Vidas Ejemplares y otros Dramas por Humberto R. Méndez B. - muestra HTML

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Enrique: Quise venir a veros. Es verdad que estuvo apoteósico en nuestra exposición; aunque breve, fue sustancioso. Deseo hablaros de lo mismo que usted habló, y el encargo que traigo, es de parte de la reina madre.

 

(Los tres hombres presentes, dicen a coro)

 

Corro: ¡De Catalina!

 

Enrique: Si señores, de Catalina de Médicis; y la reina os manda a deciros que vuestro gozo es breve, porque las naciones protestantes no van a recibir a recibir ningún tipo de ayuda en contra de España y de la Madre Iglesia. Señores, pasen buenas noches.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: La suerte del protestantismo  estaba echada en Francia. La voluntad de la reina se había impuesto sobre el débil carácter del rey, el cual era inconstante como las hojas en tiempo de verano, y las cuales pueden ser modadas por la más leve brisa.

El 22 de agosto, el almirante Gaspar Coligny fue herido cuando camina en compañía de unos amigos, y fue conducido a su casa.

 

 

 

 

 

Cuarta escena

 

(Se abren las cortinas y salen Coligny acostado, el rey, la reina)

 

Coligny: ¿Por qué lloráis? Yo me considero feliz por haber sido herido por el nombre de Jesús. Oremos para que Dios nos haga ser perseverante. Os aseguro que perdono de buena voluntad al que me ha herido, y a quienes le han inducido. Aunque me maten, que no crean que me hacen un mal, ya que con mi muerto, descanso hasta que pueda ver a mi Señor y Dios.

Señor don Carlos, vos habéis jurado guardar a los de mi religión, y así hacéis, que Dios os premie, de lo contrario, se lo tomará en cuenta.

 

Rey: Almirante, se que soy hombre de bien, buen francés, y que besáis que mi reino crezca; yo quiero la tranquilidad de todos en mi reino; quiero la paz religiosa, y aquí está mi madre, la cual no me deja mentir.

 

Reina: En verdad, vos lo sabéis muy bien, señor almirante; vos lo sabéis bien.

 

Rey: Señor almirante, este crimen no quedará sin su justo castigo.

 

(Se cierran las cortinas, y sin perder tiempo, el rey da la vuelta y se presenta delante de la congregación)

 

Rey: Yo, Carlos 1X, rey de la Francia, considerando como un ultraje a mi majestad el crimen cometido en la persona del almirante Gaspar Coligny, pido que mis buenos y leales vasallos no se intranquilicen; estaos tranquilos, se ha de descubrir los que perpetraron tan horrendo crimen, y el castigo no se hará esperar.

 

(Se va el rey)

 

Narrador: Esa orden del rey tranquilizó a los protestantes. En la noche del 24 de agosto, día de san Bartolomé, las campanas de las iglesias de París tocaron para dar la señal, con lo cual iba a iniciar la muerte de todos los protestantes. El duque de Guisa, se dirigió en persona a la casa de Coligny para asesinarlo. Muchos cronistas dicen que el mismo rey, Carlos 1X tomó parte en la carnicería.

Más de 70 mil personas murieron, y otras tantas salieron huyendo de Francia. La noticia fue llevada rápidamente a Roma. El papa Gregorio X111 en su alegría no tuvo limites; quien llevó la noticia fue recibido  por el cardenal Luís de Lorena, quien le hizo un regalo de mil duros. El papa, en reconocimiento al rey Carlos, le condecoró con la Rosa de Oro.

Pero no todo terminó con la muerte de los protestantes y la huida de los sobrevivientes. La justicia Divina fue satisfecha, pues el rey Carlos murió antes de haber cumplido los 24 años de edad; el duque  Enrique de Guisa se quiso apoderar de trono de Francia, y fue hecho asesinar, juntamente con su hermano, el cardenal de Lorena, quien había pagado por la noticia y cantado un Te Deum.

Amigo y hermano que ha visto este programa, Dios vengará la sangre de todos los justos que se haya derramado sobre la tierra, comenzando por la de Abel, hasta la del último de sus siervos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GUILLERMO MILLER, VARÓN DE ESTUDIO

 

PERSONAJES

 

MILLER…………………….JUAN…………………PEDRO

PEDRO……………………..AMIGO 1…………….AMIGO 2

AMIGO 3………………….NARRADOR.

 

 

Narrador: Buenas noches, hoy vamos a presentar ante ustedes, lo el drama titulado: Miller, varón de estudio, por conmemorarse este 22 de octubre, un año mas de la fecha del final de los 2,300 días años de la profecía de Daniel: 8: 14. Miller, el varón de estudio, nació en Pittsfiel, Massachussets, Estados Unidos, el 15 de febrero del año de 1782. Era el mayor de 16 hijos, y llegó a ser capitán del ejército en 1812, por su actuación en la batalla de Plattsbus. No era un hombre de fe, tampoco tenia esperanza, ni Dios.

 

(Se abren las cortinas y sale Miller en un monologo, en tono angustioso)

 

Miller: El pensar en el aniquilamiento me hiela la sangre, tengo que dar cuenta ante Dios y no tengo salvación. El cielo me parece de bronce, sobre mi cabeza, la tierra es de hierro bajo mis pies. La eternidad, ¿Qué es? Y la muerte, ¿Por qué existe? Algo anda mal en mi vida, pero, ¿Dónde esta lo bueno, lo justo? Leeré la Biblia, millones de personas encuentran solución a sus problemas, yo puedo encontrar solución a mis dudas.

 

(Sale Miller sin que se cierren las cortinas)

 

Narrador: Y es así como Miller entra en su comunicación con la Palabra de Dios. Desde 1816 hasta 1823 se dedicó al estudio de la Biblia.

