Proceso de Extinción de la Vernaculidad Musical en Jinotega por Cedrick Dalla Torre Zamora - muestra HTML

TOME EN CUENTA: Esta es una vista previa en HTML y algunos elementos como enlaces o números de página pueden ser incorrectos.
Para la versión completa, descargue el libro en PDF, ePub, Kindle

                                                                                                            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                     

II.2

J U S T I F I C A C I O N

 

 

Hay que aclarar que desde 1968, año en que se registra  el primer Jamaquello en la comarca  “Los Planes de Vilán” (del municipio jinotegano Santa María de Pantasma) , hasta el año 1972, Cedrick Dalla Torre Zamora ha recopilado en los siete municipios de Jinotega, 180 piezas vernáculas de diferente géneros (Pasolka, Yanka, Juanesteptl, Surqueado, Sonsonete, Winiwistle, Suelto, Mazurka, y Polka). Esta música ya no se toca, lo que motivó a hacer un estudio al inicio de la década de los ochenta. Por esa razón se establecen registros de visitas registradas en bitácoras de trabajo de campo desde 1980; sin embargo, en el año 1987 se formaliza esta indagación por las formas expresivas vernáculas jinoteganas con el apoyo de un equipo investigador especializado, con el propósito de estructurar una aproximación teórica ante el fenómeno de extinción de estos géneros musicales.

 

 

Por otro lado, se considera que este estudio da pautas en función del rescate de estas Formas Expresivas (en un grado de  primera aproximación), para su conservación, divulgación y promoción; trabajo que apela a las instituciones culturales, universidades, intelectuales, investigadores y nicaragüenses en general a la toma de conciencia y de acciones concretas con miras a llenar el vacío cultural observado y relacionado con un espacio geográfico importante en el aspecto productivo como es la parte centro norte de Nicaragua, específicamente, el departamento de Jinotega. 

 

Los resultados de este estudio abren la oportunidad de enriquecer nuestro acervo nacional   pruri cultural (considerando lo intercultural, no lo entrecultural), a través del sistema educativo nacional y otras instancias afines y trasmitir este conocimiento a las presentes y futuras generaciones.

 

 

Así mismo, el presente trabajo está diseñado para que sirva de catalizador para futuras investigaciones que estén orientadas al rescate, promoción y divulgación de formas expresivas vernáculas de otros departamentos del país,  profundizando lo alcanzado en el    presente trabajo,  particularmente  el estudio científico desde la perspectiva antropológica de los  aspectos danzario-musicales. Del mismo modo que las instituciones arriba mencionadas y otras afines—particularmente las educativas, formales e informales— señaladas, otras que  generen espacios (eventos culturales, grabaciones, programas radiales, dramatización, animación  tanto en los medios televisivos, radiales  y escritos) y financiamiento a investigaciones que enriquezcan nuestro patrimonio intangible como parte sustantiva de nuestra  identidad nacional.

 

Estas Formas Expresivas deben ser  consideradas por las Formas Normativas (aspecto Jurídico-legal para su preservación y se les adjudique el valor y espacio que realmente merecen, esto es, ser protegidas, preservadas y registradas como propiedad intelectual de la sociedad nicaragüense).

 

 

 

 

II.3

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

 

 

El proceso de extinción de estas expresiones artístico culturales (17.- Jamaquello, Polka y Mazurca) motivó al equipo investigador a plantearse el siguiente problema: ¿cuáles son los factores culturales que se relacionan con el proceso de extinción de las Formas Expresivas Vernáculas Danzario-Musicales: Jamaquello, Polka y Mazurcas de la comarca El Horno y los valles de Tomatoya y Sarawaska, lugares que se encuentran ubicados en la región norte de Nicaragua llamadas "Las Segovias", concretamente en Jinotega, departamento que ocupa el primer lugar en la producción de granos básicos y café a nivel nacional, con un  área geográfica, la segunda del país, ubicada a 162 Km de Managua, en un valle ceñido por altas montañas y húmedos bosques; su población actual es de 180,000 habitantes(estimación del INEC en 1995) la cual corresponde al 6% de la población total de Nicaragua. Tiene siete municipios: San Rafael del Norte, La Concordia, San Sebastián de Yalí, Cuá-Bocay, Wiwilí, Pantasma y Jinotega. El municipio de Jinotega, tiene una posición geográfica 13º 05' Latitud Norte y 86º 00' de Longitud Oeste y un clima de altitud seco. La comarca el Horno y los valles de Sarawaska y Tomatoya, con relación a la cabecera departamental están ubicados respectivamente  a:12Km  al sur, y a 1000 metros sobre el nivel del mar; a 8.5Km al noroeste y a 1279 metros sobre el nivel del mar y, a 9Km al noroeste y a 970 metros sobre el nivel del mar respectivamente.(mapa 1:50,000 INETER).

