Los No Mundos por Fernando L.R. - muestra HTML

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Los no mundos.

Capitulo I.

Universos paralelos.

Personajes:

Ecus: El hombre sin pasado, y que representa a la oscuridad, y al eco del conocimiento,

Ecus es el eco de la pregunta en el hombre.

Imagus: La dama de ensueño, Ella es el arquetipo de la guerrera y la sabia. Caja a la

perfección con Ecus, pues esta es un Imagus del mismo.

Dark: El que se perdió en la búsqueda, y que trata de llegar al nivel mas alto.

Opak: Dios de los no mundos: no es un personaje en si, solo representa al estado de

existencia, antes de la existencia del universo.

Era una tranquila tarde de verano, el sol radiaba a su máximo esplendor, las nubes se

difuminaban en la cúpula Del cielo, era uno de esos días en que la luna suele aparecer

difusamente en la claridad del día. ¡Pero ese día había algo extraño en el ambiente! No

sabría explicar bien que era, pero parecía como si ya nada tuviera sentido. De un árbol

cuelga una hoja: la única de este que se resistía a sucumbir ante la fuerza de la gravedad

que aclamaba por su alma, Luego vino una avispa a posarse sobre ella: debilitando aun

mas su precaria situación, luego de un rato llegaron 2 avispas mas, luego otras 3 y así

estuvieron las 6, hasta que al final la pobre hoja no aguanto mas y decidió entregarse al

beso de la gravedad, pero definitivamente ese no debía de ser su destino, pues en el

momento justo en que debería de tocar el suelo, fue halada por un gran viento el cual la

hizo remolinear y con cada ciclo ganaba aun mas altura venciendo de esta manera a su

antigua enemiga. Luego no supe mas de ella, pues desperté y me vi en mi habitación

rodeado por las paredes: las cuales contaban mi historia, la ya conocida por mi: una

historia que intento escribir y que distrae mi pensamiento con su bella incógnita.

(Y en esas circunstancias de su mente Ecus tiene un divagar y clama su filosofía)

Ecus:

El barreno del infinito:

siempre e reflexionado sobre el sentido de esta vida, y cada vez caigo en la misma

cuenta: que no tiene sentido alguno, pero al pensarlo mejor encuentro que es extraño que

no lo tenga: pues la misma lógica me dice que su existencia es producto de este mundo

físico, dictado por las leyes de lo real, aunque el principio de incertidumbre no debe ser

dejado atrás, y pensar que es un leve desvarió: pues eso seria decir que el pensamiento no

tiene sentido de ser y como no va a tener sentido de ser si desde luego existe, y como

decir que el pensamiento no es físico si desde luego atormenta mi alma.

No me queda más que refugiarme en la idea de lo infinito y quebrarme la cabeza tratando

de darle elocuencia.

Imagus: Saludos caballero ¿de donde vienes con esa hermosa armadura?

Ecus: ¿pero quien me habla, si no imagine jamás tener compañía?

Imagus: Soy Imagus el alma escarlata, el vibrar de la tonada del piano, el canto del grillo

en la noche, la dama del amor puro: puro sin sexo y sin mancha, sin lujuria ni

remordimiento.

Ecus: saludos pues soy ecus, aunque creo has equivocado tu camino, pues no soy el

caballero al que buscas. Pues de mi armadura ya solo pedazos hay en el suelo.

Imagus: ¿De donde crees que vengo? Acaso me confundiría yo con pedazos cuando

frente a mi tengo la coraza mas dura, no esta echa de metal, si no de sentimientos

sublimes, y te lo digo aunque los halagos estén desde hace ya mucho tiempo fuera de mi

alcance.

Ecus: ¿pero quien eres y que haces en mi habitación?

Imagus: he venido a mostrarte el infinito, el remolino de la conciencia.

(Imagus la dama de armadura escarlata, comienza a declamar)

El remolino de la conciencia:

En mis labios y entre sus sutiles comisuras, suaves y sólidos cual la melancolía, se agita

la pasión de la guerra, la guerra entre la dulzura y la desorientación, y las palabras se

quedan cortas al describir mi deseo, un deseo que aflora de los ramales del alma, un

deseo que come solo de tu mirada y de tu dulce lengua. Mis venas conducen como locos

carruajes esta melodía, que entra en la punta de tus dedos al acariciar mi cuello. Se agita

la guerra, mi corazón rompe en loco galope tratando de describir esta tonta y absurda

Incongruencia. Te toco más que con fluidos, con carcajadas de diabólica sonrisa. Y ya al

ocaso de esta sutil fantasía me veo reflejada en tu rostro: este de humano, este de extraña

criatura, de feroz león, de feliz benefactor. No necesitas de torres altas para llegar a las

nubes, ni martillos para romper el jarrón de mis deseos. Pájaro que vuela, sueños se

marchitan, vidrio roto, dulce alma.

Ecus: salvajes son tus palabras, embriagantes cual vino, cálidas como la sangre. ¡Pero

sabes a veces me pregunto!

Imagus: ¿Qué te preguntas mi buen amigo Ecus?

Ecus: ¿si mi alma solo puede componer estas líricas?, ¡líricas llenas de sudor y sangre!, o

si podré algún día escribir como sol radiante, Dibujar diamantes y rubíes en mis palabras,

dejar el tema del olvido y del infinito: tener las manos limpias, y ya no más manchadas

con sangre. ¿Que me contestas mi buen amiga Imagus?

Imagus: Pues come el bello fruto.

Ecus: Envenenado de placer.

Imagus: Delicioso cual labios vírgenes.

Ecus: Y prohibido al hombre común.

Imagus: Pues ahí tienes tu respuesta viajero.

Ecus: Mas te entiendo, pero te digo que arto estoy ya de el, se muy bien que lo he

elegido, que ya mi alma no podría vivir sin esta loca cordura. Pero como deseo relajar mi

mente y huir de ese mundo de concordancias lógicas. Vivir con amor en mis venas.

Imagus: seria negar la conciencia, seria acabar con el alma, convertirse en hombre y dejar

de ser humano. ¡Piensa en los placeres sublimes! A los que solo nosotros tenemos

alcance. En poder ver los actos: ya sean tuyos o ajenos, como pantomimas de locos

monos. ¿Que pensaría Opak? el dios de los no mundos, si tu mente no vive para darle

vida.

Ecus: te amo Imagus, te amo como compañera en el mundo de la nada.

(Ecus cierra sus ojos, hiere su mano con un cuchillo y declama)

Te amo como compañera en el mundo de la nada.

Si una sonrisa hace estallar todo mi universo, una palabra de tu boca haría estallar miles

de ellos dentro de mi conciencia, La nada es mas grande que la materia, y la materia es

todo para este mi cuerpo de carne, entre mis neuronas y en esos extraños fluidos corre

aquello a lo que he denominado alma y que es producto de la incertidumbre: he

conjurado tu nombre como acompañante en este mundo de nada: aunque físico al fin

¡pero con la idea clara de la no existencia!, ¡Como llamarte si no Imagus!, como tocarte

con mis manos, si solo en pensamiento puedo contemplarte, En mi lógica eres física, pues

te veo y con un beso puedo imaginar tus labios llenos de placer. Claro se que existes, yo

no te he creado, mi mano piensa por si sola, y este concierto es dirigido solo por tu celosa

conciencia. Te veo sentada a mi lado. ¡Acompáñame!, ¡Acompáñame!, viaja con migo a

los no mundos.

