Guía Didáctica Sobre la Vida de Jesús por Equipo de Evangelización y Catequesis - muestra HTML

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2. Algunas Orientaciones Importantes

a) Primer Ciclo Básico: una unidad

El Texto “Religión 3” pertenece a la colección “Tú eres mi Hijo amado” , diseñada y estructurada especialmente para la educación religiosa escolar de los niños y niñas del Primer Ciclo Básico (NB1 y

NB2). Lleva como título específico: “Jesús nos enseña a vivir como hijos de Dios” . Con esta expresión, densa en contenido teológico y espiritual, se pretende dar unidad, convergencia y centralidad

a todos los objetivos fundamentales y contenidos mínimos, propuestos por el Programa oficial para

este curso de NB 2.

Es importante recordar que está inserto en un conjunto de cuatro textos destinados al Primer

Ciclo Básico y que, como conjunto, conforman una unidad programática orgánica y complementa-

ria. Es deseable, por ello, que el profesor/a tenga una visión de conjunto y que, por lo tanto, conozca cada uno de los cuatro itinerarios propuestos, aunque no se desempeñe como profesor/a de Religión en cada curso.

Los autores saben bien que todos están muy relacionados entre sí, se implican y complementan

mutuamente y ofrecen, en su conjunto, un itinerario formativo único y orgánico, diseñado especial-

mente para los niños/as de esta edad.

Como se puede constatar con una simple mirada, el texto presenta “nueve grandes temas” de

fondo, para el año. Aparentemente son pocos, pero todos son muy ricos en contenidos doctrinales

y estimulan la creatividad del educador para que sean debidamente profundizados e inculturados

según los diferentes contextos. Esta es un área delicada, pero necesaria y propia de cada educador.

b) La niñez: descubrir a Jesús como modelo para vivir como hijos e hijas del Padre Dios

Las unidades de este texto de Tercero Básico son todas “cristocéntricas”, es decir, tienen a Jesús

como el principal protagonista y punto de referencia de todo el itinerario propuesto.

Como se afirma en el nuevo Programa de Religión, este nivel: “Se centra en la figura del Señor Je-

sús, quien, como Hijo amado del Padre, enseña a los estudiantes qué significa ser plenamente Hijo de su Padre, bajo la guía del Espíritu Santo. Con esto los niños/as son introducidos en los elementos esenciales de la vida cristiana, esto es, en el mandamiento del amor, en los ritos litúrgicos, con sus fiestas y símbolos, en la lectura de la Biblia, libro del Pueblo de Dios, y en el servicio caritativo.

“Descubrirán especialmente cómo vivía Jesús en su familia de Nazaret, y cómo hoy, por medio del

Espíritu Santo, está presente en la gran familia que es la Comunidad Cristiana” (pág. 86).

Para una buena interpretación y aplicación de esta propuesta, es conveniente que el profesor/a

revise previamente el conjunto de las unidades elaboradas para el Primer y Segundo Año Básico

(NB 1): podrá intuir fácilmente que éstas son más bien de naturaleza “teocéntricas”; de tal modo que

podríamos decir que del Padre Dios se pasa ahora –en NB2– a Jesús, el Hijo Amado del Padre Dios.

De esta manera, el educador, al tener una visión de conjunto lógica y global, podrá favorecer más

fácilmente una formación armoniosa, progresiva y sólidamente estructurada.

Por tratarse de niños/as, la serie “Tú eres mi Hijo amado” tiene intencionalmente una fuerte

dimensión catequética, y esta apunta a consolidar, especialmente en esta etapa, las bases funda-

mentales que posibiliten una vida futura creyente y cristiana.

Sobre éstas, en los cursos que siguen, se acentuarán las dinámicas propias de una educación

religiosa escolar que dan espacio a la interdisciplinariedad.

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Esto no significa de ninguna manera que el profesor/a de Religión deba desarrollar sus unidades al

margen o independientemente de los objetivos y contenidos de las otras asignaturas; todo lo contrario.

Sabemos que en estos niveles básicos, en la gran mayoría de los casos, se desempeña un mismo pro-

fesor/a. Resulta por lo tanto más fácil la integración entre todas las asignaturas y la convergencia entre todos los momentos educativos destinados a formar integralmente a la persona del destinatario.

c) En diálogo con la familia

En vista a una formación más profunda y más integral, el texto considera la presencia y la colabora-

ción de los padres o familiares del alumno/a y la realización de variadas actividades, también interdis-ciplinarias, fuera del contexto escolar.

Los alumnos/as de Tercero básico están muy ligados a la protección de los padres. Esta colección “Tú eres mi Hijo Amado” valora mucho esta positiva realidad, a pesar de las variadas y complejas situaciones de muchas familias.

