Enrique IV por William Shakespeare - muestra HTML

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ENRIQUE IV

PRIMERA PARTE

DRAMATIS PERSONAE

Enrique IV, REY de Inglaterra

Enrique, PRÍNCIPE de Gales

Hijos del rey

El príncipe Juan de LANCASTER

Conde de WESTMORELAND

Sir Walter BLUNT

Conde de NORTHUMBERLAND

Enrique Percy, de sobrenombre HOTSPUR, su hijo

Conde de WORCESTER, hermano de Northumberland

Lord MORTIMER

Owen GLENDOWER

LADY PERCY, esposa de Hotspur y hermana de Mortimer

LADY MORTIMER, esposa de Mortimer e hija de Glendower

Conde de DOUGLAS

Sir Ricardo VERNON

ARZOBISPO de York

Sir MIGUEL

Sir Juan FALSTAFF

POINS

BARDOLFO

PETO

GADSHILL

Mozo de cuadra

SIRVIENTE

ARRIEROS

VIAJEROS

La POSADERA doña Prisas

FRANCisco, mozo de taberna

TABERNERO

ALGUACIL

Lores, mensajeros, soldados, criados y acompañamiento.

LA PRIMERA PARTE DE ENRIQUE IV

I.i Entran el REY [Enrique], el príncipe Juan de LANCASTER, el Conde de WESTMORELAND, [sir Walter BLUNT] y otros.

REY

Turbados como estamos y pálidos del ansia,

démosle respiro a la paz sobrecogida

y, jadeando, anunciemos ya nuevos combates

que emprenderemos en lejanas costas.

Nunca más la boca reseca de esta tierra

manchará sus labios con sangre de sus hijos.

Nunca más sus campos surcará la guerra,

ni aplastarán sus flores los herrados cascos

de cargas enemigas. Esos ojos hostiles

que, cual meteoros en un cielo agitado,

aun nacidos del mismo origen y sustancia,

se enfrentaron hace poco en lucha interna

enzarzándose en civil carnicería,

marcharán ahora juntos, unidos

en filas armoniosas, y ya no se opondrán

a conocidos, aliados ni parientes.

Cual daga mal envainada, el filo de la guerra

ya no cortará a su dueño. Por tanto, amigos,

hasta el sepulcro de Cristo llegaremos

(de quien somos guerreros alistados

que han jurado combatir bajo su cruz)

tras reclutar sin demora tropa inglesa,

cuyos brazos se formaron en el vientre de sus madres

para expulsar a los paganos de las tierras santas

cuyo suelo pisaron esos pies benditos

que en la amarga cruz, por nuestro bien,

clavaron hace ya catorce siglos.

Mi propósito tiene doce meses,

e inútil es deciros que allá iremos;

para tratarlo no os reuní. Dime, pues,

mi noble pariente Westmoreland,

lo que anoche decretó el Consejo

para impulsar esta ansiada expedición.

WESTMORELAND

Mi señor, trataron esta urgencia entusiasmados,

dejando las tareas repartidas

desde anoche, cuando, a destiempo, desde Gales

llegó un mensajero con tristes noticias.

La peor es que el noble Mortimer,

cuando mandaba a hombres de Herefordshire

contra el fiero y errático Glendower,

cayó en las manos crueles de ese vil galés

y mil soldados suyos fueron destrozados.

Fue tal el estrago que sufrieron los cadáveres

y tan ruin y espantosa la desfiguración

que infligieron los galeses, que no se pueden

ni decir ni contar sin sonrojarse.

REY

Entonces la nueva del conflicto

interrumpe nuestra empresa en Tierra Santa.

WESTMORELAND

Ésa y otras cosas, Majestad,

pues del norte ha llegado una noticia

más adversa e inquietante, y es ésta:

el día de la Santa Cruz, el gallardo Hotspur

Comentario [L1]: Hijo de Northumber-

(el joven Enrique Percy) y el gran Archibaldo

land. Su sobrenombre significa «espuela

(ese audaz y aguerrido escocés)

ardiente».

se enfrentaron en Holmedon, en combate

sangriento y doloroso,

según cuentan atendiendo a la lluvia

de disparos y por las apariencias,

pues el mensajero había partido

al galope en el ardor de la batalla

ignorando el desenlace.

REY

Aquí está sir Walter Blunt, nuestro querido

y afanoso amigo, recién desmontado,

cubierto de la tierra más variada

que hay entre Holmedon y nuestra corte,

y trae noticias gratas y halagüeñas.

El Conde de Douglas fue vencido.

Comentario [L2]: El «gran Archibal-

Sir Walter vio a diez mil bravos escoceses

do», de quien acaba de hablar Westmore-

y a veintidós caballeros en los llanos de Holmedon

land.

hacinados en su sangre. Hotspur apresó

a Mordake, Conde de Fife y primogénito

del derrotado Douglas, y al Conde de Atholl,

al de Murray, Angus y Menteith.

¿Verdad que ésta es una presa honorable,

un grandioso trofeo? ¿Verdad, pariente?

WESTMORELAND

Es triunfo del que un rey puede ufanarse.

REY

Sí, y eso me entristece y me hace pecar

de envidia, al ver que lord Northumberland

es el padre afortunado de tal hijo,

un hijo que está siempre en boca del honor,

el árbol más derecho en cualquier bosque,

favorito y orgullo de Fortuna,

mientras yo, al considerar su gloria,

veo manchada la frente de mi Enrique

por la deshonra y el vicio. ¡Ojalá se demostrara

que algún hada nocturna había cambiado

a nuestros hijos arropados en la cuna,

llamando al mío Percy, y al suyo Plantagenet!.

