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La Periodista por Exequiel Ureta - muestra HTML

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La Periodista

I

Inga

La mañana estaba magnifica, el sol entraba a raudales por la abertura del blakout, el día

anterior había nevado y la cordillera de los Andes se perfilaba magnifica contra el ventanal de la cocina.

El pequeño departamento que Inga compartía con Kai daba al Parque Forestal, este con más

de cien años de antigüedad resplandecía en el bello día primaveral.

El Parque Forestal, creado en el aniversario del centenario de la República de Chile por el Arquitecto Jorge Dubois, estaba engalanado con especies y vegetación autóctona que

incluía peumos, palmeras, araucarias, quillayes y otras foráneas como ceibos, magnolios,

acacias, paulonias.

El Parque, está hoy invadido por escolares cimarreros y parejas que se lanzan en sus

pastos a descubrir los placeres de la piel.

Inga, contemplaba embelesada por la ventana, el Museo Nacional de Bellas Artes,

meditando sobre como iniciaría la investigación solicitada por el editor del periódico en el cual trabajaba y que probablemente sería publicado el día de mayor circulación de este y

dejo de parecerle tan magnifica.

El editor del periódico había encomendado a Inga, la investigación sobre el ex rector del

colegio Alemán; su colegio de toda la vida, quien había sido recientemente expulsado del

país por motivos no tan claros.

El tema era difícil y el editor, un antiguo periodista apodado el Pitbul (porque cuando

tomaba una presa no la soltaba) intuía que algo se escondía en esta expulsión debido a que

durante su permanencia en Chile, el ex Rector había sido un modelo ejemplar de ciudadano.

El editor encargo la investigación a Inga, seguro que la bella alemana descubriría con su

talento y gran profesionalismo, lo que no se quería decir.

El ventanal de la cocina reflejaba a Inga de cuerpo entero, tenía la piel de un color tostado dorado y músculos fuertes por el uso constante. Sus piernas estaban perfectamente

modeladas, unas nalgas firmes y redondas, los senos grandes pero formados, el cuello

largo, una boca llena, una nariz fina y recta, los pómulos altos y ojos celestes.

Sus facciones finamente cinceladas se combinaban en una elegante armonía, tanto sus

largas pestañas como sus cejas arqueadas eran un tono más oscuro que el de las ondas de la

dorada cabellera que caía suavemente sobre sus hombros que brillaban al sol.

Inga se esmeraba por ser correcta, se vestía en forma impecable, no levantaba la voz, no

soltaba garabatos, le gustaba la soledad.

Criada por su nana Mapuche, quien llego a la casa de Inga cuando esta había cumplido 5

años y la quiso, , (los mapuches tiene sus sentimientos y emociones ligados estrechamente a la madre naturaleza, un mapuche quiere y es todo, quiere lo que se le antoja o a quien se le antoja, sin más, porque sí).

La mapuche, enseño a Inga a respetarse y quererse, le inculco amor y paciencia en su

corazón.

La nana mapuche llego de Temuco acompañada de un canelo bajo el brazo y lo planto en

el centro del jardín de la casa de Elga, la madre de Inga.

(El canelo es el árbol sagrado de los mapuches, quienes lo adoran y veneran, atribuyéndole

propiedades mágicas).

La mapuche todas las mañanas no importaba el clima, descalza, daba 3 vueltas al Canelo,

repitiendo frases ininteligibles.

La Mapuche, se bañaba todos los días con agua helada, usaba como jabón la corteza del árbol quillay ( quillay saponaria) con la cual se frotaba incluso el pelo.

Inga, a los 13 años, ya media un metro setenta y fue reclutada rápidamente por la rama de

natación del colegio, esta disciplina la mantuvo inmersa durante sus años de colegio llegando a destacarse en ella con cuantiosos diplomas y trofeos, que ahora permanecían arrumbados en el garaje de la casa de sus padres.

Inga odiaba la natación, debido a que tuvo su primera regla en pleno entrenamiento, fue un

auténtico drama porque no estaba preparada y cuando sus compañeras se enteraron, se rieron en su cara y le pusieron como sobrenombre Barnabas Collins, sobrenombre que con

los años se abreviaría a Barbi, y aunque el nombre pertenecía a una preciosa muñeca, a ella siempre le recordó el bochorno.

El día del bochornoso accidente, Inga, volvió llorando a su casa, ese mismo día la nana mapuche se marchó para nunca volver, sin dejar dirección de contacto, simplemente se

esfumo. (los mapuches cuando las niñas tienen su primera menstruación son conducidas

por la madre y la abuela a una casa de piedra, donde la madre le entrega una manta tejida a telar como símbolo de su cambio corporal de niña a mujer y la abuela le transmite un

conocimiento ancestral para la vida como mujer).

La nana mapuche no realizo el ritual con Inga debido a que esta demoro mucho en su

primera menstruación y la mapuche pensó que nunca llegaría (entre los mapuches la

primera regla de una mujer puede llegar a ocurrir a los 9 años), esta fue la razón por la cual la nana mapuche desapareció de la vida de Inga.

Inga, quedo desolada cuando su nana desapareció, pero la educación que le inculco era muy

fuerte, la mescla de las 2 culturas tan diferentes hacia que Inga irradiara belleza, seriedad y dulzura.

Inga, modesta por naturaleza de aspecto pulcro, con un aire de persona solitaria y una

apariencia un tanto frágil poseía una gran resistencia interna y nunca se enfermaba.

Elga, la madre de Inga siempre tuvo dificultades durante las relaciones sexuales con su

marido Karl a quien adoraba, ya que a su parecer despedía mal olor.

Elga, nunca tuvo la confianza para conversarlo con él, y como los hombres por lo general

no pueden distinguir si una mujer tiene realmente un orgasmo o lo está fingiendo, Elga,

simulaba el orgasmo para que Karl, su marido, no se sintiera frustrado en su virilidad, ( los varones alemanes son malos en la cama, prestan poca atención y mucha rudeza a sus

compañeras).

Elga, no pudo trasmitir a Inga los placeres del sexo, nunca los conoció, para Elga la

masturbación era tabú, por lo que nunca la realizo, tampoco la felicito cuando paso de niña a mujer.

II

Kai

Kai, amaba a Inga desde sus primeros años de colegio, alto y apuesto, sus ojos azules

brillantes y luminosos llamaban la atención de mujeres y hombres, a Kai nunca le había

faltado la atención femenina, era serio y reservado.

El colegio Alemán al que asistían Inga y Kai, era mixto, pero las mujeres estaban en salas separadas y solo se cruzaban con los hombres a la hora de almuerzo ya que compartían el

comedor, pero no se podían sentar juntos.

Kai, ingreso a la rama de natación porque le encantaban los deportes y por Inga.

Inga, no se fijaba en ningún muchacho, era una romántica empedernida y a los 13 años

había leído cuanto libro de amor caía en sus manos, sus héroes y heroínas flotaban en su

mundo interior manteniéndola en el aire, podía estar en medio de una junta físicamente,

pero su mente vagaba por su mundo imaginario lo que interpretaban unos como un aire

romántico y misterioso y los más como una mirada bobalicona.

Inga, se había fijado en un par de ocasiones en Kai, con su porte y su bella figura podía ser cualquiera de sus héroes novelados, ella sabía internamente que sus amores eran producto

de su imaginación por lo que ante cualquier tarea se insertaba en el mundo real con gran

poder de concentración, sus notas en el colegio alemán eran las más altas y todos los años

recibía los premios más importantes.

Inga, se sentía fea por lo que no se imaginó que Kai podía fijarse en ella entonces ella

tampoco se fijó en él.

Kai, estaba entrenando junto con sus compañeros cuando Inga tuvo el bochornoso

accidente de su primera menstruación, la vida de Kai, llena de triunfos y elogios no tuvo

capacidad para asimilar el lamentable accidente de Inga y se alejó de ella.

La fiesta

Kai, le insistió a Inga que lo acompañara a la fiesta del colegio que se efectuaría en el

recinto del Colegio con motivo de celebrar los 5 años de graduados, (actualmente existen

22 colegios alemanes en Chile, en su mayoría fueron fundadas por alemanes inmigrantes,

pertenecen a sociedades privadas y son considerados como importantes centros para la

conservación del idioma alemán).

Inga, se resistía a asistir, el Colegio nunca le gusto y sus compañeros tampoco, pero noto

que para Kai era importante y si a Kai le importaba, entonces a ella también.

Inga, detestaba la violencia sin embargo, siempre daría la batalla, nunca se dejaría pasar por encima, ni menos perder su autonomía personal, para ella, las cosas tangibles no

representaban un problema, tan sólo bastaría tiempo y paciencia solucionarlas.

La fiesta recién empezaba cuando llegaron.

Kai, fue de inmediato asediado por sus compañeros quienes se acercaron felices de que hubiese asistido, el porte de Kai, su hermosura tremendamente varonil, su inteligencia y su aplomo, le dotaban de una prestancia comparable a la de un príncipe.

Kai, se había graduado con honores y ya cursaba 4 año de medicina en la Universidad más

prestigiosa del país y por lo que se comentaba, podría llegar a ser el mejor alumno de su

promoción.

Inga, observaba desde un rincón a Kai y se alegraba de su popularidad.

Inga hacia buena pareja con Kai, y esa noche estaba radiante con una blusa blanca de seda

transparente y una falda mini negra entubada que destacaba su altura.

El pelo rubio, largo ondulado suelto y un leve maquillaje que acentuaban sus ojos color

cielo.

Inga, era alta, esa noche llevaba sus pies enfundados en unos zapatos negros con taco aguja de seis centímetros, lo que en definitiva acentuaba su porte, otorgándole una serena

elegancia.

Inga, no soportaba llamar la atención ni darse importancia, modesta por naturaleza Inga,

trataba de pasar desapercibida, cosa imposible ya que su belleza cortaba la respiración de los hombres que la veían como inalcanzable.

El colegio alemán, había preparado de comida para la ocasión, Kasseler, (un filete de carne de cerdo ahumado y salado muy parecido a la chuleta de cerdo), con chucrut y puré de

papas, tenían Zwiebelbrot o pan de cebolla, de postre Strüdel de manzana, y para beber,

toneles de cerveza.

Inga, se entusiasmó con el Eierlikör, que es un trago que se prepara a base de ron, brandy, whisky, leche, crema, azúcar y huevos, sintiendo rápidamente su efecto.

Inga, no tenía buena cabeza para el alcohol su sano metabolismo rechazaba cualquier

bebida fermentada, además había fumado marihuana que le había dado Kai, para calmar el

miedo que le causaba el reencuentro con su pasado.

Rolf, la observaba desde una esquina apartado del resto y no lo podía creer, Inga, la insípida y mojigata púber que el recordaba de sus días de colegio, Inga a la que había violado se

había transformado en esta bella y atractiva mujer, la mujer de Kai.

Rolf, se acercó al rincón donde Inga se parapetaba de los cantos, gritos y otras ordinarieces que se apoderan de los ilustres alemanes producto del exagerado consumo de cerveza.

Ella, no soportaba la obscenidad ni la grosería.

Rolf, con olor a gel de baño, el pelo limpio y brillante reflejaba una actitud pulcra ante la vida, su camisa celeste abierta en dos botones, evidenciaba un torso musculoso, el suave

pelo que sobresalía era negro como su cabello, el que llevaba muy largo y le caía en un

flequillo sobre la frente.

Rolf, iba con botas italianas de vaquero con un pequeño taco, pero aun así no sobrepasaba

la estatura de Inga que con tacos estaba aún más alta.

Kai, trato de aproximarse a Inga en varias oportunidades pero no pudo, todos querían estar

con él, felicitarlo en fin agradarle para que los tuviera en cuenta.

Kai, había insistido a Inga que lo acompañara a la fiesta porque su intención era anunciar a todos que Inga seria su mujer, se había propuesto entregar a Inga, frente a todos, el anillo de compromiso que había pertenecido a su abuela y que él había mandado a modernizar.

Rolf, paso por detrás de Inga, tocándola suavemente sin volver la vista atrás.

Para Inga, fue como un impacto físico, confundida, pensó que Rolf, estaba coqueteando

con ella, pero se sorprendió de la indiferencia de él, volvió a divisarlo junto al bar, y en una actitud arriesgada para ella que todo lo analizaba, se acercó al lugar donde Rolf pedía una cerveza, Rolf no tomaba alcohol pero la ocasión lo ameritaba.

Inga, desenvuelta pidió otro Eierlikör y acorto el acercamiento con Rolf, iniciaron una

conversación trivial, sintiendo en su interior una sensación de confianza y algo más que no podía identificar.

Rolf, sabias que estoy terminando periodismo.

No, respondió el.

Sí, estoy haciendo la práctica y me encargaron un reportaje sobre Herr Goldman.

Rolf, había heredado el colegio alemán de su padre quien fue el sostenedor del colegio y

por su cargo de administrador ejecutivo ya sabía de la investigación que el importante

periódico estaba desarrollando, al igual que sabía que la periodista encargada era ella, pero no lo menciono .

El objetivo de Rolf y el de la secta que lo había acogido sin merecerlo, era que por ningún motivo se publicara el mencionado artículo y pondrían todos los recursos disponibles para

este fin.

Me puedes ayudar en mi investigación?, pregunto Inga con un dejo de ansiedad.

Por supuesto, lo que necesites respondió Rolf mirándola directamente a los ojos.

Inga, percibió en los ojos grises de Rolf deseo, esto la asusto, volviendo a su natural

timidez.

Rolf, encantado de jugar al gato y el ratón, la tomo de la cintura y en un susurro la invito a dar una vuelta por las salas para recordar tiempos pasados.

Inga, no razonaba bien producto del Eierlikör combinado con la marihuana y se dejó llevar.

Rolf tenía la mandíbula bien marcada y la frente definida, lo que generaba un gran

atractivo para las mujeres, cogiéndola de la mano se encamino a su despacho, cuando

estaban frente a la puerta se acercó y le dio un leve beso en la boca.

Los ojos de Inga, se dilataron por la sorpresa: era tan inesperado, le recorrió un cálido

escalofrió al sentir sus labios delicados.

Rolf, porque hiciste eso? pregunto Inga.

Porque te deseo, respondió y la beso nuevamente apretando su cuerpo con el suyo y una

mano busco sus pechos juveniles, pero Inga, estaba más preparada de lo que él creía.

Rolf, en un rápido movimiento abrió la puerta de su despacho y acostó a Inga en un

cómodo sillón Chesterfield de cuero negro, aventuro sus manos en los rincones más

sagrados de Inga produciendo en ella un fluido cálido en su entrepierna.

Rolf, sin apuro y con extrema delicadeza introdujo su miembro hinchado y palpitante en el

suave orificio de Inga, iniciando un movimiento que al instante se acompaso con el de ella.

Kai preocupado, busco a Inga paseando su mirada por toda la multicancha, que es donde se

desarrollaba la fiesta, al no verla se desembarazo del grupo y salió en su busca, recorrió

todo el colegio pero Inga, no estaba en ninguna parte.

Kai, no sabía qué hacer, cuando paso fuera de la oficina de Rolf, escucho gemidos de placer y le pareció que era la voz de Inga.

Kai, trato de ordenar sus pensamientos pero en un arrebato de celos, abrió violentamente la puerta.

Inga, estaba desnuda sobre el sillón aplicando una técnica con su boca que él, nunca había

recibido.

Inga, grito Kai, que haces?

Inga, sorprendida se levantó rápidamente del sillón exhibiendo su escultural cuerpo

desnudo, sin saber que responder.

Rolf, dio un salto en dirección a Kai y lo conmino a salir de su oficina, empujándolo fuera con rabia.

Kai, mucho más alto y fuerte que Rolf, le propino un certero puñetazo rompiéndole la nariz

que empezó a sangrar copiosamente.

Inga, se arrodillo sobre Rolf, tratando de detener la hemorragia.

Kai indignado la levanto violentamente del piso y la conmino a vestirse rápidamente.

Inga, sorprendida por la actitud de Kai reacciono retirando la mano de este de su brazo con firmeza y un destello de ira se reflejó en sus ojos, se vistió lentamente como si no hubiera pasado nada y abandono la habitación echando hacia atrás su espesa cabellera.

Kai, abochornado miro alrededor esperando que nadie hubiese notado el oscuro episodio,

pero alguien si lo había notado, Ilse, la espectacular pelirroja que estaba enamorada de Kai desde que tenía uso de razón.

Kai, indignado subió a Inga al coche, un Audi TT último modelo y emprendió la vuelta a

casa.

Inga, cansada, con la cabeza algo dolorida, había empezado a dormitar.

Cuando él le grito su nombre, comprendió que el asunto no había terminado.

III

En la vida de Inga el sexo no faltaba, desde que Kai se había mudado a su departamento

tres años antes, tenían sexo regularmente y quedaban ambos muy satisfechos eran jóvenes y

sanos, por lo que no necesitaban de ninguna técnica en especial para alcanzar el clímax,

bastaba que Kai la rodeara con sus brazos y que ella se impregnara de su olor masculino

limpio y perfumado para que ella alcanzara rápidamente la cima.

Para Inga, complacer a Kai, hacerlo feliz en la cama era su prioridad.

Inga, nunca había tenido sexo con nadie más que con Kai, salvo en su primera vez, cuando

fue violada.

Sin poder terminar la discusión iniciada, se acostaron, ya habría tiempo para terminarla.

A la mañana siguiente, Inga despertó con un fuerte dolor de cabeza, tenía la costumbre de

tocar con sus pies a Kai en cuanto abría los ojos, pero sintió que la cama estaba vacía, al mirar noto que Kai no había dormido en ella, porque? se preguntó, se levantó de la cama

con esfuerzo y busco en el botiquín una aspirina, se sentó en la taza del baño y mientras

orinaba trato de ordenar sus pensamientos, su cabeza era un torbellino de dudas y culpas.