(Seguido Ecus salió a caminar por las calles, y en cada rotulo y lugar veía aquellos

letreros con nombres de extraños universos, decidió tomar un autobús, y sentado en el

asiento frontal miraba aquellas extrañas visiones)

Ecus: que tranquila tarde, ¡pero que es esto que veo!

(Aparece frente a sus ojos un gigantesco letrero con las palabras: UNIVERSOS

PARALELOS)

Ecus: ¿universos paralelos?, mi corazón se agita con una nostálgica tristeza y mis ojos ya

no ven más por mí: es la fantasía que ha dominado mi conciencia, Ho es mi conciencia

que ha domado este mundo de fantasía. Niegar, Minur, Gortid, Cengerf. Todos nombres

de extrañas instancias, ¡de nuevos universos!, en cada persona veo luces marchitas,

conectadas por túneles de espacio a su igual universal, y con sus prejuicios como trancas

a su originalidad, ya no son más ellos que las copias de si mismos: Luz pálida, planta

marchita, cajón de tesoros, león enjaulado.

(Llega Ecus a un lugar en el parque y comienza a ver y contemplar todo de una forma

más terrenal. Y disculpas pues el narrador se ha involucrado ya en esta historia)

(En el parque: es Ecus)

Ecus: vaya que este mundo ya es solo una bola de excremento, miles muriendo de

hambre y estos distraídos en sus vanos sueños.

En vanos sueños:

1, 2, 3, cuatro monedas es la paga por los sueños del hombre moderno: ¡simio!,

¡caricatura!, ¡trampa de lobos rabiosos! Y que hablar del pequeño niño, que quema su

alma con néctares químicos, ¡durmiendo el hambre!, la cama arreglada, y papá

acariciando su cabeza, ¡ya no más sueños de grandeza!, el fin de su breve cordura, el

pensamiento envejece, ya no hay más sol, es la noche del alma, ¡es el inicio de la

masturbación!

Compra, Vende, ¡ya no intercambies pues te darás cuenta!: es cierto te auto robas, el bote

de perfume esta en la tienda, compra y tal vez con ello distraigas de tu mente algo de tu

desvarió, de tu exagerada confianza: además ¡de que te vale pensar!: si al intentar hacerlo

te desquebrajas, y quedas mas arrugado que el pegamento al final de la bolsa, ¡No

cayeron monedas! ¡Ni un pedacito de pan! Como he de pedirte conciencia, ¡si no tienes

herencia!

(Luego se sienta al lado de Ecus un anciano, este se veía muy formal y de rostro muy

serio, sus ojos fijos en el devenir de las calles, y asiendo de cuando en cuando muecas

con su boca dijo a Ecus).

El anciano: Muchacho, Oye tu muchacho.

Ecus: Si señor, ¿que desea?

El anciano: Sabes este parque ya no es lo que solía ser, ya no hay niños corriendo ni

enamorados besándose, ya solo queda mercantilismo y uno que otro pajarillo valiente que

se atreve a vivir en este infierno.

Ecus: Lo mismo pienso ¿Qué ha pasado con el hombre?

El anciano: ¡Ha inteligente joven! ¡Esta lucha no es de ahora!, ¡estos ya no son hombres!,

¡son reces!, y siempre han odiado y detestado a quien quiera sacarles de su vacuna

existencia. Estas calles ardieron de furia, cuando confesé a los cuatro vientos ¡que su vida

y sus dioses no eran más que enfermos inventos!

Ecus: Se requiere mucho valor para hacer lo que usted hizo.

El anciano: ¡Valor no muchacho!: ¡desesperación! ¡Desesperación!

(El anciano se levanto sin mediar mas palabra, y siguió su camino, a lo lejos Ecus solo

veía aquella delgada silueta, de paso lento y triste: con sus manos en los bolsillos del

pantalón, así como ocultando entre sus palmas la rabia de poseer el solo el conocimiento).

(Ecus queda un tanto consternado después de aquella pequeña plática, y decide seguir

absorto en su profundo pensamiento. luego de un rato camina hacia otro lugar de aquel

parque, y se sienta frente a un quiosco en el que venden café)

(Ecus frente al quiosco de café).

Ecus: vaya que este lugar si es un sitio poco frecuentado.

(Ecus ve muchas sillas vacías, parece ser la hora del día en que es menos frecuentado, En

aquellas sillas vacías Ecus comienza a ver fantasmas, fantasmas de personas).

Ecus: Cada silla se ilumina con una luz difusa, parecen ser los fantasmas de personas,

pero estos cuerpos que veo no tienen nada de terrenales. ¿Vendrán acaso de aquellos

extraños universos? Y viéndolos más de cerca parecen no ser ya de esta época ¿será

acaso que hay alguna vida después de la muerte? ¿O será que estos son la sombra de los

habitantes de aquellos no mundos?

(Una sombra femenina se sienta en la misma banca que Ecus y le dice).

Imagus: Saludos camarada, como te va en esta tarde de inquietud.

Ecus: Saludos camarada Imagus, no pensé que pudieras estar fuera de mi habitación, ni

aparecer en momentos inesperados.

Imagus: ¡Se ve que no has comprendido a totalidad mi existencia!, pues no soy esclava de

tu deseo de verme, ni existo solo por tu conciencia, mucho menos podrías dominarme o

hacerme aparecer a tu antojo, recuerda que soy yo, y no tu quien esta escribiendo esta tu

historia.

Ecus: Claro ha quedado tu punto mi bella amiga, amiga y amante, hombre y mujer, agua

y arena, luz y sombra.

Imagus: Pero dime ¿Qué haces en este lugar? ¿Y porque te sientas así a ver fijamente

aquellas desoladas sillas?

Ecus: ¡No se si siento miedo!, ¡No se si siento admiración!, veo personas, personas que

no existen, habitantes creo de extraños universos.

Imagus: ¿crees?, es decir entonces no estas seguro: ¡pues si! son habitantes de esos no

mundos, a los que en esta mañana haz tenido acceso.

(Saca Imagus un gran libro, el cual parecía ser ya muy antiguo)

Ecus: Pero dime, ¿de que trata ese gran libro? Y más aun, en que extraña lengua ha sido

escrito.

Imagus: ¡Es el tratado de los no mundos!, la mas grande historia del pensamiento

humano, el único tributo que queda de esa máxima universal.

Ecus: léeme pues Imagus, absorbe mi mente y mi pensamiento.

(Comienza Imagus a leer: La primera parte del tratado de los no mundos).

El tratado de los no mundos.

Primera parte: El amanecer de la conciencia.

En el reino de Opak: antes de la idea de la vida: todo se conjuraba en voltajes muertos,

pero todo fue solo 1: tan solo un voltio vivo.

En un planeta, este de muchos en el vasto universo, se desarrollaba un tipo especial de

vida, una que vivía de materia, que sentía a través de fluidos, que se alimentaba de otros

de su clase. Estos eran los tiempos, en que se conjuro la supervivencia, estas criaturas

nacían, Vivian, y morían, ¡todo por un pedazo de carne!, ¡todo por dejar descendencia!

Crearon un amor mezquino e ilusorio, el cual tenía por único motivo continuar con su

vida de placer y vicio. Se negaban profusamente a aceptar que fuera de tal forma, y así

este fue sublimado, y condensado en una estructura de complejos sentimientos:

¡categorizaban ya, lo que no tenía categoría!, y no fueron ya más monos, se convirtieron

en hombres.

Pocos de estos seres notaron su vacía existencia: y otros como aves rapaces, comieron de

sus sueños de grandeza: ¡idearon al máximo cazador!, ¡idearon al máximo hombre!

