Un puente a la luz (EZLN) por marel sosa - muestra HTML

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Autor: Marel Sosa

Registro Intelectual:   ISBN 970-92639-9-4

 

LIBRO PRIMERO

 

 

 

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA
COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

 

 

 

AL PUEBLO DE MÉXICO:


A LOS PUEBLOS DEL MUNDO:

 

HERMANOS Y HERMANAS:

 

 

¡SALIMOS

A REGISTRAR
MESAS DE
CONSULTA!

 

¡DEMOCRACIA!


¡LIBERTAD!


¡JUSTICIA!

 

 

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

 

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I

 

UN PUENTE A LA LUZ

 

         “Éste es el principio de las antiguas historias de ese lugar llamado Quiché (bosque). Aquí escribiremos y comenzaremos las antiguas historias, el principio y el origen de todo lo que se hizo en esta región por las tribus de la nación indígena. Estaré amparado por el Creador y Formador, madre y el padre de la vida de todo lo creado, el que da la respiración y el pensamiento, la que da a luz a los hijos, el que vela por la felicidad de los pueblos, la felicidad del linaje humano, el sabio, el que medita en la bondad de todo, lo que existe en el cielo y en la tierra, en los lagos y en el mar…” Ahí vamos pue’…

 

Mirá vos… dejé a mis nietos, a mi nuera, un mi hijo, a mi esposa ahí en mi pueblo. No dijeron que no podía ir, no dijeron nada, 'stan orgullosos creo. 'Onde quiera nos llevaron: a Cuicuilco, a las escuelas, a la marcha, a hablar con cantidades de gente, hasta Xochimilco nos llevaron. Nos subieron a los barcos, pero entró mi miedo, no muy me quería subir pero como vi que a los demás no les pasaba nada, pues ahí me fui también. La gente nos trató muy bien, 'onde sea querían platicar con nosotros.

‘Onde quiera hay ricos y pobres, en Chiapas, en México, ‘onde sea. Fuimos nosotros a un lugar que se llama San Pedro de la Piedra, creo…, ahí nos contaron que también luchan por la tierra, que su lucha es como la nuestra.

También nos fuimos en la marcha al Zócalo. ¡Ay!… que grandes los edificios, salen de la tierra, pero altos. ‘Hasta arriiiba, como cajones subiendo hasta el cielo, ni techo tenían!

Salió la caravana Zapatistas ‘penitas se asomaba el sol desde nuestra sierra, hermanos y hermanas formando con nuestros brazos un puente de esperanza, es una vergüenza que hasta ‘ora se hable de derechos indígenas.

Hubo pero mucha participación. La verdad es que no esperaba la cantidad de gente que llegaba a platicar con nosotros. Por donde sea llegaba un chingo’e gente. Me toco hablar con profesores de leyes, con profesores de filosofía, con intelectuales. ¡Uta! ¡Las preguntas que me hacían! Pero parece que les gustó lo que les explicaba porque cada vez que hablaba aplaudían. Hablé también en la capilla y aunque después tenia que salir para ir a otro evento, no me dejaban, seguían y seguían preguntando y pues ‘ni modos’ que iba a hacer yo si no seguir contestando. Cuando ya salí de la capilla un viejito, pero mero viejito, me abrazo llorando y me dijo – Pero me metiste una lanza enorme justo en el centro de mi corazón. De ti nunca me voy a olvidar pues me agarraste dormío.

