Primeras Manifestaciones Escritas de América por Jhon Alexander Ramírez Botello - muestra HTML

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PRIMERAS

MANIFESTACIONES

ESCRITAS DE

AMÉRICA

JHON ALEXANDER RAMÍREZ BOTELLO

Agradececimientos:

Paciencia de mi Familia:

Sandra Milena,

Jhon Alejandro y

Sandra Viviana.

Acompañamiento:

Maestra Leonor Bonil a

Amor constante:

Mis Padres,

María Monguí y

Humberto

5

6

INDICE

Pág.

INTRODUCCIÓN

8.

MARCO HISTÓRICO

11.

PRIMERAS

MANIFESTACIONES

ESCRITAS EN AMÉRICA

20.

BIBLIOGRAFÍA Y CIBERGRAFÍA

38.

7

8

INTRODUCCIÓN

Presento este trabajo como espacio de crecimiento y

surge a partir de un proceso de investigación sobre la

búsqueda de información sobre los inicios de la

literatura en el encuentro de lo hispánico y lo

americano (o amerindio), pues el os dan píe para un

mejor conocimiento de la realidad de nuestra

literatura y, además, se podrá detal ar la mirada que

tuvieron de estas tierras desconocidas los visitantes y

cómo la recopilaron en sus escritos.

Con interés y preocupación se han iniciado estudios

sobre los orígenes de la literatura en América Latina,

se presentan casos notorios como los elaborados por

los profesores Ramón Iglesias y Manuel Alvar,

especialmente. Ante esta preocupación, se ha hecho el

intento de leer los primeros textos y la importancia

que han tenido en esta literatura. Las crónicas, como

9

punto de partida y una de las primeras

manifestaciones de la literatura latinoamericana, han

dado su aporte a la documentación histórica y

literaria. Ellas representan un fenómeno único de la

literatura del siglo XVI, puesto que en ellas quedó

representado el “origen” del Nuevo Mundo,

entendido como la forma que adquirió antes los ojos

de Europa.

El Autor.

10

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11

MARCO HISTÓRICO

Muchos aseguran que la historia de nuestro

continente se inició en 1.492, pero se ha visto que no

es así. Antes de Colón, más o menos por el siglo XI,

los vikingos l egaron a la isla de Terranova en las

costas estadinenses. La colonia al í fundada por la

expedición de Leif Ericson fue repelida por los

nativos de este territorio. Esto l evó a que el primer

encuentro real de las tierras americanas no tuviera

ningún eco y, por tal motivo, poca documentación.

Además podemos encontrar otras empresas que

querían l egar a estas tierras y que son poco conocidas,

12

estas mismas pudieron l evar a Colón a pensar y

asumir la tarea de ponerse en la búsqueda de nuevas

rutas por el occidente1.

Europa antes del siglo XV

Las condiciones del mercado económico en Europa,

en las postrimerías de siglo XIV, se circunscribían

dentro del marco de las relaciones de producción del

sistema feudalista en el control y dominio de la tierra

para la producción agrícola. Esta estructura exigía la

existencia de una serie de clases sociales que

determinaban la dinámica de la sociedad y la

manifestación de las diferentes expresiones culturales.

La autoridad suprema en el feudalismo era

representada por la nobleza (señores feudales) y

1 Para tal motivo me permitiré sugerir un documento titulado “Los

descubridores de América Anteriores a Cristóbal Colón” donde se

comparten algunas teorías de los primeros visitantes que tuvo nuestro

continente.

13

estaba auspiciada por el orden clerical y sostenida a su

vez sobre las bases de producción de la clase

campesina (siervos).

Cientos de señores individuales gobernaban a sus

pueblos con completa independencia respecto de

cualquier autoridad soberana. Los vínculos feudales

devolvieron cierta unidad, dentro de la cual los

señores renunciaban a parte de su libertad, lo que era

necesario para lograr una cooperación eficaz. Bajo la

dirección de sus señores feudales, los vasal os

pudieron defenderse de sus enemigos, y más tarde

crear principados feudales de cierta importancia y

complejidad. Una vez que el feudalismo demostró su

utilidad local reyes y emperadores lo adoptaron para

fortalecer sus monarquías.

En los siglos XI y XII surgió la burguesía. Los

mercaderes, prestamistas y artesanos van adquiriendo

14

poder económico gracias al florecimiento del

comercio terrestre y marítimo, dándoles un privilegio

especial de poder.