 

(Entra Miller y como hablando con el narrador)

 

Miller: He descubierto que la Biblia presenta un Salvador, tal como yo necesitaba; el Salvador es para mi más señalado entre diez mil; y la Biblia que antes era oscura y contradictoria, se vuelve entonces antorcha a mis pies y lámpara a mi camino. Encuentro que el Señor Jesús es una roca en medio del océano de la vida. Encuentro más gozo en la Palabra de Dios que en la más rica de todas las comidas. Ya puedo decir como el salmista: El hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Segunda escena

 

(Se abren las cortinas y salen Miller, Juan y Pedro)

 

Juan: Guillermo, todo parece indicar que te has ido de nosotros, no se te ve por ningún lado, a que estas dedicando ahora.

 

Miller: Los días que estamos viviendo me parecen que los últimos días de este mundo que agoniza.

 

Pedro: Pero Guillermo, no vengas tú con el cuento de que este mundo tendrá su final, al igual que la predica de los pastores. El mundo termina para aquellos que se mueren.

 

Juan: Este es el mundo de Dios, y Dios no va de ninguna manera a destruir la obra de sus manos. Es mejor que hoy comamos y bebamos, que el día de mañana ha de traer su afán como todos los otros días.

 

Pedro: Pero si el Señor vendrá, eso no será en estos tiempos; hay tiempo para todo, pero hoy no es el día para que nos afanemos por la lucha de un mundo nuevo, hoy vamos a vivir este mundo viejo.

 

Miller: La venida del Señor está a las puertas. El mismo Jesús se presentará como un ladrón en la noche, a la hora que nadie le espera. Es por eso que debemos estar preparados.

 

Juan: No creo que el Señor tenga que venir a este mundo y ponerle fin a las cosas que estamos haciendo.

 

Miller: El apóstol Pablo dice que el mismo Señor descenderá del Cielo, y que con toques de trompetas anunciará su venida.

 

Pedro: ¿Pero a que ha de venir el Señor? El Señor que se ocupe de sus cosas, y que nos deje a nosotros en las nuestras.

 

Miller: Vendrá a pagar a cada uno según sus obras. A uno para vida eterna y a otros para destrucción perpetua; de la misma manera que el pastor separa las ovejas de los cabritos, Él ha de poner a los hombres, uno a su izquierda y otro a su derecha.

 

Pedro: En un supuesto de que eso sea cierto, eso no ha de suceder en esta generación. Tenemos tiempo para gozar esta vida.

 

Miller: La venida del Señor está mas cercana que lo que nosotros nos imaginamos. En el reloj del cielo, según las profecías de los libros de Daniel y de Apocalipsis, están para sonar las campanadas para un nuevo día. Este es el tiempo del cual dijo Jesús, que no pasará esta generación.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: Días enteros con sus noches, las dedicó este varón de Dios a estudiar diligentemente las profecías del pronto retorno del Hijo de Dios. De todos los pasajes de las Escrituras, este fue el que mas tiempo le costó comprender: (El narrador lee Daniel: 9: 24-27)

 

(Se abren las cortinas y sale Miller, y hay tres personas)

 

Amigo 1: Guillermo, ¿que es lo que te hace pensar que en nuestros días, el Señor se va a manifestar en las nubes de los cielos?

 

Miller: La cronología bíblica señala estos días como el tiempo del fin. Estudien las profecías y verán que cuando la higuera vote sus hojas, el verano está cerca.

 

Amigo 2: ¿Y que tienen que ver las señales de los tiempos con el retorno de Cristo a la tierra?

 

Miller: En el libro de Daniel, en el capitulo 8, versículo 14, se da un plazo de 2,300 días para la purificación del santuario.

 

Amigo 3: Pero Guillermo, esta bien claro que los 2,300 días son seis años y cuarto, y ese plazo se cumplió en los días del profeta.

 

Miller: No. Cuando la Biblia habla de un día profético, se está refiriendo un año literal, por lo cual 2,300 días, son 2,300 años.

 

Amigo 1: ¿De donde usted saca esa forma de interpretación?

 

Miller: Los cuarenta años en el desierto, de Números: 14: 34; los setenta años de la cautividad babilónica, en Jeremías: 25: 11; los siete años de la demencia del rey Nabucodonosor, en Daniel: 4: 13-16. Es una regla que se puede ver en Ezequiel: 4: 16.

 

Amigo 2: Pero Miller, es el santuario que ha de ser purificado en el cielo, ¿Qué tiene eso que ver con la venida del Señor?

 

Miller: No se engañen, el santuario de Daniel que ha de ser purificado es la tierra. Si ustedes leen los comentarios que se han escrito, entenderán que se refiere a la tierra, la cual ha de ser purificada con fuego y azufre.

 

Amigo 3: ¿Y a partir de cuando se han de empezar a contar esos días proféticos? Porque yo no veo que el profeta indique a partir de cuando se han de empezar a contar.

 

Miller: De eso no estoy seguro, pero el mismo profeta, en el capitulo 9, ha dado la solución. Sol falta saber cuando salió la palabra para la reedificación para reedificar a Jerusalem, entonces sabremos cuando se inician los 2,300 días-años de la  profecía, para la purificación del santuario.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Cuarta escena)

 

(Se abren las cortinas y sale Miller leyendo la Biblia)

 

Narrador: En el libro de Esdras, capítulos 6: 14 y 7: 12 en adelante leemos (El narrador lee esos dos versículos) Este decreto para reedificar a Jerusalem, fue expedido en su forma mas completa por Artajerjes, rey de Persia, en el año 457 antes de Cristo. Por lo que leemos en Esdras: 6: 16, se dice que la casa del Señor fue edificada por mandato de Ciro, Darío y Artajerjes. Estos tres reyes, al expedir el decreto y confirmarlo, le pusieron las condiciones que requería la profecía que marca el inicio de los 2,300 días.

