La mujer en la Antigua Grecia por Ruth Estella Gómez Gómez - muestra HTML

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UNIVERSIDAD CES FACULTAD DE MEDICINA ESPECIALIZACION EN MEDICINA DEL TRABAJO Y LABORAL MEDELLÍN - COLOMBIA JOHN WILSON OSORIO Asesor

Trabajo de grado presentado como requisito para optar al título de Especialista en Medicina del Trabajo y Laboral

UNIVERSIDAD CES FACULTAD DE MEDICINA ESPECIALIZACION EN MEDICINA DEL TRABAJO Y LABORAL MEDELLÍN - COLOMBIA RESUMEN

LA MUJER EN LA GRECIA CLASICA

 

Esta es una breve reseña histórica, donde se narran algunos aconteceres de la

 

época en torno a la mujer, con el fin de entender la posición que ha ocupado en el

 

mundo de occidente con respecto al conocimiento donde su papel ha estado

 

subordinado, y ha ocupado otros roles en su que hacer social y cultual.

 

Se ha tomado ésta cultura porque fue allí donde nació la civilización occidental,

 

en la edad de oro, época de máximo florecimiento que representa el modelo de

 

vida ateniense.

 

Se analizarán situaciones desde diferentes tópicos para dar varios elementos de

 

un material tan extenso que ha sido objeto de investigación de muchos estudiosos

 

del tema.

 

Se mirarán por una parte algunas imágenes que quedaron de la época, allí se

 

aprecian costumbres, rituales, trabajo y vida en la sociedad de la Grecia clásica,

 

con énfasis en el mundo de lo femenino.

 

El mundo de la racionalidad es el legado que dejaron los grandes filósofos, que

 

sigue siendo vigente hoy en día, tema que también se revisará.

 

Desde otro punto de vista, se podrá observar el mundo de relaciones entre los

 

varones y la incidencia de esto con respecto a la vida de la mujer en ese entonces. Para concluir y hacer una discusión final donde observamos que después de dos

 

mil quinientos años seguimos conservando comportamientos muy similares en lo

 

que respecta a la mujer, quien es el objeto de este trabajo, INTRODUCCION:

 

Esta es una breve reseña histórica, de algunos tópicos de lo que podemos

 

sustraer de los textos de los estudiosos de la época, acerca de la concepción de la

 

mujer en la Grecia clásica. Tema vasto y extenso pero que en este trabajo está

 

enfocado en la fémina.

 

La época clásica abarca el período entre el 500-323 AC; con la presencia de

 

figuras e iconografías de las ánforas y de algunos otros grabados del siglo V A.C

 

(período de la edad de oro del arte griego) se observa un legado histórico de

 

algunos aconteceres donde lo femenino es el centro de atención para el artista, la

 

plástica y el alto desarrollo estético, con las bellas imágenes de la época.

 

Sin pretender hacer teorías definitivas ante lo tan claramente evidente al

 

observador en dichas ánforas, es innegable el legado cultural que este pueblo

 

griego dejó para la posteridad. Una sociedad tan finamente construida con todos

 

los detalles de una gran organización social, donde se podrán apreciar, varias de

 

sus costumbres, rituales y manera de comportarse en grupos familiares o en

 

grupos más amplios; también se analizarán algunos aconteceres en torno a lo

 

femenino de la época, porque como iremos viendo a lo largo de este trabajo se

 

dieron unas condiciones bastante particulares para la mujer, que puede responder

 

un poco el interrogante de por qué la mujer ha tenido poco acceso al desarrollo

 

intelectual, económico y social de la cultura occidental de la cual es Grecia pilar

 

fundamental. Indudablemente el papel en el mundo griego de la mujer fue otro. Ante la pregunta de por qué la mujer no ha ocupado puestos de un alto nivel

 

cognitivo, en lo que respecta a su vida laboral, a lo largo de los períodos

 

históricos, incluyendo la época actual. En esa búsqueda, se inició un recorrido por

 

la antigüedad donde llegamos inevitablemente al legado griego en la época clásica

 

como buscadores de ese eslabón perdido del acontecer de la mujer en dicho

 

tiempo.

 

En el siglo V antes de C. floreció la cultura Griega, no solamente en el campo

 

artístico, en todo lo amplio de la palabra, sino también el teatro con los grandes

 

dramas del hombre y sus cuestionamientos fundamentales de la existencia, que

 

denotan el gran desarrollo del pensamiento y las grandes preguntas que el

 

hombre se hizo en la época frente a actitudes inherentes a sus dos grandes

 

dramas: ¿qué sería más contraproducente para la humanidad, la muerte por parte

 

del hijo de la madre, o del padre? Dando respuesta en dos grandes mitos: Edipo

 

Rey, de Sófocles y Electra del mismo autor. Recordaremos, dado el tema que se

 

revisa la leyenda o el mito de Electra: hija de Clitemnestra, hermana de Orestes y

 

de Ifigenia. Clitemnestra heroína legendaria griega, hija de Tíndaro, rey de

 

Esparta, y de Leda; hermana de Helena, de Cástor y de Pólux, esposa de

 

Agamenón; durante la guerra de Troya, tuvo amores con Egisto, mientras su

 

esposo apoyaba en la guerra a su hermano Menelao por la injuria recibida por

 

parte de Paris hijo de Príamo rey de Troya quien había raptado a Helena su bella

 

esposa y cuando su marido, Agamenón, regresó de la guerra, lo mataron entre los

 

dos amantes. Electra, después del asesinato de su padre salvó a Orestes todavía niño y lo envió a Fócida. Cuando Orestes regresó le ayudó a matar a los asesinos

 

de Agamenón. Clitemnestra su madre y a Egisto su amante.

 

La respuesta ante este interrogante de la importancia del padre o de la madre por

 

parte de los griegos ante lo planteado en éstas dos tragedias, fue la muerte del

 

padre o el complejo de Edipo, rey de Tebas, hijo de Layo y Yocasta, que mató, sin

 

saberlo, a su propio padre y desposó a su madre1, generándose un planteamiento

 

para la humanidad en lo que se constituiría como el complejo de Edipo que ha

 

marcado fuertemente nuestra cultura en el ámbito de lo masculino. Esto tendría

 

una mayor connotación para el mundo griego, revelándonos a través del drama la

 

importancia del padre para el mundo o la concepción Griega. Sin entrarnos en el

 

mito ni en la literatura, ni en los legados que los poetas han dejado para el deleite

 

de las generaciones futuras, solo se revisará lo que a la luz de la historia se pueda

 

evidenciar. Pero sí reseñar este mito, el de Electra, quien por salvar el honor o por

 

amor al padre asesina a su propia madre. Y cómo los grandes pensadores en

 

siglos posteriores hacen un mayor énfasis en el complejo de Edipo que en el de

 

Electra. En especial la posición de Sigmund Freud padre del sicoanálisis y

 

estudioso del tema.

 

En otro contexto de esta misma búsqueda de la concepción de la mujer en la

 

Grecia clásica, se tomaron algunos textos de los filósofos desde Sócrates2:

 

Sócrates nacido en Atenas del 470 al 399 antes de C. famoso por su método de 1En: http://es.wikipedia.org/wiki/Edipo. 1 de Julio de 2009.

 

enseñar llamado La Mayéutica. Hacer preguntas para que la persona encuentre

 

las respuestas.

 

Platón3: 428 al 348-47 Nació en Atenas, discípulo de Sócrates y maestro de

 

Aristóteles. Autor de Los Diálogos: Critón, Fedón, Fedro, Gorgias, El Banquete, La

 

República. Enseñó en los jardines de la Academia exponiendo su filosofía cuyo

 

método es la Dialéctica. En sus obras de vasto conocimiento se describen

 

diálogos con sus discípulos algunos de ellos llevan su nombre y es toda una

 

profesión el estudio de ellas y la comprensión de éstas.

 

Aristóteles4: Nació en Estagira en Macedonia en 384 al 322 antes de C. Preceptor

 

y amigo de Alejandro Magno. Fundador de la escuela peripatética. Escribió

 

Organón, Física, Poética, Ética, Política, Metafísica, Nicómaco, Moral, entre otras.

 

Todos ellos grandes pensadores y filósofos que marcaron la historia en dos: antes

 

y después de ellos, porque fue a partir de sus obras y de sus planteamientos que

 

se forjó toda la ideología de la cultura occidental que viajaría a través del tiempo y

 

los imperios dejando una huella indeleble en la manera de ver el mundo en esta

 

parte del planeta.

 

Y de una manera puntual se analizará un poco su concepción sobre género y la

 

diferencia sexual que aunque no sea tema al que dediquen sus obras, si dejan ver 3LAROUSSE. Pequeño Larousse Ilustrado. Madrid. Ed. Larousse. 1994.

 

cuál es su postura frente a la mujer, para permitirnos acabar de hacer un enfoque

 

sobre la concepción de la mujer en la Grecia clásica.

