El Rostro de Cristo por Nicodemo Martín - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

 

 

EL ROSTRO DE CRISTO

Secretos y promesas

 

 

Nicodemo Martin

 

 

 

Emaus, Duccio di Buoninsegna, s XIV

 

 

 

 

 

“Felipe, quien me ve a mí, ve al Padre” (San Juan, 14)

 

“Nada hay oculto que no deba descubrirse, ni nada secreto que no deba saberse, porque lo que dijeron de noche se escuchará en pleno día, y lo que hablaron al oído se pregonará desde las azoteas” (San Lucas, 12)

 

 

 

“EL ROSTRO DE CRISTO. Secretos y promesas”

 

Esta colección de notas e imágenes ofrece un modo de ver la persona de Jesús de Nazaret, su sentir y su pensar, y una manera de entender el evangelio. Según la tradición, si miras con fe al rostro de Cristo verás a Dios y serás curado.

 

Jamás agotado y siempre nuevo, lo que permanecía secreto se desvela, y se realiza lo que parecía imposible. El mismo Jesús deseaba que fuera así para siempre.  

 

En todos los tiempos aparecerán sabios y entendidos inquietos de que otros gusten comunicar su sentir y vivencia del gran Maestro de Nazaret. Lo que importa será probar el fruto y sacar buen provecho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTENIDOS

           

¿Qué es el cristianismo?                                   

¿Quién fue Jesús de Nazaret?                         

La navidad de Cristo                                          

Navidad es comunicación                                

Instrumentos de paz                                         

El padre de Cristo                                    

Las tentaciones de Cristo

¿Quién fue Nicodemo?

Conversaciones en el templo   

Los nombres de Cristo

La oración de Cristo

Orar, el encuentro en la montaña

La fe de Cristo

La esperanza de Cristo

El Reino de Cristo

Las bienaventuranzas de Cristo

Los mandamientos de Cristo

Decálogo solidario

Los milagros de Cristo

La misericordia de Cristo

Lo que importa es amar

Tipos de amor

El perdón de Cristo

Himno a la caridad

La verdad de Cristo

Falsos dioses, falsos profetas

El Dios de Jesús

El pan de Cristo

La comunión de los niños

El rostro de Dios

La pasión de Cristo

Pasión en verso

La crucifixión de Cristo

La cruz de Cristo

El rostro de Cristo

La pascua de Cristo

Bendición de Pascua

La paz de Cristo

El Pentecostés de Cristo

Bautismo de Espíritu, nacer de nuevo

Oración a Jesucristo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nicolás Borrás, Santa Faz, siglo XVI

 

 

 

 

 

¿Qué es el cristianismo?

 

Buscando sus puntos clave, lo propio, lo que más le caracteriza, al final encontré escrito este resumen sobre el cristianismo.

Es una síntesis de síntesis, sólo un inicio para el cuaderno de respuestas de los que buscan saber, conocer mejor. No dice tanto lo que es, sino lo que debiera ser y no es. Una apuesta y tarea para los que ya creen y saben.

1 – El cristianismo es una religión encarnada en la historia, no es una religión espiritualista.
2 – El cristianismo es utopía y profecía: los cristian@s viven con espíritu crítico, comprometidos con lo social y lo político.
3 – Ser cristiano supone amar este mundo y vivir para que sea cada vez más libre y pacífico.
4 – La no violencia, la ternura, la búsqueda de la justicia, la armonía y el compromiso con la verdad, son esenciales al cristianismo.
5 – La raíz del cristianismo es JESÚS DE NAZARET que fue bueno, pobre, acogedor, fiel y amigo para siempre.

El cristianismo es eso y muchas cosas más. Es un ‘camino nuevo’, como le llamaban los primeros cristianos, un camino de esperanza y de misericordia en la escuela de Jesucristo.

· Más que una doctrina, el cristianismo es las personas que viven con esfuerzo ese camino, que ayudan a otros a recorrerlo, renovando el mundo a su paso.
· La fe cristiana ha nacido del encuentro con Jesús de un grupo de hombres y mujeres.
· El maestro nos explicará lo que hay de oscuro y difícil en el camino de la vida.
· El discípulo será testigo de lo que ha visto y oído
.

