Los Judíos Marranos en Colombia por Jerson Gutiérrez Aguirre - muestra HTML

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LOS JUDIOS MARRANOS EN COLOMBIA

ROSTROS SEFARDÍES Y RASTROS DEL LADINO O

CHUDESMO EN LAS HISTORIAS FAMILIARES

ANTIOQUEÑAS

Jerson Gutiérrez Aguirre

c.10.015.116

TRABAJO DE GRADO

Tesis para aspirar al titulo de Licenciado en Etnoeducación y Desarrollo Comunitario de la Universidad Tecnológica de Pereira.

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA

FACULTAD CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES

ETNOEDUCACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO

2010

LOS JUDIOS MARRANOS EN COLOMBIA

ROSTROS SEFARDÍES Y RASTROS DEL LADINO O

CHUDESMO EN LAS HISTORIAS FAMILIARES

ANTIOQUEÑAS

Jerson Gutiérrez Aguirre

c.10.015.116

Asesor Tesis:

Alberto Antonio Verón Ospina

Jurado:

Dra. Cecilia Luca Escobar Vekeman

Dr. Alberto Antonio Verón Ospina

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA

FACULTAD CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES

ETNOEDUCACIÓN Y DESARROLLO COMUNITARIO

2010

a Pachito Callejas,(1947-2009)

a su memoria de

bendita recordación…

…a todas Esas familias

campesinas ladinas de

Antioquia la Grande.

PLAN DE LA OBRA

A MANERA DE JUSTIFICACIÓN

LOS JUDIOS MARRANOS EN COLOMBIA, aparece como una reflexión tras una larga observación de 2 años de un fenómeno que comportando los diversos matices del sincretismo religioso popular en Antioquia y el Viejo Caldas apunta en una dirección que para un lector asiduo del judaísmo resultan ser señales reiterativas de procesos de encriptamiento y mimesis. (Claves que pueden o no ser voluntarias y se codifican acompañadas de un ‘ropaje’ para disimular una intención).

Pero al hablar de gente que ha andado la seca y la Meca… y que ellos mismos han hablado de otros y han cargado con ellos sus recuerdos, es apenas necesario hacer unas aclaraciones y salvedades previas que no embolaten ni enojen al lector desprevenido.

Ante la posibilidad de una pervivencia de rastros y rostros de judios conversos y sus descendientes en el occidente colombiano después de cinco centurias surge la necesidad de formular una tesis como ésta: hay una memoria que se niega a desaparecer y que es posible buscar indicios ya en el abanico de la cosmogonía (religiosidad popular antioqueña), en su gastronomía, indumentaria y usos particulares del lenguaje (hablado, escrito, musical y semiológico en general).

Si lo anterior es cierto, entonces tiene sentido vindicar el silencio y el desconocimiento en el que han vivido sumidas miles de familias campesinas del noroeste colombiano, como si allí también hubiesen tenido su propio ‘ old west’.

Pero cómo demostrar la hipótesis si los elementos probatorios y de sustentación son mínimos, casi que extintos?

Hay una obligada referencia a los datos y memorias por demás exiguas que los enemigos acérrimos de los judíos y otras minorías (brujas, herejes, moros y heterodoxos) brindan para poder adentrarse en esta búsqueda (p.e. los procesos Inquisitoriales) y empezar a columbrar un perfil del posible ’ converso’ asentándose en la Nueva Granada. (Del hebreo Gar-Anat, ‘colina de forasteros’).

Es por ello que el presente ejercicio es ante todo, una recapitulación

histórica y como tal fue necesario dar paso a una afluencia enorme de citas que desde distintos ángulos y a través de variadas épocas pudiesen dar un panorama más amplio del asunto a tratar.

Conviene aclarar que no todas las fuentes son fácilmente accesibles y que hasta su propia recuperación en la web hubo que confiarla de páginas o sitios que no se precian de rigor académico o que al menos garantizaran una objetividad y distancia prudente, verbo y gracia, como aquellas que son extraídas de blogs o que son vínculos de difusión de opiniones a todas luces enfocadas en una dirección o sesgo particular.

Hay móviles políticos y religiosos inherentes en esas opiniones que no necesariamente son reflejo de mi posición pero las traigo a colación para hacer justicia a tantos autores fuese posible, como si se tratase de un gran panel donde sólo soy apenas el moderador.

A propósito, la inclusión en el cuerpo del texto y/o en los pie de página de las direcciones electrónicas de los recursos citados da cuenta de la procedencia e inmediata remisión a el vínculo en cuestión para que no aparezca en labios míos lo que otro u otros han escrito al respecto y aspirando a no caer con ello en el plagio, teniendo el reporte de los créditos y los derechos de autor como norma elevada.