Comentario [L3]: Nombre general de la

Así tendría yo a su Enrique, y él al mío.

dinastía que reinó en Inglaterra desde la

Mas no piense yo en él. ¿Qué opinas, pariente,

coronación de Enrique II (1154) hasta la

muerte de Ricardo III (1485).

del orgullo de este Percy? A los hombres

que captura en esta empresa los retiene

para sí y manda aviso de que sólo

será mío Mordake, Conde de Fife.

WESTMORELAND

Eso es obra de su tío, Worcester,

nefasto para vos en todos los sentidos;

él le ha hecho engallarse y levantar

la cresta juvenil contra vuestra grandeza.

REY

Le he mandado llamar para explicarse.

Por tal motivo hemos de aplazar

nuestra santa expedición a Jerusalén.

Pariente, informa a los señores de que el miércoles

vamos a celebrar consejo en Windsor.

Después vuelve conmigo de inmediato,

pues más queda por decir y por hacer

de lo que ahora la cólera permite.

WESTMORELAND

Sí, Majestad.

Salen.

I.ii Entran Enrique, PRÍNCIPE de Gales, y sir Juan FALSTAFF.

FALSTAFF

Bueno, Hal, ¿qué hora es ya, muchacho?

PRÍNCIPE

Estás tan atontado de beber vino, desabrocharte después de comer y dormir la siesta en los bancos, que no sabes preguntar lo que de verdad quieres saber. ¿Qué diablos te preocupa a ti la hora? Salvo que las horas fuesen copas de jerez, los minutos capones, los relojes lenguas de alcahuetas, los relojes de sol anuncios de burdeles y hasta el sol bendito una moza deslumbrante vestida de rojo tafetán, no veo por qué te molestas en preguntar la hora que es.

FALSTAFF

Hal, has dado en el quid, pues los que robamos bolsas nos guiamos por la luna y las siete estrellas, no Comentario [L4]: Las Pléyades, grupo

por Febo, ese «hermoso caballero andante». Anda, pillete, cuando seas rey, que, Dios salve a Tu Grade estrellas situadas en la constelación del

cia, mejor dicho, a Tu Majestad (pues la gracia no irá contigo)...

Toro.

PRÍNCIPE

¿Cómo que no?

FALSTAFF

Que no, ni para bendecir un huevo con manteca.

PRÍNCIPE

¿Cómo es eso? Vamos, habla ya rotundamente.

Comentario [L5]: Quizá diga esto el

FALSTAFF

príncipe mirando la redondez de la barriga

Vaya, pues cuando seas rey, pillete, que no nos llamen ladrones de la luz del día a los guardas mayores de FALSTAFF.

de la noche. Llámennos guardabosques de Diana, caballeros de las sombras, favoritos de la luna. Y

dígase que somos hombres de buen gobierno, ya que estamos gobernados, como el mar, por nuestra noble y casta dama la luna, que vela por nuestra nocturnidad.

PRÍNCIPE

Bien dicho, y bien que se cumple, pues la suerte de quienes somos hombres de la luna tiene un flujo y un reflujo como el mar, ya que, como el mar, está gobernada por la luna. La prueba es que una bolsa de oro resueltamente arrebatada el lunes por la noche se gasta disolutamente el martes por la mañana; se gana bramando «¡Alto ahí!», y se gasta gritando «¡Tabernero!»; primero, con marea tan baja como el pie de una escalera, y después, tan alta como el travesaño de la horca.

FALSTAFF

Por Dios, que dices bien, muchacho... ¿Y a que la dueña de mi posada es una moza muy dulce?

PRÍNCIPE

Como la miel de Hibla, mi viejo de la mancebía. ¿Y a que un jubón de piel es una dulce prenda en la Comentario [L6]: En el original, «my

cárcel?

old lad of the castle» Juego de palabras

FALSTAFF

sobre el nombre de Oldcastle, que es el que

recibió el personaje de FALSTAFF en la

Oye, oye, locuelo. ¿A qué tus listezas y tus sutilezas? ¿Qué narices tengo yo que ver con un jubón de primera versión de la obra. Sin embargo,

piel?

Humphreys propone documentalmente que

PRÍNCIPE

las palabras de Hal aluden al conocido

¿Y qué cuernos tengo yo que ver con la posadera?

prostíbulo «The Castle» (el castillo). Sobre

el cambio de nombre del personaje.

FALSTAFF

Pues, una y otra vez has andado en cuentas con ella.

PRÍNCIPE

¿Te he pedido alguna vez que pagues tu parte?

FALSTAFF

No, eso no lo niego. Allí lo has pagado todo.

PRÍNCIPE

Allí y en todas partes, hasta donde he podido estirar la bolsa. Cuando no, me he valido de mi crédito.

FALSTAFF

Sí, tanto que si no fuese verdadero que tú eres el príncipe heredero... Pero, anda, dime, pillete: cuando tú seas rey, ¿seguirá habiendo patbulos aquí, en Inglaterra? Y la audacia, ¿seguirá burlada como ahora por el herrumbroso freno de esa vieja farsante que es la ley? Cuando seas rey, no cuelgues a ningún ladrón.

PRÍNCIPE

No, colgarás tú.

