, sufren porque hicieron de

sus vientres tumbas, y el vientre es para dar vida. Él pecado del aborto le es a mi Padre muy

difícil de perdonar. No basa con confesarlo, sino hay verdadero arrepentimiento. Hay que

hacer mucha oración y penitencia, pidiendo misericordia a DIOS Padre como al hijo que

asesinaron. Sus gritos y llantos estarán al frente del trono de DIOS y su sangre clamara desde

la tierra al cielo”.

Y me dijo:”Ore, Ore, por ellas, porque algunas están vivas y pueden arrepentirse. Pues

muchas van por el camino del infierno”.

Vi al lado de ellas hombres y mujeres que sufrían iguales tormentos que ellas.

Y pregunte, ¿estos quienes son, y porque sufren iguales tormentos?

El Señor me dijo:”Son todos los cómplices del aborto, los que las ayudaron. Aquí pueden

venir médicos, amigos, enfermeros, parientes, o alguna persona que escucho que iban a

abortar, y no les dijo no lo hagas.”

Seguimos andando por ese ancho camino y vi hombres que venían cari bajos, con la lengua

afuera, se la machacaban con piedras, les quemaban las manos y pies y se la atravesaban con

punzones. Lo demonios descargaban toda su ira contra estos hombres.

Vi como sufrían y pregunte ¿estos quiénes son y por que sufren tanto?

Y me dijo el Señor:”Son los llamados a la más alta gloria de los cielos pero la han perdido. Se

han vendido y me han vendido. Ellos son mis sacerdotes. Los pecados del sacerdote son doble

pena para mí, por eso su castigo es doble. Son martirizados en la lengua porque han callado

mi palabra y han sido perros silenciosos, tartamudean al hablar. Se han consumido en las

pasiones y llenado de mosto, vino. Para ellos la maldición y el fuego.”

Vi mujeres y hombres al lado de ellos que sufrían grandes penas y pregunte.

¿Quiénes son estos?

Y me dijo:” Son los que han pecado con ellos. La mujer que hace caer a un sacerdote, más le

valiera no haber nacido, porque es más maldita que Judas. Lo mismo el hombre que haga

pecar a un sacerdote.”

Detrás de estas había una multitud que seguían ese camino y sufrían iguales tormentos.

¿Y estos quiénes son?

Y me dijo:”Son todos aquellos que se alejaron de mi y de mi iglesia por el pecado del

sacerdote y no oraron por él. El sacerdote se hizo para salvar a los hombres. Si no lo hace, lo

ayudan a condenar. Pues mi palabra dice, los guardianes de mi templo están ciegos, ninguno

hace nada, son todos perros mudos incapaces de ladrar, vigilantes perezoso que les gusta

dormir. Perros hambrientos que jamás se hartan. Y son ellos los pastores, pero no saben

comprender, cada uno va por su camino. Cada uno busca su interés, vengan dicen, busquen

vinos y emborrachémonos con los licores, no ayudan al inocente y hacen desaparecer a los

hombres fieles (Isaias-56-9)”.

Vi detrás de estos, hombres y mujeres que sufrían iguales tormentos.

Y le dije ¿quiénes son?

Página 10 de 139

Y me dijo “Son todos los religiosos y religiosas. Ore, ore por ellos, para que me amen y

logren salvarse. No hablen nunca mal de los míos. Es como si untara el dedo con chile y me

lo metiera en el ojo. Solo ore, ore por ellos, y no me causes tormentos.”

Vi hombres y mujeres que llevaban vendados los ojos, detrás de ellos iban muchos

encadenados. Los demonios los insultaban, los golpeaban, y los violaban. Su tormento era

cruel.

Pregunte ¿quiénes son esos?

Y me dijo: “Son todos los brujos, hechiceros que se han dejado enceguecer por Satanás. A

ellos les esperan los tormentos inmensos, porque vivieron más cerca de Satanás acá en la

tierra, más que a mí. Y sufrirán más que nunca, por haber servido en el mal, libre y

voluntariamente. Los encadenados son todos aquellos que los consultan, y todos aquellos que

mandan a hacer un mal de brujería. Es preferible que mataran cara a cara, y no así. Pues

escrito esta, que mi Padre no salvara a esa raza, fuera de mi perros malditos, para ustedes no

habrá fuego ni brazas para calentar el pan (Isaías 47- 12)”.