Tomando el año 457 antes de Cristo, cuando el decreto fue expedido, como fecha de la orden, se comprobó que cada especificación de la profecía referente a las 70 semanas, se habían cumplido.

 

Miller: (Leyendo) Desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalén, hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y 62 semanas…esto quiere decir que 7 y 62 son 69 semanas, y esto es igual a 483 años; porque 69 por 7 son 487. El decreto de Artajerjes fue puesto en vigencia en el otoño del año 457 antes de Cristo.

Partiendo de esa fecha, los 483 años alcanzan hasta el otoño del año 27 de nuestra era. Fue en su bautismo, que Jesús,  el Mesías o  Ungido inicia su ministerio, cuando sale de las aguas del Jordán.

 

(Miller lee lo que continúa) Y en la otra semana confirmara el pacto, la semana de la cual se haba aquí es la ultima de las 70 semanas, concerniente a los judíos. En esa ultima semana, va del año 27 hasta el 34. Cristo y sus discípulos después presentaron el evangelio a los judíos. Cristo había ordenado a los discípulos que no fueran por el camino de los gentiles, ni que entraran en ciudades de samaritanos.

A la mita de la última semana, en el año 31 se le quitó la vida a Jesús. Con su sacrificio en la cruz, terminó el sistema de ofrenda. Las 70 semanas, o 490 años de los judíos, terminan en el año 34. El Sanedrín sella su decisión con la muerte de Esteban. Desde entonces, el mensaje de salvación es predicado a todo el mundo. Felipe fue a Samaria, Pedro a la casa de Cornelio en Cesarea y Pablo fue mandado lejos, a todos los gentiles.

 

(Se cierran las cortinas)

 

(Se abren las cortinas y sale Miller en actitud de estudio. Se debe proyecta el diagrama que aparece en el Conflicto de los Siglos, Pág. 374, o ponerse en una pizarra)

 

Narrador: Según los cálculos de Miller, que son correctos, la predecía de los 2,300 días-años, de Daniel: 8: 14, se inician en el año 457 antes de Cristo y tienen las 70 semanas que duran hasta el año 34 de nuestra era. Los restantes 2810 días- años van a llegar hasta el otoño, o el 22 de octubre del año de 1844, fue que se inicia la purificación del santuario, que según Miller, iba a ser la tierra.

El mensaje de Miller fue dado en público por primera vez en 1831. En el 1833, Miller tuvo la licencia de predicador. El error de Miller consintió en creer que el santuario era la tierra y no el tabernáculo del cielo, el que iba a ser purificado, al pasar Cristo del lugar Santo al lugar Santísimo, iniciándose el juicio investigador.

A las críticas que se les hicieron a Miller, después del chasco, la respuesta que dio, fue esta:

 

Miller: Si estamos en el error, os ruego nos enseñéis en que consiste nuestro error. Probádnoslo  por la Palabra de Dios; solo ella puede cambiar nuestro modo de ver.

 

(Se cierran las cortinas)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MARTÍN LUTERO

 

PERSONAJES

 

 

LUTERO……………….GUILLERMO……………………CARLOS

FEDERICO…………….TELZER………………………..PERSONAJE 1

PERSONAJE 2…………NARRADOR.

 

 

Narrador: Buenas noches, hoy, nuestro programa va a tratar sobre la vida de uno de los personajes mas grande de la historia de la humanidad; uno de esos hombres que se supieron mantener rectilíneos como la hoja de una espada; un hombre que en medio de la podredumbre, se mantuvo puro como uno de esos arroyos cristalinos que descienden de las montañas sembradas de pinos; uno hombre que supo llamar al pecado por su nombre, y que se opuso al lujo y a la corrupción de la iglesia de Roma. Vamos a ver la vida del hombre que se atrevió a desafiar la autoridad del papa y del emperador más grande de su tiempo, solo por ser fiel a la Palabra de Dios. Nos referimos a Martín Lutero, el hombre que estaba construido con la madera con que se construyen los grandes hombres, y un hombre de fe.

Conozcamos las agonías y los logros de este hombre de Dios.

 

(Se abren las cortinas y sale Lutero, de rodilla ante una cruz de madera, azotándose la espalda. Lo observan Federico, Carlos y Guillermo. Hay velas encendidas)

 

Lutero: ¡Oh buen Dios del!,  permíteme que con estos azotes y mis ayunos, pueda llegar hasta ti. Permite que mis oraciones y limosna sean el principal pasaporte para que la puerta de la gracia sea abierta, delante del más pequeño de tus siervos. Dispuesto estoy par ir a Roma, y de rodillas subir uno a uno los escalones que conducen hasta la presencia de tu representante aquí en la tierra. Señor, hago el voto de no comer carne los viernes, de alimentarme de pan y agua, de recibir cien azotes todos los días, de pasar las noches en vigilias, de oír las misas de rodillas, y de orar desde el alba hasta el ocaso. Señor, estas velas estarán encendidas días y noches delante de ti, para que oiga mis suplicas y perdone mis pecados.

 

Guillermo: A la verdad que el hermano Martí es uno de los frailes que mas en alto tiene las reglas trazadas por san Agustín.

 

Carlos: El hermano Martín no tiene que mortificar su cuerpo con tantos azotes y ayunos; tampoco tiene que multiplicar tantas oraciones, ya que nuestro confesor dice que con menos obras se puede llegar al cielo.

 

Federico: Las obras son las que salvan, no creo que hay porque aniquilar el cuerpo, como lo hace Martín. Es preferible un freile gordo, que un santo decrepito y sin fuerzas para recibir las limosnas de los fieles.