 

A Guadalajara llegamo’a un poco tarde, casi 10 horas de retraso pero llegamos y había como 300 personas aunque desde la primera caseta antes de llegar ya nos estaban recibiendo con banderas y pancartas. Fue un gusto inesperado, nos levanto todos los ánimos. Fue maravilloso. Hubo como una pequeña verbena de bienvenida en la plaza central donde nos recibieron con mariachis y la gente gritando ¡No están solos! Las actividades fueron muchísimas y creo que la mayoría de mis compañeros y compañeras no ‘sperábamos eso. Algunos compañeros descansábamos a las 3 o 4 de la noche. En el día había muchos eventos, entre ellos reuniones con padres de familias, de 2 o 3 familias a hasta todo un auditorio lleno con estudiantes y académicos, hasta ‘stuvimos en congresos. Trabajamos por grupos y a cada grupo les toco cubrir más de 14 a 20 eventos, aunque no cubrimos todo, nos seguían haciendo más invitaciones. Hasta el lunes todavía fuimos a la Universidad y nos querían llevar a más eventos pero ya no alcanzábamos. Todas las actividades me atolondraron porque se trataba de compartir; nosotros dejábamos nuestra palabra y ellos nos entregaban la suya.

 

Oí pue’… fue increíble el recibimiento, el apoyo la entrega total e incondicional que nos dieron, especialmente la gente joven. Uno de los eventos más bonitos fue una clase de ciencias en la escuela de los jesuitas. Tenían un cordón de seguridad por donde iban a entrar los Zapatistas algo que en ningún otro evento hubo al menos cuando llegábamos. Nos recibieron con porras, las mujeres llegaban para abrazarnos y repartir los volantes. Un chavo se quitó la playera encuerándose como símbolo de la entrega a los Zapatistas. Otra mujer que estaba en una silla de ruedas, una señora muy centrada con una capacidad tremenda, nos dijo que pese a esas condiciones era cien porciento Zapatistas. Cuando llegamos tenían la mesa bien preparada con frases del EZ y palabras del grupo por la Paz y pues cuando tú ves eso te sientes más que familia. Si tuve dos experiencias bastantes fuertes, las únicas negativas. Lo digo porque lo viví y creo que eso me compromete más en mi trabajo. En uno nos fuimos al Roca Dura Café, una cafetería con una pista de baile, hubo música. A saber, los coordinadores querían que fuéramos porque había mucha prensa. Pero la gente que estaba ahí aunque tienen sus razones no nos hicieron caso. Yo me sentí utilizado además que no era mi ambiente. Salí con una gran rabia, no de no-aceptación si no de vivir ese mundo de los ricos y el mundo de los pobres, de llegar ahí y sentir que lo único que buscan es una satisfacción carnal donde no les interesa al otro, te pueden ver ahí tirado y todos siguen ahí moviéndose, bailando y tomando sus cervezas. Cuando me intentaron entrevistar empecé a llorar.


               El otro fue un encuentro con puras mujeres de las ‘altas’, el Círculo de Mujeres de México para México donde llegaron más de
65 mujeres. En ese círculo había como un 55% a favor del EZ y 45% que no entendían la verdadera necesidad de los indígenas, no entendían la lucha y creo que a final de cuentas, no nos creían que nuestro movimiento no es de puro extranjero y no nos creían que fuéramos indígenas. Me enojé tanto que me levanté y les dije ‘pues si quieren me quito la capucha para que vean que somos indígenas’.
         Dejamos huellas, huellas marcadas donde la gente hizo conciencia y tienen claro que la única manera de resolver los problemas al nivel nacional es a través de organización y de masas. El camino ya’sta, la conciencia ya’sta sólo falta que poco a poco la gente vaya entendiendo más. Pero sí dejamos huellas y los compañeros hicieron conciencia. Todo lo que hicieron en ese lugar, lo hicieron con tan pocos recursos y pues si se les complicó pero su trabajo fue impecable. Les doy gracias a todos los compañeros de buen corazón de conciencia clara.

 

         En otra delegación, fui espectador del futbol. Lo vi muy bonito. Lo único no bueno fue que los cómpas 'penitas metieron 3 goles. Fue culpa de su uniforme, las capuchas los hizo lentos. ¡Si no fuera por los pasamontañas, puta, nadie los hubiera podío parar!