Inga se puso su bata y salió de su habitación en busca de Kai, el departamento estaba vacío y sobre el sillón del living había una manta, Kai había dormido allí.

Bueno se dijo a sí misma, es probable que siga enojado.

Se preparó un café y unas tostadas, estaba famélica producto de la resaca, se acordó que era sábado y los sábados Kai siempre jugaba tenis con su amigo Enrique, (Heinrich en Alemán,

que su familia había castellanizado para que no lo confundieran con los miles de alemanes

de ese nombre que figuraron en las listas de soldados nazis).

Inga, se sereno y se concentró en recordar lo acontecido en la fiesta de la noche recién

pasada.

Recordó que Kai, estaba furioso cuando llegaron al departamento y que la zarandeo para

captar su atención.

Inga cómo pudiste hacerlo? pregunto.

Que cosa, contesto Inga.

Haberte acostado con Rolf.

No lo sé contestó compungida.

Pero lo deseabas, afirmo Kai, y por lo visto te gusto.

(en ninguna cosa la infidelidad es más innoble y repugnante que en el amor, “Søren

Kierkegaard”)

Si, le había gustado, para Inga complacer sexualmente a su amado era la prioridad en sus

relaciones sexuales, por lo que tuvo que emplear técnicas desconocidas para ella (pero que

se esconden en todas las mujeres), ya que Rolf no podía acabar, esta situación le alentó el libido, con Kai el sexo era bueno pero rutinario, recordó las eróticas posiciones que empleo con Rolf y cuando más empeño ponía para que este llegara al clímax, ella más se excitaba.

Era tan raro, tan diferente, tan inesperado y porque Kai estaba tan enojado?

Inga, sabía que había hecho algo malo pero la reacción de Kai la sorprendió, sus ojos centellaban rabia y dolor.

Inga y Kai, entendían la sexualidad de manera totalmente opuesta.

Kai era por cultura monógamo, para él, la mujer elegida era de su exclusiva propiedad y de

por vida.

A Inga, la nana Mapuche, le trasmitió desde pequeña las costumbres indígenas por lo que

su cuerpo se mantenía en armonía con la naturaleza, de chica acostumbraba a jugar desnuda

y Helga, nunca se opuso a ello.

Para los Mapuches la manifestación de cariño y sensualidad estaba ausente en los

encuentros sexuales sin embargo las mapuches eran bastante entusiastas en el acto, poseían

cierta habilidad sutil de las mujeres mapuches en el coito y todas eran iniciadas en el

secreto de hacer más intenso el acto sexual. Incluso contaban con su propio viagra, un

ungüento llamado “huillintún”, el que era preparado con el “residuo testicular” del huillín (un roedor al que le atribuían propiedades afrodisíacas). Esta pomada, finalmente se ponía

en los riñones, cintura y genitales para propiciar la erección.

La sorpresa de Inga, paso a un arrebato de cólera, con la mirada fría interpelo a Kai.

Kai, respondió Inga, en tono enfadado, porque te molesta tanto que haya ido a la cama con

Rolf, no soy tu mujer, vivo contigo pero no soy tuya.

No me amas, respondió Kai, si me amaras jamás habrías deseado a otro hombre y si no

hemos formalizado nuestra unión con un papel en mi corazón si estábamos unidos.

Kai, se había entregado de lleno a Inga, por primera y única vez en su vida sé había abierto a otro ser humano, le confío sus miedos, y sus ambiciones.

Kai, no pudo dormir esa noche, su cabeza le daba vueltas veía una y otra vez a Inga con el

miembro de Rolf en su boca, una arqueada de asco le hizo vomitar.

Se desvistió para acostarse pero al ver a Inga profundamente dormida, su mente le llevo

muy lejos atrás, tomo una colcha y se acostó en el sofá del living.

(el alma femenina es de una simplicidad tan grande, que los hombres no pueden creer en

ella, en donde sólo hay una línea recta buscan ellos obstinadamente la complejidad de una trama; encuentran el vacío y se pierden.)

Kai, tuvo su primera impresión con el sexo opuesto a los 8 años, por una urgencia entró al baño familiar sin tocar a la puerta, en ese preciso momento salía de la ducha su madre, una hermosa mujer de 35 años, con senos bien formados y un hermoso pubis rojo marcado por

una piel blanca y tersa, Kai, quedó demudado y perplejo mirando fijamente a su madre la que al percatarse de la situación lo abofeteó generando en Kai una terrible sensación de

miedo, sorpresa y resentimiento.

No fue distinta su primera vez, Kai, tenía 15 años y muy buena figura, ya media un metro

ochenta, rubio de piel tostada, deportista, amable y sano, el sexo en él ya se manifestaba

como una necesidad hormonal que solucionaba masturbándose, pero nunca asociado a una

mujer de carne y hueso, y menos a una amiga o novia.

Kai, al igual que varios muchachos de su edad estaba locamente enamorado de Rossana

una bonita chica de 14 años a la cual le encantaba juntar a sus pretendientes en el living de su casa haciéndolos sufrir con su indiferencia y vanidad, situación que aprovechaba su

madre, para satisfacer sus abominables urgencias.

Carmen, la madre de Rossana entrada en los 40 años era una mujer que en su juventud fue

muy bonita, incluso la llamaban la Sarita Montiel por su gran parecido con la bella actriz

Española, pero se había trasformado en una alcohólica que pasaba sus días en cama con

severas depresiones rememorando sus días de juventud.

Carmen, venida a menos, era mantenida por su amante, Manuel; un viejo avaro, por lo que

debía aplacar su vicio con vino de mala calidad lo que le dejaba un pésimo olor una mirada

vidriosa y una necesidad urgente de sexo juvenil.

Carmen tomo a Kai y sin medir las consecuencias lo llevó a su lugar especial un árbol en el jardín con un pequeño farol que iluminaba su grotesca humanidad.

Kai, alarmado trato de resistirse, pero su hombría estaba en juego y se dejó seducir.

Ella, al ver que la erección de Kai no correspondía al de un joven tan bien dotado, empleó

las armas que habitualmente usaba con su viejo amante Manuel, inicio una suave

masturbación con su boca, besando, lamiendo y apretando con sus dientes la masculinidad

de Kai, cuando logró su objetivo, se colocó en cuatro patas dejando sus aberturas carnosas a la vista y dirigiendo con una mano experta el virgen miembro de Kai a su orificio, se lo

introdujo y empezó un lujurioso movimiento acompañado de fuertes gemidos, dejando en

Kai una sensación de asco y temor, cuando Carmen acabó, cayó en un profundo letargo, el

cual aprovechó Kai para marcharse de la casa y nunca más volver.

IV

El suicidio de Rolf, impacto a la comunidad alemana, pero sobre todo al colegio alemán, en

un breve periodo se encontraban sin Rector y sin director ejecutivo.

Que iba a pasar con los alumnos? esta pregunta apaciguo cualquier duda respecto al suicidio

Rolf, contaba con un amplio prontuario policial, pero las denuncias de violencia sexual

siempre quedaban sin castigo ya que se silenciaba a las agredidas con grandes cantidades de dinero.

La policía, conocía los antecedentes de Rolf y lo habían perfilado como una persona

violenta y sicópata, el suicidio sin siquiera una nota a la policía le pareció justificado y archivó rápidamente el caso.

Para los alemanes enterrar a los muertos es un deber ineludible, pero el rechazo de las

religiones frente al suicidio es prácticamente universal: el suicidio atenta contra la vida que es un don que Dios da y que sólo él puede quitar.

Los protestantes consideran al suicida, un pecador inducido por la locura o por satanás y

creen que "la salvación no es para los cobardes sino para los valientes".

Con el suicidio de Rolf se hizo una excepción, bastaron un par de llamadas (de las que

nunca se supo) a la iglesia anglicana, pera que este fuera enterrado con todas las de la ley.

Como Rolf no tenía familia ni amigos, el colegio se hizo cargo de su entierro y exigió a los alumnos asistir al funeral, con esto la comunidad dio por cerrado el suicidio de Rolf.

Inga, estaba desolada, no quería comer y se sentía grotesca, sumida en una profunda

depresión experimento cambios bruscos en la personalidad, en la apariencia física, en el

comportamiento, en los estados de ánimo, no se quería levantar de la cama ni lavarse.

Inga, solo quería morirse, perdió 10 kilos y no era feliz.

Kai, con infinita paciencia no se despegaba de su lado, dejo los estudios, los amigos y se

concentró en Inga, sabía que parte de lo ocurrido con Rolf era culpa suya y pese a la difícil situación Kai optó por dedicarse a reconquistarla y comenzó a vivir sólo para ella.

Inga, inicio un proceso de recuperación y comenzó a revivir, a florecer, su madre, su padre y Kai se turnaban para acompañarla.

Como Inga era una eximia deportista y hacia una vida saludable, pronto empezó a controlar

sus estados de ánimo, que se fueron transformando en una serena paz.

Inga, por fin sabía lo que quería, amaba a Kai más de lo que podía imaginar y su dicha de

estar con él, no tenía palabras para explicarla.

Pasado un tiempo, Inga tuvo un raro sueño en el que “estaba en un avión que aterrizaba en

un pequeño pueblo, el cual no tenía aeropuerto por lo que aterrizo donde pudo, en medio de

la nada. Inga descendió del avión y se encontró de frente con enorme pastor alemán, el

perro la miraba fijamente sin embargo estaba estático como una estatua, Inga desesperada corría en dirección al monstruoso perro sabiendo que este podría matarla, aterrada llegaba

donde este y se perdía en una cortina de humo negra”.

Inga, despertó transpirando helado.

Se levantó sigilosamente para no despertar a Kai que dormía plácidamente en el sillón, una

ducha tibia la reanimo y trato de entender el sueño pero no lograba recordarlo del todo, se preparó un café y en ese instante se le disparo una flecha en el cerebro, era eso, el sueño, tenía que pasar por Rolf para consolidar su amor por kai.

Inga, se había devanado los sesos tratando de entender porque había tenido un impulso

sexual con Rolf sabiendo cuanto amaba a Kai, al verlo durmiendo en el sofá con su cabello

desordenado y su torso desnudo, deseo más que nunca arrojarse en sus brazos, con una

tierna mirada se sentó al borde del sillón y le peino con sus dedos el mechón que caía en su frente.

Kai, abrió sus bellos ojos azules y se encontró con los ojos de Inga que lo miraban con

amor, sin poder contenerse la atrajo sobre él y le hizo el amor suavemente, con delicadeza

pero reteniéndola entre sus brazos atesorándola, había estado a punto de perderla y la sola idea le aterraba.

Inga, no podía creer que Kai aun la amaba, ahora se sentía la mujer más feliz del mundo y

se abrió radiante para él.

Hicieron el amor toda la mañana.

Kai no había tenido sexo desde que se inició el conflicto con Rolf por lo que su resistencia y su necesidad iban a la par con la de Inga.

Inga, bebía su café cuando le vino de lleno a la conciencia lo último que le interpelo Kai la noche pasada.

“Y elegiste el peor hombre para tenerlo”, el idiota que te violo, o no lo recuerdas?

Que Rolf me violo?, como lo sabes!

V

Inga, nunca había contado a nadie lo ocurrido en el viaje de estudios al norte realizado con su curso, la noche final, las mujeres se habían puesto de acuerdo con los alumnos hombres

del paralelo quienes viajaban en otro bus para juntarse en la playa con el objetivo de

emborracharse y drogarse a la luz de la luna brillante del Norte de Chile.

Inga, no deseaba ir a la playa, estaba cansada y con un poco de insolación, a Inga le gustaba la soledad pero no pudo abstraerse de contar con alguna anécdota del viaje y decidió ir y

participar.

La noche estaba obscura, no había luna y el alcohol combinado con la marihuana activaba

la desinhibición.

Varios muchachos se acercaron a ella con clara intenciones sexuales, a los que rechazo.

Inga, a sus 15años lo único que sabía del sexo era que la primera vez dolía y que debía

cuidarse de enfermedades venéreas y de posibles embarazos no deseados.

La noche estaba especialmente cálida, Inga bebió y fumo como todas las demás pero un

súbito mareo la alerto y decidió marcharse, cuando se levantó sus pies no respondieron y

cayó en un profundo sueño.

Nadie se fijó en ella, era una borracha más que se dormía en la playa.

El que estaba pendiente de ella, era Rolf, el maldito había puesto un potente somnífero en el vaso de Inga, con la clara intención de abusar de ella.

Rolf, fue indeseado desde su gestación, su madre trato de desprenderse de él, pero una

fuerza extraña lo mantuvo aferrado al vientre materno hasta su nacimiento.

Rolf, fue el peor alumno de su promoción incluso del colegio alemán, su padre Lotar, le

rechazaba como hijo ya que era mestizo y porque su madre lo había engañado.

Cada vez que había una reunión de la sociedad, Lotar, se las ingeniaba para no llevarlo, a

sabiendas de que no sería bien recibido por los participantes, donde militaban alemanes

nacidos en Chile pero de sangre absolutamente germana.

La sociedad, había extendido su influencia a través de los colegios alemanes y la misma

Iglesia Luterana. ejerciendo su oposición a que descendientes de familias alemanas, que

habían conservado su "pureza racial" contrajeran matrimonio con chilenos mestizos.

A los que se mezclaban, los denominaban los "bastardos".

Era tal el fervor que el pequeño Rolf sentía por los símbolos alemanes que incluso hizo que le cosieran un ESCUDO con el águila federal en su jersey, el cual lucía con todo orgullo, no dejaba de ser un niño, por lo que no era totalmente consciente de las diferencias raciales

entre él y sus compañeros de escuela, en el colegio, Rolf no fue marginado por ser un

bastardo, sino debido a sus malas intenciones, siempre estaba fisgoneando y hacia alharacas por cualquier cosa, tampoco era aceptado por la cerrada comunidad alemana.

Su padre Lotar murió en un brutal choque, un camión cargado con rollizos a exceso de velocidad se salió de su carril en la carretera impactando de frente el automóvil de Lotar cuando este volvía de una reunión en Villarrica, muriendo instantáneamente.

Rolf, su único heredero, fue enviado a Alemania por la sociedad y no volvió a Chile hasta

cumplidos los 22 años.

Con las primeras luces, Inga, despertó en la playa, había tenido un sueño irreal pero claro, empezó a recordar vagamente lo ocurrido la noche anterior, la música, el alcohol la hierba y el profundo sueño experimentado.

Inga, sintió un fuerte escozor en su vagina, levanto su mini y vio que sus calzones estaban rotos y que un líquido viscoso mezclado con sangre manchaba su entrepierna.

Inga, alarmada, tuvo la certeza de haber sido violada, en su sueño aparecía un muchacho

sobre ella, pero no podía identificarlo, sería un compañero se preguntó, pero quién?,

porque? y porque ella no recordaba nada.

Lentamente se acercó a la orilla de la playa y se lavó con agua de mar, el agua salada era un buen desinfectante, pero ardía y producía dolor.

Bueno, le dijo su analítica mente en adelante no experimentaras el dolor de la primera vez, además ya estas mayor para seguir virgen y reprimió el recuerdo y cualquier resentimiento

de su mente, era lo mejor que le podría haber pasado.

Inga camino hacia su habitación del hotel con la firme determinación de no contar a nadie

lo ocurrido.

Inga, no tuvo ningún daño psicológico producto de la violación, simplemente la olvido.

VI

Kai furioso replico, no recuerdas la primera vez entre tú y yo?, penetre fácilmente, no

botaste sangre y disfrutaste de la relación, cosa que no es normal, porque lo normal es que una mujer disfrute la relación después de haber tenido varias relaciones sexuales.

Inga, y Kai habían iniciado su noviazgo de la manera más convencional, Inga había ido a

una junta en la casa de una compañera a la cual también asistía Kai, Inga salió a la terraza y se sentó en un sillón a mirar la espléndida luna, Kai, se acercó sigilosamente y le pregunto si podía sentarse junto a ella, Inga, sorprendida acepto, iniciaron una conversación que se extendió hasta el final de la junta sin que se dieran cuenta.

El fin de semana siguiente era el cumpleaños de Karl, el padre de Inga.

Inga, había notado durante la semana que Kai la miraba y en más de una ocasión la saludo

coquetamente, por lo que Inga se armó de valor y lo invito al cumpleaños de Karl.

Kai, acepto inmediatamente y desde ese momento nunca más se separaron.

Después de varios meses de pololeo hicieron el amor por primera vez.

Inga estaba muy preocupada por lo que podía pensar Kai ya que no era virgen, había

dilatado la situación hasta que las juveniles hormonas de ambos estallaron una noche en la

cama de Inga producto de una película semi erótica que pasaban en la TV y no se pudieron

controlar.

Inga, disfruto del acto pero quedo con una tremenda angustia: se habría dado cuenta Kai?

podría haber quedado embarazada?, esta angustia desapareció a los 15 días en que tuvo su

regla en forma habitual y Kai, no hizo ningún comentario, solo tenía una mirada de

adoración en sus ojos.

Inga, intuyo que la relación había pasado a un segundo nivel por lo que se puso la T y en

adelante sus relaciones sexuales con Kai se hicieron tan habituales que se mudó a un

departamento sola para no incomodar a nadie, al poco tiempo Kai se mudó con ella.

Además te aseguro que Rolf no pudo acabar asevero Kai.

Como lo sabes? pregunto Inga, nos espiabas?.

No, no fue necesario respondió Rolf.

Inga, llena de preguntas quiso continuar la conversación, pero Kai dio media vuelta y

abandono la habitación.

Kai, se había enterado de la violación de Inga por el mismo Rolf, el estúpido se ufanó

delante de Kai de su proeza,

Kai, asqueado por la abominación que escuchaba volvió a sentir el inmenso amor que desde

siempre había tenido por Inga, imagino la macabra escena, su paloma frágil y pura bañada

en sangre, ensartada por el animal grotesco y libidinoso que tenía enfrente, sin pensarlo, le propino un tremendo puñetazo que Rolf recibió en su boca quedando inconsciente.

