Los Principios Cósmicos - Kybalion a mi Manera por Victor Izurieta - muestra HTML

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LOS PRINCIPIOS

COSMICOS

Kybalión

a mi manera

Victor H. Izurieta

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LOS PRINCIPIOS

COSMICOS

Kybalión

a mi manera

Victor H. Izurieta

III

2006

Todo el material presentado aquí, incluyendo la mayoría de gráficos

realizados para el texto, han sido construidos por el autor y son de su

propiedad.

El gráfico de la portada es tomado del Internet de un autor anónimo.

Dios y su compás es obra de Blake y Geminis es obra de Jophra.

IV

A la Vida, en todos sus estados…

V

VI

INDICE

Introducción

9

La Mente

19

El Espejo

26

La Onda

32

Los Polos

37

El Flujo

42

El Karma

45

La Unión

48

La Matriz Cósmica

51

¿Cómo actúan los Principios?

63

Conclusiones

67

VII

VIII

INTRODUCCION

El objetivo de este trabajo es intentar una ligera aproximación al

estudio de los Principios Cósmicos que rigen la Vida y el Cosmos.

Realmente, todos los seres estamos, de una forma consciente o

inconsciente, utilizando o siendo afectados por estos principios,

incluyendo en su fase más objetiva y material.

Pero, el hecho mismo de utilizarlos sin conocimiento exacto de

su naturaleza y funcionamiento, hace que incurramos en

pensamientos, deseos o actos que atentan contra el natural

actuar de estos principios cósmicos. El efecto que se produce

es, obviamente, algún tipo de dolor, daño, sufrimiento,

enfermedad, problema, etc.

Siempre que actuemos en contra de uno o varios principios o

leyes metafísicas, estaremos actuando en contra de nosotros

mismos y de nuestra evolución.

Por eso, es de suma importancia, para un místico, para un

esotérico, para un caminante del sendero interior, el

conocimiento cabal de Los Principios Cósmicos.

Misticismo, esoterismo, ocultismo, son, en esencia, palabras

para describir una misma búsqueda, un mismo objetivo y un

mismo método de trabajo y acercamiento hacia ese objetivo.

¿Cómo podríamos definir ese objetivo?

En mi criterio, es el siguiente:

INVESTIGAR,

IX

ESTUDIAR,

MEDITAR la manifestación de la Consciencia Cósmica. Y

luego de llegar a lo esencial detrás de TODA la

manifestación,

PRACTICAR en nuestra vida íntegra, los principios

aprehendidos en las fases anteriores.

Es decir, es Buscar y Andar el Sendero Interior que conecta

nuestra propia consciencia con su Fuente Generadora, que es

parte de la Consciencia Cósmica.

¿Se puede hacerlo?

Por supuesto que si. Es más, el Sendero ya está hecho.

La consciencia humana es el fiel espejo de la Consciencia

Cósmica, por lo tanto, su conexión con ella ya existe.

El problema es que no queremos o no sabemos cómo utilizarla,

y al dejarla sin uso tanto tiempo, quizás tantas vidas, se ha

atrofiado y nos da la falsa impresión de que no existe.

Pero, ¡está allí! ¡Hay que reactivar la conexión!

Resumiendo, nuestro objetivo como místicos u esoteristas, es

permitir a la Consciencia Cósmica que sea la que dirija nuestra

Sendero, utilizando la parte correspondiente de nuestra

consciencia humana.

Esa es la Ley que rige el Cosmos. “Todos venimos de la

Consciencia Cósmica, y hacia Ella, todos dirigimos nuestros

pasos, lo sepamos o no, lo queramos o no, lo creamos o no.”

X

Ese proceso es llamado la Evolución del Ser, el Cambio

Constante, el Retorno al Origen, el Camino hacia el Centro.

Y, vuelvo a insistir, no importa que creamos o no que estamos

en ese camino. TODOS, absolutamente TODOS, estamos

caminando en ese sendero.

Pero, como en todo camino, unos van a pie, otros en bicicleta,

otro en auto, y hay algunos Seres Trascendidos que lo hacen en

avión. Aunque, claro, también hay algunos, que nos optamos

por embelesarnos en el paisaje en lugar de seguir caminando.

¿Cómo se manifiesta la Consciencia Cósmica en el Universo?

Como lo han dicho los Sabios de las Edades, lo hace a través de

PRINCIPIOS.

Estos Principios, a su vez, se derivan en Armonía, en varias Leyes

Metafísicas que rigen la Creación, la Manifestación, el TODO.

Estos Principios son formas de la Inteligencia Divina, de la cual

su principal atributo es la Consciencia Cósmica.

A este conjunto de Principios y Leyes, los rosacruces lo llaman El

Cósmico, los masones le nombran como el Gran Arquitecto del

Universo, la mayoría de personas lo llaman Dios.