Idearon lo divino, y enterraron así todo vestigio de su condición de ordinarios seres:

hambrientos de carne, sexo y supervivencia.

Y así pasaron las eras, y estos conceptualizaron aun más su tonta idealización.

En algunas mentes de estos nació el despertar, el segundo nacimiento de su vida, o como

ellos lo llamaron: ¡el salir de la cueva!: y llamaron así atados y ciegos a sus

contemporáneos; ¡mas estos no entendieron aquel mensaje!, ¡y llamaron loco a todo

aquel que se diera la licencia de pensar!

(Se detiene Imagus en su lectura, mira fijamente a ecus, lo mira a los ojos, con aquella

mirada protectora y cálida, proveniente de sus profundos ojos color café: vivos cual ave,

compaciosos y dulces).

Ecus: No puedo creer que exista un registro de cada chispazo humano.

Imagus: Créelo pues mi amigo y amante. Levántate y camina por esta calle, deseo

mostrarte a alguien.

(Señala Imagus una calle, y Ecus va detrás de ella).

(En aquella calle Ecus ve a un indigente, y piensa: de donde vendrá este hombre).

(En pensamiento, es Ecus).

Ecus: Al ver a este tipo, Me lleno de una extraña sensación de impaciencia, el conocer su

origen intriga demasiado mi alma. ¿Habrá sido un gran pensador? O mi alma es tan

compaciva que quiere ver a héroes en tipos sin gracia alguna.

Imagus: Ecus te presento a mi amigo Dark, Habitante del reino de opak, no hay nadie

mejor que el para explicarte el tema de los no mundos.

(Ecus saluda a aquel tipo, pero no encuentra ninguna respuesta).

Ecus: Imagus, tu amigo no me contesta.

Imagus: Acaso crees que un habitante de los no mundos tiene contacto verbal con este

lugar, mira a aquella esquina, allá a un metro de distancia.

(Ve Ecus el lugar señalado, y una extraña luz parece igual a Dark, el hombre indigente, se

acerca Ecus a este y ahora y solo ahora comienzan a dialogar)

Ecus: ¡Saludos compañero!

Dark: Saludos viajero, ¡yo ya te conozco! ¡Te he visto esculpido en los ojos de Imagus!

Imagus: Ya es sabido, que amo locamente a este viajero, ¡que no puedo vivir sin su

melancólica conciencia!

Ecus: Me siento reconfortado con tus palabras, ¡la melancolía es la llave de mi

conciencia! Sabes te escribí unas frases antes de conocerte, solo vivía pensándote, ¡y solo

vivo hasta ahora que te conozco!

(Ecus dice a Imagus las palabras que lo reconfortaban en su mundo de soledad).

Los ríos de la soledad:

Rosa marchita, sueños de vidrio. La habitación esta vacía, el día rebosante de oscuridad,

Te miro como prohibida a mi conciencia, ¡como negada a mi pensamiento!, ¡el pasado es

la faja que ata el caudal de mis deseos!, ¡tus labios la tentación que amenaza con

destrozar mi ética! ¡Y no es que tú pienses en mi existencia!, ¡Es que mi existencia se ha

enviciado con tu mirada!: ¡Tu mirada de perfecta inocencia, de pura bondad! ¡Tu mirada

de haber sido engañada por el destino! ¡No imaginas como es el mundo aquí afuera!,

Fuera del mundo de la felicidad, dentro del mundo de la dura lógica: Compañero solo de

teorías y deducciones, de duras causas y efectos, Me es imposible ver lo bueno del

mundo, solo miro en los hombres escombros y sueños rotos.

Miro tus manos: ¡delicadas y dulces!, algo maltratadas por la ardua tarea del vivir, tu

inocencia te caracteriza, y tu sonrisa revela perfectamente ¡esa tu alma!

Dark: Dulces tus palabras viajero, ¡Mi corazón se desquebraja al escucharte! ¡Y lagrimas

marchitas recorren mis mejillas!, ¡Veo que si lo mereces! ¡Voy a contarte de los no

mundos!

Haz de saber viajero, que cuando el humano perdió su conciencia, y sus sueños fueron

halados por el engaño, su mente busco un caudal por el cual seguir existiendo. Este es

llamado por Jung: el arquetipo, pero te diré que es solo la mitad de la historia. El alma de

los hombres: No esa cosa absurda de la que te hablan, Vive solo en espacios oscuros; solo

la melancolía, y la depresión pueden en este hacerla aflorar por instantes. Algunos se

vuelven locos al conocerla, pero seguro todos son locos si nunca han probado de ella.

Esta alma esta compuesta de sentimientos sublimes, es común a todos los hombres, ¡pero

prohibida al hombre común! ¡A veces se presenta como guerrera!, ¡a veces como un

anciano!, ¡como madre!, ¡como padre!: ya ves el porque el engaño de los engañados,

tiende a ser confundido con lo real, ¡y la seudo alma, es tomada por la máxima

exaltación!: ¡Se mueven en tontas convulsiones!, ¡y ritualizan al son de las llamas de lo

ridículo!

Pues estas almas, las almas reales de los hombres, buscan volver a su cause, y son las que

tu vez sentadas en aquellas sillas.

¡Y no se trata de creer!, ¡se trata de pensar!, ¡de pensar y actuar al son de lo sublime!, ¡de

llorar por sentimientos puros!, de tener el corazón exaltado por una bella armonía: ¡Ese es

el paraíso mi amigo! ¡Ese es el paraíso!

(Ecus reflexiona sobre aquellas palabras expresadas por Dark, y piensa que por fin

comprende el porque le era tan difícil entender todo eso del alma, y principalmente

porque no parecía tener sentido alguno).

Ecus: Ahora lo comprendo, el sentido de todo aquel tema era por si mismo ilógico, y por

tanto inaccesible, total y absolutamente incongruente.

Imagus: Veo caballero que haz comprendido el mensaje, y no esperaba menos de tu

conciencia, ¡pero ven! Celebremos con vino, brindemos con sangre.

(Se van los tres a casa de Ecus, a todo esto ya es de noche, una bella noche, en que los

grillos cantan, y la iluminación flota en el ambiente. Al llegar a casa de Ecus, se sientan

todos en una esquina y destapan una botella de vino, y como es costumbre, ¡es el vino

mas barato de la tienda!, comienza la plática y Dark rompe el silencio)

Dark: La pérdida, es cosa común en este mundo de clara oscuridad.

Ecus: A todo esto Dark, cuéntame como terminaste siendo parte de los no mundos.

Dark: Cuéntale Imagus, Dile lo que fue conmigo.

Imagus: Mejor seria escuchar la historia de su propio autor, y así no prestarse a la

omisión de detalle.

Dark: Pues hoz contare, pero prestad atención.

Historia de Dark.

Es el tiempo en que yo me conducía a mi casa, un tipo común y corriente. Luego una

extraña pregunta abordo mi mente: llenando de confusión todo mi pequeño mundo, ¡Y

cual es la pregunta!, pues como la diría Opak: Pues es gigante y muy corta, Demasiado

suave como para que puedas escucharla, y demasiado grande como para que quepa por

tus oídos. ¡Pero y cual es la pregunta! pues es: ¿Quién soy yo?, ¿Quién soy yo?, ¿Qué es

eso que soy yo?, y aun con mas intriga, ¿Para que yo?, ¿Tengo sentido yo?: Pensé en dios

como lo haría un ser común, pero note que dios no estaba en la pregunta, Pues esta era

por si misma la ausencia total del mismo, pues si dios existe no tiene ningún sentido

hacerse de estas grandes cuestiones. Termine por encaminarme a las ciencias, y con esto

mi pregunta se hacia aun mas viva, Mi curiosidad creció aun mas, Hasta que al final

comprendí que jamás en mi vida encontraría respuesta. Pero este no fue el final, pues ya

otra cosa, que no debería de ser otra que mi verdadera alma, me llamaba a seguir

cuestionándome, y la pregunta seguía vigente, tal y como el primer día. ¿Quién soy yo?,

¿Qué soy yo?, y ¿para que Yo…?