 

Se analizará también cuál era el mundo de relaciones en este universo griego

 

entre los mismos hombres y sus relaciones homosexuales que ponían a la mujer

 

en otro plano, además de su rol en la plaza pública donde ella tenía un papel

 

irrelevante pues su quehacer, dada la concepción de la época, estaba en el oikos

 

o casa y en ese espacio diseñado para ella, denominado gineceo. Y los diferentes

 

roles de la mujer, esposa, hetaira, hija, esclava, que dejan ver las connotaciones

 

que para los griegos representaban las mujeres, sin olvidar que es una mujer,

 

Diotima, quien en El Banquete, uno de los Diálogos de Platón, habla con mayor

 

sabiduría sobre el amor precisamente conversando con Sócrates, y de quien se

 

dice fue ella quien le enseñó a éste las bellas artes de amar.

 

Y con todos estos datos hacer luego una pequeña discusión sobre la influencia

 

que aún hoy en día luego de dos mil quinientos años, ejerce este pensamiento y

 

esta manera de ver. Teniendo en cuenta también los factores que influyen en el

 

desarrollo biológico y evolutivo entre los dos géneros y debido a ello las

 

diferencias reales entre las habilidades y oficios que irían a desarrollar antes de

 

las épocas históricas que quedaron registradas en la memoria de la humanidad en

 

cada uno de los lugares y momentos que independiente de ideologías dejaron un

 

estigma en cada uno de los géneros. PRIMER CAPITULO

 

Este viaje, por el recorrido de la historia en occidente por la cultura de la Grecia

 

clásica, es toda una odisea y en especial para quien se asoma a ese abismal

 

mundo, buscando el eslabón perdido de la historia de las mujeres, que admirado

 

se mueve por algunos textos de estudiosos de la materia, para escribir sobre lo ya

 

dicho, algunos apuntes de aquello que le ha dado una impresión o un sello ante la

 

pregunta: ¿Por qué la mujer ha tenido poca participación en las decisiones del

 

desarrollo cultural, social y económico y los tipos de trabajo que ha

 

desempeñado? Y para dar orientación a ésta búsqueda llegamos a la cuna de

 

nuestra civilización a indagar sobre el mundo de la mujer en la Grecia Clásica.

 

En términos de medicina se habla hoy en día de la Medicina basada en la

 

evidencia. Hasta donde se pueda llevar la analogía del término, se harán algunos

 

aportes de la historia de la mujer basados en la evidencia histórica.

 

Se aclara que inicialmente éste trabajo fue una motivación que surgió gracias al

 

conocimiento de algunos textos y seminarios impartidos por un grupo de mujeres,

 

de varias nacionalidades, cuyo nombre es Inspiración Femenina5.

 

Ante ese papel silencioso de la mujer, ¿cuándo fue, cómo ocurrió, y de qué

 

manera entramos en ese olvido de saberes? Como iremos viendo a lo largo del 5 http://www.inspiracionfemenina.com/ 2009.

 

trabajo, la mujer ha tenido poca participación en el conocimiento, tanto en el

 

aprendizaje de este, como en la participación en la vida en sociedad de quienes lo

 

han poseído (género masculino) y únicamente lo han cultivado entre ellos.

 

Iniciaremos hablando algunos aspectos del mundo griego, considerando que es

 

éste el cimiento de nuestra cultura occidental y posteriormente, hablaremos de lo

 

que a lo largo de los siglos le aconteció a la mujer en relación a la pregunta

 

anteriormente planteada acerca de su participación en los ámbitos sociales,

 

culturales y laborales a través de la historia.

 

El mundo Griego, está ligado a nuestra historia, nuestras costumbres, nuestra

 

manera de pensar y en definitiva al modo de estar, aún en nuestros días.

 

Los griegos con su pensamiento mítico, politeísta, su estética, su plástica y

 

belleza, dejaron una estela en el conocimiento, que instaura el pensamiento

 

racional y se aleja del pensamiento mítico. Y marca una impronta en la postura

 

que occidente asume frente a la mujer, pensamiento que provenía de los maestros

 

antecesores de Aristóteles de quienes haremos algunas anotaciones.

 

De la mano de algunos textos, se ha recopilado un material que nos permite ver la

 

organización social en algunos aspectos en la Grecia Clásica y algunas

 

costumbres.

 

Ese mundo griego viaja a nuestra época a través de escritores como Homero,

 

Hesíodo, Heródoto y otros autores posteriores, de quienes podemos leer cómo se

 

establecían esas relaciones sociales políticas y su forma de organización y cómo se va hilando el tejido de la historia de un pueblo, de gran riqueza en mitos y

 

símbolos.

 

No tomaremos en cuenta toda la tradición y el lenguaje mitológico que tan

 

bellamente escribe Homero, ni los libros que haya escrito Hesíodo como los dos

 

poetas que han dejado su legado para la posteridad, tampoco los relatos del padre

 

de la historia, Heródoto, porque sería tema de otro gran estudio, pero sí queremos

 

contar que para el conocimiento de la Grecia Clásica estos autores son parte

 

fundamental.

 

En el libro Historia de las Mujeres6 se hace referencia a los mitos y a algunas

 

connotaciones de lo femenino que se mueven en dos papeles antagónicos el

 

amoroso y dulce y los monstruos femeninos y nos relata que no es posible deducir

 

cuál sería la situación de la mujer en su contorno social , basándose en los mitos;

 

en contraposición, a lo que relata José Manuel Villalaz, en el prólogo de

 

TEOGONIA: “El pensamiento religioso de los pueblos ha sido siempre una

 

proyección al plano teológico de lo que acontece en el plano social. Dicho de otra

 

manera el pensamiento religioso de un determinado pueblo en una determinada

 

época, se encuentra condicionado por el estado social del mismo.”7

 

Eso depende del lente con el que se mire, porque si nos vamos a ver un fenómeno

 

desde el punto de vista histórico y lo que haya quedado escrito al respecto,

 

6DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003
7HESIODO. Teogonía. México. Editorial Porrúa. 2004. Pág. XVII.

 

quedarían muchas tradiciones de muchos pueblos, costumbres y tendencias que

 

quizás están relatadas en otros géneros bajo la óptica del artista que devela la

 

realidad, bajo la luz de su mirada poética, que trasciende y lee la sociedad, y allí

 

habría que ponerse sus mismos lentes para descubrir sus secretos. El pueblo

 

Griego es rico en iconografías que aparecen en los vasos atenienses de los siglos

 

VI y V A.C y no se dedica solo a imágenes femeninas, sino que podemos observar

 

múltiples situaciones de la vida de la época que incluye a personajes míticos como

 

de la vida cotidiana: rituales, matrimonios, funerales, iniciaciones sacrificios entre

 

otras. Y recordar que lo allí pintado es la visión del artista.

 

Como se dijo anteriormente, hay múltiples motivos, pero recogeré la descripción

 

de algunas pinturas que se refieran a labores y o asuntos femeninos:

 

“Muchos vasos muestran a mujeres de pie ante una estela para depositar allí

 

coronas, ínfulas o pequeños vasos para perfumes que llevan en grandes cestos

 

planos. A veces se ve unas mujeres que se presentan para la visita a la tumba,

 

aunque no se puede determinar con exactitud cuál es su condición: ama o sirvienta, madre o hija”8. (Ver imagen en página siguiente). 8DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág 229 00001.jpgOfrendas en la tumba (ca. 450). Lecito de fondo blanco Atenas, Museo Nacional. De Riezler, tab 23.

 

Hay otro grupo de imágenes que muestra el regreso del guerrero muerto traído por

 

uno de sus compañeros, unas veces aparece solo y otros con grupo y quienes lo

 

preceden son mujeres, como las lloronas en torno al lecho. Las mujeres cumplen

 

un papel importante tanto en el ritual funerario, como en las ofrendas.

 

La guerra no es asunto solo de hombres, influye en la ciudad entera, allí vemos la

 

indumentaria: coraza que le cubre el torso, una grela o protector metálico en las

 

piernas, un casco y un escudo redondo, una espada y una lanza, es el equipo del

 

hoplita, el joven que va al combate en apretadas filas, y cada escudo, cubre el del

 

vecino sin intersticios. La mujer aparece de pie frente al hoplita sosteniendo la

 

lanza, el escudo y el casco, en las imágenes se ven arqueros y hoplitas y los que se quedan mujeres y ancianos. Un hoplita de barba con lanza y escudo y frente a

 

él una mujer que le tiende un casco y una ínfula9.

 

00002.jpg

Partida y plegaria ante el altar
(ca. 530). Anfora de figuras negras.
Roma, Museo Villa Giulia, 693
Sopraintendenza Archeologica
Per l’Etruria Medidionale, Roma.

Nuevamente surge la pregunta, de esta mujer que aparece en la escena de

 

partida del guerrero, ¿Es madre o esposa? Hay un modelo mitológico donde la

 

diosa Tetis le entrega las armas a su hijo Aquiles; por lo que se sugiere que es

 

una madre la que entrega las armas a su hijo, con la idea de que las madres están hechas para dar guerreros a la ciudad.