 

En el lapso de 1980-1986, se clasificó e identificó a través de las visitas exploratorias a través de un Plan general, las Formas Expresivas Danzario-Musicales vernáculas, el Jamaquello, la Polka y la Mazurca de la comarca El Horno y  los valles de Sarawaska y Tomatoya.

 

El objeto primordial de esta investigación —  en la cual hay que aclarar que la experimentación espontánea precedió a la observación sistemática y a la formulación de hipótesis (2.- Ahora bien, ocurre  que en antropología le experimentación precede tanto a la observación como a la hipótesis. Unas de  las originalidades de las pequeñas sociedades que estudiamos consiste en que cada una constituyen una experiencia completa debido a su relativa simplicidad y al número          restringido de variables requeridas para explicar su    funcionamiento. Pero, por otra parte, son sociedades vivientes y carecemos del tiempo y de los medios para obrar sobre       ellas. Con respecto a las ciencias naturales, gozamos de una ventaja y tenemos un inconveniente: encontramos nuestras  experiencias  ya preparadas, pero no podemos controlarlas.    Resulta pues, normal que tratemos de reemplazar por   modelos, es decir, por sistemas de  símbolos que respetan las propiedades características de la experiencia  pero que, a    diferencia de ésta, estamos en condiciones de manipular. (18.- Lévi-Strauss Claude. Antropología Estructural. Traducción de Eliseo Verón. Revisión técnica de Gonzalo Sanz. Ediciones Paidos    Ibérica, S.A. Segunda Edición. 1992. Pág. 31 y 32) — es aportar una interpretación introductoria de su proceso de extinción.      

 

 

 

En el proceso de asimilación de esos ritmos europeos en la zona norte de Nicaragua, como es natural suponer, a través del tiempo se han incorporado elementos que se manifiestan actualmente presentando un hecho cultural con sus características propias. Estas vivencias desarrollaron en un tiempo, una diversidad cultural en la cual se destacó la música con un sello muy particular, que de algún modo representaba la expresión del modo de ser, de la vida y cosmovisión de esta gente que en su mayoría fueron y son hoy, campesinos.(19.- Lévis-Strauss  Claude.  Antropología estructural, Segunda Edición en español, 1992, pag.31). En efecto, no es mera especulación, solo basta escuchar cualquier mazurca europea y escuchar el repertorio de las mazurcas actuales en estos valles estudiados. La mazurca segoviana actual-la de estos sitios, ya que en otros sitios de Las Segovias existe abundante material llamado también mazurcas, tendrán muy poco de las melodías que los colonos europeos a finales del siglo XVIII trajeron a nuestra región, primero porque no se registraba estas ejecuciones ni en partitura ni magnetofónicamente( que eran hechas con instrumentos portátiles como concertinas ,mandolinas, guitarras y violines) pero, esencialmente porque ningún elemento formal permanece inalterable. Los campesinos de las comunidades mencionadas al ensayar estas danzas activamente, utilizaron lo que les caló más: el ritmo; y adaptaron a su sentir, sus propias melodías y textos (sintaxis, tonemas y temática peculiares). La expresión musical vernácula de Jinotega no fue suficientemente divulgada; por otra parte, la penetración constante de música comercial extranjera ha propiciado el paulatino abandono de  expresiones que tienen que ver con las raíces autóctonas de la región las cuales ameritan una comprensión que nos permita apreciar y valorizar la comprensión de su  cosmovisión y la resistencia que todavía ofrece a la enajenación por la música industrial.