(Dark hace una pausa, y lanza un grito de placer y sufrimiento, luego de esto continua su

historia).

Y al final, y al adentrarme aun más en este mundo de gran tortura e incertidumbre, logre

encontrar la máxima felicidad, el paraíso del que te he hablado. Me vi de pronto y sin

darme cuenta, en los no mundos, me retire del mundo de la economía y de los hombres,

ya no tenia ropas que vestir, me arropaba ya solo de placeres sublimes, era esa mi pura

alma, la que reconfortaba mis noches de frió y dolor, algunos lo llamaran masoquismo, y

se claramente, que la mía no es un modelo de vida. Pero mi vida no es aquí, mi vida es en

los no mundos, claro esta que no existo, soy un no hombre.

(Termina Dark su historia, Ecus e Imagus reflexionan sobre ella, Luego Ecus rompe el

silencio).

Ecus: Tu historia me ha inspirado profundamente, Me ha hecho pensar en las palabras de

un anciano que he conocido en el parque, y mi alma es solo ya gritos de furia y

decepción.

(Comienza Ecus a declamar en alto grito).

Furia y decepción:

¿Cuando nació la malicia?, ¿Quién fue el artífice de esta maldita invención?, arrojaste al

vació los sueños del mundo entero, y del hombre solo dejaste derruidos pedazos, los

cuales cargo en mi espalda, y pesan tanto, y te odio tanto. Creaste al dios de los

desamparados, así como haciendo culto a la decadencia, Lo irónico es que esta tu

invención no se ocupa de ninguno de ellos, y mas aun, los droga con la promesa de un

paraíso, y así estos pobres e ilusos, no perciben cuando tus manos entran es sus sueños, y

robas su dinero y sus almas. ¡Para que quieres verdad!, si la mentira es ya tu medio de

vida.

Te veo con gorritos ridículos en tu cabeza: Cuéntales a tus esclavos, a que sabe la vagina

de las mujeres beatas, o la de la niña de la esquina.

El paraíso no esta en algún lugar cerca de los satélites, Ni el infierno en las profundidades

de un volcán. ¡Ambos coexisten en la mente humana!

(Imagus ríe felizmente al escuchar las palabras de Ecus, y comienza a leer la segunda

parte del tratado de los no mundos).

El tratado de los no mundos.

Segunda parte: La esclavitud.

Este ya no es mas el reino de opak, aunque la oscuridad es aun mas grande que antes de

la existencia de la luz.

Aquellos hombres, los que comieron el alma de los otros, fundaron así, ya mas que una

creencia, una institución en si misma: en sus ojos se podía ver el vicio, y en sus pupilas

aquel pedazo de carne añorado. Quemaron y mataron a sus iguales físicos, que no

siguieron las reglas de su absurdo juego. Llego por fin el día en que aquellos, los libres,

los que conservaban intacta su verdadera alma, desearon libertad. Parando así la violencia

física, pero aun a nuestros días siguen coartando el camino, con cada mecanismo mental

que se les ocurra. De repente ya no era el miedo al azote, y fue entonces a las brazas del

infierno, ya no fueron necesarios los golpes, los hombres por propia ignorancia se

entregaban a su destino de esclavos: ¡Porque al portarse bien!, siendo sumiso y débil

ganarían un paraíso en donde estarían eternamente de rodillas a los pies de su amo,

alabándole, locos de placer. Oro por las calles, sal en la cabeza.

Aquellos los que nacieron por segunda vez vieron ya el mundo hostil a la razón: mueven

sutilmente el tapete, abren cada que pueden en una mente, un portal a los universos

paralelos, y traen humanos de los no mundos.

(Ya al final de la lectura, Dark se retira a su esquina de la ciudad, y deja solos a Imagus y

Ecus)

Imagus: Me invade la locura viajero, deseo tomar de tu vida, beber el vino de tu cosecha,

mezclar nuestras almas en un dulce néctar. Ese que deberá embriagar nuestras almas,

tonificarlas con la galaxia.

Ecus: Este es ya más que un ritual, es la entrega total: sin condición, sin prejuicio, sin

dudas, sin miedo. Con amor puro, con sonrisa clara, con manos limpias. Bello, bello y

sublime.

(Comienzan alternadamente ambos, Imagus y ecus, a declamar: Bello, bello y sublime).

Bello, bello y sublime.

Imagus: Tocarte, es flor de mil pétalos, verte a los ojos es profundo mar de cautivación,

Perderme en tus pupilas, es la conquista que he propuesto a mi conciencia, y mi alma es

en la tuya, el tesoro que guardo celosamente en mi pecho.

Ecus: Más poseerte, es cosa preciada, resbalan por mis brazos, chorros de agua clara,

llegan a la punta de mis dedos. Resbalan mis labios por los tuyos, mi razón se hace

añicos, desaparecen las palabras, ya no soy nadie, solo vivo en este instante.

Imagus: Ardo en llamas insaciables, los ecos de tus ojos, llaman a la armonía, y mi ser

toca estas tonadas, las que hacen vibrar nuestras almas al son de lo bello, bello y sublime.

Ecus: Te amo, te amo en poesía:

Guardado el corazón.

Épocas, Épocas, artista de dolor,

Ojos de ansioso pirata,

De rosas y de flor en flor,

Margaritas al ocaso, vino de pasión.

Corto el segundo, larga inspiración,

En bellas rocas, guardado el corazón,

Labios dulces, ávidos de razón,

Ya no es el cuerpo, larga relajación.

La copa llena, llena de sudor,

Ya no es el ave, es esta canción,

Cojo la llave, esa la de tu dolor,

Tomo todo, todo de tu amor.

De rosas y de flor en flor,

Amo tu mirada, añoro tu calor,

Y en tus bellas manos,

Guardado el corazón.

Imagus: Palabras de limpia inspiración, de bella sublimación, no temas a esta mi alma de

pasión, melancolía, y estupor.

Ecus: Mas mi alma es tuya, y mía también la tuya. No hay más dolor.

(En ese instante, ambos se miraron, así como comprendiendo el infinito, en sus ojos se

miraba, puro, puro amor).

(Y así durmieron ambos, y la mañana despertó a Ecus).

Ecus: No entiendo este mundo en el que vivo, Debo descifrar el misterio, entender el:

¿porque yo?, ¿el que soy yo?, y ¿para que yo?

(Sale Ecus a las calles nuevamente, esta vez los letreros son los habituales de siempre, ya

no hay en ellos extraños universos, Comprende que estos no están fuera, si no dentro de

el).

Ecus: Ahora lo veo, y estoy listo para comenzar esta gran búsqueda, la búsqueda de mi

mismo.

(Vuelve, y esta vez esta sentado en un centro comercial).

Ecus: Veo a las personas danzando, como haciendo culto a un hormiguero, entran y salen

de las tiendas, hablan y piensan sobre sus vidas, comen, entran, salen.

(Ve Ecus a un joven sentado en una banca, esta este con una extraña impaciencia y

miedo, no logra entender el porque no puede dominar su mente).