 

9DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 232. Las escenas de partida no son en colectivo como en las de la guerra sino

 

individuales, aparece la mujer en el hogar con las armas que se entregan. Es

 

notable el papel de la mujer en el contexto de la guerra también se le ve

 

ofreciendo un vaso ritual, con ocasión de una partida o de un regreso.

 

En otra escena aparece una mujer de pie llevando un niño en brazos y al frente un

 

hombre armado con lanza y sosteniendo un casco, es evidente allí la imagen de

 

un grupo familiar y recuerda la escena de despedida de Héctor y Andrómaca en la

 

Ilíada10.

 

00003.jpg

El lecho de guerra
(ca.450).
Lecito de fondo blanco. Berlín,
Antikemuseum. De Riezler, tab. 15.

La madre representa un papel de continuadora del oikos, o el espacio doméstico, la madre de los futuros guerreros protectores de la ciudad.

 

10DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. Las imágenes de la maternidad son rarísimas en los vasos, y las escenas con

 

niños, figuran jugando entre ellos. No hablemos de escenas de parto solo el caso

 

de Zeus, quien en un caso invertido en relación con el parto normal, es auxiliado

 

por comadronas, las Eleitias para parir a su hija Atenea. Asuntos de mujeres como

 

estos, no son de relevancia en el mundo artístico de la época, escenas de

 

amamantamiento también son escasas, a veces aparece Afrodita con su hijo Eros.

 

Los rituales de mujeres son también motivos de inspiración para los artistas como

 

se aprecia en varios vasos. A parte de los rituales funerales y de matrimonio hay

 

una serie de ellos donde aparecen en forma colectiva, alrededor de espacios religiosos, estatuas, efigies o un altar sacrificial11. 00004.jpg

Coros Femeninos (ca. 460)
Fiale de fondo blanco, Boston,
Museum of Fine Arts, inv. 65.908

11DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.

 

La música, la danza en las fiestas para honrar a los dioses, en la mayoría son

 

mujeres. Un ejemplo es la escena en que aparece una tañedora de aulús (especie

 

de flauta), tocando de pie ante un altar encendido, la llama nos dice de la actividad

 

sacrificial y a la derecha del altar un cesto con los instrumentos con los que se

 

trabaja la lana, actividad específica de las mujeres que es llevado allí como

 

ofrenda a los dioses, un coro de siete mujeres se dan la mano y la forma discoidal

 

de la copa da la idea de un recorrido alrededor del altar. La divinidad es honrada

 

mediante la ofrenda del trabajo femenino, la música, el canto y la danza.

 

También se ve a la mujer en otras escenas como portadora del cesto sacrificial

 

que contiene los granos que se arrojan al fuego, las ínfulas o adornos de lana con

 

las que se cubre el animal, y el cuchillo que servirá para matarlo. Dicho cesto es

 

un objeto de paja que se caracteriza por tener tres picos elevados12. (Ver imagen en página siguiente). 12DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 00005.jpg

Portadora de cesto sacrificial (ca. 480). Lecito de figuras rojas. París, Louvre, CA 1567 Foto Musees Nationaux Dejando dichas escenas del papel religioso de las mujeres, vemos en contraparte

las imágenes de mujeres danzando o manipulando el vino alrededor de una efigie

 

de Dionisio en una serie de más de setenta vasos con unas imágenes constantes

 

que hacen referencia al carácter ritual , las mujeres danzan alrededor de la efigie

 

sobre un poste adornado con hiedra planta de enredadera verde y vestido con

 

pliegues y una máscara casi siempre frontal que de perfil se ve duplicada y ante la

 

imagen del dios una mesa sobre la cual hay vasos para mezclar el vino y el agua,

 

en el ritual solo aparecen mujeres la que toca el aulús, que con su música arrastra

 

la danza desenfrenada de una decena de ellas que bailan en círculo, con los cabellos revueltos dando vueltas cada una sobre si misma y no en un movimiento de conjunto13. 00006.jpg

Danza alrededor de la pilastra de Dioniso (ca. 490).
Copa de figuras rojas. Berlín, Antikenmuseum,
Staatliche Museen Preussischer Kulturbesitz, 2290.

Hay también una serie de imágenes donde se describe a las mujeres viviendo en
el interior de la casa, oikos, en la parte que es reservada para ellas llamada
gineceo donde permanecerán: la esposa, las hijas, las sirvientas, a veces algunas
parientes; ellas trabajan allí y casi no salen, se ayudan entre ellas y laboran
especialmente en el hilado y en el tejido, y educando los niños pequeños. ¿Cómo 13DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed.Taurus. 2003. Pág. 241.
analizar lo del encierro? Algunos opinan que por protección a las mujeres o como

 

plantean los autores del libro Historia de las mujeres14quienes consideran que se

 

trata de una limitación a su autonomía.

 

Retomando al historiador griego Heródoto (II, 35) “Los egipcios han establecido

 

todas sus costumbres y leyes a la inversa que todos los otros pueblos. Entre ellos,

 

las mujeres van al mercado y venden, mientras que los hombres se quedan en la

 

casa y tejen”15. Para el historiador es inconcebible el que las mujeres vayan a la

 

plaza pública y se afirma con ello el modelo griego descrito y esa imagen de

 

interior y exterior habla de la división entre lo masculino y lo femenino.

 

En los vasos y las iconografías que venimos describiendo, hay una serie de

 

imágenes de mujeres solas, en espacios que corresponden al gineceo donde es

 

frecuente la imagen de una puerta cerrada o entreabierta. (Ver imagen en página

 

siguiente).

 

14DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003 15DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 00007.jpg00008.jpg

 

Casa atenienses, finales de los siglos V y IV a.C.16

 

En una Píxide o especie de tapadera, se representan a mujeres en escenas de

 

interior, muchas corresponden a personajes míticos. Por ejemplo en una de ellas a

 

la izquierda aparece Helena sentada hilando la lana y con un cesto frente a ella y

 

en la misma escena Clitemnestra le tiende un alabastro de perfume y entre las dos

 

un pequeño espejo. En otra escena separada por una columna, vemos a una

 

mujer de pie quien extiende un cesto a Casandra, la cual se arregla el traje. Y en

 

la otra escena Danae extrae una corona de un cofre mientras va hacia la puerta

 

que está entreabierta y deja medio ver a Ifigenia colocándose una ínfula en el

 

peinado.17 (Ver imagen en página siguiente). Perteneciente esta imagen en su

 

conjunto al adorno y la belleza de lo femenino. Los nombres inscritos en la

 

16 SENNET, Richard. Carne y Piedra. Alianza Editorial. Madrid. 2003. Pág. 75
17DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.

 

composición no corresponden con ningún relato sino que más bien hacen

 

referencia a la dimensión poética del espacio de lo femenino.

 

00009.jpgEn el gineceo (ca.460). Pixide de figuras rojas. Londres,
British Museum, E 773. Furtwängler Reichold, tab. 57.

 

En otra iconografía se ve una escena de exterior: Hipólita vigila mientras su hidria

 

o vasija antigua en forma de cántaro se llena en una fuente. A su vez, otra mujer

 

espera su turno y a su lado otra imagen donde Mapsaura se aleja con los brazos

 

abiertos de un árbol donde está enroscada una serpiente y por el otro lado Tetis

 

se acerca al árbol a recoger una manzana. Haciendo alusión al jardín de las

 

Hespérides y el árbol de las manzanas de oro. Pero la imagen con mujeres hace

 

alusión a escenas de huerto y de la fuente. Vemos como no solo está la mujer en

 

el interior gineceo, sino que también los pintores nos recrean con mujeres que

 

salen al exterior y cuál sería su estatus, partiendo de la idea de que las mujeres no salen de su casa, se ha concluido que se trata de esclavas18. Pero son pocos los

 

elementos gráficos que distinguen el ama de la sirvienta y la mujer libre de la

 

esclava. Lo mismo que ocurre con la edad, la condición social no se esclarece en

 

la imagen.

 

00010.jpgEn la fuente (ca. 460). Píxide de figures rojas.
Londres, British Museum, E772. Furtwängler Reichhold, tab. 57.
Otra imagen de una hidria o cántaro son varias mujeres una vigila el agua que

 

corre y las otras cuatro deambulan con los vasos sobre la cabeza y gesticulan

 

como si intercambiaran opiniones y nuevamente el valor estético resaltando la

 

belleza de estas mujeres19, la fuente aparece como el equivalente para las

 

mujeres de lo que es la plaza pública para los hombres. La mujer de la Grecia

 

clásica no tenía acceso al mundo de los hombres que se desenvolvía en la plaza

 

18DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 246.
19DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.
pública, donde se hablaba de los asuntos de la polis o ciudad. Allí se les

 

enseñaban las artes de las letras y la oratoria. Si se hace la comparación, del

 

mundo de los hombres y las mujeres en lo que respecta al intercambio de ideas y

 

de conocimientos, obviamente la mujer no tenía acceso a la formación de otros

 

saberes, su lugar estaba entre los quehaceres del oikos o de la casa y como veíamos antes, en la crianza de los futuros guerreros. 00011.jpg

Mujeres en la fuente (ca. 530). Hidria de figuras negras. Wurzburgo, Martin von Wagner Museum, L 304.