“Vimos romper el día
sobre tu hermoso rostro
y al sol abrirse paso por tu frente.
Que el viento de la noche
no apague el fuego vivo
que nos dejó tu paso en la mañana.”

 

 

 

 

 

Paolo San Leocadio, El Salvador, 1500

 

 

 

 

¿Quién fue Jesús de Nazaret?

 

La crisis de Dios, de las religiones e Iglesias, no ha logrado acallar el interés de los investigadores por la figura de JESÚS, el fundador del cristianismo.

Nacido en Nazaret, una pequeña aldea de las montañas de la Baja Galilea, para unos fue un ‘campesino judío’, para otros un ‘judío marginal’.  Dos mil años después de su nacimiento la gente continúa preguntándose todavía por la identidad del Nazareno a quien siguen más de dos mil millones de personas.

 

 

 

 

 

 

 

Estas preguntas del Evangelio permanecen abiertas todavía:

  - ¿Quién dice la gente que soy yo? Y ustedes ¿quién dicen que soy?

De él habla con respeto todo el mundo: cristianos de las distintas Iglesias, creyentes de las más variadas religiones, no creyentes, y hasta los más encarnizados enemigos del cristianismo como Nietzsche, que sentía una especial predilección por Jesús, a quien llama ‘el buen mensajero’.

Así resumo a continuación algunas propuestas del teólogo José A. PAGOLA en su libro “Jesús. Aproximación histórica”:

1 ) Jesús es un MAESTRO de vida que nada tiene que ver con los intérpretes de la ley que trabajaban al servicio de la jerarquía sacerdotal del Templo. Él es un maestro ‘heterodoxo’ que pone en cuestión la religión convencional.
– “Cuando oren no sean como los hipócritas, que oran para que la gente los vea”

2 ) Es un SABIO que enseña con una autoridad que emana de su testimonio y autenticidad de vida, que no absolutiza la tradición sino que con frecuencia la corrige.
– “Señor, ¿a quién iremos? Sólo tú tienes palabras de vida eterna”

3 ) Predica y promueve el REINO de DIOS, como un proyecto de justicia y de compasión para los excluidos del sistema político y religioso.
– “Bienaventurados los pobres porque el reino de Dios les pertenece”

4 ) Crea un movimiento IGUALITARIO de hombres y mujeres en una sociedad patriarcal. María Magdalena ocupará un lugar especial en su corazón y en el grupo de discípul@s.
– “Vengan a mí todos los que se encuentran cansados y agobiados, yo les aliviaré”

5 ) La actividad pública de Jesús resulta CONFLICTIVA, provoca recelo en el poder romano. Las autoridades religiosas lo condenan a morir en cruz, por haber denunciado el sistema vigente y solidarizarse con los últimos: pecadores, publicanos, prostitutas, enfermos y mendigos.
– “He venido para anunciar la buena noticia a los pobres y la libertad a los presos”

6 ) Tras un momento de desconcierto, los discípulos proclaman a los cuatro vientos que el Crucificado está vivo. Dios le ha dado la razón, le ha hecho justicia y lo ha resucitado. Tras su muerte se abre un camino a la ESPERANZA.
– “Yo soy el camino, la verdad y la vida. No teman, yo he vencido al mundo” 

* Imagen: “Cristo bendiciendo”, mosaico bizantino s XIII, Santa Sofía, Estambul, Turquía. El Rostro de Cristo, Maestro y Señor, que expresa sabiduría y bondad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La navidad de Cristo

 

La navidad de Cristo tuvo lugar en los primeros años de la Palestina del siglo Iº, y es la razón de ser de cualquier otra navidad porque fue la primera. En contraste con nuestro afán de protagonismo y nuestra búsqueda de lo superfluo, Jesús de Nazaret dicen que nació en pobreza y soledad, rechazado y perseguido.

- La luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron; vino a los suyos, y los suyos no le recibieron.
- María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.
- José, coge al niño y a su madre, huye a Egipto, porque Herodes busca al niño para matarlo.