“Ore, ore, porque hay muchos que pueden arrepentirse”.

También la multitud que les siguen y sufren tormentos son los creyentes en horóscopos,

invocadores de espíritu, toda persona que quiera saber el futuro, o consulte a uno de ellos, es

merecedor del fuego eterno del infierno.

Vi luego hombres y mujeres atados por cadenas en las manos, cada uno tiraba por su lado, se

tiraban y se caían entre sí.

Los demonios les decían, por su culpa sufre, dele más duro.

Y pregunte ¿Quiénes son?

Y me dijo:”Son todos mis matrimonios que no viven en paz. Son dos bestias atadas por la

misma cuerda.” y pregunte ¿Por qué van al infierno?

Y me dijo:”Besa mi mano” lo hice y me la coloco en los ojos.

Y vi que en esos hogares había insultos, celos, peleas.

Satanás le gritaba a JESUS. Mire, mire como tengo a sus matrimonios!! ¿Qué saco con

santificarlos en el sacramento? como la primera pareja me pertenecen, pero ahora hare que

pierdan la gloria, no permitiré que oren ni que vayan a misa. Y se reía a carcajadas…Mientras

JESUS lloraba.

“Oren, porque hay muchos que pueden arrepentirse y cambiar”.

Vi hombres y mujeres atados por los pies, y sufrían peor que los anteriores.

Y pregunte ¿estos quiénes son?

Y me dijo:”Son todos los que viven sin casarse, o han cometido adulterio o fornicación”.

Y pregunte: ¿porque van al infierno?

Y me toco los ojos y vi que JESUS bendecía todas las uniones entre el hombre y la mujer

cuando estaban íntimamente, como la primer pareja.

Pero cuando no estaban casados, era Satanás el que dormía al lado de ellos.

Golpeando al Señor JESUS, le escupía la cara diciendo: mira tú criatura el hombre convertido

por mí en un animal. Aun peor que ella, ¿de qué le sirvió morir por ellos? yo destruiré tu

sacramento que les permite unirse santamente. Pero yo hare de cada lecho un fuego infernal

envuelto en pasiones aun no permitidas. Pues a mí si me escuchan, aunque yo no les ofrezco

un reino de paz, sino de dolor…

Y JESUS me dijo:” Mi sufrimiento para ellos ha sido inútil, por eso van al infierno.”

Y vi que unos de los castigos para ellos, es ver al hombre o mujer por el cual se condenaron

en el pecho, y Satanás le daba un cuchillo filoso y ellos mismos se cortaban, y sacaban

pedazos de carne hasta llegar al corazón. Diciendo, maldito, maldito, por tu culpa estoy aquí

en este infierno. Te quiero sacar del pecho para siempre pero no puedo.

El Señor me dijo:”Ore, ore, porque algunos están vivos, y se pueden arrepentir.”

Vi hombres atados con hombres, y mujeres atadas con mujeres, atados por la cintura, que se

balanceaban, como animales salvajes, arrastrando una presa.

Y estos quiénes son y porque sufren?

Página 11 de 139

El Señor me dijo:”Son toda clase de homosexuales y lesbianas, que libre me rechazaron, y no

fueron capaces de ser castos ofreciendo su vida”.

Y vi como Satanás, se revolcaba en el lecho de estos pobres seres, dándoles más deseos sin

llegar hacer saciados nunca. Y vi como los espíritus los atormentaban en sus partes con los

que pecaron. Y vi que le atravesaban palos desde el ano hasta la boca, y le giraban.

Y pregunte ¿La presa?

Y me contestó:”Son todos aquellos que se acostaron con ellos. Ore, porque aun hay vivos que

pueden salvarse, al arrepentirse. La persona homosexual que ofrezca su castidad a mí, y viva

sin hacer pecar a nadie, yo derramo mi infinita misericordia, porque los amo inmensamente.”

