Niños con Pataleta, Adolescentes Desafiantes. Cómo Manejar los Trastornos de Conducta en los Hijos por Amada Céspedes - muestra HTML

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Niños con pataleta,

adolescentes desafiantes.

Cómo manejar los trastornos de conducta en

los hijos

Amanda Céspedes

PRESENTACION

Cuántas veces nos hemos encontrado diciendo: "No doy más, no sé cómo controlar a este niño". Es en esos casos que la archiconocida frase "nadie nos enseña a ser padres" calza perfectamente con nuestra angustia. Si comentamos la situación con amigos, seguramente muchos dirán que se sienten igual, pero eso, evidentemente, no cambia las cosas. Las pataletas y la conducta desafiante de nuestros hijos siguen igual y volverán a repetirse. Entonces nos hacemos un sinfín de preguntas:

¿Qué estoy haciendo mal? ¿Puedo yo, como padre o madre, cambiar este estado de cosas? ¿Son mis hijos un problema sin solución? ¿Qué pasará mas adelante con ellos? ¿Es éste el anticipo de una conducta que se agudizará en el futuro llevando a este niño o niña a enfrentar el mundo con actitudes agresivas, poco tolerantes y desadaptadas? ¿Estoy frente a un hijo con un problema patológico?

Como periodistas, también nos hemos planteado estas preguntas y en el programa Diagnóstico, de Canal 13, hemos abordado el tema en varios reportajes.

Las vivencias de familias que conviven con peleas entre hermanos, pataletas que alteran el ambiente, descargas emocionales negativas y, en definitiva, falta de armonia y control, nos hacen sentir identificados y... esperanzados. Esperanzados porque de la mano de la doctora Amanda Céspedes, neuropsiquiatra infantil de amplia experiencia, hemos podido comprobar en nuestros reportajes que por más rebeldes que sean nuestros niños hay maneras de acercarse a ellos y guiarlos con amor y reglas claras.

Antes tuvimos la experiencia de editar junto a Ediciones B un libro para dejar de fumar, Deja de fumar, ¡ahora!. Hoy continuamos con nuestro objetivo de extender los contenidos de nuestros programas televisivos a un público necesitado de mayor profundidad en la información. Este libro entrega los consejos, las aclaraciones y la guía práctica que muchos necesitamos para ser mejores padres y educadores de nuestros hijos.

Le doy mi más profundo agradecimiento a la doctora Amanda Céspedes por su generosidad y su dedicada labor profesional expresada en las paginas de este libro. Es un privilegio para nuestro equipo periodístico y para Canal 13 contar con su invaluable aporte medico, su conocimiento científico y, sobre todo, su cariño por niños y adolescentes. Por muchos años, ellos y sus padres han sido beneficiados con la entrega profesional y el consejo terapéutico de Amanda Céspedes. Este libro, que recoge gran parte de la experiencia de la doctora, nos permite llegar a ustedes, padres y educadores, con un mensaje que nos llena de orgullo y nos estimula a seguir adelante en nuestra labor de difusión periodística orientadora y constructiva. En estas páginas, como padres, nos sentiremos identificados, aludidos e interpelados con muchas situaciones y ejemplos.

También nos sentiremos acogidos en nuestras dudas, conflictos y confusiones.

Aprenderemos a conocer mejor a nuestros hijos y su comportamiento, para que crezcan ayudados por padres cariñosos orientadores, firmes y claros, y, sobre todo, acogedores

en el amor.

Rossana Bontempi Tolosa

Productora ejecutiva del programa Diagnóstico

Corporación de Televisión

Universidad Católica de Chile

INTRODUCCIÓN

¿Tiene usted un niño que se muestra sordo a codo llamado de atención, que en vez de pedir algo lo exige a través de un exasperante lloriqueo, que no obedece y desafía su autoridad poniendo a prueba su paciencia? Es usted aquella mamá o aquel papá que declara haber probado todas las técnicas de disciplina y todos los castigos imaginables sin dar todavía con ninguno que lo ayude a controlar las pataletas de su hijo? Convive en casa con un adolescente insufrible, de mal talante, que en vez de hablar gruñe y se muestra dispuesto a desafiar toda regla de convivencia con el resto de la familia?.

¿Ha recibido usted alguna vez —sin solicitarlos— variados contradictorios consejos de parte de parientes o amigas para dominar las pataletas o los malos modos de sus hijos, consejos que no logran sino confundirlo más y le crean una incómoda percepción de ser demasiado blando, incapaz de disciplinar, una especie de marioneta de niños malcriados y caprichosos? Tiene en casa hijos que más que hermanos parecen miembros de tribus enemigas, que rivalizan constantemente y resuelven todas las situaciones de conflicto mediante golpes que acaban en desconsolados llantos, seguidos de furibundas protestas cuando usted, agotada, los castiga? Sus hijos parecen ignorar la existencia de juegos tranquilos, en armonía, v se dedican incansablemente a perseguirse, golpearse y convertir en proyectil cualquier objeto pata lanzárselo al hermano ante la más mínima provocación? ¿Tiene niños que rivalizan por ir de copilotos en el asiento delantero del auto y no pueden sentarse a corner sin darse puntapiés por debajo de la mesa v comparar el tamaño de sus respectivos platos hasta convertir la cena en un campo de batalla? Teme y evita cada situación que implique tenerlos juncos en espacios reducidos, como el asiento posterior del auto durante un viaje prolongado?