En una pequeña hidria, aparece una mujer desnuda en su tocador junto a una pila,
similar a un bautisterio y frente a ella Eros, en vuelo, le ofrece un vestido.20(Ver
imagen en página siguiente). Contrariamente a la tradición espartana las
atenienses no están desnudas, y los pintores dan una visión del cuerpo femenino 20DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003.Pág. 250.
con una tendencia marcada en los rasgos masculinos, pues solo en su forma hay

 

un agregado que lo modifica con los senos, este tipo de arte es fundamentalmente

 

antropomórfico y se presta enorme atención a las anatomías dominadas por una

 

morfología masculina. Los jóvenes efebos aparecen como atletas y su desnudez

 

es casi constante y rivalizan entre sí en fuerza y belleza mientras que a las

 

mujeres se les muestra en el tocador y se hace realce en sus adornos y

 

vestimentas. Para la cultura Griega era fundamental la formación de los jóvenes

 

tanto en el aspecto ideológico como en el realce de su fuerza y su vigor físico iban

 

literalmente desnudos y este era el patrón que regía para los ciudadanos mientras

 

la mujer siempre estaba vestida dada la fisiología de los cuerpos calientes de los

 

varones y los cuerpos fríos de las mujeres que veremos más adelante. No era

 

importante para ellos resaltar las formas femeninas. (Ver imagen en página

 

siguiente).

 

00012.jpg

Eros en el baño (ca. 430). Hidria de figuras rojas. París, Louvre, G. 557. Foto Musées Nationaux.

Por fuera del arreglo personal, la música ocupa un lugar importante en la cultura

 

griega: Otra imagen en una crátera o copa antigua, se ve a una mujer tocando la

 

lira, a sus pies un cofre abierto y al frente otra mujer de pie con una lira y una

 

flauta y Eros con los brazos extendidos sosteniendo una corona, vuela hacia la tañedora de la lira21.(Ver imagen en página siguiente).

 

21DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 00013.jpg

Músicas
(ca. 440).
Crátera de figuras rojas. Wurzburg
Martin von Wagner.
Museum, L.521.

Otras veces aparecen mujeres que tienen rollos desplegados leyéndolos

 

metafóricamente se hace referencia a la poetisa Safo.

 

00014.jpg

Lección de danza (ca. 460).
Crátera de figuras rojas. Lecce,
Museo Provinciale Sigismondo

Castromediano, 572.

 

En las imágenes la lectura y la recitación parecen ser actividades

 

mayoritariamente masculinas, en las casas de los maestros de escuela vemos a

 

muchachos acompañados por el pedagogo. Y en cuanto a las ejecuciones

 

musicales públicas a quienes se ve es a los varones, mientras que las mujeres se

 

hallan en el interior entre ellas y acompañadas de Eros, se muestra una gran

 

diferencia entre uno y otro sexo con prácticas paralelas.

 

En otra imagen en una crátera se ve a una flautista sentada entrenando a una

 

joven danzarina y en el fondo una cítara suspendida22; ¿Cuál es el lugar una

 

escuela una casa y que relación tienen los personajes? ¿Es una Madre o una

 

maestra? Se ha llegado a interpretar esta escena como la educación de una

 

hetaira (cortesana o mujer culta y educada). Una vez más los pintores trabajan

 

para los historiadores. De todo esto podemos deducir la importancia de la

 

actividad musical en el mundo de lo femenino.

 

Dentro de este contexto de las iconografías hay un apartado relacionado con las

 

labores femeninas, pero ya hemos venido viendo una serie de actividades que

 

realizaban estas en la vida de la Grecia clásica. Dado el nexo que tiene que ver

 

con la historia de las mujeres en cuanto a la vida laboral que desempeñaban

 

otrora en la cuna de la civilización y lo que devendría en siglos futuros incluso en

 

el actual con respecto a sus oficios y vida laboral en general. Teniendo en cuenta

 

el encierro en el gineceo y las actividades en la plaza pública para los varones, 22DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.

 

desde allí queda el estigma para la educación, la preparación de la mujer en los

 

devenires de la existencia quedan muy mutilados, amen de la preponderancia y la

 

elección por lo masculino en el mundo de las relaciones eróticas y del deseo,

 

serían ellos los herederos de todo el pensamiento y los grandes conocimientos

 

que desarrolló el hombre refiriéndose solo a ese género masculino, que se erigió

 

en la Grecia clásica.

 

“Del espejo a la cítara o la danza, el abanico de objetos en manos femeninas no

 

es infinitamente variado, y cada uno contribuye a definir al mismo tiempo que una

 

actividad, un estatus de la mujer”23. Una imagen clásica: nueve mujeres, repartidas

 

en cuatro grupos, trabajan la lana. Unas hilan, tres de ellas pesan lana, otras dos

 

manejan una tela vertical que se enrolla en la parte superior, y otras dos pliegan la

 

tela. Es claro y escueto este lenguaje y en el mismo vaso imágenes de danzarinas

 

y de coros, como una analogía entre el movimiento de las lanzaderas de las

 

tejedoras y las danzarinas24. Y un vaso gemelo con imágenes de un cortejo

 

nupcial y un coro femenino, Dando a entender lo que a los ojos de los atenienses

 

constituyen los momentos esenciales en el mundo de lo femenino: tejido,

 

matrimonio, danza. A finales del período arcaico aparecen miles de escenas de

 

mujeres hilando. (Ver imagen en página siguiente).

 

23DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. 252.
24DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.
00015.jpgEl tejido (ca. 540). Lecito de figuras negras. Nueva York,
Metropolitan Museum of Art, 31.11.10

 

“El pensamiento griego, no otorga al trabajo los mismos valores que nuestras

 

culturas modernas, en las que durante mucho tiempo predominó la ideología del

 

esfuerzo. En una sociedad esclavista como la Atenas del siglo V, el trabajo es

 

incluso rechazado por los ciudadanos, cuya actividad es ante todo política. Las

 

mujeres son laboriosas, y esa es una de sus virtudes, en este sentido se

 

distinguen de los esclavos, cuyos méritos nadie sueña, siquiera celebrar, y menos

 

aún consagrar una imagen.25

 

25DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.

 

Con éste material iconográfico, queda en evidencia a través de la lente y la visión

 

de los artistas de los siglos de la Grecia clásica a los que se hace referencia, el

 

papel marginado de lo femenino, su lugar según las imágenes es el mundo de la

 

casa, del oficio del tejido y la participación en danzas, rituales religiosos o

 

funerarios, cuando tenía accesos a las reuniones masculinas, era para el goce del

 

hombre o para prestar servicios en los banquetes en lo que fuere menester en

 

cuanto a la preparación de los alimentos, aparecen imágenes donde se ve el

 

disfrute erótico de los hombres con la mujer en dichos banquetes26.

 

00016.jpg

Erotismo en el simposio. (ca. 510). Hidria de figuras rojas. Bruselas. Musée royaux d’art Histoire, R.51. Foto A.C.L. Bruselas.

Entraremos ahora en otros temas que tienen que ver con otras posturas frente a la

 

mujer en la Grecia clásica, confirmando una vez más, el confinamiento y la falta de

 

oportunidades a las que estuvo sometida: Era costumbre “el simposium” o el beber 26DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág.

 

en grupos o en conjuntos generalmente después de las comidas, o banquetes era

 

un momento en que se reunían los amigos para hablar, loar, cantar juntos

 

retozando en lechos. Allí no había lugar para las mujeres, las esposas ni las hijas

 

entran a los simposios; las mujeres aceptadas están para el placer, el servicio o la

 

música, no disfrutan del “simposium” sino que ayudan a su buen funcionamiento,

 

se las alquila para la ocasión y tienen el estatus de compañeras, hetairas. Este

 

tema es bastante común en los vasos para beber, las copas y las cráteras, para

 

proclamar la complementariedad del vino y el amor se dice: “Juntos van Afrodita y

 

Dioniso” pero son escenas eróticas, en el simposio se satisface el apetito de los

 

cuerpos masculinos, no están en escena ni Afrodita ni Eros pues este hace parte

 

del cortejo de la diosa pues estos aparecen en las escenas de seducción y

 

matrimonio. En los banquetes las mujeres tienen un papel accesorio y es difícil de

 

precisar su estatus: hetaira, libre o esclava.