Toda relación, anal es condenada por el Señor, es contra la naturaleza. No podemos condenar

a quienes practican la homosexualidad, si hacemos lo mismo.

Vi hombres y mujeres con caras de animales, y sufrían inmensamente. Y al lado de ellos,

unos que llevaban como unas cintas y unas hojas o revistas donde habían mujeres y hombres

desnudos. También sufrían y van al infierno.

Y le pregunte al Señor: ¿quiénes son, y también van al infierno?

“ Si van al infierno sino se arrepienten. Los primeros son todos los que han tenido, intimidad

con los animales. Rebajándose al nivel de la bestia, y aun mas que ella, porque si ella pensara,

no lo haría. Y todo aquel que haga del sexo una obsesión atreves de películas, revistas, chistes

grotescos, prostitución, palabra de mal sentido. Son dignos del fuego eterno, con todos sus

tormentos, pues han aprendido a hablar la bajeza de Satanás y no a hablar y vivir la santidad y

pureza de DIOS uno y trino.”

Vi hombres y mujeres de diferentes edades, y caminaban como ciegos golpeándose con todo.

Y un demonio estaba al pie de ellos, haciéndoles caer más y más.

¿Y estos quienes son Señor?

Y me dijo: “Son todos los borrachos, alcohólicos van porque han destrozado el templo de

Espíritu Santo, donde mora la trinidad santa. Su propio cuerpo. Y han hecho daño a sus

semejantes, a sus familias, olvidándose del primer mandamiento. Amar a DIOS y al prójimo

como a sí mismo. Estos no han aprendido ni siquiera a amarse.”

Y al lado de ellos, iban de diferentes edades reventados los labios, con humo en la nariz, ¿Y

estos quiénes son?, pregunte, y me dijo:” Son todos los fumadores de toda clase de hierbas,

droga, cigarros o vicio. Y van porque no han amado su propio cuerpo, y los que van con ellos,

son todos los que ofrecen, o llevan a pecar. Yo les he dicho, que el que regala un vaso de

agua, es digno de cielo eterno. Pero también quien ofrece, o hace pecar a alguien, es digno del

fuego eterno. Ore, porque algunos pueden cambiar su vida, y librarse de este castigo”

Vi hombres y mujeres en minifalda, o con vestidos indecentes, y detrás de ellos, un gran

número de hombres y mujeres.

Y pregunte: ¿Porque van al infierno, y porque los atormentan?

Me contesto: “La mujer que use minifalda va al infierno, por corromper al hombre

seduciéndolo con su vestuario. Y lo mismo el hombre, van por dejarse seducir. Cuidado con

el vestuario. La mujer no debe llevar pantalón y si lo lleva que no sea ajustado. Muchas

parecen mulas con frenos. Los hombres no deben llevar el pantalón apretado, pero tampoco,

aquellos que parecen faldas.”

Vi que iban hombres y mujeres de toda edad, hasta niños con las manos cortadas, algunos sin

dedos.

Y le pegunte ¿Quiénes son y van al infierno?

Y me dijo: “Son todos los tramposos, los ladrones, los estafadores, los que no pagan sus

deudas, los que solo se dedicaron al trabajo, los avarientos, los que en su corazón solo estaba

el Dios dinero, los que nunca dieron una limosna al pobre, ni ayudaron al más pequeño de sus

hermanos. Son todos aquellos que al final les tendré que decir, apártate de mi maldito, vaya al

fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles. Pues tuve hambre y no me dieron de

comer, sed y no me dieron de beber. Fui forastero y no me alojaron, desnudo y no me

Página 12 de 139

vistieron, enfermo y en la cárcel y no me visitaron. Ore, ore por ellos, porque algunos están

vivos y pueden cambiar su corazón de piedra (Mateo 25.)”.

Vi hombres y mujeres de todas las edades, que llevaban la lengua afuera, y un demonio, iba

montado sobre sus hombros, metiéndole su lengua en la boca de ellos.

Era una gran cantidad y le pregunte al Señor ¿Quiénes son Señor, y porque traen ese

demonio?