Si responde que si, entonces usted tiene niños o adolescentes con un trastorno de conducta y es posible que, cada vez con mayor frecuencia, mire alrededor y envidie a sus amigas, cuyos hijos. cual material de exportación, se muestran dóciles, obedientes, gentiles y capaces de hacerse invisibles cuando la situación lo amerita en vez de ocupar todos los espacios con la intensidad de un terremoto. Pero no debe sentirse desconsolado, pues su situación es más frecuente de lo que imagina y existen soluciones efectivas para lograr una alquimia conductual aun en los chicos más díscolos.

En la primera parte de este libro analizaremos los factores biológicos, psicológicos y ambientales que provocan y mantienen la conducta rebelde infantil, mientras que en la segunda parte nos concentraremos en los distintos tipos de trastorno de conducta en el niño y el adolescente y en las estrategias efectivas para abordarlos y solucionarlos.

PRIMERA PARTE

LA ZONA OCULTA DEL ICEBERG

Se estima que entre tres y cinco de cada diez niños y adolescentes muestran conductas oposicionistas ocasionales, las que son abordadas por los adultos en forma intuitiva, aplicando métodos al azar que algunas veces dan resultados favorables, pero que en la mayoría de los casos no funcionan y hacen que el adulto acabe confesándose sobrepasado e impotente. Estadísticas internacionales indican que uno de cada dos niños se muestra porfiado y desobediente en más de una oportunidad y que dos de cada diez exhiben una conducta oposicionista en forma habitual. Pero sólo en dos de cada cien niños la conducta oposicionista u oposicionista desafiante obedece a una psicopatología.

La mayoría de los adultos estima que la conducta oposicionista de niños y adolescentes obedece a una suerte de naturaleza bravía innata —algo así como la condición de chúcaros de ciertos caballos de montar—, la cual debe ser abordada con las estrategias de control que el sentido común dicta: esa naturaleza bravía, que pugna por expresarse libremente, debe ser subyugada, y cuanto antes se apliquen los métodos de control, mejor será el resultado en términos de docilidad socializada. Lamentablemente, este modelo de domesticación cumple a cabalidad con una máxima que reza así: "La búsqueda de la solución es lo que contribuye a mantener el problema". En efecto, la experiencia empírica, apoyada en investigaciones aplicadas llevadas a cabo por profesionales de la psicología, ha demostrado que los únicos métodos efectivos para abordar la conducta desafiante de niños y adolescentes son los que se sustentan en la identificación de los factores que las facilitan, provocan y empeoran. Hay que ir a la causa.

En la aparición de los comportamientos desafiantes confluyen numerosos motivos conjugados en una secuencia que culmina en la conducta rebelde, representada por la desobediencia, el negativismo y la pataleta en los niños más pequeños o en la actitud de abierta confrontación con el adulto en los más grandes. La paradoja es que alrededor del noventa por ciento de las pataletas o conductas desafiantes obedece a causas externas al niño e inherentes al adulto que trata de sofocarlas. Recetas simples del tipo "aplique mano dura" o "no se deje manipular" pueden fracasar totalmente si no se entienden las causas de la pataleta ni se abordan de un modo objetivo v consistente.

Pataletas,

conductas

demandantes,

actitudes

oposicionistas

o

confrontacionales, comportamientos desafiantes y rivalidad constante entre hermanos se pueden describir y clasificar para una comprensión explicativa que permite un abordaje efectivo a corto plazo. Con fines didácticos, vamos a entregarles el denominador común de "conducta rebelde", que dividiremos de la siguiente manera:

• Conducta rebelde propia de la edad de desarrollo.

• Conducta rebelde reactiva.

• Conducta rebelde como expresión de una psicopatología.

Con el fin de diseñar estrategias efectivas de abordaje, ingresaremos a continuación al ámbito explicativo, es decir, nos pondremos un traje de buzo y nos sumergiremos en el misterioso y fascinante mundo mental y emocional infantil que se esconde tras estas conductas.

CAPITULO I

BIOLOGÍA DEL MUNDO EMOCIONAL INFANTIL

Para entender y abordar una conducta desafiante es fundamental asomarse al mundo emocional infantil, constantemente en evolución a medida en que el niño crece.

Todo comportamiento o conducta es la expresión observable de fenómenos internos que surgen desde lo psíquica y lo emocional. En otras palabras; las ideas, creencias, supuestos, interpretaciones de la realidad y otras representaciones mentales, unidas a determinados fenómenos que tienen lugar en las estructuras cerebrales donde se lleva a cabo nuestra vida emocional, dan origen a las conductas. Los comportamientos son sólo la parte visible, la punta del iceberg de un fenómeno cuya real dimensión es preciso conocer para modificar.

Para ello nos adentraremos en la biología v la psicología de la vida emocional infantil y luego abordaremos los factores del ambiente que fomentan, desencadenan, mantienen o empeoran los distintos tipos de problemas conductuales frecuentes en niños y adolescentes.