 

La mujer no tuvo acceso ni participación activa en el desarrollo cultural ideológico

 

de ésta nuestra cultura occidental lo deducimos de este tipo de vida que no le

 

permitió acudir al mundo de lo masculino donde se educaban según el

 

pensamiento de los grandes filósofos de la época. La mujer se fue estructurando

 

frágil y alejada del mundo del conocimiento que le hubiese abierto la brecha hacia

 

una respuesta más culta y educada, que permitiría luego unos varones guiados

 

por una madre con una visión más universal, con menos atavismo que hubiese

 

redundado en un futuro quizás menos violento y de menos poder. Se hará también una breve reseña acerca de otras costumbres de la época donde

 

se ve a la mujer en las diferentes tareas encomendadas a ella: tejido, cocina,

 

servicio, curación que resumen la tríada: “la lavandera, la costurera, la cocinera”

 

que ha estudiado Yvonne Verdier. De la Historia de las mujeres, se han tomado

 

algunos aportes, porque son textos, más específicos del tema, así también hacen

 

referencia a otros autores: Ivanna Savelli y David Shaps, que examinan la

 

situación en el mundo griego. Y para profundizar en el tema se remite a estos autores. 00017.jpgBoda de Peleo y Tetis (ca.580). Londres, British Museum, Dinos de figuras negras. 1971, II – 1.1.27
27
DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurusr. 2003. Pág.

 

Los dones graciosos son el móvil de la organización del sistema de la

 

reproducción legitima, del siglo VIII al IV: Un hombre entrega una mujer a su

 

marido y el hombre con capacidad para darla da siempre riquezas bienes y

 

esperanzas, la condición de la mujer y la de su prolongación patrimonial ya nunca

 

más se presentaran disociadas: la madre de los hijos legítimos, los hijos que

 

heredaran de su padre y las hijas que su padre dará en matrimonio. En un proceso

 

de trasmisión de bienes que incluye tanto a las mujeres como a los hombres.

 

Atenas se jacta de tener una raza femenina sólidamente sujeta en contraposición

 

con Esparta una sociedad más cerrada y más estricta pero que le concede una

 

gran libertad a las mujeres porque estas dos ciudades conciben de maneras

 

diferentes la organización cívica, y esto basados en la clasificación de C. Lévi

 

Strauss con respecto a las ciudades frías y calientes: Las ciudades frías como

 

Esparta optaron por ignorar su historicidad, por preservar la organización en casas

 

y por limitar la pertenencia de la comunidad cívica a los poseedores del suelo la

 

desposada unida a la tierra cívica es dueña de su persona y de su prolongación

 

patrimonial. En las ciudades calientes como Atenas, la desposada unida a una

 

dote consistente en dinero es una eterna menor de edad unida a su marido, la

 

mujer es la gran victima de la invención de la democracia.28(Ver imagen en página siguiente). 28Tomado de DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Cap. Rituales colectivos y prácticas de las mujeres. Pág. 267-336.

 

00018.jpgEl carro de los desposados (ca. 430). Píxide de figuras rojas. Londres, British Museum.29 A través de las bellas imágenes a lo largo de este capítulo, se hace un recorrido

 

por el siglo V, la edad de oro de todo el apogeo de la Grecia clásica, y se ven

 

algunas de las costumbres de la vida cotidiana en donde la mujer ocupa un papel protagónico, motivo de este estudio.

 

29DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus. 2003. Pág. SEGUNDO CAPÍTULO

 

MARCO HISTÓRICO.

 

La civilización griega se desarrolla en un territorio caracterizado por numerosas

 

montañas que lo atraviesan, y conforman pequeños valles aislados; el mar penetra

 

en las costas dando lugar a bahías, golfos, islas y penínsulas de modo que desde

 

cualquier parte de tierra firme se divisa el mar; su clima es benigno, cálido, un

 

cielo azul casi todo el año con una gran luminosidad de paisaje.

 

Este medio montañoso influyó para que los griegos no conformaran reinos o

 

imperios como China, Egipto, Mesopotamia o Persia sino que cada valle permitió

 

la constitución de ciudades-estados independientes. El mar les permitió el

 

desarrollo del comercio y el contacto permanente con otros territorios, de tal

 

manera que podían adquirir los productos difíciles de obtener debido a la

 

esterilidad de la tierra.

 

El marco geográfico de los griegos no se limitaba al territorio sur de la península

 

balcánica, sino que abarcaba también todas las islas del mar Egeo, las costas de

 

Asia Menor, de condiciones físicas y climáticas semejantes a las de la Grecia

 

Peninsular.

 

Remontarnos a los orígenes de esta cultura es encontrarnos con un universo

 

mítico, lleno de fantasía en donde los dioses, semidioses, héroes y titanes,

 

convivían con los humanos, seres mortales, deseosos de inmortalidad. Los cantos Homéricos nos relatan bellamente estas hazañas, luchas heroicas entre dioses y

 

humanos.

 

En “La Teogonía” y “Los trabajos y los días” de Hesíodo, el mito es el tema

 

dominante, en donde Hesíodo habla de los trabajos, el sufrimiento, las injusticias

 

haciendo referencia a un castigo como consecuencia de una falta. ¿Cuál es esa

 

falta? El mito da la respuesta:

 

“Prometeo robó el fuego divino para darlo a los hombres. Zeus, entonces, creó a

 

Pandora, la mujer de cuya caja salieron todos los males que aquejan al hombre”30.

 

(Puede señalarse, como analogía en el intento de explicar la situación del hombre,

 

el relato bíblico sobre el Paraíso, el pecado, la intervención de Eva.). En el mito

 

adquieren forma la actitud originaria del hombre ante la existencia.

 

La Historia de la cultura griega se divide en cuatro períodos importantes:

 

Edad oscura: 1100-750 AC.

 

Época arcaica: 750-480 AC.

 

Periodo Clásico: 500-323 AC.

 

Periodo Helenístico: 323-146 AC se da la expansión en el oriente próximo y medio oriente y comienza con la muerte de Alejandro Magno. 30HESIODO. Teogonía prólogo pág. XIX. México. Editorial Porrúa. 2004 Periodo clásico: Es una época de todo el florecimiento político artístico cultural y

 

filosófico. El apogeo de la democracia que permitió una prosperidad el crecimiento

 

de las ciudades o polis, que representaba no solamente la ciudad sino la

 

comunidad donde el hombre griego se realizaba como individuo y como miembro

 

de un Estado. Cada polis presentaba los siguientes rasgos:

 

Un espacio urbano amurallado con una Acrópolis. Una plaza o Ágora que servía

 

de mercado un de sitio de reunión, para tratar los problemas de la polis. Un

 

conjunto de tierras y de aldeas donde se cultivaba y se cuidaban los rebaños.

 

Eran ciudadanos los nacidos en la polis y de padre ciudadano; solamente los

 

ciudadanos podían tener tierras; participar en las asambleas, ser designados para

 

cargos públicos aunque esto dependía de la clase social a la que perteneciera.

 

Los extranjeros y los esclavos carecían de derechos en la polis. Dos polis

 

sobresalieron en la época: Atenas y Esparta.

 

00019.jpgMapa de Atenas, ca. 400 a.C.31

 

El desarrollo cultural de la Grecia clásica llevó a la necesidad de comprender la

 

vida humana tanto en sí misma como con el entorno, también a formarse para

 

enfrentar la vida de la polis, en la asamblea, en el Ágora, para dilucidar los

 

asuntos mismos de la ciudad y de sus individuos, allí aparecen los maestros,

 

sabios filósofos que a partir del manejo de la palabra como oradores, desarrollaron

 

la mayéutica o el arte de preguntar.

 

Hay un afán por encontrar explicaciones desde el punto de vista racional para

 

todos los fenómenos naturales y del hombre en sí. La filosofía (amor a la 31SENNET, Richard. Carne y Piedra. Madrid. Alianza Editorial. 2003. Pág. 34.

 

sabiduría) establece una reflexión “científica “sobre las causa más profundas de la

 

realidad existente.

 

Durante éste período aparecen los grandes filósofos: Sócrates Platón y

 

Aristóteles. Ellos fueron los pilares para la construcción de todo el pensamiento

 

occidental que se propagó a lo largo del tiempo en la cultura romana, el Medioevo

 

el cristianismo y todo lo que el hombre ha desarrollado hasta nuestros días. Este

 

pensamiento marcó el camino para toda la formación humanista desde esa época

 

y a lo largo de todos los periodos históricos, y de los grandes pensadores de todas

 

las épocas, y aún ahora vemos casi la misma estructura aunque hayan

 

transcurrido más de dos mil quinientos años, dejando una huella indeleble en toda

 

la cultura occidental que se ve reflejado en el tema que analizamos, la mujer en

 

esa Grecia clásica y lo que le sigue aconteciendo aún hoy: la poca participación en

 

los procesos económicos, políticos, culturales y sociales.

 

LA MUJER GRIEGA EN LA EPOCA CLÁSICA.

