Los Debates. Manual Docente para Utilizarlos. por laudio Fuentes Bravo, Universidad Diego Portales P - muestra HTML

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MANUAL DE APOYO A LA DOCENCIA

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Publicaciones de la Unidad de Apoyo a la Transversalidad

“Criterios para una Política de Transversalidad” .

“Set de Cartillas de Seguridad Escolar con tema

MINEDUC. 2ª Edición. 2003.

asociado”. MINEDUC. 2002.

“Política de Convivencia Escolar”. MINEDUC.

“Educar para transitar en el espacio público en

2ª Edición. 2003.

el marco de los Objetivos Fundamentales

Transversales 1º Ciclo de Enseñanza Básica”.

“¿Cómo trabajar los Objetivos Fundamentales

MNEDUC. 2002.

Transversales en el Aula?. Unidad de Apoyo a la

Transversalidad. MINEDUC. 2ª Edición. 2003.

• “Rol y Función del Profesor Jefe en la Reforma

Educativa” . MINEDUC. 3ª edición. 2002.

“Calidad de la Educación y Calidad de la

Convivencia Escolar”. MINEDUC – OEI. 2003.

• “Oportunidades para la Educación en Sexualidad

en el Nuevo Currículum” . Unidad de Apoyo a la

“Orientaciones Metodológicas para la

Transversaliad. MINEDUC. 2002.

Reformulación de Reglamentos de Convivencia

Escolar”. MINEDUC. 2003 .

• “Comités de Convivencia Escolar Democrática” .

Unidad de Apoyo a la Transversalidad. MINEDUC.

“Estándares de Calidad de la Convivencia

2002.

Escolar”. MNEDUC. 2003.

• “Política de Educación en Sexualidad” .

“Prevención de Riesgos para Profesores de

MINEDUC. 2001.

Enseñanza Básica”. MINEDUC. 2003.

• Cartil as para “Profesores y Profesoras”,

Cartil a: “Educación de Tránsito, una actividad

“Directivos”, “Alumnas y Alumnos”, “Madres,

entretenida al aire libre. Validación de una

Padres y Apoderados”, Poítica de Educación

experiencia educativa”. MINEDUC. 2003.

en Sexualidad. MINEDUC. 2001.

Cartil a: “La Semana de Seguridad de Tránsito.

• “Derecho a la Educación y Convivencia Escolar

Actividades Pedagógicas”. MINEDUC 2003.

- Conclusiones y Compromisos” . MNEDUC.

“Crecer en Familia. Fortalecimiento de Roles

2001.

Parentales” . MINEDUC. 2ª Edición. 2003.

“Compendio de Asignatura Juvenil”. CIDPA -

“Educación en Derechos Humanos. Experiencias

MINEDUC. 2001.

pedagógicas en establecimientos

Libro del Alumno/a “Asignatura Juvenil

educacionales”. Fundación Ideas. MINEDUC. 2003.

Enseñanza Media”. CDPA - MINEDUC. 2001.

Estrategias de Educación Ambiental en el marco

“Diez Recomendaciones para una Escuela donde

de los Objetivos Fundamentales Transversales”.

Todos Aprenden” . MINEDUC. 2001.

Bosqueduca. Fondo de las Américas. MINEDUC.

2003.

• “Cartilla: Profesores Jefes y Familia” . MINEDUC.

2001.

“Política de Participación de Padres, Madres y

Apoderados en el Sistema Educacional” .

• “Contenidos de Prevención del Consumo de

MINEDUC.. 2002.

Drogas en el Marco Curricular” . CONACE -

MINEDUC. 2001.

“Jornadas de Análisis de Profesores Jefes y su

Rol en la Reforma Educacional” . Unidad de Apoyo

“Profesores Jefes y Familia” . MINEDUC. 2001.

a la Transversalidad. MINEDUC. 2002.

• “Cartilla: Resolución de Conflictos” . MINEDUC.

“Manual de Seguridad Escolar”. MINEDUC. 2002

2000.

www.mineduc.cl

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DEBATES ESTUDIANTILES

Manual de Apoyo a la Docencia

Debates Estudiantiles, Manual de Apoyo a la Docencia

MINISTERIO DE EDUCACIÓN

Unidad de Apoyo a la Transversalidad

René Donoso Sereño

Jefe, Unidad de Apoyo a la Transversalidad

Autores:

Claudio Fuentes Bravo, Universidad Diego Portales

Paulina Chávez Ibarra, Universidad Diego Portales

Valeska Carbonell Montoya, Unidad de Apoyo a la Transversalidad

Jaime Coquelet Figueroa, Unidad de Apoyo a la Transversalidad

www.mineduc.cl

© Ministerio de Educación, 2004

Todos los derechos reservados

Permitida su reproducción total o parcial indicando la fuente

Registro de Propiedad Intelectual, Inscripción Nº 139520

I.S.B.N. 956-292-090-9

Diseño: Duográfica

Impresión: Gráfica Imprecom Ltda.