(Habla Ecus al joven).

Ecus: Saludos, te conozco, e visto ya tu alma, tómame por amigo, no necesito

presentación, soy tu hermano, lo se y eso no necesita explicación, soy tu amigo, y tu mi

inspiración.

El joven: Saludos camarada, hace tiempo te esperaba: Busca al amigo, pero no lo veas, no

lo toques.

Ecus: Lo se compañero, lo comprendo y me apeno.

El joven: ¿Qué es esto en lo que vivo?, lleno de dolor, mi pensamiento desgarrado, lleno

de pavor.

Ecus: Es la muerte del alma, y solo se cura con amor.

El joven: Crees que loco estoy, pues eso pienso, mi mundo es perdición.

Mundo de perdición.

Miedo, miedo y dolor, por abrazar la cordura, por no entender el amor, conviérteme en

pasado, En gritos de estupor, Blanca cadena, paredes de colchón. En la trampa de

espinas, atrapado el corazón.

(Comienza el joven a llorar locamente, y no le importa quien lo mire, es catarsis pura,

arrojo de dolor).

Mis manos se mueven locamente, ya no tengo control, Veo imágenes permanentes, se va,

se va. Me hablan los postes de alumbrado, son mis amigos de dolor, Locos y

promoviendo mi locura, me reconfortan, y sin darme cuenta son mi mundo de perdición.

(Ecus lo escucha con lagrimas en sus mejillas, y lo llama a la pregunta, gigante y corta,

suave y grande).

(Suelta el joven la daga, ya no marchitara su vida, ni llorara a trabes de sangre).

(Se va el joven, y en su corazón lleva la flama, ¡ha recuperado su alma!).

(Ya solo Ecus camina en busca de respuestas, y mientras camina reflexiona).

(En pensamiento, es Ecus).

Ecus: En el devenir de las olas, veo esta gran incertidumbre, la locuacidad se va a una isla

desierta, y las personas me saludan desde la superficie del barco.

Hundido, en el fondo, clamo por la respuesta, vivo por la respuesta.

Imagus: Saludos viajero, es que acaso no lo haz entendido, no existen mas soles, ya todo

es luz.

Ecus: Pero la daga ha vuelto a mi mano.

Imagus: Es para matar al hombre, es para que sobreviva el humano. Pero ven te tengo un

regalo.

(Comienza Ecus a leer, el tratado de los no mundos, Ultima parte).

El tratado de los no mundos.

Última parte: La exaltación de la conciencia.

En el edén de la conciencia, solo los sabios llegan leer la última parte del tratado de los

no mundos.

Buscan en las paredes, en los mercados. Este solo se encuentra en mundos bizarros, cada

mirada, cada sonrisa, ¡Todo es una ilusión!, Las únicas estrellas que existen son las que

hay en tu mente, el universo y todo es solo uno.

Vueltas por el Hipercubo:

El tiempo se desparrama, la mente se condensa, y solo es uno y son miles, y es un

segundo, y es todas las eras, no hay mas lunas, no hay mas soles, solo humanos que los

desean, se condensa la materia, y el alma, se fue la luz, Eres uno y ninguno, Naces en la

mañana y mueres al anochecer.

La respuesta a la pregunta no es ninguna, pues la pregunta misma no tiene sentido de ser,

si esta claro que la pregunta no existe, Este es el porque de los no mundos, Y estos solo

existen en la exaltación, Por eso, es necesario nacer de nuevo, Y esta la que es tu

verdadera alma sabe que no es nada, y que tu solo eres tu mismo, encuéntrate a ti mismo

y encontraras la puerta a los no mundos, El nirvana no es solo un estado, es un modo de

vida, Busca la respuesta, Busca la respuesta, Haz que la pregunta exista, Viaja a el edén

narcótico.

(Luego se van Ecus e Imagus Saben, que esto solo ha sido un ensayo, y que la verdadera

historia de sus vidas aun comienza, Esta es en: LAS Raíces DEL EDEN NARCOTICO).

Capitulo II.

En las raíces del edén narcótico.

Personajes:

Eva: La dama del edén narcótico, representa la Libido, pero igual este deseo es sano y

puro, sincero y profundo.

Adán: Esclavo de los deseos de Eva, vive por ella, muere por ella, sueña siempre con sus

profundos escondrijos, y bebe cuando puede de sus pechos, succiona y su pene se erecta.

Caín: Hijo de Adán y Eva, ama el conocimiento y busca respuestas, representa a la

decencia en la mente humana, es el símbolo de la libertad, porta una marca que lo

identifica como revolucionario.

Abel: Hermano de Caín, este es vil y servil a dios, crea iglesias para destruir la mente de

los hombres, los que ofrece luego como ofrenda y se regocija como cerdo en el pantano

de su ignorancia.

Dios: Representa al dios cristiano, y por lógica al mito en la mente humana, no se puede

esperar nada sublime de sus actos, pues estos son solo idealizaciones humanas trasladas a

las intocables nubes. Mas al hablar de el se habla también de sus creadores.

Subió pues la hoja, toco con sus átomos, el frió blanco de las nubes, congela en el

instante, rota cual cristal. ¿Y donde esta la hoja?: en las raíces del edén narcótico. Viaja

ahora por todas las galaxias, pues antes de caer al suelo, y gracias a la mecánica cuántica,

un túnel de gusano, uno de esos cuya posibilidad de existencia sobrepasa la edad del

universo, la drago al profundo mar del espacio, Viajara por las galaxias, ¡vera el fin de las

eras!, no se cuando sabré mas de ella, pues la vida me llama a despertar.

Ecus: Vida, vida, divagar de ensueño, piraña de algodón.

(Ecus piensa un instante en todos los acontecimientos ocurridos y en como su vida se ha

convulsionado con un torbellino de casualidades, cubierto de un manto de seriedad, y

visitado por nuevas sensaciones).

Imagus: Saludos bello caballero, aire de las llanuras, calma de los mares, artista de mis

encantos.

Ecus: Saludos amiga Imagus, compañera en la nada, singularidad desnuda, hada de mis

cuentos bizarros. Pero dime que me depara ahora mi destino, que hay detrás de la puerta.

(Imagus lo ve fijamente a los ojos con aquella mirada profunda, por instantes pasiva, por

instantes maligna, y le dice).

Imagus: Ya no hay hojas en el parque, solo susurros en la mente. Vamos te presentare a

nuevos amigos, amigos de los no mundos, junto con Dark, conoceremos el edén

narcótico.

(Comienza Imagus a declamar en voz profunda y melancólica: En las raíces del edén

narcótico).

En las raíces del edén narcótico.

Por el pasadizo, un túnel profundo y misterioso, retratos de recuerdos por las paredes, y la

libido provocando dulces mareas, Ya no es la mirada del ciego, es el opio de los vicios,

La luna de los sabios, y la perdición de las penas.

El amor es concebido puro, no hay duros gigantes atormentando los sueños de Eva, y

Adán juega con sus canicas de mono.

(Ve Ecus aparecer junto a Imagus a una bella dama de tez blanca, totalmente desnuda,

Apetecible en todo sentido, de pechos puros, bañada por ríos de lujuria. Labios carnosos

y de tierno besar, ojos pálidos, y mirada de satisfacción).

Eva: Saludos caballero, soy Eva, el íncubos de la serpiente, Esta que duerme en mi cueva,

mi cueva de tentación y calor. ¿Cuéntame haz soñado conmigo alguna vez?