En la medida en que los profesores/as dialoguen e intercambien experiencias formativas con los pa-

dres de los alumnos/as, la formación resultará más incidente e integral. Olvidar estas proyecciones fuera del contexto aula o escuela, tan acentuadas en cada encuentro, empobrecen lo que realmente se pretende: una formación integral desde la vida y para la vida. Aquí la familia juega un rol de singular importancia, como lo enfatiza el nuevo Programa de Religión de la CECH.

Para los autores de esta colección, también los padres y familiares de los alumnos son, de alguna ma-

nera, agentes y destinatarios de un mismo proceso formativo. Todo esto conlleva implicancias y genera

consecuencias pedagógicas de gran interés.

d) Cada alumno/a con su texto

El uso de un texto personal y el apoyo de un cuaderno complementario, se considera de enorme im-

portancia. Esto es evidente. No se necesitan mayores explicaciones.

Cualquier profesor/a sabe de la gran utilidad pedagógica de un texto personal. Esto le facilita enor-memente la tarea y le ayuda a ser ordenado y animar un camino más o menos comunitario y, al mis-

mo tiempo, muy personal. Utilizando un texto, cada alumno/a puede leer, contemplar y complementar

tareas con sus trabajos personales. Puede confrontarlo con los textos de sus compañeros/as, dialogarlo

con sus pares y con sus padres, tenerlo en la mochila junto con la Biblia y puede, en cualquier momento, repasar y profundizar cada unidad.

El texto le permite, además, leer personalmente las citas bíblicas, textos del Magisterio de la Iglesia, disfrutar de poemas y plegarias, contemplar los dibujos, los esquemas, las diagramaciones. Así se gana

tiempo y no se cae en la tradicional necesidad de escribir en la pizarra o de dictar contenidos.

El texto es como un amigo íntimo y privado, un compañero de curso, una instancia que le permite

a cada alumno/a registrar sus sentimientos, sus vivencias, sus inquietudes, su diálogo con el Señor, su profesor/a y sus compañeros/as.

e) El cuaderno de Religión

Texto y cuaderno de Religión son una unidad. Se complementan y se enriquecen mutuamente. Su

uso es muy recomendable y por varias razones.

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Creemos que el mejor texto escolar no puede reemplazar que cada alumno/a haga constante uso

de su cuaderno personal. Aparte del problema del espacio, el cuaderno es un subsidio que ofrece la

posibilidad de llenarlo con toda la riqueza de la vida que se trata y se despierta en cada momento

educativo.

La dinámica interna de cada encuentro incluye muchos momentos para consignar en el cuader-

no, tareas como, ideas, decisiones, compromisos y, también, momentos de creatividad absolutamente

personales. Pero, aún más, puesto que en el cuaderno personal quedarán las respuestas e inquietudes

que el profesor/a y el Señor suscitan constantemente respecto de asuntos centrales de la vida del

alumno/a, el cuaderno se transforma en un instrumento de acompañamiento, de revisión y evaluación

de su crecimiento personal.

De ahí que, como primera recomendación, el cuaderno sea obligatorio. De esta manera, cada

alumno/a llevará fielmente en su mochila a tres amigos en el camino de su crecimiento como hijo/a

muy querido/a del Padre Dios: la Biblia, el texto y el cuaderno.

Este cuaderno, ojalá suficientemente voluminoso para acoger generosamente mucha vida, tiene

muchas funciones interesantes. Entre estas, destacamos las siguientes:

s

interés, su participación creativa y constante;

s

s

s

s

un “memorandum vivo”, que recuerda y provoca siempre una respuesta;

s

global sobre la participación concreta y constante en el proceso de formación religiosa;

s

y no dan concreción a la propia historia de crecimiento en la fe;

s

les y únicas experiencias de encuentro con el Señor, según la mayor o menor disponibilidad de

cada uno.

f) La identidad del profesor o profesora

Las motivaciones y las disposiciones interiores del educador, juegan siempre un rol de fundamen-

tal importancia. La identidad del profesor/a de Religión* condiciona, para bien o para mal, el éxito formativo.

Sin una clara y fuerte intencionalidad kerigmática y una propuesta valiente de un encuentro per-

sonal con Cristo vivo, la Educación Religiosa Escolar Católica pierde incidencia y se transforma en un

simple adoctrinamiento neutro, algo que desdice lo que la Iglesia espera de los profesores/as de Re-

ligión hoy.