Me dijo:” Son todos los chismosos, calumniadores, mentirosos, son todos aquellos incapaces

de domar la lengua. Que hicieron mal, pues está cargada de veneno mortal, como escrito está

en mi apóstol Santiago “Sepan domar su lengua”

El demonio que llevan es el demonio del chisme, ore para que se conviertan, porque algunos

están vivos, y no vengan a este lugar de castigo.

”Vi hombres y mujeres que de sus bocas salían sapos, y víboras.

¿Y estos quiénes son? Pregunte.

“Son todos los que pudieron enseñar mi fe y mi doctrina y no lo hicieron. Pero si enseñaron

cosas falsas basadas en teorías sin poderse comprobar. Son los maestros, escritores,

catequistas, sacerdotes y padres de familia y todo el que pueda enseñar mi fe. Y toda persona

que destruya la fe de mis pequeños niños. Yo les he escrito, hay del que enseñe otra palabra,

hay del que escandalice a uno de estos pequeños, mas le valiera amarrarse una piedra de

moler al cuello y tirarse al mar. Ore, ore porque para ellos, el castigo es tremendo. Y no

lleguen al lugar del castigo.”

Vi familias y padres e hijos golpeándose. De sus bocas salieron llamas de fuego.

Y pregunte: ¿porque vienen aquí y porque los atormenta el demonio, y porqué sale fuego?

Y me dijo: “Son los padres que no se hicieron amar y respetar con sus hijos, los insultaron.

Son los hijos altaneros y groseros con sus padres.”

Y pregunte: ¿Por qué van ellos ahí?

Y me dijo:”Al final cuando cada uno se presente ante el justo juez, sino fueron buenos van a

decir, maldito de mi por no haber respetado y amado a mis padres. Y por esa maldición va al

infierno. O va a decir, maldito por no obedecer y seguir la fe católica. O al contrario,

van decir, maldito mis padres porque no me enseñaron a respetarlos y amarlos. Por esa

maldición los padres van al infierno. Al contrario los padres deben respetar y dar amor a sus

hijos. Jamás con insultos. “Ore, ore, porque algunos pueden salvarse”

Vi que en esas casas, donde el padre y la madre, insulta a sus hijos, los demonios salen de sus

bocas como gusanos o serpientes que se arrastran. Y poco a poco van y se meten al otro hijo,

o al esposo que está lejos. Vi que la única manera para acabar esos demonios en esas casas, es

rezar y especialmente el santo rosario.

Vi gente de toda clase y edades que votaban dinero al aire y alrededor de ellos, gente

muriéndose de hambre.

¿Y estos quiénes son y porque van al infierno?

Y me dijo:” Son todos los que desperdician el dinero en lo que no sirve, son los que compran

cosas innecesarias, son los que hacen fiestas para sus gustos, invitan únicamente a los que

puede llevarles algo o lo invitan a otra fiestas. Son todos los que desperdiciaron comprando en

demasiadas cosas y la dejan dañar en sus refrigeradores en vez de regalarlas. Y nunca hacen

obras de misericordia, solo piensan en ellos mismos mientras alrededor del mundo se mueren

de hambre. Ore, ore por ellos para que se conviertan, y no vayan al lugar del castigo”.

Vi jóvenes que llevaban aparatos en sus oídos, no pregunte que aparatos porque no los

conozco, conectados a una radio, caminaban como sonámbulos. Por esos aparatos les

entraban escorpiones, sapos y muerte.

Y pregunte ¿Quiénes son?

Y me dijo: “Son todos aquellos que escuchan música satánica, rock, la música metálica y se

han convertido en adoradores del diablo que los llevan a su propia muerte y les hacen perder

el sentido de la vida, son todos los que entran a culto satánico, discotecas u en sus casas se

encierran escuchando a alto volumen esa maldita música, para ellos la vida no tiene sentido,

Página 13 de 139

ni estudiar ni nada. Se vuelven perezosos y rebeldes. Pobre juventud va a la perdición, ya no

hay inocencia en los mayores de 4 años. La maldita televisión y la música los han pervertido,

y su corazón enceguecido se van alejando de mí. Ore, ore, para que yo pueda rescatarlos, pues

viajan como moscas al mortecino. Ore, ore para que abandonen todo, y no lleguen al lugar de

castigo elegido por ellos”.