FALSTAFF

¿Yo? ¡Magnífico! Por Dios, que seré un gran juez.

PRÍNCIPE

Empiezas juzgando mal. He dicho que tú te encargarás de ahorcar a los ladrones, y así serás un magní-

fico verdugo.

FALSTAFF

Bueno, Hal, bueno. En cierto modo, va bien con mi carácter, como servir en la corte, créeme.

PRÍNCIPE

¿Esperando una prebenda?

FALSTAFF

Sí, esperando alguna prenda del nutrido ropero del verdugo. ¡Voto a..! Estoy más triste que un gato Comentario [L7]: «Nutrido» de la ropa

macho o un oso encadenado.

de los condenados, con la que se quedaban.

PRÍNCIPE

O que un león viejo o un laúd de amante.

FALSTAFF

Eso, o que el quejido de una gaita.

PRÍNCIPE

¿Y qué me dices de una liebre o de la melancolía de una ciénaga?

FALSTAFF

Tus símiles son de lo más desagradable, y eres el más bribón, mordaz y querido de los príncipes. Anda, Hal, no me agobies con tanta vanidad. Ojalá tú y yo supiéramos dónde adquirir una provisión de buena fama. El otro día, un señor mayor del Consejo me riñó en la calle a propósito de ti, pero yo no le hice caso, aunque hablara sabiamente; no le atendí, aunque hablara sabiamente y, además, en plena calle.

PRÍNCIPE

Hiciste bien, pues la sabiduría clama en las calles y nadie le hace caso.

Comentario [L8]: Proverbios, 1.20 («La

FALSTAFF

sabiduría clama en las calles, / alza su voz

¡Ah! Tú, con tus citas retorcidas, eres muy capaz de corromper a un santo. Me has hecho mucho daño, en las plazas») y 1.24 («Por cuanto llamé, y

no quisisteis oír...»). Según la Biblia de

Hal; Dios te lo perdone. Antes de conocerte, Hal, yo no sabía nada, y ahora, hablando con franqueza, Casiodoro de Reina, revisada por Cipriano

apenas soy mejor que uno de los impíos. He de cambiar de vida, y voy a cambiar. Vive Dios que, si no, de Valera y otros.

soy un granuja. No pienso condenarme por ningún hijo de rey de toda la cristiandad.

PRÍNCIPE

Juan, ¿dónde vamos a robar mañana?

FALSTAFF

¡Voto a ... ! Donde tú quieras, muchacho; estoy contigo. Si no, me llamas granuja y me cuelgas por los pies.

PRÍNCIPE

Ya veo cómo te enmiendas: del rezo al robo.

FALSTAFF

Pero, Hal, ¡si es mi vocación! Seguir cada cual su vocación no es pecado.

Entra POINS.

¡Poins! Ahora sabremos si Gadshill ha planeado algún golpe. ¡Ah! Si los hombres se salvaran por sus Comentario [L9]: Mote del personaje,

méritos, ¿qué rincón del infierno le quemaría lo suficiente? Es el ruin más omnipotente que ha gritado basado en el nombre del lugar (Gad's Hill)

«¡Alto ahí!» a un hombre honrado.

al que se alude unas líneas más adelante.

Gad's Hill era célebre por los robos y asal-

PRÍNCIPE

tos que allí se cometían.

Buenos días, Ned.

POINS

Buenos días, querido Hal.- ¿Qué dice monsieur Remordimientos? ¿Qué dice don Juan Jerez Azuca-rado? FALSTAFF, ¿cómo has tratado tu alma con el diablo que se la vendiste el viernes santo por un vaso de madeira y un muslo de capón fiambre?

PRÍNCIPE

FALSTAFF cumple su palabra, y el diablo hará su negocio: como siempre se atiene a los dichos, dará al diablo lo que es del diablo.

POINS

Entonces te condenas por cumplir con el diablo.

PRÍNCIPE

O se ha condenado por timarle.

POINS

Pero muchachos, muchachos, mañana a las cuatro de la madrugada pasarán por Gad's Hill peregrinos que van a Canterbury con ricas ofrendas y mercaderes que se dirigen a Londres con la bolsa bien gorda. Tengo antifaces para todos y vosotros ya tenéis vuestros caballos. Gadshill pasa la noche en Ro-chester. Yo he encargado en Eastcheap la cena de mañana noche. Lo podríamos hacer hasta durmien-Comentario [L10]: Zona de Londres y

do. Si os venís, os llenaré la bolsa; si no, quedaos en casa y que os cuelguen.

lugar de las escenas de taberna.

FALSTAFF

Oye, Ned, si no voy y me quedo en casa, te cuelgo yo a ti por ir.

POINS

¿De veras, mofletes?

FALSTAFF

Hal, ¿te vienes con nosotros?

PRÍNCIPE

¿Quién, yo? ¿Ladrón yo? Ni pensarlo.

FALSTAFF

Si por diez chelines no te atreves, no eres honrado, ni hombre, ni buen compañero, y no llevas sangre real.

PRÍNCIPE

Bueno, por una vez en mi vida haré una locura.

FALSTAFF

Así se habla.

PRÍNCIPE

Entonces, pase lo que pase, me quedo en casa.

FALSTAFF

Pues, por Dios, que, cuando tú seas rey, yo seré un traidor.

PRÍNCIPE

Me da igual.

POINS

Anda, FALSTAFF, déjame a solas con el príncipe. Le daré tan buenas razones para esta aventura que se vendrá.

