Manual de cuidado de anfibios en cautiverio por K. Schad - muestra HTML

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Guía para el Manejo de

Anfibios en Cautiverio

Editado por:

Vicky A. Poole, National Aquarium in Baltimore

Shelly Grow, Association of Zoos and Aquariums

Edición 1.1, 27 Junio 2008

Traducido y editado por:

Luis Carrillo, Africam Safari

Carlos Olivera A., Dirección de Zoológicos de la Ciudad de México Alison Acosta Oakes, Dirección de Zoológicos de la Ciudad de México Mayo 15, 2009

Para mayor información acerca de AZA y sus programas de anfibios visite http://www.aza.org/ConScience/Amphibians_Intro/

Para mayor información acerca de anfibios y sus amenazas visite http://www.africamsafari.com.mx/rana.php

http://www.chapultepec.df.gob.mx/anfibios/index.html

Índice

Prólogo

3

Prólogo Para Nuestros Colegas Hispanoparlantes

4

Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

6

Capítulo 2: Higiene y Control de Enfermedades: en Campo y Cautiverio 57

Capítulo 3: Lineamientos de Cuarentena para Anfibios

67

Capítulo 4: Lineamientos para el Manejo de Poblaciones de Anfibios*

78

Capítulo 5: Reproducción Asistida en Anfibios

pendiente

Apéndice I: Cuartos Aislados para Anfibios en el Zoológico Omaha’s Henry

Doorly

119

Apéndice II: Centro de Conservación de Anuros de Montana (MACC) 128

* Este capítulo ha sido publicado previamente. La cita recomendada es: Schad, K., editor. Amphibian Population Management Guidelines. Amphibian Ark Amphibian Population Management Workshop; Diciembre 10-11, 2007; San Diego, CA, USA. Amphibian Ark, www.amphibianark.org; 2008. 31 pág.

Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Una publicación del Grupo Consultivo de Anfibios (ATAG) de la AZA, 2008

Traducción de AZCARM, 2009

Prólogo

La comunidad zoológica global está respondiendo a una crisis de conservación sin precedente; las poblaciones de anfibios están disminuyendo y de un tercio a la mitad de las más de 6,000 especies conocidas de anfibios están amenazadas con la posibilidad de llegar a extinguirse en la próxima década. Las amenazas que muchas especies de anfibios encaran en vida libre no pueden ser abatidas a tiempo para salvarlas; en estos casos, la conservación ex situ y la reproducción en cautiverio pueden ser su única esperanza de supervivencia.

Para lidiar con esta crisis de la manera más efectiva y eficiente posible, las instituciones pertenecientes a la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA, o la de su país) deben juntar sus conocimientos y experiencias en herpetología. La mayoría de las especies con mayor necesidad de conservación ex situ nunca se han criado en cautiverio, y se están solicitando instalaciones para desarrollar programas de conservación comenzando desde cero.

El Grupo Consultivo de Anfibios de la AZA (ATAG, por sus siglas en ingles) lo alienta a ser un líder en la batalla a favor de estas especies y a partir del 2007 ha desarrollado numerosos recursos para empezar a ayudarlo (disponibles en: www.aza.org/ConScience/Amphibians_Intro/).

El ATAG ha identificado especies en Canadá, los Estados Unidos, México y el Caribe que se encuentran en mayor necesidad de conservación ex situ. La lista de estas especies se encuentra disponible en el Plan de Acción para la Conservación de Anfibios Ex Situ en la Comunidad

AZA. El Plan de Acción también incluye una descripción detallada de las colecciones e instalaciones actuales de anfibios dentro de la comunidad AZA.

El ATAG publicó adicionalmente un Manual de Recursos para la Conservación, para ayudarlo a desarrollar programas exitosos de conservación y/o investigación de anfibios (ya sea in situ o ex situ; internacional o nacionalmente) que estén bien evaluados, se acoplen a los planes de colección de su institución, sean apropiados considerando sus recursos e incorporen programas de educación complementarios. El manual también identifica fuentes potenciales de financiamiento y provee planes de acción específicos por especie y manuales de mantenimiento disponibles actualmente.

Finalmente, esta Guía para el Manejo de Anfibios en Cautiverio le ayudará a proporcionar el mejor cuidado posible para los anfibios a su cargo. Los protocolos exactos para mantener poblaciones de muchas de las especies que requieren de conservación ex situ son desconocidos, pero esta guía ayudará a asegurar que esté utilizando algunas de las mejores técnicas de mantenimiento conocidas, particularmente con el riesgo actual de enfermedades emergentes cuyo arribo en las colecciones debe ser minimizado y cuya emergencia y transporte debe ser manejado.

Para refinar más sus técnicas de crianza de anfibios y para beneficiarse de otros herpetólogos de la AZA, el ATAG le recomienda que atienda el curso de Biología y Manejo de Anfibios otorgado por la Junta de Regentes de la AZA (http://www.aza.org/prodev/) y participe en las oportunidades de enlaces que se presenten en las reuniones anuales del ATAG.

Agradezco a todos los autores que han dedicado tanto tiempo para hacer disponibles estos recursos a la AZA y a la comunidad global, espero conocer del desarrollo de proyectos nuevos.

Juntos podemos superar este reto de conservación.

El ATAG está aquí para ayudarlos. Siéntanse en libertad de contactarme, Diane Barber, Coordinadora del ATAG, a dbarber@fortworthzoo.org o (817) 759-7180.

Suerte!

Diane Barber

Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Una publicación del Grupo Consultivo de Anfibios (ATAG) de la AZA, 2008

Traducción de AZCARM, 2009

Prólogo para Nuestros Colegas Hispanoparlantes

Hace ya casi dos décadas que la extinción repentina y catastrófica de los anfibios en varias regiones del mundo pasaron a la palestra pública, sin que hubiera una reacción inmediata frente a la crisis. El escepticismo inicial, paradójicamente generado por la idiosincrasia científica, al pasar de los años pasaría una factura actualmente impagable: cientos de especies de ranas, sapos y salamandras cuyas poblaciones aún mantenían unos pocos individuos remanentes se extinguieron, en particular en regiones notablemente diversas como el Neotrópico.

Lamentablemente muchas instituciones zoológicas, acuarios o de investigación no creían que fuera posible ayudar en la conservación de los anfibios desde sus campos de especialidad, ni mucho menos pensar en organizar y manejar un programa de conservación en cautiverio para aquellas especies que lo necesitaran. Aún para los más aventureros la experiencia no fue muy exitosa, y entonces las especies no solo desaparecieron de sus ambientes naturales sino que también fueron víctimas inocentes de nuestro desconocimiento de las técnicas de manejo de anfibios en cautiverio y de los patógenos que los afectaban, y por supuesto de la falta perenne de fondos para infraestructura, investigación y conservación.

El Grupo Consultivo de Anfibios (ATAG) de la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA) creó esta Guía para el Manejo de Anfibios en Cautiverio en el 2008 para ayudar en el desarrollo de protocolos de manejo y para proporcionar los mejores cuidados posibles para aquellos anfibios que estén encarando amenazas a su supervivencia. El ATAG está complacido por que esta guía haya sido traducida al español por nuestros colegas de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), Luis Carrillo de Africam Safari y Carlos Olivera y Alison Acosta Oaks de la Dirección de Zoológicos de la Ciudad de México, permitiendo el intercambio de información con un mayor audiencia.

Esta guía es el reflejo de que en años recientes el conocimiento, la conciencia sobre esta crisis, y la voluntad de acción están en crecimiento . Ciertamente esta guía es esencial y seguramente que una avalancha de conocimientos a generarse la irán enriqueciendo. Proyectos como los de la Balsa de los Sapos en la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE), el Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón en Panamá, el Centro de Conservación de Anfibios del Zoológico de Cali, Colombia, el Centro para la Conservación de Anfibios de Africam Safari, México y otros que están naciendo son los primeros beneficiarios de tener esta versión de la guía en español.