La Consciencia Cósmica es Una Sola. No hay 2 o más

consciencias cósmicas.

Por lo tanto, todas las consciencias que existen en el Universo,

en el estado evolutivo en que se encuentren, deben

necesariamente, ser parte de esa Consciencia Cósmica.

XI

Puesto que además es Indivisible, ya que es Energía en estado

puro, está concentrada en su intención de manifestarse,

increada, no manifestada, es decir Latente.

Como lo dije antes, a través del tiempo y de las distintas

civilizaciones, la Inteligencia y Consciencia Cósmica ha sido

nombrada de muchas maneras:

La Verdad Absoluta, El Absoluto, El Gran Arquitecto del

Universo, Dios, La Causa Primera, El Todo, el Ser Divino, La

Voluntad Suprema, El Ser de Seres.

Pero, en el Éxodo (3: 14) a Moisés se le entrega un nombre muy

especial para llamarlo: “YO SOY EL QUE SOY”. En otras versiones

dice: “EL CAUSA QUE LLEGUE A SER”, o, “YO SERÉ LO QUE SERÉ”.

¿Cómo llega a SER el SER UNO?

Por medio de Principios y de Leyes que le rigen, y por ende, a

todo lo que emane de El.

¿Qué es un Principio? Es el primer instante de la existencia de

algo, lo que lo compone, y es la norma que lo regula.

¿Qué es una Ley? Es la relación natural que rige dos o más

fenómenos naturales y que es una regla constante que la

expresa. Es una norma emitida por una autoridad superior o por

un Principio.

Por ejemplo, el principio es: “Ama a tu prójimo”, y unas leyes

derivadas de este principio podrían ser: “No matarás” y: “No

robarás”. Obviamente, un Principio es algo inherente y

constante en todos los Seres, que ya existe en su fuero interno,

mientras que las Leyes son aplicaciones adaptadas a un grupo de

XII

seres o a un entorno específico y, por lo general, necesitan ser

formuladas con especificidad.

Por lo tanto, los Principios Cósmicos son aquellas normas,

métodos, formas o maneras que regulan la manifestación del

Cósmico y determinan su existencia y composición. Ya que el

Cósmico es lo Absoluto, estos principios también serán

Absolutos, y, debido a la naturaleza primaria y eterna de este,

también son Inmutables, incambiables.

Las Leyes Metafísicas son aplicaciones concretas basadas en

dichos Principios, y por lo tanto, son relativas a circunstancias

específicas. No obstante, debido a que están basadas en los

Principios, también son Inmutables.

Debido a la naturaleza esencial de la Consciencia Cósmica, los

Principios trabajan a nivel del Subconsciente, mientras que las

Leyes permiten hacer objetivos, concretos y corporales, uno o

varios aspectos de dicho principio, y de esa manera, ser

aprehendidos por medio de la Consciencia Objetiva del Ser

Humano.

De ahí, que las Leyes estén graduadas, y exista la posibilidad de

conocer dichas leyes y, con el debido conocimiento de las

mismas, se puede utilizarlas, manipularlas e incluso anularlas

con Leyes de grado superior.

A los principios podemos conocerlos, experimentarlos, más no

anularlos. Sería como tener el poder de cortar uno de los brazos

a Dios.

Cito lo que la Tábula Máxima Hiperbórea dice: “El Principio del

Absoluto es Incognoscible, pero se manifiesta en toda su

XIII

mecánica cósmica, conformando la acción en el Universo y la

Inmutabilidad de todas las Leyes. Es la Voluntad del Padre

Absoluto en acción.”

Durante todos los tiempos, siempre ha habido seres que han

dedicado sus esfuerzos a la observación, investigación,

deducción y estudio de las Leyes Metafísicas y de los Principios

Cósmicos.

La Verdad Absoluta siempre se susurra a todos los seres a través

de la Inteligencia, de la Intuición, la Inspiración y, en una fase

final, la Iluminación.

Muchos buscadores de la Verdad, han aguzado sus sentidos

objetivos y subjetivos para aplicarse a lo que les susurra el

Cósmico, y han llegado a alcanzar esta Iluminación Divina que

les ha abierto sus sentidos internos hacia nuevas dimensiones

de la Verdad.

Estos seres inspirados, que han alcanzado la real Iluminación,

han realizado la comunión con El Cósmico y sus Principios. Es

decir, se han autorrealizado en el Misticismo, y han trascendido

los límites objetivos en que nos movemos el resto de los

mortales.

Estos grandes seres han plasmado el fruto de esa Iluminación en

Tablas o Tábulas u otros escritos, que han llegado, por lo

general, a las manos de muchos y a la consciencia de pocos.

Algunos de estos textos son: La Tábula Máxima Hiperbórea, el

Kybalión, la Tábula Smeragdina y el Corpus Hermeticum. Estos

escritos han dado forma a un cuerpo de enseñanzas conocido

como Hermetismo.