 

Carlos: Es penoso que un talento tan preclaro se gaste en esfuerzos que el Señor y el papa prefieren que se invierta en otras cosas.

 

Guillermo: Martí tiene que ser primero un hombre, antes de llegar a ser un santo; porque no vamos nosotros y se lo contamos al Abad, para que hable con el hermano.

 

Federico: A la verdad que es buena tu propuesta, hermano Guillermo.

 

(Se cierran las cortinas

 

Segunda escena

 

(Se abren las cortinas y sale Lutero con un Biblia abierta y paseando)

 

Lutero: Todo es imposible, todos los hombres hemos pecado, por lo cual, todos estamos ocultos de la gloria del Padre. ¿Qué podemos hacer nosotros, seres humanos finitos y mortales, para alcanzar la misericordia de un Dios Justo? (Se detiene y lee en voz alta Romanos: 1: 17, lo lee dos o tres veces, y con un grito) Te he encontrado Dios mi, te he encontrado. (Cae de rodillas, luego se levanta) Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se regocijó en Dios mi salvador. Es el Evangelio de Jesucristo el método de Dios para salvar a los pecadores.

Con razón dice la Escritura: No por obras para que nadie se glorié, sino por la fe, la cual es revelada no por las limosnas, peregrinaciones, ayunos o penitencias. Dios dice que es por la fe en Jesús, y solamente por ella, como podemos ser justificados. Como es que no lo había visto antes; las obras solo son el medio para ejercitar la fe, siendo la fe el único camino que nos conduce a la salvación.

Cuando la Escritura dice que el justo por la fe vivirá, está diciendo que solo el que es justificado por la fe, es el que será salvo, porque no hay otro modo.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: Después de conocer la verdad sobre el estado del hombre, y las condiciones que Dios requiere de ese hombre para poderlo sacar de estado abominable, dejó el fervoroso monje que el tiempo le transcurriera, y se dedicó al estudio de a la Palabra de Dios, y a comunicar esa verdad a otros.

 

Tercera escena

 

(Salen Lutero y Federico)

 

Lutero: Federico, el apóstol san Pablo dice lleno del Espíritu Santo, que la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; por eso no debemos guardar en secreto, para nosotros mismo la verdad que Dios dice en su Palabra.

 

Federico: Martín, es de todos sabido que quien no obedece las enseñanzas de la Madre Iglesia, será castigado con el fuego del cielo, el cual Dios tiene preparado para el gran día.

 

Lutero: ¿Y crees tú que los hombres deben sujetarse en todo lo que la iglesia dice sobre el hombre?

 

Federico: Recuerdas lo que dice san Agustín: Fuera de la iglesia no  hay salvación; por lo tanto, todo lo que dice la iglesia que se haga se debe hacer, si discusión.

 

Lutero: Lo que la iglesia dice se debe obedecer, pero la iglesia no dice lo que Dios quiere que los hombres hagan; y aun mas, lo que nosotros como pastores de las ovejas tenemos que comunicar a la grey que está bajo nuestro cuidado.

 

Federico: Habla claro Martín para que yo pueda entenderte.

 

Lutero: Dios dice que para que  podamos alcanzar la salvación, debemos tener fe, que es solamente por la fe como podemos llegar a alcanzar la gracia y la misericordia de Dios.

 

Federico: Entonces no es necesario todo lo que nosotros hemos estado haciendo; y lo que es mas, han hecho nuestros superiores, desde san Pedro hasta nuestros días.

 

Lutero: No Federico, san Pedro aprendió del mismo Señor Jesús, que es solo por la fe como se llega a ser salvo. La fe mueve montaña, y por esa fe es que son perdonados nuestros pecados.

 

Federico: ¿Entonces hermano Martí, somos salvos solamente por la fe?

 

Lutero: Eso es lo que Dios dice: el hombre solamente es justificado por la fe.

 

Federico: Si Dios lo dice, yo lo creo.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Cuarta escena

 

Narrador: En estos días que estamos narrando, la verdad del Evangelio se mantenía oculta al pueblo; la oscuridad era grande. Solamente el lujo y la vida escandalosa que se vivía en Roma, era mayor que las tinieblas que cubrían a la humanidad. Para esta época, se estaba construyendo la basílica de san Pedro, de la cual, la capilla Sixtina, tiene mas lujo que cualquier museo de Europa. La vida de papas y cardenales, era de derroche; y para eso, se mando a vender al mundo cristiano a que compraran las famosas Indulgencias, con las cuales se aseguraba el perdón de los pecados y la entrada al reino de Dios.

 

(Sale Telzel de cara a la congregación, en la congregación a dos sentados para hacer cada uno una pregunta)

 

Telzel: ¡Oh mis amados y fieles hermanos y queridos hijos! El Señor me ha revelado la condición de vuestros padres ya difuntos. Todos están en el fuego del infierno, consumiéndose hasta los tuéstanos de los huesos. Solo humo, fuego y azufre es lo que se ve, en la inmensa caldera del infierno, donde se encuentran los padres de cada uno de ustedes; pero en está en las manos de ustedes el sacarlos de ese eterno suplicio. Como en el lugar donde ellos están, no hay ánimas piadosas, las cuales puedan dejar caer unas gotas de aguas sobre sus lenguas sedientas, ¿Por qué vosotros sois como Ananía y Safira, porque estáis guardando el dinero, mientras las almas se pierden?

El grito de vuestros difuntos ha llegado delante de presencia del Señor, y de las almas buenas…son gritos de lastimas. Debo decirles también que esos gritos son el mayor gozo de la corte celestial; ya que los redimidos dan gritos de contentos al ver esas almas que se queman.

 

Personaje 1: ¿Qué podemos hacer nosotros por el pecado de nuestros padres?