En ese momento se acercaba su amigo Enrique y juntos lo trasladaron al interior del

gimnasio, lo tendieron en una camilla y Kai tras observarlo, tomo la decisión.

Kai, desde niño quiso ser médico, en realidad dudaba si ser médico o diseñador espacial, devoraba revistas y cuanto almanaque caía en sus manos. Kai, ayudado por Enrique iba a

esterilizar a Rolf, lo iba a castrar, esta práctica salvaje que se remonta al año 5.000 antes de Cristo cuando el hombre mutila los genitales de otro hombre por primera vez dando lugar al

primer eunuco de la historia.

El objetivo de la castración era anular la capacidad de reproducirse.

Pero la operación planificada por Kai, tenía una gran diferencia seria sin la extracción de genitales para que él, no se diera cuenta, pero Rolf nunca volvería a eyacular por más que sintiera deseo sexual y una erección firme.

Nadie debía enterarse, ni siquiera Rolf, urdieron un plan con Enrique, metieron a Rolf en el asiento trasero del auto del papá de Enrique y enfilaron por la Panamericana camino a la

playa donde tenía la casa de veraneo la familia de Enrique.

A poco camino fueron interceptados por otro vehículo marca Ford color azul.

Kai y Enrique se bajaron del auto para enfrentar a los agresores, (actores pagados por

Kai).

Rolf miraba con la vista nublada lo que ocurría producto del fuerte narcótico que le habían administrado, vio como sus compañeros eran encañonados con una pistola cromada.

Los agresores les advirtieron que si hablaban o ponía resistencia los iban a matar, les

explicaron que venían de cometer un triple asesinato en Maipú.

Sus instrucciones fueron que seguirían hacia la casa de Enrique en la playa con la intención de desvalijarla.

Cuando llegaron escudriñaron todo el lugar tomando las cosas de valor.

Los secuestradores estuvieron tres días en la casa, que fue el tiempo que necesitaba Kai

para que Rolf se recuperara de la operación, los subieron a un Opel Corsa blanco y

enfilaron hacia la capital, al llegar se detuvieron en una estación de servicio a altas horas de la madrugada los bajaron del vehículo y se alejaron.

Ahí parados con Rolf que apenas sostenía sus pantalones fétidos de la inmundicia

segregada por el terror acumulado, acordaron entre los tres que jamás contarían lo

acontecido por miedo a que los secuestradores tomaran represalias, dándole gracias a Dios

por estar bien.

Kai y Enrique volvieron rápidamente a la casa de la playa y repusieron las cosas como si

nada hubiere ocurrido.

Rolf, quedo con el susto de su vida y con la sensación de que algo más le había ocurrido pero no lograba entender que era, intuía que estaba relacionado con la violación de Inga que había contado a Kai.

Rolf, no entendía que le estaba pasando, aunque se podía masturbar y experimentaba

poluciones nocturnas no podía acabar, generándole llagas en su virilidad.

Rolf, se metió bajo las sabanas de la nana de la casa, con la que habitualmente copulaba y

que tenía amenazada con contarle a su mamá que ella lo había seducido, y que por ser el,

menor de edad, ella podría ir presa, pero le fue imposible acabar durante el coito, es decir dentro de la vagina sintió una frustración tan grande que con el cinturón de cuero golpeo a la nana hasta dejarla inconsciente, cuando su madre se enteró del castigo lo llevo al doctor de la familia, quien le diagnostico una severa disfunción sexual llamada anorgasmia ASM

que se da entre el 8 al 15% de la población masculina mundial.

En resumen la operación que había realizado Kai, fue todo un éxito.

VII

Ese día sábado Kai, no volvió al departamento.

Inga estaba desesperada, llamo a los amigos comunes, a los parientes, a los hospitales,

cuando Kai apareció a última hora ella había pasado del susto al enojo.

Donde te habías metido? pregunto con rabia, me tenías histérica, pero Kai no respondió,

tomo una maleta guardo algunas cosas y sin siquiera mirarla se marchó.

Inga, no lo podía creer, se quedó paralizada recorriendo con la mirada la puerta por donde

se había marchado Kai.

Kai había jugado tenis esa mañana con Enrique, pero estaba desconcentrado y perdió

estrepitosamente.

Enrique eufórico comentaba su hazaña con los parroquianos que se encontraban en la barra

del Club, debido a que era la primera vez que le ganaba a Kai, pero al notar la indiferencia de este lo interrogo.

Kai, que te pasa? pregunto Enrique.

Kai, a punto de llorar le conto lo que había pasado en la fiesta entre Inga y Rolf.

Le debimos haber cortado las bolas refunfuño Enrique.

Enrique, lo invito a almorzar, pero Kai no acepto, quería estar solo.

Kai, camino sin rumbo y entro a un cine donde paso el tiempo sin siquiera enterarse de la

película que exhibían.

Inga no pudo dormir, no podía creer que Kai se hubiese marchado sin ninguna explicación,

ella lo amaba y sabía que Kai también a ella, porque estaba tan enojado se preguntaba,

donde estaría a esas horas? con quién?.

El día siguiente amaneció nublado, era domingo y los domingos eran sus días con Kai,

pasaban todo el día juntos, iban a misa a la iglesia Luterana en la calle Lota y después

almorzaban con los padres de Inga.

En casa de los padres de Inga, ella con Elga su madre, preparaban el almuerzo consistente

en el codillo alemán, que es carne de cerdo cocida con puré de patata, diferentes tipos de

panes, ricos en proteínas, y de postre hacían, el famoso STRUDEL DE MANZANA

mientras los hombres, Kai y Frank tomaban cerveza y veían partidos de futbol de la copa

europea en la televisión.

Ese domingo, Inga no fue a misa, no podía levantarse le dolía el cuerpo y el alma, con

sumo esfuerzo se levantó, se ducho y partió a casa de sus padres para no asustar a Elga que la había estado llamado a su celular toda la mañana para confirmar su asistencia.

El domingo gris sin Kai, se tornó aún más oscuro para la mente angustiada de Inga que

estuvo a punto de volver a su cama, pero su disciplina alemana fue mayor.

Elga salió a recibirla a la puerta y solo con ver su mirada supo que algo terrible le pasaba a su hija, pregunto por Kai y el abatimiento de Inga, le confirmo que lo que fuera, estaba

relacionado con Kai.

Inga, llorando le conto a su madre lo que había pasado sin ocultar nada, Elga, volvió la cara para que su hija no viera la terrible decepción que experimentaba, había soñado que su hija formaba una familia con Kai y esperaba con ansias algún día ser abuela y vanagloriarse

con sus hermosos nietos ante la comunidad alemana.

Pasaron los días y Kai no dio señales de vida, Inga lo llamaba al celular le dejaba mensajes en el Wa y nada.

Inga no podía dormir ni comer, estaba más delgada y se le notaban ojeras, armándose de

valor fue a la facultad a enfrentar a Kai.

Inga, conocía los horarios de Kai y ese miércoles lo espero sentada en un banco donde sabía que tenía que pasar.

Inga, estaba preciosa, se había lavado el pelo y lo había secado dejándolo suave y brillante, se colocó un suave maquillaje para tapar las ojeras, una polera apretada sin sostenes azul y unos jeans celestes apretados que realzaban su belleza.

Inga, llamaba la atención de cuanto hombre pasaba por su lado su rubia cabellera su porte y su delicada figura la hacían tan atractiva que el personal, los médicos residentes, los

enfermos y demás, se la imaginaban como un ángel que poco tenía que ver con el lugar

donde se encontraban.

Kai, apareció enfrascado en su tablet, revisando unas anotaciones, caminaba de prisa sin

embargo sintió la presencia del amor y al levantar la vista se encontró con los asombrosos

ojos de Inga que lo miraban llenos de esperanza y amor.

Inga, corrió a echarse en sus brazos, estaba tan contenta de verlo, era Kai, su Kai lo amaba como nunca se pudo imaginar.

Kai, estaba anonadado, siempre había sido el quien se acercara a Inga, esta era la primera

vez que ella tomaba la iniciativa, estaba tan bella, la amaba tanto, la deseaba, no podía

creerlo.

Estaban a punto de tocarse cuando alguien los intercepto, era Ilse.

Ilse, se puso delante de Kai como un escudo frenando la intensidad del momento, miro con

desagrado a Inga y la saludo bajando la cabeza, se dio vuelta y tomando a Kai por el brazo, le ordeno que lo acompañara, la disertación estaba por empezar, ella lo había buscado por

toda la facultad para que él no se atrasara.

Inga, desconcertada le pidió a Kai que se quedara necesitaba hablar con él, era de vida o

muerte que el la escuchara, pero la pelirroja sin ningún recato le dio un fuerte empujón y se llevó a Kai.

Inga, trastrabillo y estuvo a punto de caer al suelo.

Porque actuaba así Ilse?, eran amigas o no?, se preguntó.

Ilse estaba siempre con ellos, Inga y Kai, Ilse y Enrique, si salían a bailar iban juntos, si salían a comer también pero ahora que lo pensaba Ilse nunca conversaba temas amorosos

con ella, ni le comentaba su relación con Enrique y siempre que podía, entablaba una

conversación con Kai, si estaban en la discoteque sacaba a bailar a Kai y cada vez que lo

veía se le iluminaban los ojos, ahora Inga entendía el porqué.

Ilse estaba enamorada de Kai.

Inga, sintió un mareo, el mundo le daba vueltas y aferrándose a un árbol soltó sus lágrimas, no podía parar de llorar, acuclillada, doblada en dos no podía para las arcadas y vomito.

Vómito como si quisiera sacar todo lo que Rolf había vaciado en ella, amaba tanto a Kai

que no tenía palabras para expresarlo, sin embargo ahora entendía que Kai jamás

perdonaría lo que había ocurrido.

Kai, trato de zafarse de Ilse, pero ella lo tenía fuertemente sujeto y no era menos cierto que de esa disertación dependía en gran parte el futuro de Kai, volvió la vista y miro de reojo a Inga, su dolor le conmovió.

Ilse no iba a dejar por ningún motivo que Inga volviera con Kai, el dolor que ahora el

experimentaba, ella, estaba dispuesta a compensarlo con su amor y fidelidad.

Ilse, amaba a Kai desde niña, él siempre estaba ahí para defenderla, para jugar con ella,

para enseñarle cosas de niños que a ella le parecían de honda sabiduría, juntos disecaron

una rana, aprendieron a andar en bicicleta a nadar a jugar futbol.

Ilse, cuando chica fue un verdadero patito feo, su pelo ensortijado naranja y su cara pecosa con rosácea además de los frenillos la hacían el hazmerreír de todos, salvo para Kai.

Ilse, a sus 23 años se había convertido en una belleza.

La cirugía había corregido la masa pecosa y su pelo naranjo era hoy una cabellera color

rojizo largo y liso, alta, de piernas torneadas no tenía un busto grande pero si un trasero perfecto el cual acentuaba su cintura, en pocas palabras Ilse era una mujer bella y muy

sexi.

Ilse, de pequeña era vecina de Kai, viva en la casa de al lado y estaba siempre pendiente de él, estaban en el mismo colegio con un curso de diferencia.

Ilse, con gran esfuerzo entro a estudiar medicina para estar con él, cuando Kai inicio su pololeo con Inga, se quiso morir pero su amor por Kai era tan grande que no le importó

renunciar a él, con tal de que él fuera feliz.

Ilse tenía un gran sentido del humor y producto de su amistad con Kai, empezó a salir con

su amigo Enrique que no hacia buena pareja con ella; Enrique, era más bajo que ella y

cuando salían a bailar, ella se ponía tacos y él se veía todavía más bajo por lo que lo

apodaban “el mono del taca taca” pero Enrique, era su gancho para estar siempre con Kai.

Kai, apareció en el departamento de Ilse con la poca ropa que había sacado del departamento de Inga y le conto lo que había pasado doblándose en dos y sin poder

contener el llanto.

Ilse lo abrazo amorosamente levantándolo del suelo.

Ilse estaba indignada y a la vez emocionada, por fin tenía la posibilidad de acunar en sus

brazos a Kai de consolarlo, y se juró: “esa perra nunca volverá a tener a Kai”.

Kai se quedó en el departamento de Ilse causando, la rabia de Enrique que consideraba a

Ilse de su propiedad; no tenían una relación formal pero en más de una ocasión habían

hecho el amor y Enrique había alojado varias ocasiones en su departamento.

Enrique, invito a Ilse a tomar un café y con desaforada expresión en la mirada quiso aclarar las cosas, el intuía que Ilse estaba enamorada de Kai y cuando ella lo desatendió por Kai,

los celos empezaron a matarlo.

Enrique había regalado a Ilse muchas cosas pero lo más simbólico era una pintura de ella,

que él había pintado durante el año anterior.

En la pintura copiada de una fotografía aparecían los 4 inseparables, Inga, Kai, Ilse y el, para Ilse que aparecía al lado de Kai, el resto de los personajes no existía, colgó la pintura frente a su cama y al despertar siempre miraba el amable rostro de Kai.

Ilse, llego al café con la pintura bajo el brazo y le dijo tengo que devolverte esto

tendiéndosela.

Enrique, dio un salto hacia atrás, como si le hubieran quemado.

¿Qué estás diciendo? ¡no puedes devolverme esto! lo pinte para ti, su voz había adquirido

un matiz de pánico, te amo, Ilse. no comprendes que te amo? –el pánico iba en aumento en

cada frase.

–Lo sé –replicó Ilse, con suavidad pero amo a Kai, por cuánto tiempo seguirías amándome

si me supieras enamorada de otro?

–Te amaría hasta el día de mi muerte Ilse, incluso más allá. no lo comprendes, jamás amaré

a nadie como a ti.

–Lo siento, Enrique, quédate con la pintura, por favor –se la volvió a tender.

.

–Jamás dejaré de amarte, Ilse, jamás te olvidaré, este amor me acompañará a la tumba.

–¡No digas eso! mereces ser feliz, respondió Ilse levantándose de la mesa.

Le dio un beso lleno de ternura y el soltó una risa amarga, todo había terminado.

Inga, estaba fuera de sí, temblaba y las piernas no le respondían, su enorme fortaleza física le permitió llegar a su dpto..,se metió en la cama y estuvo tres días sin levantarse ni comer, solo miraba el techo y dormía.

Al tercer día despertó, su mente analítica y sana la llamó al orden, no podía seguir atontada y tomo una determinación, si Kai no quería quererla ella tampoco lo haría.

Reviso su celular en el que tenía dos llamadas perdidas una de su madre y otra de un

teléfono desconocido, tembló de emoción pensando que Kai la habría llamado de otro

celular que ella no tenía registrado.

Marco el número perdido y le contesto una voz conocida pero que no era Kai.

El que contesto, era Rolf.

Hola Inga, respondió Rolf, con voz melodiosa.

Como supiste mi número?, porque me llamas? inquirió enojada Inga.

Bueno contesto Rolf, tu sabes que en el colegio mantenemos actualizadas nuestras bases de

datos, de ahí saque tu número.

Inga, estaba desconcertada, porque la llamaba?, que quería de ella?

Inga, estaba indignada pero también sorprendida, rememoro lo sucedido la noche en que

Rolf le hizo el amor, no, no le hizo el amor, se la tiro y un sentimiento de culpa y de asco le vino a la memoria, pero que quería?..

Inga, recuerdas que me preguntaste si te podía ayudar en tu investigación?

Si, contesto ella.

Aun te interesa?

Sí.

Entonces juntémonos y veamos cómo te puedo ayudar.

VIII

A Inga le vino como un destello en su mente, la investigación que le habían solicitado sobre Herr Goldman, el antiguo director del colegio, expulsado recientemente del país y vio en

Rolf una oportunidad de cumplir con la tarea, pero el solo pensar que tendría que verlo le

repugnaba.

Bueno, le respondió a Rolf, este es tu número?

Si, contesto él.

Lo guardare y te llamare respondió Inga, colgando inmediatamente sin esperar respuesta.

Rolf, estaba excitado, escuchar la voz de Inga, lo había trastornado, recorría con largos

pasos su oficina derribando lo que encontraba alrededor.

Se preguntaba porque le había cortado? era tanto lo que quería decirle, quería decirle que

nunca había sentido lo mismo con otra mujer, que aun podía sentir la suavidad de sus

manos, que nunca lo habían acariciado sin pago o sin miedo, que no podía entender que le

pasaba y porque tenía tantas ansias de estar con ella, de verla de sentirla, de olerla.

Rolf, se sentía como un perro abandonado, lloraba y reía como un esquizofrénico.

Inga, en solo unos minutos le había robado el corazón a él, que estaba seguro hasta esa

noche de no tenerlo, que podía hacer? se preguntaba, respondiéndose que sí, que la

ayudaría en su investigación, aunque le costara la vida.

Ese lunes la reunión de pauta en el periódico, de los encargados de la sección en la que Inga se desempeñaba, partió atrasada como de costumbre.

Inga, con una actitud diferente a lo habitual, se mostraba triste deslavada y sin ánimo, el personal del periódico siempre estaba pendiente de verla pasar por los pasillos y cada uno

se maravillaba que trabajara entre ellos una mujer tan bella.

A diferencia de las cientos de mujeres que trabajaban en el periódico Inga, era una

excepción, no se creía diferente a los demás, siempre tenía una actitud amable, saludaba a

todos y su preciosa sonrisa animaba a los mas a pasar cerca del jardín techado donde se

realizaba habitualmente la reunión del grupo de Inga.

El Pitbul, su jefe, noto el raro estado de animo de Inga, ella que estaba siempre atenta a lo que se hablaba, parecía ida, con la mirada perdida y la postura desgarbada, no era la Inga que emanaba ánimo y entusiasmo al cual él estaba habituado.