Cambios en el siglo XV

La burguesía originó una nueva actividad económica,

el capitalismo comercial; ya no era fundamental

adquirir y tener abundantes tierras, sino acumular

capitales que no se consumen. Se hablaba de

inversión, ganancias, trabajo y salarios. Esto hace que

en le momento de descubrir el Nuevo Continente,

este capitalismo sea causa de la conquista del nuevo

territorio.

Se mantenía en el siglo XV comercio entre Europa e

Asia (China, India, Indochina y las islas del sureste de

Asia) de telas y de condimentos. Este comercio lo

encareció la monopolización italiana, esto hizo que los

15

europeos

buscaran

llegar

y

negociar

sin

intermediarios. En 1.453 los turcos tomaron

Constantinopla y bloquearon las vías de acceso

comercial de los europeos. Todo esto ayudó a los

deseos de búsqueda de esas nuevas rutas marítimas

por el desconocido y temido Océano Atlántico (Mar

Tenebroso).

No se puede olvidar que los moros invadieron la

Península Ibérica en el siglo VIII y luego de siete

siglos la lucha en los reinos de Aragón y Castil a aún

continuaban en el os, puesto que en Portugal ya

habían sido expulsados. Al expulsar a los moros se

abre una muy importante exploración marítima por el

Mediterráneo, las costas africanas y el Mar Tenebroso.

Los portugueses empezaron sus exploraciones

marítimas por las costas africanas en el siglo XV, ellos

fueron apoyados por el príncipe Enrique el Navegante

16

(1.394-1.460). Llegaron, hacía 1.498, a las islas de las

especies (condimentos), monopolizando el comercio

en el a, aunque un italiano a órdenes de España,

porfiara de haber l egado a las mismas islas antes y

por el occidente.

Colón, un genovés, creía que el planeta era redondo y

deseaba l egar a las Indias navegando por el Occidente

para comprobar sus teorías. Esta idea la compartió

con la corona portuguesa sin hal ar atención. Luego

pasó a España y después de varios años le fueron

firmadas sus capitulaciones o contrato que lo

nombraban Almirante de la Mar Océana y Virrey y

Gobernador de las Nuevas Tierras.

En agosto de 1.492, Colón partió en tres carabelas y

un centenar de hombres. Dos meses después de

aventurarse se toparon con la isla de GUANAHANI,

del archipiélago de la Bahamas, pero Colón creyó

17

haber l egado a las islas de Asia, en el Oriente. De

Guanahani (hoy El Salvador) pasó a la Española

(Haití) y a la Juana (Cuba). Por sus ganas de hal ar

Japón y China encomendó el gobierno a sus

hermanos, este hecho lo l evó a perder el apoyo

imperial.

A partir de este momento se despertó el interés

explorador de los ibéricos y se dieron otros

descubrimientos. El gobernador de Cuba, Diego

Velásquez, envió a Hernández de Córdoba como jefe

de la expedición de 1.517 que l evó a que se

descubrieran costas de Yucatán y el golfo de México.

Al siguiente año se le encargó a Grijalva la inspección

de los sitios vistos en la cruzada anterior hecha por

Hernández, donde se percatan de la magnitud del

territorio y sus riquezas. En 1.519 Velásquez ordenó a

Hernán Cortés de Monroy y Pizarro la pacificación de

18

las nuevas tierras divisadas y exploradas por las dos

empresas anteriores.

Hernán Cortés l ega a Yucatán, donde encontró a

Jerónimo de Aguilar quien había naufragado en 1.511.

Fundó varias ciudades después de hacerse nombrar

como máxima autoridad de Nueva España. Luchó

contra los mayas y aztecas, quienes más resistieron la

invasión y pacificación.

19

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20

PRIMERAS MANIFESTACIONES ESCRITAS

EN AMÉRICA2

Para empezar se debe hablar del gran acontecimiento

en la historia del mundo entero y en especial de la

occidental, “el descubrimiento de América”. Como ya

se sabe, sólo se conocían tres continentes y por

“valentía” y “coincidencia” de un hombre, Cristóbal

Colón, se pudo divisar y pisar unas nuevas y muy ricas

tierras a las que se les llamó, por mucho tiempo,

Nuevo Mundo, aunque él ni se lo imaginara en

primera instancia3.

2 Muchas de las notas al pie de página de este apartado son tomadas de

Manuel Alvar y otros. Historia de la Literatura hispanoamericana..

3 Se habla de Colón en tanto que desde él se hace una mayor divulgación de

lo que existía y se encontró en las Nuevas Tierras.