Lo anterior, implica, dar paso y espacio, casi que voz propia a esos relatos, por inexactos o prejuiciados que puedan sonar hoy día, absteniéndome de dar opiniones o formulando juicios a priori que terminaran desgastando la objetividad ya cuestionada de miopía argumental probablemente de un ejercicio como este.

Emitir conceptos de mi parte pudiera enturbiar el subsecuente análisis de las pruebas aportadas, además de hacer dispendiosa o engorrosa la consideración del objeto de estudio ya que al fin de cuentas no viene al caso mi óptica (que algunas veces sería redundancia crasa) como si el que pueda mesurarse la valía o no de las fuentes convocadas, la viabilidad de los argumentos y las conclusiones implicadas.

Es necesario insistir que como ejercicio bibliográfico, su alcance está limitado a proveer algunos recursos de textos que pueden ser leídos a distintas ‘velocidades’ y es cada lector quien formará su opinión ya que como mero ‘anaquel’, no logra sentar una cátedra definitiva de tal manera que se pueda decir incisiva y concluyentemente que el quid del asunto está resuelto.

La presunción es la de mostrar una relación de textos dentro de unos apartados que buscan alguna coherencia, que no siempre logro, para que el Desocupado lector (con mayúscula inicial lo digo) haga sus propias inferencias y no se me acuse de estar proponiendo analogías forzadas y/o sentando inducciones calculadas.

Apenas si hay una mención, escueta por demás, de teóricos que desde distintas escuelas y tendencias aporten elementos de consideración académica de suficiente peso; sin embargo resalto autores del judaísmo al tenor de precisar el particular objeto de mi interés y disculpándome de antemano por insinuar un enfoque determinado – en una elaboración atípica como puede ser ésta- a fin de evitar digresiones en un terrible entramado de autores de todos los ordenes y calados.

Valga aquí mi reconocimiento a autores como Mauricio Pilatowsky de México y a Manuel-Reyes Mate Rupérez de España quienes influyeron con sus trabajos en el moldeamiento del mío y con ellos, mi gratitud, a los fantasmas de pensadores judios, espectros olvidados de comienzos del pasado siglo.

Sin embargo, la referencia a estos autores sobresalientes del pensamiento hebreo (tanto de comienzos como mediados del pasado siglo) es obligada y precisamente aquí es donde se justifica su advocación y presencia –reitero- por la naturaleza específica de este trabajo. No con ello descalificando el universo de obras que otros han dejado sobre el mundo semita sino más bien trayéndolos a manera de representación.

Se me perdonará que sea reincidente en la mención de fuentes judías y bíblicas en particular, preferentemente sobre los mismos exponentes de la Teoría Critica (escuela de Frankfurt), Nuevo Pensamiento Judío o del Análisis Crítico del Discurso, toda vez que la invocación directa de la cita me permite contrastar con lo recogido y visto en la relación de textos o en la experiencia de campo más que si desplegara un ‘paseo’ por el espectro argumentativo de estos –para mi y mi trasfondo - importantes autores.

A menos que se indique lo contrario, las más de las veces me valí de la edición de la Biblia, Valera 1865, que vierte con mucho tino, a mi juicio, lo dicho por Casiodoro de Reina, 1569 (Biblia del Oso) y que recoge, quién lo creyera (¿!!?) giros y expresiones propias de los ‘cristianos nuevos’ o conversos.

De manera intercambiable, uso ‘converso’ y ‘marrano’ porque ese es el método empleado por algunos autores, incluso de los que cito aquí, pero en rigor, para el caso antioqueño es más puntual el de ‘ converso’ porque termina asimilándose a su nueva realidad y se autodefine como cristiano sin pretensión de retornar a sus raíces.

El caso ‘marrano’ puede estudiarse con más propiedad en México, Lima y el Caribe en un texto muy interesante reseñado en la web: Inquisición y judaizantes en América española (siglos XVI-XVII) de Ricardo Escobar Quevedo, Universidad del Rosario, Colombia, 2008.

INSTRUMENTALIDAD Y DIDÁCTICA METODOLÓGICA

Como estrategia y mecanismo de rápida consulta me tomé la libertad de poner en voladita, bastardilla o itálica así como de utilizar la negrita y

subrayar a lo largo de todo el documento cada una de las citas que traje a colación para resaltar o sobre enfatizar lo que ya destacaba dentro de las comillas.

Cuando las citas eran demasiado largas, decidí continuar con puntos suspensivos al comienzo del siguiente (s) párrafo (s) en vez de recurrir a los corchetes dobles o sencillos según se aplica en las técnicas de redacción actuales prefiriendo el modelo antiguo para facilitar la lectura a quienes no tuviesen el entrenamiento o costumbre respectiva.