 

Telzel: Solo comprando las Indulgencias por el pecado de vuestros padres, podréis sacarlos del estado en que se encuentran. Más que el ayuno y las horas santas, que los rezos y los sacrificios, estas indulgencias perdonan el pecado de los padres, como también los pecados vuestros, los cometidos y por cometer; como pueden también perdonar los pecados de vuestros hijos que aun no han nacido.

 

Personaje 2: ¿Cómo sabremos que nuestros padres saldrán del tormento?

 

Telzel: Vuestros padres están en el infierno o en el purgatorio sufriendo; y tan pronto como el dinero llega al fundo de este cofre, esas almas quedan libres del sufrimiento y van directo al cielo. Estén seguros, que tan pronto las monedas en el cofre campanean, las almas del infierno o del purgatorio, libres sean.

 

(Se levantan los dos personajes y llevan dinero al cofre, se cierran las cortinas)

 

Quinta escena

(Sale Lutero en el mismo auditorio)

 

Lutero: Que la gracia de Dios el Padre, la bendición del Hijo, y la paz del Espíritu Santo nos acompañe a todos. Amados hermanos, este es el mensaje de Dios para esta generación, desde Adán hasta nuestros días, el hombre es justificado por Dios el Padre en la medida que ese hombre tiene fe en Jesucristo. Es la fe la llave que abre por medio de la oración, los depósitos de la misericordia perdonadora de Dios, para perdonar los pecados.

Dios ha querido que los hombres, en todo tiempo y lugar sean salvos de sus pecados; que reconozcan por medio de la fe, que es la sangre de Jesús, la cual fue vertida en el Calvario por los pecados de la humanidad, la que al nosotros reconocerla como limpiadora, nos perdona. Somos salvos solamente por la gracia de Dios, y si es por gracia, es un don gratuito que Dios nos otorga. Por gracia son perdonados nuestros pecados.

Hermanos, solo la fe en el Hijo de Dios, puede salvar al hombre, no hay otro medio por el cual podamos ser salvos.

 

Personaje 1: Hermano Martín, vino un fraile de la Orden de los Predicadores, y nos dijo que con comprar las Indulgencias nos eran perdonados nuestros pecados, los de nuestros padres muertos y los pecados de nuestros hijos que aun no habían nacidos.

 

Lutero: Pero como se atreven los frailes de Santo Domingo a ofender a Dios, de una manera mas grande que la de Simón el mago; como creen que con el dinero corruptor pueden comprar el perdón de Dios. Dios, de una manera misericordiosa ha provisto desde antes de la fundación del mundo, y en forma gratuita, por medio del Hijo, el rescate por nuestros pecados.

¿Qué más dijo ese impostor?

 

Personaje 2: Nos dijo que tan pronto como el dinero caía en el cofre, las almas de nuestros padres salían del tormento eterno con dirección a la presencia de Dios.

 

Lutero: Esa es una blasfemia más grande que el hecho de que el mismo hombre se haga llamar Dios, y tenga poder para perdonar los pecados. Todo el que dio su dinero, creyendo que está sacando a sus difuntos del infierno, lo perdió. Es solo por fe, que cada uno de nosotros recibe el perdón, y el perdón es gratuito.

 

Personaje 1: Vamos donde el monje, para que nos de nuestro dinero, el que nos ha robado con mentira.

 

Personaje 2: Yo voy contigo a reclamar mi dinero.

 

(Los dos personajes salen  y se cierran las cortinas)

 

Narrador: Este fue simplemente el principio de las grandes fricciones que el monje agustino iba a tener con el poder más grande de la tierra. La iglesia estaba dispuesta a ceder ante todas las exigencias, y lo que es mas, hacer una reforma en su seno; pero no podía permitir que un oscuro fraile le cerrara el conducto por donde entraban sus ingresos.

Al ser cercado por los esbirros de Roma, Lutero se confirmó más en la doctrina de la Justificación por la Fe, como único medio que cuenta el hombre para ser aceptado por Dios, y alcanzar el perdón de sus pecados y la posterior salvación.

Amigo y hermano, en las páginas de las Escrituras brillan las verdades de Dios, solo bastas que las leamos con oración, y Dios nos convertirá en espíritus reformados y reformadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ROGELIO WILLIAMS

O

UN DRAMA DE LIBERTAD

 

Personajes

 

Williams…………………..Eduardo………….José

Sofía………………………George…………...Padre

Madre.................................Narrador

 

 

Narrador: Libertad, palabra prohibida, palabra que está esta encarcelada en la masa encefálica y se aprieta en la bóveda palatina, sin tener mas movimientos que los del corazón. Por ti, ¡oh libertad! Se aprisiona, se hurta, se presiona, se comete toda clase de crímenes y vejámenes, sin saber que haciendo eso se violan los principios inalienables e imperecederos de la libertad, cayendo en el más oscuro de los formalismos o en el más grande de los libertinajes.

El prototipo de este formalismo oscurantista, es la comunidad puritana en Salem, Massachusett, Estados Unidos de Norte América. La libertad es un mito, es un perfume del cual no queda más que el frasco vacío; es una pesadilla, de la cual se siente placer al despertar.

 

(Se abren las cortinas, y sale William con un bulto, y entra George)

 

Narrador: Este no es otro que Rogelio William, que regresa a Salem después de dos años de largo, pero provechoso destierro voluntario entre los peregrinos.

 

George: Pastor Williams, sea muy bien venido al redil del Señor, cual oveja que se ha descarriado, y que después de haber pasado la noche en el bosque es llevada de nuevo al aprisco.

 

Williams: Muchas gracias pastor George, pero el que camina por la senda antigua, no tiene porque desandar sus pasos. Acaso no fijó el Señor las orbitas de las estrellas; no le puso peso al viento y le dio las aguas por medida. También la Palabra de Dios dice como debemos caminar los hombres; y el camina según la voluntad de Dios, no tiene de que arrepentirse.