 

Esa palabra "comprensión" sugiere a muchos músicos una idea de vulgarización, casi tan desagradable para ellos como lo son los ensayos de divulgación científica para los sabios. ¿Qué es lo que realmente significa esta palabra? ¿Cómo puede su significado auténtico justificar  la indagación en que nos hemos embarcado y suministrarnos al mismo tiempo, el método para realizar tal indagación?. Webster (Noah Webster; 16 de octubre de 1758 - 28 de abril de 1843; norteamericano lexicógrafo, editor, escritor político)     señala varios significados para el verbo "apreciar”. Según una acepción equivale simplemente a hacer resaltar el valor. Con este significado no es tanto el oyente el que aprecia, sino que más bien es la música la apreciada, o sea "valorizada”. Sentimos deseos de extendernos sobre el uso de esta palabra.

 

Por de pronto, atraviesa el muro inexpugnable que el gusto personal levanta en torno de muchos oyentes. Se dice que Jack London   (literato estadounidense nacido en California;12 de enero de 187622 de noviembre de 1916,)  observó que las palabras "me gusta" son las más importantes del idioma. Pudo haber dicho que las palabras "no me gusta" han servido para justificar la incapacidad creadora más que cualesquiera otras del lenguaje.

 

“Si todo el proceso que conduce a la comprensión pudiera empezar siguiendo el objetivo de esta palabra, si pudiéramos mantenernos al margen de nuestras primarias y cómodas simpatías y antipatías, observando cómo la música crece en valor, acaso entonces nos sería posible llegar a nuestro objeto sin tropezar demasiado con el "no me gusta".(20.- M. Finney Theodore. Aprenda a oír Música. Librería Hachette, S.A. Traducción al español de la primera versión castellana por Jaime Pahissa. 1946. Pág. 3 y 4)

 

          

Utilizamos la observación participativa, adentrándonos paulatinamente con la situación, ,esto nos obligó a convivir anualmente por espacios de dos meses anualmente (Diciembre y enero de cada año)  y haciendo algunas labores ligeras de acompañamiento en la labranza primordialmente.  En muchas ocasiones sólo se observó y tomaron datos empleando el método de la observación natural. Las simulaciones se lograron a partir de concursos de baile y composición musical. Se pueden considerar sin embargo, dada la distancia entre las tres unidades de análisis que en cada uno de ellos  se efectuó un estudio exhaustivo concerniente a las variables que nos interesaban medir, y la descripción de esta interpretación es producto de múltiples observaciones participativas y no-participativas utilizando medios e instrumentos diferentes para corroborar y validar las conclusiones en la repetición sistemática para medir la consistencia de las respuestas de los actores.  Se visitaron muchos sitios,entre estos:  Las Lomas, El Cacao Santa Barbara, San Gabriel Tomatoya,La Rinconada Chagüite Grande, San Antonio de Sisle, Mancotal, Los Angeles, La Reforma, Datanli ,Los Cedros, Los Cerrones, Las Cuchillas, Cuyali, Los Chaguites, El Horno, Jocomico, Santa Lastenia, Lipululo, Loma Azul, Las Mesitas, El Naranjo, Los Robles,  Tomayunca , El Tuma, El Yanke ,El Sarayal, Pueblo Nuevo, El Tamarindo, Los Calpules La Presa Sarawaska, Las Quebradas Los Pedernales, Santa Isabel El Consuelo Posa Redonda. El Salto, Jiguina, Apaquila, Los Cipreses. El Coyol Asturias. El coyolito(el del  municipio de la Concordia)

            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

III

 

O B J E T I V O S

 

 

 

 

 

 

 

OBJETIVO GENERAL: Determinar los factores culturales que se relacionan con el proceso de extinción de las Formas Expresivas Vernáculas Danzario-Musicales (21.- Jamaquello, Polka y Mazurca).  Caso: Comarca "El Horno y los valles de Sarawaska y Tomatoya, Departamento  de Jinotega, Nicaragua, 1987-1995.

           

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

 

1) Identificar las Formas Danzario-Musicales Vernáculas de la comarca “El Horno y los valles, de Sarawasca y Tomatoya y caracterizar sus expresiones vernáculas.(1)

 

 

 

2) Determinar el grado de extinción de las Formas Expresivas Vernáculas Danzario-Musicales de la comarca "El Horno" y los valles de Sarawasca y Tomatoya.

