Hojas de otoño por Humberto R. Méndez B. - muestra HTML

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HOJAS DE OTOÑO

 

 

 

 

POR

 

 

 

 

 

HUMBERTO R. MÉNDEZ B.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEDICATORIA

 

 

Quiero dedicar estos poemas

A mi hija Ivet Teresa, la cual declamaba en su niña;

A Teresa Josefina, que ama las lecturas breves;

Y a mi hijo Juan Osvaldo, quien nunca ha leído un poema.

Estos poemas, como hijos míos, son hermanos de ellos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOSTALGIAS

 

El más leve roce de tus labios,

Tu mirada perdida en el balcón,

El sentimiento que tu pecho agita

Lo tengo guardado en un arcón;

 

La angustia de tus noches de vigilias,

El libro sin leer sobre el sillón,

El pan que no has probado sobre el plato

Lo veo y parte el corazón;

 

La ortiga que araño tus pies desnudos,

El alfiler que en tu dedo se prendió…

Con todo formo un gran manojo

Que las llamas del infierno devoró.

 

 

 

 

 

RECUERDOS

 

El vaso con Coca-cola,

Generoso el Brugal blanco,

Una tapa de limón,

Ya es mucho el adelanto.

 

Te veo en ropa interior,

La música es muy suave,

Me siento sobre el colchón

Esperando que tu acabe.

 

Tomo un trago de mi gozo,

Tocan mis manos tus senos,

Te recuesta sobre mí

Y vivimos un sueño eterno.

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMA

 

Naciste y fui azabache

En torno de tu tobillo,

Crecí como retama

Para espantar el mal;

Y al ser mujer quisiera

Yo ser la medalla

Que pende de tu cuello

Y te besa al caminar.

 

 

 

 

 

POEMA

 

 

El sol a borbotones

Inunda el patio,

La suave brisa

Invade el balcón;

En  el jarrón

La azucena blanca

Se queja al peso

De  canto candor.

Del el aliento

Marchita los pétalos,

El gélido céfiro

Contrasta al calor

Llenando de angustia

La nívea fragancia

Que al morir ofrece

Un beso de amor.

 

 

 

 

 

 

 

POEMA

 

Temprano por la mañana,

Cuando cuajaba el roció,

La vi desde mi ventana

Y me produjo un vacío;

 

Se despertó la nostalgia

Con los dedos de la Aurora,

Y se tornaron mis ojos

Como dos rojas corolas.;

 

Se me ennegreció el alma,

El llanto me enmudeció,

Estas tan cerca y ausente

Como el tic-tac de un reloj,

 

Que late en medio del pecho,

Que gira con las estrellas,

Que marca el paso del sol,

Que deja en mi sangre huellas.

 

 

 

 

 

POEMA

 

El corazón  de la fragua

O el centro de un volcán,

Lo doy como brisa fresca

Ante este ardor mundanal.

 

Las llamas del Infierno

O el calor de la Gehena

Para mi no son nada

Por el fuego que me quema.

 

La paila del fundidor

O la caldera del Diablo,

Son como mi corazón

Cuando sueño que te hablo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMA

 

¿Quien en mi cuna velaba

O me durmió en su regazo?

¿Quién me alimento con su sangre

Y me meció en sus brazos?

¿A quien sorprendió la aurora

Pegada a mi cabecera,

Cuando yo ardía de fiebre

Y lloraba noches enteras?

 

Solo tu madre querida

Supiste darme la luz,

Por eso busco en tus ojos

La dulzura de Jesús;

Solo tu madre del alma

Gozaste con mi alegría,

Y por eso en esta fecha

Te entrego mi poesía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMA

 

Las rosas de mi jardín

Regadas con tus sonrisas,

Son rubias cuando las tocas

Y blancas a tus caricias.

 

Las cuentas de mi rosario

Son estrofas de plegarias,

Con esas caricias suaves

De piezas de un poemario.

 

En el brocal de mi pozo

Hay guirnaldas y alelíes,

Por ti mis aguas son dulces

U beben los colibríes.