Alemana, la llamo en un tono seco, que te pasa? como va lo del Rector?

Inga, sorprendida lo miro y como respuesta derramo unas lágrimas.

El Pitbul, desconcertado no insistió y pensó en tener una conversación con ella cuando terminara la reunión.

La reunión continuo, los compañero de sección de Inga, se dieron cuenta que estaba

desolada y pusieron todo su empeño en hacer de esta una reunión distendida con salidas

ingeniosas y divertidas con el objetivo de cambiar el ánimo de la Alemana.

Los chilenos somos secos para los sobrenombres, por eso en la sección que trabajaba Inga,

nunca se trataban por el nombre, Inga, era la Alemana, Eduardo el jefe, era el Pitbul,

Rosario la Negra (por razones obvias), Francisco el Trucha (porque era bizco), Margarita la flaca y Jorge el Guatón.

Al término de la reunión de pauta el Pitbul se acercó a Inga y le pidió que se quedara con

él, preparo un café y la miro de frente.

Inga, trato de escapar de la penetrante mirada pero le fue imposible.

Que te pasa le pregunto?.

Nada, respondió amargamente Inga

No me mientas y cuéntamelo todo.

Inga con el rostro bañado en lágrimas, se lo conto.

El Pitbul la estrecho contra su pecho para calmarla, pero no era ducho en materia de amor,

y no supo que decirle.

Inga, noto la turbación de su jefe y le miro con gratitud.

El Pitbul quedó maravillado con los ojos azules y luminosos que le sostenían la mirada,

bajo la vista y dijo lo primero que se le vino a la mente, “el trabajo te puede ayudar”

Inga, avergonzada pero también aliviada de poder descargar la pena que la consumía,

enfrentaba otro problema: no sabía por dónde empezar la investigación y se lo dijo.

Empieza con los tiras, le respondió.

IX

El Pitbul era un periodista a la antigua, bohemio y conversador, se juntaba después del trabajo con periodistas de otros medios y tertuliaban sobre los acontecimientos importantes que casi siempre terminaban en épocas pasadas, en que las noticias eran importantes, ya

que la población se interesaba en la política y los casos policiales no tenían el dramatismo actual.

La conversación con la alemana lo llevo al pasado, cuando el diario se imprimía en caliente es decir en letter press, un sistema de impresión fino y elegante pero que no imprimía color, que era lo que querían los avisadores, que eran quienes sustentaban el periódico.

Recordó sus inicios, cuando no era el Pitbul, recordó su primera nota impresa en el

periódico de la tarde.

Le habían encargado reportear un asalto a una joyería del centro de Santiago, pero cuando

llego al lugar de los hechos, la policía se había retirado y los dependientes de la tienda

también, entonces que podía escribir?.

Con rabia, se sentó frente a su máquina de escribir y como si esta estuviese en automático, fluyeron de ella una serie de acontecimientos con vida propia que solo existían en su

imaginación pero que embobaron a los lectores, como el caso de una vecina que se presentó

como Marlene Dietrich de incognito, la carilla solicitada se transformó en media página

llena de emoción y acción.

Eduardo al llegar al diario el día siguiente, se encontró con su jefe que se paseaba por la pequeña oficina echando fuego con el ejemplar del vespertino en su mano, lo miro de frente

con los ojos ensangrentados de rabia.

Que chuchas es esto? le pregunto, tirando la crónica sobre el escritorio.

De donde sacaste tanta huevada?, y como transformaste un simple atraco en esta pelotudez,

y que es esta afirmación “que los pacos no hacen nada”, “que andaban apurados haciendo la

ronda y con alito alcohólico”, “que la joyería poseía un estilo arquitectónico Gaudi”, eres huevon o te cortaron verde.

Lo lamento jefe, pero se me fue de las manos y como había que rellenar porque levantaron

un aviso a última hora, bueno, le puse un poco, contesto Eduardo.

Desaparece huevon, no te quiero ver, bramo su jefe.

Me está despidiendo?, pregunto Eduardo compungido.

El jefe, a punto de abofetearlo fue interrumpido por el anexo telefónico que sonaba

estridentemente.

Contesta huevon, le recrimino.

Eduardo levanto el auricular y una voz grave pregunto por el jefe.

Es para ud. jefe.

Alo, con quién, respondió este, con mal tono.

Asombrado, por la voz que escuchaba contesto como en un susurro, si, si señor subo

enseguida.

El jefe abandono la oficina vivamente emocionado, subió la escalera de mármol que

separaba el cielo del infierno y se encontró de frente con el director del diario grande, que lo saludo con un movimiento de cabeza.

El director del diario grande, era grande como su diario, con los ojos saltones y las manos grandes enfundadas en sus bolsillos emanaba autoridad, el jefe de Eduardo aminorado le

miraba de reojo intuyendo el motivo de la llamada.

El Director lo hizo pasar a su oficina y lo invito a sentarse, la oficina enchapada en caoba con grandes estantes que se adosaban a la muralla contenían una biblioteca impresionante,

se rumoreaba que el Director había leído todos los volúmenes que esta contenía, la gran

oficina estaba a oscuras, las cortinas cerradas no dejaban entrar ni una gota de luz, la única lámpara prendida estaba en el escritorio de inmensas proporciones atiborrado de recortes de revistas, de fotografías, de anexos y teléfonos.

Al centro, una alfombra gigantesca representaba una de las más elevadas manifestaciones

de la cultura y del arte persa, los cuadros gigantescos que colgaban de las paredes,

representaban a ex directores muchos de ellos muertos.

El puesto de director, era de por vida.

Eran contados con los dedos de las manos las personas que habían ingresado a la oficina del Director por lo que el jefe asombrado con la boca abierta y una mirada bobalicona, no

atinaba más que a mirar y admirar el mobiliario.

El director entro rápidamente en materia, he estado toda la mañana contestando llamadas le

dijo mirándolo a los ojos, un anexo sonó insistentemente, el director lo levanto con toda

calma y vocifero “no me pasen ninguna llamada”

El jefe aterrado respondió, me imagino, a mí también me paso lo mismo, pero no se

preocupe ya hable con el idiota y hoy mismo lo pongo de patitas en la calle.

Que! que a ud., le paso lo mismo, es que ud., no sabía nada de lo que se iba a publicar?

pregunto sorprendido el director.

Bueno contesto el jefe, yo encargue una nota de a lo más 2 carillas, pero los comerciales

levantaron un aviso cuando entrabamos a prensas y hubo que rellenar.

Quien hizo la nota? pregunto el director.

Un periodista en práctica respondió el jefe y añadió, que periodista un imbécil recién

entrado, Eduardo Contreras.

Envíelo a mi oficina inmediatamente, es todo, y lo despidió.

El jefe salió a toda prisa, su transpiración evidenciaba la angustia que acababa de pasar,

estaba seguro que me echarían, pensó, bueno el director se haría cargo del huevon.

Durante el tiempo que había pasado en el vespertino, de esto ya habían pasado 6 años, el

jefe nunca había tenido que reportar a nadie, salvo errores de ortografía que habitualmente se los sacaba con los linotipistas, ahora, por primera vez se había cagado en los pantalones por culpa del imbécil, pero esto no quedaría así pensó, una vez que lo eche el director le

enviare unos Ratis amigos para que le saquen la cresta.

En la oficina de abajo, Eduardo lo esperaba ofendido por el trato vejatorio que había

sufrido, es cierto que la había cagado, pero no era para tanto y en su interior estaba

convencido que si bien había escrito románticamente, esto les debía de haber gustado a los

lectores.

Supuso que la llamada a su jefe hecha por el director del diario grande y que lo hubiese

llamado a su despacho, sabiendo que el director no llamaba a nadie, ni menos a alguien de

ese diarucho por muy jefe que fuera, tendría que ver con su artículo, lo releyó y pensó que era bueno, a quien le importaba el robo de una joyería en el que no había habido heridos y

que seguramente estaba asegurada, cavilaba con el diario en la mano.

El jefe entro demudado, chasqueo los dedos y sin decir nada le hizo un ademan que subiera.

Eduardo, no entendió y levantando los hombros pregunto, qué?

Que subas huevon, le respondió el jefe, el director quiere matarte y ojala lo haga, sino seré yo, el que te mate.

Eduardo subió las escaleras apresuradamente, se enfrentaría al director del diario grande,

temblaba de miedo, le había costado una fortuna haber conseguido la pega en la cadena

periodística, tuvo que aceitar al sicólogo, regalar un vino de guarda que robo a su suegro al jefe de personal y para más recachas, había invitado no sé cuántas veces a su jefe a tomarse un jote (vino con coca cola) al bar de la esquina y ahora saldría cagando del diario.

Bueno pensó, que se vayan a la mierda, soy joven, no tengo compromiso y no tengo porque

casarme con la Juana, es cierto que me dio la prueba de amor, pero no me costaría nada

correrme, pensaba para sí.

El director del diario grande, estaba conversando con un lote de periodistas en la sala de

redacción con un ejemplar del vespertino en las manos, todos estaban cagados de la risa y

el director se apretaba la guata sin poder contener los sollozos que le causaban la risa.

Eduardo, tímidamente se presentó,

me mandó llamar? le pregunto al director, este se levantó rápidamente y lo enfrento: de

donde sacaste que la vecina era la Marlene Dietrich de incognito?, le pregunto en tono

irónico.

Ella me lo dijo, contesto.

Y la foto que pusiste era de ella? pregunto.

La verdad es que no, la saque del archivo donde aparece más joven, pero en algo se parece.

En qué?

En lo puta, trato de seducirme y como todas las artistas son putas, le creí.

El director se destornillaba de la risa, incluso había recibido la llamada de un íntimo amigo solicitando que el periodista que había escrito el artículo, le consiguiera una cita con la actriz, porque la amaba en secreto y había visto todas sus películas por lo menos dos veces.

El articulo era chapucero y todo era fruto de la imaginación pero no causaba incomodidad,

y porque no podía estar en Chile de incognito la famosa actriz, si se había mantenido toda su vida escondida.

Y los pacos, si todo el mundo sabía que eran unos flojos.

Y la historia de la calle sacada de un almanaque no era menos cierta y por último el dueño

de la joyería había enviado a la casa del dueño del periódico un brillante para su mujer, en agradecimiento por el minucioso retrato de su joyería, que si bien no tenía nada que ver con la realidad, era tal como la imaginaba en sus sueños.

El director sin poder contenerse le dio un tremendo abrazo, hacía años que no reía y su carácter hoy agrio, había sido alguna vez cordial.

Eduardo, sin querer había entrado en lo que hoy se llama el nuevo periodismo que consiste en contar historias que responden a hechos reales, para que el lector pueda recrear de

manera más amena las circunstancias que lo convirtieron en noticia y que deja entrever el

carácter y las emociones de los personajes.

Eduardo, inicio una carrera que con los años lo llevarían a ser director también de uno de

los periódicos de la cadena de circulación nacional y quizás a recibir el mayor galardón de un periodista “el premio nacional de periodismo” de no haber sido por la Rucia.

Eduardo, se casó con Juana y al poco tiempo le chanto tres críos, una mujer y dos hombres,

pero el, que no estaba ni ahí ni con Juana ni con los niños siguió su vida de periodista

bohemio amparado por los turnos nocturnos, porque en esa época como no existía el

Internet, había que estar en la calle día y noche al acecho de la noticia.

Sus compañeros lo encontraban raro, porque no hablaba ni trataba con mujeres y se

mantenía al margen de las visitas al pasaje Emiliano Figueroa y de otros centros de amor

mercenario.

Las visitas a los burdeles en esa época, no eran percibidas tan graves como lo sería la

infidelidad, los frecuentaban, intelectuales, escritores, políticos y muchos clientes tenían a sus "niñas" favoritas, como verdaderas “queridas”, pasaban diariamente a dejarles flores, baratijas de obsequio o simplemente un beso en la frente.

Hubo varios casos donde se cumplió, el cuento de hadas, de prostitutas que fueron sacadas

del ambiente por clientes mayores y adinerados que las desposaron, incluyendo a una

famosa puta fallecida, La Carmencita, cuya tumba es hoy una milagrosa animita, a la que dejan pequeños juguetes en ofrenda.

La historia de la animita, inventada por un cuidador del cementerio para que la gente le

dejara monedas en una caja, decía que la Carmencita era una jovencita de 15 años que se

había prostituido a los 10 años para ayudar al sustento de 5 hermanos y unos padres

alcohólicos.

La Carmencito se enamoró locamente de un muchacho venido del campo con el que estaba

a punto de casarse, (invento el cuidador), pero la familia de el, al enterarse de la actividad de la Carmencita, le obligó a terminar la relación.

La Carmencita, incapaz de soportar el dolor y la soledad, se suicidó en el Cementerio

General colgándose una noche de un sauce, junto a la que ahora es su tumba.

La Carmencita, se llamaba en realidad Margarita del Carmen Cañas, y al momento de morir contaba con 37 años de vida, Margarita del Carmen se vino a Santiago abandonando

la vida en el campo y se dedicó al ejercicio de la prostitución, oficio en el que conoció a un acomodado señor santiaguino, con quien vivió un idílico romance.

Margarita del Carmen, falleció víctima de una reacción a la anestesia mientras era

intervenida quirúrgicamente por una grave enfermedad en la Posta Central de Santiago.

El que Eduardo, no frecuentara los prostíbulos ni se enredara con mujeres, fue la razón que motivo al director del diario grande para entregar a Eduardo la inducción de la primera

mujer periodista que pasaría a formar parte del equipo periodístico del diario grande.

A la periodista la apodaban La Rucia y era estupenda.

El director intuía que todos los que trabajaban en el periódico se la tratarían de tirar y él no quería que la prostituyeran.

X

La Rucia, era sociable con 25 años alta de ojos claros y buena familia tenía un porte digno, además de ser una persona dotada de un genio y un talento que le permitían la

improvisación de recursos cuando otros están en un callejón sin salida, no era prejuiciosa

pero detestaba las obligaciones y tener que cumplir un horario, ese fue el motivo porque

eligió la carrera de periodista, y aun cuando parecía distraída, saco la carrera con

excelencia.

La Rucia, vivía el amor como una emoción independiente, era partidaria de las relaciones

fundamentadas en la libertad, sin compromisos sentimentales.

A Eduardo, le presentaron formalmente a la Rucia en una solemne reunión en la oficina del

dueño del periódico, quien con una astuta mirada se percató del impacto que Eduardo había

causado en la bella mujer, pero parecía que a él, le traía sin cuidado.

La Rucia se presentó y con un leve temblor en los labios repitió su nombre su apellido, la

Universidad en que había estudiado, el colegio etc. etc., nunca lo había hecho y se preguntó porque? porque con él.

Eduardo, apenas reparo en ella, se fijó que tenía lindas tetas y buen culo, pero fue todo, con un apretón de manos se presentó como Eduardo Araya y dándose vuelta se marchó.

La Rucia, tenía su escritorio al lado del de Eduardo, llegaba temprano en la mañana y le

limpiaba el escritorio, le revisaba los papeles y estaba pendiente de la llegada de este a la

oficina, lo invitaba al café de la esquina en cuanto llegaba y coqueteaba con todos los hombres que pasaban por su lado camino al café, quienes quedaban con la boca abierta, el

objetivo de la Rucia, era que Eduardo se fijara en ella, al igual que el resto de los hombres y la viera como mujer, pero él no hacia amago de interesarse, pasaba con ella el día entero sin fijarse en otra cosa que en el trabajo que ella hacía, le revisaba los textos le corregía la pésima ortografía pero admiraba su perspicacia para interpretar las entrevistas que se

publicaban en la sección policial del periódico todos los días.

Eduardo, era sub editor de la sección policía y su trabajo consistía en publicar y adornar los crímenes más espantosos, si bien la línea editorial del diario grande no mezclaba aguas con la prensa amarilla, la página policial contaba con muchos lectores.

La Rucia, adoraba su trabajo, Sofía Elgerra, la Rucia, era la quinta de seis hermanas de una legendaria familia aristocrática chilena muy convencional que consideraba que a las

mujeres no hacía falta enviarlas al colegio, que bastaba con que recibieran clases de

equitación, piano y francés, o que los avances médicos eran supersticiones sin fundamento.

La Rucia, encontraba el mundo de su familia asfixiante y por eso decidió hacer todo lo

contrario, termino sus humanidades, dio un buen bachillerato y se tituló de Periodista en la más prestigiada Universidad Chilena por supuesto nadie de su familia asistió a la

graduación.

La Rucia, era para los hombres jóvenes y para los no tanto una tentación incontrolable, la

seguían, le escribían cartas, le enviaban flores y ella flirteaba con todos.

La Rucia era sana, simple, alegre, desenvuelta, voluptuosa, dispuesta a la risa, a la defensa y a la caricia.

La Rucia, precisamente porque era mujer e instintivamente enemiga de todos aquellos que

viven de esperanzas y de palabras, de miradas lánguidas, de calurosos apretones de mano

eran acogidos con un estallido de buena risa franca que confesaba la más tranquila

indiferencia de su carne y de su corazón.

Eduardo, sin proponérselo y producto del compañerismo que se había formado entre ellos

noto la excitación que le producía la sensación de su poder sobre ella, una palabra suya la ponía triste o alegre.

El diario se imprimía en caliente es decir el letter press, por lo que se apremiaba a los

periodistas para que entregaran temprano sus columnas para lograr sacar el diario a primera hora de la mañana, el premio consistía en que el turno se pagaba completo y el periodista se podía retirar en cuanto entregara su columna.

Los que más se beneficiaban de este premio era la infinidad de distintas boites, restaurantes, cafés y centros nocturnos, como el Lucerna, Nuria, Goyescas, El Violin Gitano o la boite

La Quintrala que después se llamó El Pollo Dorado, por nombrar los más céntricos.