Mi compañero y yo ‘stuvimos en una mesa contestando las preguntas de los que tenían dudas o de los que no muy entienden de que se trata eso de la consulta. De pronto se acerco una mujer y empezó a hablar conmigo. Yo le explique sobre derechos y cultura indígena y de los derechos de mujeres también. Pronto contestó las preguntas y se puso tan contenta que me regalo sus zapatos, estas son las cosas que me dicen, que bien vale la pena todo nuestro esfuerzo.

 

‘Penas llegamos al DF nos llevaron a unas colonias a platicar con la gente que vive ahí. Nos toco un trabajo de ir a la gran marcha. ¡Cantidad de gente que había ahí! Eran un chingo. Por eso tardamos más de una hora en caminar pa’ entrar al Zócalo. Si fuéramos menos, hubiéramos llegado más rápido pero lento tuvimos que caminar. También nos llevaron a la Basílica. ¡Qué bonita es la virgencita ahí en su templo tan amplio y alto! Una mujer cuando nos vio dijo que no podíamos entrar porque ahí ‘nomas’ entran los que tienen valor, no los que se esconden la cara. ¡Uy… cuanta rabia me ha dao! Le quería decir mi mente… pero después pensé, pues ni modos, ya ‘stamos de salida, ya vimos a la Virgencita, esa mujer no puede hacer na’a.

 

Lueguito nosotros nos fuimos pa' todos lados, a la UNAM, a la UAM, a la Xochimilco, a los CCHs. ¡Uta! ¡Pero un chingo de estudiantes que nos recibieron! A cada uno los invitamos a cambiar el sistema educativo, les explicamos que para crear un México nuevo primero se tiene que empezar con la educación pue’. Las escuelas no solamente deben de enseñar lo que quieren que sepan los ricos, la historia de los ricos, sino de todos los mexicanos. Con la educación se tiene que empezar. Fuimos a una clase de ciencias políticas en una que le dicen Ibero, parece que son de mucha plata ahí, hasta un estudiante me dijo –¿Porqué te voy a engañar? Yo sé que tengo mucho dinero pero quiero saber cómo puedo apoyar– Ahí vimos que también algún los ricos apoyan, no todos son los malos. Pues ahí en la clase de ciencias políticas nos invitaron a hablar, contamos de lo que vivimos en nuestros pueblos, de por qué decidimos luchar, hablamos de lo que sabemos pue’ y ellos nos dijeron que aunque ellos son estudiantes y han leído mucho, esto que les contábamos nunca lo habían escuchado, lo que hemos vivido ellos nunca han vivido. Después les dijimos pero no vinimos nomas para hablar, también para escuchar, queremos escuchar lo que nos tienen que decir. Ansi es como se aprende les dije, ansi todos semos profesionales.

 

¡Uta! … Nos apreciaron mucho donde quiera que pasamos, nos dieron nuestra alimentación, no aguantamos hambre, ni sed. 'Stuvimos bien, pero bien contentos con los hermanos que están ahí en el pueblo. Paseamos ahí con ellos en las comunidades. Fuimos a conocer como viven ellos, como trabajan ellos. Hasta nos regalaron recuerdos de ellos: ropa, zapatos. Nos llevaron de paseo y en sus trabajos, como 'onde cosechan cebolla. Nos fueron a mostrar como trabajan en el campo. En muchas comunidades fuimos a presentar nuestro trabajo que llevamos. Eran campesinos también ellos y tienen organización por eso nos apreciaron muy bien. Ellos también están luchando como nosotros. Muchas hermanas prestaron su ayuda ellas para repartir volantes para que la gente participara. Pero otros no participaron, pasaban por la mesa y no hacían caso, pero muchos más si, aunque parece que en ese lugar muchos no estaban de acuerdo. En la tarde nos reuníamos con ellos para platicar, de por sí nos dormíamos tarde por estar platicando con ellos, se alegraba la gente con nosotros.