De allí la importancia y la responsabilidad de consolidar una fuerte espiritualidad propia del cristiano/a que vive su profesión como un compromiso evangelizador en el contexto cultural de la edu-

cación y de la instrucción formal.

Un desafío permanente a la conciencia del educador que toma en serio su vocación.

*Cf. ÁREA DE EDUCACIÓN-CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE, Programa de Religión Católica. Santiago, FEDUCECH, 2005, págs. 14 -16.

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II. VISIÓN ORGÁNICA Y PROGRESIVA DEL TEXTO

UNIDAD 1: “Jesús, vencedor glorioso”

Como es normal, por motivos muy conocidos, se comienza el año escolar en tiempo prepascual. Es

evidente entonces que un encuentro educativo de naturaleza religiosa, como es la clase de Religión,

haga referencia necesaria a este momento litúrgico cumbre que vive la Iglesia. Por esta razón, los autores del texto proponen esta unidad inicial en el contexto de Semana Santa.

El aspecto que se debe subrayar en esta ocasión es el poder de Cristo resucitado y glorioso. Esto se puede apreciar mejor a la luz de todo el contexto propio de Semana Santa.

Una vez más el niño recuerda los grandes momentos de la vida de Jesús y los re exiona y revive en

sintonía con la Iglesia, que los celebra como todos los años.

Aunque el niño o niña no cuestione el hecho de que todos los años se re exione lo mismo, es decir,

se hable de la pasión, muerte y resurrección del Señor, es bueno que el profesor/a resalte claramente la centralidad e importancia de estos días para la fe cristiana.

UNIDAD 2: “Jesús, hijo de María, Hijo de Dios”

Esta segunda unidad tiene una importancia relevante porque, de alguna manera, sostiene todo el

proceso que sigue y, por lo tanto, hay que profundizarla debidamente. El esquema o mapa inicial visua-

liza con claridad lo que se desea comunicar con respecto a la identidad de Jesús, Hombre y Dios al mismo tiempo.

Es el momento para hablar, a la luz de los evangelios, de la divinidad y de la humanidad del Hijo de María, del Salvador prometido, esperado y llegado a nosotros gracias al misterio de la encarnación.

La unidad 9 retomará esta temática y, desde otra perspectiva, la profundizará y completará.

UNIDAD 3: “Jesús, amigo y maestro”

Jesús no solamente es Hijo de Dios e Hijo de María; es también el mejor amigo de todos los hombres

y mujeres, y en especial de los más pequeños, es decir, de niños y niñas.

En esta unidad el profesor/a tiene la misión de dar a conocer esta amistad, tema ciertamente rele-

vante para el crecimiento integral de los alumnos/as.

La propuesta ahora es presentar a Jesús rodeado de amigos y amigas. Él los ha escogido y los ha

formado para que estuvieran a su lado.

Con su ejemplo y sus palabras les ha enseñado a vivir una amistad generosa y altruista, puesta a

prueba especialmente en la capacidad de servicio a los demás.

UNIDAD 4: “Jesús me enseña a amar”

En esta nueva unidad se profundiza y se amplía el tema anterior. Por lo tanto, es conveniente asegu-

rar un buen enlace.

Se sabe que los niños/as en esta etapa de su crecimiento son egocéntricos por naturaleza, por tanto,

necesitan ser educados en un amor altruista y desinteresado.

El ejemplo de Jesús es muy orientador en este sentido. Re exionando sus palabras y sus ejemplos,

el niño/a puede aprender las características propias del amor cristiano: el amor a Dios sobre todas las 10

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cosas, y el amor al prójimo, como lo ha hecho Jesús. Contexto privilegiado para aprender de memo-

ria el mandamiento del amor y para conocer las obras de misericordia.

UNIDAD 5: “Jesús me enseña a perdonar”

El que sabe amar, sabe también perdonar. Nuevamente se le presentan al niño/a el ejemplo y

las palabras de Jesús, el amigo que perdona y el maestro que revela el amor misericordioso del

Padre Dios.

Aquí también el profesor/a tiene otra oportunidad para purificar la idea que el niño/a haya

podido formarse de Dios; de un Dios que castiga, que hace distinciones, que no olvida, que atemo-

riza y asusta. Por la deficiente formación religiosa que a veces recibe de los adultos, el niño o la niña puede construirse inconscientemente la imagen de un Dios hecho a nuestra imagen y semejanza.

En esta unidad el tema del perdón tiene el puesto central. Perdonar de corazón y pedir perdón

con humildad son actitudes evangélicas necesarias para ser amigos y discípulos de Jesús.