Mayo, 2004

Publicación de la Unidad de Apoyo a la Transversalidad

Ministerio de Educación

República de Chile

Alameda 1371, Santiago

Fono: 390 41 52 / Fax: 380 03 76

Índice

Página

PRESENTACIÓN

4

INTRODUCCIÓN

6

CAPÍTULO 1: LOS OBJETIVOS FUNDAMENTALES TRANSVERSALES

SE FORTALECEN A TRAVES DEL DEBATE

11

CAPÍTULO 2: ¿QUÉ ES EL DEBATE?

17

1. Acercándose a una definición

17

2. El Debate: Un Tipo Particular de Oposición Dialógica

21

3.

Formatos más conocidos de Debate

22

3.1. Debate Parlamentario

23

3.2 . Debate de Proyectos

24

3.3. Litigación Oral

26

CAPÍTULO 3: ¿QUÉ DEBATIR?: LA PROPOSICIÓN DE DEBATE

29

1. Contextualización

29

2. Preguntas que debemos evitar en el Debate

30

3. El sentido de la Pregunta o Proposición de Debate

32

4. Construcción de una Proposición de Debate

33

5. Estructura de una Proposición de Debate

35

5.1. Indicadores Modales

36

5.2. Intención Comunicativa

39

5.3. Tema

41

5.4. Contexto

41

6. Ejemplos de Proposiciones de Debate

42

CAPÍTULO 4: ¿CÓMO INVESTIGAR PARA UN DEBATE?

45

1. Consideraciones Generales

45

2. Dónde investigar

46

3. Cómo guiar la investigación

47

4. El informe de investigación

47

5. Fuentes de investigación en Internet

48

CAPÍTULO 5: CONDICIONES PREPARATORIAS PARA ARGUMENTAR EN UN DEBATE

51

1. Contextualización

51

2. Condiciones Preparatorias del Debatiente

52

2.1. Primera Condición del Debatiente: Saber escuchar críticamente

52

2.2. Segunda Condición del Debatiente: Saber redactar un discurso oral argumentativo

54

2.3. Tercera Condición del Debatiente: Saber enfrentar la ansiedad en un Debate

56

CAPÍTULO 6: ARGUMENTACIÓN

57

1. Contextualización

57

2. El Modelo de Stephen Toulmin aplicado a la producción del Discurso Argumentativo

58

2.1. Elementos de cualquier Argumento

59

2.2. Ejemplos y Ejercicios

62

CAPÍTULO 7: LOS CAMPOS ARGUMENTATIVOS EN LOS PROGRAMAS DE ESTUDIO

65

1. Fundamentación

65

2. Taller I: Campo Argumentativo Legal

67

3. Taller II: Campo Argumentativo Científico

71

4. Taller III: Campo Argumentativo Artístico

74

5. Taller IV: Campo Argumentativo Administrativo

77

6. Taller V: Campo Argumentativo Ético

81

7. Síntesis: Itinerario ideal para preparar la argumentación en un Debate

83

CAPÍTULO 8: LA EVALUACIÓN DEL DEBATE

85

1. Aspectos Generales

85

2. Formatos de Evaluación

87

3. Características de las Planillas de Evaluación para el TIND

89

4. Pauta de Evaluación TIND (competencias y criterios)

92

5. Comentarios y recomendaciones para cada ítem de la Pauta de Evaluación

97

CAPÍTULO 9: ¿CÓMO ORGANIZAR UN DEBATE?

107

1. Invitación al Docente

107

2. Organizando un Debate Parlamentario

108

3. Propuesta Didáctica

113

BIBLIOGRAFÍA

115

5

PRESENTACIÓN

Presentación

La educación tiene como finalidad contribuir al desarrollo de los niños, niñas y jóvenes, colabo-

rando en su proceso de integración a la vida social, habilitándolos para la participación responsable en la

vida ciudadana. Esta misión cobra cada día mayor importancia ya que la vida social está en permanente

transformación, y por tanto, las formas de participación ciudadana varían y se hacen diversas, verificadas

en distintos ámbitos sociales, políticos, culturales, económicos, comunitarios, locales, nacionales, regio-

nales e internacionales.