 

Para continuar el análisis sobre la mujer en la Grecia clásica se retoma el

 

pensamiento filosófico de Platón y Aristóteles en relación al género y diferencia

 

sexual. La mujer aparece siempre al margen del discurso literario, filosófico,

 

médico, con algunas excepciones que confirman la regla. Platón se indignará de

 

que se le confíe a las mujeres la tarea de educar a los ciudadanos teniendo ella

 

una formación tan pobre. La mujer en la Grecia clásica era un sujeto que no tenía ninguna participación en

 

la vida pública de la polis, su lugar está en el interior de la casa o gineceo,

 

dedicada al cuidado de los hijos, el tejido y las labores del hogar. A pesar de que

 

estudiaban danza, música y gimnasia esto formaba parte de las cualidades que

 

debía desarrollar para complacer al esposo. Se casaban a una edad temprana y

 

su vida conyugal estaba dedicada a la procreación, esto hacía parte de la

 

organización política y social, acordada por los ciudadanos.

 

“Puesto que las mujeres no tienen realmente acceso a la educación, vemos como

 

desde el punto de vista empírico pocas habilidades bien consideradas y que exijan

 

competencia y destreza son las que se les atribuyen a las mujeres, el tejido, como

 

en la mayoría de las sociedades tradicionales, el gobierno de la casa y el cuidado

 

de los hijos.”32

 

En la vida de la ciudad griega el desarrollo de la cultura y la belleza eran dos

 

aspiraciones fundamentales para cualquier ciudadano, -entendiendo por

 

ciudadano el ser masculino-, de esta manera la actividad intelectual está

 

reservada para ellos, y lo concerniente a la sensación para lo femenino. Esto

 

resume un aspecto importante de la concepción griega de la diferencia sexual que se encuentra en la ideología de los filósofos, de la época. 32SISSA, Guilia. Historia de las mujeres. Tomo I. pág. 89. Ed. Tauros 2003. Veremos en Platón los elementos que muestran como se desvirtúan las funciones

 

femeninas del parto y de la concepción y se transfieren a los ideales intelectuales

 

de hombre.

 

El concepto de Eros está plasmado en la obra el Banquete en donde la

 

problemática del amor se desplaza de lo inmediato del deseo y del goce. -En lo

 

físico- a un nivel más alto “El deseo de saber” y lo que permite esta articulación es

 

la belleza que pertenece tanto al cuerpo como al alma.

 

“Por esta razón, cuando el ser fecundante se aproxima a lo bello, lleno de amor y

 

de alegría, se dilata, engendra, produce [...] pero ¿cuál es el objeto del amor? Es

 

la generación y la producción de la belleza [...]”.33

 

En este texto se describe la función del pensar y del saber como el acto de

 

fecundar, de engendrar de dilatar.

 

La visión de la belleza como atributo de un cuerpo genera una atracción estética y

 

esto despierta el alma, de esta manera el deseo en lugar de quedarse fijado a los

 

cuerpos puede acceder a un objeto que reúna todas las virtudes en una síntesis

 

ordenada: La belleza en si que esta depurada de toda connotación corporal. De

 

esta manera el deseo es capaz de apreciar la belleza de las almas, sin dejar de

 

ser amoroso puede alcanzar un objeto ideal: la belleza en si y para si,

 

independiente de toda estética sensible, y de toda actualización espiritual en la 33PLATON. El banquete. México. Ed. Porrúa. 1973. Pág. 374.

 

persona particular. Así el sujeto estará enamorado de lo bello, y de lo que hace

 

que los pensamientos o las cosas sean bellos.

 

Este planteamiento sobre el amor determina una diferencia con respecto a los

 

amores heterosexuales que permiten la reproducción física, con respecto a este

 

otro amor que permite a los bellos mancebos a la pasión por lo bello. Este amor

 

permite otro tipo de generación: la generación de los pensamientos concernientes

 

a la justicia y a la organización de la polis o ciudad.

 

“Así el sujeto que orienta su amor en este sentido aspira a una inmortalidad de

 

orden intelectual, para poner en obra la fecundidad no de su sexo –masculino

 

sino de su alma.”34

 

El alma procrea, genera y da a luz lo que ha concebido y en un intercambio de

 

palabras con el que ama alimenta su fruto: el amor de lo bello en sí.

 

La idea de belleza es objeto de contemplación y entre los amantes que se unen a

 

través del alma y gracias a esta unión procrea no solo pensamientos sino la

 

verdad.

 

Es decir la actividad intelectual -masculina-, se deja representar de manera

 

metafórica en términos de concepción y parto. En ese sentido el amor entre

 

varones, desplaza la noción femenina generadora y procreativa a ese deseo de saber y sus efectos. 34SISSA, Guilia, Historia de las mujeres. Ed. Taurus Madrid 2003. Pág. 91. “Que pensaremos de un mortal a quien fuese dado contemplar la belleza pura,

 

simple, sin mezcla, no revestida de carne ni de colores humanos, ni de las demás

 

vanidades perecibles, sino siendo la belleza divina misma?”35

 

Estas reflexiones ponen en escena lo que representa para el filósofo, la esencia

 

de la experiencia intelectual, su marcha y sus posibilidades; en contraposición la

 

concepción que tenia el hombre griego sobre la mujer desde Homero hasta llegar

 

a Galeno es en los siguientes términos:

 

La mujer es pasiva e inferior; el punto de referencia para analizar o apreciar su

 

anatomía, su fisiología y su psicología es el hombre.

 

“Ya ves mi querido amigo que no hay propiamente en un estado ninguna profesión

 

que afecte exclusivamente al hombre o la mujer por razón de su sexo; que

 

habiendo repartido la naturaleza las mismas facultades entre los dos sexos, todos

 

los empleos pertenece en común a los dos: solo que en todos esos empleos es

 

inferior al hombre la mujer. –Cierto es eso.

 

¿Dejaremos, pues, todos los empleos a los hombres y no reservaremos ninguno a

 

las mujeres? [...] Estamos pues, de vuelta en el punto de donde partimos y de

 

nuevo confesamos que no va contra la naturaleza que las mujeres de nuestros

 

guerreros se adiestren en la música y en la gimnástica”36Es evidente la postura

 

masculina de la que se hablaba en el apartado anterior. 35PLATON. El banquete. México. Ed. Porrúa. 1973. Pág. 378. 36PLATON. La República. México. Ed. Porrúa. 2003. Pág. 516 En Aristóteles el tema de la inferioridad femenina es sistemático en todos los

 

planos, anatómico, fisiológico, ético.

 

Este filósofo marco en la historia del pensamiento occidental un punto de partida

 

para el desarrollo de la lógica. Su pensamiento basado en la racionalidad permitió

 

el salto del idealismo Platónico a un pensamiento que permitiría concretizar la

 

racionalidad en un plano de la realidad concreta dejando atrás la hegemonía de la

 

plástica la belleza y el arte, de la cual habían sido gestores los griegos.

 

Esta certeza y adhesión unánime a la idea de una menor calidad, de la labor de lo

 

femenino, con la tendencia a señalarla como inadecuada, de no estar a la altura

 

de la postura intelectual masculina, le confiere al saber de los griegos un

 

desprecio por lo femenino, que se ha divulgado a través de la historia.

 

El pensamiento griego ha sido considerado como lo mejor que se ha construido y

 

reflexionado sobre lo humano en toda la tradición del conocimiento en occidente.

 

Esto ha avalado a todos los filósofos, y a los grandes pensadores de todos los

 

tiempos a hablar y a considerar a la mujer como inferior, menos inteligente menos

 

capaz, y a excluirla de los ámbitos de reflexión sobre la cultura. De otro lado, los

 

doxografos han puesto en escena las actitudes sociales y las opciones de vida de

 

la humanidad tomando distancia del mundo femenino, y esta distancia se

 

comprende como una superioridad del hombre autocomplacida. EL PROBLEMA DE GÉNERO.

 

En la Metafísica Aristóteles pasa a definir el concepto de género y lo explica así:

 

“Se aplica, pues o a la generación continua de los seres que tienen la misma

 

forma, o la producción de una misma especie por un orden motor común, o a la

 

comunidad de materia”37.

 

Es decir es lo común por la generalidad. Porque lo que tiene diferencia, cualidad,

 

es el sujeto común, es lo que llamamos la materia.

 

Especie, “se forma del genero, mediante la diferencia especifica.”38

 

La Mujer es un ser humano en femenino, y lo femenino es lo contrario de lo

 

masculino. Son las mujeres una porción del género humano y una forma opuesta

 

o contraria a lo masculino. En la taxonomía Aristotélica se trata de dividir según las

 

especies y distinguir macho y hembra en esta diferencia se puede encontrar la

 

naturaleza específica de uno y de otro género

 

“Las mujeres y los hombres están dotados para todo indistintamente, pero el

 

género de los varones es siempre superior al otro”39

 

En Platón se considera homogéneo al género humano desde el punto de vista de

 

la ciudad y de los roles sociales que la constituyen, pero en el seno mismo de la

 

37ARISTOTELES, La metafísica. Ed. Espasa Calpe Colección Austral. S.A, Madrid 1972. Pág. 131. 38HIRSCHBERGER, J. Historia de la Filosofía. Barcelona. Ed. Herder. 1968. Pág. 153. 39SISSA, Guilia, Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Tauros. 2003. Tomo I. Pág. 105. polis subsiste aun la oposición masculino femenino reducida en adelante a la

 

diferencia entre la manera de cumplir las tareas comunes a ambos sexos. Así la

 

imagen de la mujer se ve sistemáticamente disminuida.