Los diálogos internos dentro de una cita o expresiones de alocuciones antiguas, aparecen circundados por guiones o comillas simples y en algunos casos, poquísimos, entre paréntesis, por claridad o conveniencia tipográfica.

Este trabajo originalmente fue redactado en letra colonna MT 12, de manera inclinada en el cuerpo del texto pretendiendo enmarcar románticamente la antigüedad de las citas así como inducir en el lector la noción y percepción de los arcaísmos que aunque en letra script figuraban dentro de las citas o referencias aludidas. El esmero en el detalle no es gratuito porque busco resaltar virtualmente casi cada palabra y frase, escogida hasta donde me fuese posible sin caer, muy a mi pesar, en la pulcritud que me es ajena.

Sin pretender un ejercicio de lenguaje esmerado y florido, dejé de lado la recurrencia a un vocabulario rebuscado o de ‘alto vuelo’ y precisé hasta donde me fue posible con vocablos conocidos y fluidos.

Tal como se puede apreciar en esta redacción, alisté en párrafos lo que de otra manera hubiesen sido terribles lotes de frases y oraciones interminables buscando la facilidad de su lectura incluso por encima –en algunas ocasiones- del énfasis o la claridad inmediata.

Se notará en la sintaxis de las oraciones -en los breves comentarios que propongo- la recurrencia a construcciones gramaticales de comienzos de siglo XX con el único objeto de realzar la labor de recuperación histórica que va implícita y precediendo a las citas mismas y no con ello queriendo fastidiar o importunar con giros idiomáticos falaces.

Aunque debo confesar que el enfoque inducido me llevó a anticipar efectos semióticos en el lector cuidadoso, como consecuencia natural de la pretensión inicial.

Para las notas a pie de página, conservé la original letra calibri 10 u 11

según me lo permitiera el mecanismo de redacción y espacio del ordenador sin tener en cuenta ahora sí lo de los párrafos y apenas enfatizando las palabras o frases de mi interés.

Las direcciones electrónicas de donde tomé las citas o las que propongo a manera de cf. (confrontación) aparecen en color azul las más de las veces por razones de estilo y comparación visual, aunque por uniformidad en la edición impresa de este documento las dejé en color negro.

Acuñé unos subtítulos en mayúscula sostenida en el molde Times New Roman 16 de letra inclinada, seguidos en puntos suspensivos con una corta frase emblemática propia de la región ‘paisa’ de Colombia o con exclamaciones bíblicas para adelantar al lector lo que encontraría y de paso ahorrarle la maratón que implicaría leer de corrido la idea original.

Lejos de ser un descuidado y prepotente ejercicio de ‘ corte y pegue’ de la información proporcionada en la red, me esmeré por recoger lo más representativo de los datos disponibles en un tema de escasas fuentes locales, teniendo que sacrificar a veces lo puntual y esperando que una referencia por extensión sirviera como insumo para la subsiguiente deducción. Era más conveniente dejar que otros expresarán sus ideas en sus propias palabras, relegándome voluntariamente a ser testigo mudo en lo posible.

Además hay que aclarar que no solo los dichos, citas o referencias proporcionadas por un autor son ya útiles per se como también sería faltar a la honradez académica el atribuirme el pensamiento de otros y cuando son ellos mismos los que pueden dejar oír su voz con inigualable estilo si se les comparase con el mío; así que venga su verbo y de sus propios labios se escuche lo que tienen para decir ¡!

De la misma manera me permití la transcripción en el ladino o español arcaico de algunas de las citas -originalmente redactadas en ese dialecto-y que exigen un mínimo de esfuerzo para el lector de castellano hoy día, buscando familiarizarlo en el terreno.

Que sirva de antelación saber y de paso como una clave, que el judesmo o ladino es fácilmente confundido con la forma ‘ordinaria’ de comunicarse nuestros campesinos del occidente colombiano pero que no está relacionado con la moda actual usada con alguna frivolidad en las salas de chat de un público latinoamericano creciente por conveniencia y celeridad ya que se trata sencilla y llanamente de una mera coincidencia.

Buena parte de la bibliografía la conocí por primera vez en la internet lo que corrobora la utilidad de las bases de datos y afines, incluso si no se trata de bancos especializados en el tratamiento de la misma.

De la biblioteca personal, aporté a la discusión de los autores aproximadamente un 30% del material y procuré transliterar hasta donde fuesen posibles los hebraísmos (sefarditas y asquenazis) para evitar un glosario dispendioso al final, dejando en el cuerpo del texto de una buena vez la idea en español.