El manejo ex situ es, hoy más que nunca, una de las herramientas prioritarias en la lucha humana contra la extinción. Es también indispensable sumar un ejército gigante de científicos, conservacionistas y ciudadanos, sin cuya ayuda la mayoría de anfibios seguirán desamparados. La extinción de los anfibios no ha cesado, sino que va en aumento, y hoy está claramente exacerbada por el cambio climático, patógenos emergentes, la infrenable destrucción de los hábitat y un coctel de muchos otros factores. No obstante, las dos últimas décadas nos han enseñado mucho y es nuestra obligación ética enfrentar el reto actual proactivamente y contra el reloj.

Aunque esta guía de ninguna manera abarca todos los aspectos, es un conglomerado de información, técnicas y recursos que tenemos esperanza sean de utilidad para los biólogos con el fin de frenar la extinción de especies de anfibios. Nuestro entendimiento de como cuidar diferentes especies, géneros y familias está creciendo rápidamente, pero aún hay mucho que aprender.

Esperamos que la ciencia del cuidado de anfibios crezca a medida que la gente confronte el reto de desarrollar programas ex situ para las especies más amenazadas. Mientras aprendemos nuevas técnicas, es importante compartir nuestros conocimientos – tanto los éxitos como los retos que enfrentamos. Por favor continúe visitando la página electrónica de la AZA (www.aza.org) para obtener actualizaciones de esta guía así como nuevos recursos e ideas de manejo. Si no encuentra lo que usted está buscando contáctenos y nosotros trataremos de ayudarlo todo lo que Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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podamos. Sin embargo también queremos aprender de sus experiencias. Dénos su opinión acerca de esta guía y comparta sus resultados de sus experimentos – necesitamos trabajar juntos para superar esta crisis de conservación.

Gustosamente,

Diane Barber

Presidente, AZA ATAG

dbarber@fortworthzoo.org

Shelly Grow

Bióloga de Conservación, AZA

sgrow@aza.org

Luis A. Coloma

Director del Proyecto Balsa de los Sapos, Pontificia Universidad Católica del Ecuador lcoloma@puce.edu.ec

Luis Carrillo

Coordinador de la Comisión de Anfibios, AZCARM

lcarrillo@africamsafari.com.mx

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Una publicación del Grupo Consultivo de Anfibios (ATAG) de la AZA, 2008

Traducción de AZCARM, 2009

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Capítulo 1

Cuidados Generales para Anfibios

Jennifer B. Pramuk1 y Ron Gagliardo2

1 Department of Herpetology, Bronx Zoo/Wildlife Conservation Society 2300 Southern Blvd. Bronx, NY 10460 USA

jpramuk@wcs.org

2 Atlanta Botanical Garden,

1345 Piedmont Avenue

Atlanta, GA 30309

ron@amphibianark.org

Hylomantis lemur

Foto: J. Larsen Maher/WCS

INTRODUCCIÓN

Hay muchas razones para mantener anfibios en cautiverio, incluyendo exhibición, educación, conservación, preservación, por pasatiempo o incluso por intereses personales. Históricamente, los zoológicos y acuarios han incluido anfibios en sus programas de herpetología y en sus exhibiciones; sin embargo mientras se convierten hacia centros de conservación (versus plenos exhibidores en el pasado), éstos deben modificar sus colecciones para reflejar sus recursos y capacidades que les permitan realizar esta tarea (Rabb, 2004).

Los requerimientos de espacio y recursos para alcanzar las metas de conservación y de propagación de anfibios en peligro critico de extinción son mucho menores que aquellos requeridos para grandes especies (p. ej., elefantes). El Arca de Anfibios (www.AmphibianArk.org) estima que aproximadamente 500 especies de anfibios tienen necesidad de ayuda ex situ cuidadosamente manejada; sin embargo actualmente hay menos de 10 especies en programas de manejo (K.

Zippel, com. pers.).

Los anfibios componen un grupo de vertebrados que tienen una gran diversidad de historias naturales. Dentro de los tres Ordenes, Anuros (sapos y ranas), Caudados (salamandras y tritones) Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

y Gymnophiona (cecilias) hay 6,218 especies (www.amphibiaweb.org) y potencialmente cientos más esperando a ser descubiertas y descritas. En este grupo existe una gran gama de especies, desde las terrestres hasta las totalmente acuáticas como adultos y algunas especies que se adaptan y prosperan en las regiones áridas del mundo. Los modos reproductivos van desde el

“típico” anfibio que es terrestre en su etapa adulta y pone sus huevos en el agua que eclosionan como larva acuática, a especies que incuban los huevos dentro de su hendidura bucal o sacos especiales que tienen en su dorso, a hembras que son vivíparas (paren crías vivas). Dentro de los vertebrados, sólo los peces rivalizan con este rango de modos reproductivos. Ya que las características ecológicas y de requerimientos de crianza son tan diversas es imposible abarcar todos los grupos en este documento.

Esta guía brinda información básica de cómo mantener anfibios en cautiverio. Muchos problemas de salud encontrados en colecciones de anfibios pueden ser evitados practicando buenas técnicas de manejo. Cuando es posible se listan proveedores y materiales y en algunos casos se ofrecen alternativas para aquellos artículos que no se encuentran en todas las áreas o países. Al final de cada capítulo, se ofrecen referencias para aquellos que quieran fortalecer su conocimiento sobre anfibios y técnicas de cuidado y crianza. Es recomendable que usted se comunique con otros que hayan trabajado con las especies con que está trabajando (o especies parecidas) en cautiverio y emplee sus técnicas ya probadas de manera de evitar repetir métodos que no son fructíferos. Si no existe experiencia en el manejo de la especie seleccionada, pruebe métodos por medio del ensayo-error y comparta los resultados.

Hace veinte años, se sabía muy poco acerca de la atención que requieren los anfibios en cautiverio. Recientemente, una especie de “renacimiento” se ha producido en la ciencia del cuidado y reproducción de anfibios. Sin embargo, esta área de estudio está rezagada con respecto a las disciplinas de manejo de mamíferos y aves, especialmente en las áreas de nutrición y cuidados veterinarios. Corresponde a ustedes, próxima generación de científicos en anfibios el llenar los vacíos de nuestros conocimientos y mejorar un campo que es relativamente nuevo. Si desea obtener más información, consulte la lista de citas al final de este documento. Por otra parte, es una invaluable experiencia asistir al curso de Biología y Manejo de Anfibios del Programa de Entrenamiento Profesional de la AZA (www.aza.org/prodev/). La monografía publicada en este curso es una herramienta muy útil y mucho de los tópicos cubiertos son explicados en gran detalle.

Finalmente los manuales de la AZA de manejo para rana de montaña de piernas amarilla ( Rana muscosa), rana dorada de Panamá ( Atelopus zeteki), y el sapo de cresta de Puerto Rico ( Peltophryne lemur) han sido recientemente actualizados y otros lo serán en poco tiempo (Grow and Poole, 2007). Estos manuales son puntos de inicio para cualquiera de estas especies y también contienen información que puede ser aplicada a otros programas de propagación de anfibios.

Planeación

Es importante considerar el propósito general y las metas a largo plazo al mantener una especie particular en cautiverio. Las metas pueden ir desde su uso en exhibiciones educativas hasta ser candidatos para programas de reintroducción. Además, es imperativo colectar tanta información como sea posible acerca de la historia natural y parámetros ambientales de la especie seleccionada antes de adquirir los animales. Puede ser útil en algunos casos extrapolar de especies relacionadas cuando no hay ningún precedente de mantenimiento de la especie en cautiverio. Aunque sin duda controversial, la última y más completa revisión de la historia evolutiva de los anfibios es la realizada por Frost et al. (2006). Revise la literatura, ya que muchas veces algo está publicado acerca del manejo en cautiverio de al menos una especie dentro de la Familia de la especie que usted ha seleccionado. Seleccione la especie más cercanamente relacionada y que esté geográficamente más cerca de la especie de su interés. Al final de este capítulo ofrecemos una lista de referencias, páginas web y ligas para la adquisición de productos que han sido usados con éxito por los autores. Note que al sugerir esta lista no estamos implicando que esta sea aprobada por la AZA o el Grupo Consultivo de Anfibios (ATAG).