 

George: Lo que usted ignora, pastor Williams, es que lo que la iglesia atare en la tierra, el Señor lo hace en el cielo; y a quien la iglesia le retiene sus pecados, el mismo Jesús se lo ha de retener, no importa los esfuerzos que esa persona haga para librarse.

 

Williams: No recuerda usted pastor que los israelitas de antaño tenia el pacto, la promesa y muchas otras ventajas, y el Señor los rechazó. No debemos vivir de la gloria de nuestros antepasados, sino de los meritos de Cristo.

 

George: Pero pastor, eran hijos de Abrahán, de quienes ellos recibieron la promesa, el pacto, la Ley, la circuncisión, y de quienes nación el Cristo, según la carne.

 

Williams: Pero no todos los que de la carne son hijos, sino los que son nacidos del Espíritu; esos son los que en realidad son hijos de Dios. Recuerde que el Señor llamó amada a la no amada, fue encontrado de los que no le buscaban.

 

George: De toda manera, si usted se sujeta a la Junta Directiva, lo tendremos con los mismos honores que al hijo prodigo. Usted se ha descarriado, y a sido una vergüenza para la iglesia; debiéramos tenerle a usted como tenia los judíos a los publícanos.

 

Williams: Tenga presente usted y la Junta, que es menester obedecer a Dios antes que a los hombres; y que no hay fuerza humana que me impida predicar el amor de Dios, que es a saber Cristo Jesús…y es mas, si debo morir por mantener en alto la bandera de Cristo, voy a morir, pues mi Maestro murió primero por mi.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: Williams no era del agrado de la Junta, por el apego a Dios y a su Palabra; pero él no estaba solo, durante toda la historia de la humanidad, ha habido hombres y mujeres fieles a Dios, como es fiel la aguja imantada de la brújula al Polo. Esos hombres y mujeres tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida, y son los llamados bienaventurados.

 

 

 

 

 

 

Segunda escena

(Se abren las cortinas y salen una niña sola, da unos gritos y cae al suelo, entran los pastores Williams y George y los padres de la niña)

 

Padre: Haga algo pastor George, mi hija no recobra la razón, y tal parece que en un ataque de esos va a morir.

 

George: Tenga calma, hermano Guillermo, su hija es visitada por un espíritu satánico, el cual viene a intranquilizarla, con el objetivo de perturbar la localidad.

 

Madre: ¿Por qué tiene que ser Satanás que tome a mi niña, para tan funestos planes?

 

George: Porque el Señor quiere mostrarnos algún pecado oculto. Lo asombroso es que estas apariciones satánicas coincidan con la llegada del proscrito Rogelio Williams, quien es la causa de todo esto.

 

(La niña se recupera)

 

Williams: Sofía, encanto, ¿Qué te sucedió?, tus padres y todos nosotros estábamos preocupados.

 

Niña: ¿Cómo está pastor? ¿Se quedará con nosotros? ¿Le podré oír predicar?

 

Williams: Estoy bien hija. No sé si me quedaré por mucho tiempo; veo que mi llegada es causa de intranquilidad, creo que tendré que irme.

 

(Sale George)

 

Madre: Pastor Williams, no creo correcto que el pastor superior se haya dirigido a usted con esas palabras.

 

Williams: Hermanos, recuerden que la ignorancia es tan grande y pesada, que no nos deja ver aun nuestras propias narices. Por la ignorancia, el pueblo de Israel, el cual no tenía el manto de la justicia de Cristo, cuando no pudo cubrirse del frío, en el invierno de su historia, terminó derramando la sangre del Hijo de Dios.

 

Padre: ¿Cree usted pastor, que lo que Sofía tiene, es una visita diabólica)

 

Williams: No hermano, vi casos como este entre los peregrinos. Vi como un joven le sucedió lo mismo, después de haberse caído de un árbol y darse un fuerte golpe en la cabeza, ¿se ha caído Sofía, y ha recibido algún golpe?

 

Madre: Si, hace como un año, se dio un golpe en la cabeza, mientras estaba en la iglesia. Estuvo más de una hora inconciente.

 

Padre: Es a partir de entonces que le suceden estos ataques.

 

Williams: Es ahí donde debemos buscar la causa de ese problema, y no en ninguna visita de Satanás.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: La Junta Directiva de la Iglesia Puritana se había reunido, Rogelio Williams era para ellos un gran problema; por esa razón se pusieron a maquinar, para que el rayo de luz de la verdad se ocultara tras la cortina del formalismo.

 

Tercera escena

 

(Se abren las cortinas y salen George, Eduardo y Jesé)

 

El regreso del pastor Williams no es de lo más agradable; desde su llegada hemos tenido problemas.

 

George: No  podemos pedirle que se vaya, pero al menos le podemos hacer la vida imposible, para que voluntariamente salga de nuestro lado.

 

José: Debiéramos dejarle que actué libremente, para que podamos encontrar algo de que poder acusarle.

 

George: ¿Qué haremos con la niña Sofía?, si se repite otra vez la visita de Satanás, tendremos que exorcizarla.

 

José: Si las visitas de Satanás se repiten, la vamos a someter al rito extremo de la expulsión de los demonios.

 

Eduardo: ¿Y como vamos a operar ese rito de exorcismo?

 

George: Con un látigo y una Biblia. No hay espíritu inmundo que pueda resistir ante semejante conjuro.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: La comunidad Puritana le pidió al pastor Williams que fuera su pastor, y este acepto gustoso, aunque no estaba de acuerdo con la Junta que dirigía a la comunidad. Un día, mientras el pastor Williams predicaba, la niña Sofía cayó con sus ataques, y la niña fue sacada al patio de la iglesia.