FALSTAFF

Pues que Dios te infunda el don de la persuasión y a él voluntad de superarse, para que lo que digas convenza y lo que él oiga sea creíble. Así, el príncipe real, por pasarlo bien, se convertirá en falso ladrón, pues los pobres males de estos tiempos necesitan apoyo. Adiós, me veréis en Eastcheap.

PRÍNCIPE

¡Adiós, tardía primavera! ¡Adiós, veranillo de San Martín!

[Sale FALSTAFF.]

POINS

Mi queridísimo príncipe, acompañadnos mañana. Quiero gastar una broma y no puedo hacerlo solo.

FALSTAFF, Peto, Bardolfo y Gadshill les robarán a esos hombres a los que hemos preparado una em-boscada, sólo que vos y yo no estaremos allí. Cuando tengan el botín, si nosotros dos no se lo robamos, cortadme la cabeza.

PRÍNCIPE

¿Y cómo nos separamos de ellos al salir?

POINS

Pues quedamos en un sitio y salimos antes o después que ellos, lo que nos permite no acudir. Se lanzarán solos a la empresa y, en cuanto la hayan consumado, caemos sobre ellos.

PRÍNCIPE

Sí, pero seguramente nos conocerán por los caballos, la vestimenta y demás pormenores.

POINS

¡Bah! Los caballos no los verán: los ataré en el bosque. Después de dejarlos, nos cambiaremos de antifaz. Y, amigo, tengo a propósito ropa de bocací con que tapar los trajes que conocen.

PRÍNCIPE

Sí, pero temo que no podamos con ellos.

POINS

Bueno, sé que dos son los mayores cobardes que hayan salido por pies y, si el tercero pelea más de lo preciso, yo dejo las armas. Lo grande de la broma será la enormidad de mentiras que este golfo barrigón nos contará luego en la mesa: cómo luchó con treinta, por lo menos; los quites, los golpes, los peligros que vivió. La gracia vendrá al desmentírselo.

PRÍNCIPE

Bien, iré contigo. Trae lo que necesitemos y ven a verme a Eastcheap mañana noche. Cenaré allí.

Adiós.

POINS

Adiós, señor.

Sale.

PRÍNCIPE

Os conozco a todos, y por ahora he de seguiros

la vena desatada de vuestra ociosidad.

De este modo imitaré al sol,

que permite a las viles y malsanas nubes

ahogar ante el mundo su belleza

para que, añorado, cuando le plazca

ser de nuevo él mismo, se le admire

al brillar entre las nieblas inmundas

que parecían asfixiarlo.

Si todo el año fuese un día de fiesta,

el juego aburriría como el trabajo,

pero, cuando escasea, la fiesta es deseada,

pues la rara ocasión es lo que gusta.

Así que, cuando deje esta vida disipada

y pague la deuda que nunca prometí,

desmentiré las expectativas de la gente

mostrándome mejor que mi palabra

y, como un metal radiante en fondo oscuro,

mi transformación brillará sobre mis culpas

con más luz y más admiración

que lo que nunca puede resaltarse.

Ofendiendo, haré un arte de la ofensa,

redimiendo el tiempo cuando menos crean.

Sale.

I.iii Entran el REY, NORTHUMBERLAND, WORCESTER, HOTSPUR, sir Walter BLUNT y otros.

REY

Mi sangre ha estado fría y harto prudente,

adversa a reaccionar ante deshonras,

y bien lo habéis notado, ya que habéis

pisoteado mi paciencia. Os aseguro

que desde ahora pienso responder como un rey,

temible y poderoso, y no según mi temple,

que es suave como seda, blando cual plumón,

y me ha privado del derecho al respeto

que el alma altiva sólo muestra ante el altivo.

WORCESTER

Majestad, nuestra casa mal merece

el azote que le inflige una grandeza

a la que con nuestras propias manos

ayudamos a darle su esplendor.

NORTHUMBERLAND

Majestad...

REY

Salid de aquí, Worcester, pues bien veo

en vuestros ojos el peligro y la desobediencia.

Sí: vuestra actitud es harto osada y dominante,

y la realeza nunca puede tolerar

el ceño desafiante de un vasallo.

Tenéis licencia para iros. Os llamaré

cuando requiera vuestros servicios y consejos.

Sale WORCESTER.

Ibais a hablar.

NORTHUMBERLAND

Sí, mi señor. Los prisioneros

en vuestro nombre reclamados

que Enrique Percy, aquí presente, capturó,

no se os negaron, según él, con tanta fuerza

como han informado a Vuestra Majestad.

Por tanto, de esta falta es culpable

la malicia o el error, que no mi hijo.

HOTSPUR

Majestad, yo no os negué prisioneros,

aunque recuerdo que, al final del combate,

estando yo sediento del ardor y la fatiga,

sin aliento y débil, apoyadó en mi espada,

llegó cierto señor, pulcro y recompuesto,

flamante como un novio, con rapado mentón

que parecía un rastrojal recién segado.

Iba más perfumado que un modista

y llevaba entre un dedo y el pulgar

una poma de esencias. De cuando en cuando,

se la acercaba a la nariz y la apartaba,

lo que le daba irritación y cada vez

le hacía bufar. Él seguía hablando y sonriendo

y, al pasar los soldados con cadáveres,

los llamaba gentuza ignorante y descortés

por traer esos muertos indecentes

entre el viento y su nobleza.