Algunos párrafos los concluí con puntos suspensivos para acentuar la idea precedente e invitar a su relectura me tome la libertad, por motivos de espacio y propósito, de recortar y enlazar frases, ideas y hasta nociones donde las citas me lo permitiesen y para ello utilicé los puntos suspensivos sin más indicación dentro del texto referido.

Esa propensión por la cita, a más de justificar la actividad bibliográfica refleja mi opinión y gusto por la práctica halajica de los rabinos de citar comentarios de terceros antes de sentar cátedra, aquí lo he circunscrito más a lo histórico que a la competencia propositiva y argumentativa propiamente dicha.

Así. p.e. (por ejemplo), acostumbro citar hasta dos o tres autores seguidos antes de hacer un pequeño y sencillo comentario en la forma de preguntas que dejo abiertas como si el cuestionamiento fuese importante en la medida en que se le enuncia aún si no se registra una respuesta.

Uso con alguna frecuencia la primera persona de la voz plural, ‘ nosotros

en las afirmaciones o preguntas sin que ello implique a los lectores o a tercera persona alguna y sólo como una forma coloquial de pensar en voz alta ante un posible auditorio. Lo preferí a tener que formular el pronombre ‘yo’ siempre o el infinitivo verbal.

Aparecen varios versos y poemas completos( en los anexos), los realzo inclinando la letra y separando los versos con la virgulilla o diagonal, buscando en ellos más allá de la evocación alguna clave o indicio histórico, que sirva de corroboración a una idea propuesta o sobreentendida.(p.e. el epígrafe de Miguel de Unamuno en la pág. 42) Este trabajo lo redacté en las tardes y madrugadas, en una vivienda rural de la vereda Pérez, corregimiento de Arabia, en Pereira, muy cerca de los campesinos de la región, de tal manera que lleva impregnado el ambiente propio que pretendo recrear en el capitulo final de la observación del caso.

APORTES A LA ETNOEDUCACIÓN

Como judío ‘ marrano’ que soy, descendiente de conversos, tengo la responsabilidad de poner a disposición de la comunidad académica unos referentes que sirvan como insumo para futuros análisis historiográficos y como testimonio para la recaudación de los elementos probatorios de la

Memoria.

Mas allá de lo instrumental, el ejercicio de esta tesis pone sobre el tapete la cuestión de lo amplia que es la cultura y cómo las estructuras sociales no siempre reflejan los componentes y condicionantes que deberían asomar a la superficie en una primera mirada de una sociedad como la latinoamericana, tan diversa y superpuesta y sobre todo, cuando media la re- acomodación casi permanente de sus actores y escenarios.

Las

comunidades

indígenas

y

afro

vivieron,

aunque

fuese

transversalmente, el impacto generado por la lucha interna de las clases mestizas en el continente y ahora que se puede descubrir el rostro oculto de algunos de esos actores de la ladinización o blanqueamiento en el hemisferio, es que se puede entender mejor el móvil de sus proyecciones y cómo esto incidió en la definición de los parámetros políticos y societales para la interacción con dichos focos.

La selección de la clase dirigente iberoamericana entre una minoría blanca a la que habría que preguntarle si se siente plenamente identificada con su pasado americano y que siente pender sobre su cabeza sí un pretérito europeo que aun se pasea como espectro e influye algunas de sus carteras o ministerios gubernamentales.

Espero demostrar que el papel de los judíos marranos en Colombia se confinó más a la productividad desde el campesino hasta los procesos de industrialización por las iniciativas individuales pasando por el fenómeno del sicariato y las mafias locales.

En particular, señalaré el retraimiento de esas familias campesinas que voluntariamente se confinaron montaña adentro, lejos del resto de Colombia y olvidaron sus raíces, se adaptaron a su nueva patria y refinaron su idiosincrasia fortaleciendo el imaginario del ‘paisa’ en el contexto nacional.

Las categorías implicadas son los Núcleos de Familia y Violencia/Sociedad, teniendo como telón de fondo la Filosofía de la Memoria con Walter Benjamín entre bambalinas.

Los tres autores escogidos para apoyar la tesis (MESA BERNAL, PATIÑO DUQUE y CROITORU ROTBAUM) proporcionan los

elementos de juicio que le dan la consistencia a la idea de cuánto la licenciatura se vería beneficiada con un curso o cátedra que explorara el pensamiento semita tanto para la atención de lo aquí presupuesto a nivel local y regional como para dar a los futuros graduandos una percepción de la geopolítica más holística desde lo secular o laico y no sólo lo confesional.

PROLOGO

Escribir sobre un pueblo disperso cinco centurias atrás es zarpar en un viaje azaroso, darles voz a algunos de esos personajes y decir que aún hoy día es posible escuchar el eco de sus voces en otras gentes y latitudes es igual de temerario.