 

Cuarta escena

(Se abren las cortinas y sale la niña atada, los padres, Williams, Eduardo, George y José)

 

Williams: ¿Qué piensan hacer contra esa niña? ¿No pensaran torturarla como han venido haciendo en otras comunidades?

 

George: Pastor Williams, quédese donde está y mire primero lo que vamos hacer para sacar a Satanás del cuerpo de esta niña.

 

Williams: El Consejo no puede nada contra una persona, si esa persona no está de acuerdo, y mucho menos si es menor y los padres no dan su consentimiento.

 

Eduardo: Todo lo que se deba hacer se hará, sin pedir permiso a nadie; el Consejo es quien decide.

 

Williams: El Consejo no es el porta voz de la comunidad, y la comunidad se opone a que torturen a esa niña.

 

George: Nadie le ha llamado a usted, para que nos diga que debemos hacer o no hacer.

 

Williams: Es que ustedes están obrando en contra de la conciencia, que es sagrada, por lo cual están violando lo que es santo.

 

Eduardo: El Consejo es quien dice lo que se hará.

 

Williams: La conciencia es individual.

 

George: ¡Basta! No hay porque seguir escuchándolo más.

 

(Se cierran las cortinas y se escucha la voz de Williams, y George, los correazos y los quejidos de la niña)

 

Williams: Pastor George, es usted una bestia guiada por un espíritu satánico, con tinte de verdugo.

 

George: Hemos hecho aquí lo mismo que esta haciendo Alemania e Inglaterra.

 

Williams: Si ellos hacen lo que hacen, lo hacen por ignorancia, como ustedes aquí.

 

Narrador: La niña Sofía fue destrozada a latigazos y murió. Luego los jefes puritanos acordaron desterrar a Williams, por este no estar de acuerdo con el procedimiento, y por defender el libre culto y la libertad religiosa.

Ese invierno, el pastor Williams cruzó Massachussets hasta llegar a Rhode Island, en compañía de sus seguidores, donde formó la colonia de sus sueños. En esa comunidad, la libertad no era un mito, sino que en ella se podía respirar la fragancia de las Rosas de Sarón, que es la que perfuma el corazón y nos hace sentir libres.

Amigo y hermano, solamente Cristo es la verdadera libertad; Cristo es la única esperanza y la única luz en este valle de sombra de muerte. Ven a Cristo y tendrás Luz, Vida y Libertad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN LA ESCUELA DEL MUNDO

O

LA VERGÜENZA DEL EVANGELIO

 

PERSONAJES

 

 

Andrés…………..Padre………………..Madre

Narrador……......Cuatro amigos

 

 

Narrador: Buenas noches, el programa de hoy lo hemos titulado: En la Escuela del Mundo o la Vergüenza del Evangelio, y en el mismo vamos a ver el temor, las vicisitudes y la vergüenza de un joven cristiano que a estudia a una escuela no cristiana. En esa escuela, el temor a Dios era desconocido, y no tenían ningún conocimiento de la Biblia, ni de los preceptos que han de guiar la conducta de un joven o de una señorita que se prepara física, intelectual y espiritualmente en esta tierra, para vivir en el cielo.

En la Escuela del Mundo o la Vergüenza del Evangelio, es un programa preparado, para que no importa el lugar donde te encuentres, puedas dar un testimonio valiente, sobre la vida de aquel que nos amó y entregó su vida para salvarnos.

Veamos nuestro programa

 

(Se abren las cortinas, y salen en una sala, el padre, la madre y Andrés)

 

Padre: Ahora que Andrés ha pasado a primero del bachillerato, debemos preocuparnos porque continúe estudiando en un colegio cristiano, donde la Palabra de Dios, y el temor a los Mandamientos de Dios, sean la estrella que guíe la filosofía de esa institución.

 

Madre: Lastima que nuestra escuelita solo llegue hasta octavo grado. De haber sido un colegio secundario, no tuviéramos que preocuparnos de nada; pues donde se teme a Dios, donde cada alumno tiene la Biblia como libro de texto, y antes de comenzar las clases, el profesor hace una oración pidiendo la dirección del Espíritu Santo, es un lugar donde los niños y jóvenes están protegidos contra el enemigo de las almas.

 

Padre: Yo creo que debemos sacrificarnos, y mandar a Andrés a estudiar al Colegio Adventista de Bonao. En ese lugar estará en un ambiente cristiano, y así cuando termina la secundaria, el mismo podrá pagarse la universidad, ¿Qué te pareces hijo?

 

Andrés: Creo que es mejor que yo estudie en el Liceo Publico, porque la vida se ha puesto cara, y mis estudios sería una carga para la familia.

 

Madre: Pero Andrés, en el Liceo vas a tener amigos que no son cristianos, los profesores no son temerosos de Dios; y a lo mejor, enseñan cosas contraria a la Biblia y a las normas de nuestra iglesia.

 

Padre: Se que la situación económica nos ahoga, que todo está caro, y que la educación en un colegio es para rico; pero creo que la educación es el alimento del alma. Una mala educación es un veneno que puede matar el espíritu y traer grandes males a la familia y a la sociedad.

 

Andrés: Papá, ¿Por qué no podemos probar un año?, si el ambiente es favorable, me quedo, sino, me voy y trabajo un año en el Colegio de Bonao, y así ahorraré, y comienzo mis estudios, de ser posible, en el verano seré colportor. Son muchos los alumnos que se pagan sus estudios comportando.

 

Madre: Sabemos que es un riesgo, y nos estamos jugando intereses eternos. No nos gustaría ver a nuestro hijo en un lugar donde la Palabra de Dios no sea lo primero.