 

Pregunta Glaucón a Sócrates, ¿conoce alguna profesión humana en la que el

 

género masculino no sea superior al género femenino? Responde Sócrates: No

 

perdamos el tiempo en hablar de tejido y confección de pasteles”40.

 

En este texto nuevamente se repite la misma posición de descalificación a otras

 

posibilidades intelectuales de las mujeres porque son excelentes en las labores y

 

oficios domésticos. Ese tema no es necesario tratarlo entre hombres porque son

 

demasiado insignificantes para ser tenidos en cuenta.

 

Miremos el mito del origen de las especies en Aristóteles:

 

El género comprende dos sexos pero una sola forma, y es a través de estos como

 

se permite la transmisión de una especie única. El género es un linaje de machos

 

o de hombres capaz de perpetuarse; para Aristóteles el fundamento teórico de

 

este problema se resuelve planteando que a pesar de la existencia empírica de los

 

sexos, en un genero, solo se transmite una forma: la del padre.

 

En su afán por caracterizar las especies y los géneros comprendidos en estos,

 

Aristóteles desarrolla todo un compendio teórico sobre su observación de los 40SISSA; Guilia, Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Tauros. 2003. Tomo I. Pág. 105.

 

cuerpos femeninos y los caracteriza haciendo comparaciones y mostrando la

 

inferioridad de estos con respecto al cuerpo masculino.

 

Establece la diferencia de los órganos genitales masculino y femenino como una

 

consecuencia anatómica de los modos de engendrar: se engendra en otro para los

 

macho, y en sí mismo para las hembras, desde aquí marca al cuerpo femenino por

 

unos rasgos que manifiestan su naturaleza defectuosa débil e incompleta.

 

El cuerpo femenino según Aristóteles está cargado de defectos, la naturaleza

 

femenina es un defecto natural, no hay rasgo de su cuerpo que no manifieste una

 

minusvalía una merma y una desventaja con respecto a la musculatura, y a la

 

consistencia de la carne y las formas masculinas. Nada se escapa a su

 

observación descalificadora, ni los senos, ni el tórax ni el cerebro. Toda ella es un

 

signo de insuficiencia. La mujer nace hembra a causa de una especie de

 

impotencia en su padre.

 

La mujer es pequeña, frágil tiene menos dientes, cerebro más pequeño, menos

 

voz lo que muestra que estos rasgos distintivos son el cuadro vivo de una

 

naturaleza mutilada, esto se explica porque el cuerpo de la mujer carece de un

 

calor vital que entraña una debilidad del metabolismo de la “cocción” y desde este

 

planteamiento se explica el flujo de las reglas.

 

La sangre de la menstruación es un signo de frío femenino. Esta sangre es el

 

aporte que la hembra hace a la concepción del hijo y es el equivalente del

 

esperma masculino sin llegar a ser, porque la menstruación esta cruda. El liquido seminal esta cocido por el cuerpo masculino a partir de la sangre, que

 

gracias a la capacidad calórica del macho, convierte la sangre en esperma. La

 

hembra se considera impotente para llevar a cabo este proceso.

 

Los principios generadores son el macho y la hembra, el macho como generador y

 

la hembra como portadora del principio material.

 

Es decir solo hay un generador: el padre. La hembra esta allí para suministrar la

 

materia, la sangre de la menstruación. En este sentido la maternidad solo consiste

 

en dar soporte alimenticio y físico a un proceso que depende específicamente del

 

padre.

 

“El macho es quien realiza la generación pues es el quien introduce el alma

 

sensitiva.”

 

Es evidente, la postura de los filósofos a los que se refiere el texto, de no ser los

 

grandes impulsadores de las cualidades femeninas ni en lo fisiológico y mucho

 

menos en el campo de lo cognitivo; razón por la cual la mujer no tuvo espacio en

 

el mundo de las escuelas donde ellos impartían el conocimiento.

 

Así se ve como desde el legado escrito, como desde lo pictográfico de las ánforas

 

el puesto de la mujer, no era el de la participación activa en la construcción del

 

mundo ideológico, poético, filosófico y literario de la Grecia clásica. Ella participaba

 

en la manera que el mundo de lo masculino se lo permitiese sin tener mucha

 

decisión propia ni libre elección. TERCER CAPÍTULO

 

UN MUNDO PARA LOS HOMBRES Y OTRO PARA LAS MUJERES, EN LA

 

GRECIA CLÁSICA

 

Mirar desde la Grecia clásica cómo era el mundo de cada uno de los hombres y

 

mujeres, cuáles eran sus principales actividades y cuál era la función vital de ellos

 

dentro de la polis tomando como modelo la vida en Atenas.

 

“La concepción griega del cuerpo humano sugería derechos diferentes, así como

 

diferencias en los espacios urbanos, ya que los cuerpos tenían diversos grados de

 

calor. Estas diferencias coincidían de manera muy especial con la división de los

 

sexos, ya que se pensaba que las mujeres eran versiones frías de los hombres.

 

Las mujeres no se mostraban desnudas por la ciudad; aún más, generalmente

 

permanecen confinadas en el oscuro interior de las casas, como si este encajara

 

mejor con su fisiología que los espacios abiertos al sol. En casa, llevaban túnicas

 

de material fino que llegaban hasta las rodillas; por la calle sus túnicas se

 

alargaban hasta los tobillos y era de lino burdo y opaco. El tratamiento de los

 

esclavos giraba de manera similar sobre la creencia de que las duras condiciones

 

de la esclavitud reducían la temperatura corporal del esclavo, incluso si se trataba

 

de un hombre de estirpe noble, pues poco a poco se iba embruteciendo y cada

 

vez era menos capaz de hablar, menos humano, solo apto para las tareas que sus

 

amos le habían impuesto. La unidad de palabras y actos celebrada por Pericles

 

sólo la experimentaban los ciudadanos varones cuya “naturaleza” les capacitaba para la misma. Por lo tanto los griegos utilizaron la teoría del calor corporal para

 

estatuir reglas de dominio y subordinación”41.

 

Pericles42(495aC – 429aC) fue el principal estratega de Grecia, importante político

 

y orador ateniense en la edad de oro de la ciudad. Promocionó las artes y la

 

literatura. Por esta razón Atenas tiene la reputación de haber sido el centro

 

educacional y cultural de la antigua Grecia.

 

Es en este pueblo en pleno apogeo de su civilización y desarrollo donde la mujer

 

ocupa un papel diferente. Ella no tenía acceso a la plaza pública, lugar donde se

 

formaban los atenienses en el arte escultórico, la filosofía, las letras, la oratoria,

 

quedando por fuera de las decisiones políticas y sociales de la polis.

 

“Para el antiguo ateniense, la exhibición de su cuerpo afirmaba su dignidad como

 

ciudadano. La democracia ateniense daba gran importancia a que los ciudadanos

 

expusieran sus opiniones, al igual que como hombres exponían sus cuerpos [...]

 

En la antigua Grecia las mismas palabras que se utilizaban para expresar el amor

 

erótico a otro hombre podían emplearse para expresar su vínculo con la ciudad”43.

 

Basados en la fisiología de los cuerpos calientes de los varones, que los hacía

 

más fuertes y resistentes era en parte el valor que se le daba a la desnudez y al 41SENNET, Richard. Carne y Piedra. Madrid. Alianza Editorial.2003. Pág 36-37. 42En: http://es.wikipedia.org/wiki/Pericles. 12 de junio de 2009. uso de la palabra, y la creencia de Pericles en la unidad de la palabra y de los

 

hechos.

 

El Ágora era la plaza central de la ciudad; donde los ciudadanos trataban los

 

problemas de la polis; el gimnasio enseñaba la desnudez, uno de ellos era la

 

Academia que unos años más tarde, posterior a Pericles, sería el lugar donde

 

Platón enseñaría; los estudiantes iban allí de día y era el lugar donde se

 

encontraban con la palabra, con el ejercicio y con lugares para beber y dialogar.

 

Allí se entrenaban tanto los músculos como la voz varonil una habilidad que se

 

requería para participar en los debates de la polis. Era también en el gimnasio

 

donde el joven aprendía que su cuerpo era parte de la colectividad y que

 

pertenecía a la polis. Le enseñaba adicionalmente la desnudez para la sexualidad

 

como un elemento fundamental para la ciudadanía, aprendía a desear y ser

 

deseado. Un joven era amado por un hombre mayor y cuando era mayor también

 

sentía amor erótico por las mujeres. En un ánfora se aprecia el sexo entre un

 

hombre y una mujer, ella aparece agachada ofreciendo sus nalgas ante un

 

hombre de pie indicando una subordinación a diferencia de la postura entre dos

 

hombres que siempre era vertical indicando que se está entre iguales a pesar de

 

la diferencia de edades. Para los griegos el estar de pie era expresión de carácter.