Esta es la bitácora que plantea esta tesis: descubrir en algunos rostros, del occidente colombiano, aquellos vestigios de una cultura que asentada como mínimo medio milenio en España hubo de salir apresuradamente a probar suerte en otros lares.

Al terminar la lectura, se pudiera pensar que justifico abiertamente a un pueblo o raza en particular; lo contario es cierto: pretendo mostrar un proceso de asimilación en un caleidoscopio de culturas dentro de una razonable parquedad y escepticismo frente a lo desconocido.

Me traiciona el vínculo cultural con el objeto de estudio pero propongo a cambio informar con detalle aspectos que en boca de un foráneo pudiera ser sólo una fría y escueta relación de datos etnográficos.

El mismo estilo en la redacción resalta la importancia que para las escuelas judías de tradición religiosa o yeshivá tiene aún el citar la fuente y señalar el detalle.

La precariedad de las fuentes citadas (por no ser la gran mayoría de ellas respaldadas en publicaciones oficiales, académicas o gubernamentales) indica así mismo la dificultad inherente en acercarme a los archivos originales pero se compensa con el esfuerzo por dar concierto a más de medio centenar de voces atestiguando en una dirección: la asimilación como recurso final para generar nuevos asentamientos.

INTRODUCCIÓN

Una tesis que pretenda resolver una pregunta de investigación y que lo alcance puede preciarse de muy buena, incluso exitosa…

La presente es un poco más estéril, no hay garantía de alcanzar la meta propuesta porque no se disponen de los medios exactos , completos ni que arrojen un rédito satisfactorio en las conclusiones..

Estudiar un caso enmarcado en un fenómeno que sucedió cinco siglos atrás puede de entrada sonar ya árido para un desocupado y paciente lector, además del beneficio de la duda que hay que otorgarle al espinoso tema de la diáspora judía y cómo una parte de ésta vino a parar a las montañas occidentales de Colombia.

Y ello, pese a que este tema pareciera agotarse sólo con la minúscula presencia de los sefarditas y asquenazis a comienzos del siglo XIX y sus descendientes, para luego concluir que con los brotes de las violencias del narcotráfico y la estela de secuestros en los años 80s y 90s.

terminarían por ahuyentar los menos de 5000 hebreos en nuestra nación.

Un país que no favoreció la inmigración, que sospechó siempre de lo foráneo cuando no era la administración nacional la que invitaba delegaciones científicas para algún trabajo en particular y sólo por determinado tiempo.

Ya en la delimitación me preguntaba si:… este silencio acerca de los

‘marranos’ fue estrategia para sobrevivir a través de un camuflaje? … o si fue acaso una manera de hacer invisible a toda una cultura?...La supervivencia del Ladino o chudesmo a través del acento característico de la entonación ‘paisa’ hasta la fecha constituye un factor decisivo para señalar la acomodación de una mentalidad que reaparece permanentemente en el Eje Cafetero y que de la mano de los consabidos apellidos patronímicos acusa un origen distinto al que tradicionalmente se le atribuye de una u otra región en particular de la España de los siglos XV y XVI.

Queda por delante, el desafío a ver debajo de la capa superficial de un entramado cultural tan amplio como el colombiano toda una memoria proscrita de unos advenedizos como lo fueran los pobladores ‘mestizos’

o ladinos iniciales de esa Antiocha.

No haré mención ni me detendré en el espinoso tema de lo genético como salvaguarda de una discusión racial que se considera ya superada después de varias décadas de reflexiones de autores de distintas posturas.

Si me circunscribo estrictamente al caso de los conversos y descendientes de los judios ‘ marranos’, es únicamente con el utilitarismo de precisar la discusión entre autores y no porque relegue caprichosamente el papel jugado o vivido por otras minorías; valga aquí mi respeto a su lucha y vindicación dentro del escenario nacional y latinoamericano.

No quiero sonar recalcitrante en tanto haga visible una serie de aspectos que hacen coincidencia en el fenómeno paisa, ignorante él mismo de muchas de sus razones para actuar como lo ha hecho desde los viejos tiempos y justo ahora que anda medio país de plácemes por el bicentenario de la Independencia.

Este ejercicio de recapitulación histórica pretende unir trazos dispersos y presentarlos como un gran rompecabezas; que desconcierte, el tiempo lo dirá, pero como puzzle cumple su función de hacer visible un

‘imaginario’, que aunque yuxtapuesto devela un propósito: rescatar del silencio a aquellas familias campesinas de Antioquia y el Viejo Caldas por años, por siglos ...quienes vivieron y murieron sin conocer mucho de sus propias raíces, algunas desgarradas incluso por los distintos eventos de las violencias en Colombia.