La sociedad chilena requiere de ciudadanos y ciudadanas con habilidades, destrezas y conoci-

mientos que le permitan integrarse al quehacer social para aportar en él, desarrollando las tareas y

labores requeridas, y al mismo tiempo aportar a su dinámica de transformación. En el ámbito político, el

ejercicio de la ciudadanía debe ser esencialmente participativo y responsable, asumiendo los desafíos

de superación de la pobreza y de integración con otros, en contexto de globalización.

La educación asume este desafío e incluye en el curriculum escolar, a través de los distintos

Subsectores de Aprendizaje, de los Objetivos Fundamentales Transversales y por medio de las diversas

actividades y acciones que los establecimientos educacionales realizan, en vista a fortalecer la formación

ciudadana de los estudiantes.

De este modo la educación para el ejercicio de la ciudadanía es una misión de la comunidad

educativa. La comunidad escolar, a través del desarrollo de su proyecto educativo, como espacio para la

formación ciudadana, donde se plasma el ideal de hombre y mujer que queremos formar, en el que

nuestros estudiantes dan sus primeros pasos de aprendizaje de la vida en común, con los derechos y

responsabilidades que les están implicados.

En las escuelas y liceos se conocen y ejercita la participación; se conoce y vivencian, la demo-

cracia, el ejercicio de los Derechos Humanos, la tolerancia y el respeto. En la escuela y el liceo, los

estudiantes reconocen su identidad nacional e internacional, sus roles sociales, sus responsabilidades

personales, sociales e institucionales, aprende a respetar y a generar las leyes y las normas que regulan

nuestra convivencia.

La formación ciudadana es una dimensión del desarrollo de las personas, y ésta se hace presen-

te en el proceso educativo en el que van participando nuestros estudiantes. Cada uno de los sectores de

aprendizaje del curriculum son una oportunidad de ir aprendiendo, conociendo, realizando distintas acti-

vidades que le permitan ir desarrollando sus habilidades, destrezas y capacidades para ejercer de modo

responsable su participación en sociedad.

6

PRESENTACIÓN

El presente libro, pretende promover el desarrollo del debate, en estudiantes a partir del trabajo

con sus docentes, como un “medio para exponer nuestros puntos de vista con fundamento y como una

forma efectiva de intercambio con los argumentos de los otros, esto no sólo como una forma de desarrollar

nuestras competencias lingüísticas, sino como una forma de favorecer el desarrollo de actitudes de

seguridad y de confianza en nosotros mismos, de consideración y de respeto por las posiciones o puntos

de vista que sustentan otros, de capacidades para sostener y defender los nuestros, con fundamentos y

no de manera caprichosa o arbitraria y de aceptar modificarlos cuando los argumentos de los otros son

efectivamente convincentes, así como de no dejarnos influir por ello cuando responden a intenciones o

posiciones que no compartimos”1.

En una sociedad en la que el debate, se instala como práctica permanente, en que la confronta-

ción de argumentos es parte fundamental de la construcción social, en que el diálogo nos aparece como

la única forma para resolver nuestras diferencias, estaremos aportando a una sociedad más democrática

y para todos.

René Donoso Sereño

Jefe

Unidad de Apoyo a la Transversalidad

1

Ministerio de Educación (2000), Programa de Estudio Lengua Castellana y Comunicación, Tercero Medio, página 26.

7

INTRODUCCIÓN

Introducción

Una vez oí desde la habitación vecina, exclamar a un niño que se angustiaba en la oscuridad;

“Tía, háblame, tengo miedo”.

“Pero, ¿de qué te sirve, si no puedes verme? “

Y respondió el niño: “Hay más luz cuando alguien habla”

Sigmund Freud, 1916

Este Manual es fruto de las maravillosas huellas dejadas por el primer Torneo Interescolar de

Debate Metropolitano realizado con 1500 jóvenes de Enseñanza Media de Establecimientos Subvencio-

nados entre los meses de Agosto y Noviembre del 2002, evento que fue a su vez fruto de la constatación

de una carencia tradicional en nuestro país, a saber, el déficit en las competencias comunicacionales. Sin

embargo, a poco andar nos dimos cuenta que el debate movilizaba mucho más que ciertas habilidades

argumentativas o cognitivas; mejorando, por ejemplo, las relaciones cotidianas en las comunidades edu-

cativas entre docentes y estudiantes, la identificación de estos jóvenes ciudadanos a sus establecimien-

tos educacionales y el fuerte compromiso con la reflexión de problemáticas que atraviesan nuestra realidad

nacional, la autoestima tanto de docentes como de estudiantes, el cariño y pasión por la palabra que, en

su intercambio, posibilita procesos de construcción de sentido tanto de la realidad externa como propia,

entre otros grandes logros.