Con muchos términos de galas y de damas

me habló, reclamando, entre otras cosas,

mis prisioneros en nombre de Vuestra Majestad.

Yo, escociéndome las heridas ya enfriadas,

mareado por ese papagayo,

dolorido e indignado respondí

de mala gana sabe Dios qué, que tal vez

sí, que tal vez no, pues me indignaba

verle tan galano y tan fragante,

hablando igual que una dama de compañía

de heridas, cañones y tambores (¡válgame!)

y diciéndome que la esperma era el remedio

soberano para una contusión;

que era una gran lástima, vaya que sí,

que el innoble salitre se excavara

de las entrañas de la inocua tierra

y que matase tan cobardemente a tantos

hombres valientes y que, de no ser por esos

viles cañones, él habría sido soldado.

A esa cháchara vana e inconexa, mi señor,

respondí, como he dicho, indiferente,

y os ruego que su relato no se admita

como una acusación que se interponga

entre mi afecto y Vuestra alta Majestad.

BLUNT

Considerando estas circunstancias, mi señor,

lo que lord Enrique Percy le dijese

a tal persona en tal sitio

en tal momento, con todo lo demás,

se puede enterrar en el olvido

y no invocarlo contra él, ni acusarle

por lo dicho, con tal que se desdiga.

REY

Mas retiene todavía a sus prisioneros,

poniendo por reserva y condición

que al punto yo rescate a mis expensas

a su cuñado, el insensato Mortimer,

Comentario [L11]: La mujer de Hots-

quien, por mi alma, conscientemente traicionó

pur era hermana de sir Edmund Mortimer,

la vida de cuantos llevaba a combatir

apresado por Glendower. Mortimer se casó

después con la hija de éste. Shakespeare y

contra el gran mago, el maldito Glendower

los cronistas confunden a este Mortimer con

con cuya hija me han dicho que hace poco

el Conde de March, del que se habla cinco

se ha casado el Conde de March. ¿Voy a vaciar

versos más adelante.

mis arcas por redimir a un traidor?

¿Pagar la traición y pactar con cobardes

que se han hundido y entregado?

No, que muera de hambre en las montañas,

pues yo nunca he de tener por amigo

al hombre cuya lengua me pida ni un penique

para rescatar al rebelde Mortimer.

HOTSPUR

¡Rebelde Mortimer!

Él nunca os ha fallado, Majestad,

sino por el azar de la guerra. Para probarlo,

bastará que hablen sus heridas abiertas,

las heridas que animoso recibió

cuando, en los juncos que bordean al dulce Severn,

en combate singular, cuerpo a cuerpo,

consumió buena parte de una hora

enzarzado a estocadas con el gran Glendower.

Tres veces descansaron y tres veces bebieron,

por acuerdo, de las rápidas aguas del Severn,

que, aterrado por sus rostros sangrientos,

corría asustado entre los juncos temblorosos

y escondía en su cauce su rizada cabeza,

manchado con la sangre de estos dos valientes.

Jamás la ruin e infame astucia

se disfrazó con heridas tan mortales,

ni jamás pudo el noble Mortimer

recibir tantas, y todas de buen grado.

Así que no se le acuse de traición.

REY

Lo que dices de él es falso, Percy, falso:

él nunca peleó contra Glendower.

La misma gana tiene de luchar contra el diablo

que de enfrentarse a Owen Glendower.

¿No te da vergüenza? Muchacho, desde hoy

no me hables nunca más de Mortimer.

Envíame tus prisioneros cuanto antes

o las noticias que de mí recibas

no te gustarán.- Northumberland,

tenéis licencia para partir con vuestro hijo.-

Tú envíame tus prisioneros o te pesará.

Sale el REY [con BLUNT y otros].

HOTSPUR

Por más que el diablo rugiendo me los pida,

no pienso enviárselos. Ahora mismo voy tras él

y se lo digo. Será un desahogo,

aunque me juegue la cabeza.

NORTHUMBERLAND

¡Cómo! ¿Ebrio de cólera? Quieto, y calma.

Aquí viene tu tío.

Entra WORCESTER.

HOTSPUR

¿No hablar de Mortimer?

¡Voto a ...! Hablaré de él, y que se pierda

mi alma si no me uno a él.

Sí, por él vaciaré todas mis venas

y verteré mi sangre en el polvo gota a gota

para elevar al pisoteado Mortimer

a la altura de este rey tan desagradecido,

de este ingrato e infecto Bolingbroke.

Comentario [L12]: Sobrenombre del

NORTHUMBERLAND

actual rey Enrique IV, con el que aparece

Hermano, el rey ha enfurecido a tu sobrino.

como personaje en Ricardo II.

WORCESTER

¿Quién encendió el fuego después de salir yo?

HOTSPUR

Se empeña en que le dé mis prisioneros

y, cuando yo insisto en el rescate

del hermano de mi esposa, se pone blanco

y me lanza una mirada de muerte,

temblando de oír el solo nombre de Mortimer.

WORCESTER

Tiene sus motivos. ¿No proclamó heredero

a Mortimer el difunto rey Ricardo?.

Comentario [L13]: El rey Ricardo II,

NORTHUMBERLAND

destronado por el actual Enrique IV.

Cierto: yo oí la proclamación.

Y fue entonces cuando el infortunado rey

(los agravios que le hicimos Dios perdone)

partió en aquella expedición a Irlanda,

de donde regresó, tras suspenderla,

para ser depuesto y, luego, asesinado.