XIV

En la Tábula Máxima Hiperbórea se describen los 8 Principios de

la Manifestación y los Principios y Leyes Metafísicas derivadas

de cada uno de los 8 grandes Principios, siendo uno de ellos, el

que se conoce como Kybalión.

Otro de esos grandes maestros fue Hermes, llamado

Trismegisto, el que realizó Tres Veces el Magisterio.

A su magisterio le debemos varias Tábulas, de las cuales las más

conocidas son: El Kybalión, la Tábula Smeragdina o Tabla de

Esmeralda y un conjunto de escritos llamados El Corpus

Herméticum, que han dado otro de los nombres a la Ciencia

Arcana del Uno, a saber, el Hermetismo.

Todos estos escritos tratan sobre lo mismo, los Principios

Cósmicos que rigen la manifestación del Todo, aunque con

diferente terminología o simbología.

Intentemos hacer una introducción a lo que nos revela el

Kybalión.

Según este, ¿cuáles son esos principios?

Son los principios: Mental, de Correspondencia, de Vibración, de

Polaridad, del Ritmo, de Causación y de Generación. Seguro que

los conocemos de memoria, mejor dicho, los repetimos de

memoria. Pero, ¿tenemos la “comprensión perfecta” que exige

el Templo de la Verdad?

Tan solo haré algunos comentarios sobre cada uno de ellos,

porque el resto debe proveernos nuestro Maestro Interior.

Me detendré por un momento en el Primer Principio.

XV

Hermes nos dice que el Kybalión es un Sendero de

Autoconocimiento hacia la Maestría y la Verdad, que es el

Absoluto.

Por lo tanto, la manera de acceder a él es como un Discípulo.

Las virtudes que debe tener el discípulo son: el Silencio Interior,

la Humildad y la capacidad de Observación y Asombro, que se

las conoce como Imaginación.

El Maestro que llenará el oído de sabiduría, es el Maestro

Interior, nuestra Esencia Espiritual, herencia de nuestro Divino

Origen.

Por eso, para el verdadero Maestro, las puertas nunca están

cerradas.

Pero el discípulo debe oír la voz de su maestro, en el Silencio.

Hay un solo Principio Absoluto del que emanan y al que

conducen todos los demás principios y leyes. Hermes llama a

este Único Principio: La Verdad.

La Verdad es un Templo cerrado para quienes no poseen la llave

o llaves que abren las puertas del mismo. Los Principios son

caminos que llevan hacia este Templo.

Los caminos No son el Templo, solo conducen hacia Él.

Pero el Templo también son Los Caminos, solo que en estado

latente, inmanifestado, increado. Podríamos decir, que el

Templo es los caminos, pero en estado cero (0), en estado

arquetípico.

XVI

Estos senderos salen del Templo hacia el Cosmos y manifiestan

todas las cosas, como una emanación de este Templo Único y

Absoluto.

Este Templo y sus Senderos, realizan la manifestación a través

de los Números, de la Geometría.

La forma en que se manifiesta el Templo por medio de los

caminos es a través del 7.

El siete es la figura del cubo de 6 caras y su Centro Armónico.

El siete es la figura de la Pirámide.

El siete es el Triángulo Espiritual superior sobre el Cuadrado

Material inferior.

El Triángulo es la manera como el 1 pasa a ser 3.

El cuadrado es la manera como el 3 pasa a ser 4, por lo tanto, el

1 pasa a ser 4.

El Cuadrado se manifiesta cuando cada lado del Triángulo ha

trabajado de 2 en 2, ya que las puertas se abren de Par en Par,

es decir, lo doble ha trabajado 3 veces.

El 3 junto al 4 forma el Septenario perfecto de la Creación, de la

manifestación de la Forma, y que es el número que rige la

manifestación en nuestro Cosmos.

El triángulo que se eleva sobre el cuadrado de la materia es la

pirámide, que cabalísticamente, es la medida del fuego

(pira=fuego, mide=medida).

El Fuego es el Espíritu de la manifestación cósmica.

XVII

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El 7 es la manera como el Espíritu Cósmico se manifiesta en

creación.

El 7 es el número de la Creación.

Intentando hablar herméticamente, diré que la Verdad

Absoluta, Arquetípica, Latente, Inmanifiesta, efectúa su proceso

de Manifestación a través de 7 grandes principios; siendo

primero 1 principio, luego 2 que trabajan 3 veces, y luego, ese 3

se manifiesta en 4, que es Todo lo creado.

Definitivamente en este enunciado se engloba los 7 principios

que luego se detallan, el que ha su vez está simbolizado en los

egrégores y símbolos de la mayoría de Ordenes Místicas y

Esotéricas, siendo uno de los más completos y complejos el

conocido como Árbol de la Vida de la Cábala.

XVIII