En el inicio de la historia de los Torneos de Debate en Chile existía bastante desconocimiento de

los procesos pedagógicos presentes en la experiencia del debate y desde la academia, tal vez por el

mismo motivo se criticó ácidamente esta actividad.

Pero es a partir del año 2001 cuando ocurren tres hechos clave para el desarrollo definitivo del

debate como praxis pedagógica.

• La Universidad Diego Portales conciente de su liderazgo en la materia se preocupa de integrar

la Sociedad de Debate que había sido fundada en 1994 al resto del quehacer académico de

su Casa de Estudios. Se sistematizan los cursos de comunicación oral y argumentación, que

son dictados por docentes de la Sociedad de Debates al resto de las facultades.

• Autoridades del Ministerio de Educación asisten a la final del Torneo de Debates de la

Universidad Diego Portales del año 2001, apreciando la potencia educativa de la actividad y

la oportunidad que significaría extender esta práctica al resto de los estudiantes del país. En

tal sentido le solicitan a la Sociedad de Debates, desarrollar el Torneo Interescolar Metropolitano

de Debates durante el 2002 para todos los establecimientos subvencionados de la Región

Metropolitana.

• El Ministerio de Educación, preocupado por la formación de los estudiantes y la vinculación

de estos con el quehacer nacional, elabora un Plan de Formación Ciudadana que permita

8

INTRODUCCIÓN

abordar las distintas dimensiones de desarrollo de los estudiantes, en perspectiva de construir

una sociedad más democrática, participativa, tolerante y responsable. Así, los Debates

Estudiantiles pasan a ser parte de un proceso, en que docentes y estudiantes, adquieran

mejores y mayores competencias para la vida en democracia.

Es importante destacar, que el convenio que finalmente une al Ministerio de Educación y la

Universidad Diego Portales para el desarrollo del debate en la Región Metropolitana contempla no sólo la

organización de un Torneo, sino que además el estudio de las habilidades comunicativas y argumentativas

de la población afectada por esta iniciativa. Con el objetivo de aportar el conocimiento necesario que

permita consolidar el proyecto y pasar desde la organización de un mero Torneo de Debate a una verda-

dera Intervención Socioeducativa.

Hoy el programa en su fase de consolidación y extensión a todo el territorio nacional cuenta con

el respaldo de la Unidad de Apoyo a la Transversalidad, quienes actúan como contraparte técnica desde

el Ministerio de Educación; la red de coordinadores regionales en las Secretarías Regionales de Educa-

ción, y el grupo de profesionales de la Sociedad de Debates de la Universidad Diego Portales.

Todo lo anteriormente expuesto constituye sin duda el campo de sentido profundo de la práctica

del debate en su apuesta por una ética del diálogo y la necesaria inclusión de las diferencias entre los

sujetos; diversidad necesaria en tanto es gracias a ella (y no pese a ella), que es posible seguir constru-

yendo democráticamente realidades cada vez más complejas.

El debate como método de enseñanza y aprendizaje o como praxis cotidiana, compromete no

sólo el manejo de un conjunto de directrices teórico metodológicas, sino que por sobre todo, pone en

juego el núcleo y sustancia misma de los procesos que posibilitan la emergencia del sujeto humano.

El debate viene a reponer el vacío dialógico existente en las interacciones educativas. Se ha

hecho frecuente escuchar en muchos estudiantes el juicio sobre la importancia de participar. Y hablan de

una forma de participación relevante; siendo argumentativamente competentes, estando debidamente

informados y protegidos de las invectivas del poder aplastante de la cultura.

En este contexto es posible fundamentar la necesidad del debate como estrategia de resignificación

social y complementaria a las propuestas esbozadas por el documento El porvenir de la equidad: una

contribución desde el debate filosófico contemporáneo2, en donde se sugiere la necesidad de trabajar en

estrategias que apunten a una resignificación de la equidad y la política social si queremos que nuestras

sociedades tengan aún un porvenir como tales3.