¿Cómo comenzó todo? Por una situación difícil de la gente y una súplica buscando ayuda, esperando sin esperanza. Como ahora mismo el emigrante y el refugiado, el lamento de los niños enfermos o desnutridos, de la mujer maltratada y de los pueblos enfrentados.

- Pastor de Israel, tú que guías a José como a un rebaño, reafirma tu poder y ven a salvarnos.
- ¡Restáuranos, que brille tu rostro y seremos salvados!

Para un creyente cristiano la ‘encarnación de Dios’ es clave, porque es decir ‘no’ a un dios en las nubes, insolidario, trascendente y desinteresado.

- El Señor dijo, yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces.
- Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa.

Imaginamos un acuerdo entre los líderes del cielo y los de la tierra: ‘Ante tantas promesas incumplidas, ante tanto sufrimiento, hemos de hacer algo’. El Hijo eterno de Dios se ofreció para venir, mas duda si le querrán recibir, si será útil tanto esfuerzo. Teme ser rechazado, está dispuesto a dejarse convencer por nuestros ruegos:

SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién nos mostrará el camino de retorno a la Casa del Padre?
¿Quién nos abrirá la puerta y dispondrá la mesa para la fiesta?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién saldrá a la búsqueda de la oveja perdida y extraviada, quién la tomará en brazos y devolverá al redil? ¿Quién vendará sus heridas y perdonará sus culpas?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién devolverá la vista a los ciegos y la esperanza a quienes la han perdido?
¿Quién nos regalará la verdadera paz?
¿quién podrá vencer a la muerte?
¿Quién dará la vida por sus amigos y nos enseñará a amar a los enemigos?

Desconcierta ver tanta compasión y generosidad en la navidad primera. ¿Qué provecho propio pudiera tener el grande en hacerse pequeño, el eterno en ser mortal, el rico como un mendigo? ¿Qué interés el dios en hacerse hombre?

Esa misma sensación de extrañeza quiso expresar el poeta español Félix Lope de Vega (1562-1635), cuando escribió a Jesús de Nazaret este cariñoso soneto:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?
¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
“Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía”!
¡Y cuántas, hermosura soberana,
“Mañana le abriremos”, respondía,
para lo mismo responder mañana!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Navidad es comunicación

 

Feliz Navidad,
dos palabras que expresan el deseo de luz, si vives anochecido,
que recuperes la paz, si estás desanimado o impaciente,
cariño, calor y compañía que arropen al abatido.

El misterio cristiano de la Navidad, ‘la Palabra hecha carne’, será un intento por romper el silencio y la soledad.

Lo que Dios quiere con su venida es abrir un canal permanente de confianza y amistad, vencer la distancia entre las personas humanas y las divinas, entre el cielo y la tierra.

Comunicación

Si tú eres
el Dios humilde
que te escondes,
¿me atreveré yo
a revelarte
en el rigor insuficiente
de mis palabras?

Si tú eres
el Dios humilde
que te comunicas,
¿trataré yo
de enmudecerte
con el silencio puritano
de mi boca cerrada?

¡Bienvenido seas,
silencio divino,
expresándote
en nuestra palabra
tan humana!

(B. González Buelta, “Caminar sobre las aguas”, 2010).

 

 

 

 

 

 

 

Adoración, El Greco, 1614.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Instrumentos de paz, la Navidad



 

 

 

 

 

Pequeño dios en la tierra
sol recién amanecido
desde su choza contempla
gentes, niños en vela,
luna de invierno
espada sin luz
noche fría de paz,
el cielo llorando va
llega calor de vida
alegría, el consuelo
su abrazo, un beso.

Hoy es la Navidad cristiana, los niños cantan la paz. El blog ‘nicodemo’ nos ofrece para la ocasión una súplica popular para recitar ante el pequeño de Belén.

Mis buenos deseos abrirán las puertas de la Navidad, adentrándome en el misterio de lo que parece imposible. Cada cual habrá de pensar, para que la luz de tanta espera no se apague ya.

«Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Donde hay odio, que yo ponga el amor.
Donde hay ofensa, que yo ponga el perdón.
Donde hay discordia, que yo ponga la unión.
Donde hay error, que yo ponga la verdad.
Donde hay duda, que yo ponga la fe.
Donde hay desespero, que yo ponga la esperanza.
Donde hay tinieblas, que yo ponga tu luz.
Donde hay tristeza, que yo ponga la alegría.

Maestro, que yo no busque tanto ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar,
porque es dándose como uno recibe,
es olvidándose como uno encuentra,
es perdonando como uno es perdonado,
es muriendo como uno resucita a la eterna vida».

 

* Esta ‘Oración de la paz’, atribuida por muchos a san Francisco de Asís, es de autor francés desconocido, publicada en 1912 en la revista católica ‘La Clochette’. En la actualidad es oración y programa de vida de los seguidores de la madre Teresa de Calcuta, asimismo forma parte del plan de recuperación en ‘Alcohólicos anónimos’. La traducción es del blog.

* Imagen: niños de India, Afp.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El padre de Cristo

 

La Navidad está aquí a la vista. Esta vez será necesario reivindicar el papel de JOSÉ de Nazaret como padre de Jesús: él lo adoptó, lo hizo suyo, lo amó y cuidó como su propio hijo, le enseñó la ley de Dios y un oficio.

Los primeros cristianos alabaron la valentía y generosidad de San José, un hombre de fe, que se convirtió en su poderoso protector. De él dijo Santa Teresa que nunca le falló en cuanto le pidió.

a.  El padre de verdad de Jesús, no se sabe. Para los cristianos será el mismo Dios del cielo, al que Jesús llama ‘padre mío’ sin dudar, y de quien los discípulos oyeron la voz decir desde la nube, ‘Este es mi hijo amado, mi escogido, escuchadlo’.

Una relación tan estrecha y natural que nosotros llamaremos de padre a hijo, modo humano de hablar, pero que será todo eso y mucho más, Jesús es el hijo amado de Dios.

b.  ¿Cuál fue el origen de Jesús? ¿Quién dicen que soy? Respetaremos su secreto, el misterio del Dios hecho hombre, la intimidad del niño Dios.

La que mejor supo del tema será su madre MARÍA, la virgen de Nazaret. Ella sólo dijo ‘Aquí estoy, hágase tu voluntad’, y dejó hacer al Espíritu de Dios.

- La Buena Noticia es Jesús, el primer ciudadano del Reino: en él vemos cómo es Dios y cómo es el ser humano lleno del Espíritu.
- Sabemos que todo lo que Jesús fue, vivió y acabó siendo por derecho propio, el cristiano vivirá y será eso mismo, mas por regalo y pura generosidad suya.

c.  Puede servirnos como botón de muestra este texto de San Pablo, el mensaje de un amor transformante, tomado de una carta a los primeros cristianos de Roma en los años 60 de nuestra era.

«Todos los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios
son HIJOS de Dios.
No hemos recibido un espíritu de esclavos
para vivir en el temor,
sino un Espíritu de HIJOS
que nos hace clamar a Dios ‘Padre mío’…
¿Quién nos apartará del AMOR de Cristo?
Ni la muerte ni la vida,
ni el presente ni el futuro,
ningún poder, ninguna criatura
nos podrá separar del AMOR de Dios
manifestado en Jesucristo nuestro Señor»

 

 

 

Trinidad, J de Ribera, 1636

 

 

 

Las Tentaciones de Cristo

 

Según los autores de los Evangelios, así fue el diálogo que tuvo lugar entre Jesús de Nazaret y Satanás el tentador, en el desierto próximo al río Jordán.

Se trata de tentaciones de alto nivel, sobre el poder y la gloria. El tentador pone a prueba a Jesús y le hace un examen práctico sobre sus pretensiones mesiánicas.

1.   Si tú eres Hijo de Dios, manda a estas piedras que se conviertan en panes.
- Dice la Escritura: No sólo de pan vivirá el hombre, sino también de cualquier palabra que sale de la boca de Dios.

2,    Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: Los ángeles de Dios te llevarán en sus manos.
- También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.

