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Gaia, el País de las Mujeres por Luis Ernesto Romera - muestra HTML

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Gaia, el país de las mujeres

Antes de la aparición de Gaia, la primera nación plenamente

feminista del mundo, donde los hombres fueron relegados a una

existencia simbólica, el territorio pertenecía una nación conocida

como Estridón, esta ocupaba la parte oriental de la isla Diaperon,

pertenecíente a un archipiélago compuesto de cinco islas, Sur,

Somoa, Agiotea y Estratea, todas eran naciones independientes, pero

mantenían una conveniente relacion comercial. Diaperon era la isla

más grande, aunque el país compartía territorio con un vecino no

muy querido, Oldavia, cuya sociedad siempre ha diferido en politica

y cultura a la de Estridón. La isla estaba compuesta de grandes

montañas y bellos contrastes, por un lado la zona montañosa,

boscosa, que a la vez servía de frontera entre los dos países, un

verdadero pulmón, que producía madera en abundancia. Por otro la

zona baja, plana y muy fértil, gracias a las abundantes lluvias del

periodo invernal. El país disponía de una importante industria lanar,

gracias a su gran cabaña ovina, a la vez también era importante la

industria del wolframio, del litio y otros minerales que eran

utilizados en la fabricación de baterías y material para producción de

energía. Así, con el paso de los años se había convertido en una

potencia económica, pero la corrupción, la prepotencia y la

ambición de sus gobernantes la habían llevado en numerosas

ocasiones a la ruina económica absoluta.

La historia de Estridón estaba manchada de sangre y

sufrimiento. A lo largo de su historia se habían originado varias,

largas y duras guerras contra el país vecino, Oldavia y contra las

demás islas que formaban el archipiélago. El deseo de los diferentes

gobiernos de Estridón había sido siempre unificar toda la isla, pero

adhiriendo a su territorio a la aparentemente débil y pacifista

Oldavia, bajo cualquier pretexto y no por las palabras sino por la

fuerza. Así por ejemplo las primeras guerras fueron básicamente

religiosas, en parte porque en Oldavia, una país más libre y abierto

religiosamente, abundaban los martírianos, un grupo de pacíficos,

pero muy activos miembros de una religión que propugnaba un

pacifismo y neutralidad que era considerada utópica. Mientras que

Estridón era más tradicional y la Iglesia nicenica dominaba de forma

absoluta, tanto en la educación, inculcando en los niños la

intolerancia hacia otras ideologías religiosas, como en la política,

todos los gobernantes debían pertenecer a la iglesia nicenica y jurar

por su libro sagrado. Por otro lado en la vida familiar y social, todas

las fiestas y el folklore estaba impregnado de nicenismo, no había

cabida para otra ideología.

Estridón era intolerante y puesto que muchos misioneros y

peregrinos martírianos se adentraban y durante décadas habían

logrado conseguir adeptos, primero en las de las zonas limítrofes,

luego en las principales ciudades, formando pequeñas comunidades

de pacíficos martírianos, progresaban y eran visto como una

amenaza al belicismo de la cultura astridona. Así, la sola presencia

de martírianos inquietaba a las autoridades religiosas del país, por

ello se inicio una dura represión religiosa, esto desembocó en que el

gobierno del general Morien, en los años veinte iniciara una guerra

religiosa a fin de convertir a toda la isla, incluyendo a Oldavia, al

nicenismo. Aquello significó una larga guerra entre ambas naciones,

duró nada menos que treinta años, y que no acabó hasta la

mediación de las demás islas, creando una separación absoluta y una

segregación religiosa cuando se permitió la expulsión de todos los

martírianos del territorio de Estridón, a cambio de ceder una

pequeña parte a Oldavia.

El hombre de Estridón era definido como rudo, tendente a la

violencia y poco culto, y no les faltaba razón a quienes hacían esas

afirmaciones. En los últimos años en las universidades escaseaban