(...) Lo anterior lleva a enfrentar la pobreza, la miseria, la inseguridad existencial y social,

las nuevas formas de violencia y analfabetismo, los dilemas del compromiso ciudadano,

los desafíos ambientales, no sólo desde una racionalidad de la eficiencia o desde un

cálculo de factibilidades. Con ser ambas necesarias y relevantes en cualquier estrategia,

tenemos que contribuir, todos, a un trabajo de descubrimiento y fundamentación

intersubjetiva de un nuevo imaginario formativo que, adoptado en común, sea una

suerte de faro o suelo de la convivencia para todos y por todos sostenido4.

2

El porvenir de la equidad: una contribución desde el debate filosófico contemporáneo, MIDEPLAN 2000. Centro de Ética, Universidad Alberto Hurtado. También podemos encontrar una versión del mismo estudio en: Salvat, Pablo; El Porvenir de la Equidad: Aportaciones para un giro ético en la filosofía política contemporánea. LOM Ediciones, Universidad Alberto Hurtado. Santiago de Chile, 2002.

3

Ibid. Página 205.

4

Ibid. Página 205

9

INTRODUCCIÓN

En razón de estos deseos debiésemos instalar la comprensión del debate como estrategia edu-

cativa, en el supuesto de ser parte de un proyecto de mayor aliento destinado a la fundamentación

intersubjetiva de un nuevo imaginario formativo. De al í deben desprenderse los diálogos que encarnen

los conflictos detonados por los temas que afectan el interés público, interés del que parecen tan des-

preocupados gran parte de los estudiantes chilenos.

Algunos criterios en un plano social político que pueden orientar la tarea de indagar los modos de

encarnación de un nuevo imaginario formativo:

a) Realizar un esfuerzo permanente por supeditar los dictados de la razón pragmática a los

ideales y objetivos trabajados desde una racionalidad ética (...)

b) Contribuir a la conformación y difusión de una pedagogía en una ética cívica pública en la

cual todos los ciudadanos sean reconocidos como sujetos de derecho y con competencia

comunicativa para dirimir conflictos, acciones, decisiones y llegar a acuerdos en ámbitos en

los cuales se juegue el destino de cada cual y de la vida en común. Las bases a desarrollar

en esta pedagogía ciudadana (son):

• Educar en una capacidad de crítica o cuestiona miento de las normas establecidas;

• Desarrollo de la capacidad de argumentación y elaboración discursiva;

• Reconocimiento recíproco entre sujetos con un igual derecho de expresión y crítica;

c) El reforzamiento del poder comunicativo basado en el reconocimiento para todos, de un

igual derecho a esgrimir derechos, a expresarlos y demandarlos (fuera y dentro de las

instituciones);

d) Frente a la fragmentación y el nihilismo trabajar acuerdos básicos en torno a derechos

fundamentales.

e) Un ejercicio de la política que no acepta la supeditación así como así al poder de la facticidad:

sea proveniente del dinero, de la fuerza, de la tradición o de la emoción. Las normas (sociales,

jurídicas, políticas) han de poder discutirse y validarse mediante el diálogo, la discusión, la

participación y el mutuo ejercicio de la intercomprensión.

f) Una política que trabaje en disminuir la brecha de las desigualdades.

g) El esfuerzo o impulso hacia una ciudadanía compleja.

h) Profundizar en la idea de una democracia deliberativa de ciudadanos, que ponga especial

esfuerzo en fortalecer el espacio público, la ciudadanización de las personas (...) y que se

refuerce el poder de la solidaridad, como contrapeso al poder del dinero o de la

administración5.

Es este el sentido que no debemos perder de vista a lo largo del recorrido propuesto por el

presente texto introductorio a la práctica del debate, pues si bien constituye un esfuerzo por ofrecer un

primer acercamiento práctico al ejercicio pedagógico del debate -entregando para ello herramientas teó-

rico metodológicas básicas-, el espíritu que anima este trabajo apunta a que cada uno de los lectores

pueda contar con las herramientas que le permitan implementar un dispositivo de debate en sus espa-

cios cotidianos de trabajo con el propósito final de que, tanto docentes como estudiantes, puedan hacer

la maravillosa experiencia de co-construir espacios de intercambio dialógico al servicio de mejorar las

competencias tanto comunicativas, como argumentativas y ético-morales de nuestros jóvenes ciudada-

nos, fortaleciendo y re-creando en este camino, una cultura participativa y democrática.