Eduardo, era un bohemio, un soñador, un idealista, una persona que posee una sensibilidad

especial hacia las cosas bellas de la vida por más sencillas que parezcan y disfrutaba

enormemente filosofar sobre la vida y podía disfrutar de una cena en un lugar lujoso o

simplemente en un humilde cuchitril.

La Rucia sabía filosofar, lo encandilaba con sus preguntas e ingeniosas respuesta, fue en

una de esas noches de bohemia que Eduardo sin saber cómo se encontró atracando en un

lugar oscuro con La Rucia, él la tenía entre sus brazos oprimiendo duramente sus labios

contra los de ella. Buscó sus senos y acarició sus caderas y sus muslos, y se aventuró hasta lo más secreto de su ser, parecía como si no pudiera saciarse de ella, como si la quisiera

poseer de inmediato, ella sintió el duro bulto y un súbito ardor en sí misma entre las

piernas.

Eduardo con toda la energía de un cuerpo joven, literalmente la mato a cachas.

Pero, La Rucia, fue la culpable de la caída de Eduardo.

La noche anterior al Golpe de Estado de 1973, Eduardo y La Rucia habían dormido juntos

en el departamento de ella en pleno centro de la cuidad, el tronar de los tanques los disparos de ametralladoras, el silbido de los pitos, las sirenas de las motocicletas y vehículos

policiales los sacaron de la terrible resaca que el licor había hecho efecto en sus cerebros.

Las oficinas del periódico estaban a corta distancia del departamento de La Rucia por lo

que con el alma en la garganta llegaron casi gateando a la puerta principal que se hallaba en ese momento cerrada a machete.

La Rucia, asidua a un bar que colindaba con una muralla del periódico y que tenía una

puerta camuflada (que es por donde se escapaban los empleados de los talleres y periodistas para echarse un trago en plena jornada laboral), condujo a Eduardo al interior del periódico.

El ambiente que se vivía en las calles era terrorífico, las fuerzas armadas absolutamente

descontroladas por el fragor de la sangre, descargaban su furia contra cualquier objeto que se moviera, era como un film de terror, los bandos emitidos por el sanguinario general,

obligaban a la población a mantenerse dentro de sus hogares so pena de muerte.

Eduardo y La Rucia permanecieron una semana sin salir del diario, la euforia del momento

les había quitado el hambre, por lo que con las bebidas y el vino que robaban vivieron una

constante bacanal.

Así, mientras la mayoría de los medios de comunicación debió sufrir la censura previa durante largo sin embargo el Diario no tuvo censores militares, estaba en la línea de la

dictadura.

El Plan Z inventado por los ideólogos de la dictadura, fue la noticia que le dio el vamos al gobierno militar, fue la base moral y simbólica que haría la dictadura justificable.

El Plan Z, era la estrategia del gobierno de Presidente democrático para “descabezar” a los altos mandos de las Fuerzas Armadas y llevar a cabo una insurrección armada, un

autogolpe, con el fin de imponer a la fuerza, un gobierno marxista.

Los archivos desclasificados de la CIA a partir de 1999 demostraron que el Plan Zeta jamás

existió

Eduardo, como periodista tenía una alta intuición y no creía en los milicos, en su despacho, se recibían a diario informes de las atrocidades que realizaban los militares y personal de carabineros en poblaciones y en pleno centro de Santiago, que eran imposible de tapar, pero La Rucia, influida por el dueño de diario y un personaje siniestro de la DINA, que la

amenazo con contar a Eduardo su affaire con el dueño del diario, affaire, que tenían

registrado con seguimientos, fotografías, etc. la obligo a convencer a Eduardo de publicar y profundizar la noticia, la crónica policial actúo como un testigo de fe del régimen, es decir actuó como el notario que le entrega validez y legitimidad al hecho ya que los tres pilares de la prensa en dictadura fueron el policial, los deportes y el espectáculo.

En abril del 2006 el Tribunal de Ética del Colegio de Periodistas sanciono a los periodistas involucrados en esta farsa.

Eduardo, fue sancionado con “censura pública y suspensión de su calidad de miembro del

Colegio de Periodistas” por violar el Código de Ética, en tanto que La Rucia fue absuelta

por falta de pruebas, lo que no significa que fuera inocente.

Eduardo, no recibió el preciado galardón y comenzó a espaciar las visitas a La Rucia.

Eduardo, no imagino el impacto que causo en La Rucia su actitud, él era para ella el

Universo, mientras que ella era para él, sólo una curiosidad.

Como la pasión de La Rucia no disminuía sino que aumentaba, para sacársela encima le

escribió finalmente una carta simple corta y brusca, para decirle que ya no la amaba, que

no la amaría nunca y que dejara de huevearlo.

El creía que por el respeto que le tenía y por dignidad, obligarían a La Rucia al silencio, pero fue todo lo contrario.

La carta que Eduardo encontró sobre su escritorio estaba escrita en la antigua máquina de escribir que La Rucia tenía en su departamento; empezó a leerla molesto con la pésima

ortografía que la caracterizaba:

“ Hoy pudo haber sido un día más, pero no lo fue, sé qué hace tiempo me dejaste que mis

constantes llamadas y me insistente sonido de voz al teléfono te tienen cansado, que no

quieres más mis cartas ni mis mails, pero como puedes ver este será la última carta que

recibíras de mí.

Quiero que sepas que fuiste y serás por siempre el mejor hombre de mi vida y al que más

ame aunque me doliera ver cómo te divertías con tus amigos cuando me dejaste y salía a

espiarte a escondidas.

Es que te amé tanto, que cada noche antes de dormir veía tu foto y la besaba en silencio,

derramaba algunas lágrimas esperando que mi llanto calmara mi sed de ti, pero no era así,

entonces me ponía de pie, buscaba una camisa que dejaste en mi closet e imaginaba que

venias a por mí, era tan lindo soñar, te abrazaba tan fuerte, me besabas tanto, me hacías el amor como en aquellas noches de pasión hasta que me quedaba dormida, lamentablemente

a la mañana siguiente tu no estabas y solo me quedaba el recuerdo de lo que alguna vez

tuvimos, así que después de la ducha usaba tu perfume para sentirte más cerca.

Nunca entenderás como te amé, como quería que fueras solo mío y de nadie más, que nadie

más estuviera contigo que tu tiempo fuera solo para mí vivir y respirar por mí como lo

hacía yo por ti

Pero ya que no me amas y no puedo acabar con tu vida porque te amo demasiado, tendré

que ser yo la que se vaya y no vuelva jamás, así podré amarte eternamente.

Sofía.

XI

Alemania fue un gigante que un día apareció en el centro de Europa ¿pero, de dónde había salido esta nación?

Los franceses tenían más de mil años de reyes y la leyenda merovingia incluía al propio Jesucristo; los italianos tenían al imperio romano; los Balcanes a Alejandro Magno; los griegos tenían de dónde elegir.

Los arios fueron los conquistadores del mundo antiguo, una raza que se extendía desde la India hasta Europa, una nación de guerreros, soldados de ojos azules, pelo rubio y piel blanca, altos, esbeltos, de mandíbula cuadrada,

Según la Biblia, luego del diluvio los hijos de Noé se dispersaron estableciendo las sociedades actuales: Sem estableció los pueblos del medio oriente, Cam los pueblos africanos y Jafet los demás, incluidos el europeo.

Estos arios que arrancaron como hijos de Jafet que la imaginación hitleriana con sus discursos de superioridad racial, justificaron el mayor genocidio de la historia.

Inga, se puso a trabajar en lo del rector, busco información entre sus amistades, internet y cuanto material encontró disponible, pero se encontró con una dura muralla ya que después

de la guerra, los alemanes se han vuelto muy susceptibles y no les gusta hablar sobre el

nazismo.

Inga decidió llamar a Rolf en busca de respuestas; este que no se la podía creer, la cito a su oficina en el colegio con la clara intención de seducirla.

Inga, se presentó en la oficina de Rolf pulcramente vestida, sin maquillaje y con el cabello recogido en una larga trenza enfundada en unos jeans que realzaban su figura.

Fue más de lo que él esperaba, la necesidad de tocarla fue superior a su mente controladora y sin querer sus ojos trasmitieron su pasión.

Inga, noto por la actitud corporal, que Rolf la deseaba y sin querer se fijó en su bulto que hacia presión en sus pantalones.

Inga, abochornada inicio una serie de preguntas ahí como estaba, parada, Rolf que no daba

crédito a la suerte de tenerla con él no había atinado más que a contemplarla.

Que le pasaba? nunca le había sucedido esto antes, porque? se preguntaba Rolf, inseguro

de sus emociones.

Al instante la acomodo en el sillón Chesterfield que había sido su cómplice la noche en que Inga se entregó a él.

Rolf, sabes donde se encuentra Herr Goldman? pregunto Inga.

Rolf, vio inmediatamente su oportunidad.

Si, contesto

Dímelo, contesto Inga

No, no puedo, es muy peligroso respondió Rolf.

Inga, intuyendo una confrontación que hubiera querido evitar insistió,

Rolf, porque es peligroso?, que es lo que te tiene tan atemorizado?, en que podría afectarte el decirme en que cárcel de Alemania está detenido, y porque? siendo que esta debería ser

una información pública, es tan misteriosa.

Por lo mismo, respondió Rolf.

Que debería hacer para obtener la información, pregunto tímidamente Inga.

Bueno, de partida deberías aceptar una invitación a cenar de parte mía, insinuó Rolf con un asomo de picardía en sus ojos.

Inga, sabia a lo que se exponía al contactarse con Rolf, si bien es cierto que el, la atraía con su porte noble y olor a macho limpio, no quería darle esperanza, su amor por Kai, se había

hecho más intenso desde que este la abandonara, pero no se podía negar a la posibilidad de

un nuevo polvo con Rolf.

Cuando? pregunto sorpresivamente Inga.

Rolf, la miro largamente antes de contestar, en su mirada se reflejaba el deseo y la pasión.

Hoy en la noche contesto autoritariamente Rolf

Te parece que comamos en mi departamento?, contesto Inga, así puedo tomar notas al mismo tiempo.

Ok, respondió Rolf, a las 8 en tu depto.

Inga, se preparó para la visita de Rolf

Se dio un largo baño de tina para apaciguar sus nervios, intuía lo que iba a suceder, sabía que Rolf la volvería a poseer y la idea hizo que sintiera una súbita humedad en su intimidad, la última vez que había tenido relaciones sexuales fue precisamente con Rolf, pero también recordó que había sido lo que había roto su vida con Kai y ella amaba a Kai

más de lo que podía soportar, se dio una rápida ducha para sacarse el jabón y se enfundo en una toalla blanca, para secarse.

Kai, no se había acercado a Inga desde el encuentro en los pasillos de la U, pero estaba pendiente de ella, la celaba continuamente, en cuanto salía de la universidad se dirigía en su auto al departamento de Inga y pasaba un buen rato esperando no sabía qué, pero estaba seguro que Inga volvería a la cama con Rolf y eso lo tenía agotado.

La noche en que Rolf se iba a juntar con Inga, Kai estaciono su convertible frente al balcón del departamento de Inga, como casi todas las noches se preparó un pito para relajarse, se

sorprendió de ver todas las luces prendidas y sospecho que Inga estaba con alguien.

Quién sería? Como averiguarlo?

Se bajó del auto y en cuanto se aproximó al balcón, escucho un potente grito de angustia;

Rolf se había acercado al balcón y abriendo sus ventanas salto al vacío.

Kai, vio como el cuerpo de Rolf se azotaba en el pavimento y corrió a ayudarlo, en cuanto

se arrodillo para examinar el cuerpo supo que no había nada que hacer, el cuello de Rolf

mostraba una rara postura que indicaba claramente, que estaba roto.

Kai, subió las escaleras y se precipito dentro del departamento de Inga, (aún conservaba las llaves).

Inga, tirada en el suelo desnuda parecía una muñeca erótica inflable, con las piernas separadas quedaba claro para Kai, que Rolf había violado nuevamente a Inga.

Con infinito amor, Kai la deposito en su cama y suavemente la limpio, le puso un camisón

y se dispuso a velar su sueño, que había sucedido?, se preguntó mientras las sirenas aullaban en la fría noche de invierno.

Lo que había pasado fue que Rolf, no se había podido aguantar y llego al departamento de

Inga una hora antes de lo convenido. Inga, recién salida de la ducha, atendió el timbre que sonaba con insistencia, enfundada en la toalla que le cubría hasta la mitad de los muslos,

estaba realmente provocativa.

Porque tocas con tanta insistencia pregunto Inga con el ceño fruncido.

Rolf con su mirada pidiendo sexo le recorría el cuerpo ávido de pasión.

Inga tuvo un momento de vacilación, su reacción inmediata fue cerrar la puerta en las narices de Rolf, pero recordó que él era el único que podría indicarle el paradero del Rector.

Hizo pasar a Rolf al living y fue a su habitación a vestirse.

Rolf, con su porte elegante, sus modales finos y un traje gris marengo, con una camisa blanca desabotonada y el pelo peinado con gel parecía un artista de cine.

Inga desde su dormitorio vistiéndose lo observaba tímidamente.

Inga, había reservado para la ocasión una blusa blanca trasparente y unos pantalones de franela gris, pero tomo la decisión de que esa noche haría el amor con Rolf, y cambio los

pantalones, por una pollera mini y zapatos de taco alto, se maquillo acentuando el azul de

sus ojos.

Rolf, había descorchado un vino tinto que había traído de regalo y le pasó una copa de vino comiéndosela con la mirada.

Inga, saboreo el vino y confirmo su impresión de Rolf, era un príncipe.

Inga, miró fijamente a Rolf devorándoselo con la mirada, Rolf hizo lo mismo, pero había

que mantener las apariencias, Inga apenas lo conocía, por lo que haciéndole un giño coqueto le pregunto secamente, donde podía encontrar al rector.

Rolf, no lo pensó dos veces y desembucho todo, habían sido los sionistas, lo habían enviado a Berlín y probablemente en este minuto ya estaría muerto.

Inga, tremendamente conmocionada por las revelaciones de Rolf no lo podía creer, para ella

los malos siempre habían sido los nazis y ahora resultaba que era todo lo contrario, los malos eran los Judíos.

Rolf, captando la conmoción de Inga, la abrazo atrayéndola contra su cuerpo.

Rolf, inicio un lento recorrido por su cuerpo que de a poco se volvió más preciso, más exacto, concentrándose en las zonas erógenas de su cuerpo.

Inga se sentía dichosa, hacia tanto tiempo y había echado tanto de menos hacer el amor con

un hombre.

Con Kai, hacían el amor todas las noches y a veces los sábado pasaban todo el día en la

cama, solo se obtenían cuando Inga, tenía el periodo.

Rolf, ingreso en ella con ritmo y fuerza. Ella se sentía morir, y él seguía, y seguía.

Rolf, en su apasionante ruta le encontró puntos que ella jamás adivinó, el orgasmo de ella

irrumpía, él, sin salir -sin moverse- , seguía meciéndose, y quizás a ella le sobrevenía un segundo orgasmo, y quizás otro.

"Quiero sentirte", decía ella.

Y él no respondía, frenético en su lucha.

Ella quería que él eyaculara.

Ella quería sentirlo.

Y él repitiendo: "Soy así, soy así... ¿Te gusta?".

Inga, frustrada y aburrida, montada, una y otra vez, por un tipo incapaz de derramar una gota de placer, una sola gota que revele lo que está sintiendo, recordó que el día de la fiesta en el colegio, él tampoco había acabado, Inga pensó en ese momento que Rolf, no la había

encontrado suficientemente atractiva, pero ahora el sexo que debía ser algo placentero, con Rolf, se transformó en algo doloroso y monótono.

Inga, empujo a Rolf,

"No" dijo secamente Inga,

él entonces frenó en seco, viendo su pene deprimirse, y su orgullo languidecer.

Rolf "¡qué!".

Inga "¿acaso no sientes nada?".

Rolf: "¿qué tiene de malo?

¿acaso no llegas?".

Rolf, furioso la monto nuevamente pero Inga cerro sus piernas impidiéndoselo.

Rolf, la tomo del pelo y le dio un tremenda bofetada gritando, puta eres igual a todas, una sucia puta, Inga aterrada abrió sus piernas permitiendo la penetración de Rolf una vez más, Rolf emitió un ahogado suspiro al sentir la tibieza de Inga y entro con su larga vara.

Inga, ya no razonaba, la irritación que sentía en su vulva, además de la pena por ser usada como la peor prostituta había traspasado su conciencia.

Rolf, frenético al ver que Inga no reaccionaba a sus embates salto hacia atrás, soltando a

Inga, que permanecía inconsciente sobre la cama,

Rolf la levanto y paseo con ella tratando que despertarla, de pronto sintió un feroz impulso de volar, vio la ventana del balcón abierta y se lanzó hacia el con toda la potencia de un

loco insatisfecho.

Kai consiente del tremendo impacto que la muerte violenta de Rolf tendría sobre Inga, le

administro un suave sedante y la llevo a su departamento.

XII

Inga, al despertar se encontró con Kai que la miraba con profundo amor en sus ojos y un

maravilloso desayuno que la hizo olvidar todo lo acontecido el día anterior.

El suicidio de Rolf, impacto a la comunidad alemana pero sobre todo al colegio alemán, en un breve periodo se encontraban sin Rector y sin director ejecutivo.

Que iba a pasar con los alumnos? esta pregunta apaciguo cualquier duda respecto al

suicidio

Rolf, contaba con un amplio prontuario policial, pero las denuncias de violencia sexual

siempre quedaban sin castigo ya que se silenciaba a las agredidas con grandes cantidades de dinero.

La policía, conocía los antecedentes de Rolf y lo habían perfilado como una persona

violenta y sicópata, el suicidio sin siquiera una nota a la policía le pareció justificado y archivó rápidamente el caso.