 

(Ver imagen en página siguiente).

 

Relaciones sexuales entre hombres, inicios del siglo V. a. C44

 

Era también el Ágora sitio de danzas religiosas y ritos, generalmente a campo

 

abierto, en recintos cerrados estaban las zonas para el alimento y los negocios,

 

Aristóteles recomendó separar la plaza de mercado de la plaza pública, porque

 

consideraba ello iba en detrimento de la política.

 

La mujer, aparecía vestida frente a la exaltación de la belleza y de la desnudez

 

masculina, como si allí hubiese otro tipo de relación entre los dos sexos la mujer

 

no tenía acceso a la plaza pública pues no había sido entrenada en la oratoria ni

 

en el lenguaje de la cultura que allí se estaba gestando y desarrollando. Pero ella

 

si sería recibida en los grandes banquetes dónde ocuparía el lugar de hetaira, la

 

que proporcionaría goce erótico a los hombres mayores y también estaría la mujer

 

en los oficios de servidumbre pero sin tener acceso a los grandes debates y las

 

enseñanzas que si les eran impartidas a los jóvenes varones. Sería acaso su constitución ya no fisiológica sino anatómica de tener menos fuerza y haber sido

 

dominada por el hombre físicamente más fuerte que se ha dicho ocurrió en la

 

época primitiva y que haya dejado unos roles establecidos, y ella haya asumido

 

los roles más cercanos al hogar o el fuego, mientras el hombre salía a la aventura

 

de buscar el sustento quizá con todos los riesgos de la cacería y así se fueron

 

estableciendo roles además de la maternidad que la hacía quedarse al lado de los

 

hijos para protegerlos y cuidarlos.

 

Sería que estas condiciones biológicas y evolutivas dejaron un sello en la

 

mentalidad de hombres y mujeres donde solo hace muy pocos años,

 

comparativamente, se ha cuestionado que tanto hombres como mujeres a pesar

 

de nuestras diferencias anatómicas y fisiológicas y maneras de pensar y de idear

 

son elementos complementarios pero no excluyentes de cada sexo, y que la

 

diferencia puede enriquecer la evolución y las soluciones del conjunto de

 

problemáticas desde todos los niveles que competen con toda la sociedad en

 

general. Aún hoy en día tanto en la cotidianidad de nuestras vidas como en el

 

planteamiento de resolver políticas grupales, se ve el estigma de aquella postura o

 

diferencias entre el hombre y la mujer que heredamos de aquella visión griega. Lo

 

que si es claro es que a la mujer le quedan muchos siglos de atraso pues al

 

menos en lo que respecta al legado de la cultura griega no fue ella la que recibió

 

ese logos ni ese conocimiento y solo desde su gineceo le ha tocado con esfuerzo

 

aprender poco a poco e ir saliendo a la plaza pública y titubeante ir ganando la

 

palabra, de la que estuvo vetada por tanto tiempo. El Partenón una de las grandes obras de los griegos construido en época de

 

Pericles reposa sobre una montaña la Acrópolis, se podía divisar desde todos los

 

puntos de la ciudad fue el símbolo de la edad de oro de los griegos,

 

paradójicamente es un himno a una divinidad femenina, una mujer que reina sobre

 

la ciudad Atenea. Sin embargo Pericles se refiere así: “Quizás debería decir una o

 

dos palabras sobre los deberes de las mujeres para con aquellos de vosotros que

 

habéis enviudado. Puedo expresar todo lo que tengo que decir con una breve

 

advertencia” La mayor gloria de una mujer es que los hombres hablen de ellas lo

 

menos posible, tanto para alabarla, como para criticarla”45.

 

Nuevamente se ve claro el papel poco importante que para la mentalidad del

 

hombre ateniense tenía la mujer, en una época de guerras como le tocó a este

 

dirigente donde la mujer ocupaba también ese otro papel: el de esposa que

 

tendría los hijos para la guerra; era esta esposa con sus hijas y esclavas y demás

 

parientas quienes ocuparían el lugar del gineceo el lugar de la casa

 

exclusivamente para ellas y en este misma casa habían espacios públicos donde

 

se reunían los varones, donde ellas tampoco tenían acceso; una vez más se

 

aprecia el papel marginado de la mujer dentro del mundo de los varones.

 

Probablemente dentro de la organización de ésta sociedad, era asumido este rol

 

como una conducta que provenía desde los gobernantes y de todo el sistema de la organización de la polis, difícilmente cuestionable desde un gineceo. 45SENNET, Richard. Carne y Piedra. Madrid. Alianza Editorial.2003 Pág. 73. DISCUSION

 

Con lo descrito en estos tres capítulos: Las imágenes que dan fé de algunas

 

costumbres de la época lo que dejaron por escrito los filósofos, y lo que algunos

 

historiadores como los descritos en el texto han estudiado, podemos hacer el

 

análisis de algunos elementos que nos permiten ver a través de todo ello, la

 

postura que se tenia en la Grecia clásica frente a lo femenino.

 

Había al parecer diferentes estatus para las mujeres, una era la hija, que si tenía

 

un padre acaudalado iría a ser, esposa y reina en el gineceo o lugar de la casa

 

destinado para ella, pero también estaban las hetairas o mujeres cortesanas que

 

tenían acceso al mundo del afuera para el disfrute y goce de los varones,

 

educadas en las artes de la música y la danza para en los banquetes seguir

 

deleitándolos con su gracia y por supuesto también en el disfrute erótico. Hoy en

 

día también lo vemos en el mundo de relaciones la esposa oficial, madre de los

 

hijos legítimos, y la amante no oficial que proporciona al varón todos los goces y

 

disfrutes que no obtiene de la esposa digna de ocupar el gineceo. ¿Será todo este

 

comportamiento herencia cultural griega?

 

A partir de la revolución industrial a finales del siglo XIX donde la mujer empezó a

 

moverse en el mundo de la vida laboral, fue poco a poco ganando la plaza pública

 

no antes sin pasar por la alienación que pesaba sobre ella de que su lugar no era

 

éste y que allí también iba a estar bajo el dominio de las decisiones del varón,

 

poseedor de los bienes y quien establecería las condiciones para ella, no hay mucha diferencia con lo que ocurría en la Grecia clásica, dónde la mujer no tenía

 

acceso al mundo del afuera que era exclusivo del género masculino. Hoy en día la

 

mujer ha ido poco a poco logrando espacios en la esfera económica pero siempre

 

en porcentaje es mucho mayor la fluidez para el mundo de los varones, razón por

 

la cual sigue siendo sometida a las decisiones del que ostenta el poder

 

económico, el varón y se ve sometida a veces a situaciones muy críticas y no

 

puede tomar otras alternativas porque no tiene el mismo acceso que un hombre

 

en el mundo económico.

 

Y para concluir porque se podrían mirar muchos otros aspectos ver el motivo que

 

llevó a ésta revisión de tema, el bajo nivel intelectual que tiene en general en el

 

mundo de occidente la mujer con respecto al hombre, quien a lo largo de dos mil

 

quinientos años no ha tenido acceso al conocimiento y al ingreso en el mundo de

 

las grandes ideas generadoras de los grandes avances y cambios del que ha sido

 

objeto el mundo contemporáneo como de igual manera ocurría en la Grecia

 

clásica, dónde ella no tenía acceso a la academia o al lugar donde se impartía el

 

conocimiento. Sí bien es cierto ya hay muchas mujeres incursionando en el mundo

 

de los saberes, es muy alto el porcentaje que aún permanecen en el gineceo, y

 

que no lo ven claro, que ya en éstos tiempos la puerta esta abierta y que pueden

 

salir del oscurantismo, en el que se ha permanecido por tanto tiempo. ¿Será

 

posible que la mujer despierte de su eterno ensueño de ser la sobreprotegida,

 

pero sin poder elegir el destino que ella elija para realizar otros ideales que

 

redunden en una posición más digna para todos? BIBLIOGRAFÍA

 

LAROUSSE. Pequeño Larousse Ilustrado. Madrid. Ed. Larousse. 1994.

 

DUBY Georges y PERROT Michelle. Historia de las mujeres. Madrid. Ed. Taurus.

 

2003.

 

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SENNET, Richard. Carne y Piedra. Madrid. Alianza Editorial. 2003

 

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PLATON. El banquete. México. Ed. Porrúa. 1973.

 

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1972.

 

HIRSCHBERGER, J. Historia de la Filosofía. Barcelona. Ed. Herder. 1968.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Pericles. 12 de junio de 2009.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Edipo. 1 de Julio de 2009.

 

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