21

Esta realidad, nunca antes vista, repercutió en todos

los aspectos de la vida, en el conocimiento, en la

política, en la religión, etcétera. Esto se dio en tanto

que acababan de descubrir una geografía inédita,

sociedades diferentes, variedades étnicas, dioses, ritos,

niveles económicos, manifestaciones artísticas no

conocidas para la cultura occidental. Los europeos

empezaron a captar las primeras visiones de pueblos

no europeos ni europeizados.

Después de 1492 empezaron a l egar muchos

“hidalgos” por mandato de la corona española. Eran

enviados con el objetivo de descubrir, conquistar y

pacificar. Ellos no se quedaron sólo con esos deberes,

muchos se dieron a una tarea secundaria por el

mandato real, pero primada por la obligación y el

placer que les daba el Nuevo Mundo, escribir.

22

Se debe tener un acercamiento a los primeros frutos

literarios de la conquista4, los cuales tenían como tema

fundamental, las hazañas del descubrimiento, la

conquista y las primeras impresiones del Nuevo

Mundo y de sus habitantes, en las Cartas, las

Relaciones, en las Crónicas e Historias de los

conquistadores y de los primeros frailes. Se plantean

nuevos conceptos culturales que ven la luz en el siglo

XVI, un acercamiento a estos no se hace esperar. Las

cartas, que relatan un acontecimiento con detal e; las

relaciones, esos informes que dan relación de algo; y

la crónica, se da como sinónimo de historia o de

narración histórica.

Walter Mignolo Comparte, citando a algunos

historiadores, tres períodos del inicio de la historia

occidental de América y los antepone a su

4 Franco, Jean. La cultura hispanoamericana en la época colonial. En:

Historia de la literatura hispanoamericana.

23

manifestación cultural. Una de el as es el

Descubrimiento

al

cual

pertenecen,

como

manifestación cultural, las cartas de Colón y de

Vespucio; otro, es la de la Conquista en el que son

representativas las cartas de Cortés y de Valdivia; y el

último período la Colonización donde las relaciones y

las crónicas, también l amadas historias, son su

presencia literaria.

Se profundizará, un poco más, cada manifestación

literaria de estas etapas.

Cartas Relatorias

Estos textos5 nacen desde la petición de los reyes a

Colón, del 5 de septiembre de 1.493, cuando le dicen:

“.. Fecer memoria de todas las dichas islas, y de la

5 Mignolo dice que el texto es un “acto verbal conservado en la memoria

colectiva y de alta significación en la organización de una cultura” En:

Historia de la literatura hispanoamericana.

24

gente que en el as hay y de la calidad que son, para

que todo nos traiga entera relación”

La cultura humanista, en ese momento, con epicentro

en Salamanca es la que hace que se presenten las

relaciones de modelo epistolar y además estos

primeros escritores del Descubrimiento y de la

Conquista tenían otra particularidad y era de no tener

modelo alguno para escribir sobre las Indias.

Las Indias pasan a ser el objeto nuevo que no tiene

lenguaje propio que lo narre, los escritores deben

expresar ese objeto nuevo desde lo que ya conocen,

por eso son frecuentes los recuerdos a la patria natal.

El “diario de navegación” es el texto del

Descubrimiento por excelencia. Allí se presenta la

carta como la información verbal en la que se

describe la posición de las nuevas tierras y que es

complementada por la carta como el mapa o

25

información gráfica donde se diseña la posición de

las nuevas tierras. De las cartas relatorias son

representantes Cristóbal Colón, Américo Vespucio y

Hernando Cortés.

El título de “Cartas Relatorias” lo da Jacobo

Cronberger6. El es quien edita la segunda carta de

Cortés en noviembre de 1.522 en Sevilla. No fue el

conquistador como muchos aseguran. Hernán Cortés

usaba para sus escritos el término “relación” y el

vocablo “carta” se utilizaba para distinguir “el

intercambio de información de necesidad entre

españoles en Indias”.7

Un exponente de este tipo de documentos es don

Américo Vespucio, quien en una de sus cartas

comenta:

6 Op cit.

7 Op cit.

26

"Magnífico Señor, mi señor. Hace mucho tiempo que

no he escrito a Vuestra Magnificencia, y no ha sido

por otra cosa, ni por nada, salvo no haberme ocurrido

cosa digna de memoria. Y la presente sirve para daros

nueva, cómo hace un mes aproximadamente, que vine

de las regiones de la India por la vía del Mar Océana,

a salvo con la gracia de Dios a esta ciudad de Sevilla: y

porque creo que Vuestra Magnificencia tendrá gusto

de conocer todo lo sucedido en el viaje, y de las cosas

maravil osas que se me han ofrecido.”8

Relaciones

Estos textos se conocen como relaciones de la

conquista y la colonización. El vocablo relación se

entiende como “el informe o relato solicitado por la

corona”, aunque en su inicio no fue algo obligado.