Puede sonar altisonante en su pretensión…lo contrario es cierto, es un humilde reconocimiento a las manos tímidas y ojos inquisitivos de esos campesinos.

METODOLOGÍA

La tesis de los Judios Marranos en Colombia comprende como estrategia medular un método histórico-hermenéutico aplicado en la relación de narraciones de obligada referencia que además de estar con una amplia (y tal vez pesada) reseña histórica busca ilustrar a manera de antecedente toda la carga cronológica del pueblo hebreo en sus asentamientos y tránsitos por distintas latitudes (particularmente españolas y luego latinoamericanas, para mi propósito).

Tal reseña es necesaria para ubicar el escenario que se pretende evidenciar y aunque esté lejos de agotar el tema si espera aclarar algunos aspectos que pueden ser pasados por alto involuntariamente- presumo -en las cronologías del pueblo hebreo.

Al fin y al cabo, como lo señala BRAUDEL, Fernand (1968)”…La historia se nos presenta, al igual que la vida misma, como un espectáculo fugaz, móvil, formado por la trama de problemas intrincadamente mezclados y que puede revestir, sucesivamente, multitud de aspectos diversos y contradictorios… (así) la historia hace a los hombres y modela su destino, (es) anónima, profunda y con frecuencia silenciosa…” El lente complementario ( a manera de unos segundos anteojos, de unas verdaderas antiparras o quevedos) para apreciar este método histórico-hermenéutico es la filosofía de la memoria: es necesario examinar con lupa los rasgos que puedan mimetizarse en las narraciones y trozos de historia para tener una segunda lectura a la mano, no es sólo conformarnos con la relación escueta de unos acontecimientos…implica atreverse a mirar la ‘historia a contrapelo’ tal como lo señalaba Walter Benjamín, indagar sobre lo que hay bajo la mesa, lo que hay bajo la manga a riesgo casi de caer en la especulación pero sólo llegando hasta el borde de la misma.

La comparación entre las violencias en Colombia y el caso de los judios conversos en sus montañas occidentales, ladinamente escondidos, exige cuando menos poner sobre el tapete la cuestión de la encriptación en sus manifestaciones sociales y culturales, siendo el recurso lingüístico uno de los más recurrentes y con mayor impacto, teniendo en cuenta que el recuento obliga no sólo a devolvernos, es también recrear el tiempo a pesar de las circunstancias:… el lenguaje es la pista, la huella profunda en la que se inscribe la presencia (del mal), su actuación irreductible en el seno de la historia, en el sentido de que no hay un Otro fuera de esta esencial presencia (del mal), porque es en el lenguaje, en tanto lógica de la representación y vehículo de la objetualización del mundo de los seres y las cosas, es decir, su conversión de lengua del nombre en lenguaje técnico e instrumental, donde radica (el mal), la pura pronunciación del dominio de la re-presentación” (Ricardo Forster, ‘Walter Benjamín y el problema del mal’, Altamira, Buenos Aires, 2003, pág. 163).

Pero no es sólo historia ‘antigua’; más que un reportaje a la misma, se pretende una interpelación a los registros de hechos sucedidos con décadas y hasta centurias de diferencia entre sí…es la manera relatada del día a día que implica a otras disciplinas y sus herramientas: Antropología y Sociología juegan un papel preponderante en las representaciones e interacciones de un colectivo como el que pretendo estudiar y a la manera de un ‘arqueólogo’ etnoeducativo busco escarbar con plumilla, brocha, pincel y cucharilla en el montículo de una cartografía mediática como la que los conversos encontraron en la versión del cristianismo europeo de la baja Edad Media.

A través del Análisis Crítico del Discurso puedo auscultar en el quid del asunto: Cómo puede la memoria de una diáspora sobrevivir y aclimatarse en lejanas tierras…Lejos de nada, porque se transita de una dirección a la otra, por los cuatro puntos cardinales de la tierra y se añora lo que pudo ser y no fue… lo que se realiza mientras tanto.

Esa dicotomía entre Existencia y Esencia va implícita en la relación de una economía como la hebrea, más particularmente en la hispano-judía que nos atañe en esta reflexión .

Las relaciones entre texto y contexto no pueden pasar eludidas por mucho tiempo y es en los s ociolectos donde se puede hacer una mejor pesquisa que permita aclarar o indicar un norte para una búsqueda más específica así como se continúa en la comparación de la fenomenología del poder, sus usos y abusos y los matices de la dominación.

Así las cosas, historia y lenguaje debieran proporcionar un acervo para el presente ejercicio, su relación y concatenación me permitirá ‘hilar’ el pequeño entramado que busco mostrar a los lectores.(‘Desocupado’

lector , con d mayúscula como lo anotara Cervantes…).