Para los alemanes enterrar a los muertos es un deber ineludible, pero el rechazo de las

religiones frente al suicidio es prácticamente universal: el suicidio atenta contra la vida que es un don que Dios da y que sólo él puede quitar.

Los protestantes consideran al suicida, un pecador inducido por la locura o por satanás y

creen que "la salvación no es para los cobardes sino para los valientes".

Con el suicidio de Rolf se hizo una excepción, bastaron un par de llamadas (de las que

nunca se supo) a la iglesia anglicana, pera que este fuera enterrado con todas las de la ley.

Como Rolf no tenía familia ni amigos, el colegio se hizo cargo de su entierro y exigió a los alumnos asistir al funeral, con esto la comunidad dio por cerrado el suicidio de Rolf.

Inga, estaba desolada, no quería comer y se sentía grotesca, sumida en una profunda

depresión experimento cambios bruscos en la personalidad, en la apariencia física, en el

comportamiento, en los estados de ánimo, no se quería levantar de la cama ni lavarse.

Inga, solo quería morirse, perdió 10 kilos y no era feliz.

Kai, con infinita paciencia no se despegaba de su lado, dejo los estudios, los amigos y se

concentró en Inga, sabía que parte de lo ocurrido con Rolf era culpa suya y pese a la difícil situación Kai optó por dedicarse a reconquistarla y comenzó a vivir sólo para ella.

Inga, inicio un proceso de recuperación y comenzó a revivir, a florecer, su madre, su padre y Kai se turnaban para acompañarla.

Como Inga era una eximia deportista y hacia una vida saludable, pronto empezó a controlar

sus estados de ánimo, que se fueron transformando en una serena paz.

Inga, por fin sabía lo que quería, amaba a Kai más de lo que podía imaginar y su dicha de estar con él, no tenía palabras para explicarla.

Pasado un tiempo, Inga tuvo un raro sueño en el que “estaba en un avión que aterrizaba en un pequeño pueblo, el cual no tenía aeropuerto por lo que aterrizo donde pudo, en medio de la nada. Inga descendió del avión y se encontró de frente con enorme pastor alemán, el perro la miraba fijamente sin embargo estaba estático como una estatua, Inga desesperada corría en dirección al monstruoso perro sabiendo que este podría matarla, aterrada

llegaba donde este y se perdía en una cortina de humo negra”.

Inga, despertó transpirando helado.

Se levantó sigilosamente para no despertar a Kai que dormía plácidamente en el sillón, una

ducha tibia la reanimo y trato de entender el sueño pero no lograba recordarlo del todo, se preparó un café y en ese instante se le disparo una flecha en el cerebro, era eso, el sueño, tenía que pasar por Rolf para consolidar su amor por kai.

Inga, se había devanado los sesos tratando de entender porque había tenido un impulso

sexual con Rolf sabiendo cuanto amaba a Kai, al verlo durmiendo en el sofá con su cabello

desordenado y su torso desnudo, deseo más que nunca arrojarse en sus brazos, con una

tierna mirada se sentó al borde del sillón y le peino con sus dedos el mechón que caía en su frente.

Kai, abrió sus bellos ojos azules y se encontró con los ojos de Inga que lo miraban con

amor, sin poder contenerse la atrajo sobre él y le hizo el amor suavemente, con delicadeza

pero reteniéndola entre sus brazos atesorándola, había estado a punto de perderla y la sola idea le aterraba.

Inga, no podía creer que Kai aun la amaba, ahora se sentía la mujer más feliz del mundo y

se abrió radiante para él.

Hicieron el amor toda la mañana.

Kai no había tenido sexo desde que se inició el conflicto con Rolf por lo que su resistencia y su necesidad iban a la par con la de Inga.

XIII

Klaus Goldman, (el rector del colegio de Inga) era hijo de un zapatero alemán; estudio en

Graz y fue ordenado sacerdote; su madre Anna María Heikler, hija de un acaudalado

comerciante y devota católica, extremaba el cuidado de la educación religiosa de sus hijos

hasta el punto de que su marido llegó a prevenirla en ocasiones contra posibles excesos.

Su madre inculcó en el pequeño Klaus, el amor por los antepasados germánicos, la devoción por el orden, la extrema limpieza y la administración eficiente.

Terminada la guerra Klaus Goldman amparado por la iglesia católica, se convirtió en uno

de los principales organizadores del movimiento de ex filtración de criminales de guerra

nazis a Sudamérica, en 1946 se vio obligado a escapar de Alemania y eligió como destino

Chile.

Los nazis llegaron al poder en 1933 cuando la economía alemana estaba en un colapso

total, con obligaciones de reparaciones de guerra ruinosas y cero perspectivas de inversión o de crédito extranjero.

Pero el Tercer Reich fue capaz de convertir a la Alemania en bancarrota, despojada de las colonias de ultramar, en la economía más fuerte de Europa en cuatro años, incluso antes de comenzar el gasto de armamento.”

Pero cómo lograron los nazis, en pocos años, el apoyo masivo de la población alemana?,

No, no se trató del desastre económico o de la crisis política, tampoco fue la consecuencia de la hostilidad de Hitler hacia los judíos.

No fueron ni el odio, ni el miedo, sino la esperanza y el optimismo los sentimientos a los que los nazis apelaron de manera original y eficaz, afirmados en una corriente de entusiasmo patriótico.

Los nazis fueron muy populares en Alemania y se transformaron en una alternativa política

aceptable para los habitantes de un país democrático.

En 1924, Klaus Goldman conoció y se encantó con Hitler, a quien veía como un Mesías

para Alemania.

Ahora después de 30 años Chile lo había deportado lo de vuelta a Alemania con el cargo de

pedofilia.

Pero la razón de su deportación tal como él lo acusaba fue porque se negó a pagar la

indemnización que exigieron los judíos a todos los ex nazis y al gobierno alemán como

fondo adicional para indemnizaciones por daños y perjuicios a judíos perseguidos durante

el holocausto y que le permitió a Alemania el visto bueno de los Judíos para reunificarse.

La acusación formal del gobierno alemán fue por el delito de “corrupción de menores

agravada por su condición de educador”.

Según el documento acusatorio, Klaus, habría abusado de unos cincuenta aspirantes a sacerdotes que estaban a su cargo en el Seminario, se formalizaron siete denuncias en su

contra en donde las supuestas víctimas, relataron escenas escalofriantes:

“se metía en mi cama”; “me acariciaba”, “me masturbaba”, “nos hacía bañar con él”.

Inga, entro en el lúgubre cuarto dispuesto por la BPOL, (policía Federal alemana) al rector del Colegio alemán.

XIV

El Sionismo es un movimiento político que apareció en el mundo a mediados del siglo XIX

con el objetivo de incentivar el retorno de los judíos a Tierra Santa.

Al principio, el sionismo era una ideología sólo compartida por los nacionalistas judíos más radicales, ya que la tendencia general de la mayoría de los judíos europeos era

asimilarse en la sociedad gentil.

En Alemania, Rusia, y el Imperio Austrohúngaro, los matrimonios mixtos entre judíos y

gentiles era cada vez más común, y muchos judíos para evitar ser discriminados intentaron todo para ocultar sus orígenes, se inscribieron en movimientos revolucionarios como el comunismo y anarquismo.

Entre los bolcheviques, un alto porcentaje eran de origen judío, como Lenin y Trotsky.

Ahora que Inga estaba en condiciones de volver al trabajo, tuvo una reunión privada con el

pitbull y le conto lo ocurrido con Rolf.

Lo que más le llamo la atención a ambos, fue el temor de Rolf por entregar el paradero del

rector.

El pitbull, que ya había recibido algunas advertencias del equipo editorial del diario, de no seguir con el tema de los alemanes ya que no valía la pena porque estaba pasado de moda

etc.,

El pitbull, con su sagacidad de periodista antiguo, se preguntó ¿qué significa?, que ocurre?, porque? decidió que no se iba a quedar tranquilo hasta que la historia no estuviese revelada.

El pirbull le insistió a Inga, “averigua porque lo deportaron con los tiras y se marchó”.

Inga, había escuchado hablar en argot y sabía que a los detectives se les decía tiras y quiso saber porque?

Lo googleo y la respuesta fue: les dicen “tiras” o “ratis” este termino que viene de Argentina ya que antiguamente si detenían a alguien, lo amarraban con unas “tiras” y por

eso se derivó el nombre… y “rati” no es más que “tira” al revés…

Inga, sorprendida por el interés del pitbul se dirigió a la oficina de investigaciones en la calle General Mackenna donde fue atendida por el detective Parra.

El detective Parra había ingresado a la PDI 20 años antes por una cuña de su hermana que

pololeaba en ese entonces con un tira.

El detective Parra vivía aterrorizado, se habían destapado varios chanchullos y con12 tiras encanados lo único que esperaba era que lo despidieran sobre todo porque las exigencias

que hacia la institución para postular al servicio hoy, estaban lejos de su realidad.

Se exigía:

– 4° Medio (Rendido o cursándolo).

– Estatura mínima, sin calzado 1.75 m. varones; y 1.60 m. damas.

– Prueba de Selección Universitaria (P.S.U).

Parra, había cursado solo la primaria, su estatura no superaba el 1.65 m., con zapatos, por lo que su apodo “el Chico” estaba muy bien puesto.

El miedo de Parra no estaba relacionado con ninguna actividad ilegal (aunque sabía que

jamás traicionaría a sus compañeros y no por lealtad sino por miedo a las represalias), a

Parra le aterraba perder su trabajo debido a que los funcionarios públicos suelen contar con un contrato de trabajo muy diferente a los que se presentan en la actividad privada.

Lo habitual es que el funcionario público tenga condiciones más beneficiosas (horario

reducido, vacaciones más extensas, mayor seguridad laboral) para evitar que los mejores

hombres trabajen en el negocio privado y lograr que permanezcan al servicio de la sociedad

en general a través de las dependencias estatales.

El detective Parra hoy relegado, cumplía funciones administrativas que consistían en

atender el poco público que llegaba y derivarlo a la sección correspondiente, un cargo

humillante que opacaba los años de carrera (casi 20) desde su ingreso a la PDI.

Inga, se presentó ante Parra con una cálida sonrisa y le enseño su carnet de periodista.

Parra quedo deslumbrado con la belleza de Inga y su cordialidad, hacía tiempo que no lo

habían tratado con respeto y su resentimiento hacia la Institución y su jefatura influyo en que revelara a Inga, lo del rector.

La carpeta del rector se encontraba entre los documentos clasificados como de extrema confidencialidad pero a Parra no se le hizo ningún problema encontrarlo y revelar la

dirección de la prisión donde se encontraba el rector a Inga, casi como si fuera su última

rebelión al sistema.

XV

Alemania no es un país más para el judío, Alemania es la «patria de la religión» que

resume el ideal ético mesiánico del judaísmo.

Por ello, los judíos de todos los países deberían reverenciar a Alemania.

Herr Goldman en su declaración precisaba, lo que me están obligando a confesar y por lo

que me solicitaron la extradición de Chile, poco tiene que ver con la acusación en sí de

“pedofilia”

Yo, soy víctima de un complot, insistía “el móvil tiene otros intereses”, ya que el crimen por el cual me quieren condenar, fue hace muchos años prescrito, la verdadera razón de esta farsa, es que me negué a seguir pagando la indemnización a los asquerosos judíos, que ya

se pasaron de la raya, llevamos más de 5 décadas pagándole a las susodichas víctimas del

supuesto holocausto para que se lo repartan entre los hijos y nietos que no sufrieron nada de eso.

Klaus Goldman, pagaba al Congreso Judío Alemán un 20% de sus ingresos anuales, el pago

se efectuaba a través del consulado alemán, el recibo lo descontaba de la ley de donaciones en Chile, pero a raíz de una investigación de un diario americano Klaus, se enteró de la

gran estafa de la JCC (Jewish Community Center, JCC), ascendiente a más de 30

millones de euros.

Según describe el New York Times, la estafa seguía siempre el mismo patrón: a través de

diarios estadounidenses se reclutaban inmigrantes venidos de Rusia, cuya historia era

falsificada hasta convertirlos en víctimas de la persecución antisemita o en habitantes de

algún gueto cuando, en realidad, muchos de ellos habían nacido después de 1945, es decir,

caído ya el régimen nazi.

“Si existe una organización de la que se podría esperar que estuviera libre de codicia y

engaños, ésa es la ‘Claims Conference’, que cada día ayuda a miles de personas”, indicó la

fiscalía.

El rector no aquilato el poder de los masones (la masonería fue una creación judía),

quienes la aprovecharon de forma brillante para lograr influencia en círculos no judíos y de esta manera se dedicaron a confabular contra los gobiernos, contra la iglesia y a instaurar republicas democráticas por todo el mundo, empezando por Estados Unidos.

XVI

Inga y Kai, llegaron al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld un aeropuerto principalmente

operado por aerolíneas de bajo costo después de 16 horas de vuelo.

Kai, estaba indignado con el periódico, que había tomado sus asientos en la clase turista

que es como viajar en una lata de sardinas, sobre todo cuando se trata de reclinar los

asientos ya que el espacio entre los asientos se redujo alrededor de un 10%, de 86 cm a

entre 76 y 81 cm, y a Kai, no le entraban ni las rodillas.

Arrendaron un auto y se dirigieron directamente a la ciudad de Landsberg donde se

encontraba la prisión en que estaba recluido el rector.

Este pequeño pueblo con sólo 28 mil habitantes alcanzó en el siglo 15 a ser una de las

ciudades más prósperas y admiradas en toda Baviera por su comercio de sal y telas.

En el siglo 16, Landsberg se convirtió en un importante centro religioso y terminó

sufriendo numerosas invasiones durante la guerra de los treinta años, luchada entre

católicos y protestantes.

La guerra diezmó a la población de la ciudad.

Los paisajes son hermosos e incluso sorprendentes, un ejemplo es el Mutterturm, una torre

construida alrededor del año 1880 por el renombrado retratista Hubert von Herkomer

(1849-1914). La torre que parece de un cuento de hadas hace pensar en la historia de

Rapunzel.

Este cuento de los hermanos Grimm, cuenta que un herrero que tenía a su esposa

embarazada, y ella se antojó de coles. Sin embargo, éstas sólo estaban en una granja de una bruja, y él esposo se arriesgó a cogerlas de allí sin permiso, con tan mala suerte que fue

sorprendido por la bruja quien lo conminó a que podría coger todos las coles siempre que

cuando naciera el niño se lo entregara.

El herrero hizo poco caso a su promesa, pensando en que no pasaría nada. Pero al poco

tiempo de que nació una niña, la bruja la tomó y se la llevó, criándola con ella en una alta torre apartada.

Era Rapunzel, quien creció, y con ella una larga cabellera que lanzaba desde la torre para

que la bruja subiera. Sin embargo, en una ocasión un príncipe que pasaba por allí, y le oyó tocar la lira. Logró subir hasta la torre y se enamoraron y planearon escapar.

Sin embargo, la bruja se dio cuenta, le cortó el cabello a Rapunsel y la expulsó a un paraje distante, y al príncipe lo arrojó desde la torre, dejándolo ciego

Pero él vagó por el mundo buscándola año tras año, pasando por mares y desiertos.

En una ocasión Rapunsel volvió a tocar la lira, y pasaba de cerca el príncipe. Se

encontraron, y las lágrimas de Rapunsel (que habría tenido un hijo de ambos) abrieron los

ojos del príncipe. Se casaron y fueron felices.

El rector recluido en la prisión de Landsberg, donde en 1924 Hitler pasó 264 días y

escribiría “Mi Lucha”, con la colaboración de Rudolf Hess.

XVII

El rector, un hombre seco y enérgico, que mostraba una cicatriz roja en la mejilla derecha, vestido con un buzo naranjo, recibió con sorpresa a Inga que iba acompañada de Kai.

Inga, le conto que era periodista y estaba haciendo un artículo encargado por el editor del periódico en que trabajaba porque a este no le cuadraba la sorpresiva deportación de la que había sido objeto.

El rector les advirtió cortésmente que si hicieran saber a otros lo visto y oído en su celda, no apostaría dos centavos por sus vidas.

El rector inicio su versión de los hechos indicando que el sionismo disfrazado de Masones

existe en Chile desde la época de la colonia, los cuales tenían como presidente de esta

Logia a Bernardo O’Higgins Riquelme.

Hoy en día esta logia ha cambiado sus prioridades aumentando día a día la sed de

venganza, de riquezas y de poder político.

El rector se salvó de ser asesinado a manos de la logia, puesto que la supresión de vidas

humanas o asesinatos no corresponde a un proceso científico seguro.

Hoy muchos asesinos tan sólo logran herir, y a veces ligeramente sus objetivos humanos:

otros dejan huellas de su obra demasiado reconocibles, otros no son capaces ni de esconder

los cadáveres ni de sustraerse a la captura, es por lo antes expuesto que me encuentro en

esta prisión si no estaría muerto, pero como ven fallaron, esta cicatriz es la prueba.

Inga quiso fotografiar al rector, pero le fue prohibido bruscamente por el guardia que les

acompañaba el cual con un brusco ademan, los hecho fuera de la celda.

Inga pasó casi 15 días en Landsberg tratando de obtener una nueva entrevista con el rector, la que le fue imposible de conseguir.

Kai, no se apartaba del lado de Inga, la seguía a todas partes y estaba cada vez más preocupado por los inconvenientes que se iban presentando en forma frecuente.

Al día siguiente de la entrevista con el rector, la tarjeta de crédito le fue sustraída en un concurrido Mall al igual que el celular de Inga, el automóvil arrendado les fue robado desde el mismo Mall.

El acogedor hotel en que se alojaban les levanto la reserva sin explicación.

