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LA DESPECHADA

YOLANDA PINTO

Salí de la prisión, había quedado para tomar algunas copas con mi amigo Daniel,

era un Abogado que con la crisis había decidido que su coche que era un Mercedes

Smart, le sirviese también de oficina, es decir que fuera donde recibiese a los

clientes, para ello pegó unas pegatinas en ambos costados del coche donde se

podía leer, ABOGADO DANIEL ROMERO ¿BUSCAS ABOGADO DE

CONFIANZA? ¿PROBLEMAS SIN RESOLVER? LLAMAMÉ y allí pegado en

el coche también figuraba su móvil.

Quedamos a las 8 en el bar Luna, finalmente llegué y él ya estaba esperándome en

la barra tomando sangría.

--Perdona me retrasé un poco, es que vengo de la cárcel de ver un cliente.

--No pasa nada, siéntate ¿qué quieres tomar?

--Bueno me da igual, lo mismo que tú.

--Vale entonces pediremos una jarra de sangría.

--Sí buena idea.

--Ponme una jarra bien servida, le dijo Daniel al camarero.

--Eso está hecho, respondió con mucha vitalidad el camarero mientras no paraba

de moverse de lado a lado sirviendo a los demás clientes.

--Bueno le dije. ¿Qué tal te va con el sistema del coche? ¿Tienes así clientes?

--Bueno dijo él, la verdad que no me puedo quejar, voy subsistiendo, al menos me

ahorro el dinero del alquiler del despacho, es que ya no lo podía pagar, ha sido por

necesidad llegar a esta situación.

--El otro día me vino una loca que no veas ¿sabes? Me dijo Dani mientras bebía de

la copa de sangría.

--¿Loca porqué?.

--Verás me llama una tía y me dice:

--Hola ¿es usted Abogado?, sí le digo.

--Vale es que vi su móvil pintado en un coche el otro día cuando salía del Mercadona. Necesito urgentemente un Abogado. ¿cuando podemos quedar y

donde tiene usted su despacho?

--Yo me quedé un poco cortado, tampoco quería decirle que mi despacho ahora era

el coche, entonces le respondí que podíamos quedar en el bar Gambrinus y de allí

ya iríamos a la oficina.

--Vale me dijo ella ¿Mañana a qué hora?

--A las 8 de la tarde, tengo todo ocupado hasta esa hora, le dije haciéndome el

importante.

--La verdad que le dije esa hora porque antes con más calor es insufrible mantener

una conversación con alguien dentro del coche, te asas como un pollo y más con lo

pequeño que es.

--Sí si me imagino, le dije sorprendido de lo que me contaba.

Total que llega el día siguiente y la espero en el bar Gambrinus y era una mujer de

unos 30 años, venía con una minifalda muy corta, y sin medias, de cara era un

poco fea, tenía el pelo rizado por los hombros como apelmazado y era un poco

vizca pero tenía un cuerpazo eso sí.

Le dije, hola soy Daniel el Abogado que usted llamó ayer.

--Sí encantada dijo ella cortésmente, yo soy Vicky.

--Vale venga vamos a mi coche acompáñeme.

--Está bien dijo la chica. Pero háblame de tú, soy demasiado joven aún.

--Vale le contesté.

Nos subimos al coche, cuando se sentó se le subió aún más la falda dejando ver

sus dos muslos, los miré de soslayo y le dije: bueno cuéntame qué problema

tienes.

--La chica cuando vio que yo no arrancaba el coche se quedó extrañada y me dijo:

--¿pero no vamos a su despacho?.

--Bueno verás, le dije un poco avergonzado, ya sabes la crisis....antes trabajaba en

un despacho de gran prestigio pero quebró y esto es lo único que me queda para

seguir ejerciendo mi profesión.

--¿Qué quieres que le dijera? Me preguntó Daniel, mientras se servía de la jarra

que ya había servido el camarero.

--Sí claro, no podías decirle otra cosa, asentí.

--Exacto dijo convencido.

--Le dije, mira aunque tengamos que hablar aquí en el coche, pero tienes que

entender que en un Abogado no importa tanto la imagen, lo que cuenta es la

actitud. ¿sabes lo que es la actitud? Le pregunté para meterle un poco de

conversación y de rollo.

--Sí claro que lo sé, la actitud frente al tribunal supongo, dijo ella.

--Bueno sí, más o menos, pero la actitud podríamos decir que son más cosas en la

vida.

--Sí bueno ¿pero qué problema tenía ella? Le pregunté.

--Pues te cuento, cuando ya se quedó más convencida de que la cita era en el

coche, me dijo:

--Bueno Abogado no sé cómo decirle para lo que he venido.

--Tú habla, yo te escucho, le dije mientras a veces se me iban los ojos hacía sus

muslos desnudos.

--Uffffff vaya situación, eso de no tener una mesa entre medio tuyo y el cliente, es

algo tentador si si, le dije.

--La chica me dijo:

--He pensado en matar a mi exnovio y no sé a cuántos años me enfrentaría si me

cogen.