5

Ibid. Página 212

10

INTRODUCCIÓN

El Manual de Apoyo a la Docencia, Debates Estudiantiles, quiere ser una herramienta de trabajo

y reflexión, es por eso que hemos dividido el libro en nueve capítulos que le permitirán a los docentes

comprender los fundamentos teóricos sobre el debate, como conocer y aprender la forma en que se

puede organizar un debate.

Así, el capítulo primero, nos enmarca en la reflexión sobre los Objetivos Fundamentales Trans-

versales y su vinculación con el Debate, permitiéndonos la comprensión de éste como una estrategia

pedagógica posible de implementar en distintos subsectores de aprendizaje.

El capítulo segundo, nos introduce a la definición de debate y a sus distintas formas, en tal

sentido, los capítulos tercero y cuarto, nos ponen en la situación de qué debatir, cómo generar una

pregunta de debate y cómo y en qué fuentes podemos encontrar los argumentos para el debate.

En los capítulos cinco, seis y siete, profundizaremos sobre la Argumentación, estableciendo las

condiciones preparatorias necesarias para ésta, tales como; la escucha crítica, la redacción del discurso

oral y el manejo de la ansiedad que genera el Debate. Se presentará el modelo de Stephen Toulmin,

como un modelo de producción de discurso argumentativo. En tal sentido, se profundizará en la relación

de los campos argumentativos y los programas de estudio de la Reforma Curricular.

El libro finaliza, con los capítulos ocho y nueve, en los que se entregan principalmente herra-

mientas para realizar una Evaluación de Debate y los criterios para Organizar un Debate.

Esperamos, con este Manual de Apoyo a la Docencia, contribuir al desarrollo de los Debates

Estudiantiles a nivel nacional.

11

LOS OBJETIVOS FUNDAMENTALES TRANSVERSALES SE FORTALECEN A TRAVÉS DEL DEBATE

C A P Í T U L O 1

Los Objetivos Fundamentales Transversales

se fortalecen a través del Debate

El Marco Curricular chileno define a los Objetivos Fundamentales Transversales (OFT) como

“aquellos objetivos que tienen un carácter comprensivo y general, cuyo logro se funda en el trabajo

formativo del conjunto del curriculum”6. Se los ha identificado como aquellos objetivos que apuntan a las

finalidades generales de la enseñanza.

Los OFT apuntan a superar la separación que se tiende hacer entre el desarrollo de las capaci-

dades intelectuales y la internalización de valores, la formación de actitudes o la expresión de sentimien-

tos. Adicionalmente, se otorga especial preocupación por aquellos aprendizajes que favorecen que los

estudiantes sean capaces de responder de manera crítica, constructiva y transformadora a los desafíos

históricos, sociales, culturales y económicos que les plantea la sociedad en la que se encuentran inmersos7.

Desde esta perspectiva, los OFT se inscriben en el Marco Curricular con una visión de futuro

incorporando contenidos, habilidades y valores que se relacionan con la cultura democrática, la

multiculturalidad, el desarrollo sustentable, los derechos humanos, con una ética respetuosa de la diver-

sidad, la tolerancia y la no-discriminación con la capacidad de discernimiento, la capacidad crítica y

propositiva frente a problemas o situaciones nuevas que se plantean, entre otros.

Estos Objetivos son asumidos por el curriculum en su conjunto, apuntan a la formación de perso-

nas con autonomía moral e intelectual, capaces de comprometerse con su propio desarrollo y el de la

sociedad, cualidades centrales para una inserción social responsable y activa, tanto en las esferas pro-

ductivas como ciudadanas; al estar formulados como objetivos fundamentales favorecen la relación en-

tre lo cognoscitivo y lo formativo del aprender, atendiendo a dimensiones personales, sociales valóricas

y cognitivas de los estudiantes; se pueden desarrollar a través del currículum oficial y explícito de las

diferentes disciplinas, como también a través de mensajes, declaraciones u otras actividades y acciones

presentes en la cultura escolar.

De este modo, y entendiendo que el debate es formalmente una disputa argumental, suscitada a

partir de la formación de posturas opuestas en referencia a una pretensión o demanda de verdad, en un

debate cada participante dispone de una serie de elementos que tienen como fin posicionar sus argu-

mentos por sobre los argumentos de otros.