Vi hombres y mujeres de toda clase, que caminaban de espalda, y un demonio los arrastraba y

al caminar, tropezaban con otros, y los hacían caer.

Pregunte quienes son.

Y me dijo: “Son todos aquellos que me iban siguiendo por el camino del cielo, pero las

dificultades, los tropiezos, el desaliento, los problemas con los mismos grupos, los hicieron

que me abandonaran, y hoy van camino al infierno, y se llevan a otros. A estos les es difícil

volver a mí. Porque tiene un demonio que los detiene, este demonio al final los entregara a

Satanás, y recibirá más orgullo por haber vencido a uno de los míos. Ore, ore por ellos, pues

mi corazón se hiere continuamente, por estos nuevos judas que no quieren sufrir por mí”.

Vi hombres y mujeres de diferentes edades y clases, golpeándose el pecho con un cuchillo,

luchaban por quitar un espectro humano, desde los pechos hasta sus ingles .Al golpearse sus

heridas sangraban mientras que un demonio les gritaba, tú has sufrido mucho por culpa él ,

dele más duro, dele más duro, no le perdone no le perdone!!.

Entonces pregunte: ¿Quiénes son Señor, y quienes son los que están en el pecho?

El Señor me dijo: “Son todos aquellos que nunca han perdonado la falta de sus hermanos,

guardan rencores, odio, resentimiento, rencillas, pensando que fueron los únicos que

sufrieron. Las personas que llevan en el pecho, son sus supuestos enemigos. Y por eternidad

de eternidades, lo tendrán en el pecho como castigo. Oren, oren, para que perdonen, como yo

perdono, porque si no perdonan las faltas de sus hermanos, mi Padre tampoco les perdonara.”

Vi hombres y mujeres de todas las edades, sus manos sangraban, y ellos al mirarlas gritaban

de terror. Y un demonio les cortaba con una espada, los pasaba por parte y parte, volviéndolos

nada.

Pregunte ¿Quiénes son Señor?

Dijo: “Son todos los asesinos, los secuestradores, los atracadores, son todos aquellos que le

han quitado la vida, a alguien, física psíquica, y espiritualmente. Son aquellos que pudiendo

salvar una vida, no lo hicieron, su sangre clama, desde la tierra a cielo. La vida yo la doy y la

quito cuando quiero, nadie fuera de DIOS puede quitar la vida, ni a un niño, ni aun anciano, ni

aun un enfermo, solo DIOS dispone de ellos. Quien lo hace le esperan los más grandes

castigos y tormentos, en el lago de azufre donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.

Ore, ore, porque hay muchos que están vivos y pueden arrepentirse, hija mía ora,

especialmente por los médicos”.

Seguimos caminando y vi hombres y mujeres, jóvenes y niños de todas las clases, iban dando

vueltas entre sí como perdidos y confusos, los demonios los cubrían con sus sombras, y les

decían, no crean, no crean.

Y pregunte ¿Quiénes son?

Y me dijo: “Son todos aquellos, que pertenecen a mi iglesia o pertenecieron, pero que

abandonaron los sacramentos, o si acuden no creen en ellos, ni en la gracia ni en el poder

santificador atreves de ellos. Han despreciado al DIOS de la verdad por la mentira. Quienes

más sufrirán, son los que no creyeron en mi real presencia, en la sagrada eucaristía, y se

hicieron sacrílegos, pues mi carne es verdadera comida mi sangre es verdadera bebida y quien

come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo le resucitare el ultimo día. Ore, ore

porque algunos pueden regresar”.

Vi hombres, jóvenes, mujeres y niños con edad de razón, en gran cantidad, caminaban a

tientas, pisaban cualquier luz que los podía iluminar, los demonios gritaban, no crean en la luz

no crean!

Y pregunte ¿Quiénes son?