UNIDAD 6: “Jesús me enseña a orar”

Como se puede verificar claramente, todas las unidades están enlazadas y se exigen mutua-

mente. Jesús es siempre el referente, el Maestro por excelencia para una vida sana, buena y feliz.

Contemplándolo a Él, el niño o la niña aprende a vivir como cristiano/a, es decir, aprende a ser su

discípulo/a. En esta nueva unidad se le propone el aprendizaje de la verdadera oración, según el Evangelio.

Educar sobre la oración verdadera, no es tarea fácil. El profesor/a tiene ahora la oportunidad de

detenerse en este tema importante y, mediante múltiples y variadas experiencias de oración, pue-

de iniciar positivamente a los alumnos/as en un diálogo con el Padre Dios, como lo hacía Jesús.

UNIDAD 7: “Jesús me habla en nombre de su Padre”

Dios Padre no es alguien silencioso, solitario y lejano. Él se comunica con sus hijos por muchos

caminos, pero el más importante es a través de la Biblia, libro sagrado.

Muy probablemente el niño/a ya sabe algo de este conjunto de libros que constituyen el Anti-

guo y el Nuevo Testamento.

Ahora se acercará más detenidamente a la Biblia, aprenderá a manejarla y a descubrir en ella la

historia del amor de Dios hacia todas las personas.

Jesús, el Hijo de Dios, que nos enseña a vivir como hijos e hijas de Dios, ha escuchado y vivido

fielmente la voluntad del Padre y ahora enseña a los niños y niñas a hacer lo mismo, valorando la

Palabra de vida escrita y transmitida en la Biblia, para que los seres humanos aprendan el camino de la felicidad.

UNIDAD 8: “Hombre y mujer, reyes de la Creación”

Recordando el tema ya re exionado en Segundo Básico, ahora el niño/a puede profundizar

aún más el interesante desafío de conocer el origen de la Creación, su importancia, su belleza y, en especial, apreciar cómo la pareja humana y el cuerpo masculino y femenino, son las obras más

grandes que ha hecho el Padre Dios.

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Es el momento para hablar de ecología y de las actitudes que se deben tener con respecto

al propio cuerpo y al cuerpo de los demás.

Todo ha sido creado para el bien y la felicidad de las personas. Por eso, ellas son como los

“reyes de la creación” y están llamadas a respetarla y a desarrollarla debidamente.

UNIDAD 9: “María, la Madre de Jesús”

Esta es la última unidad propuesta para este nivel. Se está finalizando el año escolar, vivien-

do el Mes de María y preparando Adviento y Navidad. Estos son los contextos en los cuales se debe insertar esta temática esencialmente mariana.

No se habla bien de María si se la separa del Padre Dios, de su Hijo Jesús y de su amor, que

es el Espíritu Santo.

En sintonía complementaria con el año litúrgico y la devoción mariana de nuestro pueblo,

el profesor/a tiene ahora la posibilidad de dinamizar y enriquecer la presentación de una ma-

riología fundamental. El último empeño del año escolar es ahora preparar la celebración de

Navidad junto con María y con los sentimientos de María.

SINTESIS

Los nueve temas desarrollados en el Texto de Tercero Básico, apuntan a descubrir progresi-

vamente cómo Jesús enseña, con su ejemplo y con sus palabras, a vivir como hijos e hijas de

Dios.

Con el fin de conseguir este objetivo central, los dos textos anteriores, Primero y Segundo

Básico, aportan las bases indispensables, y el texto que sigue a éste, es decir, el de Cuarto básico,

lo complementa y lo enriquece aún más, pues invita a acoger a Jesús que llama a los niños a

vivir “en comunidad de hermanos” , es decir como Iglesia.

Como ya se ha afirmado anteriormente, se invita nuevamente al profesor/a a no perder la

visión de conjunto, a respetar este diseño básico y progresivo y, de esta manera, evitar vacíos

doctrinales lamentables y asegurar los nuevos presupuestos para avanzar con solidez y orga-

nicidad.

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NOTAS DEL PROFESOR/A

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III. ORIENTACIONES PSICOPEDAGÓGICAS PARA NIÑOS/AS DE

NB1 Y NB2

Los niños/as de estos ciclos se manifiestan activos, imaginativos y entusiastas.

Aprenden a partir de la realidad cercana y sienten una gran curiosidad por el mundo que van descu-

briendo.

Durante esta etapa, los alumnos/as experimentan un notable desarrollo psicomotor, cognitivo, personal, social y moral, así como un importante avance en la adquisición del lenguaje.

Es necesario que el profesor/a siga atentamente esta evolución, para adaptar su educación religiosa a

los cambios que se producen en los niños/as y aprovechar las posibilidades formativas que se le ofrecen.