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

Adquiriendo Anfibios

Obtenga anfibios de fuentes confiables, preferiblemente animales nacidos en cautiverio o animales que han sido colectados de manera responsable y sustentable. Pregunte al proveedor acerca de los animales que está obteniendo (p. ej., cuánto tiempo ha estado en cautiverio, que tratamientos médicos ha recibido, parásitos, etc.). Sólo recolecte o reciba animales de vida silvestre bajo el consentimiento y documentación de las autoridades adecuadas. En muchos estados y en la mayoría de los países se requieren permisos para la recolección de anfibios. Además, en el campo, debes tomar medidas para prevenir la diseminación del Batrachochytrium dendrobatidis ( Bd, hongo quítrido) y patógenos potenciales de un área a otra o de un individuo a otro. En el campo, deben usarse todo el tiempo guantes de látex o de vinilo y cambiarlos cada vez que maneje un animal. Limite el manejo de animales lo más que pueda. Tenga en mente que algunos patógenos peligrosos o secreciones tóxicas de la piel pueden ser transferidos fácilmente de un animal a otro. Las botas, bastones, y cualquier otro equipo de campo deben limpiarse de partículas de tierra, deshechos y si es posible, desinfectarlas con cloro casero (3-6% de hipoclorito de sodio) diluido al 10% durante 15 minutos entre sitio y sitio. Esta concentración debe matar al Bd y ranavirus. Otros protocolos de higiene adicional se pueden encontrar en el capítulo 2 de esta guía, Speare et al. (2004), y Zippel et al. (2006).

Transportando Animales

Los anfibios colectados deben ser colocados en envases desechables de alimento o en contenedores con tapas que estén bien reforzadas. Los contenedores deben tener pequeños hoyos en la tapa para permitir el intercambio de gases. Hay que tener mucho cuidado al hacer los agujeros, éstos deben ser hechos por la parte interna del contenedor y hacia fuera de manera de no dejar bordes cortantes, ya que la piel de los anfibios es delicada y se lastima fácilmente. El fondo del contenedor debe estar revestido de papel húmedo o musgo sphagnum bien lavado. Los animales deben permanecer a una temperatura fresca (generalmente 18-24°C, dependiendo de las especies) durante su transportación, utilizando material insulado como unicel (icopor, anime, tergopor). Primero, coloque los animales en los contenedores plásticos dentro de cajas de cartón y luego coloque esta caja en una hielera insulada de mayor tamaño. En condiciones extremadamente calurosas, se pueden colocar bolsas resellables llenas de hielo o bolsas de gel frío para prevenir el aumento de temperatura. Envuelva las bolsas frías en periódico y colóquelas dentro de la caja insulada, pero nunca dentro de la caja de cartón que contiene los animales. Los animales deben ser transportados lo más rápido posible no importa el costo1. Utilizar métodos de envío más lentos pueden significar la muerte de sus animales. Es mejor transportarlos en primavera o en otoño, en vez de hacerlo durante estaciones calurosas o frías. Aunque no hay suficiente información para decir con certeza cuantos anfibios mueren durante su transporte internacional (Smart y Bride, 1993), algunos embarques de anfibios han resultado con una gran mortalidad debido a un embalaje inadecuado (aplastamiento), sobrepoblación, sobrecalentamiento y falta de acceso a agua (Brookland et al., 1985).

Necesidades Básicas

Existen muchos aspectos básicos pero críticamente importantes para mantener anfibios en cautiverio: 1) recintos, 2) agua (fuente y calidad), 3) condiciones ambientales (luz, temperatura, humedad), 4) comida, 5) comportamiento e historia natural y 6) cuidados veterinarios. Aunque hay muchos otros matices a considerar en cuanto al cuidado de anfibios en cautiverio, si usted domina estos parámetros claves de manejo de anfibios tendrá una forma adecuada de mantener y propagar animales vigorosos. Ésta es una guía general de manejo y simplemente es un punto inicial para aquellos interesados en empezar un programa en cautiverio con anfibios. Al final del documento encontrará secciones que abordan métodos de reproducción, manejo de larvas y cuidado veterinario. La mayoría de las especies de anfibios del mundo nunca han sido mantenidas en cautiverio, mucho menos reproducidos, así que tenemos mucho que aprender (Poug, 2007).

Mantener nuevas especies satisfactoriamente puede llevar meses incluso años de afinación 1 Explore las opciones de envío aéreo o express (mismo día o día siguiente) Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

cuidadosa de protocolos de manejo apropiados. Recuerde que usted es un pionero. No se desaliente por fracasos y cuando descubra algo que funcione, por favor comparte su información con colegas. Considere publicar sus hallazgos o por lo menos empiece un blog, unáse a una red o listserve, lo que sea para compartir la información.

RECINTOS

Mientras que algunas especies de anfibios pueden sobrevivir en pequeños recintos como en cajas plásticas con papel en el fondo y un refugio, es importante considerar otros aspectos sobre la salud y bienestar que pueden ser abordados a través de alojamiento apropiado, sustrato y refugio. Estos aspectos, combinados con luz, temperatura y humedad, contribuyen directamente a que los animales puedan comportarse normalmente y prosperar en cautiverio.

Tipos de Recintos para Anfibios

Los recintos para anfibios comúnmente usados se construyen de vidrio, acrílico, fibra de vidrio y otros materiales sintéticos. Es importante usar materiales no porosos, fáciles de limpiar. Todos los recintos deben tener tapas que ajusten perfectamente bien, pero tome en cuenta también la ventilación. Los recintos más comúnmente usados son los acuarios de vidrio equipados con tapas con tela mosquitera. Recientemente, algunas compañías han empezado a fabricar terrarios específicamente para anfibios; a pesar del alto costo (entre 40 a 150 dólares), los reportes iniciales dicen que valen el costo extra por la facilidad de su limpieza y acceso2. A corto plazo los recintos de acrílico son más caros, sin embargo son más livianos y más difíciles de resquebrajarse y romperse que las de vidrio; a largo plazo, probablemente sean más baratos. La desventaja de los recintos hechos de plástico es que se rayan más rápido y requieren pulirse frecuentemente para que no se opaquen. Para muchas salamandras y pequeñas ranas terrestres, funcionan bien los acuarios de 80 litros con tapa. Para especies arborícolas es conveniente comprar acuarios altos o colocar uno de manera de proveer espacio vertical. Añada ramas y plantas para ofrecer suficientes áreas para trepar y posarse. Otra vez, se necesita considerar la historia natural de las especies en cuestión antes de comprar un recinto adecuado.

Una alternativa a los acuarios es usar contenedores de comida hechos de policarbonato3. Las tapas pueden ser modificadas para proveer suficiente intercambio de aire. Se puede hacer un hueco en la tapa que se cubre con una malla mosquitera plástica que es pegada usando silicón caliente o silicón. Aunque no es estéticamente tan agradable como los acuarios de vidrio, estos sirven perfectamente bien como recintos fuera de exhibición. El beneficio de usar contenedores de comida es que son rentables, se pueden apilar, y son más resistentes que el vidrio. Un cultivador de salamandras en los Estados Unidos utiliza éstos sencillos refugios para una colonia entera con gran éxito en su mantenimiento y reproducción.