 

Las noches que pienso en ti

Sueño que soy un niño,

Y me despierto sonriendo

Rebosante de cariño.

 

 

 

 

¿LO QUIERES?

 

Te ofrezco mi bona checa

Con una cruz gamada,

O mi chaleco de piel

Con una cobra en la espalda;

 

Te ofrezco un libro de verso

O música de bachata,

Una tarde de paseo

Con una cerveza helada;

 

Te ofrezco el cuarto oscuro

De un hotel de quinta clase,

O arrullo de la tórtola

Que nuestra cuita amenace.

 

 

 

 

POEMA

 

Noventa por ciento cubano

Y el de Carlos Díaz,

Hago ceniza el habano

Y humo la melancolía.

Un posito de café

En el fondo la taza

Me presagia un largo viaje,

Matrimonio y una casa;

Pero la tos insistente

Y el amarillo en mis dientes

Me señalan el Ingenio,

La muerte, un nicho ardiente.

 

Ceniza, volutas, humo,

Borra oscura, suciedad,

Pondrán fin a mis días

Y abrirán la eternidad.

 

 

 

 

 

 

POEMA

 

Entre libros y mujeres,

Litros de vino barato,

Ha pasado mi existencia

De la aurora al ocaso;

Noches enteras de estudio,

Tardes en brazos de mujer,

Mañanas tintas en vino:

Bebida, estudio, placer;

En Letras y Filosofía,

Cepas de Cardhonay y Merlot,

El cielo vi en la ventana

Del apartamento de Margot.

 

 

 

 

OTRAS NOSTALGIAS

 

En la mañana de hoy

Vi mi rostro en el espejo,

Con cincuenta años de edad

Ya me estoy haciendo viejo.

Se me esta cayendo el pelo,

Le temo a la oscuridad,

Mis hijos se han ido lejos,

No me impongo a la soledad;

La vejez y la soledad

No se advienen con mi alma,

Como la noche y el día,

Como tus ganas y mi cama.

 

 

 

 

YO NO SOY ASÍ

 

Me crees un ser de otro mundo

Y hasta un hombre perfecto,

Piensas que nunca he pecado,

Que no tengo defectos;

 

Que todas mis actuaciones

Son dechado de virtud,

Que mi cuerpo no hace sombra,

Que respiro la quietud;

 

Que mi vida es un Nirvana,

Me mente un pozo de ciencias,

Que al tenerme tiene el cielo

Porque ama mi inocencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

PLEGARIA

 

¡Señor¡ tu me conoces,

Soy el de la barra

Y del burdel,

El del asilo

Y de la iglesia;

Soy hijo tuyo

Y ahijado de Lucifer.

 

¿Qué no son compadre?

Yo escogí ese padrino,

Mi nodriza fue una ramera,

Soy primo de Celestina.

 

¿Qué no me recuerdas Señor?

Soy el niño del arroyo,

Del que abuzó el cura,

Que de joven fui palomo

Y de adulto leí la fortuna.

 

Esas son mis credenciales,

Es todo que pudo decir,

Pero e que tu me amas

Y más no puedo pedir.

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ COMO ESTOY?

 

Amarillas las hojas,

Mustia la flor,

Podrido el fruto,

Carcomido el tranco,

Las raíces al sol.

 

 

 

POEMA

 

 

Regreso en la madrugada

Por oníricos caminos

Con el sudor en la frente

Y mi llanto como un niño.

Siempre en el mismo nido

Soy apedreado a diario,

Y retorno con mi sombra

En busca de tu sudario.

Busco de mi voz el eco,

La luz de tus pupilas,

Las hondas de tus cabellos,

Y tu sonrisa de niña.

 

 

POEMA

 

A mis espigas en flor

Seco un viento solano;

Luego vino la escarcha

Y mi huerto fue un pantano.

 

A mis crías de palomas

Atacaron gavilanes,

Y las que no me mataron

Estar en otros palomares.