8 Carta de Américo Vespucio a Lorenzo Pier Francesco de Medici el 18 de

Julio de 1.500.

27

Se debe, en este momento, mirar cómo ha

evolucionado este vocablo. Para el siglo XVI la

relación se entendía como “la narración o informe

que se hacía de alguna cosa [hecho] que sucedió”, esta

forma de entenderlo lo asemejan con el relato de

nuestros días. En otras palabras, es referirse a una

cosa, a un hecho, teniendo en cuenta el testimonio. El

mayor representante de esta forma de escribir es

Marcos Jiménez de la Espada con sus Relaciones

geográficas de la Indias.

Históricamente podemos nombrar tres (3) momentos

de las relaciones; un período conocido como No

oficial, que cubre desde 1.505 hasta 1.574; otro

conocido como Oficial, que se inicia en 1.574; y un

último período que es el moldeado por el cuestionario

del Consejo de Indias y se le conoce con el nombre de

Libros.

28

1. Período no oficial de las relaciones

Abarca, más o menos, los textos que ven la luz entre

los años de 1.505 y 1.574 donde se crean por un

pedido de información de manera no oficial. Podría

decirse que el inicio de este lo da la carta de los Reyes

a Colón del 5 de septiembre de 1.493 enviada desde

Barcelona. Aquí se emplean varios términos como

libro, carta y el verbo escribir.

En las relaciones de esta etapa, la pauta es dada por el

pedido de la corona. El ver del escritor estaba

condicionado por lo que los reyes quieran saber. Aquí,

no se transcribe la observación libre de quien escribe,

sino que responde a los pedidos reales.

29

2. Período oficial de las relaciones

El período pasado se ve cuadriculado en el deseo real,

en este nuevo período se quiere buscar rigor y

sistematicidad en las relaciones. Juan Ovando y

Godoy es el encargado de pedir esta rigurosidad y

sistematización. Ovando va, poco a poco,

ascendiendo. En 1.568 fue nombrado consejero de la

Inquisición y visitador de Indias; en 1.571 pasó a ser

nombrado presidente del Consejo de Indias y desde

este cargo empezó a pedir estrictamente la

información para elaborar “las relaciones geográficas e

históricas” de Indias.

Para tal tarea se elaboró el “Cuestionario” del Consejo

de Indias que tenía muchas “funciones”9. Al final,

Marco Jiménez de la Espada elaboró uno con

9 Las funciones eran cada una de las pautas que debían tener en cuenta para

elaborar los informes.

30

cincuenta (50) funciones donde pretendía recoger

información de los lugares, desde su nombre

primitivo, conquistador y pacificador, el nombre que

tenía, la localización, descripción, etcétera. Ejemplos

de este período los encontramos en la “Relación de las

poblaciones españolas del Perú” elaborada por Salazar de

Villasante y en La “Relación de la ciudad de

Guamanga y sus términos”, entre otras.

3. Libros que tienen como principio el

Cuestionario

Estos textos no siguen estrictamente el “modelo”

establecido por el Consejo de Indias. Aquí hablamos

de libros y no de Relaciones, este motivo las l eva a

moverse por varios campos. Como principio para su

creación está el “Cuestionario” del Consejo de Indias,

por tal motivo se toman como relaciones.

31

El objetivo primordial de estos textos es poder dar un

informe o una recopilación de noticias sobre las

Indias. Sobresalen los libros de Juan López de

Velasco, “Geografía y descripción universal de las

Indias”; y el del padre Antonio Vásquez de Espinosa,

“Compendio

y

descripción

de

las

Indias

Occidentales”.

La Crónica y la Historia

En este apartado, nos centraremos en otro grupo de

escritos que en su haber llevan el vocablo historia o

el vocablo crónica, utilizados estos como sinónimos.

Se debe tener en cuenta la historia de estos dos

términos y la forma como fueron utilizados hasta el

siglo XVI.

Para la Antigua Grecia, y en especial para Herodoto,

la historia era “ver o formular preguntas apremiantes

32

a testigos oculares”10 de los hechos que acaecían en la

realidad. Podría decirse entonces que era el “informe

de lo visto o aprendido por medio de las preguntas” y

surge una dificultad que es la falta de un componente

temporal que este presenta. Se podría hablar de Tácito

que dirá que los “Anales” son los informes de lo

pasado y que historia es el informe de los tiempos

contemporáneos.