WORCESTER

Y por cuya muerte la gran lengua del mundo

nos deshonra y vitupera.

HOTSPUR

Un momento. ¿Es verdad que el rey Ricardo

proclamó a mi cuñado Edmundo Mortimer

heredero de la corona?

NORTHUMBERLAND

Es verdad. Yo mismo lo oí.

HOTSPUR

Entonces su primo el rey tiene motivos

para querer que muera de hambre en las montañas.

¿Es posible que vosotros, que pusisteis

la corona en la cabeza de este olvidadizo

y que por él lleváis el vil estigma

de complicidad en esa muerte, es posible

que afrontéis un mar de maldiciones

por ser agentes suyos, sus infames instrumentos,

sogas, escaleras y aun verdugos?

¡Ah, perdonadme que yo caiga tan bajo

como para mostrar el rango y condición

en que os halláis bajo este artero rey!

¿Se dirá con vergüenza en nuestros días

o pasará a las crónicas futuras

que hombres de vuestra nobleza y poder

se implicaron en una causa injusta

(como, Dios os lo perdone, hicisteis ambos)

por segar a Ricardo, esa dulce y bella rosa,

y plantar esta zarza podrida, Bolingbroke?

¿Y se dirá con más vergüenza todavía

que os engaña, os desecha y os arrumba

quien os hizo emprender esa vergüenza?

No: a tiempo estáis aún de redimir

el desterrado honor y reponer

vuestro buen nombre en el sentir del mundo.

Vengaos del escarnio y el desprecio

de este altivo rey, que se afana día y noche

en saldar las cuentas que os adeuda

liquidando con sangre vuestra vida.

Por tanto, os digo...

WORCESTER

Calla, sobrino, basta ya.

Ahora os voy a abrir un libro secreto

y a vuestro bien despierto malestar

voy a leerle un asunto grave y arriesgado,

tan lleno de azares y peligros

como cruzar un río atronador

sobre la vara inestable de una lanza.

HOTSPUR

Y si uno cae, se acabó, se hunda o nade.

Enviad el peligro de este a oeste,

que lo cruce el honor de norte a sur

y dejad que se peleen. ¡Ah, más bulle la sangre

provocando a un león que levantando liebres!

NORTHUMBERLAND

Imaginarse alguna gran hazaña

ya le hace perder la contención.

HOTSPUR

Por Dios, sería un brinco fácil arrancar

radiante honor a la pálida luna

o arrojarse al fondo del océano,

donde la sonda nunca alcanzará,

y sacar ahogado honor por las melenas

para que quien lo gane pueda ser

el solo portador de sus favores.

¡Nada de tristes glorias compartidas!

WORCESTER

Concibe todo un mundo de visiones,

no el sentido de lo que debe interesarle.

Buen sobrino, préstame atención por un momento.

HOTSPUR

Disculpadme.

WORCESTER

Esos nobles escoceses que son tus prisioneros...

HOTSPUR

¡Los retengo! Por Dios,

que no pienso darle ni uno solo,

no, aunque un escocés le salve el alma.

¡Juro que los retengo!

WORCESTER

Te disparas,

y no prestas oídos a mi asunto.

Los prisioneros vas a retenerlos...

HOTSPUR

¡Vaya que sí! ¡Ya lo creo!

Dijo que no rescataría a Morúmer,

me prohibió hablar de Mortimer,

mas yo voy a encontrarle donde duerma

y gritarle en el oído: «¡Mortimer!»

Es más, haré que enseñen a hablar a un estornino,

que no diga más que «Mortimer», para entonces

regalárselo y mantener viva su rabia.

WORCESTER

Atiéndeme, sobrino.

HOTSPUR

Solemnemente renuncio a toda ocupación

que no sea la de amargar e irritar a Bolingbroke.

Respecto a ese maleante de Príncipe de Gales,

si no fuera porque su padre no le quiere

y gozaría si algo malo le pasara,

yo veneno le daría con la cerveza.

WORCESTER

Adiós, pariente. Hablaré contigo

cuando estés en condiciones de escucharme.

NORTHUMBERLAND

¡Qué insensato, impaciente e irritable,

que nos vienes con humores de mujer,

sin pegar tu oído a más lengua que la tuya!

HOTSPUR

¡Es que me flagelan y me azotan con varas,

me pican hormigas y ortigas cuando oigo

hablar de este intrigante Bolingbroke!

En tiempos de Ricardo... ¿Cómo se llama el sitio?

¡Mala peste...! Está en Gloucestershire.

Comentario [L14]: Condado del sudo-

Es donde vivía el loco de su tío, el duque,

este de Inglaterra. Será el lugar de algunas

su tío York; donde doblé la rodilla

de las escenas cómicas de la segunda parte.

ante este rey de sonrisas, este Bolingbroke,

¡voto a ... !, cuando él y vos volvíais de Ravenspurgh....

Comentario [L15]: Lugar de Yorkshire,

NORTHUMBERLAND

al norte de Inglaterra, donde desembarcó

El castillo de Berkeley.

Bolingbroke al regresar del destierro.

HOTSPUR

Eso es. Pues, ¡cuánta cortesía almibarada

me ofreció este galgo zalamero!

Que «cuando madurara su fortuna...»,

que si «noble Enrique Percy», que si «buen primo».

¡Ah, el diablo se lleve a los que empriman!