 

 

 

3) Definir, formular  y promover medidas tendientes a neutralizar el deterioro de las Formas Expresivas Vernáculas Danzario-Musicales de la comarca "El Horno" y los valles de Sarawasca y Tomatoya.         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Con respecto al objetivo 1) Identificación, es menester tener claro lo que es popular. Lo nuevo y lo tradicional y, sobre todo hasta qué punto es posible reflejar cuantitativamente lo que consideramos Formas Expresivas; a propósito de esto traemos a colación un comentario de Olavo  Alén Rodríguez que hace en el capítulo "La Tradición popular y su significación social y política" del libro: Musicología en Latinoamérica, Editorial Arte y Literatura ,La Habana,1985.Pag.390 a 395. El siguiente párrafo que nos permitimos intertextualizar dice:

 

"Cada medio socioeconómico e, incluso dentro de ellos, cada nivel cualitativo alcanzado por la economía de un pueblo, es reflejado por comportamientos específicos en los elementos de la ideología, la cultura, la ética la estética, el lenguaje, la religión y todos lo demás campos pertenecientes a la superestructura que corresponde a una sociedad en esa época determinada.

         

Al cambiar el medio socioeconómico o el nivel cualitativo específico alcanzado por él entre las relaciones de sus fuerzas productivas y sus medios de producción podemos hablar de un cambio de época.

 

 Las nuevas relaciones económicas del modo de producción entrante provocarán nuevas formas de comportamiento entre los elementos que son reflejados en la superestructura. Aparecen así nuevos reflejos, otros desaparecen y algunos perduran de una época a otra.

 

En el campo de la cultura, aquellos elementos que perduran conforman las tradiciones. Son las tradiciones, pues, formas culturales de proyectarse del hombre, que por su fuerza de arraigo en la sociedad son capaces de rebasar en tiempo el valor de uso por el cual fueron concebidas, alcanzar una nueva dimensión al transcurrir la época que las engendró y ser aceptadas en sí misma por las nuevas generaciones, quienes ya no valoran su anterior valor de uso, sino su actual valor cultural.  Por ejemplo, un canto de trabajo concebido inicialmente para disminuir la tensión síquica que produce un labor determinada-digamos, en la agricultura, la recolección de una cosecha-, puede por su belleza, desvincularse de su uso originario y asumir el valor de canto o de manifestación musical en sí, ajeno a las labores agrícolas.

 

 Este canto puede llegar así a los medios urbanos y se le puede oír aún cuando la dura faena de recolección de fruto en cuestión haya sido mecanizado y se haya hecho innecesario el recurso del canto para la disminución de la tensión síquica. Pueden incluso haber aparecido nuevos cantos vinculados a la nueva labor de manejar el tractor o la maquinaria de recolección de fruto y esto no impide la coexistencia de ambas proyecciones musicales.

 

Hay un concepto en el ejemplo que nos toca ahora definir y es el de la belleza, pues ¿qué condiciones o requisitos específicos ha de reunir un canto para ser musicalmente bello y perdurar, y otros no?

 

La música y en general la cultura, es una actividad social del hombre y aparece sólo en relación con el surgimiento y desarrollo de la sociedad. Las artes conforman sistemas de comunicación específicos del ser humano que trasmiten una información estética.  Así vemos cómo en el caso de la música, son las relaciones  entre los sonidos y no los sonidos en sí que transmiten esta información estética. El sonido es sólo la materia prima de la música y la onda físico-sonora su medio trasmisor.

 

El contenido de la música, es decir, lo musical, está dado por grados superiores de abstracción que sólo pueden aparecer después que exista una actividad concreta producto de expresiones desarrolladas históricamente ( por ejemplo, el canto de trabajo citado anteriormente). Es este contenido musical el que logra o no logra encontrar eco (o repuesta) en otros hombres, estableciéndose así la comunicación estética.

 

 Cuando una manifestación artística encuentra la aprobación de un grupo poblacional determinado que la reproduce por su valor de comunicación dentro de los individuos de ese grupo, es que puede hablar de belleza. Dado que todo sistema de comunicación une, enlaza o estrecha aún más los lazos de intereses entre dos individuos, podemos encontrar en ellos la importancia social e histórica y política de aquellos manifestaciones que alcanzan categoría de tradicionales.

 

     La tradición une la diversas generaciones, unificando sus intereses. La tradición une a individuos que si bien se corresponde en área geográfica, no coinciden en épocas. De aquí su importancia histórica como elemento aglutinador, como elementos unificantes que rompen las barreras de las épocas, para formar las entidades específicas (por ejemplo, nacionales o culturales) y que llega a identificarse como parte de la conciencia social de una sociedad determinada.