3.    Te daré el poder y el esplendor de estos reinos, si tú te postras y me adoras.
- Vete, Satanás, está escrito: Adorarás al Señor tu Dios, y a él solo rendirás culto.

• El tentador le propone beneficiarse, buscar el poder y la propia gloria.
• Jesús tiene otros planes, quiere algo diferente, el Reino de Dios.
• Quiere romper el círculo del poseer, ser y guardar para sí.
• Dará de comer al hambriento, cuidará a los despreciados, amará a sus enemigos.
• Será el ‘servidor’ de todos, rompiendo el esquema de dominio y ambición.
• Contra orgullo y egoísmo, pone humildad y servicio; contra el propio interés, la entrega de la propia vida.

“¡Vigilen y oren no caigan en tentación!”
“No nos dejes caer en tentación, líbranos del Maligno”
.

 

* Imagen: “El Tributo de la moneda” (detalle), de Tommasso Masaccio (1401-1428). El Rostro de Cristo expresa tristeza y preocupación, ante el acoso de sus enemigos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Quién fue Nicodemo?

 

Nicodemo es un personaje del cuarto evangelio, un escrito atribuido a San Juan el discípulo amado. Dicen los textos que Nicodemo el fariseo debió pasar algunas noches en Jerusalén conversando con Jesús de Nazaret porque tenía muchas preguntas que hacerle.

¿Por qué de noche? Por miedo a ser visto y porque el fariseo quiso encontrar al Maestro en privado, con tranquilidad, no quería ser espiado ni interrumpido. Buscando luz en su oscuridad, se cuenta que Nicodemo pidió a María Magdalena que le presentara a Jesús.

Recuerdo aquí el texto del encuentro de Nicodemo con Jesús, con la opinión inmejorable que el fariseo tiene del maestro de Galilea:

“Había entre los fariseos un hombre importante llamado Nicodemo. Una noche fue a ver a Jesús y le dijo: Maestro, sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos, porque nadie puede hacer los milagros que tú haces si no está Dios con él.”

Algunos datos más pueden leerse en el “Evangelio de Nicodemo”, o “Hechos de Pilatos”, un texto apócrifo, no reconocido oficialmente. Nicodemo sale en defensa de Jesús:

“Nicodemo se acercó al gobernador y le dijo: ¿Qué queja o agravio tienen contra este hombre? Déjenlo, y no le causen mal alguno, dejen a este hombre, porque no merece la muerte.”

 

- En la imagen la “Pietà del Duomo”, de Michelangelo Buonarroti (1475-1564), vemos a Nicodemo, considerado un autorretrato del propio artista, en el descendimiento de la cruz llevando en sus brazos al Cristo muerto.

- Nicodemo formaba parte del grupo selecto de sacerdotes y fariseos dirigentes. En desacuerdo con ellos, tal vez le pareciera falso lo del templo o la religión de entonces.

Parece que sólo Jesús le convencía, su modo de hablar y de vivir. Observando tantas personas hambrientas, enfermas y maltratadas, le hablaron de que Jesús se compadecía, curaba y cambiaba las situaciones.

Él oyó decir que para comprender debía ‘nacer de nuevo’… Al final dio la cara, ayudó a bajar de la cruz y sepultar el cadáver del nazareno, declarándose así públicamente discípulo y amigo suyo. Nicodemo será ya maldito para siempre y excluido del sagrado templo.

 

* Imagen: Jesucristo, icono ruso siglo xiv, Andrei Rublev, el Rostro de Cristo que acoge y escucha al discípulo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conversaciones en el Templo

 

Nicodemo, personaje del 4º evangelio, discípulo de última hora y amigo de Jesús de Nazaret y de la Magdalena,  quiere hacernos llegar alguna de sus conversaciones en el templo con el Maestro galileo. Charlas amistosas que, según el discípulo amado, Nicodemo mantuvo con Jesús en algún atardecer de invierno o ya en noche cerrada. El maestro fariseo tenía en verdad ‘muchas preguntas’ que hacerle a Jesús.

¿Quién eres tú? ¿De dónde vienes? ¿Quién es tu padre? ¿Qué planes tienes?