--Imagínate cómo me dejó, perplejo.

--¿Matar a tu exnovio? Le dije.

--Sí me dejó tres días antes de la boda, quiero vengarme de él, tengo aún el vestido

de novia colgado en el armario, pagué por él 3000 euros y ni siquiera lo puedo

devolver porque me lo hicieron a medida. Ha sido una situación horrible, tengo la

autoestima por los suelos, y yo quiero venganza.

--El me llamó tres días antes del enlace y me dijo que de repente sintió un vacío

existencial y que sentía pavor al compromiso.

--Y yo me pregunto ¿porqué no lo pensó antes? Dijo la chica.

--Bueno, le dije, a veces las personas cambian en milésimas de segundo, quizás

mejor ahora que después de casada.

--No, no, ¿Usted no sabe quien soy yo? Me dijo tajantemente

--No, no la conozco no.

--Soy profesora de baile flamenco, (ahora comprendía su cuerpazo) tengo mi

academia propia, gané muchos certámenes, premios, homenajes, soy famosa, él

me humilló, mucha gente tenía la invitación para el enlace.

--¿Puedo fumar aquí dentro del coche? Me preguntó ella.

--Sí no hay problema, le abro la ventanilla un segundo, le dije mientras le daba al

contacto de la ventanilla del copiloto bajándola.

--Sacó el paquete de tabaco de un pequeño bolso negro que tenía, lo abrió y sacó

un cigarro, me fijé que tenía las uñas totalmente comidas.

--¿Pero no se casó contigo pero tampoco quiere relación ahora o qué? Le pregunté.

--Esa es la cosa, creo que me mintió . No lo volví a ver ni a saber nada de él desde

esa llamada antes de la boda. No soporto la mentira ¿Comprende Abogado?

--Sí claro. Nosotros en cambio los Abogados convivimos y vivimos de ella,

aunque esté mal decirlo.

--Antes de casarme tenía mi biografía en el Wikipedia en internet, en ella además

de todos mis méritos profesionales contaba que en breve me casaba, y una vez que

se rompió el enlace, entré y lo modifiqué pero conté que mi expareja poniendo su

nombre y apellidos me había abandonado tres días antes de casarnos.

--¿Y sabe qué pasó?

--Después de dos meses que seguramente alguien se lo dijo, me llamó el muy

cabrón por teléfono para recriminarme que le estaba injuriando por internet y que

ninguna mujer iba a confiar en él si aparecía su nombre en mi biografía contándolo

todo, me dijo que eso era algo íntimo que sólo nos incumbía a él y a mí. Pero yo

soy una mujer de raza, después de lo que me hizo ya no me podía quedar callada,

de manera que la conversación subió en intensidad, así que le dije:

--¿pero tío para eso me llamas? Yo en mi wikipedia sólo cuento mi vida, o mejor

dicho mi puta vida, porque tú me la destrozaste.

--El se puso como un histérico, diciéndome que estaba loca y me colgó.

--Se da cuenta del muy cínico. No sólo se contenta con haberme jodido a mí sino

que seguramente quiere engañar a otra. Con esta llamada es que dio la puntilla. Y

ahora ya lo tengo decidido, no voy a perdonarlo. Voy a ir a por él.

--Y bueno ahora mi idea es buscar un Abogado fuerte ¿Comprende? Agresivo,

necesito un Abogado fuerte y agresivo a mi lado para cuando eso suceda.

--Ella no hacía más que repetirme que quería un Abogado fuerte y agresivo, rocé

por un momento con mi rodilla su muslo, es que estábamos muy juntos en mi

Smart, yo ya estaba empalmado y no sabía si quizás también se refería a que la

follase fuerte y agresivamente, de manera que me imaginé por un momento

echándole un polvo salvaje.

--Creí que se había dado cuenta de mis pensamientos, por un instante noté que me

miraba con uno de ellos, pero me percaté que sólo era con uno de sus ojos y que el

otro lo tenía mirando al frente pensativa, por lo que ya no sabía qué pensar.

--Bueno ¿Pero qué pasó entonces?

--Nada, ella siguió con su historia.

--Verá ahora no sé cómo matarlo, he pensado subastar mi vestido de novia en Ebay

y con lo que saque contratar a un sicario y que haga él el trabajo.

--¿Qué opina usted de los sicarios? Me preguntó la chica. ¿podría encargar el

trabajo a uno de ellos? ¿Cree que podría confiar en alguno?

--No sé qué decirte, quizás sea peligroso, piensa que la principal sospechosa de su

muerte serás tú por lo que pasó con la boda, y el sicario quizás te tenga sobornada

toda la vida para comprar su silencio, soy de la opinión de que las cosas hay que

hacerlas por uno mismo, sin intermediarios, ya sabes esa frase de que lo que haga

tu mano derecha que no se entere tu mano izquierda.

--Si lleva usted razón Abogado, tendré que matarlo yo mejor sí. Pero aún no sé

como.

