La esposa

La esposa perdida
Su voz fue como una caricia, con la que recuperó
la consciencia. Sus ojos, oscuros y misteriosos como la
noche, reflejaban un sentimiento de pérdida y deseo.
Su fuerza contenida era el único punto de referencia
en aquella terrible amnesia que padecía. Pero, ¿quién
era Richard Jordan? Sólo sabía de él que afirmaba
que era su esposa.
Meses antes, Richard había vuelto de un trabajo
peligroso y se había encontrado con que su esposa
había desaparecido. Richard la amaba con locura, a
pesar de que su matrimonio estaba a punto de
romperse. Así que, cuando por fin la encontró, se juró
a sí mismo que no volvería a perderla.
CAPÍTULO UNO
Richard Jordan estaba de pie, a la sombra de las
cortinas, pero no escondido por completo. El hombre de
detrás del escritorio de madera, el doctor Hampton, lo
estaba viendo. Aunque Hampton adoptaba una actitud
profesional, Richard se dio cuenta de las gotas de sudor
que había en su frente y en su labio superior, mientras
sostenía el bolígrafo entre sus dedos y dibujaba, de
forma tensa, círculos en la carpeta que tenía delante.
La atmósfera de aquella espaciosa habitación era
sofocante. Los muebles de madera la abarrotaban y los