Dios me perdone. Hablad, tío. He acabado.

WORCESTER

O, si no, tú vuelve a darle.

Te esperamos.

HOTSPUR

He acabado, de verdad.

WORCESTER

Volvamos, pues, con tus prisioneros escoceses.

Libéralos al punto sin rescate, y que el hijo

de Douglas sea tu solo medio de lograr

soldados en Escocia. Por razones varias

que te enviaré por escrito, sin duda

los obtendremos fácilmente.

[A NORTHUMBERLAND] Ocupado tu hijo así en Escocia,

tú puedes en secreto insinuarte

con el noble y amadísimo prelado,

el arzobispo.

HOTSPUR

El de York, ¿verdad que sí?

WORCESTER

El mismo. Que soporta mal

la muerte de su hermano, lord Scroop, en Bristol.

Comentario [L16]: Ejecutado por Bo-

Lo que digo no son suposiciones,

lingbroke, junto con otros favoritos del rey

ni creencias, sino lo que sé

Ricardo II. Era primo, no hermano, del

Arzobispo de York, que aparecerá como

que se ha rumiado, tramado y decidido,

rebelde en IV.iv, y después en la segunda

y lo único que falta es vislumbrar

parte.

el rostro del momento favorable.

HOTSPUR

¡Ya lo huelo! ¡Por mi vida, que irá bien!

NORTHUMBERLAND

Antes que haya caza, ya sueltas los perros.

HOTSPUR

Por fuerza ha de ser un plan sublime.

Y entonces el ejército de Escocia y el de York

se unen a Mortimer, ¿eh?

WORCESTER

Eso es.

HOTSPUR

El plan es formidable, de verdad.

WORCESTER

Y hay buenos motivos para apresurarse

en sacar la cabeza por salvarla,

pues, por más serenidad que demostremos,

el rey siempre se creerá nuestro deudor

y creerá que nos creemos disgustados,

hasta que un día nos pague a fondo.

Ya podéis ver cómo ha empezado

a negarnos sus muestras de afecto.

HOTSPUR

Cierto, cierto. Nos vengaremos de él.

WORCESTER

Adiós, sobrino. No te salgas de la ruta

que yo te marque en mi carta.

Cuando sea el momento, que ha de serlo pronto,

sigiloso iré a ver a Glendower y Mortimer

en lugar donde Douglas, tú y nuestro ejército,

según disponga yo, felizmente os reuniréis

para tomar en vuestras fuertes manos

la suerte que ahora vemos muy incierta.

NORTHUMBERLAND

Adiós, buen hermano. En el éxito confío.

HOTSPUR

Adiós, tío. ¡Vuelen horas, y este juego

nos lo aplaudan campos, golpes y lamentos!

Salen.

II.i Entra un ARRIERO con una lámpara en la mano.

ARRIERO 1.°

¡ Eh-eh! -Que me cuelguen si no son las cuatro de la mañana. La Osa Mayor ya está encima de la chimenea, y el caballo sin cargar.- ¡Eh, mozo!

Mozo [dentro]

¡Ya voy, ya voy!

ARRIERO 1.°

Anda, Tom, sacúdele la silla a Cut. Mete un poco de algodón bajo el fuste. El pobre jaco está escoriado en la cruz, y bien.

Entra otro ARRIERO.

ARRIERO 2.°

Aquí el pienso está húmedo a rabiar, y eso es lo primero que les trae las lombrices a los pobres pencos.

Desde que murió Robin, la posada está hecha un lío.

ARRIERO 1.°

El pobre se puso triste desde que subió la avena. Eso fue su muerte.

ARRIERO 2.°

Creo que, para pulgas, ésta es la posada más infame de todo el camino de Londres. Estoy más picado que una tenca.

ARRIERO 1.°

¿Que una tenca? Maldita sea, de la medianoche acá nunca hubo rey cristiano más mordido que yo.

ARRIERO 2.°

No nos dan un orinal; hay que hacer aguas en la chimenea, y la orina cría más pulgas que una locha Comentario [L17]: Pez de río parecido

ARRIERO 1.°

a la tenca, del que por lo visto se creía que

¡Eh, mozo! ¡Vamos ya, maldito, vamos ya!

criaba pulgas.

ARRIERO 2.°

Yo tengo que llevar a Charing Cross un jamón y dos raíces de jengibre.

Comentario [L18]: Pueblo situado

ARRIERO 1.°

entonces entre Londres y Westminster, y

¡Cuerpo de Dios! Los pavos que llevo yo se mueren de hambre.- ¡Eh, mozo! ¡Mala peste...! ¿No tienes después incorporado a Londres.

ojos en la cara? ¿No oyes? Si no vale un buen trago romperte la crisma, yo soy un canalla. ¡Vamos ya, maldito! ¿No eres de fiar?

Entra GADSHILL.

GADSHILL

Buenas noches, arrieros, ¿qué hora es?

ARRIERO [1.°]

Creo que son las dos.

GADSHILL

Anda, déjame tu lámpara, que vea en la cuadra a mi caballo.

ARRIERO 1.°

Tú, despacio, que yo también sé darla con queso.

GADSHILL

Anda, déjame la tuya.

ARRIERO 2.°

¡Ni hablar! Que le deje la lámpara, dice éste. Antes te veré colgado.

GADSHILL

Oye, arriero, ¿a qué hora piensas llegar a Londres?