--Me lancé y le puse mi mano sobre uno de sus muslos, y le dije:

--Mira esto que me has contado traspasa mis límites como Abogado, podríamos

decir que ahora somos ya amigos. (Ya sabes era un rollo para ablandarla, yo ya

estaba muy caliente de verla a mi lado allí sentada).

--Sí claro, no me extraña.

La chica se extrañó de que le tocase la pierna y me dijo:

--¿No cree que se está usted pasando?

--Perdona, no lo he hecho con mala intención, sólo tenía que decirte que los Abogados solemos defender a las personas cuando ya han cometido el delito pero

tú me acabas de confesar que vas a cometer un asesinato y yo tendría que ponerlo

en conocimiento de la policía pero por ti no lo voy a hacer.

--Abogado, dígame que me defenderá cuando esto suceda, me dijo mientras era

ella la que me cogió por un instante con una de sus manos mi muslo mientras lo

apretaba.

--Sí te lo prometo, y ahora ¿porqué no echamos un polvo? Le dije. No soy

psicólogo pero puedo entrever que estás tensa, tomateló como un relajante

muscular, eso es todo.

La chica me miró en parte sorprendida por mi atrevimiento, pero me respondió:

--No sé, tengo miedo, me sacaron el diu después de lo que pasó con mi boda, y no

tomo la píldora, no quiero entrar en la cárcel embarazada.

–Por eso no te preocupes, le respondí, no creas que utilizo este Smart como

picadero, sólo esto ha surgido contigo, yo tampoco tengo aquí condones, pero

haremos la marcha atrás, si noto que se me sale algo, te tomas luego la píldora del

día después.

--No sé, no estoy segura. Perdí la apetencia sexual por todo lo que me ha pasado.

--Bueno piensa que quizás sea uno de los últimos polvos que eches en 8 o 9 años

si te atrapan. Ya sabes, la gente se pasa la vida matando moscas y mosquitos,

fumigando ratas, cazando conejos o matando a otros en las guerras pero sin

embargo por alguna extraña razón tienen prejuicios hacia los asesinos de a pie, le

dije.

--Imagínate los periódicos de todo el país cuando se enteren que mataste a tu exnovio: FAMOSA BAILAORA DIO SU ULTIMO ZAPATAZO, MATA A SU

EXPAREJA Y ESTÁ ENTRE REJAS.

--Ya sabes como es la prensa sensacionalista con los delitos de sangre.

--Te aseguro que no te será fácil después de eso encontrar un novio y follar, estarás

en el último escalafón del ranking de las más aceptadas como novia, imagínate qué

hombre va querer comprometerse con una mujer que mató a su expareja.

--¿Y a mí? Si me coges como tu Abogado y soy el último resorte que te

queda para poder desahogarte y confesar tus ansiedades, te aseguro que

desde que me llames cuando estés detenida hasta que salgas en libertad

nos veremos a través de barrotes o de un cristal en los próximos 8 o 9

años, así que piensa que este polvo es una despedida a tu vida sexual por

unos cuantos años.

--Pero no es lo mismo, dijo ella, yo antes de asesina he tenido un status,

soy una de las bailaoras más famosas de la costa de Cádiz, no se me

puede tachar sólo por un acto negativo en mi vida.

--Sí, sí tú no conoces a la sociedad, quedarás marcada, la sociedad no

perdona, fíjate en Letizia Ortíz aunque fue periodista los monárquicos no

le han perdonado que estaba antes divorciada, son prejuicios que tiene la

gente, y hay que saber convivir con ello.

--Sí creo que lleva razón, dijo la chica, entonces vale podemos follar me lo

tomaré como una despedida a mi vida sexual, pero hagámoslo con

cuidado, no puedo practicar sexo anal, tengo hemorroides.

--Sí tranquila, seré cuidadoso, no soy un animal, creo que este es el

comienzo de una nueva amistad, le dije.

--¿En serio? ¿Y te la follaste así tan normal?

--Sí, arranqué el coche, y nos fuimos a la playa de la Bajadilla y allí lo

hicimos en los asientos traseros del Smart.

La chica mientras estábamos en el asunto, gemía y me decía:

--Abogado, ¡¡sálveme por favor, sálveme¡¡

Imagínate la situación y yo pensando nada más que en beneficiármela.

--Y bueno ahí quedó todo, la acerqué a su casa después, le di una tarjeta

mía y me dijo que me llamaría si después de matar a su exnovio la

detenían.

--La verdad que aún no me ha llamado y han pasado dos semanas de

eso, no sé qué habrá hecho, pero si lo hubiese matado habría salido en

los periódicos el suceso o al menos habría folletos colgados por las calles

de que el exnovio está desaparecido ¿No crees?, me dijo Daniel

pensativo.

--Sí claro, eso es así, tú espera a ver qué sucede.

Me despedí de Daniel, lo pasaba muy bien hablando con él y las historias

que me contaba, pero ya estaba agotado y me fui a casa a descansar.

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