Inga y Kai se dirigieron al consulado chileno para quejarse por el mal trato recibido de

parte de la policía pero cuando fueron a denunciar el hecho en el Consulado no los

recibieron, aun sabiendo que Inga era periodista.

Inga, logro comunicarse con sus padres quienes la contactaron con familiares en Berlín a

los que acudieron recibiendo una cálida acogida por ellos, acogida que duro solo 2 días

debiendo abandonar intempestivamente sus hogares en medio de gritos e insultos sin que

ellos pudieran entender el porqué de estos.

XIX

Inga, regreso a Chile 30 días después con las cenizas de Kai en su maleta.

Inga, estaba horrorizada y aun no se reponía del asesinato de Kai, que fue empujado a los

rieles del metro, sin ninguna razón aparente, mientras se trasladaban al aeropuerto de

Berlín-Schönefeld.

El criminal empujó a Kai frente a la aterrorizada Inga.

Kai, pereció en la escena mientras que Inga, que no resultó herida fue llevada al Hospital

porque se encontraba en medio de un choque emocional. El incidente ocurrió a las 8:40

a.m.

Testigos dijeron a la Policía que vieron cuando el sospechoso, descrito como

afroamericano, empujo a la víctima, huyó de la estación a pie y se subió a un bus.

Un portavoz de la Policía en la escena informó que están siguiendo algunas pistas, pero que hasta ahora no se ha realizado ningún arresto. También dijo que Inga, había sido trasladada en horas de la tarde al cuartel a rendir declaratoria de los hechos.

Se desconoce la razón del ataque, pero algunos vecinos especulaban sobre lo sucedido.

“Tiene que ser un loco. ¿Quién más?, nadie en sus cinco sentidos mata a otro solo por

gusto.

!Un loco!”, dijo un residente del sector.

Este tipo de comentarios se reprodujeron en Twitter, mientras que la Policía informó que

continúa en la búsqueda del hombre que habría arrojado a las vías a la víctima.

XX

Los funerales de Kai, se realizaron en la Iglesia Luterana de avda. Lota, uno de los

requisitos de los Luteranos para enterrar a sus muertos es redactar una historia de vida del fallecido, esta responsabilidad recayó en Enrique, (su íntimo amigo).

Enrique enumero el coraje de Kai, relacionado con su oscuro sentido del humor y de su

capacidad para reírse en la cara de la muerte y el peligro, además por su regia apostura no habían faltado las anécdotas femeninas.

Enrique termino con la oración de los Vikingos ex profeso.

ORACION VIKINGA

“He aquí veo a mi padre. He aquí veo a mi madre, a mis hermanos y a mis hermanas. He

aquí que veo y nace mi pueblo hasta sus principios. He aquí que me llaman, me piden que

ocupe mi lugar entre ellos pero en los atrios del Valhala, en el lugar donde viven los

valientes para siempre”.

Enrique, estaba anonadado por el ultimo correo recibido de Kai el día anterior a su muerte en este, le explicaba su temor por los extraños acontecimientos que les ocurrían día a día en Alemania y la extraña relación Judio-mason que a su parecer estaría detrás de estos

acontecimientos.

Esta afirmación de Kai le pareció a Enrique una aberración, pero una rápida recorrida por

Internet le demostró su profundo error.

“Extractado de internet”

El Ilustre sabio jesuita Monseñor León Meurin, S. J., Arzobispo Obispo de Port-Louis, en

su laboriosísima obra “Simbolismo de la Masonería”, nos demuestra con documentación

aplastante que los judíos son los fundadores, organizadores y dirigentes de la masonería, la cual utilizan para lograr el dominio mundial, destruir a la Iglesia Católica y demás

religiones existentes.

El Eminentísimo Cardenal José María Caro, Arzobispo de Santiago y Primado de Chile,

también en su documentada obra “El misterio de la masonería”, demuestra que son los

judíos quienes dirigen a dicha secta con el objeto de dominar al mundo y aniquilar a la

Iglesia Católica.

Los masones son una sociedad que se oculta en las tinieblas de la noche o en el secreto para hacer sus trabajos, tienen una ventaja inmensa sobre sus adversarios para despistarlos y engañarlos, y dará ímprobo trabajo al curioso que pretenda descubrir una parte de ellos

siquiera.

Enrique lo pensó seriamente y llego a la conclusión que nada podía hacerse, ni siquiera lo

comento con Inga, para no acrecentar su dolor.

Inga estaba desolada, la tristeza que se había apoderado de ella no tenía nombre, sus

acciones sonámbulas no coincidían con la Inga alemana y práctica.

XXI

Cuando Inga, volvió al periódico los que la conocían, se acercaron para expresarle su

congoja por la pérdida sufrida, ella inundada en lágrimas, apuro el paso porque no se sentía capaz de atender a nadie.

En la reunión de pauta Inga noto la ausencia del Pitbul y se sorprendió con la designación

de un ex compañero de su edad que había sido nombrado editor.

Inga, trato de conversar con el nuevo editor respecto de la investigación realizada y que

había terminado con la muerte de Kai, pero el imberbe no estaba ni ahí y le exigió que

diera por terminado el tema y se dedicara a extraer eventos interesantes publicados en

internet, ya que el periódico no contaba con recursos para investigaciones y que su sección se debía adecuar a un nuevo porcentaje entre avisos y textos, los cuales no podían

excederse de un 40%, y para abaratar costos debían colgarse de las publicaciones en

internet con el debido cuidado de no caer en publicaciones que les pudieren acarrear

problemas y/o juicios por derechos de autor.

Inga no lo podía creer, su carrera, su vocación, su pasión se veía reducida a la de una simple secretaria encargada de cortar y pegar artículos que no podía comprobar, alterar y menos

opinar.

Inga se levantó furiosa y se obligó a no llorar, dando un portazo subió al segundo piso y

exigió entrevistarse con el director.

El director parecía haber envejecido 10 años desde la última vez que inga le viera pero la

recibió inmediatamente con un fuerte abrazo, estaba al tanto de la eficiente investigación

efectuada por Inga y le explico que el Pitbul había pasado a retiro.

El director estaba furioso después de escuchar la queja de Inga e hizo subir inmediatamente al estúpido que había ocupado el puesto del pitbul, quien se llevó una seria advertencia

frente a Inga por su actitud prepotente y déspota con ella.

El director estaba consiente que las nuevas condiciones que regían la línea editorial del

periódico y que básicamente se trataban de un recorte de dinero en la producción de este, lo que no satisfarían la pasión de los buenos periodistas, por lo que cuando Inga renuncio, no sintió ningún rencor hacia ella.

Inga, por la flaca, se enteró que el Pitbul frecuentaba un bar de mala muerte ubicado en el centro de la cuidad que abría temprano en la mañana y no cerraba hasta entrada la noche, se armó de valor y fue a buscarlo.

Inga fue advertida por la Flaca, que el bar ubicado en San Antonio esquina Miraflores era

frecuentado por prostitutas que aprovechaban el lugar para ejercer su profesión en pequeños espacios destinados para esto.

Cuando Inga entro en el bar la música estridente y la penumbra la tuvieron a punto de

escapar, cuando logro focalizar el lugar se dio cuenta que estaba todo sucio, con personas ahogadas de borrachas en cada uno de los bancos de la barra con un olor fétido a baño

público.

Inga, diviso de inmediato al pitbul y se acercó a él.

El Pitbul, no la reconoció y pensó que se trataba de una puta, le hizo un ademan con la

mano para que se fuera, pero su sorpresa fue mayúscula cuando Inga lo llamo por su

apodo.

Para el pitbul fue como un balde de agua fría.

que hacia ella ahí?

como lo había averiguado?,

la incipiente borrachera fue disipada como por un rayo y tomo conciencia del peligro que

significaba que Inga hubiese entrado al bar, pero él pitbul conocía el carácter de ella y sabía que era capaz de eso y de mucho más, tomándola del brazo la saco del burdel.

Inga, que haces aquí, porque has venido interrogo el pitbul.

Porque? pregunto Inga, con una mirada de tristeza que no pasó inadvertida a él.

No lo sabes contesto el, fue en realidad por tu investigación.

Cómo?, que tiene que ver mi investigación con lo tuyo?

Es demasiado complicado respondió el pitbul y no querrás saberlo, déjalo así!

No, no puedo, Kai está muerto y el periódico no quiere mi investigación, renuncie y no

pienso volver, asevero Inga.

Lamento lo de tu novio Inga y creo que no fue un accidente lo que lo mato.

Qué? que tiene que ver lo del rector con la muerte de Kai?

Inga, estaba temblando, no podía ser, porque? porque Kai?

Volvió su mente al último día con Kai.

El día había amanecido esplendido, un sol radiante iluminaba la bella ciudad de Múnich,

Inga lamentaba tener que partir a Chile se volvió en la cama hacia Kai y noto su ceño

fruncido, lo abrazo buscando sexo, con su mano toco el miembro de Kai y se extrañó que

este estuviese lacio, normalmente era Kai quien con su miembro erguido la buscaba por las

mañanas y las noches respetando solo sus días menstruales que duraban cinco días.

Kai, la apretó en un tierno abrazo pero fue incapaz de hacerle el amor.

Inga lo relaciono con el nerviosismo de su pronta partida, tanto ella como él se manejaban

perfectamente con el idioma alemán pero aun así los horarios del tránsito y la inmensidad

de los aeropuertos europeos les generaban stress.

Se levantaron y después del desayuno continental durante el cual prácticamente no hablaron

imbuidos ambos en sus pensamientos, tomaron sus maletas y se dirigieron caminando al

metro que los llevaría rápidamente al aeropuerto.

Ahora Inga profundizando en sus recuerdos visualizo el amble rostro de Kai compungido y

preocupado al cual ella no había dado importancia, Inga tenía plena confianza en Kai con la certeza de que juntos podían sobrellevar cualquier vicisitud de la vida.

La noticia de la muerte de Kai, fue publicada en el “Die Zeit”, el diario semanal más

importante de Alemania, con una tirada de más de 600.000 ejemplares.

“Un joven chileno que estaba parado el domingo por la mañana con su novia en una

plataforma del metro, fue empujado a las vías por otro hombre y pereció del impacto,

informó la policía”.

La policía dijo que un hombre, que no ha sido identificado, empujó al joven chileno cuando estaba en la plataforma, en un acto que pareció no ser provocado.

El joven fue golpeado por un tren de la Línea D que se dirigía hacia el sur a eso de las 8:40

de la mañana y fue declarado muerto en el lugar. Su novia no fue lesionada.

La investigación de la policía determino la muerte de Kai, como un accidente y cerro el

caso, lo que permitió a Inga realizar los trámites de repatriación con la ayuda del seguro en forma expedita.

La noticia fue rápidamente difundida por las redes sociales generando consternación en

Chile, sobre todo entre los amigos y conocidos de Kai.

El pitbul relaciono la muerte de Kai con una conversación que se produjo entre el

propietario y el director del periódico y que el sin querer, capto.

El pitbul se encontraba en el despacho del director cuando este recibió la llamada, el

director, se notaba consternado e incómodo por la presencia del editor, pero no pudo

desatender la llamada.

El propietario fue escueto y tajante:

“para la guevada con el alemán”

El director incomodo respondió:

Como, hemos invertido en la investigación y seguro nos dejara buenos dividendos entre los

lectores.

La respuesta fue:

Párala, nos han cortado el financiamiento y los bancos se me echaron encima y todo por esa

guevada.

No es tan fácil, tú conoces al personaje y no se dejara influir.

Échalo.

Qué?

Lo que dije échalo hoy mismo y corto el teléfono.

El director, estaba pálido, miro al pitbul y en un susurro le dijo, estas despedido, pasa por la oficina de personal y firma tu finiquito.

El pitbul no se sorprendió, había captado que la conversación con el propietario se refería a él. Sin decir nada abandono la oficina del director, cuando llego a su oficina, la clave del computador había sido cambiada y no tenía manera de ingresar a sus archivos.

Su irritación se manifestó en un severo manotazo en la mesa y desatendiendo la instrucción

del director, tomo su chaqueta y se marchó.

El gerente de personal recibió la llamada del director y dejando todo su trabajo de lado dio las instrucciones inmediatas para bloquear todas sus claves y autorizaciones internas,

dando instrucciones precisas al personal de seguridad y portería que el putbul ya no

trabajaba más en el periódico y que se debía restringir su entrada a este.

El pitbul, reflexiono sobre lo ocurrido en el bar de mala muerte al cual había acudido para ahogar su rabia, considero los sufrimientos de las víctimas que habían pasado por sus

manos de periodista de investigación, rememoro personas y organizaciónes que deseaban

mantenerse en secreto, las lágrimas y los daños de los que habían quedado, la piedad y el

pavor de los ciudadanos, las inútiles fatigas de la Policía, los gastos del Estado, y todo lo demás que había arrostrado a los más, sin temblar.

Había destruido muchas vidas humanas y debía ser castigado sin piedad por lo que se

hundió en el alcohol, sin pensar en nada más.

Inga no pudo sonsacarle nada más y el pitbul volviéndose antes de entrar nuevamente al

bar, con los ojos vidriosos producto del alcohol, le dio una última pista, “busca en el

colegio”.

Inga, con una tristeza que le llegaba al alma, se marchó.

XXII

Inga, atormentada por la culpa sabiendo que el pitbul había perdido la pega por ella, se

preguntó porque?.

La desdicha del pitbul le infundio una gran ira, mezclada con un sentimiento de venganza

que la atemorizo.

Inga, de carácter habitualmente amable, estaba indignada y tomo la decisión de encontrar

la relación entre su investigación y las muertes que la habían rodeado.

Enrique de vuelta de la universidad pasó a ver a Inga por si ella necesitara algo.

Cuando Inga le pregunto si encontraba algo extraño en la muerte de Kai, Enrique se puso pálido, ella no dejo de advertir la turbación de enrique, por lo que insistió y con voz fría le exigió que le contara todo.

Enrique entre la espada y la pared le conto sobre el ultimo mail de Kai y de su pequeña

investigación por internet suplicando a esta que si seguía con el tema tuviera mucho

cuidado y que él, estaba dispuesto a ayudarla.

Inga, no podía contener las lágrimas, su dolor era tan profundo que alarmo a Enrique.

Enrique la tomo en sus brazos y con infinita paciencia la calmo hasta que ella cayó en un

profundo sueño.

Inga despertó al día siguiente con una energía que creía perdida, desde su regreso no había podido dormir profundamente, siempre en sus sueños aparecía la pesadilla sufrida y veía a

Kai arrollado por el tren y como habían tenido que recomponer su cuerpo a su vista.

Inga, se sorprendió al ver entrar a su dormitorio a Enrique con una taza de café caliente en sus manos, se sintió feliz de tener a alguien a su lado y más aún que este fuera Enrique, el mejor amigo de Kai, pero su felicidad se vio turbada al recordar lo que este le había

contado.

Inga, se levantó y se dirigió al colegio tal como le había recomendado el pitbul, pero no

sabía que buscar, que tendría que ver la muerte de Kai con su investigación? y que pitos

tocaba el rector en esto.

Enrique le había contado sobre la secta judía masón que podría estar detrás de lo

acontecido, pero para ella era casi imposible pensar que pudiese existir una alianza como

esta, por lo que sabía los masones eran hombres y mujeres libres, escogidos, con moralidad

comprobada, que practican una fraternidad sincera con fines altruistas.

Entre los masones, no se hace distinción de raza, sexo, nacionalidad, fortuna, rango, o

posición social, en cabio los judíos son racistas y elitistas en todas partes, hay que ver lo que le hacen a sus hermanos los palestinos, ellos son más semitas que los judíos de Israel

sin embargo los masacran sin piedad.

Los judíos, se consideran elegidos de dios y los demás somos solo ganado para ellos.

La primera revelación clara para Inga, fue el descubrimiento del comportamiento judío:,

por una parte, en la condición de raza vencida, religiosa y civilmente dispersada y

despreciada o perseguida, no solo por sus tradiciones religiosas, sino por la sórdida avaricia que la hizo adueñarse de las riquezas de los pueblos entre los cuales ha vivido; y por otra

parte, vive esa raza sostenida tenazmente por un ideal que jamás ha abandonado, el de la dominación universal por medio de su mesías, personal o simbólico.

En su perpetua contradicción con la sociedad en la que vive, el pueblo judío con el

gobierno central que conserva su unidad nacional, no ha podido menos que conspirar

perpetuamente contra el pueblo cristiano, y valerse, por lo tanto, de las sociedades secretas para realizar sus fines.

En el colegio la recibieron con alegría y pena por lo acontecido con Kai, todos se acercaban y querían expresar sus condolencias, el rector designado por la junta directiva no opuso

ningún problema cuando esta le solicito permiso para revisar las cosas del antiguo rector.

En la oficina del rector Inga reviso fotografías y cartas viejas y nuevas pero no encontró

nada que llamara su atención ni que involucrara al rector con nada más que las actividades

del colegio.

Inga se retiró del colegio agradeciendo la buena disposición del nuevo rector.

De vuelta en su departamento encontró un sobre dirigido a ella el cual contenía una carta y un cheque.

En la carta escrita por el director del periódico, este, le agradecía su especial colaboración y le solicitaba amablemente que devolviera al periódico toda la investigación realizada ya que esta había sido financiada por el periódico.

El cheque que acompañaba la carta era demasiado suculento en relación al periodo

trabajado por ella, lo que le llamo la atención.

Inga con la sagacidad que le había enseñado su profesión, dudo de las buenas intenciones

del director.

Con una taza de café en la mano inicio una revisión mentalmente de la oficina del rector y

una imagen apareció en su mente, algo como un símbolo, que podía ser? se preguntó, Inga

se concentró pero no pudo identificar claramente de que se trataba, decidió que volvería al colegio y repasaría todo lo que ya había revisado.