Vivarios Independientes (esto es, sistemas cerrados)

Un drenaje adecuado es la clave para mantener sus vivarios saludables y productivos y para reducir los niveles de bacterias dañinas. El exceso de agua puede matar a sus plantas así que es importante drenar ese exceso para que la tierra no se torne anaeróbica o saturada. El nivel del agua en la grava debe mantenerse por lo menos a 1.5 centímetros por debajo del nivel alto del sustrato (p. ej., sphagnum o lámina de moho). Ésta agua lentamente encontrará su camino entre la tierra a través de la acción capilar, ofreciendo humedad para las plantas y proveyendo suficiente humedad por medio de la evaporación. La fibra de coco también puede ser usada como un sustrato encima de la grava. La fibra de coco es duradera, retiene la humedad, y está libre de organismos no gratos como lombrices o flagelados. Como la fibra de coco es fácil de deshacer, se debe usar un sustrato divisor, como láminas de fibra de vidrio, para evitar que esta se mezcle con la grava. Encima de la fibra de coco, puede usar musgo de java, almohadas de moho o también musgo sphagnum hidratado y lavado. El musgo sphagnum tiene ventaja sobre las láminas de 2 Tanto ExoTerra® como ZooMed® venden acuarios específicamente diseñados para anfibios 3 Como Rubbermaid® o Sterlite®

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

musgo, ya que en el primero usualmente se desarrolla si es manteniendo a una alta humedad y luz moderada.

Un vivario básico apropiado puede ser creado fácilmente con un acuario de vidrio y añadiendo aproximadamente 5 centímetros de grava del tamaño de un frijol, previamente lavada, y que tenga un color natural. Hay muchos sustratos económicos así como también algunos hechos específicamente para anfibios de mayor costo; la grava se usa como un sustrato económico. Ésta se coloca sobre un fondo falso hecho con rejillas de plástico (comúnmente usadas como techos falsos bajo los focos fluorescentes) cubierta con tela mosquitera plástica, apoyada en tubos de PVC de 2-5 centímetros. Éste sistema reduce el peso de su tanque permitiendo usar menos grava.

El agregado ligero de arcilla expandida (LECA)4 es ligeramente más costoso que la grava de acuario, pero es más liviana, y puede ser usada cuando el peso puede ser un problema. Haga una depresión cuadrada de unos 7.5 – 10 centímetros en la grava en una de las esquinas del acuario o escalone el substrato de modo que se forme un pequeño estanque o charca en el extremo llano para permitir acceso a sus animales al agua. La capa de grava debe estar completamente cubierta por una gruesa capa de musgo sphagnum de por lo menos 2 centímetros. El musgo debe remojarse durante la noche y enjuagarse muy bien antes de usarlo en un recinto.

Idealmente, este tipo de ambiente debe ser arreglado por lo menos dos semanas antes de introducir animales de manera que las plantas puedan establecerse y las bacterias benéficas (esto es, filtración biológica natural) estén listas para descomponer los desechos. Puede añadir corteza en el sustrato y plantas, pero es recomendable que remueva toda la tierra de las raíces porque la tierra puede albergar parásitos potencialmente dañinos como los nemátodos. Muchas plantas de raíz desnuda (p. ej., pothos) estarán bien si son plantadas en ambientes semi-acuáticos. Cuando desarme y limpie recintos, estos deben ser enjuagados con agua y pueden desinfectarse con blanqueadores caseros (3-6% de hipoclorito de sodio) a una dilución del 10%. Si se usa cloro, enjuaga perfectamente bien y deje secar completamente al aire, o use tiosulfato de sodio para neutralizarlo.

Vivarios Conectados (esto es, sistema abierto/semi-cerrado) Usualmente se debe tomar la decisión entre alojar un animal en una exhibición naturalista o en el otro extremo, en una caja estéril con papel sanitario. Debe haber un medio agradable en usar un sistema que incorpore un recinto con drenaje, un fondo falso y plantas colocadas en macetas (sin la tierra). Este tipo de recinto ha probado su efectividad en prevenir el crecimiento de parásitos que puede darse en los sistemas cerrados o abiertos que contengan sustratos sustanciales. La simplicidad de este montaje hace más fácil la limpieza sin usar tanto tiempo y esfuerzo, permitiendo también el monitoreo de heces (Figura 1).

Figura 1. Acuario de gran tamaño montado

para asegurar altas condiciones de hygiene.

Vea que el cuidador está usando un aspersor

para lavar las heces y otros contaminantes

hacia afuera del terrario. Los productos de

degradación son eliminados a través del fondo

falso hacia el drenaje taladrado en el fondo del

acuario. (Foto: R. Gagliardo).

4 Como Terra Lite®

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

Otro tipo de recinto utiliza pantallas comercialmente disponibles, conocidas como reptarios. Éstas pantallas livianas son fáciles de ensamblar, de mover, y de limpiar (Figura 2). Su efectividad ha sido probada en exhibidores externos para ranas Phyllomedusine que disfrutan asolearse y para grandes Hílidos que pueden dañarse así mismos por brincar dentro de un recinto de vidrio.

Figura 2. Para ranas arborícolas grandes

funcionan bien los recintos hechos de

malla plástica de poco peso, colocando en

el interior macetas con plantas y cortezas.

También tienen la ventaja que pueden

moverse fácilmente a diferentes áreas

climáticas. (Foto: R. Gagliardo)

Algunas especies arborícolas y particularmente especies saltadoras son muy propensas a escapar y lastimarse en muchos recintos. Un método empleando un acuario de 40 litros equipado con una puerta al frente y con áreas ventiladas sirve bien para alojar ranas de cristal (Centrolenidos) y colonias de Phyllomedusines juveniles (Figura 3).

Figura 3. Acuarios verticales

utilizados para alojar ranas

arborícolas. Note lo simple del

montaje que incluye el piso

cubierto de papel húmedo en

vez de grava o tierra que

pueden almacenas parásitos.

(Foto: R. Gagliardo)

Para colocar un desagüe en un acuario de vidrio, se realiza un hoyo en el fondo del acuario con una broca de punta de diamante (aproximadamente 2-4 cm). Use un taladro potente (p. ej., 14-18

volt) (Figura 4). Asegúrese de usar protección para los ojos mientras trabaja con este tipo de herramientas. Mientras taladre, debe haber siempre agua corriendo para evitar que el vidrio se caliente y se rompa. Si está en una zona donde no puede colocar una manguera busque la manera de empozar el área con cinta adhesiva, arcilla o masilla alrededor del área donde se va a taladrar Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

para crear un reservorio de agua. Mientras taladre, hágalo firmemente y despacio para evitar que el vidrio se rompa. Coloque en el hoyo un desagüe plástico (bulkhead) del tamaño apropiado y péguelo con silicón5.

Figura 4. Demostración de cómo taladrar un hoyo

en el vidrio de un acuario utilizando una broca de

punta de diamante. Fotografiado en el curso de

Biología y Manejo de Anfibios de la AZA donde

todos los participantes tiene la oportunidad de

taladrar un acuario. (Foto: J. Pramuk)

Coloque una válvula de paso de plástico en la base del tubo de PVC que va desde el desagüe del tanque hasta el drenaje principal. La válvula permitirá controlar la cantidad de agua que drena del acuario. Este montaje permitirá que el acuario sea lavado con agua purificada o declorinada. Los sistemas abiertos no requieren de filtración, ya que con los rociadores se está lavando y botando el agua diariamente. La mayoría de los desagües plásticos (bulkheads) son roscados, lo cual permite colocar un rebosadero vertical a cualquier altura deseada. Esta altura puede variarse dependiendo de la temporada para proveer a los animales de una charca de reproducción más profunda. La profundidad de la charca puede variar dependiendo de la especie.

Si planeas tener una gran colección o tener animales que requieren de frecuente nebulización, es recomendable colocar un sistema de rociadores, permitiendo que el exceso de agua fluya por el drenaje del fondo del recinto. El drenado frecuente asegura que no se acumulen deshechos. Tanto los rociadores como las luces pueden colocarse en un sistema de temporizadores automáticos, permitiendo rociar agua tantas veces como sea requerido por la especie. Este tipo de vivarios funciona muy bien para especies grandes que producen más desperdicios o en situaciones donde la colección es grande y entonces rociar a mano sería mucho trabajo. Un vivario con sistema de rociadores permite a los cuidadores mantener un alto nivel de limpieza. El enjuague frecuente del sistema también puede reducir las cargas parasitarias (p. ej., nemátodos) en el recinto. Los fondos falsos, que consisten en una pieza plástica recubierta con una malla mosquitera de plástico funcionan bien en este tipo de recintos.