6

Ministerio de Educación, Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica Octubre 2002 (Decreto Nº 232); Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media Mayo 1998 (Decreto Nº 220) 7

Ministerio de Educación. (2003) ¿Cómo trabajar los Objetivos Fundamentales en el aula? Página 24. Chile.

12

CAPÍTULO 1

Los Objetivos Fundamentales Transversales se ven favorecidos y ejercitados a través del deba-

te, el cual permite a los y las estudiantes, por ejemplo, exponer puntos de vista, intercambiar argumentos

con otros, seleccionar información y exponerla con claridad. Además, favorecen el desarrollo de actitu-

des de seguridad y confianza en sí mismos, de consideración y respeto por las posiciones o puntos de

vista que sustentan otros, de capacidades para sostener y defender los propios, con fundamento y no de

manera caprichosa o arbitraria, y de aceptar modificarlos cuando los argumentos de los otros son efecti-

vamente convincentes, así como de no dejarnos influir por ellos cuando responden a intenciones o posi-

ciones que no se comparten8. Por otro lado, facilitan el análisis de los problemas o conflictos que aquejan

personalmente, sopesar argumentos y razones que llevan a adoptar una decisión, a realizar una acción,

a modificar una comportamiento o a resolver alguna situación problemática.

Es posible apreciar que la práctica del debate cumple con los principios para una didáctica de los

OFT, en el sentido en que: refuerza la conexión entre contenidos, integra y vincula la realidad y contin-

gencia social nacional a los diversos contenidos programáticos y a la vez permite desde aquí, formular

dilemas vinculados a alguna de los ámbitos de los OFT, posibilita la apropiación crítica de nuevos apren-

dizajes en el campo afectivo, intelectual, ético y/o de convivencia, promueve un ambiente de discusión en

donde se respetan las distintas opiniones y se valora la información de la actualidad como fuente de

aprendizaje y reflexión; y por último, permite ir gradualmente profundizando en la comprensión de la

complejidad de los temas abordados.

Ámbitos de Los Objetivos Fundamentales Transversales

• Ámbito del crecimiento y la autoafirmación personal: contiene una serie de objetivos de

aprendizaje que apuntan al desarrollo de la identidad personal y social y el fortalecimiento de la autoestima

y la autovalía; autocuidado y mutuo cuidado, valoración y respeto por el cuerpo.

• Ámbito del desarrollo del pensamiento: contiene una serie de objetivos de aprendizaje que

orientan los procesos de conocimiento y comprensión de la realidad; favorecen el desarrollo de las capa-

cidades de análisis, investigación y teorización; desarrollan la capacidad crítica y propositiva frente a

problemas o situaciones nuevas que se les plantean.

• Ámbito de la Formación ética: favorece el desarrollo del juicio moral de manera que los estudian-

tes sean capaces de formular un juicio ético acerca de la realidad, situándose en ella en cuanto sujeto

moral; promueve el conocimiento y adhesión a los derechos humanos, en cuanto criterios éticos funda-

mentales que orientan la conducta personal y social.

• Ámbito de la persona y su entorno: sitúa a la persona como ciudadano en un escenario democrá-

tico, comprometido con su entorno, con un alto sentido de responsabilidad social; capaz de favorecer

estilos de convivencia social basadas en el respeto por el otro, en la resolución pacífica de conflictos;

promueve que los estudiantes conozcan, valoren y cuiden su entrono social, tanto personal –familiar,

como el medio ambiente y los grupos sociales en que se desenvuelven.

8

Ministerio de Educación 2000. Programa de Estudio de Lengua Castellana y Comunicación. Tercer Año Medio. Página 26. Chile.

13

LOS OBJETIVOS FUNDAMENTALES TRANSVERSALES SE FORTALECEN A TRAVÉS DEL DEBATE

La práctica del debate en el contexto de los Objetivos Fundamentales Transversales, sitúa al

ejercicio de éste como herramienta al servicio de la promoción de habilidades para la vida, entendiendo

que el curriculum busca formar a los y a las estudiantes para desenvolverse en ella, otorgándoles un

conjunto de saberes, habilidades, valores y experiencias que hacen dialogar lo conceptual o cognitivo,

con lo formativo9. La formación para la vida de hoy, demanda una integración y equilibrio entre estos dos

ámbitos del aprender. Los nuevos requerimientos que la sociedad y el país le hace a la educación van

justamente en este sentido: formar sujetos flexibles, creativos, con capacidad para innovar, con juicio

crítico y capacidad de tomar decisiones, moralmente sólidos y con un dominio de conocimientos funda-

mentales para dar respuestas a las nuevas demandas y desafíos que se le planteen, proactivo en la

contribución al desarrollo de la sociedad y del país.