Por temor a convertirlo en un largo y tedioso monologo he recurrido con alguna frugalidad a cuantas fuentes consideré oportunas para sustentar la tesis y aunque aparecen citadas la gran mayoría de ellas a lo largo del texto, al final hay una relación de las obras citadas y otras sugeridas -casi obligadas- para quien desee profundizar en estos tópicos.

Las más de las veces, las citas reseñan datos históricos pero también hay ejemplos de breves diálogos y reflexiones, así como algunos extractos de poemas que reflejan una manera de pensar dentro de una época.

Lo sucinto de mis observaciones busca no distraer la atención que el texto por lo extenso en citas y densidad temática requiere y he de advertir que utilizo la inducción a través de la comparación

Los datos estadísticos son susceptibles de medición y corroboración de tanto en tanto, así que no les confiero mayor utilidad que la instrumental y tangencial que puedan ofrecer, no así con las citas a favor y en contra del asunto, que busqué seleccionar por su oportunidad y acierto, sin que busque disculparme por el marcado acento que recalco de la pertinencia y asidero de los rostros y rasgos que presento como evidencia.

Este trabajo pretende como ejercicio sustentarse en la anamnesis de una

minoría confundida por el ritmo histórico propio y el nacional y acusando su obligada singularidad que llegó a descollar a pesar de su errático comportamiento y su vertiginoso crecimiento así como en una

disección de raíces olvidadas y yuxtapuestas

Para entender mejor la mentalidad hebrea, huelga mirar un ejemplo sobre el tipo de razonamiento que les permite a ellos llegar a conclusiones un tanto ‘ocurrentes’ a nuestros ojos, el del Pilpul, opuesto a el pensamiento binario ‘ sí-no’ donde los ‘síes’ excluyan los ‘noes’ al evitar la simultaneidad: “… es un método dialéctico…contradictorio y analógico, manejando las contradicciones como parte de la enseñanza, para entrenar la mente

…en las paradojas y de varios puntos de vista simultáneos y (opuestos);trabaja con alusiones y reconocimiento de similitudes…así p.e. surge una serie de preguntas a partir de una historieta:…-Dos hombres cayeron por una chimenea; uno de ellos cayó sucio y el otro limpio. Cuál se lavó?- El sucio, por supuesto, puede exclamar alguien no judío…-equivocado!! le dirá el rabino,…el sucio ve al limpio y pensó:’

Increíble, ni nos hemos ensuciado!!, pero el limpio ve al sucio y suponiendo que ambos están sucios va a lavarse…-Ajá, ya entiendo, podrá decir el gentil…-No señor, le pregunto otra vez, dirá el maestro: Dos hombres caen por una chimenea.

Uno cayó limpio y el otro sucio: Cuál de ellos se lavó?...-bueno, ya me preguntó eso, dirá el goim…No!! dirá el rebe, el primero estaba sucio. Cuál de ellos se lavó?...-el limpio, dirá el aprendiz,…-Equivocado de nuevo, replica el rabino; Fue el sucio, porque vio al limpio y pensó: Qué curioso que éste no se haya ensuciado y al ver sus propias manos y brazos sucios va y se lava… y ahora, la tercera pregunta: Dos hombres cayeron por una chimenea, uno resultó sucio y el otro limpio. Cuál de los dos fue y se lavó?...-No sabría, si el limpio o el sucio-, responde el visitante,…Ninguno de los dos, contesta el maestro ;esto es totalmente ridículo…Cómo pueden dos personas caerse juntos por una chimenea y que sólo uno salga sucio?...”1

Las aparentes ‘contradicciones’ asumidas por la Diáspora sefardita en Latinoamérica y especialmente en el occidente colombiano serán expuestas en este ejercicio para que se puedan hacer las respectivas inferencias a través de una reconsideración de las ‘trasposiciones’

culturales y sociales que la cultura ‘paisa’ fue emolumentando con el correr de los siglos.

Sólo así se podrá apreciar con otro lente la idiosincrasia de muchos de los patrones de comportamiento de ese conglomerado, suficientemente auscultado en un buen número de textos costumbristas de literatura popular donde pareciera agotarse todas las explicaciones sobre su naturaleza pasando por alto los subterfugios de los conversos

1 “Share The New Life With a Jew”, Moshe and Cecil Rosen, Moody Press,1976,pág. 47 en DAM, Julio,

Jesús era un niño cristiano que iba a la Iglesia todos los Domingos?”, Asunción, 1999,pág.8,ed. Artes Gráficas Yerutí, Mcal, ISBN 999 25-3-008-1 www.beitshalom.org MARCO CONCEPTUAL

«Se metieron al trabajo del camino; e salieron de las tierras de sus nascimiento, chicos e grandes e viejos e niños[...] E ivan por los caminos e canpos por donde ivan con mucho trabajo e fortuna, unos cayendo, otros levantando, unos muriendo, otros nasciendo, otros enfermando, que no avia cristiano que no oviese dolor dellos [...]e los rabíes los ivan esforçando e hazían cantar a las mugeres e mancebos e tañer panderos e adufes, por alegrar la gente.» Granada, 31 de marzo de 1492.