 

Nos fuimos primero al mero Puebla - el de los camotis - y después el otro día nos trasladaron a la Sierra Norte propiamente con los coordinadores. Lo que vimos ahí en Puebla es que mucha gente nos recibió y luego empezamos nuestro recorrido a Zacatlán, a un lugar que se llama San Pedro donde tuvimos una reunión con los compañeros y vimos que si son puros compañeros y son indígenas. ‘Stabamos muy agradecidos y ellos se quedaron muy agradecidos también de lo que ‘stabamos haciendo. Nos dijeron que nuestro recorrido era bastante importante porque ahí en la Sierra había problemas con los terratenientes y pue’ las autoridades no les hacen caso entonces al ver eso, ellos recurrieron a nosotros y nos pidieron orientaciones de como poderse organizar y llegar hasta aquí. Les explicamos que nosotros somos delegados del EZ y los compañeros dijeron que van a luchar también porque no es justo que México este como este porque esta vendido. Y después ellos traducían lo que yo explicaba a su lenguaje, son Nahuas. Estuvo bastante importante porque ellos también acudieron a las casillas a hacer su votación, votaron en asamblea, como lo hacemos en nuestros pueblos. La memoria más bonita que me llevo es que nuestra lucha es grande, es un orgullo para nosotros como Zapatistas. Esta consulta es algo pa’ nuestros hijos y por eso me da una grandísima alegría en el corazón que ni sé como expresarme, hasta hubo momentos cuando se me derramaron las lágrimas también al ver a los compañeros de Puebla.

Ahí 'onde nos ‘stabamos quedando a este mi ‘compa’ le dieron un casco, o lo encontró, no muy quiere decir ¡Je! Pero parece ser que le gusta, se lo llevó puesto sobre el pasamontañas todo el viaje a San Cristóbal. Ahora le decimos el petrolero. Ya no se lo va quitar más.

         'Onde nos tocó ir, los indígenas parece ser que tienen miedo, echan mucho trago pue’. Fueron los mestizos los que más participaron. Dicen que llegamos a despertar pue’, que con nuestra visita ya entienden de que se trata nuestra lucha y que esa lucha es justa. Dicen que veían en la tele lo que decían de nosotros y por eso nos tenían miedo pero ahora que tuvieron plática con nosotros ya entienden. Fuimos a 4 universidades en Altencingo, en una que ya no muy me acuerdo su nombre, el ‘profe’ no nos dejaba entrar. Creo que no le convenía. Entonces los estudiantes dijeron que si no podíamos entrar, pues ellos iban a salir, ansina lo hicimos, tuvimos la plática del otro lado de la entrada de la escuela.

 

 

 

 

Ya ‘stando en Durango nos repartieron en varios municipios. En la cabecera somos 8 compañeros, fuimos a visitar un municipio que se llama Cuencame y Vicente Guerrero, después visitamos una colonia. Lo vimos bonito, no esperaba verlo así porque la mera verdad es que Chiapas es muy retirado, donde casi no hay mucha información del EZ. Los campesinos nos recibieron con los brazos abiertos. ‘Stuvieron muy contentos con nosotros y nosotros también con ellos. Vimos como ‘stán organizados y pue’ si nos apoyaron bastante, en la comida, hospedaje, en todo. Yo vi como se organizaban principalmente conocí su organización del PT, de El Barzón y otros grupos fueron los que conocí. En Durango es una zona muy diferente a Chiapas por el clima, su territorio es muy seco, casi no hay agua. Dicen que tienen 3 años que no llueve en el norte pue’…, es lo que nos dijeron los compañeros y yo lo creo porque la tierra es muy seca. Ahí vimos el resultado de nuestro trabajo el día domingo porque cerca de 50,000 votaron a favor de la consulta y cerca de 250 casillas pusieron en Durango. Nosotros hicimos un trabajo muy importante sobre una plaza en el menumento de Pancho Villa es donde se juntó mucha gente y nuestro deber es mostrarle y respetar pue’ la memoria de los revolucionarios. Saludamos militarmente, cantamos el himno Zapatista y la gente se emocionó mucho. Pero si hubo problemas en Vicente Guerrero. El viernes 19 nos presentamos, hicimos un acto ahí en esa plaza, al regresar nos fuimos a la casa donde nos ‘stabamos quedando y al cruzar la calle dos compañeros se quedaron un poco atrás y dos policías aprovecharon, se metieron en medio para agarrar a cada un de un lado y el compañero le apuntaron una pistola en el pecho y le dijeron que se quitara el pasamontañas pero se resistió y el otro compañero corrió y lo agarraron y lo golpearon duro pue’…, lo desnudaron y de ahí uno de la sociedad civil nos ayudo. Y la policía judicial dijo que no sabían que ‘stabamos ahí porque no habíamos pedido permiso y así nos dejo. ¡A saber…! si es cierto eso…