 

Padre: Vamos a poner a Andrés este año en el Liceo, en lo que hacemos los preparativos para que vaya al colegio Adventista.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: Los padres y las madres cristianos no pueden ser indiferentes con respecto a sus obligaciones para con Dios y para con sus hijos. A causa de la infidelidad observada en el hogar, y las malas influencias de las escuelas, muchos jóvenes reciben una educación que difiere de la que Dios ha ideado.

Fue con este propósito, que Samuel reunió un grupo de jóvenes piadosos, estudiosos e inteligentes, que recibieron el nombre de los hijos de los profetas. Estos jóvenes, a medida que estudiaban la Palabra y la obra de Dios, su poder vivificador activaba las energías de la mente y el alma, y los alumnos recibían sabiduría de lo alto.

 

 

 

Segunda escena

 

(Se abren las cortinas y salen Andrés y cuatro amigos, que se llamaran por sus nombres)

 

Amigo 1: Amigo, parece que eres nuevo, y que no tienes amigos en el Liceo, ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives?

 

Andrés: Me llamo Andrés, y soy de esta ciudad. Es verdad, parece que no conozco a nadie en el Liceo.

 

Amigo 1: Permite que te presente a mis amigos.

 

(Hace la presentación de sus amigos, que se llaman por sus nombres)

 

Amigo 2: Andrés, dinos una cosa, ¿hace deporte, te gusta la lectura, la playa…?

 

Amigo 3: ¿Qué tipo de música te gusta? ¿Vas a fiestas? Seguro que tienes novia.

 

Amigo 4: Leven a Andrés al paso. ¿Por qué tantas preguntas? No les ven por arriba de la ropa que tiene la cara de un niño criado en un colegio de monjas, y que solo sale los domingos por las partes a una heladería con su madre.

 

Andrés: Me gustan los deporte y la lectura. En el colegio que estudiaba practicaba  atletismo y básquet. La playa me encanta; y por que no decir que mi corazón es una caja de música. También me gusta el baile.

 

Amigo 4: Dinos porque te ves tan tímido y poco comunicativo.

 

Andrés: No creas que sea tímido, mas bien es mi temperamento.

 

Amigo 1: No creo que seas un niño mimado, pero creo que tu mamá te viene a traer al Liceo para que no te suceda nada en el camino.

 

Andrés: No lo crean; aunque soy hijo único, soy criado con mucha libertad. Desde niño me enseñaron a valerme por mí mismo, y a responder por lo que hago.

 

Amigo 2: ¿Qué haces los domingo, vas a la disco?

 

Andrés: Los domingos por la tarde voy al Club de Conquistadores de mi iglesia…bueno ya no voy, porque eso es para niños. Los domingos estudio y leo en mi casa.

 

Amigo 3: ¿Qué piensas hacer este domingo?, si no tienes nada pendiente, tendremos una fiesterita en un local, van a ir muchas muchachas que te gustaría conocer.

 

Andrés: Este domingo no puedo ir, porque tengo un compromiso; pero en otra ocasión estaré con ustedes.

 

Amigo 4: Andrés, es la primera vez que te invitamos, deja ese compromiso, y ven a gozar con nosotros.

 

Andrés: Es una salida que tengo pendiente desde hace mucho tiempo y no puedo postergarla.

 

Amigo 1: Bueno, si llega temprano te vamos a esperar, la pasara en grande.

 

Andrés: Si, voy a tratar de llegar temprano, para ir a la fiesta.

 

(Salen los amigos, y se queda Andrés solo)

 

Andrés: Que tonto fui. Debí de decirle que soy cristiano, y que no voy a ese tipo de fiesta. Porque no le dije que con la ayuda de Dios trato de parecerme a Jesús. La próxima vez les diré que los cristianos no vamos a ese tipo de diversiones, y a que tipo de recreaciones si asistimos. Seguro que se lo diré.

 

(Se cierran las cortinas)

 

Narrador: La verdadera educación es más que una disciplina mental, es más que preparación física. La verdadera educación fortalece el carácter, de nodo que no se sacrifique la verdad y la justicia al deseo egoístas o a la ambición mundana. Fortalece la mente contra el mal. En vez de que una pasión dominante llegue a ser un poder destructor, se anida cada motivo y deseo a los grandes principios de la justicia. Cuando se tiene esta educación, no hay nada que la pueda igualar en valor.

 

 

 

 

 

Tercera escena

 

(Se abren las cortinas y salen Andrés y sus cuatro amigos)

 

Amigo 2: Andrés, ¿Cómo te fue en tu diligencia de ayer domingo?

 

Andrés: Muy bien, me divertí muchísimo. Fui de paseo con un primo, el cual me llevó a una fiesta hermosa; hubo brindis y buena música.

 

Amigo 3: Quiera Dios que hayas divertido en grande, porque en la fiesta que hicimos en el club, el Disco Light se puso ronco de tanto tocar. Se hizo un serrucho y compramos un par de cajas de cervezas, y cuando se terminaron, mi padre mandó a comprar dos más.

 

Amigo 2: Se bailé y bebió en grande, y los cigarrillos se repartían por caja.

 

Amigo 4: La música eran de todos los géneros, pero al llegar la noche, se puso una música suave, se apagaron los luces…ya tu sabes.

 

Andrés: Yo me divertí mucho, lastima el no poder haber asistido a la fiesta de ustedes; pero ya saben, la próxima no me la pierdo por nada del mundo.

 

Amigo 1: Eso esperamos. Todos vamos a formar un grupo explosivo, juntos seremos dinamita.

 

Amigo 3: ¿Por qué no hacemos el próximo domingo un can en tu casa? Nosotros llevaremos todo, no hay que preocuparse. Así conocemos a tus viejos.

 

Amigo 4: Es una buena idea. Vamos a invitar a todo el curso y hasta a los profesores.