Cámaras de Lluvia

Muchos anfibios se reproducen durante la temporada de lluvia, esto puede ser imitado fácilmente en condiciones ex situ. En algunos casos, el traslado de especimenes desde sus exhibidores hacia un recinto de reproducción puede interrumpir su ciclo de reproducción. Es prudente, bien sea mover los animales antes de que inicien sus condiciones pre-reproductoras (semanas o meses antes), o utilizar el recinto regular del animal e instalarle una cámara de lluvia.

Hay una gran variedad de maneras para crear una cámara de lluvia. La más común es utilizar un acuario equipado con doble fondo, desagüe, un recipiente en el fondo y una bomba sumergible que impulsa el agua hacia arriba hacia una barra de aspersión hecha con un tubo de PVC. El tubo de 5 Los “bulkheads” pueden adquirirse de US Plastics, Aquatic Ecosystems o MacMaster-Carr Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

PVC puede ser modificado con agujeros en número, tamaño y posición deseados para conseguir varios grados de cobertura y fuerza. La bomba está conectada a un temporizador para regular los ciclos de lluvia. Se pueden hacer cámaras de lluvia con contendores plásticos grandes, acuarios con fondo falso y drenaje o hasta con baldes o cubetas. Si no tiene bombas sumergibles, puede funcionar un filtro de canasta junto con un rociador de barra.

Componentes de Recintos para Anfibios

Todos los materiales dentro de un acuario pueden ser usados para ofrecer diversos ambientes basándose en la historia y hábitat natural de la especie.

Fondo de la Exhibición

Concreto: El concreto es muy resistente y si se entinta para igualar el color de la tierra o lodo, puede obtener un aspecto naturalista y durar mucho (Figura 5), pero tiene varios inconvenientes como su excesivo peso y naturaleza porosa. Además las ranas muy activas tienden a desgastar sus narices contra el concreto cuando tratan de capturar sus presas y esto puede dar lugar a infecciones sistémicas y muerte (J. Pramuk, obs. pers.); durante la instalación haga que alisen la superficie del concreto tanto como sea posible antes de que se seque. El concreto despide cal por mucho tiempo después que se ha curado. Lamentablemente la cal crea un nivel peligrosamente alto de pH (básico) que puede llegar a matar a los anfibios. Si se realizan lavados ácidos se puede solucionar este problema, pero asegúrese de que éstos ambientes estén bien curados y de probar el grado de pH periódicamente durante varios meses antes de introducir anfibios. Sellar el concreto ayudará a disminuir la porosidad. Consulte con alguien experimentado si usted no está relacionado con los procedimientos de lavado con ácidos o con el sellado de concreto.

Figura 5. Una exhibición con fondo de

concreto en el Zoológico del Bronx. En

este se exhiben especies de EEUU

incluyendo Hyla versicolor, Ambystoma

maculatum y Lithobates ( Rana) sylvatica.

Es una exhibición cerrada con un filtro

combinado, mecánico y biológico que

produce una cascada. Las cascadas

además de ser agradables airean el agua.

(Foto: J. Pramuk)

Fibra de vidrio y resina: El beneficio de los fondos de fibra de vidrio y resina, es que estos materiales son livianos y fácilmente moldeables en forma de rocas, bancos de lodo, etc.

Desafortunadamente, la fibra de vidrio y los componentes basados en resina liberan vapores químicos que pueden ser tóxicos para animales o plantas. Una ventaja es que la fase tóxica de estas sustancias es más corta que la del concreto. Ambos materiales son difíciles de trabajar y pueden requerir de una capacitación especializada, ventilación adecuada y dispositivos de protección personal, pero los resultados son estéticos y duraderos.

Sustratos

Cuando se elige un sustrato, se deben considerar en primer lugar las necesidades de los animales y determinar si usted desea un recinto estético o uno que sea fácil de limpiar. El beneficio de los sustratos naturales es que proporcionan a las especies excavadoras lugares para ocultarse. El pH

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del sustrato también debe considerarse. Por ejemplo, algunos musgos (p. ej., musgo sphagnum) son más bien ácidos lo cual puede irritar la piel de algunas especies.

Situaciones de higiene o de cuarentena:

Pasto artificial: ésta material plástico imitación de pasto es inerte y fácil de desinfectar (siempre y cuando sea enjuagado bien después). Se puede cortar para que ajuste a recintos de cualquier tamaño y forma. Es resistente al moho y puede mantenerse en recintos semi-acuáticos. Especies más grandes como la Rhinella (Bufo) marinus que defecan grandes cantidades son candidatos para este tipo de sustrato.

Hule-espuma: el hule-espuma puede comprarse en varios grosores. Este material se puede cortar en diferentes formas y funciona bien en situaciones de cuarentena donde la limpieza sea una prioridad, y también puede ser desinfectado. También puede ser usado en especimenes aislados que necesitan o requieren superficies suaves para fines médicos (p. ej., rotura de extremidades, frotamiento rostral). Existe cierta preocupación por la posible liberación de dioxinas de este material y su potencial para albergar bacterias nocivas. Una mejor opción es utilizar musgo sphagnum de alta calidad (véase más adelante para obtener más información).

Toallas de papel: las toallas de papel son muy útiles en situaciones de cuarentena, pero como se secan rápidamente deben revisarse varias veces al día para asegurarse que estén suficientemente húmedas. También pueden saturarse fácilmente de agua y ensuciarse, proveyendo un sustrato perfecto para el crecimiento bacteriano. Los cambios diarios aminoran problemas. Trate de usar toallas libres de blanqueadores, ya que pueden contener rastros de químicos como dioxina. Cámbielos por lo menos cada 48 horas sino antes dependiendo de la situacióna.

Pulpa de fibra6: ésta opción es una alternativa adecuada para cecilias y otros anfibios excavadores (D. Fenolio, pers. comm.). Este sustrato debe ser rehidratado y el exceso de agua exprimido antes de su uso.

Sustratos naturales:

Fibra de coco: este sustrato ha crecido en popularidad porque es difícil de romper, dura aproximadamente un año o más y es una alternativa ecológica. Viene seco y comprimido en bloques para facilitar su transporte. Hay que remojar los bloques en agua y exprimir el exceso de humedad antes de su colocación en el fondo de su recinto. Si se usa encima de una capa de grava, use un pedazo de tela o una lámina de fibra de vidrio para colocarla entre la grava y la fibra, esto evita que se mezcla la fibra con la grava.

Musgo (lámina y sphagnum): el musgo sphagnum puede utilizarse como una alternativa al hule-espuma, es igual de suave, ofrece más oportunidades de excavación y escondites y es antibacterial y antifúgico. El musgo sphagnum de Nueva Zelanda y Chile es superior a otros tipos, tales como el Wisconsin. El musgo debe remojarse durante 24 horas y enjuagarse antes de su uso. Esto produce un sustrato muy suave y húmedo que es fácil de cambiar. En cuarentena o en otras situaciones en que el musgo no se usa por mucho tiempo, es posible esterilizarlo con calor y reciclarlo para aplicaciones hortícola. Se pueden recolectar musgos vivos a nivel local, pero es posible que estos musgos húmedos retengan Bd que podría infectar a toda la colección (las esporas de Bd son más fáciles de transferir de una superficie húmeda a otra). Antes de usarlo en recintos para anfibios, algunos criadores tratan el musgo vivo con una solución diluida de itraconazol (0.01%), pero tal vez esto no puedan llegar a todas las esporas del hongo. Teniendo en cuenta los riesgos y las consecuencias para una colección, la recolección de musgo vivo no es recomendable.