ARRIERO 2.°

A tiempo para acostarme con lámpara, no lo dudes.Anda, vecino, vamos a despertar a los señores.

Quieren ir acompañados, que llevan mucha carga.

Salen [los ARRIEROS].

GADSHILL

¡Eh, sirviente!

Entra el SIRVIENTE.

SIRVIENTE

«A mano, dijo el ladrón.»

GADSHILL

Eso es como decir «A mano, dijo el sirviente», pues no te diferencias del ladrón más que el capataz del jornalero. Tú das las instrucciones.

SIRVIENTE

Buenas noches, maese Gadshill. Lo que os dije anoche se mantiene. Un hacendado de la parte de Kent se ha traído doscientas libras en oro. Oí que se lo decía a uno de su grupo anoche en la cena, una especie de auditor, también con mucha carga -sabe Dios de qué. Ya están levantados y pidiendo huevos con manteca. Se van en seguida.

GADSHILL

Oye, si no se topan con amigos de lo ajeno, aquí tienes mi cuello.

SIRVIENTE

No, gracias. Guardáoslo para el verdugo, pues sé que veneráis a San Ajeno con tanta fe como un infiel.

GADSHILL

¿Por qué me hablas del verdugo? Si me cuelgan a mí, engordará el patbulo, pues conmigo colgarán a Falstaff, y bien sabes que él no está en los huesos. ¡Bah! Hay otros socios que tú ni sueñas, que por gusto se complacen en honrar la profesión y que, si se investigara el asunto, ellos lo arreglarían por la cuenta que les trae. Yo no me junto con rateros de a pie, ni salteadores de medio pelo, ni bocazas bo-rrachuzos de mostacho y cara roja, sino con la nobleza y la hidalguía, burgomaestres y magnates; gente discreta, más dispuesta a pegar que a hablar, a hablar más que a beber, y a beber más que a rezar. No: miento, ¡voto a ... !, pues le rezan continuamente a su santo, el Estado, aunque con él es más bien robar que rogar, pues lo montan arriba y abajo y se ponen las botas.

SIRVIENTE

¡Cómo! ¿Las botas con el Estado? ¿Andarán con buen pie por mal camino?

GADSHILL

Sí, claro: la justicia lo ha engrasado. Podemos robar a salvo, como en un castillo. Tenemos la receta mágica que nos hace invisibles.

SIRVIENTE

Nada de eso. Lo de haceros invisibles agradecédselo más a la noche que a la receta mágica.

GADSHILL

Venga esa mano. Tendrás tu parte del botín, palabra de hombre honrado.

SIRVIENTE

No: prefiero tu palabra de ladrón.

GADSHILL

¡Calla! Homo es como se llaman todos los hombres. Dile al mozo que me saque el caballo de la cuadra. ¡Adiós, so torpe!

Salen.

II.ii Entran el PRÍNCIPE, POINS y PETO.

POINS

¡Vamos, escondeos, escondeos! Le he quitado el caballo a Falstaff, y se crispa más que el terciopelo engomado.

PRÍNCIPE ¡

Escondeos!

[Se esconden.]

Entra FALSTAFF.

FALSTAFF

¡Poins! ¡Poins, así te cuelguen! ¡Poins!

PRÍNCIPE [adelantándose]

¡Calla, pícaro tripón! ¿Qué escándalo es éste?

FALSTAFF

¿Dónde está Poins, Hal?

PRÍNCIPE

Ha subido a lo alto del cerro. Voy a buscarlo.

[Se esconde.]

FALSTAFF

¡Vaya maldición la de robar en compañía de ese ladrón! El muy pícaro me quita el caballo y lo ata yo qué sé dónde. Con que ande sólo cuatro pasos, ya reviento. Bueno, si no me cuelgan por matar a ese granuja, creo que tendré una hermosa muerte, pese a todo. Y de la compañía de éste llevo renegando Comentario [L19]: Como observa

cada hora de estos veintidós años, pero su compañía me tiene hechizado. Que me cuelguen si el muy Bevington, aunque es Poins el que se ha

pillo no me ha dado algún filtro para que le quiera. Tiene que ser eso, que he bebido algún filtro.

llevado el caballo de Falstaff, lo que éste

dice aquí también puede aplicarse al prínci-

¡Poins! ¡Hal! ¡Malditos seáis los dos! ¡Bardolfo, Peto! Antes la muerte que dar un paso más para robar.

pe.

Si no vale un buen trago volverse honrado y dejar a estos granujas, soy el mayor lacayo que mastica con un diente. Para mí, ocho varas de terreno áspero es como andar setenta millas, y estos viles des-piadados lo saben muy bien. Cuando no hay lealtad entre ladrones, da asco.

Silban.

Comentario [L20]: La interjección

[Entran el PRÍNCIPE, POINS y PETO.]

puede expresar la falta de aliento del perso-

naje, pero también el esfuerzo, vano y

¡Fíu!. ¡Mala peste a todos! ¡Dadme el caballo, granujas, dadme el caballo y que os cuelguen!

cómico, del extenuado Falstaff por respon-

der a los silbidos del príncipe y de Poins.

PRÍNCIPE

Calla, barrigón, échate. Pega el oído al suelo, a ver si oyes pisadas de viajeros.

FALSTAFF

¿Tenéis palancas para levantarme después? ¡Voto a...! -No pienso mover nada el cuerpo por toda la Tesorería de tu padre.- ¿Qué os proponéis montándome esto?

PRÍNCIPE