Moisés, Espinoza, Mahler, Marx, Freud y Einstein tuvieron algo en común y así mismo, de diversas maneras y en distintos grados afectaron la historia, la cultura y la sociedad en Occidente de muchas formas…

Todos eran judios.

Tan judíos como el Jesús de nuestro Occidente…, diferentes entre si; sus vidas, prácticas y legados muy divergentes, pero judíos al fin y al cabo.

Ello nos lleva irremediablemente a la cuestión judía, a lo que vemos cada semana en el noticiero sobre el milenario conflicto árabe-israelí, lo que recordamos sobre los nazis y la Shoah, el revisionismo histórico, los Protocolos de los Sabios de Sión y la propaganda antisemita, las conspiraciones sionistas para dominar y explotar el mundo...la lista sería larga, muy larga…porque tendríamos que incluir en un significativo prontuario el papel en los distintos campos del saber y las ciencias de un representativo número de judíos…180 de ellos han recibido el Nobel o han sido nominados(un 30% de los premiados, http://www.jai.com.uy/Nobel.htm) 2.1. EL PROBLEMA JUDIO: desempolvando a Marx

Asunto molesto para algunos, el problema judío requiere una digresión…ya Bauer lo decía: “… El Estado cristiano sólo puede comportarse con respecto al judío a la manera del Estado cristiano, es decir, a la manera del privilegio, consintiendo que se segregue al judío de entre los demás súbditos, pero haciendo que sienta la presión de las otras esferas mantenidas aparte, y que la sienta con tanta mayor fuerza cuanto mayor sea el antagonismo religioso del judío frente a la religión dominante. Pero tampoco el judío, por su parte, puede comportarse con respeto al Estado más que a la manera judía, es decir, como un extraño al Estado, oponiendo a la nacionalidad real su nacionalidad quimérica y a la ley real su ley ilusoria, creyéndose con derecho a mantenerse al margen de la humanidad, a no participar, por principio, del movimiento histórico, a aferrarse a la esperanza en un futuro que nada tiene que ver con el futuro general del hombre, considerándose como miembro del pueblo judío y reputando al pueblo judío por el pueblo Elegido…Mientras el Estado siga siendo cristiano y el judío, judío, ambos serán igualmente incapaces de otorgar la emancipación, el uno, y de recibirla, el otro… MARX, K . La Cuestión Judía ( Die Judenfrage) ,1843:57 (énfasis mío aquí y en todo el documento)

De ser ello cierto, resultaría en una tentadora comparación- lo digo a manera de ejemplo bizarro- con los rasgos socioculturales que presentan las pandillas juveniles de las comunas (barrios o colonias) de Medellín:

‘guetos’ expoliados y parapetados por una de las violencias que ha sacudido el occidente colombiano en los últimos treinta años, pero se me podría señalar como una imperdonable y reiterativa digresión…Cómo puede alguien ser judío y no saberlo, pero comportarse como ello?: con un aislamiento característico y la noción de ser diferente ¿? Cf.

http://jinuj.net/articulos/409/najenson_0103.html

La asunción del totalitarismo como respuesta, primero parcial y luego definitiva, al asunto de las individualidades e iniciativas particulares y a la caracterización de colectividades puede resultar llamativa, con demasiada frecuencia a diferentes grupos políticos…pero de ahí a presuponer la extirpación de esas singularidades queda todavía un buen trecho:”… los hombres hacen su propia historia pero no la hacen arbitrariamente, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas heredadas del pasado….la tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla sobre el cerebro de los vivos…” MARX, K. El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte 2

2.2 ANTROPOLOGÍA: Los quebraderos de cabeza

Recordar a Babel sería cosa obligada entonces en este maremágnum, en una búsqueda tipo ‘Piedra filosofal’, así, los ideales de la perdida lengua del Paraíso infundían a las interpretaciones de la diversidad humana un sentido de plenitud y caducidad:”… Los teólogos y metafísicos del lenguaje se 2 En WALTER BENJAMIN:LAS TESIS DE LA HISTORIA Y LA INFLUENCIA DEL SURREALISMO, DOBLES, Ignacio O., revista de Ciencias Sociales, U. de Costa Rica, 2003

http://redalyc.uaemex.mx/pdf/153/15310004.pdf