Sustrato de orquídeas modificadas: el medio modificado para orquídeas desarrollado en el Jardín Botánico de Atlanta parece ser prometedor, puede usarse en terrarios por largo plazo (+ de 3 años). Esta mezcla fue desarrollada para el cultivo de plantas epífitas donde la humedad, acidez, y un buen drenaje son condiciones necesarias. Con un buen drenaje, 6 Como el Petfresh Pet Bedding

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Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

algunas epífitas como las bromelias y algunas orquídeas pueden ser cultivadas dentro del recinto del anfibio. La receta de la mezcla es la siguiente:

Sustrato de Orquídeas Modificado (Jardín Botánico de Atlanta) 1 parte de turba

1 parte de carbón de horticultura

2 partes finas de corteza de orquídea (abeto)

2 partes de sphagnum molido

1 media parte de fibra de helecho

Mezcle y luego humedezca durante 24 horas antes de su uso (si es posible), ya que los componentes tienden a secarse fácilmente.

Sustitutos ecológicos amigales:

o

Coco molido (de turba de coco) en lugar de turba (para información acerca de las prácticas de restauración con peat moss vea

www.peatmoss.com).

o

Fibra de bruc (malezas de ericáceas recolectadas en el Pacífico Noroeste) en lugar de fibra de helechos.

1.

Tierra para maceta: en general la tierra comercial no es una buena elección, ya que esta no está bien regulada en términos de sus componentes. La tierra de maceta suele compactarse y tiende a permanecer sobresaturada de agua. Si no hay otra alternativa, use solamente tierra esterilizada mezclada con vermiculita, perlita u otros aditivos artificiales.

La tierra para macetas puede fomentar y albergar el establecimiento de nematodos y otros parásitos, por lo que su uso debe ser limitado. Sin embargo, algunos anfibios fosoriales (p.

ej., sapos patas de pala, y muchas salamandras) se desarrollan mejor en un sustrato de tierra.

Rocas y Grava: la grava es un sustrato útil, barato y relativamente fácil de limpiar. Está ampliamente disponible en tiendas de mascotas y viene en una variedad de colores y tamaños. Sin embargo es pesada y puede dar un aspecto poco natural a su vivario. Tenga cuidado que los animales no ingieran la grava por accidente ya que esto puede provocar impactación. En particular, especie de alimentación agresiva como las ranas de cuernos ( Ceratophrys spp.) tienen antecedentes de ingerir grava cuando se alimentan. Una generosa capa de musgo en la parte superior de la grava puede reducir el riesgo de ingestión accidental.

Arena: la arena es relativamente barata y generalmente es limpiada antes de su empaquetado. Si se consume en cantidades importantes puede provocar impactación. Se ha empleado una arena enriquecida con calcio7 para aestivar especies como la rana de Budgett ( Lepidobatrachus laevis).

Mobiliario de Recintos

Mobiliario, refugios y paisaje son importantes para el bienestar de sus animales. Estos pueden ser simples (una toalla de papel húmedo como sustrato y un plato invertido que tenga un pequeño corte que sirva como puerta para simular un refugio o casa), o tan naturales como su imaginación le permita. Independientemente, a todos los anfibios se les debe ofrecer varios lugares de escondite para su refugio. En el medio silvestre, con excepción de algunas especies diurnas tóxicas, la mayoría de los anfibios son nocturnos y son considerados presas por casi todos los carnívoros de su hábitat. El proporcionarles algunos pertrechos les da mayor seguridad sin provocarles estrés y por lo tanto serán animales más sanos. La corteza de corcho, hojas secas, refugios hechos de cáscara de coco invertidos (mitades de coco con un pequeño corte en el revés para que funcione como acceso), tubos de plástico opaco con una abertura en un lado, piezas de 7 Como Calisand®, Vitasand® o Reptilite®

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PVC y empaques de rollo fotográfico resultan ser grandes escondites (Figura 6). Los troncos de corcho son muy buenos refugios para especies que habitan y viven en agujeros de árboles. Para especies excavadoras pueden usarse tubos de PVC enterrados parcialmente en el sustrato para simular una madriguera.

Figura 6. Un grupo de Mantella pulchra

usando una corteza como escondite. El

plato de la izquierda es un comedero

que previene que los insectos se

dispersen muy rápido lo que permite a

las ranas tomar su tiempo para

alimentarse. En la esquina derecha se

observa un trozo de tubo de PVC que

es utilizado como refugio alterno. (Foto:

J. Pramuk)

Los refugios deben ser opacos. Asegúrese de no usar objetos que sean pesados o inestables, ya que se pueden caer y aplastar a los animales. Algunos herpetoculturistas también oscurecen la parte externa de las paredes del acuario para incrementar la privacidad y para proveer de barreras visuales entre acuarios. Evite las cubiertas negras que hacen que el vidrio sea más reflectivo en el interior, fomentando que las ranas salten contra la pared, lo que potencialmente puede causar traumas en el rostro. Se pueden hacer falsas paredes rocosas muy atractivas usando una pared de corteza de corcho fijado con silicona en la parte posterior del recinto. Sea cauteloso con los espacios que puedan quedar entre el corcho y el vidrio donde potencialmente pueden quedar atrapadas las ranas. Un método rápido y fácil para oscurecer las paredes interiores de un recinto y al mismo tiempo proporcionar un sustrato para las plantas consiste en utilizar silicona, turba (o turba de coco), helecho triturado (o sustituto de fibra Bruc). Coloque el recinto de lado y aplique una delgada capa de silicona en toda la superficie con una espátula. Usando guantes, espolvoree helecho o fibra de bruc sobre la superficie hasta tener el efecto deseado y presiónelo cuidadosamente contra la silicona para asegurar una buena adhesión. A continuación, espolvoree turba de coco seca o turba sobre toda la superficie, llenando los espacios entre los helechos o fibra de bruc. Aplaste y permita que la silicona seque durante 12 horas antes de levantar el recinto y permitir que caiga el exceso de turba. Esto hace una excelente superficie para el crecimiento de musgos y otras plantas rastreras como el Ficus pumila o Philodendron spp. Dando un paso más allá, se pueden crear paredes de roca mediante el establecimiento de una capa de espuma de expansión8 tallándola una vez que se seque para parecer una roca, y revistiéndola con una capa de silicona negra infundido con fibra de coco o resina epóxica resistente al agua. Se pueden tallar

“bolsillos” en la espuma para mantener plantas pequeñas. Las siliconas para aplicaciones acuáticas9 son ligeramente más caras que las de acuario o de hogar, pero son más duraderas.

Todas las siliconas utilizadas deben ser de 100% de silicona, sin aditivos potencialmente tóxicos.

Asegúrese que todo lo usado dentro de su recinto (orgánico e inorgánico) no esté contaminado con jabón, blanqueadores, pesticidas, u otros químicos. Si añade artículos como grava, rocas, decoraciones, o plantas, asegúrese también que no estén contaminadas. Ocasionalmente, la grava o algunas rocas contienen residuos tóxicos de su procesamiento. Algunas plantas plásticas no 8 Como Great Stuff Gaps and Cracks®

9 Como Dow Corning® 795

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están hechas para ser usadas en agua y pueden contaminar su recinto. Sea cauteloso cuando recolecte artículos naturales de un área donde abunden anfibios. Las superficies húmedas (p. ej., musgos, tierra, hojas húmedas) pueden albergar parásitos y esporas de Bd que pueden infectar sus animales. Sólo colecciona materiales de áreas donde no hayan sido reportados Bd o ranavirus en las poblaciones de anfibios silvestres. Recuerde que sólo una espora de Bd puede infectar un anfibio. Si recolecta material silvestre asegúrese que esté completamente seco, o sea tratado y secado con calor antes de usarlo. Se sugiere que la tierra u otros objetos orgánicos sean esterilizados en microondas o al vapor antes de colocarlos en el recinto.

Las piezas de madera son bellas y naturales, ofreciendo a sus anfibios áreas para trepar, esconderse o asolearse. Se pueden montar plantas epífitas o lianas para añadir un estilo naturalista. Hay muchos tipos de madera disponibles y funcionan bien en la mayoría de las situaciones; sin embargo, en ambientes con mayor humedad, algunos tipos de madera se pudren.

Algunas de las mejores opciones para recintos húmedos incluyen madera de ciprés, corcho, etc.

Pueden crearse terrazas usando corcho u otra madera, en las cuales se puede plantar lianas, musgo de java, u otras plantas. Las terrazas también permiten “romper” el espacio que sería controlado por machos territoriales de ciertas especies como las ranas mantellas y dendrobatidos.