Ecus: Creo que desde antes de nacer. Y mucho, mucho antes de creer. Te veo aparecer

por las noches, vienes en una balsa y me trasladas por lagos de fuego, Haya a tu cabaña,

en la cual me posees sin censura, me drenas y me debilitas, sueño ya despierto, en mis

sueños contigo, fumo de tu néctar, y pierdo la razón.

(Sale de entre los arbustos, una figura masculina, de fuertes rasgos y de amplio dorso, con

rasgos de simio en su mirada, con rasgos de bello hombre en su cuerpo y dice).

Adán: Hola seres, hola descendientes, hola hombres. ¡Eva!, ¿Qué haces platicando con

estos tipos, que no te tengo todo lo necesario en casa.

Eva: Como si yo dueño tibiera, te atreves a cuestionar mis amistades, a renegar de mi

libertad.

(De pronto aparece dark, baja de un gran árbol en el que se encontraba, y dice a todos).

Dark: Cae, danza, y palpita, cada pulsar, torrente de mi corazón, sangre a gran presión.

Tomad todos de mi esencia, partid el pan de mi limpia inspiración, Coged las dagas que

hay en vuestras manos, y toquen con ardor la melodía de dulce desesperación.

(Tomaron todos dagas, e hirieron sus palmas, ya no hay mecanismos de defensa que los

guarden, su alma es puro ardor y dolor).

Ecus: Realmente nunca conocí, ni soñé con conocer, mas pura y limpia experiencia, que

esta en las raíces del edén.

(Toma Eva a Adán, danza sutilmente ante su figura, este se ve rebajado, y mezcla toda

coraza, sublima, acaricia una espada, y dios observa ansioso y perverso esperando el

momento de romperla en pedazos).

(Comienza Ecus a escribir un diario: Crónicas del edén narcótico).

Crónicas del edén narcótico:

Sublimación:

Te escondes detrás de las paredes, y buscas en el hombre la escapatoria, Mas no te

escondas Adán detrás de los arbustos, pues el cíclope de Eva esta siempre detrás de todos

tus actos, y tu mirada lasciva hacia el otro, es el eco detrás de las montañas, es el olvido

de las piedras que arrojaste al precipicio.

No se si estando aquí en el edén narcótico, siento frió o calor, la sangre que desborda por

mis manos, ha matado ya al hombre, mis ojos en blanco color, y mis actos en la

pantomima del olvido. Mi cerebro rechina como loca locomotora, es el coma, es la nada,

es la muerte.

Danza Eva, como dulce concubina, mueve sus dedos sutilmente, acaricia mi rostro, y mi

alma palidece de espanto al escuchar su voz de noctámbula sirena. Esta no es una droga,

ni invisible sensación: ¡Todo!, Todo irradiado de verde profundo color. Los dedos de sus

pies, tersos, suaves, y dulces, Vicio de mis entrañas. ¡Su mirada!, Su mirada de perfecta

confusión.

Del fondo de la ira recupero la roca, mato a Abel: ¡Y como burro!, trato de burlarse de su

condición, Y yo como Humano, reí de sus carnes en putrefacción.

Bello Edén, Dulce serpiente, Adán desnarcotico, Sublimación de los males.

(Se detiene Ecus en su escritura e Imagus dice a dark).

Imagus: Saludos camarada olvido, adiós espanto, Hola bello hombre, Toma esta, esta la

manzana prohibida, ¡No permitas que nadie coma de tu carne!, pues esta es prohibida al

mundo hambriento, pues esta es prohibida al hombre común.

Dark: Hierve y brota de las profundidades de un volcán, agua y calor.

Agua y calor.

Brota, brota, bello caudal,

No es la vida, no es casual,

Únete al hermoso ritual,

Toma la daga y cruza el umbral.

Sabor, a tu dulce néctar,

Y esos tus ojos del mal,

No temas a libre actuar,

¡Mas si!, si, cruza el umbral.

La manzana esta colgada,

Mora en alto castillo,

Vibra como maza halada,

Rompe el corazón, loco martillo.

¡Mora en la montaña,.

¡Mora en la montaña!.

(Luego Adán toca a Imagus, con sus manos de perdición, y esta se vuelve simple mujer,

pierde su armadura, y ríe sin saber porque)

Ecus: Imagus que te ha pasado, ya no tienes la mirada de antes, tus ojos ya son solo

canicas, han perdido el brillo, pareces ya no tener alma.

Imagus: Si Ecus, mi bello amado, mi ser ha cambiado, ahora soy simple, me rompieron

cual cristal.

Dark: Esto es terrible, Ese maldito de Adán, temeroso, y fatuo, la ha contagiado con el

virus de la mujer humana, Vanidad. Lo hizo con Eva en el pasado y esta se convirtió en

servil, mas Eva salio de las entrañas, con un beso, con el beso del demonio, el que entro

en sus venas, perforo su cuello, y la hizo reír nuevamente.

Ecus: ¿Que debo hacer?

Dark: trae el fruto del conocimiento, trae a la serpiente, saca al demonio dentro de ella, y

hazla uno con el todo.

Ecus: No entiendo a plenitud tus palabras.

Dark: Penétrala mi amigo, aunque te parezca inconcebible, solo con tu presencia máxima

lograra consumar sus penas, Vivir lo que tiene por dentro, Aceptarlo y absorberlo, así

será otra vez de nuevo, así volverás a ver su mirada.

Ecus: ¿Pero como haré para que ella lo desee?.

Dark: Que acaso no vez que ella ahora es pura pasión, desea sentir de tu aliento, perderse

en tu cuerpo, sentirte a plenitud.

(Toma ecus de la mano a Imagus, Esta ríe, ya no es mas un espectro benévolo, es ahora

una gata en celo).

(Imagus monta sobre Ecus, este cierra sus ojos, es ya victima de la pasión, mas se detiene

Ecus y le dice).

Ecus: No puedo hacerte esto mi bella amante, no puedo mancharte de esta manera.

Imagus: Poséeme caballero, hiervo de pasión, se dilatan mis carnes sensibles, se hinchan

cual flor de primavera, mis labios, calidos y frescos, listos para tu pasión, hacen corto

circuito mis neuronas, y mi conciencia es pura tentación.

(Cierra Ecus sus ojos y se entrega al deseo, ama ahora con su carne, es lujuria y

erección).

Lujuria y erección:

Mis ojos se cierran, bajo toneladas de agua, ¡cristal!. Caudal a gran presión, Libido,

Libido y excitación. Serpientes atraviesan mi cerebro, Grandes túneles y una cueva de

cristal. Ha… Tren a gran velocidad, Pared rota, Gran Felicidad. Oigo tus quejidos como

melodías de arpía perversa, En montaña de eco sordo. Y tu mirada de ensueño, me derrite

en ternura, me pierdo en ella, y soy yo en ti, son tus dedos en mis labios, tus uñas frágiles,

y mi boca ansiosa. La parte inferior de tu espalda es la cordillera en la cual mis manos se

pierden, abandonan mi cuerpo, es suave y calida…

Huyen, van por el camino, halan mi pensamiento, es la corriente del cosmos, atravesando

sigiloso mi espada de cristal y melancolía, el rayo de tus deseos, Entro en coma, ya no se

quien soy, pierdo la razón, Y me aprietas, tus uñas tersas, ahora de fiera, Muero, y mueres

con migo, se agota, el alma vuelve, y la conciencia, y la conciencia…

(Luego ambos se miran dulcemente, y Imagus recobra su forma y su bella armadura,

escarlata y de sombras perfectas, solo que ahora vuela, y sus alas son de negro, negro y

profundo mar, mar de belleza e inspiración).