XXIII

Karl, el padre de Inga, había terminado su vuelta de 9 hoyos en el club de golf alemán y

mientras descansaba tomándose una cerveza en la callampa (que es como definen los

golfistas al pequeño recinto que está ubicado entre las 2 vueltas y donde paran a tomarse un refrigerio y compartir con los otros jugadores el estado de la cancha, el resultado de la

vuelta etc.), se sorprendió gratamente al ser saludado por el capitán del club, el cual casualmente estaba en la callampa y se sorprendió aún más cuando este le pregunto por

Inga.

Aunque Karl era socio fundador del club, por su pésimo golf y su actitud apática no

contaba con amigos en este y rara vez era saludado por el capitán, pero en esta ocasión el

capitán se acercó a él y se sentó en la silla vacía que estaba frente a él.

Karl, como esta Inga?, le pregunto con aflicción en su semblante.

Está bien, respondió Karl, apenada aun por lo de su novio, pero es fuerte y joven, saldrá

adelante afirmo Karl.

Supe que había perdido la pega, sabes porque?, pregunto interesado el capitán.

No, no lo sé, respondió, pero en su mente si lo sabía, tenía que ver la investigación del

rector pero no lo quiso sacar a colación.

Y que va a hacer ahora?, pregunto el capitán, porque no le dices que concerté una cita con

mi secretaria, necesitamos hacer relaciones públicas para el club y seguro a Inga le

interesara sobre todo ahora con la recesión, necesitara trabajar.

Karl, se sintió invadido y un poco humillado, Inga siempre había sido su orgullo y su

reputación como expelente alumna y persona, contrastaba rotundamente con la oferta en

tono de simpatía que empleaba el capitán.

La respuesta de Karl, fue en un tono soberbio, indicando que la compensación recibida del

periódico, le significaría a Inga vivir más de un año sin trabajar, pero que le haría llegar su oferta.

El capitán se levantó con desgano de la silla, lo estaban llamando, su cuarto estaba listo para continuar la segunda vuelta, se habría quedado con Karl, quería hacer más preguntas

sobre Inga.

El capitán se despidió de Karl y le dijo en un susurro, cuídala, marchándose y dejando a

Karl con una sensación de angustia.

No era la primera vez que alguien s le acercaba para recomendarle lo mismo “cuida a Inga”

pero de que, se preguntaba de quien?,, porque? sin encontrar respuesta.

Karl, en su rutina diaria solía caminar después de comida alrededor de la manzana donde

vivía para estirar las piernas y tener un mejor dormir, las últimas semanas mientras

realizaba su caminata diaria tenía la sensación de ser observado, pero cuando se detenía y

miraba alrededor, no había nadie, esta situación estaba afectando su tranquilidad y lo mantenía en un estado de alerta incómodo.

Karl dejo pasar unos días antes de volver a la rutina de su caminata, en cuanto salió de la casa sintió miedo, la presencia de alguien o algo tras suyo fue mayor que otras veces y

cuando se volvió para mirar que era un violento golpe en la nuca lo dejo tirado en el suelo inconsciente.

Elga, la madre de Inga, se inquietó al ver que Karl no volvía de su caminata y salió en su

busca.

Elga lanzo un grito despavorido cuando encontró a Karl en medio de un charco de sangre

tirado en el suelo, la ayuda no tardo en venir, los vecinos alertados por el grito se agolparon alrededor de Karl, tratando de reconfortar a Elga mientras llagaba la ambulancia.

Karl, permaneció 5 días en la clínica alemana afectado por un fuerte traumatismo producto

del golpe recibido, la policía no encontró indicios delictivos salvo el golpe a mansalva, a Karl no le habían robado y él no tenía la mínima idea de quien podría querer lastimarlo, por lo que la investigación quedo en nada.

Inga, volvió al colegio, intuía que algo se le había pasado por alto, lo bueno es que el

trabajo estaba hecho, solo tenía que volver a revisar.

Inga, se fijó en un alfiler de corbata de metal con un patrón decorativo, que le pareció

haber visto en otro lugar, lo recordaba porque contenía una escuadra y el compás invertido y la letra «G» en el medio, sobresaltada recordó que se lo había visto a Rolf, pero no en un alfiler, sino en un anillo que lucía en su mano, ella se fijó en el anillo porque los hombres no usaban anillos solo los casados llevaban una argolla.

Inga, percibió que había algo en el símbolo que podría explicar lo que Enrique dijo sobre

una secta Judío Mason y retumbo en su mente lo que había aseverado el rector cuando lo

entrevistaron en la cárcel, “si hiciera saber a otros lo visto y oído en su declaración, no apostaría ni dos centavos por su pellejo”

El símbolo en el anillo contenía una escuadra un compás y una G.

XXIV

La Francmasonería es una organización judía cuya historia, grados, símbolos y contraseñas

convencionales son judíos del principio al final. los judíos tanto por su instinto de

dominación como por su conciencia para gobernar crearon la Francmasonería para

ayudarse en sus acciones y para establecer el reinado de Israel entre la gente, la masonería, en el contexto de sus rituales, pena con la muerte al traidor.

Inga, quedo estupefacta al leer en Internet todo lo relacionado con la francmasonería y

sobretodo que lo del rector y lo de Kai pudiesen estar involucrados.

En el club de la republica de Santiago de Chile se realizaba una conferencia por Skype

entre el gran maestro chileno y su par alemán, se comunicaban en un perfecto inglés, la

conferencia solicitada por el chileno estaba relacionada con la investigación de Inga.

La periodista sigue haciendo preguntas, ha visitado el colegio dos veces y lleva varios días buscando información en internet sobre nosotros, dijo el chileno, tenemos interceptados su

computador y su celular, pero no se ha comunicado con nadie.

qué hacemos?

Mátenla!, contesto el alemán.

Ok, respondió el chileno.

“Los muertos están todavía vivos, tal fue el gran descubrimiento de los primitivos”.

“Los vivos están muertos; tal fue el descubrimiento de la moderna filosofía

existencialista.»

El maestro masón chileno reflexionaba sobre lo que le había ordenado su par alemán, Inga,

debía morir, pero no era fácil, además de periodista, era bella y joven, se harían preguntas y podría repercutir en contra de la gran logia, tendrían que ser muy cautelosos, el

envenenamiento sin rastro como alternativa, es demasiado largo, un accidente de trafico

podría generar dudas, tendría que ser rápido, es lo que le habían exigido.

La orden del maestro fue “encuentra a un sicario que no tenga que ver con nosotros, sin

antecedentes y ofrécele $ 10.000.000”, la alemana debe morir ya.

El tesorero al recibir la orden se sintió aliviado, hacía tiempo que no recibía una orden

semejante, entregar dinero sin tener que responder por ello.

El tesorero estaba muy endeudado, su sueldo no le alcanzaba y robaba a goteo a la logia

para satisfacer su apetito desordenado de los deleites carnales, su lujuria llegaba a tanto que se disfrazaba para que nadie de la logia lo viera entrando al bar de mala muerte en el centro de Santiago.

En el bar estaba el tesorero en compañía de su puta preferida a la que había sorprendido con un valioso regalo, esta, zalamera le hacía una paja debajo de la mesa y lo besaba

libidinosamente.

El pitbul sentado cerca de la horrible pareja agudizo su oído al escuchar al tesorero

solicitarle a la puta que le recomendara alguien para un trabajito por el cual estaba

dispuesto a pagar $ 5.000.000.

Lo que alerto al pitbul fue el monto, era mucha plata de que se trataría pensó?

El pitbul observo como la puta se dirigía al teléfono público y volvía con una ancha sonrisa, listo, le dijo al tesorero.

A los veinte minutos entro al bar un apuesto muchacho, alto, bien vestido con una barba de

tres días muy cuidada, tenía pinta de actor y el pitbul pensó que el muchacho desentonaba

con el ambiente, cuando vio que la puta le hacía señas, este se acercó y entablo una

conversación con el tesorero, el cual le entrego un fajo con dinero.

La conversación entre el tesorero y el muchacho era inaudible para el pitbul, pero su

sagacidad de periodista se intensifico producto de lo mismo y decidió seguir al muchacho,

ahí había una historia se dijo.

Inga, paseaba por el parque forestal cabizbaja, estaba como aturdida, había pasado el fin de semana en casa de sus padres ya que Elga, su madre se cayó en el baño dándose un fuerte

golpe en la cabeza y había sufrido una apoplejía, Frank, su padre cuando la vio bañada en

sangre en la tina del baño, no pudo atinar, se levantó gritando lo que alerto a los vecinos quienes se hicieron cargo de la situación llamando a la ambulancia y a Inga, debido a que

Frank solo vociferaba estupideces y se agarraba la cabeza llorando y riendo al mismo

tiempo, el shock para él, había sido fatídico.

El médico de cabecera de Elga, le recomendó a Inga que debía internar a su madre y

también a su padre ya que este presentaba signos de demencia senil.

Las lágrimas inundaban la dulce cara de Inga, tenía que tomar la decisión, debía internar a sus padres y eso la hacía sentirse abandonada.

El pitbul ya no tenía estado físico para seguir de cerca al muchacho y muchas veces estuvo

a punto de perderlo, pero el muchacho era alto de pelo rubio es decir inconfundible, ya que los chilenos que pululan por el centro de Santiago, son feos, enanos y contrahechos.

El muchacho se detuvo en el parque forestal frente al departamento de Inga y atisbo detrás

de un grueso tronco.

El pitbul casi se desmaya de la impresión, era Inga, a ella querían matar, repasando mentalmente su despido del periódico y la premura con la cual había sido desvinculado

siempre había tenido la duda del porqué, pero ahora le quedaba claro que había sido por la

investigación de Inga.

El pitbul se apoyó contra un banco de parque para no caerse, la impresión de sentirse tan

poca cosa físicamente le impedía encontrar una solución para ayudarla, que podía hacer

pensó.

El sicario con una foto de Inga en la mano la diviso sentada en un banco afligida y se

dirigió a una tienda de mascotas saliendo de ella con un pequeño cachorro.

El pitbul no había visto a Inga en el parque por lo que le extraño lo del cachorro, solo lo entendió cuando vio que el muchacho dirigía al cachorro hacia una joven que lloraba en un

banco, esa joven era Inga.

Inga lloraba en el banco ordenando sus ideas, estaba tan cansada pensó, nadie había querido contratarla, su excelente curriculum circulaba por diarios y revistas sin que le hubiesen

devuelto ninguna llamada.

Porque?, porque?, se preguntaba y porque sus padres habían enfermado y porque se le

había juntado todo y porque tenía que tomar decisiones tan tristes sin la ayuda de nadie.

Inga, se sentía como un náufrago a la deriva, antes de que Elga enfermara había pensado

visitar a su nana mapuche en el sur, era su único recuerdo firme, si, se había dicho, ella, la ayudaría.

XXV

Inga había investigado a los mapuches para poder dar con el paradero de su nana, y había

descubierto revelaciones inauditas en la internet.

El origen de los Mapuches no está aún hoy completamente establecido, el arqueólogo,

etnólogo y folclorista Ricardo E. Latcham postuló en 1921 que migraciones moluches

originarias de la selva amazónica y el gran Chaco habrían atravesado la pampa argentina y habrían entrado al actual territorio chileno a través de los pasos andinos. Este pueblo guerrero se ubicó entre los ríos Biobío y Toltén

El indio araucano no conoció la guerra de conquista, por lo tanto toda su preparación

guerrera fue defensiva y se preparaba agilizándose en los ejercicios, fabricando sus armas y haciéndose diestro en el manejo de ellas

Los indios cuando conocieron y comprendieron al caball, aventajaron a los

conquistadores en su dominio. Los indios eran buenos jinetes, parecían formar parte del

caballo que montaban, ya fuera con montura o sin ella. Con la montura suelta, el jinete sólo se mantenía por el perfecto equilibrio del cuerpo. Su destreza en el lazo era

admirable; sacaban de los caballos a los conquistadores a puro lazo.

Los araucanos fueron guerreros extraordinarios frente al conquistador.

La muerte de Caupolicán, por su parte, fue un tanto exótica: lo sentaron sobre una pica y lo empalaron, este castigo no era mapuche, y realmente ni siquiera era un suplicio

español, cuando lo aplicaron, los españoles lo copiaron probablemente de los turcos

otomanos.

El castigo del empalamiento era usual, no en América ni en España, sino en el Medio

Oriente, y también en los Balcanes, como lo prueba cierto siniestro empalador del siglo XV

conocido como Vlad Tepes, alias Drácula...

Caupolicán es probablemente el único caso registrado de empalamiento en toda la

Historia de Chile, corría el año 1558.

La mujer mapuche tenía a su cargo el cultivo de la tierra, la cerámica y la atención del hogar. La madre enseñaba a las niñas a tejer, a cultivar los campos, la cocina y la

fabricación de bebidas fermentadas. En la niñez, las araucanas, jugaban a las casitas y a las muñecas.

Inga, reflexionaba sobre su futuro y no encontraba salida, lo de visitar a su nana, ya no tenía sentido, debía quedarse a cuidar a sus padres.

Si, se dijo, los enviare a un centro donde los puedan atender las 24 horas de día.

Inga, había tomado una difícil decisión pero se sentía más tranquila y secándose las

lágrimas sintió un cálido lamido en su pierna, del sobresalto paso a la ternura, un pequeño cachorrito le langueteaba la pierna solicitándole su atención.

Inga miro a todos lados para identificar al dueño del cachorro pero no vio a nadie, al rato se encamino a su departamento para alimentar al pequeño y publicar su paradero en internet.

Inga, estaba encantada con el cachorrito, esa noche durmió con él y amaneció más animada,

necesitaba urgentemente el calor y el amor que sin condiciones le ofrecía el pequeño

animal.

Inga estaba en la ducha cuando sonó el timbre, que lata pensó, pero el timbre sonaba con

insistencia y apagando el agua de la ducha, se anudo una toalla cubriéndose el cuerpo hasta la rodilla, su pelo mojado estilaba agua.

Al mirar por el ojo de la cerradura, vio a un atractivo joven muy bien vestido.

Quien será?, pensó, estuvo a punto de preguntarle de que se trataba, pero el edificio era muy seguro, además era temprano en la mañana por lo que dejando de lado el temor abrió

la puerta.

Que desea?, pregunto Inga.

Tu pusiste un aviso en internet que habías encontrado un cachorro verdad?, pregunto el

joven.

En ese preciso instante el cachorrito salto sobre Inga tirando con sus dientes la toalla que ella tenía atada soltándosela.

Inga quedo desnuda y en un rápido movimiento la recogió y se cubrió nuevamente.

El joven quedo impresionado con el cuerpo perfecto de Inga y estuvo a punto de

abalanzarse sobre ella, pero su instinto profesional se lo impidió.

El bochorno creo una situación de confianza, por lo que Inga le dejo entrar cerrando la

puerta sin cerrojo.

El pitbul había hecho guardia durante dos días frente al departamento de Inga, convencido

que el desconocido llegaría en cualquier momento a cumplir su objetivo.

La mañana en que el sicario subió al departamento de Inga, el pitbul había abandonado su

puesto en busca de un café y un sándwich para iniciar el día por lo que no vio al muchacho

entrar al edificio.

El pitbul volvió su lugar de observación detrás de un árbol frente al depto. de Inga, y sintió un escalofrió en la espalda al ver por la ventana, al muchacho dentro del departamento,

entro en el edificio corriendo justo cuando un señor salía pasando frente al conserje quien no presto atención ya que estaba ocupado ordenando la correspondencia de los vecinos en

sus respectivos casilleros.

El pitbul subió los tres pisos y llego jadeante al departamento de Inga, abrió la puerta con todas sus fuerzas y se encontró con Inga que corría hacia la puerta solo con el pequeño

biquini puesto.

Inga se abrazó al pitbul viendo en el la salvación, pero en ese instante sintió un pinchazo en sus glúteos, al mirar hacia a tras vio al muchacho con una hipodérmica en la mano y se

desvaneció.

El pitbul aferrado por el cuerpo desmayado encima suyo, no pudo esquivar al muchacho

quien tomándolo por la espalda le aplico una llave de judo en su brazo, inmovilizandolo.

El joven tendió al pitbul en la cama y le disparó un tiro en la sien derecha, el arma estaba con un potente silenciador por lo que nadie escucho, Inga, permanecía sedada a la entrada

de su departamento.

El muchacho con toda la calma del mundo le bajo el biquini y procedió a sodomizarla

amarrándole una bolsa plástica en su cabeza haciendo presión con el fin de provocarle la

muerte por asfixia.

Inga, nunca despertó.

El muchacho traslado al pitbul al sillón del living y colocando la pistola en su mano, lo

desvistió, llamo a la policía y salió del departamento con toda calma.

La PDI, llego al departamento de Inga a las tres horas de haber recibido el llamado, la

escena no representaba nada nuevo para ellos, concluyeron que se trataba de un juego

sexual de dos desviados a los que se les escapo de las manos y termino con la muerte por

asfixia de ella y el suicidio del viejo cabron, que no había tenido las agallas para enfrentar el castigo.

Inga fue trasladad al Instituto Médico Legal donde le practicaron la autopsia

correspondiente.

El parte oficial de la autopsia fue muerte por asfixia, el cuerpo de Inga en sus últimos

estertores perdió el control de los esfínteres vaciando cualquier vestigio del sedante que le habían administrado.

El sicario había cumplido bien su trabajo.

En el bar, el tesorero llamaba desde un teléfono público al maestro masón para contarle el

éxito del servicio solicitado, este, con una sonrisa marco un teléfono en Alemania.

Inga, fue enterrada en una ceremonia privada a la que no asistieron sus padres enfermos,

solamente la acompaño Enrique que no se tragó el cuento de la policía, pero que podía

hacer.

El entierro del pitbul en el pabellón de los periodistas del cementerio general estuvo muy

concurrido, se hicieron discursos y su cuerpo fue incinerado.