La mayoría de las salamandras terrestres requerirán mucha cobertura como corteza y piezas de madera y una gruesa capa de hojas secas, que utilizarán para excavar y esconderse debajo.

Plantas

Las plantas artificiales (p. ej., plásticas o de seda) pueden ser usadas en acuarios para anfibios y sirven en situaciones donde los objetos colocados deben ser frecuentemente aseados. Un beneficio adicional de tener plantas artificiales es que estas no serán medio de transmisión de Bd a la colección animal como se sospecha que lo hacen las plantas vivas (C. Peeling, pers. comm.).

Sin embargo, hay evidencia anecdótica que los anfibios prefieren las plantas vivas. Además, las plantas vivas funcionan como filtro biológico al convertir desechos nitrogenados dentro del recinto.

Considere los siguientes aspectos cuando seleccione plantas: 1) adaptabilidad a condiciones de alta humedad, 2) no tóxicas para los animales, 3) compatibles con la historia natural de la especie y 4) nativa de la misma región que sus animales (si usted es una persona quisquillosa para la exactitud biológica).

Especies de alta humedad: Especies Pothos (p. ej., Scindapsus aureum), helechos, hiedras tropicales y de clima templado, Selaginella y otros musgos, musgo java, Tillandsia y otras bromelias (plantas de la familia de la piña cuyas axilas llenas de agua son esenciales para reproductores en axilas como Oophaga (Dendrobates) pumilio), especies de Ficus, aroides de la familia Araceae son plantas comúnmente usadas en los terrarios. También pueden utilizarse Peperomias, begonias y calatheas. Las orquídeas están creciendo en popularidad y su uso en los terrarios se ha vuelto más común. Las orquídeas terrestres son susceptibles a podrirse en ambientes húmedos y puede que no sean una buena opción para los principiantes. Se ha observado un mayor éxito con especies epífitas pequeñas montadas en ramas y al colocarlas en áreas con buena circulación de aire y drenaje permite el secado apropiado de los sistemas radiculares. Para las salamandras se deben ofrecer plantas acuáticas sumergidas, ya que muchas especies adhieren sus huevos de manera individual o en grupos en las hojas de plantas sumergidas. Algunas especies de plantas acuáticas que pueden cultivarse fácilmente son el helecho de java, musgo de java y la Elodea.

Algunas especies de plantas de maceta compradas localmente contienen toxinas que pueden ser consumidas involuntariamente por sus animales cuando los grillos u otras presas ingieren la planta.

Por ejemplo, las plantas productoras de oxalato [p. ej., reina plateada ( Aglaonema roebelinii)] han sido ligadas a edemas subcutáneos y letargia en ranas de cera ( Phyllomedusa sauvagii). Se sospecha que los grillos dados como alimento comieron de las plantas antes que las ranas los consumieran (Wright and Whitaker, 2001). Evite usar otras plantas productoras de oxalato como las aroides [p. ej., oreja de elefante ( Dieffenbachia)]. También hay evidencia que algunas plantas de la familia Commeleniaceae son tóxicas (R. Gagliardo, pers. obs.). Una pequeña investigación sobre las plantas se verá recompensada en el largo plazo con el bienestar de sus animales.

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AGUA

Tanto la cantidad como la calidad del agua son consideraciones importantes y están entre los factores más importantes para ayudar en la supervivencia de anfibios. A diferencia de los reptiles, los anfibios no tienen huevos con cáscara. Sus huevos relativamente desprotegidos son esencialmente parte del ambiente acuático y el embrión en desarrollo está sujeto a cualquier problema presente con la calidad del agua. Los anfibios quizá sean más sensibles a la calidad del agua que muchos peces, es por ello que muchas veces los acuariófilos son muy buenos cuidadores de anfibios. Los anfibios no beben agua por su boca sino que absorben toda o casi toda la que necesitan a través de su piel permeable (en anuros, la absorción de agua se hace principalmente a través de los “parches de absorción,” localizados en la parte posterior del abdomen). También absorben una parte significativa de oxígeno a través de su piel. Si su piel se seca, perderán la habilidad de intercambiar gases a través de la misma y se sofocarán.

Desafortunadamente, las adaptaciones asombrosas y los fuertes vínculos al ambiente acuático también significan que los anfibios sean particularmente sensibles a los cambios en la cantidad y calidad del agua.

La temperatura, pH, amonio y nitritos del agua de los recintos deben ser medidos diariamente para asegurar que las condiciones son apropiadas para sus habitantes. Estuches poco costosos que miden la calidad del agua por métodos colorimétricos pueden ser comprados en muchas de las tiendas para mascotas (Figura 7). Reactivos específicos para cada prueba reaccionan con una muestra de agua, resultando en un cambio de color que es entonces comparado con una tabla que indica la cantidad de cada químico en el agua. Además, pueden ser usados los espectrofotómetros para medir estos parámetros, pero son más caros con la ventaja de ser más exactos. Hacer pruebas más sofisticadas da resultados más exactos, pero no necesariamente más útiles; los métodos colorimétricos son más rentables y nos dan usualmente suficiente información para decir si el agua está entre los rangos normales o no. Los terrarios de reciente construcción normalmente pasan por un pico de amonio de varios días y usted debe asegurarse que se haya alcanzado un equilibrio antes de introducir los animales. Se recomienda que establecer un recinto varias semanas a un mes antes de introducir los animales. Esto permitirá un establecimiento natural de bacterias en el substrato y que el crecimiento de plantas sea exuberante. Tanto las bacterias como las plantas actuarán como filtros biológicos. Después que se introduzcan los animales, se debe medir la calidad del agua periódicamente para solucionar los problemas de mortalidad en caso que esta suceda. El mantener un registro diario de la calidad del agua permite tener una línea base de datos y por ello se pueden atacar problemas antes de que se vuelvan dañinos para sus animales.

La importancia de la calidad del agua no puede ser exagerada. Para mayor información refiérase a Whitaker (2001), Browne et al. (2007), y al sitio web de Kevin Zippel (http://home.att.net/~kczippel/waterqual.html), o regístrese en el curso de Biología y Manejo de Anfibios de la AZA, de donde se ha extraído la mayoría de la información expuesta anteriormente (Odum and Zippel, 2004).

Figura 7. Medición química del agua:

Los kits para pruebas colorimétricas del

agua proporcionan una manera

económica y fácil de monitorear y

solucionar problemas en cuanto a la

salud de su recinto. (Foto: J. Pramuk)

Cloro

El cloro es la sustancia más tóxica contenida en el agua que recibe por la tubería con la que usted tendrá que lidiar. Desafortunadamente, usted muy probablemente encontrará este químico ya que la mayoría de las plantas de tratamiento municipales lo usan para matar bacterias. Hasta Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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cantidades muy pequeñas pueden causar estrés o muerte en peces y anfibios; el grado de sensibilidad varía mucho entre especies y estadío de desarrollo. Por ejemplo, los renacuajos son más sensibles al cloro y a otros problemas de calidad de agua que los anfibios adultos, por que ellos respiran por las branquias. Se recomienda remover todo el cloro del agua antes de usarla en su colección. Se disponen comercialmente de kits para medición de cloro y usted debería medir su cantidad en el agua rutinariamente a diferentes horas del día ya que las concentraciones de cloro del agua servida por los municipios fluctúa.

Añejar el agua (dejarla almacenada por uno o dos días) antes de su uso, permite que el cloro libre (Cl2) se disipe en forma de gas. El proceso de declorinización puede acelerarse a través de aireación, calentamiento del agua o usando un filtro de carbón activado. Sin embargo esto no hará que se deshaga de las cloraminas, si es que éstas están siendo usadas en vez de cloro en el tratamiento del agua municipal. Si usted no está usando osmosis reversa u otro dispositivo de filtración, en este caso debe usar un acondicionador de agua (p. ej., tiosulfato de sodio). El tiosulfato de sodio puede ser comprado al por mayor para convertirlo a una solución supersaturada al mezclar cristales en agua a temperatura ambiente antes que nada más pueda disolverse en la solución. La solución puede ser conservada para su uso conveniente. Sea consciente de que cuando el tiosulfato reacciona con las cloraminas, se producen pequeñas cantidades de amonio, que debe ser manejado con un sistema de filtración apropiado.