Ecus: Gracias por ser bella, gracias por ser sublime.

Imagus: No digas más caballero, mi alma es de cristal.

Dark: No sigan, el edén me llama a la narcosis, vengan tomemos los frutos de la mañana.

(Comen los tres de dulces y ácidos frutos y viven sin saberlo una bella y hermosa

fantasía).

Adán: Ja, Acaso hablan a mis espaldas. No crean que vivo de sueños, pues también soy

pura desconfianza, y se que ustedes me odian.

(Nadie contesta a sus palabras mas Ecus comienza a escribir en su diario).

Crónicas del edén narcótico:

Proyección:

Como una hoja en blanco, es mi cara en la tuya, mi odio en tu carne, y yo soy en este

momento a la nada, y la nada es tu rostro que cubre mis actos, Mi sombrío pensamiento

visto en tu no remordimiento.

Toma Adán a Eva, le recrimina su falta de amor y cariño, la tortura recordándole su

narcótica decadencia: Mas esta ríe a carcajadas y se mofa de la falta de tacto de este vil

primate inmaduro. Y Eva le dice, acaso no comiste tu también del delicioso fruto, no

sentiste su calido sabor cuando rozaba tu áspera lengua. Porque no ves mas que en mi

cara los duros y complejos actos de nuestro hijo Caín, que no fue este producto del placer

de ambos, Sacas las hojas secas de tu jardín, y sin censura las arrojas en mi rostro…

Vil, vil, dulce árbol.

Adán: Vamos contesten, que es que se quedan así tan callados.

Dark: Oye tu acaso crees que eres de mi agrado, no te aprecio lo suficiente como para

hablar de ti a tus espaldas.

Adán: Me voy entonces.

(Se va Adán a su cueva a jugar con sus canicas. Eva relaja sus lujurias con las dulces

fantasías de Dark. Imagus y Ecus, se toman de la mano: reflexionan sobre las maravillas

del edén narcótico. Así pasa el día en aquel paraíso de colores bizarros.

Llega la tarde, es la hora en la cual aparece el creador, este el que expulso a Adán y Eva

del edén, y los confino al edén narcótico. Es la hora de la ofrenda…).

(De pronto aparece en escena Caín y Abel, van ambos al altar a dejar sus ofrendas, se

posan frente el altar, y Abel se pone de frente al creador, y Caín observa pasivamente…).

Ofrenda de Abel:

Aquí oz. Traigo buen benefactor, gran dador, luz de las tinieblas, come es carne fresca,

huele a matanza, huele a maldad disfrazada de gran hazaña. He trabajado en la vida del

hombre y lo he esclavizado para ti, y te lo ofrezco, ¡así! aun vivo, pero sin alma. Tómalo

he vendado sus ojos para que introduzcas tu cuchillo en su cuello, para que se goce mi

dios con el dulce sabor de su sangre, mas goza de todas sus partes y no desperdicies

ninguna, sus ojos están puros pues nunca observan nada, y su cerebro ¡intacto!, ¡intacto!.

Nuevo como el primer día: come de la dulce prosa que nunca creo, de los sueños rotos y

perdidos, y de esta su alma que nunca encontró. Mas no te afanes, mañana traeré mas

para ti, creare nuevos rebaños y yo seré el pastor de estos, comerás carne fresca

diariamente, y se arrodillaran a alabarte antes de que comas sus carnes.

Come dios, muérdelos con tus dientes de hiena, ríe con migo, arrójame las viseras y me

contentare como sumiso perro.

(Y el creador contesta).

Dios: Mas te digo mi hijo amado, que eres digno ante tu creador, estaría de más que no te

beneficiaras con las tripas de estos tontos.

(Toma dios las viseras, y las arroja con gran fuerza y profunda arrogancia sobre la cara de

Abel, este las caza en el acto, y voltea sus ojos al saborearlas, extasiado de placer).

Abel: Gracias señor, gracias te doy por la carne, que me das a mi todos los días, gracias

dios por la paz que profeso a beneficio de mis dientes, y por la vida que creo tener todos

los días, gracias por mis erecciones, y haz que mis hijos lleven mi herencia, pues yo

heredare tierra, y seré dueño ya que esta es solo un objeto que sirve a mi y a tu servicio.

(Mas Caín se acerco al altar con paso solidó y amoroso, pues para el cada paso es una

canción, una cosecha, un pensamiento. Y puso su producto frente al creador, y dijo con

voz firme y profunda).

Ofrenda de Caín:

Mas la tierra, me ha dicho y me ha interrogado, y con dura fuerza me ha dado sus frutos,

me cuenta de lo que no comprendo, y aquí te traigo mi fuerza de trabajo, y los frutos de

esta madre protectora y caprichosa, la cual no se da por vencida, y no entrega sus regalos

tan dulcemente como las reces que te ha traído mi amado hermano. Toma mi señor,

dulces y acidas frutas, granos duros y de lenta cocción, pero deliciosos y sanos, ¡mas me

pregunto!, ¿Por qué deseas esto de mi?, cual será la lógica de mi vida: como te lo digo, la

tierra me ha hablado e interrogado, me pregunta, del porque despierto diariamente, del

porque el sol por las mañanas, y la luna por las noches. El agua con la cual riego las

flores en la media noche, refleja las estrellas y me cuestiona sobre la distancia del todo,

yo se que tu allí moras, pero dime como es el cosmos, como es la vida, como es el alma.

Esta es mi ofrenda mi señor, mas veras que esta no es solo grano, pues también trae

razonamiento, es producto de largas horas, ideando la mejor forma del cultivo, ansió

mejorar con esto la vida de los hombres, y que haya sana comida, y comida en

abundancia, por tanto te he traído los mejores frutos y la mejor semilla, multiplica mi

inteligencia señor, para así poder yo multiplicar mi ofrenda y mi regalo a los hombres de

la tierra.

(Mas dios, “el creador”, miro con desprecio aquella ofrenda de sabor calido, recordó las

regordetas piernas de carneros y los deliciosos cerebros vírgenes, y mas pensó: que quiere

este que no coma yo mas filetes, y me alimente de la felicidad de estos míseros seres,

quitarles la venda de sus ojos y que vean mi cuchillo de carnicero, y mis ojos de perro

hambriento).

Dios: ¡Ha si!. ahora dime, crees que eso es realmente amar a tu dios, traerle cuestiones y

problemas, suplicas en lugar de jamones, frijoles en lugar de tuétanos frescos.

(Toma el dios creador la forma de un gran y lastimero canino, y mira con ojos

hambrientos, su gran lengua de fuera, ansiosa de carne, y con bruta cólera, miro fríamente

a Caín y a su ofrenda).

(Y Caín se deprimió y callo su semblante, y pensó para sus adentros lo que nunca fue

revelado en ningún otro lugar).

El pensamiento oculto de Caín:

¡Perro!, Mas ahora veo, que la tierra razón tenia, al decirme que este dios es pura maldad

y malicia, Tomare pues hachas y martillos, romperé con insaciable cólera las cadenas que

me atan a este remedo de felicidad, Iré a vivir en las montañas, a reinar en los valles

profundos, mas esto lo haré por convicción, y conoceré los confines de esta mi madre

tierra, la cual me ha dado duro, pero verdadero cariño: Mas porque no te ama quien te

permite, si no quien te cuestiona, y esta ha cuestionado mi existencia, me ha dado el

regalo de la duda: Incrédulo seré ante toda palabra, ya sea esta pronunciada, por dioses o

por hombres, todo será para mi fantasía hasta ver lo contrario, y lo veré con mis ojos,

comprobare con mis manos, haré llamas de revolución en la mente y trasmitiré mi lógica,

esta que es el regalo de la tierra, áspera y dura, pero sólida y real.