 

 

 

 

 

 

 

Parece que Nicodemo conoció a Jesús en el gran Templo, un día cualquiera de la semana, en medio de un gran alboroto. Jesús nazareno, conocido y discutido predicador galileo, protestó en el interior de la nave lateral donde el pueblo escogido debía decir sus rezos y alabanzas entre los murmullos e inciensos habituales. No era posible hacerlo ya con el griterío de ahora y entre las mercancías de los vendedores y de los que negociaban con la religión y los sacrificios de animales.

Jesús no lo soportaba, o es templo para buscar y hallar al dios vivo o es mercado para negociar. Si no hay silencio, atención, escucha, calma, ¿cómo conversar con tu dios y oírle? ¡Mejor salir afuera porque ese dios no puede habitar en este templo!

Jesús se lamentó con mucha energía criticando a los dirigentes del lugar. Una comisión de fariseos y escribas vino a interrogarle. Entre ellos se encontraba Nicodemo que observaba, escuchaba impresionado y asentía atemorizado, ¡Raza de víboras, hipócritas, han convertido la casa de su dios en un mercado!

El Nazareno salió del Templo a toda prisa hacia un descampado donde le esperaban los discípulos y las multitudes hambrientas y enfermas, abandonadas por sus pastores desde hacía mucho tiempo.

El fariseo guardó la impresión primera que Jesús le causó aquella vez en el Templo, tan airado por el tema, entre animales y mercaderes. Nicodemo le buscó en otra ocasión en un lugar no lejos del Templo al terminar el día, para conversar con más calma y atención. Y hablaron sobre religión, sobre Dios, sobre Jesús.

- Maestro Jesús, mis mejores deseos para ti, que Dios te guarde y te bendiga. Quiero conocerte, saber quién eres realmente y de dónde vienes. Aseguran que no eres Galileo, que naciste en Judea, algunos dicen que tu verdadero padre no es conocido, otros dicen que vienes de muy lejos. Cuentan que hablas mucho de nuestro Dios como padre tuyo y padre de todos. Dime si tú le conoces mejor que nuestros padres y si nos lo darás a conocer. Tus discípulos dicen que haces ciegamente su voluntad, que conoces qué quiere de ti. También cuentan que te han visto y te han oído hablar con él con mucha familiaridad, como nadie nunca antes lo había hecho. Dime si conviene que nosotros también le hablemos así a nuestro Dios .

- Nicodemo, acércate a Dios padre y no temas, ahora tú estás lejos de él pero él está cerca de ti y quiere hablarte al corazón y te dice así: ‘Nicodemo créeme, Jesús es mi hijo querido, él te mostrará el camino, escúchale. Has de cambiar tus ideas y tu corazón, como nacer de nuevo’.

- Alguno de nuestros sabios y algún profeta, hablaron del Dios de nuestros padres como alguien mejor que un padre, que nos ha dado la vida, el mundo y cuanto existe y porque cuida de nosotros. Jesús ¿tú crees que nuestro Dios nos quiere como un padre y una madre quieren a su hijo pequeño más querido? En verdad muchos de nosotros ya no creemos en esa antigua tradición.

- Es cierto, Nicodemo, porque hemos roto nuestro pacto de fidelidad, pacto de justicia y misericordia, el dios de la alianza está descontento. Dios es padre mío y es padre nuestro. No debes temer, él te lleva en sus brazos y cuida de ti, él te habla al corazón, escúchale. El te acompaña en la vida y él te recibirá en su casa en la hora de la muerte.

- Tú eres un maestro en el que tengo fe porque sé que no buscas tu gloria ni tu propio interés. Jesús, tu mirada está limpia y en tu corazón sólo adivino amor. Es verdad, nos hemos alejado del Dios verdadero, nos hemos hecho un dios de barro a nuestra medida y conveniencia. Tendré que cambiar de manera de pensar y aprender de ti. Ahora debo irme, hasta otro día.

 

* Imagen: “Retrato de Cristo” de Rembrandt (1606-1669). El Rostro de Cristo, maestro cercano y dialogante.