Muchas ciudades añaden fosfatos al agua para quelar el plomo que se desprende de las tuberías viejas. Desafortunadamente el exceso de fosfatos es perjudicial para los anfibios por que se une al calcio. Una alta relación fosforo:calcio puede conllevar a serios problemas neurológicos y osteológicos (p. ej., parálisis) e incluso la muerte. Los fosfatos generalmente son muy pequeños para ser removidos por osmosis reversa (OR), pero pueden removerse con esponjas de fosfato10, filtros de arsénico (Figura 8) u otros métodos de filtración química.

Figura 8. Sistema de filtración de agua para

sapos de Kihansi en el Zoológico del Bronx. A)

Unidad de manejo del aire; B) Filtro de aire

colocado en la ventana de toma del cuarto; C)

Pre-filtro y filtro de carbón; D) Filtro de

Arsenico/fosfato elaborado por BASF y

distribuido por Aquasana en Houston, Texas;

E) Reservorio de agua filtrada; F) Recipiente

de reconstitución donde se añaden sales y

minerales al agua de OR; G) Rociador

ProMist® que asperja cada exhibidor del

cuarto. La entrada a este cuarto está equipada

con una pediluvio lleno con desinfectante

Virkon-S®. (Foto: J. Pramuk)

Oxigeno Disuelto

Las larvas de anfibios absorben oxígeno a través de sus agallas y piel y/o por tragar aire. La cantidad de oxígeno requerida por un anfibio acuático depende en gran parte de su historia natural.

Por ejemplo las especies lénticas (que viven en estanques) requieren menos oxígeno que las especies lóticas (que viven en arroyos). Para las que viven en arroyos usted deberá emplear un filtro y/o un aireador para incremetar la cantidad de oxígeno disuelto (OD) en el recinto.

10 Phos-Zorb®, Aquatic Eco-systems, Inc. esponjas de fosfato y Poly Filters® son buenas opciones para retirar el fosfato.

Otra opción es usar un filtro Tide Pool® y colocar una almohadilla de fosfato adentro. Al circular el agua por a través de la misma almohadilla (estos es, en un sistema cerrado) removerá más fosfato del agua con el tiempo. El efluente del filtro Tide Pool® deberá pasar por un buen esterilizador de luz ultravioleta para matar las bacterias. Se requiere de una bomba de acuario poderosa (p. ej., 600 galones/minuto) para retornar el agua a los acuarios de arriba.

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El OD es la cantidad de oxígeno presente en el agua. Se dice que el agua está saturada de oxígeno cuando tiene un máximo teórico a una temperatura y presión atmosférica dada. Mientras el agua esté más caliente y la presión atmosférica sea menor, menos oxígeno puede contener. La concentración de OD debe ser suficiente para mantener la comunidad aeróbica del recinto, incluyendo los anfibios, su comida y las bacterias biofiltrantes. La concentración de OD es dependiente del volumen de agua y la superficie, la densidad de la población y la carga orgánica y la eficiencia del biofiltro. Niveles bajos de OD (<80%) aceleran la descomposición de la materia orgánica, liberando gases tóxicos como el sulfuro de hidrógeno (detectable por su olor como a huevo podrido y por ello sirve de indicador de bajo nivel de OD), monóxido de carbono y metano (Odum and Zippel, 2004). Los niveles de OD pueden aumentarse aireando y circulando el agua utilizando una bomba de aire y una piedra porosa y debe ser monitoreada utilizando kits colorimétricos o medidores electrónicos (espectrofotómetro). Una manera simple y atractiva de aumentar el OD es utilizar una bomba para crear una corriente de agua (p. ej., una cascada).

Demasiado OD en el agua puede conllevar a una supersaturación. Muchas veces el agua de la cañería, debido a las altas presiones y cambios de temperatura, tienen altos niveles de gases disueltos, que pueden salir de la solución cuando se ponen en contacto con animales que están sumergidos. Si aparecen burbujas en la piel de sus animales o en la superficie de objetos sumergidos, el agua puede estar supersaturada de oxígeno. Este fenómeno puede conllevar a

“enfermedad de burbujas de gas” que puede ocasionar eritema, hemorragia y muerte (Whitaker, 2001). La supersaturación del agua puede ser prevenida añejando el agua, llevándola a temperatura ambiente o usando un aireador por un día o dos antes de su uso. La aireación es importante para romper la tensión superficial del agua para permitir a los gases disiparse.

Dureza del agua

La dureza del agua (también llamada Dureza Total del Agua) es la cantidad de sales disuelta en agua dulce, y es medida a través de titulación química para determinar el grado de dureza (dGH) (Tabla 1) o vía conductividad eléctrica en micro Siemens (μS) (Andrews et al., 1988).

Principalmente, los minerales que contribuyen a la dureza son el calcio y el magnesio, pero también ayudan el cobre, zinc, hierro, boro y silicona. El agua suave contiene hasta 75 mg/L de carbonato de calcio (CaCO3), mientras que el agua dura contiene 150–300 mg/L de CaCO3. En la naturaleza, el agua de lluvia es usualmente muy suave y las especies que viven en microclimas alimentados por agua de lluvia (p. ej., acumulación de agua temporal en las axilas de hojas de algunas plantas) se desarrollarán mejor en agua suave. Generalmente la dureza del agua para anfibios no debe exceder 150 mg/L CaCO3 (~8.5 dGH). Pueden añadirse sales de calcio y magnesio para añadir dureza al agua o puede añadirse agua deionizada, destilada o de osmosis reversa (OR) para suavizar un agua (Odum and Zippel, 2004).

Suavidad del

Saturación de

Suavidad

Agua (dGH)

Minerales (ppm)

0–4

0 –70

muy suave

4–8 70–140 suave

8–2 140–210

medianamente

dura

12–18 210–320 bastante

dura

18–30 320–530

dura

>30 roca

líquida

Tabla 1. Grados de dureza del agua y su correspondiente suavidad.

Alcalinidad

La alcalinidad del agua es una medida de la habilidad de una solución para neutralizar ácidos o su capacidad amortiguadora.

Nitrógeno

A diferencia de muchos organismos terrestres como los reptiles, que secretan ácido úrico concentrado u otras formas relativamente poco tóxicas de amoníaco, casi todos los anfibios Guía para el Manejo de Anfibios, Edición 1.1

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Traducción de AZCARM, 2009

Capítulo 1: Cuidados Generales para Anfibios

acuáticos excretan desechos nitrogenados en forma de amoníaco. Este modo de excreción de desechos es eficiente en gasto energético más sin embargo este producto es altamente tóxico y depende de la salud del medio ambiente externo para mantener los niveles de amoníaco correctamente. El amoníaco se presenta en dos formas en el agua: la altamente tóxica molécula sin ionizar (NH3), y el amonio ionizado que es menos peligroso (NH4+) (Odum and Zippel, 2004).

Dependiendo de la temperatura y el pH, el amoníaco acuoso y el amonio existirán en equilibrio:

NH3 + H2O NH4+ + OH-

La concentración de amoníaco tóxico (NH3) aumentará cuando la temperatura y el pH son más altos y disminuirá y convertirá en el menos tóxico ión amonio (NH4+) mientras la temperatura y el pH disminuyen. La mayoría de las pruebas de calidad de agua miden el amoníaco total nitrogenado (TAN) como la cantidad total de amoníaco más el amonio, si embargo el pH y la temperatura también deberán ser evaluados para determinar el valor real de amoniaco tóxico en el agua. La Tabla 2 puede ser usada para determinar el porcentaje de amoníaco no ionizado en el agua dado un pH y una temperatura.

Temperatura

pH

(°C)

Ácido

Neutro