La Crónica, en la antigüedad, se entendió como el

“informe del pasado o la anotación de los

acontecimientos del presente, estructurados por la

secuencia temporal”11 En la Edad Media se entendía

como la “lista organizada sobre las fechas de los

acontecimientos que se desean conservar en la

memoria”.

10 Op cit.

11 Op cit.

33

Para el siglo XVI, a la historia se le incorporó el

componente temporal; por este motivo, la crónica se

asemejó en el manejo cotidiano a la historia. En este

siglo aparece un vocablo nuevo que remplazó a los

anteriores anales y crónicas; la historiae o la

historiografía que es la “narración del tipo de gesta o

del tipo de Vitae (irá conformando la biografía)”.

Llegando a algunas conclusiones, el sentido con el que

se entiende este término es similar a utilizar el vocablo

crónica en el contexto de la Conquista y la Colonia.

Podría decirse que la crónica para el siglo XVI es la

narración de los acontecimientos dignos de memoria.

Lo lógico es que la historia, la historiografía, se le deje

a los letrados, a esos estudiosos de los hechos dignos

de ser tenidos en cuenta para la humanidad. La

historiografía indiana deja ver excepciones, pues los

34

capitanes y soldados elaboran una tarea para la que no

están en condiciones idóneas de l evarla a cabo.

La historiografía tiene dos fines, nos dice Mignolo,

una el filosófico en tanto que se ocupa de verdades

particulares; y otro público pues esas verdades

particulares tienen una utilidad comunitaria.

En el contexto en el que se está hablando, el vocablo

historia es utilizado, en primera medida, por Fernández

de Oviedo en su Historia General y Natural de las

Indias, pues para él el agente que escribe historia se le

l ama escriptor y coronistas.

Francisco López de Gómora en su crónica “La

Conquista de México” entiende la historia como la

biografía de los grandes hombres, en tanto que

organiza su obra desde la perspectiva de Cortés, desde

su nacimiento hasta su muerte.

35

Bernal Díaz del Castil o en su obra escribe las hazañas

no de un valiente capitán, como lo hace López de

Gómora, sino de los soldados que las hacen posible.

Es otra cara de la conquista de México. En esta obra,

historia y relación son sinónimas. Patrizi, por el

contrario a los anteriores autores, dice que la historia

es memoria y no narración, en tanto que la memoria

puede conservarse en signos diferentes a las palabras.

En este sentido se podría hablar y citar muchos

autores, tales como Garcilaso de la Vega, fray

Bartolomé De las Casas, Juan Rodríguez de Freile,

entre otros.

Otros escritos

Continuando con esta revisión vemos que existen

otros textos afines a los tres grandes subgrupos que

acabamos de citar y que también son fruto del

Descubrimiento y la Conquista, pero que no se

36

suscriben a ninguno de ellos por su ambigüedad. Por

orden cronológico se nombran:

La Araucana (1.569,78-79) de Don Alonso de

Ercil a, El Carnero (1.638) de don Juan Rodríguez

Freile, El Cautiverio Feliz (1.673) de Pineda y

Buscañan, Los Infortunios de Alonso Ramírez

(1.690) y El Lazarillo de Ciegos Caminantes

(1.773) de Concolorcovo.

El objetivo primordial de los autores de estos textos

no es sólo contar (narrar una historia), sino persuadir,

convencer al lector de ella. Por su forma de estar

escritos y por su finalidad se les conoce con el

nombre de verdaderos discursos a la Araucana y al

Cautiverio Feliz y novela picaresca al Carnero, Los

Infortunios de Alonso Ramírez y El Lazaril o de los Ciegos

Caminantes.

37

38

BIBLIOGRAFIA Y CIBERGRAFÍA

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Cristóbal

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En:

http://ensayo.rom.uga.edu/antologia/XV/colon/

44

Jhon Alexander Ramírez Botel o

Cúcuteño de corazón y de nacimiento. Vi la luz de la Perla

del Norte en el año de 1978 en una familia hermosa, con

limitaciones y dificultades. Hice parte de las comunidades

educativas de los Colegios Claretiano de Cúcuta, San Juan

de la Cruz y Cooperativo Calasanz.

Llegue a Bogotá en el año de 1997, donde he vivido,

trabajado y me he enamorado. Licenciado en Filosofía y

Letras de la Universidad Santo Tomás de la ciudad de

Bogotá, en el año 2005.

Casado y con dos hijos, a los que amo con todo mi

corazón. Sueños, retos y compromisos es lo que me

queda, si Dios me sigue bendiciendo con la vida.

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