Formar para la vida es indudablemente, por sí mismo, el objetivo global de la educación, en

cualquiera de sus definiciones.

“La vida”, en este enunciado queda referida como un objetivo realizable, para el cual la educa-

ción debe proveer las condiciones de acceso y equidad, que por un lado, permitan dotar de sentido al

proyecto de ser humano; y por otro, enfrentar la dimensión problemática del devenir cultural e histórico.

Dado que la educación, según esta argumentación, ha sido concebida como “principio” de sen-

tido para el vivir humano y parte de este sentido es tener las competencias que permitan enfrentar la

dimensión problemática del devenir histórico-cultural en condiciones de equidad y accesibilidad, situan-

do los objetivos generales del debate, en el nivel de las competencias necesarias para lograr una educa-

ción de calidad (entendida como mínimo ético social).

Cómo el debate favorece el ejercicio de los

ámbitos de los Objetivos Fundamentales Transversales

En el ámbito del desarrollo del pensamiento, el debate favorece el desarrollo de habilidades

comunicativas, que se vinculan con la capacidad de exponer ideas, opiniones, convicciones, sentimien-

tos y experiencias de manera coherente y con fundamento, haciendo uso de diversas y variadas formas

de expresión.

Además, favorece las habilidades de investigación, que tienen relación con la capacidad de

identificar, procesar y sintetizar información de una diversidad de fuentes; organizando información rele-

vante acerca de un tópico o problema; revisando planteamientos a la luz de nuevas evidencias y pers-

pectivas; por último invita a suspender los juicios en ausencia de información suficiente.

El Debate, también favorece las habilidades de análisis, interpretación y síntesis de información

y conocimiento, conducentes a que los estudiantes sean capaces de establecer relaciones entre distin-

tas temáticas, comparar similitudes y diferencias.

En el ámbito de la formación ética, el debatir favorece el reconocimiento de la diversidad de

visiones que existe sobre los problemas sociales, respetando el desarrollo de planteamientos de diferen-

tes puntos de vista.

9

Ministerio de Educación (2003) ¿Cómo trabajar los Objetivos Fundamentales en el aula? Santiago. Chile. Página 22.

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CAPÍTULO 1

En el ámbito de la persona y su entorno, el debatir permite fortalecer el reconocimiento de una

sociedad pluralista y la posibilidad de ejercer en plenitud los derechos como ciudadanos.

En el ámbito del crecimiento y autoafirmación personal, el debatir permite fortalecer la

autoestima, confianza en sí mismo, el interés por comunicarse con otros defendiendo puntos de vistas

personales.

Por lo tanto, el debate es una oportunidad para:

Seleccionar temas controversiales que se entregan en los contenidos de los

✓ Programas de Estudio de los subsectores de aprendizaje.

Realizar las actividades en un clima de discusión y reflexión, abierto a todas las

✓ posturas, tolerantes de las distintas opiniones.

Evaluar el proceso del debate, de modo que los y las estudiantes expliciten una

✓ postura personal y elaboren un discurso acerca de sus aprendizajes durante el

proceso de éste.

Favorecer el desarrollo de actitudes de respeto y escucha activa frente a los

✓ argumentos de los demás.

Fortalecer la capacidad de comunicar las propias convicciones y posturas éticas

✓ personales frente a los demás.

Ser trabajado como recurso metodológico para favorecer los OFT a través, por

✓ ejemplo, de los siguientes subsectores de aprendizaje: Lengua Castellana y

Comunicación, Historia y Ciencias Sociales, Ciencias, Filosofía, Orientación,

Educación Tecnológica.

En relación, con esto último, es importante destacar que en el capítulo 7 del presente manual se

realiza una mirada profunda respecto a los campos argumentales del debate y las oportunidades que se

encuentran en los distintos subsectores de aprendizaje para el trabajo de éste y de los OFT.

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LOS OBJETIVOS FUNDAMENTALES TRANSVERSALES SE FORTALECEN A TRAVÉS DEL DEBATE

Así, se propone el siguiente esquema que sintetiza cuáles son las competencias que el debate

apunta a promover en los sujetos y la vinculación que éstas tienen con el desarrollo de los ámbitos de los

OFT:

Los Objetivos Fundamentales Transversales

y las competencias que promueve el Debate