¿Y que sucederá con mi pobre hermano Abel?, contaminado esta ya por el vicio de este

dios, un dios mentiroso y hambriento. Pues si este ha condenado todo lo referente a la

realidad y la conciencia, haré que la tierra beba la sangre de mi patético hermano, el cual

ya no es aquel niño con el que jugaba a las escondidas, pues ahora este se esconde detrás

de los lastimeros actos del que se hace llamar creador: No creí a la madre tierra cuando

me dijo que este era un perro, creado por oscuras mentes. Y cuando el sol caliente la

sangre de mi hermano y esta suba con su vapor y olor a matanza, la tierra que la absorbió

se volverá fértil, y dios el creador oirá su sangre, pues su nariz esta habituada a estos

olores. Este es el regalo a mi hermano, sembrare flores en donde quede su cuerpo y su

sangre será dulce abono, hará por fin algo útil en su vida. He visto ya que este dios no

puede leer mi pensamiento: pues solo ciego y vendado por el, es que este puede guiar,

mas no conocer las ideas.

(En una cierta y bella tarde, estaban todo calmado y calido en el edén narcótico, y Ecus

comienza a escribir: crónicas del edén narcótico).

Crónicas del edén narcótico:

Represión:

Haaaaaaaaaaaaaa. ¡Odio!, ¡ojos pasivos!, y en el calabozo guardadas todas las armas con

que luego atravesaré mi cordura, Gran y profundo pozo, recuerdo y emoción, recuerdo y

dolor, mas los meses pasan y este se llena cada vez con mas caudal, renvalsan e inundan,

rozan los pies de otros, y subliman, y lo proyectan. Ya nada es real. Catarsis loca, de

donde vienen las piedras, he olvidado su procedencia, pero siento como calan mi rostro,

como hieren mis nervios.

Viene Caín y esconde su odio, lo convierte y lo esconde, en un pensamiento eterno olvido

la causa de su furia. Eva mira sus ojos y comprende lo que harán sus actos, mas no lo

detiene, solo lo observa orgullosa, de que por fin pueda sacar agua de ese profundo mar

subterráneo, y colocarla al servicio del cultivo y la humanidad. Adán no entiende nada y

todo pasa, sin que note que pasa, este es una instancia ajena a esta subliminal experiencia.

Tomo a grandes baldadas, y recuerdo las piedras, y ahora ya no es por maldad que haré

mis actos, es por convicción, y veo que al guardarlas y no aceptarlas es lo que producía

mi frustración. ¡Ve Caín!, toma de tu pensamiento oculto y de mal forma olvidado, más

no olvides realizarlo a plenitud, no escondas más piedras, pues harás mal a tu alma y a la

del resto de nosotros.

(Sucedió que todos comían de fruta fresca, y Caín y Abel se encontraban en el campo

dialogando, Abel comenzó a dialogar de las gracias que le ofrecía el creador. En este

instante los ojos de Caín ardieron en insaciable furia).

Dulce asesinato:

Dominado Caín por fuerza sobrehumana tomo de la cola a un burro arrancándosela de

raíz, y con ella látigo fieramente las carnes de su hermano Abel.

Abel: que te sucede mi hermano porque me pegas y me dañas.

(Caín no contesta). Toma Caín al burro introduce, gran daga, profundo cuello, ríos de

sangre: Bebe Caín con ansia perversa la sangre de aquel animal, y en furia descontrolada

deshace todas sus partes, y se arropa con la piel aun fresca de aquella bestia: De la cabeza

toma la quijada y da gritos eufóricos al acercarse a su hermano, y una lagrima circundo

sus mejillas, y un gran zárpaso azoto la faz de Abel: este callo al instante, se

convulsionaba y Caín ya no veía en el a su hermano, si no a un perro con aliento de

pudrición, y restos de viseras entre sus dientes. La carne de Abel aun tremolaba cuando

Caín tomo la daga, y abriendo su caja torácica saco su corazón, el que echo en una bolsa;

tomo una gran roca, ¡cráneo roto!. Y así ambos objetos guardo y en las aguas del rió de la

madre tierra lavó y quemo, pues de esta carne limpia no se beneficiaria el creador. Y con

esta misma agua sembró flores sobre la sangre de su ex hermano, crecieron las primeras

rosas rojas, bellas pero llenas de espinas, para así recordar la sangre, y en como la belleza

puede ser corrompida por el dolor.

(Mas el creador sintió el olor a carne fresca que manaba de la tierra, y apareció en frente

de Caín y le dijo).

Dios: ¿Qué haz hecho?, la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.

Caín: He hecho lo necesario para liberar a mi hermano y al resto de la humanidad, mas se

que este no es el final de mi lucha.

Dios: Vamos, y no tomes estos asuntos a la ligera, ya tu hermano esta muerto, lo haz

echo, ahora los rebaños podrán ser tuyos, y serás grato al creador.

Caín: Acaso crees que mis actos son motivados por el egoísmo. Como te lo dije la tierra

me ha hablado y me ha interrogado, y ahora se cual es mi destino, libertar a los hombres,

ayudarlos a ser humanos, y pondré una marca sobre mi frente, y una mas profunda sobre

mi alma, esta la segunda es la que portara mi descendencia. Y con ella me consagro a la

eternidad, la filosofía y el análisis son el legado que dejo. Vagare por siempre en el

inconciente colectivo del hombre, y aunque duerma nunca moriré, mas si el fruto, ese el

fruto que herede de mi madre, es prohibido al hombre de tu descendencia, es por tanto

prohibido al hombre común.

(Caín ríe felizmente y se va a recorrer los confines de la tierra: dijo que veía en su futuro

una gran nación llamada Grecia: ¡Ese!, ¡Ese!, es el lugar para comenzar con mi legado de

filosofía y lógica).

(Esto fue lo acontecido en aquella bella tarde, ¡de repente! Los colores del paraíso

comenzaron a remolinear, a condensarse en negro profundo color).

Ecus: Imagus que esta sucediendo.

Imagus: Gracias al acto de Caín, ha caído el velo que mantenía viva esta ilusión.

(Se acerca Adán a ambos arrastrando a Eva de los cabellos y dice).

Adán: Ella es mía.

(Luego Eva reacciona y corta su pene, y le dice).

Eva: No volverás a succionar de mis pechos, y los cigarrillos serán ya solo el recuerdo de

estos los placeres que nunca volverás a tener. Pues este es el fin, pues este es el fin….

Dark: El edén narcótico se acaba, es una obra a la que pocos son invitados, pero ahora ya

sabes quien, y como nació la conciencia, ya sabes un poco de cómo nacieron los no

mundos.

Imagus: Soy pura luz muerta.

(Imagus clama todas las reflexiones que mantuvo con Ecus acerca del edén narcótico).

Colores bizarros:

Montañas azules, y soles negros, lunas perversas, y hierba del color de la carne, así es

todo aquí en el edén narcótico: Las no flores en el campo sonríen sin sentimiento alguno,

enredaderas que jamás encuentran rama a la cual aferrarse. Y a la distancia sonidos de

perdición, llamadas a la narcosis, ¡si esto no es el paraíso!, ¿entonces que podría ser?.

Se viven emociones sin fluido alguno, sin pensamiento alguno, sin sensación alguna.

Todo es blanco, todo es blanco. Mas no crean que es una ilusión, pues allí viven nuestras