 

El paisaje de mi ventana

Cubrió una enorme pared;

No puedo ver las estrellas,

Mi cielo cubre una red.

 

El agua de mi pozo

Fue cegado en brocal,

Y para apagar mí sed

Esta turbio el manantial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESTROFAS

 

1

 

Fue en la ciudad corazón,

En un hotel de tercera,

Te hice sexo sin amor

En una noche cualquiera.

 

 

2

 

Cuando era yegua sin errar

Te cabalgué sin silla ni brida,

Al pelo,

Mis dientes en tu crin

Aquella noche de orgía.

 

 

3

 

En la madrugada de ayer

Puse tu amor en subasta,

Lo vendo al mejor postor

Con tus traiciones me basta..

 

4

 

Nada más bello

Que la mujer que se ama,

Nada más tierno

Que las manos de mamá;

Nada más triste

Que una flor en la cuna

De la amada y tierna niña

Partida hacia la eternidad.

 

 

 

 

5

 

Como el renacer de Osiris

O la resurrección de Cristo

Volvió a mi alma la luz

Después de aquel eclipse;

Quiero el agua de la vida,

Dame el suero de verdad,

Ven y cura mi herida,

Ven y limpia mi maldad.

 

 

 

6

 

En la noche encantada,

A la luz de tu estrella,

Quiero de mi niña

La luz de su cabellera;

Quiero el calor de tu aliento,

La frescura de tus manos,

El dulzor de tus frases,

Tus misterios y tus arcanos.

 

 

7

 

En una noche mi alma,

Cual ventana con cancela,

O como puerta a cal y canto,

Con un nudo en la garganta

Y ese pavor que espanta

Salió en busca de luz

Y encontró la nostalgia,

Porque la luz eres tú.

 

 

 

 

 

8

 

Cuando llueve en el Invierno

O en las aguas del Verano

Es para mi Primavera

En el otoño de mis años.

 

 

9

 

En el frío de la noche,

Aterrido de oscuridad,

Abrigado por las tinieblas,

Remojado de maldad,

Encuentro ancha mi cama

Y mas grande la soledad.

 

 

 

 

CANCIÓN

 

Me voy abrazar así

Al cuerpo de mi guitarra,

Me voy abrazar así

A la sombra de tu pasado.

 

Me voy a prender también

Del sureño que no vivimos,

Te voy a tener mujer:

En sueño, sombra, espejismo.

 

Tú vas a vivir sin fin

En grutas, montes y abismos,

Tú vas a vivir en mí

La vida que no vivimos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EXPIACIÓN

 

Nadie se muere de amor,

Recuerdo que me dijiste,

Me diste con la punta del pie

Y en mi cara te reíste.

 

Maldijiste hasta mi nombre,

Y el fruto de nuestra unión,

Yo no te di las razones,

Tú me negaste el perdón.

 

De todos tus sentimientos

Yo era el trago amargo,

Mi senda era de flores,

Tu vida era un calvario.

 

El tiempo lima asperezas,

Y el olvido es buen remedio,

Yo no me morí de amor

Y lo invertido lo pierdo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CANCIÓN

 

 

Conservo el libro

Donde guardo tu pasado,

Y una ventana

Que es de arreboles y verdor,

Y tu cabeza

Que se duerme en mi almohada,

Y tus suspiros

Se confunde con mi voz.

Aun tu silueta

Se dibuja en las paredes,

Y tus pisadas

Oigo en el corredor,

Y hasta las plantas

Reverdecen cuando pasas,

Eres la música,

La forma y el color.

 

Había olvidado

Que saliste de mi vida,

Si es que un día

Viviste junto a mí,

Recuerdo un sueño,

Una pesadilla,

Una experiencia

Que jamás viví

Pero que amarga mi ser,

Eres tu mujer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PARTIDA DE NAIPES

 

 

En el trasiego de las cartas,

Con trampa y tu mala fe,

Guardaste una As en la manga,

Serviste la Sota al revés.

 

A pesar de tus esfuerzos

Por anotarte un virado

Llegamos al servicio final