 

En Michoacán el día de la consulta, ‘staba yo en una mesa hablando con la gente. Llego una mujer, ya un poco grande, que no estaba enterada de nada pero estaba dispuesta a escuchar nuestra palabra. Leyó las preguntas y dijo - Claro que estoy de acuerdo y ahorita mismo voy por mi familia, por mis hijos y mi esposo para que ellos voten.- Regresó luego luego, eran un chingo los de su familia, nueve hijos, pue’…, de la secundaria y la prepa, y también su marido. Puro Si, Si, Si, ni un No pusieron. Como ellos hubo muchos. Es pueblo indígena pue’.

 

¡Nos llevaban de reunión a reunión, nunca acabábamos de trabajar! Hasta me estaba adelgazando aunque comíamos bien. Dónde íbamos, en cada reunión nos preparaban una comida, pero ‘uta’, ya no cabía. Si no aceptábamos se quedaban muy tristes, decían que no queríamos comer su comida. Pero la verdad es que ya no se podía meter más en la barriga. Entonces les decíamos que tenemos que tener ‘panza ‘e burro’ porque los burros comen a cada rato, comen demasiado. Mero panza ‘e burro tuvimos.

 

Oí pue’… ahí vimos que en Nayarit el que predomina es el partido oficial pero donde íbamos sembramos semillas de lucha. La gente participó bastante. A veces al principio tenían miedo pero después ya más o menos entendieron. Unos estudiantes me preguntaron – ¿Y qué harían si después de esta consulta el gobierno no quiere escuchar? ¿Qué harían si el Congreso no quiere recibir la iniciativa de ley? Y yo me di la vuelta y les dije –¿Pero la pregunta es que harían ustedes, ya no se trata no más de nosotros, la lucha no es no más de nosotros, es para ustedes y de ustedes como mexicanos, entonces ¿qué van a hacer ustedes si el gobierno no cumple?

 

Lo que quiero decir yo pue’… es sobre derechos y cultura indígena porque el gobierno no nos quiere reconocer como pueblos indios que somos. O sea él nos trata como si fuéramos gente de segunda, como que no valemos. Él nos tiene despreciados por 500 años y más. Por eso nosotros ‘stamos haciendo este esfuerzo pa’ que nuestros hijos tengan un futuro y no como nosotros que el gobierno nos tiene despreciados porque dice que no valemos, nos trata como animal. ¡No nos quiere! La propuesta que hizo la Cocopa, ahí reconoció derechos y cultura indígena porque nosotros somos diferentes, es diferente nuestra costumbre de los de la ciudad y de los kaxlanes (ladinos, mestizos), y por eso no queremos ser otro país, queremos ser mexicanos, queremos que nuestros derechos de hombres y mujeres sean iguales porque el gobierno firma los Acuerdo de San Andrés y no quiere cumplir, él hizo su propia ley y desconoció completamente los acuerdos de San Andrés por eso ahora ‘stamos exigiendo que se cumpla… ¡Porque los indios somos gente digna pue’…!